Archivo de la categoría: Sociología

Ideología reversa | Página12

Fuente original: Ideología reversa | Página12

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Cada vez que los líderes del tercer mundo se propusieron nacionalizar los recursos naturales de sus países, se los acusó de “vende patrias” y de pretender “introducir ideas foráneas”, como si existiese alguna idea que no tuviese algo de foráneo.

Las dos acusaciones han sido, por generaciones, dos clásicos de la cultura popular cuyos orígenes no son difíciles de rastrear siguiendo los rastros del interés económico internacional. Cuatro casos archiconocidos fueron cuatro presidentes electos democráticamente y depuestos por similares golpes militares precedidos por similares estrategias de desestabilización y seguidos de similares dictaduras: Jacobo Arbenz, cuando intentó nacionalizar una pequeña fracción de tierras en Guatemala en manos de la United Fruit Company; Mohammad Mossadegh, cuando intentó cumplir su promesa electoral de nacionalizar el petróleo en manos de British Petroleum en Irán; Patrice Lumumba, cuando intentó conservar los recursos minerales de Katanga en el Congo en manos de las empresas belgas; y Salvador Allende, cuando intentó nacionalizar el cobre y la banca en Chile en manos de empresas estadounidenses (algunas de estas terribles políticas, como la redistribución de tierras, ya habían comenzado con el presidente anterior, el conservador moderado y rival de Allende, Eduardo Frei Montalva).

Otros ejemplos abundan, pero casi todos hundidos en el generoso olvido de los pueblos. Todos fueron acusados, por las potencias coloniales de su momento, de querer entregar sus países al poder extranjero y de promover ideas extranjeras. Como solución a sus planes de nacionalización, primero la propaganda y luego las armas lograron devolver los recursos nacionales a manos de empresas privadas extranjeras con la obvia asistencia de gobiernos extranjeros que en todos los casos, y de forma documentada, actuaron como extensión de los negocios privados en nombre del interés general.

Esta operación de subasta de países se llevó a cabo o se consolidó con la imposición de “ideas extranjeras”, para nada espontaneas ni producto de ningún debate democrático, sino como parte de un plan deliberado por parte de las potencias extranjeras.

Por ejemplo, cuando en los años 50s se hizo evidente el sostenido crecimiento de la izquierda en Chile, se comenzó el envío de estudiantes de Economía de la Pontificia Universidad Católica de Chile a/y desde la Universidad de Chicago. No a cualquier departamento sino a estudiar bajo el directo tutelaje de Milton Friedman y Arnold Harberger, los ideólogos de la reacción contra la corriente iniciada por el cuatro veces presidente de Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, por la cual la superpotencia volvió, por unas décadas, a políticas sociales (New Deal, Nuevo Acuerdo). En 1958 Jorge Alessandri le había ganado a Allende por una mínima diferencia de votos y en 1964 la CIA financió exitosamente la campaña electoral de Frei contra Allende. En 1970 el dinero no fue tan efectivo y Allende terminó ganándole a Jorge Alessandri, por lo cual la MIMO (Mafia Internacional de Millonarios Organizados) recurrió al mismo Plan B de todos los casos anteriores: golpe de Estado y dictadura militar para “salvar al país” de alguna amenaza de moda contra la libertad.

Gracias a esta dictadura y a otras en América Latina, los Chicago Boys, los economistas entrenados en la ideología de Friedman, tuvieron carta libre para actuar en Chile y en otros países. Este grupo, sus ideólogos y sus apologistas, centraron y centran hoy sus elogios en la idea de que son ellos quienes han promovido el “libre mercado” y las “libertades individuales”.

Ambos, libre mercado y libertades individuales son ideas muy nobles y positivas. Si no fuese por la hipocresía con la que se las ha aplicado sistemáticamente. No hubo y nunca habrá libre mercado bajo el tutelaje neocolonial y neo imperialista sino lo contrario. Mucho menos hubo libertades individuales, ya que estas políticas necesitaron múltiples dictaduras militares primero y más tarde dictaduras bancarias sobre países arruinados y endeudados por las dictaduras anteriores. El libre mercado y las libertades individuales significaron, bajo estas políticas, libertad de algunos mercados para imponer sus condiciones e intereses sobre otros, y libertad de algunos, de unos pocos individuos para decidir sobre otros individuos, sin excepciones una abrumadora mayoría. Este discurso, esta efectiva manipulación ideoléxica, es semejante al mito que celebra la independencia de Texas de México aduciendo que fue para gozar de “mayores libertades políticas” sin aclarar que se trataba de “mayores libertades de unos a esclavizar a otros”, ya que el gobierno mexicano había regalado tierra a los inmigrantes anglosajones sin haber legalizado la esclavitud, verdadera fuente del “milagro económico” del sur estadounidense.

Pinochet no solo no fue acosado económicamente por Nixon, como lo fuera Allende, sino que además recibió todos los beneficios posibles (morales, ideológicos, militares y económicos) de la superpotencia. Pese a todo, la pobreza y el desempleo no solo continuó creciendo en el llamado “Milagro económico chileno” (mito propagado y diseminado por la poderosa ultraconservadora Heritage Foundation, fundada por Paul Weyrich, Edwin Feulner y Joseph Coors) sino que además, en los 80s, el país se sumergió en una dolorosa crisis económica que ocurrió simultáneamente en otras dictaduras menos exitosas del continente.

Quienes entregaron al país y sus recursos naturales tan codiciados por las exitosas compañías occidentales a fuerza de una dictadura sangrienta, no se los llamó “vende patrias” sino “salvadores de la libertad”. Las ideas indoctrinadas como un dogma incuestionable (cuestionado en todas las universidades de Estados Unidos, menos en el departamento de Friedman) por una simple decisión estratégica de las agencias de Estados Unidos, no se las llamó “ideas extranjeras”.

