Archivo de la categoría: Ecología

AntiOGM, si no tienes argumentos: invéntalos. | Amigos de la Tierra | Tomates con genes

[cita] Una de las cosas que vienen notándose en el debate social sobre los transgénicos (el científico no ha existido nunca), es que los que defienden los argumentos antitransgénicos ya no saben que decir. Alertar sobre el peligro de esta tecnología podía tener sentido hace 20 años, cuando la gente no sabía lo que era y se trataba de algo nuevo. A día de hoy, con 20 años en el campo, con nuevas variedades cada mes y sobre todo cuando cada vez hay más información sobre el tema que no está sesgada, cada vez se hace más complicado mantener esta posición.

Prueba de ello es un reciente reportaje publicado en el portal Xataka sobre los conflictos de interés en los estudios sobre los OGM. Por un extraño motivo todos los periodistas caen en el manido principio de equidistancia, según el cual hay que dar la misma voz a expertos en el tema y a gente que pertenece a organizaciones ecologistas cuya mayor experiencia es poner pancartas. El problema es que cuando estos dicen algo que no es cierto, se publica tal cual, con lo cual el periodista falla en su labor de transmitir información veraz. [fin de cita]

Origen: AntiOGM, si no tienes argumentos: invéntalos. | Amigos de la Tierra | Tomates con genes

Científicos analizan errores de los pocos estudios que reportan efectos adversos por consumo de transgénicos – ChileBIO

[cita] Los cultivos transgénicos son los cultivos más estudiados de la historia. Aproximadamente solo un 5% de los estudios de seguridad llevados a cabo con este tipo de cultivos muestran efectos adversos que presentarían algún motivo de preocupación y, a diferencia de los estudios que no muestran riesgos de seguridad, tienden a aparecer con mayor énfasis en los medios de comunicación. Además, algunos aspectos de la agricultura en general, como los herbicidas, los monocultivos y la propiedad intelectual, también contribuyen a las preocupaciones sobre los cultivos transgénicos, a pesar de que se aplican igualmente a la agricultura convencional.

En un estudio publicado en Plant Biotechnology Journal por el científico chileno Miguel Ángel Sánchez del gremio ChileBio, y el científico estadounidense Wayne Parrot de la Universidad de Georgia, se analizaron 35 estudios, los cuales fueron seleccionados desde 4 meta-análisis; los artículos no publicados en revistas científicas, y reportes que solo evalúan inmunogenicidad de proteínas en lugar alimentos o cultivos transgénicos, fueron descartados.

Aunque estos reportes se basan en sólo un pequeño puñado de eventos de transformación genética (de centenares comercializados a nivel global), se utilizan para poner en duda a todos los cultivos transgénicos. Además, suelen provenir de unos pocos laboratorios, los grupos de investigación que los publican suelen repetirse (algunos de los estudios de estos grupos han sido retractados), y se publican en revistas de poca importancia y bajo factor de impacto. [fin de cita]

Origen: Científicos analizan errores de los pocos estudios que reportan efectos adversos por consumo de transgénicos – ChileBIO

China planea construir 100 plantas solares con forma de panda en la nueva Ruta de la Seda (VIDEO) – RT

[cita] Cada central solar de tipo ‘panda’ reducirá las emisiones de gases de efecto invernadero en 2,74 millones de toneladas en 25 años. [fin de cita]

Origen: China planea construir 100 plantas solares con forma de panda en la nueva Ruta de la Seda (VIDEO) – RT

El negocio de la soja en Paraguay.

[cita] La soja es la gallina de los huevos de oro de Paraguay. El apuntalamiento del modelo agroganadero exportador ha hecho de ésta, junto a la carne bovina, el principal rubro de la escasa canasta exportadora y por tanto el primero en la generación de divisas. El desarrollo del sector, sin embargo, ha sido beneficioso para pocos. Si bien se trata de una actividad económica con participación en el 40% del PIB paraguayo, los ingresos obtenidos se encuentran tan fuertemente concentrados que a su vez, en lugar de generar mayor provecho para la economía local, sólo han impulsado el auge financiero e inmobiliario del país.

El 22 de junio pasado, el Senado de Paraguay resolvió por 24 votos a favor aprobar el proyecto de ley que grava la exportación de soja. La medida generó de inmediato el rechazo en las élites agroexportadoras que buscan aumentar sus beneficios económicos sin tener que pagar más por ello. La presión política y el anticipado veto del ejecutivo hicieron posibles cambios al proyecto, entre los principales: reducir la tasa del tributo del 15% al 10%, así como la exclusión del maíz y del trigo en la aplicación del impuesto, para dejar solamente a la soja en estado natural.

