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Los cercos del algoritmo | Medios y comunicación | Página12

Fuente original: Los cercos del algoritmo | Medios y comunicación | Página12

Como siempre, recomiendo visitar el sitio del artículo original, para obtener mayor información del tema y, en este caso, para conocer el enorme trabajo periodístico de este medio independiente argentino.

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Roberto Samar y Javier Cantarini explican cómo Facebook y Google segmentan las opiniones que se ven en los muros y en las búsquedas de acuerdo con la ideología del titular de las cuentas. Los riesgos de un mundo de guetos.

Hace tiempo que en tu cuenta de Facebook no aparece ninguna publicación de contactos con los que supiste compartir algún tramo de tu vida. Entonces lo buscas por su nombre y te das cuenta que sus publicaciones distan mucho de tus ideas y gustos. Un fuerte impulso por ver que apoya todas las expresiones que de alguna manera crees que son perjudiciales para la sociedad te hace dar gracias a la red social más consumida en Argentina por haberlo ocultado.

Pero si hacemos el ejercicio de ver más allá de nuestras narices y gustos podemos darnos cuenta que nos vamos construyendo un cerco social y comunicacional. O que, en verdad, nos construye el algoritmo que usa Facebook de acuerdo a nuestros clics.

Un cerco que también se fortalece con los servicios de noticias a los que estamos suscriptos que dirigen la información de acuerdos a nuestras preferencias. Si simpatizas con Cambiemos te llegará una catarata de noticias vinculadas al discurso de la mano dura o de estigmatización de la pobreza, pero seguramente no te enteres del aumento de la violencia institucional que denuncia la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional.

Una situación similar se da en la industria del entretenimiento como Netflix que te satura con un contenido siempre idéntico, dificultando que puedas encontrar títulos alternativos que pueden poner en tensión tu mirada motivando así el ejercicio del pensamiento crítico. O el buscador de internet más utilizado, Google, que desde 2009 arroja distintos resultados a pesar que las personas busquen la misma palabra.

El integrante de MoveOn, Eli Pariser, ejemplifica en su texto el Filtro Burbuja que, con la personalización de Google, “la consulta ‘células madre’ puede producir resultados diametralmente opuestos en el caso de que los usuarios sean científicos que apoyen la investigación o activistas que se opongan. En otras palabras, ya no existe un Google estándar”.

En los consumos culturales y de noticias, siempre existió lo que se denominó una “exposición selectiva”. Es decir, que tendemos a exponernos a contenidos que nos son afines. La particularidad del momento actual, es que los discursos y contenidos que no coinciden con nuestros puntos de vista se nos vuelven invisibles por los filtros que producen las nuevas tecnologías.

Pariser afirma que “la nueva generación de filtros de internet observa las cosas que parecen gustarte”. Y que de esta manera “tu pantalla de ordenador es cada vez más una especie de espejo unidireccional que refleja tus propios intereses, mientras los analistas de los algoritmos observan todo lo que clicas”. En un mundo globalizado y en el que internet y las redes sociales se presentaron como la democratización de la información a gran escala ¿Qué sentido tiene que los mismos contenidos circulen entre las mismas personas?

“La era de una conexión cívica con la que tanto soñaba no ha llegado. La democracia precisa de ciudadanos que vean las cosas desde el punto de vista de otros, pero en vez de eso cada vez estamos más encerrados en nuestras burbujas”, sintetiza Parisir.

Todo hace pensar que estas nuevas estructuras comunicacionales podrían profundizar las grietas ideológicas. Ahora, el desafío que se nos presenta es construir puentes, espacios de diálogo que tal vez incomoden, pero que sí puedan poner en tensión esas burbujas, especialmente a las que sostienen y alimentan discursos anti-políticos, machistas, xenófobos y estigmatizantes que nos retrotraen a los momentos más oscuros y tristes de nuestra historia.

Roberto Samar es especialista en Comunicación y culturas UNCO. Docente de la UNRN

Javier Cantarini es Periodista. Integrante de la RED PAR. Diplomado en Comunicación con Perspectiva de Género y Derechos Humanos.

Richard Stallman: Facebook es un monstruo de vigilancia que se alimenta de nuestros datos

En una entrevista en el canal de noticias RT con Richard Stallman, programador, activista de software libre e instigador del proyecto GNU en 1983, sugirió que “Facebook es un monstruo de vigilancia” que se alimenta nuestros datos personales.

Según Richard Stallman, no hay duda al respecto. Facebook es un gran “motor de monitoreo” al que temer, porque la compañía tiene una gran cantidad de datos sobre cada persona que interactúa con sus plataformas, incluso si solo fue una vez.