Fue una operación perfecta, o casi perfecta. Otro típico caso de “ideología reversa”. La mafia neoliberal (a través de sus voceros más pobres, es decir fanáticos) se encargó siempre de acusar a cualquier grupo universitario o de activistas sociales o de intelectuales críticos de practicar las ideas del teórico marxista italiano Antonio Gramsci. Sin embargo, si bien la izquierda tradicional fue gramsciana por su análisis de la realidad y por su natural resistencia crítica al poder (que se expresa y consolida por el sentido común prefabricado), la derecha internacional fue siempre gramsciana en la aplicación del poder a través de las ideas colonizadas.

Se puede ocupar un país, se puede imponerle un gobierno títere por un tiempo limitado, pero si el objetivo es permanecer, la única forma posible es colonizar las ideas de un pueblo hasta inocularlas con un interés parasitario que con el tiempo terminarán adoptando como propias. Tan propias que cualquier cosa que suene diferente, como la recuperación soberana de sus recursos, será aplastada con calificativos como “ideas foráneas” –y sus propulsores “vende patrias”.

Pero a toda esta ingeniería de las ideas que define nuestro mundo hay que sumarle un aliado fundamental: ese miedo que es parte de la condición humana, ese miedo de un mendigo que es capaz de matar y morir por conservar las pocas pero sonantes monedas que le tiró un buen señor a la salida de la iglesia y que le costó todo el día ganar.

El 19 de mayo de 2019, en Morehouse College de Atlanta, el multimillonario invitado a dar el típico discurso moralizador de graduados, Robert F. Smith prometió pagar la deuda de los estudiantes por haber estudiado. La audiencia estalló en llanto. Un gesto noble, sin dudas. Con sus viejas trampas, por lo expuesto desde hace veinte años…

‘Happycracia’, la angustia provocada por la autopresión de buscar la felicidad que cada vez sufren más personas | ANTENA 3 TV – NOTICIAS

Fuente original: ‘Happycracia’, la angustia provocada por la autopresión de buscar la felicidad que cada vez sufren más personas | ANTENA 3 TV – NOTICIAS

28/04/2019
Las nuevas tendencias que ensalzan la felicidad constante acaban por provocar cuadros de ansiedad e ‘hipocondriacos emocionales’ por no ser capaces de alcanzar un bienestar emocional cada vez mayor tras recurrir a todo tipo de fórmulas de autoayuda. La ‘industria de la felicidad’ se ha aprovechado de este fenómeno en auge.

La búsqueda de la felicidad es algo intrínseco a los seres humanos, pero puede convertirse en una obsesión. Como explica Edgar Cabanas, psicólogo y autor de ‘Happycracia’, cada vez hay más ‘hipocondriacos emocionales’, personas obsesionadas con los estados de ánimo y las propias emociones. Así, la ‘happycracia’ es entendida como el control que hace la búsqueda de la felicidad sobre nuestras vidas y tiene el apoyo de la ‘industria de la felicidad’, compuesta por libros de autoayuda, talleres de felicidad, coach emocionales y objetos motivadores. De hecho, hay hasta aplicaciones de móvil para medir nuestra sonrisa.

Estas son manifestaciones de la psicología positiva que defiende que la felicidad depende, sobre todo, de uno mismo. Sin embargo, Cabanas destaca que esto no es así porque “si la felicidad es una elección, el sufrimiento también se convierte en una cuestión de elección”. Esto se puede convertir en un mensaje perverso, sobre todo, cuando se dirige a enfermos graves: “Parece decir que si no estás siendo positivo, de alguna manera te estás enfermando tu mismo o te estás empeorando”.

Exhibir felicidad y buscarla están de moda, pero no hay elixires inocentes y fáciles de conseguir.

Entre genocidios y riquezas | Página12

Fuente original: Entre genocidios y riquezas | Página12

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Imaginemos si los argentinos hablásemos más de catorce lenguas indígenas.

Cuesta imaginarlo, ¿no? Pero esa es la realidad. En Argentina se ha invisibilizado la pluralidad etnolingüística. Según la publicación del Inadi realizada por Ana Carolina Hecht, en la “actualidad nos definimos como un país multilingüe poseedor de una enorme diversidad sociolingüística y sociocultural, donde además del español y las lenguas de migración, existen catorce lenguas indígenas con muy diferentes grados de vitalidad”.

Sin embargo, estas lenguas fueron y son negadas. Esto genera consecuencias, porque cuando se impone una forma de comunicarse, se impone una forma de ver el mundo. Las palabras reflejan miradas y sentidos. Como sostiene el libro Propuesta para un Kvme Felem, un solo concepto en Mapuzugun encierra toda una frase que refleja nuestra cosmovisión y nuestro Kume Felem.

Este ocultamiento es consecuencia de que los pueblos indígenas vivieron un genocidio del cual hoy padecen sus consecuencias. Muchos negaron sus raíces y su identidad para sobrevivir. Escondieron ceremonias, saberes, conocimiento e incluso su idioma. Es oportuno recordar que el 60 por ciento de la población actual desciende de pueblos indígenas.

Recientemente, el presidente Mauricio Macri en el Congreso Internacional de la Lengua Española negaba la diversidad de culturas que conviven en el territorio afirmando: “Imaginemos si acá los argentinos hablásemos argentino y los peruanos, peruano, y los bolivianos, boliviano, y necesitásemos traductores para hablar con los uruguayos”.

Acá no se habla argentino, se habla quechua, guaraní, qom l’aqtaqa, wichí, nivaclé, chorote, áonek, mapuzugun, español, entre otras muchas lenguas. Sin embargo, hay una mirada dominante que se impone y un genocidio que se perpetúa simbólicamente negando nuestras raíces.

Según la antropóloga Diana Lenton, “venimos sosteniendo que las campañas del desierto significaron un genocidio para los pueblos originarios, también sostenemos que es un genocidio que todavía continúa, en el sentido de que no hubo un corte, no hubo ninguna gestión de gobierno que haya tenido la voluntad política de cortar con ese genocidio, sino que sigue existiendo un proceso genocida”. En el contexto actual “estamos en la instancia de realización simbólica del genocidio en el sentido que perduran las condiciones, que son estas condiciones discursivas”.

