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‘Happycracia’, la angustia provocada por la autopresión de buscar la felicidad que cada vez sufren más personas | ANTENA 3 TV – NOTICIAS

Fuente original: ‘Happycracia’, la angustia provocada por la autopresión de buscar la felicidad que cada vez sufren más personas | ANTENA 3 TV – NOTICIAS

28/04/2019
Las nuevas tendencias que ensalzan la felicidad constante acaban por provocar cuadros de ansiedad e ‘hipocondriacos emocionales’ por no ser capaces de alcanzar un bienestar emocional cada vez mayor tras recurrir a todo tipo de fórmulas de autoayuda. La ‘industria de la felicidad’ se ha aprovechado de este fenómeno en auge.

La búsqueda de la felicidad es algo intrínseco a los seres humanos, pero puede convertirse en una obsesión. Como explica Edgar Cabanas, psicólogo y autor de ‘Happycracia’, cada vez hay más ‘hipocondriacos emocionales’, personas obsesionadas con los estados de ánimo y las propias emociones. Así, la ‘happycracia’ es entendida como el control que hace la búsqueda de la felicidad sobre nuestras vidas y tiene el apoyo de la ‘industria de la felicidad’, compuesta por libros de autoayuda, talleres de felicidad, coach emocionales y objetos motivadores. De hecho, hay hasta aplicaciones de móvil para medir nuestra sonrisa.

Estas son manifestaciones de la psicología positiva que defiende que la felicidad depende, sobre todo, de uno mismo. Sin embargo, Cabanas destaca que esto no es así porque “si la felicidad es una elección, el sufrimiento también se convierte en una cuestión de elección”. Esto se puede convertir en un mensaje perverso, sobre todo, cuando se dirige a enfermos graves: “Parece decir que si no estás siendo positivo, de alguna manera te estás enfermando tu mismo o te estás empeorando”.

Exhibir felicidad y buscarla están de moda, pero no hay elixires inocentes y fáciles de conseguir.

Blog Sin Dioses: “Medicamentos farmacéuticos son hechicería y la Biblia no menciona la vacunación”, argumento de antivacunas cristiana.

Fuente original: Blog Sin Dioses: “Medicamentos farmaceúticos son hechicería y la Biblia no menciona la vacunación”, argumento de antivacunas cristiana

sábado, 6 de abril de 2019

“Medicamentos farmaceúticos son hechicería y la Biblia no menciona la vacunación”, argumento de antivacunas cristiana.

El sinsentido de los antivacunas y fundamentalistas religiosos parece no tener fin, y cuando ambos se mezclan es peor.Justamente esto es lo que ha ocurrido con la autora cristiana y activista antivacunas Brittany Kara, quien aduce además ser una practicante de PNL certificada, hipnoterapeuta, entrenadora de nutrición (sin ser nutriocionista) razón por la que enseña a las personas cómo “desintoxicar” sus vidas a través de la limpieza y los “súper alimentos”. El hecho que sea madre lo exhibe como razón para sustentar las causas magufas que impulsa.En un video editado por The Real Truther, Brittany Kara ofrece un argumento hasta ahora sin presentarse de por qué las vacunas son malas: Dios no dio ninguna pista de ellas en la Biblia.

“Acabo de decidir buscar en Google sobre lo que dice la Biblia sobre las vacunas. No hay nada en la Biblia que habla de vacunas. Solo quiero que pienses en eso. Entonces, si Dios supiera que en el futuro se iban a crear estas cosas asombrosas que serían los mejores avances científicos, como oh, Dios mío, son tan geniales, ¿por qué no hay nada? ¿Estas cosas, llamadas vacunas, se crearán más tarde para salvar a la gente? Si ese era realmente el plan de Dios y son tan asombrosos, entonces ¿por qué no están ahí? Tal vez haya un capítulo en el que hablen sobre algo como una inyección, como esta inyección para la salud, ¿verdad? Por ejemplo, ¿por qué Dios no habló de eso si él sabía que iba a venir y salvar al mundo? Si ese era realmente el plan de Dios, y son tan asombrosos, ¿por qué no están ahí?”