La recopilación de datos personales es hoy en día la principal actividad de las redes sociales, ya que les permite categorizar a sus usuarios y ofrecerles los servicios que puedan necesitar.

Facebook solo debe servir para conectar a las personas una sola vez

En los últimos años, se han expresado preocupaciones sobre la seguridad de estos datos y la privacidad de los usuarios cuando la cantidad de escándalos a los que están vinculados los nombres de estas empresas ha aumentado significativamente, incluido Facebook. .

Para Stallman, la cosa está muy clara, una plataforma como Facebook no debería existir, porque no es muy útil para el mundo, sino que se convierte en una amenaza diaria para la seguridad de aquellos que usarlo.

Richard Stallman ha analizado los servicios ofrecidos por Facebook y dijo en la entrevista que lo único que él cree puede ser un poco útil en la plataforma es que puede ponerse en contacto con muchas personas, aparte de eso, el resto no importa, dice.

Desde el punto de vista de Richard, este tipo de plataformas deberían, en tiempos normales, simplemente servir para conectarse con las personas que lo deseen y una vez hecho esto “no debe seguir usándolas para comunicarse con su destinatario”.

Ya que esto lo puede hacer a través de otro sistema de comunicación de su elección, en este caso más seguro.

Habló sobre el hecho de que cuanto más tiempo permaneces en Facebook, más se te alienta a proporcionar más y más datos sobre ti mismo y más acabas siendo la mercancía que Facebook y su gente venden.

“Usted ve, el modelo de negocio de Facebook es presionar a las personas para que continúen comunicándose a través de Facebook y le den información personal a Facebook.

Eso es lo que hace de Facebook un monstruo de vigilancia. Facebook no tiene usuarios, pero de hecho, Facebook usa personas.

Yo no soy uno de ellos. Nunca he tenido una cuenta de Facebook y nunca lo haré. Facebook incluso está espiando a personas que no tienen una cuenta “, dijo.

La recopilación y venta de datos ya esta fuera de control

¿Por qué debería preocuparse la gente por los datos que las redes sociales recopilan sobre ellos?

Cuando RT le hizo esta pregunta, Stallman respondió que:

“Facebook personaliza a las personas y esta información se utiliza para manipularlos y para saber exactamente lo que quieren saber o no”.

Stallman fue un paso más allá al afirmar que gracias a este dominio sobre los datos, Facebook se utiliza para cometer discriminación racial en las ofertas de empleo y vivienda, y por lo tanto puede dañar a la población de muchas maneras.

Además, continúa, el gobierno de los EE. UU, a su discreción, puede decidir recopilar todos estos datos en cualquier momento y aprender mucho más sobre las personas.

Lo que él ha tratado de explicar es que ahora hay “intermediarios de datos”, ya que existen corredores de bolsa en Wall Street para animar las operaciones del mercado de valores.

Por ejemplo, las grandes compañías de datos como Google y Facebook, cada una con una gran cantidad de datos sobre personas, las venden a través de intermediarios de datos. Este proceso permite a los corredores estudiar los datos que poseen para conocer las identidades reales de las personas.

Cuando estas entidades toman posesión de estos datos, dice, están al tanto de sus actividades en Facebook, en Google y en Twitter, su registro de viaje de Uber, etc.

Y finalmente, juntan todo para sacar conclusiones.

Para Stallman, la situación ha llegado a un punto crítico y es probable que las cosas no mejoren, porque se supone que los que compran estos datos no conocen esa información sobre las personas.

Fuente y entrevista completa: https://www.rt.com

No hay una conspiración para estudiar cómo eras hace diez años: ya lo sabían – Nec Otium – Diario La Información

Fuente original: No hay una conspiración para estudiar cómo eras hace diez años: ya lo sabían – Nec Otium – Diario La Informacion

Como siempre, recomiendo leer el artículo en su sitio original.

El reto #10yearschallenge ha plagado internet de fotos tal como eramos hace una década. ¿Es una estrategia para tener más datos de los usuarios?

No puedes convencer a un terraplanista y eso debería preocuparte | Ciencia | EL PAÍS

Fuente original: No puedes convencer a un terraplanista y eso debería preocuparte | Ciencia | EL PAÍS

Como siempre, recomiendo visitar el sitio del artículo original, para obtener mayor información del tema.

Negar que la Tierra es esférica es el caso más extremo de un fenómeno que define esta época: recelar de los datos, ensalzar la subjetividad, rechazar lo que nos contradice y creer falsedades propagadas en redes.