La perpetuación del genocidio sufrido por los pueblos indígenas tiene entre sus pilares a los medios de comunicación que ocupan posiciones dominantes, quienes realizan un doble juego de invisibilización y estigmatización. Según el informe de la Defensoría del Público “de 17.197 noticias analizadas durante 2016 en el Monitoreo de los programas noticiosos de los canales de aire de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sólo 0,1 por ciento refiere a pueblos originarios y campesinos”. Asimismo, el Inadi sostiene que los Pueblos Originarios son muchas veces retratados como extraños u opuestos a la cultura argentina o los “intereses nacionales” y se desconocen aspectos sociales, culturales y políticos más amplios en las coberturas.

Claramente, hay que exigir políticas de Estado que cuestionen la realización simbólica del genocidio.  Para generar las condiciones de esas políticas públicas, como comunicadores y comunicadoras podemos poner en tensión los discursos hegemónicos que reflejan la discriminación y el colonialismo cultural dominante. Podemos reflejar la riqueza multicultural, pluriétnico y multilingüe del país que somos.

* Licenciado en Comunicación social UNLZ. Docente de la UNRN

Los cercos del algoritmo | Medios y comunicación | Página12

Fuente original: Los cercos del algoritmo | Medios y comunicación | Página12

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Roberto Samar y Javier Cantarini explican cómo Facebook y Google segmentan las opiniones que se ven en los muros y en las búsquedas de acuerdo con la ideología del titular de las cuentas. Los riesgos de un mundo de guetos.

Hace tiempo que en tu cuenta de Facebook no aparece ninguna publicación de contactos con los que supiste compartir algún tramo de tu vida. Entonces lo buscas por su nombre y te das cuenta que sus publicaciones distan mucho de tus ideas y gustos. Un fuerte impulso por ver que apoya todas las expresiones que de alguna manera crees que son perjudiciales para la sociedad te hace dar gracias a la red social más consumida en Argentina por haberlo ocultado.

Pero si hacemos el ejercicio de ver más allá de nuestras narices y gustos podemos darnos cuenta que nos vamos construyendo un cerco social y comunicacional. O que, en verdad, nos construye el algoritmo que usa Facebook de acuerdo a nuestros clics.

Un cerco que también se fortalece con los servicios de noticias a los que estamos suscriptos que dirigen la información de acuerdos a nuestras preferencias. Si simpatizas con Cambiemos te llegará una catarata de noticias vinculadas al discurso de la mano dura o de estigmatización de la pobreza, pero seguramente no te enteres del aumento de la violencia institucional que denuncia la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional.

Una situación similar se da en la industria del entretenimiento como Netflix que te satura con un contenido siempre idéntico, dificultando que puedas encontrar títulos alternativos que pueden poner en tensión tu mirada motivando así el ejercicio del pensamiento crítico. O el buscador de internet más utilizado, Google, que desde 2009 arroja distintos resultados a pesar que las personas busquen la misma palabra.

El integrante de MoveOn, Eli Pariser, ejemplifica en su texto el Filtro Burbuja que, con la personalización de Google, “la consulta ‘células madre’ puede producir resultados diametralmente opuestos en el caso de que los usuarios sean científicos que apoyen la investigación o activistas que se opongan. En otras palabras, ya no existe un Google estándar”.

En los consumos culturales y de noticias, siempre existió lo que se denominó una “exposición selectiva”. Es decir, que tendemos a exponernos a contenidos que nos son afines. La particularidad del momento actual, es que los discursos y contenidos que no coinciden con nuestros puntos de vista se nos vuelven invisibles por los filtros que producen las nuevas tecnologías.

Pariser afirma que “la nueva generación de filtros de internet observa las cosas que parecen gustarte”. Y que de esta manera “tu pantalla de ordenador es cada vez más una especie de espejo unidireccional que refleja tus propios intereses, mientras los analistas de los algoritmos observan todo lo que clicas”. En un mundo globalizado y en el que internet y las redes sociales se presentaron como la democratización de la información a gran escala ¿Qué sentido tiene que los mismos contenidos circulen entre las mismas personas?

“La era de una conexión cívica con la que tanto soñaba no ha llegado. La democracia precisa de ciudadanos que vean las cosas desde el punto de vista de otros, pero en vez de eso cada vez estamos más encerrados en nuestras burbujas”, sintetiza Parisir.

Todo hace pensar que estas nuevas estructuras comunicacionales podrían profundizar las grietas ideológicas. Ahora, el desafío que se nos presenta es construir puentes, espacios de diálogo que tal vez incomoden, pero que sí puedan poner en tensión esas burbujas, especialmente a las que sostienen y alimentan discursos anti-políticos, machistas, xenófobos y estigmatizantes que nos retrotraen a los momentos más oscuros y tristes de nuestra historia.

Roberto Samar es especialista en Comunicación y culturas UNCO. Docente de la UNRN

Javier Cantarini es Periodista. Integrante de la RED PAR. Diplomado en Comunicación con Perspectiva de Género y Derechos Humanos.

Comunicar la ciencia en democracia | El Cohete a la Luna

Fuente original: Comunicar la ciencia en democracia | El Cohete a la Luna

Un hermoso artículo de opinión del maestro Adrián Paenza, donde desmenuza el porqué el comunica la ciencia en democracia es tan importante para todos.

Como siempre, visitar el sitio de origen, para obtener mayor información del tema y, en este caso, para conocer el enorme trabajo periodístico de este sitio independiente argentino. El Cohete a la Luna es un sitio de investigación y análisis creado por el periodista y escritor Horacio Verbitsky, conocido por su trabajo de investigaciones de décadas. Personalmente, pienso que es un periodista de los que ya no hay muchos. A Verbitsky lo acompaña un equipo de primera, varios de los cuales colaboraron o han colaborado (como el propio Verbitsky) en el pasado con el diario argentino Página 12.