Claro, la Biblia tampoco menciona a Google y sin embargo ella lo uso para buscar información. Quizás debió haberse limitado a ir aun consejo de los ancianos del grupo para pedir consejo. Si se tomara como válida esa línea de razonamiento tampoco habría que sacar las muelas dañadas, lavarse los dientes, hacer uso de antibióticos, ir al médico, extirpar las apéndices inflamadas, ni los tumores. ¿Dice la Biblia en alguna parte de cirugías del corazón, maquinas de reanimación o incubadoras para bebés prematuros? Claro que no.  Las pocas recomendaciones para salud incluyen la cuarentena de leprosos  y ser examinado por el sacerdote. Nada de médicos.

“Cuando haya infección de lepra en un hombre, será traído al sacerdote. Entonces el sacerdote lo examinará, y si hay hinchazón blanca en la piel, y el pelo se ha vuelto blanco, y hay carne viva en la hinchazón,11 es lepra crónica en la piel de su cuerpo, y el sacerdote lo declarará inmundo; no lo aislará, porque es inmundo. Y si la lepra brota y se extiende en la piel, y la lepra cubre toda la piel del que tenía la infección, desde su cabeza hasta sus pies, hasta donde pueda ver el sacerdote, entonces el sacerdote mirará, y he aquí, si la lepra ha cubierto todo su cuerpo, declarará limpio al que tenía la infección; se ha vuelto toda blanca y él es limpio. Pero cuando aparezca en él carne viva, será inmundo. Y el sacerdote mirará la carne viva, y lo declarará inmundo; la carne viva es inmunda, es lepra. Mas si la carne viva cambia nuevamente y se vuelve blanca, entonces vendrá al sacerdote, y el sacerdote lo mirará, y he aquí, si la infección se ha vuelto blanca, el sacerdote declarará limpio al que tenía la infección; limpio es.” (Levítico 13: 9 – 16)

Tristemente la línea de razonamiento de Brittany Kara, es similar a la que ha llevado a algunas denominaciones cristianas a rechazar la consulta a los médicos, con fatales consecuencias. (Ver: La Iglesia que prohíbe ir al médico)Las barrabasadas de la cristiana experta en falacias naturales continúa en el vídeo para decir que los medicamentos farmaceúticos son hechicería

“Pero es tan demoníaco, chicos. Primero que todo, cuando te das cuenta de que Dios  nada dijo sobre las vacunas, él enseñó sobre nutrición y nuestros sistemas inmunes maravillosamente increíbles, que son nuestro sistema natural de vacunas, que es tu mejor oportunidad de luchar contra cualquier dolencia o enfermedad. […]
La segunda cosa es que no hay nada en la Biblia, realmente, sobre los productos farmacéuticos, excepto en la versión antigua de la Biblia, había una palabra llamada “pharmakeia” ”… es la raíz de la palabra que tenemos hoy, que es “Productos farmacéuticos”. ¿Y sabe qué se definió en la Biblia? Brujería. Los productos farmacéuticos en la Biblia, esa palabra griega, de donde vino esa palabra griega, se consideraron hechicería, y no era buena, y Dios no quería que lo hiciéramos.”

Tocará preguntarle a la cristiana Kara en qué parte de la Biblia se habla del sistema inmune, porque hasta 1866 se empezó a usar el término “inmunidad” en el sentido actual. Dándose la identificación de la propiedad antitóxica del suero en 1890 por Emil von Behring y la introducción del término “anticuerpo” por Paul Ehrlich en 1891 para referirse a uno de los mecanismos de defensa más relevantes del sistema inmunitario adaptativo. Justamente el conocimiento científico del funcionamiento de los linfocitos y los anticuerpos permitió desarrollar la tecnología de la vacunación. De habernos quedado con la Biblia nos estaríamos preguntando en cada epidemia qué hemos hecho malo para enfadar a Dios. Y saldrián los religiosos a responder ante cada episodio de enfermedad contagiosa así:

“Hijo de hombre, cuando la tierra pecare contra mí rebelándose pérfidamente, y extendiere yo mi mano sobre ella, y le quebrantare el sustento del pan, y enviare en ella hambre, y cortare de ella hombres y bestias […] O si enviare pestilencia sobre esa tierra y derramare mi ira sobre ella en sangre, para cortar de ella hombres y bestias, […] y conoceréis que no sin causa hice todo lo que he hecho en ella, dice Jehová el Señor.”  Libro de Ezequiel 14: 13-23.