Hay gente que cree que la Tierra no es una esfera achatada por los polos, sino un disco. Que la Tierra es plana. No es analfabetismo: estudiaron el Sistema Solar y sus planetas en el colegio, pero en los últimos años han decidido que todo eso de “la bola” es una gigantesca manipulación. Solo el 66% de los jóvenes entre 18 y 24 años de EE UU está plenamente seguro de que vivimos en un planeta esférico (el 76% entre 25 y 34 años). Es un fenómeno global, también presente en España, al que cuesta asomarse sin bromear. Pero al observar los mecanismos psicológicos, sociales y culturales que les llevan a convencerse de esta gigantesca conspiración se descubre una metáfora perfecta que resume los problemas más representativos de esta época. Aunque parezca medieval, es muy actual.

Rechazo de la ciencia y los expertos, narraciones maniqueas que explican lo complejo en tiempos de incertidumbre, entronización de la opinión propia por encima de todo, desprecio hacia los argumentos que la contradigan, difusión de falsedades gracias a los algoritmos de las redes… Está todo ahí. “Es el caso más extremo, el más puro”, resume Josep Lobera, especialista en la sociología de los fenómenos pseudocientíficos. Cada flaqueza o actitud de este colectivo está presente de algún modo en muchos de los movimientos políticos, sociales y anticiencia que han irrumpido en nuestros días.

“Nace de la desconfianza en el conocimiento experto y de una mala manera de entender el escepticismo”, afirma Susana Martínez-Conde, directora del laboratorio de Neurociencia Integrada de la Universidad Estatal de Nueva York. Los estudios sobre terraplanistas y otras teorías de la conspiración indican que ellos creen ser quienes están actuando con lógica y razonando de forma científica. En muchos casos, terminan atrapados en la conspiración tras intentar desmontarla. “Es absurdo. Voy a desmentir que la Tierra es plana”, cuenta Mark Sargent, uno de los más reconocidos terraplanistas en el documental que retrata al colectivo a la perfección, La Tierra es plana (Netflix). Y acabó “hundiéndose, como en un pozo de alquitrán”. La mayoría de terraplanistas no han sido convencidos, se han convencido al verse incapaces de demostrar que bajo sus pies hay una bola de 510 millones de kilómetros cuadrados.

“¡Investígalo por ti mismo!”, se animan unos a otros, según recoge la investigadora Asheley Landrum, de la Universidad Texas Tech, que presentó hace dos semanas el resultado de sus investigaciones sobre los terraplanistas en la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia. La primera diapositiva de su conferencia es una imagen de Copérnico, padre de la idea de que la Tierra orbita alrededor del Sol, reconociendo que estaba equivocado tras pasar cinco horas viendo vídeos terraplanistas en YouTube. Porque según Landrum y su equipo, que estudia estos fenómenos en el proyecto Creencias Alternativas, YouTube es la clave. Todos los terraplanistas se hacen terraplanistas viendo a otros terraplanistas en YouTube. Y una vez forman parte de esa comunidad es casi imposible convencerles de su error, porque se activan mecanismos psicológicos muy poderosos, como el pensamiento motivado: solo acepto como válidos los datos que me reafirman y el resto son manipulaciones de los conspiradores. Como en otros movimientos, si la ciencia me desdice, es que la ciencia está comprada.

YouTube parece ser la amalgama de la comunidad de la Tierra plana”, concluyen en su trabajo más reciente, en el que señalan a esta plataforma de vídeos como el origen de las vocaciones conspiranoicas. El equipo de Landrum entrevistó a una treintena de asistentes a la primera Conferencia Internacional de la Tierra Plana y todos describían YouTube como “una fuente fiable de evidencias” y de los proveedores más populares para “noticias imparciales” frente a los medios manipulados. Se habían hecho terraplanistas viendo vídeos en esa plataforma en los tres años previos y muchos entrevistados describen estar viendo piezas sobre otras conspiraciones (del 11-S, por ejemplo) y terminar atrapados con la historia de la Tierra plana gracias a las recomendaciones de YouTube.

Muchos especialistas han denunciado cómo el algoritmo de recomendaciones de YouTube termina convirtiéndose en una espiral descendente hacia contenidos cada vez más extremistas, manipuladores y tóxicos. Y en este caso no es una excepción. Como defienden los terraplanistas, YouTube se ha convertido en el mejor caldo de cultivo para versiones “alternativas” de la realidad, donde se desarrollan mensajes alocados y provocadores al margen de la “ciencia y los científicos convencionales”. Sobre cualquier tema, desde la cura del cáncer hasta el feminismo, pasando por la astronomía, lo habitual es encontrar los mensajes más controvertidos entre los primeros resultados de la búsqueda. Lógicamente, estos mensajes tienen derecho a subirse a la red, pero los algoritmos los están promocionando por encima de contenidos relevantes. “Un usuario individual de YouTube, por ejemplo, sin respeto por la verdad, el rigor o la coherencia, en algunos casos puede llegar a una audiencia comparable” a la de los grandes medios, critica Alex Olshansky, del equipo de Landrum.