Algunos datos relevantes a tener en cuenta para entender el peso y la concentración en pocas manos de los beneficios de este sector:

– El 80% del suelo cultivable de Paraguay está sembrado de soja.

– El 71,3% de esos mismos terrenos están controlados por el 1% de los terratenientes del país según el informe “Desterrados: Tierra, Poder y Desigualdad en América Latina”, de OXFAM (2016)[1], así como ha sido expuesto en los propios censos agrícolas y con reiteradas denuncias de parte de las centrales campesinas paraguayas.

Se trata de un negocio provechoso para la agricultura empresarial beneficiada por toda clase de incentivos, exenciones fiscales y la carencia de controles sobre la normativa ambiental y laboral, pero que no genera ningún beneficio a los que trabajan la tierra con sus manos. [fin de cita]

Origen: http://www.celag.org/el-negocio-de-la-soja-en-paraguay/

El movimiento ecologista está atascado en una fase romántica surgida del activismo de los años 60 y 70 – OETEC

[cita] La energía nuclear no es más que una herramienta para resolver problemas que tanto a mí como a mi público nos preocupan profundamente. Desde 1945, la división del átomo se ha comparado con la apertura de la caja de Pandora, y hay algo de verdad en eso. Pero en el mito de la caja de Pandora, lo que a menudo se olvida es que en el fondo de la caja, Pandora encontró la esperanza. Así que el título “La promesa de Pandora” apunta a una promesa incumplida sobre algo que la mayoría de las personas perciben del modo más negativo. Es más poético que literal, como ocurre con los mejores títulos. Mientras los combustibles fósiles sigan siendo relativamente baratos se utilizarán para sacar a los países en desarrollo y las economías emergentes de la pobreza. A pesar del recelo de los grupos ambientalistas occidentales, el mundo va a consumir mucha más energía que ahora para mediados de siglo. Y eso es algo que debe celebrarse. Tenemos la obligación moral de sacar a las personas de la pobreza. El beneficio para nosotros deriva del descenso de las tasas de natalidad, de que las mujeres sean liberadas del aburrido trabajo doméstico, se eduquen e ingresen a la fuerza de trabajo, de una mejor salud y un menor número de conflictos. El mayor uso de la energía es algo bueno en todos los sentidos excepto en uno: la contaminación (CO2 y otras toxinas).

[…] 2) ¿Podría explicar sus principales conceptos y resultados?
La razón principal que me impulsó a hacer la película fue que la única tecnología que ofrece la mayor oportunidad de combatir el desafío medioambiental más grave de todos los tiempos es a la sazón la tecnología que el movimiento ambientalista considera de manera unívoca que debe abandonarse, por una serie de razones históricas e ideológicas que tienen poco o nada que ver con la realidad y la verdad científica. Lo que observé mientras estaba filmando la película fue que casi todo lo que se conoce comúnmente acerca de la tecnología nuclear es falso, y en muchos casos la verdad es precisamente lo contrario de lo que gran parte de la gente cree.

3) ¿Es cierto que su carrera como cineasta comenzó con una película anti nuclear?
Sí, mi primer documental cuya filmación finalizó en 1987 fue una película sobre las pruebas atómicas que se realizaron en el Atolón de Bikini en el Pacífico. Se llama “Radio Bikini”. La película fue nominada al Oscar y, en la opinión de muchos, se la considera como uno de los grandes documentales antinucleares – aunque trata de las armas nucleares y no de la energía nuclear. Como muchos de mi generación, comparé la energía nuclear con las armas nucleares. Así que mi posición inicial fue antinuclear durante la mayor parte de mi vida, debido al aborrecimiento que me inspiran las armas nucleares, un aborrecimiento que permanece inalterado hasta el presente.

4) Usted viajó a Three Mile Island, Chernóbil y Fukushima. ¿Podría describir lo que pasó en esos lugares y lo que observó una vez allí?
Estos son los tres sitios donde se produjeron fracasos significativos de la energía nuclear en el mundo. Los tres accidentes ocurrieron como resultado de la pérdida de refrigeración, aunque por razones diferentes en cada caso. Los tres accidentes evocan imágenes de catástrofes inimaginables en la mente de un gran número de personas: muertes por cáncer, zonas de exclusión, contaminación masiva. Esto es en parte porque quienes se oponían a la energía nuclear basándose en una serie de razones ideológicas, han usado estos accidentes como una forma de lograr movilización en contra de la energía nuclear, y lo han hecho afirmando que estos accidentes demuestran que la energía nuclear es en sí misma peligrosa, y tal vez de una manera apocalíptica.