Volviendo al vídeo, más adelante Kara afirma que las vacunas son responsables del daño cerebral y los trastornos de género:

“¿Cuándo decidimos que íbamos a inyectar a nuestros bebés sanos con bebés muertos? ¿Cuándo decidimos que eso era algo inteligente y esperar que no tuvieran daño cerebral, y luego esperamos que no tengan trastornos de género?”

No se específica que entiendo ella por “transtornos de género” pero por ser una fanática cristiana puede referirse a orientación sexual homosexual, bisexual o a las condiciones trasngénero.

Y hacia el final del vídeo, Kara declara:

“Realmente creo que creer en las vacunas es un trastorno mental.”

Una declaración así, no deja más que encogerse de hombros y una enorme reacción de asombro y bochorno, propio de de un facepalm.

En estos casos de los antivacunas, los que se rehúsan a la asistencia médica o a las transfusiones de sangre no están adoptando una creencia sin efectos negativos como creer en que Jesús es o no parte de la Trinidad. Estas creencias tienen en realidad efectos sobre la salud y la vida de las personas, y peor aún, afectan a niños, personas que deberían ser motivo de atención de sus padres, la sociedad y los gobiernos. Por eso no estoy de acuerdo con quienes, frente a una noticia como esta dicen, “está bien, que la selección natural se los llevé”, porque en casos de gente con ideas estúpidas como Brittany Kara, están poniendo en riesgo a muchos niños inocentes de las creencias absurdas de sus padres y familiares ( y no, tampoco eso es un rasgo genético que pueda eliminar la selección natural).

Ver vídeo de Kara aquí

Prevalencia de la enfermedad cervical a los 20 años después de la inmunización con la vacuna bivalente contra el VPH a los 12-13 años en Escocia: estudio de población retrospectivo. | The BMJ

Fuente original (y completa, lo que sigue es un extracto) en inglés: Prevalence of cervical disease at age 20 after immunisation with bivalent HPV vaccine at age 12-13 in Scotland: retrospective population study | The BMJ

Este es un trabajo de investigación en Escocia, en una muestra de casi 140.000 mujeres de 20 años, vacunadas a los 12 o 13 años contra el virus del papiloma versus las no vacunada, en el que se comprueba una reducción del 89% de riesgo de presentar neoplasia intraepitelial grado 3 o peor. Además se confirma una mayor efectividad cuanto más temprana la aplicación de la vacuna.

Traducido a nuestra lengua cotidiana: la vacuna sirve.

Resumen

Objetivo

Cuantificar el efecto sobre la enfermedad cervical a los 20 años de inmunización con la vacuna bivalente contra el virus del papiloma humano (VPH) a los 12-13 años.

Diseño retrospectivo de estudio poblacional, 1988-96.

Establecimiento de programas nacionales de vacunación y detección cervical en Escocia.

Participantes

138 692 mujeres nacidas entre el 1 de enero de 1988 y el 5 de junio de 1996 y con un resultado de prueba de frotis registrado a los 20 años.

Principales medidas de resultado

Efecto de la vacunación en los resultados de la citología y los diagnósticos histológicos asociados desde el primer año de cribado (hasta los 20 años), calculados mediante regresión logística.

Resultados

138 692 registros fueron recuperados. En comparación con las mujeres no vacunadas nacidas en 1988, las mujeres vacunadas nacidas en 1995 y 1996 mostraron una reducción del 89% (intervalo de confianza del 95%: 81% a 94%) en la neoplasia intraepitelial cervical (NIC) prevalente de grado 3 o peor (de 0.59% (0.48% a 0.71%) a 0.06% (0.04% a 0.11%), una reducción de 88% (83% a 92%) en CIN grado 2 o peor (de 1.44% (1.28% a 1.63%) a 0.17% (0.12% a 0.24%)), y una reducción de 79% (69% a 86%) en CIN grado 1 (de 0.69% (0.58% a 0.63%) a 0.15% (0.10% a 0.21%)). La edad más joven en la inmunización se asoció con el aumento de la efectividad de la vacuna: 86% (75% a 92%) para CIN grado 3 o peor en mujeres vacunadas a la edad de 12-13 en comparación con 51% (28% a 66%) para mujeres vacunadas a la edad 17. En las cohortes de 1995 y 1996 se encontró evidencia de protección de la manada contra la enfermedad cervical de alto grado en niñas no vacunadas.