Irreductibles

“Solo confío en lo que ven mis ojos”, repiten una y otra vez los terraplanistas. Aunque como dice esta especialista en percepción, es bastante común que nuestros propios sentidos sean los primeros en engañarnos, como muestran todas las ilusiones ópticas. “Ellos sacan las matemáticas y nosotros decimos: ‘Mira”, dice el terraplanista Sargent en el documental para explicar su éxito. “No necesitas fórmulas para entender dónde vives”, resume este hombre que había pasado por todas las conspiraciones antes de llegar a esta viendo vídeos en la red.

“Como la gente que niega el cambio climático, no los vas a convencer con datos, hay que buscar la forma de despertar las emociones de la gente”, explica la neurocientífica Martínez-Conde. Y añade: “Nuestro cableado neural responde a las emociones más que a los datos. Ese problema ha contribuido a dar lugar a los populismos y especialmente con el fenómeno de las redes sociales que favorece que la desinformación se expanda de manera peligrosa”.

Un reportaje recién publicado en The Verge sobre los moderadores de contenidos de Facebook mostraba que muchos de estos trabajadores precarios estaban cayendo atrapados en las conspiraciones que tenían que controlar. “Me dijeron que es un lugar donde los vídeos de conspiraciones y los memes que ven cada día los llevan gradualmente a abrazar ideas extrañas”, describe el periodista Casey Newton. Uno de los moderadores del centro que visitó promueve entre sus compañeros la idea de que la Tierra es plana, otro cuestiona el Holocausto y otro no cree que el 11-S fuera un ataque terrorista.

Esto no debería sorprender: son muchos los estudios que demuestran cómo la simple exposición a mensajes sobre conspiraciones provoca en la gente una paulatina pérdida de confianza en las instituciones, la política o la ciencia. Con consecuencias tangibles: por ejemplo, la creencia en conspiraciones está vinculada a actitudes racistas o un menor uso de protección frente al sida. Todos los terraplanistas creen en otras conspiraciones y llegaron a esa cosmovisión paranoica a través de otras teorías similares. Es característica la predisposición a creer en distintas teorías de la conspiración a la vez, incluso contradictorias entre sí: las mismas personas podían creer a la vez que Bin Laden no está realmente muerto o que ya estaba muerto cuando llegaron los militares estadounidenses a su vivienda.

YouTube es la clave. Todos los terraplanistas se convierten viendo vídeos que en muchos casos el algoritmo les ha recomendado cuando veían otras conspiraciones

Por ejemplo, buena parte de los terraplanistas son a su vez antivacunas. Lobera, que estudia a este colectivo en España, admite que esta cosmovisión conspirativa “es uno de los factores decisivos”, aunque no el más importante. “Hay puertas de entrada al mundo de las pseudociencias y una conexión entre estas creencias”, explica el sociólogo.

“En la medida en que el pensamiento conspirativo está generalizado, comienza a plantear un problema para el mantenimiento de una esfera pública racional en la que las discusiones y los debates políticos se basan en evidencias, en lugar de traficar con sospechas de que un grupo manipula los hechos desde las sombras para impulsar una agenda oculta”, asegura Olshansky en su trabajo. En este sentido, los terraplanistas, por sus creencias extremas, son como el reflejo de la sociedad en los espejos deformantes del callejón del Gato. Llegados al punto en que hay mucha gente que acepta su mensaje con naturalidad, eso indica que existe un deterioro real de las condiciones en las que se produce el debate público.

Pero estas creencias no surgen de la nada y existen condiciones sociales que influyen de forma determinante. Por ejemplo, se sabe que las personas que se sienten impotentes o desfavorecidas tienen más probabilidades de apoyarlas (como minorías raciales marginadas) y que están correlacionadas con el pesimismo ante el futuro, la baja satisfacción con la vida y la escasa confianza interpersonal. “Hay que entender estos movimientos dentro del contexto socioeconómico en el que nos encontramos, están aumentando las disparidades sociales entre quienes tienen más privilegios y más carencias. Y esto hace que aumente la desconfianza hacia gobiernos y expertos”, explica Martínez-Conde.