(No tengo ninguna relación comercial, laboral o personal con El Cohete a la Luna ni con ninguno de sus miembros o colaboradores, salvo de ser ávido lector del sitio).

 

Elegir qué se investiga es elegir un modelo de país. Pero si la ciencia es estratégica, comunicarla también lo es.

Durante casi 15 años, junto a Edy Gerber y Claudio Martínez estuvimos produciendo un programa de ciencia centrado en lo que sucede con los científicos trabajando en el país: Científicos Industria Argentina. Durante esos 15 años dimos cinco veces ‘vuelta’ a la Argentina. Naturalmente, mientras nosotros grabábamos y generábamos programas, los científicos avanzaban y producían nueva ciencia. De hecho fue una suerte de ‘carrera imposible’, tratando de cubrir todo el espectro, abarcando tantas disciplinas como nos fue posible, entrevistando a la mayor cantidad de investigadores que pudimos, y sobre todo, más allá de las notas en los estudios del canal estatal, la parte más importante se hizo (se hacía) en los viajes.

Está claro que quedamos en deuda por múltiples razones, pero más allá de nuestra/mi propia incompetencia, es virtualmente imposible resumir toda la ciencia de un país en un programa de una hora semanal. O sea, independientemente de nuestras propias limitaciones, cualquiera que haga las cuentas verá que hubiéramos podido hacer un programa diario y aún así, haber ‘errado por defecto’.

Simultáneamente, y durante casi una década, hicimos también con ‘casi’ el mismo grupo de personas Alterados por Pi, un programa dedicado específicamente a la difusión de la matemática… pero esa es otra historia.

¿Por qué escribo esto aquí y ahora? Científicos Industria Argentina dejó de existir como tal en el año 2015, no porque hubiéramos sido censurados ni porque las autoridades del Canal 7 (que en ese momento tenía como director a Horacio Levin) hubieran decidido no renovarnos el contrato. Nos fuimos porque fui yo quien no quise trabajar más para el canal estatal en el gobierno de Macri. Es decir, no podrá (y no debería) leerse el siguiente artículo como una ‘queja’ por algo que ‘no sucedió’.

Pero pasados ya casi tres años desde esa determinación, creo que ahora puedo escribir algo más sobre los motivos que me impulsaron a tomarla, y dónde creo que el gobierno está en falta… Me apuro a decir que mis conclusiones no deberían ser tomadas como finales, ni pretendo que usted esté de acuerdo con ellas, pero sí me permito pedirle que reflexionemos juntos sobre cuál debería ser el rol de la comunicación social de la ciencia en un país que —supuestamente— vive en democracia.

En el camino, al estar al frente de Científicos Industria Argentina estuve en contacto con quienes están en la frontera del conocimiento en el país. Por supuesto, simplemente por estar en ese lugar de privilegio, aprendí muchísimo… y de múltiples disciplinas, incluso aquellas que quedan más alejadas de mi curiosidad… o por lo menos, de lo que yo creía que era ‘mi’ curiosidad. Claudio Martínez [1] me decía siempre: “El programa tiene que servir para ‘despertar vocaciones’. Decilo así, Adrián: ‘despertar vocaciones’”. Y así lo hice durante mucho tiempo, y me consta que no estaba ni estuvo equivocado.

Ahora bien, ¿por qué importa comunicar qué tipo de ciencia se hace en el país? ¿Cuál es el rol del comunicador y de la comunicación en general? ¿Por qué habría de decir yo, sostenido aunque más no sea por mi edad (70 años), que un país sin ciencia es un país sin futuro?

En principio, la ciencia que produce un país está solventada por fondos públicos, que son en particular obtenidos por los impuestos que pagamos todos los argentinos. Aunque más no sea por eso, la sociedad toda tiene derecho a saber hacia dónde se dirigen esos fondos. ¿Qué se investiga? ¿En dónde? ¿Con qué recursos? ¿Quién determina el qué, el dónde, el quién, el cómo y el cuándo?

La tarea de las universidades públicas y del CONICET (y de otros organismos estatales equivalentes) es esencial y ya se verá por qué.

En principio, elegir en qué se investiga es elegir un modelo de país. ¿Qué queremos ser? ¿Hacia dónde apuntamos? Es evidente que no existe dinero infinito. Establecer una tabla de prioridades, de necesidades, de acuerdos, de consensos, es hacer política. Si no, es como si nos fuera ‘saliendo país’, como si no hubiera intervención humana: es lo que nos ‘sale’.

La orientación de lo que se decide investigar tiene un motivo estratégico claro. Como escribí más arriba, sirve para implementar las políticas públicas sobre el modelo de país que queremos ser.

Pero por otro lado, la comunicación es la que invita a la participación de la sociedad, y es la participación de esa misma sociedad la que garantiza la democracia. Se trata de articular estas políticas públicas porque todas tienen un hilo conductor: la educación, la salud, la producción, la generación de riqueza, el desarrollo intelectual, cultural y la generación de infraestructura.

Pero, ¿cómo hace la gente que habita el país para enterarse de lo que sucede y de las necesidades que hay? ¿Quiénes lideran para saber el tipo de vacunas que necesitamos y podemos producir y no comprar afuera? ¿Cómo hacemos para saber que tenemos el know-how necesario para producir reactores nucleares o satélites geo-estacionarios? ¿Por qué habríamos de necesitar producir nuestros propios radares, o aviones, o avanzar en términos de robótica, de generación de nuevas fuentes de energía, cómo proteger y explotar las que tenemos, cómo evitar la contaminación, cómo hacer para evitar las deforestaciones, qué es lo que está bien y qué es lo que está mal, en términos de país pensado como un todo?

¿Cómo hacer para incorporar la participación de las pequeñas y medianas empresas que comiencen a formar parte de engranajes más grandes que son los que hacen `movilizar’ al país y generar nuevas fuentes de empleo?