Conclusiones

La vacunación de rutina de niñas de 12 a 13 años con la vacuna bivalente contra el VPH en Escocia ha llevado a una reducción dramática en la enfermedad cervical preinvasiva. La evidencia de protección del hato clínicamente relevante es evidente en mujeres no vacunadas. Estos datos son consistentes con la prevalencia reducida de VPH de alto riesgo en Escocia. La vacuna bivalente se confirma como una vacuna altamente efectiva y debería reducir en gran medida la incidencia de cáncer cervical. Los resultados deberán ser considerados por los programas de prevención del cáncer cervical en todo el mundo.

Conclusión

Hemos presentado datos vinculados, de una población con una alta aceptación de la vacuna y un programa integral de recuperación, que muestran que la inmunización de rutina con tres dosis de vacuna bivalente a la edad de 12-13 años se asocia con una reducción profunda de la enfermedad cervical siete años después. Medido por anomalías citológicas e histológicas y derivación para colposcopia. La enfermedad también se redujo en las mujeres no vacunadas, posiblemente debido a la protección de la manada. Las poblaciones rutinariamente vacunadas también tendrán un menor riesgo de otras enfermedades relacionadas con el VPH.38 La reducción de la enfermedad en las mujeres inmunizadas de forma rutinaria, que formarán la mayor parte de la población examinada en los próximos años, exige la revisión de las pautas de detección y referencia. Los hallazgos enfatizan la credibilidad del uso de la infección por VPH de alto riesgo como un marcador temprano de la efectividad y el éxito de la vacuna y respaldan el reciente llamado a la acción mundial contra el cáncer cervical de la Organización Mundial de la Salud.

Qué es lo que ya se sabe sobre este tema

La inmunización contra el virus del papiloma humano (VPH) reduce la prevalencia de los tipos de VPH objetivo y la enfermedad cervical en mujeres inmunizadas en programas de recuperación.

Los datos de la población sobre el efecto sobre la prevalencia del VPH en mujeres inmunizadas de forma rutinaria a los 12 a 13 años muestran reducciones sustanciales en los tipos de VPH protegidos y con protección cruzada

Se carece de datos poblacionales sobre el efecto sobre la enfermedad en mujeres inmunizadas de manera rutinaria.

Lo que agrega este estudio

La inmunización de rutina con la vacuna bivalente contra el VPH contra la enfermedad cervical de alto grado resultó ser muy eficaz

En el contexto de alta aceptación y un programa de recuperación, las mujeres no vacunadas también muestran una reducción de la enfermedad, posiblemente debido a la protección del rebaño.

Los programas de prevención del cáncer cervical y los servicios de colposcopia necesitarán una reevaluación, y los datos de Escocia se incorporarán a los modelos para respaldar dicha revisión.

Este es un artículo de Acceso Abierto distribuido de acuerdo con la licencia Creative Commons Attribution Non Commercial (CC BY-NC 4.0), que permite a otros distribuir, remezclar, adaptar, desarrollar este trabajo de forma no comercial y otorgar licencias de sus trabajos derivados en diferentes términos, siempre que el trabajo original se cite correctamente y el uso no sea comercial. Consulte: http://creativecommons.org/licenses/by-nc/4.0/.

La caza de brujas de los antivacunas | La Ciencia y sus Demonios

Fuente original: La caza de brujas de los antivacunas | La Ciencia y sus Demonios

21 marzo, 2019

Los adeptos a la secta antivacunas pontifican sobre democracia y libertad de elección e información, aunque sin embargo en EEUU se están volviendo cada vez más agresivos y dictatoriales.

Hace unos días el periódico estadounidense “Los Angeles Times” se hacía eco de un comportamiento cada vez más habitual en las redes sociales consistente en atacar, insultar y hasta perseguir a cualquier médico que haya tenido la osadía de hacer algún comentario a favor de una de las más poderosas herramientas desarrolladas por la moderna medicina científica: las vacunas.

Así en el artículo se expone el caso de la Dra. Dana Corriel, una médico que en septiembre del año pasado informó en su cuenta de Facebook que ya estaba disponible la vacuna contra la gripe y animó a los ciudadanos a que se vacunaran. En pocas horas, su cuenta se llenó con miles de comentarios del variopinto colectivo antivacunas. Al principio, la inocente doctora decidió permitir que los comentarios se siguieran publicando en su perfil, con la esperanza de que al presentar ella datos científicos eso sirviera para educar, aunque fuera mínimamente, a estos prepotentes ignorantes sobre la importancia tanto individual como colectiva de las inmunizaciones.