Hay condiciones sociales que influyen de forma determinante: se sabe que las personas que se sienten impotentes o desfavorecidas tienen más probabilidades de creer en conspiraciones

“Vivimos en tiempos de incertidumbre y a nivel neural la incertidumbre nos hace sentir incómodos”, señala la neurocientífica. Estas disonancias cognitivas obligan a crear un relato propio de buenos y malos que explique de forma simplista los fenómenos complejos de la actualidad. Y que les coloque en el papel heroico de luchadores por la verdad ocultada: las creencias conspirativas siempre han estado asociadas a cierto narcisismo colectivo (“los demás son los borregos”). Además, las personas con tendencia a ver patrones y significados ocultos en la realidad tienen mayor tendencia a creer en conspiraciones y fenómenos paranormales. “Son más dados a ese tipo de ilusiones causales. Como ver caras en las nubes, pero llevado al extremo: ver caras en una tostada y darle significado real”, explicaba Helena Matute, investigadora de Deusto, sobre su trabajo con lo paranormal.

A partir de ese poso, nos encontramos con mecanismos psicológicos como el sesgo de proporcionalidad (si algo extraordinario ha ocurrido, algo extraordinario debe haberlo causado) y el de intencionalidad: hay una mano detrás de todo. “Este deseo de narraciones ordenadas que ofrezcan certeza y visiones simplificadas del mundo puede brindar comodidad y la sensación de que la vida es más manejable”, resume Landrum en su trabajo. Así conseguirían sortear los altibajos de la vida, apostando por una realidad lisa y llana. Como la Tierra, según quieren creer.

Internet Archive ayuda a hacer que los libros sean accesibles para estudiantes con discapacidades | Internet Archive Blogs

Fuente original en inglés: Internet Archive helps make books accessible for students with disabilities | Internet Archive Blogs

Como siempre, recomiendo visitar el sitio del artículo original, para obtener mayor información del tema y, en este caso, para conocer el enorme trabajo periodístico de esta organización sin fines de lucro que se fundó para construir una biblioteca de Internet, con el fin de ofrecer un acceso permanente a investigadores, historiadores y académicos a las colecciones históricas que existen en formato digital.

Si tiene intención de colaborar económicamente con Internet Archive, puede hacer una donación en: https://archive.org/donate/ (No tengo ninguna relación comercial, laboral o personal con Internet Archive, salvo la de leer cada tanto alguna información que ofrecen).

Internet Archive será parte de un equipo que está trabajando para enfrentar un desafío clave para los estudiantes con discapacidades: obtener libros en formatos accesibles. Esta participación se alinea con un programa existente de Internet Archive para hacer que los materiales estén disponibles y sean accesibles para los lectores con discapacidades.

El número de estudiantes con discapacidades en colegios y universidades ha aumentado en las últimas décadas. Muchos de esos estudiantes tienen discapacidades de impresión, incluido el subgrupo más grande, aquellos con diferencias de aprendizaje. Los estudiantes con discapacidades de impresión requieren que se reformatee el texto para lectores de pantalla, software de conversión de texto a voz u otras formas de entrega de audio, a menudo con intervención humana. Las universidades deben realizar este cambio de formato a pedido, pero rara vez cuentan con el personal para realizar ese trabajo a escala, y este tipo de cambio de formato y recuperación puede costar cientos o incluso miles de dólares. Una vez que se ha realizado el trabajo para un estudiante en una universidad, el libro reformateado casi nunca está disponible para el uso de estudiantes con discapacidades en otras universidades. Sin la colaboración y la coordinación entre los campus, se desperdician esfuerzos y los estudiantes con discapacidades a menudo esperan semanas para obtener textos en una forma que puedan acceder y usar.

Un proyecto piloto recientemente financiado, “Repositorios Federados de Materiales Accesibles para la Educación Superior“, tiene como objetivo abordar este problema. Este es un programa piloto de dos años que recientemente ha sido financiado por una subvención de 1.000.000 de dólares de la Fundación Andrew W. Mellon a la Universidad de Virginia (como investigador principal) con el objetivo principal de reducir la duplicación de actividades de recuperación a través de un trabajo piloto de siete (7) universidades participantes. También apoyará la mejora acumulativa de textos accesibles y disminuirá el tiempo de entrega para entregar esos textos a los estudiantes y profesores.

Dentro de este programa, Internet Archive participará como uno de los varios repositorios de libros digitalizados, tanto para proporcionar copias digitales iniciales (para recuperación) como para recibir y mantener archivos de libros recuperados. Esos libros mejorados se pueden compartir con otras escuelas y organizaciones que brindan servicios a personas con discapacidades. También se pueden usar como punto de partida para una conversión adicional a formatos adicionales (como Braille) que pueden ser necesarios para satisfacer las necesidades específicas de los lectores.