Comunicar la ciencia entonces es de interés nacional, es un asunto público. Comunicarla es ofrecerle a la sociedad una herramienta indispensable para saber cómo decidir, qué elegir. Es como si estuviéramos alimentando un círculo VIRTUOSO donde todos jugamos, donde todos participamos, donde todos se educan y se preparan para mejorar las condiciones de vida de todos.

Haber recorrido tantas veces el país nos permitió mostrar cómo y en qué trabajan nuestros investigadores. Los acompañamos en sus campañas, en sus viajes. Los escuchamos proyectar y coparticipamos con ellos. Entendimos sus dudas, sus conjeturas y también sus aspiraciones (o sueños). Tratamos de entender y de COMUNICAR por qué buscan lo que buscan o en todo caso, qué es lo que se proponen.

Lo hicimos desde un canal estatal y con una productora privada a la que —estoy seguro— obtendría un beneficio económico MUCHISIMO MAYOR dedicando su energía, dinero y tiempo a producir otro tipo de programas de televisión. No creo que haga falta que me explaye más en ese sentido.

En cada entrega tuvimos como propuesta invitar a pensar. La ciencia en todas sus manifestaciones, sin hacer divisiones maniqueas que las dividen entre básicas y aplicadas, en esa suerte de ‘grieta ficticia y prefabricada’ en lugar de advertir que ambas se necesitan mutuamente, que no hay una sin otra y al revés. Quizás también descubrimos que comunicar ciencia es también comunicar soberanía, porque un país que no puede desarrollar su ciencia tampoco es capaz de disfrutar de su independencia (frase que le corresponde también a Claudio).

Si hacen falta ejemplos, piense que un país petrolero que tiene buena investigación en geología pueda planificar sus recursos de explotación mejor y en forma independiente y no atado o sometido a los designios de una multinacional que tiene otro tipo de intereses: si en el camino se lastima el paisaje o se vulneran las condiciones mínimas de salud, esos dueños viven en otro lugar y no los mortifica personalmente. El dinero no se enferma, ni se muere de cáncer.

Desarrollar nuestras capacidades en el estudio de ciencias de la atmósfera, nos permite decidir cómo protegernos, cómo y dónde pescar, qué pescar, cómo prevenir inundaciones, sequías, incendios en zonas forestales…

También nos interesa saber qué especies cuidar y prevenir su extinción. Cuáles son las necesidades verdaderas y cuáles son las ficticias inventadas para satisfacer las necesidades de ‘otros’. El desarrollo de las vacunas que nos importan a nosotros son diferentes y más efectivas que las que podemos comprar afuera, sencillamente porque las cepas de las enfermedades no son las mismas en todos los lugares del mundo. Las vacunas locales previenen las versiones locales de las enfermedades.

Si la ciencia es estratégica, entonces comunicarla también lo es. Decidir el presupuesto para la comunicación de la ciencia es también una decisión estratégica, tanto como haberle quitado el rango de ministerio a la dependencia gubernamental que creó y construyó Cristina Fernández de Kirchner.

Es por eso que aunque parezca la ‘queja’ de una persona, un periodista que como yo, piensa ‘distinto’, no lo es. Créame que no lo es. Yo ya fui. Mi carrera está hecha. Yo no necesito nada. El drama es la destrucción a la que fuimos sometidos en estos últimos tres años, quitándonos todo lo que costó tanto trabajo construir.

Pero tengo malas noticias para ellos, para quienes conducen: tienen que tomar nota, si es que no lo hicieron ya: vamos a volver, con más bríos, con más energía, con más experiencia, con mayor capacidad para detectar y corregir nuestros errores y pudiendo decir con toda la fuerza que nos permitan nuestros pulmones: ¡nunca más! Sí, ustedes… ¡nunca más!

 

[1] Claudio Martínez y Edy Gerber, su compañera en la vida, y también en el programa, son los verdaderos ‘factotums’ para que el programa hubiera sido lo que fue. Ellos son quienes deberían quedarse con ‘todo el crédito’.

Entre el lenguaje inclusivo y el fascismo lingüístico – Tucumán – el tucumano

Fuente original: Entre el lenguaje inclusivo y el fascismo lingüístico – Tucumán – el tucumano

A raíz de la incorporación de la “e”, la “x” y el “@” para incluir cada vez a más identidades de género, el escritor Marcos Rossi Peralta expone las causas y consecuencias de las modificaciones que está sufriendo la lengua en el fragor de las luchas sociales.

29 Jun 2018

El uso del lenguaje inclusivo es ya una cuestión pública. Cada vez más personas e instituciones lo practican. Se lo ve en las redes sociales, en los medios, en telenovelas, en la literatura, en comunicados gremiales, en las universidades públicas (tanto en boca de docentes como de estudiantes), lo usan lxs pibxs en las escuelas, incluso diputadxs nacionales. Ha generado también una oleada de reacciones, a veces esforzadamente intelectuales, a veces violentas y desbordadas. ¿Cuáles son las causas de estas reacciones? ¿Realmente en contra de qué están? ¿Si es una cuestión superficial, una moda o una ridiculez, por qué molesta tanto, por qué esforzarse tanto en cuestionarlo?

1. ¿Qué es el lenguaje inclusivo?

El lenguaje inclusivo consiste en utilizar el género neutro (marcado por la ‘x’ o la ‘e’) en las palabras que refieren a un conjunto de personas que puede incluir a diversas identidades de género. Se opone al uso del masculino con valor genérico. Quien usa el lenguaje inclusivo está diciendo: cuando dicen ‘todos los argentinos’ evitan nombrar a las mujeres, a las personas trans, a las identidades no binarias, y nos sentimos incómodxs con esa invisibilidad, por eso decimos todxs, todes, les profesores, lxs diputadxs. Al mismo tiempo esa práctica lingüística funciona como rasgo identitario, es una de las maneras que tenemos de formar comunidad. Cada vez que lo usamos decimos: yo pertenezco a esta comunidad, la que se identifica con el movimiento feminista, la que está organizándose para que haya igualdad de género, la que se siente incómoda con el régimen heteronormativo y patriarcal.