Cada accidente provocó una ralentización en el despliegue de la energía nuclear, y como resultado se produjo una creciente dependencia de los combustibles fósiles en todo el mundo. Sin embargo, una mirada más atenta a cada uno de estos accidentes revela que no sólo son acontecimientos extremadamente raros (3 accidentes entre casi 440 reactores operativos en todo el mundo y tenemos energía nuclear desde hace unos 50 años), sino que el saldo de mortalidad es prácticamente inexistente.
Esto va tan en contra de la narrativa convencional acerca de la energía nuclear que la gente simplemente no lo cree. Pero los mejores estudios epidemiológicos con revisión de expertos (ONU, OMS, etc.) muestran que no ha habido ningún incremento de la mortalidad por cáncer debido al accidente nuclear de Three Mile Island, tampoco de la mortalidad por cáncer debido a Fukushima (sin proyecciones de aumento en el futuro), y en el caso singularmente único de Chernóbil, se sabe que han muerto menos de 60 personas como consecuencia de este accidente, incluso después de haber transcurrido casi 30 años. Al mismo tiempo, la OMS estima que los combustibles fósiles matan a alrededor de 3.000.000 de personas POR AÑO, y esto sin siquiera contar con el cambio climático, la acidificación del océano y todo lo demás. Aún más sorprendente es el hecho de que por unidad de energía producida, la energía nuclear es en realidad más segura que la energía solar.

Estos han sido los aspectos más polémicos de la película, en parte porque presentan un análisis científico totalmente opuesto al que nos muestran los medios de comunicación (que en gran medida apelan al miedo de la gente). [fin de cita]

Origen: OETEC

Naturaleza, ciencia y cultura en el bicentenario de Henry David Thoreau – Cuaderno de Cultura Científica

[cita] Darwin reforzó en Thoreau una intuición revolucionaria para su tiempo: que la naturaleza existía al margen de lo humano, y que con eso bastaba para la ciencia.

No hay duda de que, efectivamente, Thoreau sintió verdadero entusiasmo por lo esa “teoría del desarrollo” que había encontrado en su lectura de Darwin: una teoría que, a juicio de Thoreau, “implica una fuerza vital mayor en la naturaleza, porque es más flexible y adaptable, y equivale a una especie de nueva creación constante” (18/10/1860). Para Thoreau la ciencia no era una práctica contemplativa y alejada de cuestiones mundanas, sino la mejor herramienta para la lucha por la vida, y admiraba por igual el valor de Darwin, el de Tales en sus observaciones nocturnas y el de Linneo preparándose para una expedición a Laponia. [fin de cita]

Origen: Naturaleza, ciencia y cultura en el bicentenario de Henry David Thoreau – Cuaderno de Cultura Científica

Tomas poca estevia – Cuaderno de Cultura Científica

[cita] Reducir el consumo de azúcar no es sencillo. Nos hemos acostumbrado al sabor dulce. En artículos anteriores hemos concluido que consumir miel, siropes o azúcar moreno no es la solución, ya que son como consumir azúcar. Por eso una de las opciones que se nos plantean es sustituir estos azúcares por otros edulcorantes. Los datos de consumo apuntan en esta dirección: «Actualmente el volumen de consumo de azúcar en España es casi 40 veces mayor que el del edulcorante. En cambio, desde 2015 el volumen consumido de azúcar ha disminuido un 13%, mientras que el del edulcorante ha aumentado un 11,7%».

De entre todos los edulcorantes que encontramos en el mercado (aspartamo, sacarina, maltitol, xilitol, acesulfamo, etc.) de los que hablaremos en una próxima entrega de la serie «Azúcar y otros edulcorantes», el que tiene una mejor imagen es la estevia.

Qué es la estevia

La sacarina, el aspartamo, y demás edulcorantes suelen denominarse coloquialmente «edulcorantes artificiales», mientras que la estevia suele llamarse «edulcorante natural». Esta distinción no es trivial, sino que atiende a una estrategia publicitaria: aquello que se relaciona con la naturaleza nos resulta más atractivo y saludable.

Los productos denominados estevia que encontramos en el mercado, tienen un aspecto similar al azúcar blanco, aunque en el envase encontremos la imagen de una planta.

Realmente, la estevia no se comercializa en España. Está prohibido vender la planta como alimento, ni siquiera sus hojas secas*. La principal razón es que no es un producto de consumo tradicional y, la segunda razón, es que la planta contiene compuestos con actividad farmacológica, entre ellos hipotensores. Lo que se vende como estevia (a veces bajo otros nombres comerciales) se trata de una mezcla de diferentes edulcorantes, entre los cuales se encuentra el E-960. [fin de cita]

Origen: Tomas poca estevia – Cuaderno de Cultura Científica