El papel de Internet Archive en este proyecto piloto encaja con nuestro programa existente para hacer que los materiales estén disponibles y sean accesibles para los lectores con discapacidades. Nuestro programa actual le permite a cualquier organización que ya esté trabajando con personas con discapacidades, conocidas como Autoridades Calificadas, acceder a los archivos digitales de más de 1.8 millones de libros (de los cuales 900.000 no están disponibles). Esas Autoridades Calificadoras, especialmente los equipos de Servicio para Estudiantes con Discapacidades en colegios y universidades, pueden entonces racionalizar su preparación y recuperación de estos libros digitales para personas con discapacidades de impresión. Debido a que trabajan directamente con lectores individuales, las Autoridades Calificadoras también pueden habilitar a los usuarios de Internet Archive existentes (y calificados) para una cuenta con acceso para discapacitados. Con ese acceso, estos usuarios pueden disfrutar de un acceso ampliado e inmediato a la colección completa de libros de Internet Archive (a través de archive.org o OpenLibrary).

Estamos muy contentos de participar y apoyar a la comunidad más amplia de equipos que trabajan para que los libros sean accesibles para todos.

Dolina sobre Macri: “Es infausto lo que estamos viviendo”. – YouTube

Nuevos aires para los WikiLeaks | Página12

Fuente original: Nuevos aires para los WikiLeaks | El nuevo editor d… | Página12

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El nuevo editor del sitio de megafiltraciones denuncia la persecución de Assange e impacta con nuevas publicaciones
Ante las restricciones que le impuso la embajada ecuatoriana, donde se encuentra asilado, Julian Assange, fundador de WikiLeaks, nombró en septiembre al periodista islandés Kristinn Hrafnssn para reemplazarlo como editor en jefe.

Tic toc tic toc. Pasan las horas los días los meses los años y la vista no cambia: abajo la calle, enfrente un gran edificio de ladrillos rojos expuestos. Una pared roja con agujeros de vidrio en el coqueto barrio londinense de Knightsbridge. Desde de su ventana de planta baja Julian Assange no alcanza a ver el cielo. Sólo ladrillos que nunca cambian de lugar. Cada tanto pispea por si los ladrillos se han movido, jugando con su mente para combatir la monotonía. Pero todo sigue igual. Hace más de seis años que el fundador del icónico sitio de megafiltraciones, WikiLeaks, vive en los confines de la embajada ecuatoriana de la capital británica, encerrado en dos cuartos chicos, una despensa, un bañito y un comedor.

No le gusta quedarse mucho tiempo mirando la ventana. Tiene miedo que le acierte un francotirador. Colecciona amenazas de muerte por internet y se las toma en serio. La embajada tiene un balcón. Lo ha usado pero apenas, siempre bajo estrictas medidas de seguridad, ya sea para hacer un anuncio importante o para mostrarse con alguna figura. Fueron las únicas veces que sintió el aire fresco en la cara y que pudo ver la luz del sol. En las fotos de balcón se le ven las mejillas rosadas y los ojos chiquitos.

Su situación es delicada en varios frentes. Necesita ir urgente al dentista para que le saque una muela que se le quebró hace más de dos años. Tiene un brazo que no puede levantar mas allá de su cintura y que ningún médico revisó a fondo, ya sea con una resonancia magnética o con una ecografía. Está pálido y flaco por la condiciones de su encierro, ni hablar de sus batallas en todos los frentes imaginables, necesita asistencia psicológica. También tiene a su cargo el cuidado e higiene de un gato, con el que comparte espacios, decisión de la que probablemente hoy se arrepiente, por más que su “Embassy Cat” tenga miles de followers en Twitter.

Sin embargo, las autoridades británicas no le permiten visitar a una clínica para una extracción de muela o para una resonancia de hombro, ni le permiten caminar una hora por día en un patio interno adyacente a la embajada, tal como han pedido los abogados del editor australiano para evitar que su salud no se siga deteriorando. Para la justicia británica Assange es un prófugo que violó su libertad condicional, ya que no reconocen el asilo que le dio Ecuador. Assange, que vivía en un régimen de libertad vigilada debido a un pedido de captura de Suecia, solicitó asilo después de que la corte suprema británica fallara 3-2 en su contra y le ordenara entregarse a las autoridades.

Hoy día Assange no tiene más problemas con la justicia sueca. Durante años una fiscal pidió su detención para ser investigado por un presunto delito sexual, pero el caso fue archivado en mayo de 2017 sin que mediara una acusación formal. Más allá de esa circunstancia, ni bien Assange salga de la embajada será arrestado por la justicia británica. En ese país evadir a la justicia no es un crimen demasiado pesado. Tiene hasta un año de castigo y casi siempre se paga con multa. El problema para Assange es que al momento de ser detenido quedaría a tiro de extradición de Estados Unidos, donde en Arlington, Virginia, un Gran Jurado ha presentado cargos formales en su contra por las megafiltraciones de 2010 y 2011 de despachos de guerra y cables diplomáticos. La ley de Virginia permite que los cargos formulados por un Gran Jurado permanezcan “sellados” o bajo secreto de sumario hasta que el fiscal los haga públicos, cuestión que generalmente ocurre justo antes de la detención, para no perder el elemento sorpresa. Por lo tanto Assange y sus abogados creen que si cae detenido en Gran Bretaña aunque sea por unas horas sería se pondría en marcha un mecanismo para retenerlo bajo custodia hasta ser enviado a Estados Unidos, donde sería acusado de traición y terrorismo y condenado a varias décadas de prisión.