2. Los fantasmas

Las reacciones violentas contra el lenguaje inclusivo son motivadas por una serie de fantasmas disfrazados de saberes sobre la lengua, está claro, científicamente insostenibles:

a) La lengua sería algo puro que no cambia, y no sólo no cambia, no debe cambiar. Aparece entonces el fantasma de la contaminación y la destrucción. Quienes hablamos el lenguaje inclusivo seríamos destructores de la lengua, y como la lengua es un bien de la nación, y será un bien en tanto se sostenga su riqueza original, nosotrxs seríamos enemigos de la nación.

b) Lo anterior se basa en el fantasma de la incomunicación: la lengua no tiene que cambiar porque si cambia no vamos a poder entendernos.

c) El tercero es el fantasma de la imposición. Existiría el riesgo de que un día, de la noche a la mañana, obliguemos a todxs a hablar en lenguaje inclusivo. A partir de esto la destrucción de la lengua (¿y la nación?) será irreversible, ya no hay vuelta atrás, habremos pervertido la lengua y con ella nos habremos pervertido también y para siempre. En esto justifican su violencia, se estaría jugando el destino de nuestra lengua, la posibilidad de comunicación, la de ser un país normal y por supuesto, la de tener una cultura digna.

d) El último fantasma es el más pintoresco, el del lavado de cerebros. Quien habla lenguaje inclusivo no lo ha decidido en el marco de una comunidad, se le ha inoculado mediante métodos perversos aprovechando una condición de vulnerabilidad: “no se metan con mis hijos”.

3. ¿A qué juega la RAE?

Los fantasmas tienen buena parte de su origen en la Real Academia Española, o en sus adherentes. La RAE fue creada por la Corona Española para regular las normas lingüísticas en sus dependencias coloniales. Nuestro país se independizó en 1810, sin embargo la RAE sigue hasta el día de hoy desarrollando políticas que buscan influir en las prácticas lingüísticas que existen en nuestro suelo. Imaginen si la Corona Española quisiera decirnos cómo manejar nuestra economía o nuestra política exterior, sería un escándalo. ¿Por qué lo permitimos en el plano de la lengua?
La RAE es una institución absolutamente misógina. Desde su creación en 1713, ya hace más de 300 años, no ha tenido nunca una directora mujer, ni hablar de otras identidades de género. En la entrada ‘mujer’ de su diccionario, después de las acepciones, el primer uso que introduce es ‘mujer de gobierno’ y define:
1. f. desus. mujer de su casa.
2. f. desus. Criada que tenía a su cargo el gobierno económico de la casa.
Vale decir, una mujer de gobierno sólo puede significar una gobernadora de su casa, de la economía del hogar, no de un país, una comunidad, no de un Estado. Traduzcamos, la RAE dice: si sos mujer, andá a lavar los platos.

4. Estamos diciendo lo mismo pero de forma incorrecta

No. Los significados que genera une diputade cuando dice ‘todos’ no son los mismos que genera cuando dice ‘todos y todas’, ni son los mismos cuando dice ‘todes’. No nos piden que digamos lo mismo pero “bien”, nos piden que no digamos lo que queremos decir.

5. Los ataques contra una práctica lingüística siempre son ataques contra los sujetos que la practican.

Cuando alguien habla de tucumano básico, está diciendo que la lengua del tucumano es básica, pero también que los tucumanos son básicos. Cuando vemos un aviso clasificado que busca un trabajador con “buena dicción”, están segregando de ese trabajo a lxs sujetxs sociales que según ellos (¿quiénes son?) hablan “mal”.
Así, cuando dicen que el lenguaje inclusivo es una aberración, una anormalidad, están diciendo que nuestra forma de pensar es aberrante y anormal, que las relaciones humanas y las identidades que representamos son aberrantes y anormales. Cuando alguien dice: no puede ser que un diputado hable así, quiere decir: una persona que tiene esa ideología no puede ser diputado, no puede ocupar espacios de poder. Cuando en una institución educativa se sanciona a unx docente o a unx estudiante por usar lenguaje inclusivo o no binario, se está sancionando que se piense de esa forma, se está sancionando que se cuestione lo instituido. Nunca es una cuestión de formas, forma y contenido son indisociables: cuando dicen que nuestra escritura es incorrecta dicen que nuestras ideas son incorrectas, que, en última instancia, nuestras identidades son incorrectas. Como ya no pueden decirlo directamente, como ya no pueden decirte anormal de frente porque cuesta muy caro, deslegitiman nuestra forma de hablar, con eso deslegitiman lo que decimos (lo que sea que digamos, les alcanza con ver la x para no escucharnos), y nos deslegitiman a nosotrxs como sujetxs del saber o de la política.

6. ¿Cuál es el futuro del lenguaje inclusivo?

No lo sabemos. Si seguirá masificándose de la mano del movimiento feminista, que es el movimiento de masas más importante de los últimos tiempos y el que tiene mayor capacidad de movilización y transformación hoy, o no, no lo sabemos. La lengua cambia al fragor de las luchas sociales. Lo que sí sabemos es que los sentidos que está generando el uso del lenguaje inclusivo son potentes, generan rechazo y generan comunidad. Sabemos también, hoy se hace evidente de nuevo, que la lengua no es inocente, que las políticas lingüísticas pueden generar exclusión y marginación, y que las representaciones lingüísticas pueden convertirse en marcos justificatorios de la violencia.  Sabemos entonces que la cuestión lingüística tiene que, de una vez por todas, formar parte del debate público nacional.
Marco Rossi Peralta nació en 1995, vive en Tucumán. Es escritor y estudia la carrera de Letras en la UNT. Publicó los libros de poesía Micumán (2016, Ed. Monoambiente) y El Mosquito (El tiempo es escaso) (2017, Ed. De Autor). Forma parte de las antologías Perfectxs Desconocidxs (2017, P.D.) y Salí Dulce (2018, Ed. 27 Pulqui y Ed. Almadegoma) que reúne poetas de Tucumán y Santiago del Estero. Es editor en La Cimarrona Ediciones.