Sin embargo, sus racionales argumentos no sólo no sirvieron de nada, sino que comenzó a recibir insultos del tipo “puta de las vacunas” y “asesina de niños”, además de múltiples descalificaciones sobre su profesionalidad de personas que, aunque nunca había tratado en su consulta puesto que la mayoría de ellos eran de otras ciudades distintas a su lugar de trabajo o incluso de estados muy alejados de su residencia, la calificaba de inútil, inepta o de corrupta vendida a las siempre malvadas multinaciones farmaceúticas, cuando en realidad el verdadero negocio de estas corporaciones sería el de dejar de vacunar para que así ellas pudieran vender toda la panoplia de medicamentos necesarios para mantener con vida a los millones de infectados que la ausencia de estas más que eficaces vacunas dejarían entre la desprotegida población.

Además, uno de estos ignorantes encontró la dirección de su consulta y le envió un libro antivacunas. Finalmente, visto el nivel de agresividad y de cercanía, la médico se sintió amenazada y acabó borrando su más que pertinente comentario inicial para poder intentar recobrar un poco de tranquilidad tanto personal como profesional.

Y este tipo de campañas se están volviendo más habituales y están cada vez más coordinadas en EEUU, en donde los grupos de antivacunas en las redes sociales cuentan con decenas de miles de combativos (y cada vez más agresivos) “expertos” autodidactas en inmunología o virología que, por supuesto, no sólo no tienen titulación alguna, sino que la mayoría de las veces no saben qué es un virus o cómo actúa un linfocito T.

Aunque eso sí, estos analfabetos del siglo XXI se permiten el indecente y más que peligroso lujo de cuestionar unos tratamientos que cada año salvan la vida de millones de personas en todo el mundo y que si se dejaran de administrar nos retrotraerían a esos no tan lejanos tiempos en donde los humanos éramos pasto de las más diversas pandemias.

El terraplanismo económico | El Cohete a la Luna

Fuente original: El terraplanismo económico | El Cohete a la Luna

Como siempre, visitar el sitio de origen, para obtener mayor información del tema y, en este caso, para conocer el enorme trabajo periodístico de este sitio independiente argentino. El Cohete a la Luna es un sitio de investigación y análisis creado por el periodista y escritor Horacio Verbitsky, conocido por su trabajo de investigaciones de décadas. Personalmente, pienso que es un periodista de los que ya no hay muchos. A Verbitsky lo acompaña un equipo de primera, varios de los cuales colaboraron o han colaborado (como el propio Verbitsky) en el pasado con el diario argentino Página 12.

(No tengo ninguna relación comercial, laboral o personal con El Cohete a la Luna ni con ninguno de sus miembros o colaboradores, salvo de ser ávido lector del sitio).

¿Todo gira en torno del dólar o el dólar gira en torno de otra cosa?

El terraplanismo es un movimiento internacional que intenta refutar la idea de que la Tierra es redonda. Sostiene que es plana, y que hay una gigantesca conspiración para ocultar esta realidad. Lo más interesante del caso de esta secta, es que no la afectan ni las demostraciones teóricas, ni las fotos satelitales, ni los mapas de navegación, ni los testimonios de los astronautas, ni toda la ciencia astronómica. No le importa la evidencia empírica.

Siempre hay gente para todo, y mientras no tengan a su cargo diseñar los planes de estudio de las escuelas primarias, no resultan demasiado peligrosos. El problema empieza cuando miembros de estas sectas o grupos de creencias delirantes llegan a puestos de mando en la sociedad.

En el caso de los terraplanistas es relativamente fácil para la gente común advertir el carácter delirante del grupo, ya que tiene bastante bien asentados los conocimientos científicos sobre cómo funciona el universo, las estrellas, y qué lugar ocupa la Tierra en el sistema solar.

En cambio, con la economía pasa una cosa muy diferente. Se podría decir que las creencias más disparatadas pueden pasar por buenas, dada la poca formación económica que tiene la mayoría. En ese espacio dónde las creencias no se basan en conocimiento riguroso, sino en lo que parece más evidente (por ejemplo, que el sol da vueltas alrededor de la Tierra, como podemos observar todos los días), es por donde se filtran los terraplanistas económicos.