Desde el punto de vista político la situación de Assange también es harto complicada. Si bien obtuvo un gran triunfo diplomático tres años atrás cuando un panel de Naciones Unidas dictaminó que él era un preso político de Gran Bretaña y Suecia, su situación no mejoró, sino más bien lo contrario. Al año siguiente Lenin Moreno reemplazó a Rafael Correa en la presidencia de Ecuador y Assange perdió el apoyo del gobierno ecuatoriano. Antes había perdido a su principal apoyo a nivel global, la Unasur de los líderes progresistas que entonces gobernaban la región. En una de sus primeras declaraciones Moreno dijo que Assange era un estorbo y que debía entregarse a los ingleses. La relación con la Foreign Office británica nunca fue buena. Un eventual ascenso al poder del laborista Corbyn podría destrabar la situación, ya que Corbyn estaría dispuesto a  ofrecer las garantías de no ser extraditado que Assange exige para entregarse. Pero ya van seis años tic tac tic tac y por ahora siguen gobernando los conservadores.

La relación con Estdos Unidos tampoco es buena. Al principio Trump había elogiado a WikiLeaks por las megafiltraciones sobre Hillary Clinton que lo ayudaron a vencer a su rival demócrata en las presidenciales del 2016. Pero todo cambió cuando WikiLeaks siguió publicando secretos de la CIA de Trump en dos megafiltraciones llamadas Vault 7 y Vault 8. Ahí el residente de la Casa Blanca, con los halcones revoloteando, cambió de canción y le ordenó públicamente a su entonces fiscal general, Jeff Sessions, que acelere las causa contra Assange y WikiLeaks.

La situación de Assange empeoró aún más a mediados del año pasado cuando a través de Twitter apoyó al independentismo catalán, al que llamó a perfeccionar sus redes informáticas. Los consejos públicos de Assange provocaron la reacción de varios países de la Unión Europea con problemas de separatismos varios, que se sumaron a la larga lista de enemigos de WikiLeaks. Esa lista, con el Pentágono y el Departamento de Estado a la cabeza, también se había el enojo de Rusia al sumar publicar los Emails de Bashir Al Assad con funcionarios rusos en 2017 y sobre todo el año pasado, cuando sumó un capítulo con firmas rusas a su famoso archivo de “Spy Files” dedicado a los agentes y equipos de espionaje en venta a través de contratistas privados. De China ni hablar, WikiLeaks.com está prohibida desde hace años por viejas revelaciones.

En medio de ese frágil tablero, con pocos apoyos y muchos frentes abiertos, los tuits sobre Cataluña gatillaron una reacción en cadena. Ante las quejas europeas la embajada ecuatoriana, bajo estrictas órdenes de Quito, tomó medidas drásticas. Le prohibió a Assange recibir visitas salvo sus abogados, le prohibió hacer declaraciones públicas sobre países “amigos” de Ecuador (o sea, prácticamente todos) y le cortó el acceso a internet. Hasta obligó a sus abogados a dejar los celulares en la puerta de la embajada.

Ante semejante emergencia Assange también tomó medidas drásticas y en septiembre del año pasado nombró al periodista islandés Kristinn Hrafnssn para reemplazarlo como editor en jefe de WikiLeaks.

Desde entonces no es mucho lo que ha cambiado. Assange sigue en un limbo jurídico y político mientras su salud se deteriora y sus anfitriones parecen perder la paciencia. Y WikiLeaks bajo Hrafnssn sigue publicando documentos secretos con impacto global. La última filtración, del martes pasado, revela comunicaciones secretas entre el Papa Francisco, un arzobispo y los principales líderes de la Orden de Malta, una de las instituciones más antiguas e influyentes de la Iglesia Católica. Los textos muestran que Francisco pidió que desplacen a un alto funcionario de la orden por repartir preservativos en Africa. [*]

El mes pasado, también bajo la edición general de Hrafnsnn, WikiLeaks publicó las ubicaciones en la nube de los servidores que utiliza para guardar datos la empresa Amazon, que además de vender libros online es contratista del Pentágono. Ya en octubre el periodista islandés había debutado como editor general de WikiLeaks con un documento secreto de un abitraje por una venta de armas de Francia a Emiratos Arabes.