Un desastre para Brasil: Noam Chomsky sobre el nuevo presidente de extrema derecha de Brasil, Jair Bolsonaro | Democracy Now!

Fuente original en inglés: A Disaster for Brazil: Noam Chomsky on Brazil’s New Far-Right President Jair Bolsonaro | Democracy Now!

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31 de diciembre de 2018
Noam Chomsky
Disidente político, lingüista y autor de renombre mundial. Es profesor laureado en el Departamento de Lingüística de la Universidad de Arizona y profesor emérito en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, donde enseñó durante más de 50 años.

Mientras el presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, se prepara para asumir el cargo el martes, retomamos nuestra conversación con el disidente, lingüista y escritor de renombre mundial Noam Chomsky poco después de la elección. La inminente presidencia de Bolsonaro marca el cambio político más radical de Brasil desde que terminó el gobierno militar hace más de 30 años. Bolsonaro es un ex oficial del Ejército que ha elogiado a la antigua dictadura militar de Brasil, se pronunció a favor de la tortura y amenazó con destruir, encarcelar o desterrar a sus opositores políticos. Bolsonaro también alentó a la policía a matar a presuntos traficantes de drogas, y una vez le dijo a una legisladora que era demasiado fea para violarla. Noam Chomsky llama a Bolsonaro un “desastre para Brasil”.
Transcripción
Esta es una transcripción urgente. Copia no puede estar en su forma final.

AMY GOODMAN: Hoy pasamos la hora con Noam Chomsky, el profesor, lingüista y disidente de renombre mundial. Nermeen Shaikh de Democracy Now! y yo recientemente hablamos con Chomsky en Tucson, Arizona, donde ahora enseña en la Universidad de Arizona. También es profesor emérito en el Instituto de Tecnología de Massachusetts, donde ha enseñado durante más de medio siglo. Comencé preguntándole al profesor Chomsky sobre el reciente elogio del asesor de seguridad nacional, John Bolton, al nuevo presidente de extrema derecha de Brasil, Jair Bolsanaro, un ex capitán del Ejército que ha abrazado la ex dictadura militar de Brasil y tiene antecedentes de hacer comentarios racistas, misóginos y homófobos. .

NOAM CHOMSKY: Bueno, es completamente natural que Bolton dé la bienvenida a Bolsonaro. Bolsonaro es definitivamente su tipo de hombre. Es vicioso, brutal, un fuerte, entusiasta partidario de la tortura. Fue un poco crítico con la dictadura militar, porque no mató a suficientes personas. Pensó que debería haber matado a 30,000 personas, como la dictadura argentina, que fue la peor de las dictaduras respaldadas por Estados Unidos en América Latina. Quiere que el país esté abierto a los inversionistas y convertir a Brasil en una especie de caricatura de un país. Esto incluye abrir el Amazonas a sus partidarios de la agroindustria. Es un golpe serio, si no es una sentencia de muerte para la especie. Significa genocidio virtual para la población indígena. Según Bolsonaro, no merecen un centímetro cuadrado. Pero, en general, el tipo de persona que Bolton admiraría grandemente.

NERMEEN SHAIKH: Entre los ministros del gabinete que Bolsonaro probablemente nombrará está Paulo Guedes. ¿Podrías decir algo sobre sus antecedentes? Él será el principal asesor financiero de Bolsonaro, el jefe del llamado super ministerio que combina los ministerios actuales de planificación, finanzas y la industria. ¿Cuál es el fondo de esta persona?

NOAM CHOMSKY: Bueno, Guedes es un economista de ultraderecha de Chicago. Ha pasado un tiempo en el Chile de Pinochet. Ha sido muy franco y abierto en entrevistas en la prensa brasileña sobre sus planes. Es muy simple: como él lo expresa, privatice todo: todo, infraestructura, cualquier cosa que se pueda imaginar. La razón, el motivo, es pagar la deuda que es propiedad de las instituciones financieras depredadoras que han estado robando a un país ciego. Esto regalará los recursos del país para el futuro. Y como mencioné, una parte de él es el programa favorito de Bolsonaro de abrir el Amazonas a la agroindustria. Entonces, él es exactamente el tipo de persona que logró que la economía de Chile se convirtiera en un desastre en unos pocos años.

Rara vez se recuerda que cuando los chicos de Chicago tomaron la economía de Pinochet, tenían todas las ventajas posibles. No podría haber ninguna disidencia. Las cámaras de tortura se encargaron de eso. Tenían el consejo de las principales estrellas de la economía de Chicago, el sistema económico de derecha. Fueron lo suficientemente inteligentes como para no privatizar lo principal, una de las principales bases de la economía chilena, la corporación de cobre altamente eficiente y nacionalizada, la más grande del mundo, Codelco. Así que realmente tenían todas las ventajas posibles. En unos cinco años, habían creado tal desastre económico, que el estado tuvo que hacerse cargo de la economía. La gente, en broma, solía llamarlo el camino de Chicago al socialismo. Han dejado un residuo que es bastante amargo. El sistema de pensiones no funciona. El sistema educativo se ha derrumbado.

Entonces, este es el hombre que es uno de sus grandes admiradores, ahora se está apoderando de la economía brasileña. Y será un apogeo para los inversores. El mercado de valores lo ama. Piensan que podrán robar libremente. Brasil tiene una enorme riqueza y recursos, que están encantados de tener en sus manos. Para el futuro de Brasil, es un desastre, creo; Para la región, bastante perjudicial. Una de las cosas que Guedes ya ha dicho es que pueden sacar a Brasil del Mercosur, el sistema de comercio sudamericano que se había establecido y, de hecho, Lula había impulsado. Y para el mundo, también será un desastre potencial. Destrucción: si proceden a destruir el Amazonas, eso es un ataque muy serio al medio ambiente.