Hrafnssn había sido vocero de WikiLeaks desde el 2010. Durante ese período fue la cara pública de la publicación, una especie de embajador intinerante y portavoz del sitio de publicaciones, participando en diversos programas y congresos de periodismo, libertad de expresión y ciberdemocracia en distintos foros académicos, sociales y políticos por todo el mundo. Es uno de los poquísimos miembros de WikiLeaks que figuran como tales con nombre y apellido. De larga y reconocida trayectoria, antes de su trabajo con Assange, la Unión Nacional de Periodistas de su país lo había nombrado tres veces Periodista del Año por diversas investigaciones en su programa de tevé “Kompás”. Su primer trabajo para WikiLeaks fue completar la investigación y editar en el 2010 el famoso video “Asesinato Colateral” que muestra, con un audio escalofriante de los verdugos, cómo un helicóptero artillado estadounidense ametralla a un fotógrafo de Reuters y luego a un grupo de personas que intenta asistirlo en Baghdad, en julio del 2007.

Hrafnssn es flaco, alto, rubio ceniza, ojos celeste hielo, sonrisa afable, voz fuerte y clara, amistoso pero impenetrable. Al teléfono desde Reykiavik, mientras espera que la situación de Assange se resuelva en cualquier momento, cuenta las últimas novedades.

–¿Cómo está Assange?     

–No está bien. Tantos años de encierro le están pasando factura. Su salud está peor, necesita atención médica urgente. Es absolutamente vergonzoso que el gobierno británico le niegue un salvoconducto y no reconzca su condición de asilado.

–¿Cuándo fue la última vez que lo vio?

–Hace un mes. Ahora han relajado la situación y se le permite recibir algunas visitas. También le han devuelto el acceso a Internet, pero sus condiciones de vida siguen siendo muy restrictivas. El embajador debe aprobar cada contacto y sé que muchos pedidos han sido denegados. Además lo vigilan las 24 horas.

–¿Cómo fue que usted asumido la dirección de WikiLeaks?

–Fue en esa época en que no tenía acceso a visitas o a Internet. Me pidió que asuma este rol porque tenía demasiados problemas. Nosotros venimos trabajando juntos desde el 2009 y no tuve problemas en decirle que sí. En este momento Julian está ocupado con su procesamiento en Virgina, que incluye miles de documentos y el testimonio de decenas de personas. Es un procesamiento absurdo porque tengo entendido que abarca las publicaciones del 2010 y el 2011. Esas filtraciones fueron compartidas y divulgas por decenas de medios de comunicación del mundo, incluyendo el suyo. Me da intriga saber qué va a hacer el Gran Jurado con los medios y periodistas que colaboraron con WikiLeaks.

–¿No le parece irónico que Assange, para muchos un ícono de la libertad de expresión, es quizás hoy la persona con menos libertad de expresión del mundo?

–Sí, es una ironía muy oscura. Lo que más me duele es que los periodistas no ven o no parece importarles la gravedad de la situación. Es una gran tragedia para toda la sociedad que un periodista esté encerrado por hacer su trabajo, que es revelar verdades y exponer la malicia de alguna gente.

–¿Cómo es WikiLeaks bajo su dirección editorial?

–Seguimos el mismo camino y no habrá cambios dramáticos. El modelo es muy simple, funciona muy bien y no es fácil cerrarlo (se refiere al sistema de recolección de datos que no puede ser rastreado y a la red de servidores espejo repartidos por el mundo para resistir ataques cibernéticos). Podrá haber ajustes menores porque Julian y yo tenemos personalidades distintas, pero en lo editorial mantenemos la misma estrategia y esperamos seguir publicando información útil.

Y mientras tanto, en la embajada, el tiempo no para de pasar, demasiado rápido, como escurriéndose de las manos. Pasan los presidentes, las filtraciones, las intrigas diplomáticas y las causas judiciales. Las noches de desvelo online con los cyberpunks, las interminables reuniones con los abogados. Las visitas de Pamela Anderson y las de su papá. Todo pasa delante de los ojos de como si fuera una película interminable. Por eso cada tanto mira por la ventana. Los ladrillos no cambian. Siguen ahí.

sodonnell@pagina12.com.ar

[*] Sobre este tema en particular, y como se puede leer en los comentarios del artículo, una persona escribe que “Con respecto al caso que se menciona del Vaticano, hay un error. El Papa forzó la renuncia del Gran Maestre de la Orden de Malta, ya que éste forzó la dimisión de su segundo, el Gran Comandante, por organizar la campaña de repartir preservativos en África. De esa manera, Francisco consintió la campaña y el gran Comandante quedó a cargo, pasando a ser Gran Maestre.”

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