Pero, de nuevo, eso está en línea con Bolton, Trump, exactamente lo que están haciendo aquí. Su contraparte es abrir recientemente grandes áreas de Occidente para una mayor explotación de los combustibles fósiles y acelerar la carrera hacia el desastre, que no está muy lejos. Entonces, una vez más, dos guisantes en una vaina, deberían llevarse bien uno con el otro.

AMY GOODMAN: Durante una entrevista con un programa de televisión brasileño en 1999, Jair Bolsonaro dijo: “A través de la votación, no cambiará nada en este país, nada, ¡absolutamente nada! Desafortunadamente, solo cambiará cuando, un día, comencemos una guerra civil aquí y hagamos el trabajo que el régimen militar no hizo. Matar a unos 30,000, comenzando con FHC [el entonces presidente Fernando Henrique Cardoso], sin echarlos, ¡matar! Si alguna persona inocente va a morir, está bien, en cualquier guerra mueren inocentes ”. Esa es una cita de Bolsonaro de hace 20 años, pero también es la descripción de lo que es conocido en Brasil en este momento. Durante décadas, ha elogiado abiertamente la antigua dictadura militar del país, una vez diciendo que la dictadura debería haber matado a 30,000 personas más, como acabamos de escuchar. También tiene una historia de hacer comentarios racistas, misóginos, homofóbicos; Ha hablado a favor de la tortura; amenazó con destruir, encarcelar o desterrar a sus oponentes políticos; ha alentado a la policía a matar a presuntos traficantes de drogas; una vez le dijo a una legisladora que era demasiado fea para violarla. También dijo que preferiría escuchar que su hijo murió en un accidente automovilístico en lugar de saber que su hijo es gay. Hace poco usted estuvo en Brasil, donde también visitó a Lula en la cárcel, una de las pocas personas que ha podido hacer eso, personas de alto perfil, y tambien hablar de ello con la prensa después. Hable acerca de quién es exactamente Bolsonaro, ¿tiene miedo de que el país descienda a una dictadura militar y de cómo se encuentra Lula en todo esto hoy?

NOAM CHOMSKY: Bueno, empecemos con Lula. Ha habido lo que a menudo se llama golpe suave, largo, lento, de derecha. Un paso fue impugnar a la presidenta, Dilma Rousseff en 2013. Un parlamento de ladrones la acusó de cargos irrisorios. El voto más dramático para el juicio político fue, de hecho, el de Bolsonaro. Cuando votó por el juicio político, dedicó su voto al torturador jefe del régimen militar, que de hecho había sido el responsable de la tortura de la propia Dilma Rousseff. Así que esa fue su dedicación cuando votó por el ridículo juicio político. Es un competidor para uno de sus momentos más viles. Hay mucha competencia.

El siguiente paso fue asegurar que Lula fuera puesta fuera de servicio. Era, por lejos, la figura política más popular de Brasil, por lo que, para llevarse a cabo el golpe de estado de derecha, era necesario deshacerse de él. Fue enviado a prisión por 12 años, prácticamente una cadena perpetua, aislamiento, se le prohibió recibir libros, prensa o diarios, y, de manera crucial, los tribunales decidieron que no se les permitía hacer una declaración pública, a diferencia de, digamos, un asesino convicto. Así que está silenciado, guardado. Luego viene el siguiente paso, uno enorme – ha sido en más importante – de hecho, y creo que debería ser considerado como el preso político más importante del mundo hoy en día.

Luego vino el oligopolio mediático, que es bastante de derechas, una demonización de su partido, el Partido de los Trabajadores, PT. Hacia el final de la campaña, hubo un aumento masivo de demonización y mentiras en las redes sociales, lo cual fue absolutamente escandaloso. Ahí es donde la mayoría de los brasileños obtienen su, asi llamada, información.

Entonces, y asi fue. Debo decir que deberías ver los cargos contra Lula, por los cuales fue sentenciado a esta prisión y a su silenciamiento permanente. Fue acusado de una acusación en un acuerdo de culpabilidad, ya dudoso, de que le habían ofrecido un apartamento, en el que nunca vivió y para el que no tenía una llave. Bueno, está bien, eso es algo. Tal vez te den un golpecito en la muñeca. Pero lo que se hizo fue tan desproporcionado a la naturaleza del presunto delito. Y eso, dado el tiempo, deja en claro que, bastante claro, creo, que simplemente debería ser considerado como un preso político, el último paso en este golpe suave.

Debo decir que el PT le dio una oportunidad al ala derecha para llevar a cabo estas maniobras que hemos estado viendo. Lo hicieron; debemos reconocer que los años de permanencia en el cargo de Lula son lo que el Banco Mundial denominó una década dorada, un período único en la historia de Brasil en el que hubo un enorme progreso en la reducción de la pobreza y la inclusión social, nuevas oportunidades para los oprimidos. Entonces, esa es la década dorada. Eso ha sido completamente suprimido. Pero al mismo tiempo, el PT, lamentablemente, no hizo cambios significativos en el sistema estructural bajo el cual Brasil y gran parte de América Latina ha sufrido durante mucho tiempo. Las elites en América Latina simplemente no tienen responsabilidad por el bienestar del país. No pagan impuestos, exportan capital, importan artículos de lujo, son radicalmente diferentes, por ejemplo, de Asia Oriental, que se ha desarrollado con mucho menos recursos. El PT no hizo nada para cambiar esto. Tampoco hicieron nada para abrir más posibilidades para unos medios menos monopolizados que tendrían otras voces. Y, muy desafortunadamente, fueron víctimas de la corrupción que es endémica en la clase política brasileña, lo suficientemente mala, no en la medida de sus acusadores, pero lo suficientemente mala. Y todo eso le ha dado a la extrema derecha la oportunidad de llevar a cabo este proceso que acabo de describir, lo que llevó a la elección de las criaturas más maliciosas y viciosas de la actual gama de personajes bastante feos que vemos en todo el mundo.

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