Que han pasado de la etapa de la secta a la de gran movimiento social, con credenciales propias y gran prestigio académico. Vamos a ver cómo funciona el terraplanismo económico con la explicación de lo que ocurre en la Argentina de nuestros días.

¿Todo gira en torno del dólar?

Los resultados de más de tres años de gobierno macrista pueden analizarse en dos terrenos que nos permiten separar grandes grupos temáticos: el de la economía real —la producción y el empleo—, y el de la actividad financiera. Los diarios de estos días son un catálogo de desastres en la economía real, con caída de empresas, derrumbe de ventas, despidos de personal, multinacionales que se van, desempleo en ascenso acelerado, negocios cerrados, etc. En la economía real es imposible ocultar el fracaso completo del neoliberalismo de Cambiemos, para cualquier persona de a pie.

Lo sorprendente es lo que ocurrió en el sector financiero y monetario, donde se suponía que tenían su fuerte los expertos económicos gubernamentales. En abril-mayo del año pasado protagonizaron una catástrofe de proporciones, con una devaluación inocultable del 100% y la consiguiente llamada urgente al FMI para que evitara que este gobierno de derecha y aliado incondicional de Estados Unidos sucumbiera en el default.

Luego de varios meses a los tumbos, en los que se perdieron reservas equivalentes a los dólares que el Fondo estaba suministrando, se logró contener la situación en torno a un tipo de cambio de menos de 40 pesos. La hegemonía ideológica y mediática del gobierno es tal, que esa victoria circunstancial pasó a ser una suerte de credencial de éxito y de pasaporte para nuevas maravillas que nos esperarían en el futuro.

En realidad se trata de una situación transitoria, sumamente endeble. Compañeros del Cohete a la Luna y de otras publicaciones han advertido en numerosas oportunidades con total claridad que la estabilidad que logró el gobierno es completamente precaria, y que puede ser alterada por los más diversos factores internos y externos. No hace falta que vengan Forbes o alguna otra publicación extranjera –que nunca sabemos en qué negocio están— para decir lo que cualquier economista crítico puede ver con claridad: que el nuevo “gran mérito” del gobierno es haber frenado el dólar ofreciendo tasas de interés extravagantes en dólares que asfixian a la economía real y atraen a capital volátil interno y externo, dispuesto en cualquier momento a pasarse a la divisa fuerte y retirarse de la economía.

Sólo la deserción intelectual de los economistas que están en todos los medios oficialistas permite ocultar ante la población la explicación real de lo que está ocurriendo en nuestro país. Estamos frente a un fenómeno de “terraplanismo de masas”.

Expliquemos: el dólar en la Argentina ha cobrado la importancia que tiene por razones de larga data, que tienen que ver tanto con los problemas irresueltos de balanza comercial que tiene el país, como con el mal manejo de un servicio público muy importante –la provisión de una moneda nacional confiable— que han tenido numerosas gestiones económicas a lo largo de décadas.

El dólar pasó a ser una moneda en la cual ahorrar –debido a la alta inflación—, pero también una moneda con la cual especular, dados los colapsos cíclicos del sector externo. Desde Martínez de Hoz y su “libre movimiento de capitales”, pasó a ser el puente necesario para sacar fondos del país y colocarlos en el exterior.

Desmontar todo lo que la sociedad ha colocado en el dólar a lo largo del tiempo no es sencillo pero es posible, y obliga a tener una clara visión de los problemas que han llevado a esta situación.

Tener una moneda nacional relativamente estable, una relación comercial equilibrada con el resto del mundo y un nivel de endeudamiento reducido no son problemas complejos desde el punto de vista teórico: sabemos qué debe hacerse para conseguir esas metas. Pero el problema no reside allí, sino en el terraplanismo económico.

Neoliberalismo argentino, o el terraplanismo al poder

No hay gestión neoliberal que no endeude fuertemente al país, aumentando los problemas del sector externo de la economía y por lo tanto la necesidad de dólares y las presiones alcistas. No hay gestión neoliberal que no des-sustituya importaciones, destruyendo entramado industrial, creando mayores necesidades de dólares para comprar productos, insumos y repuestos en el exterior. Algunas de esas gestiones, como la de Martínez de Hoz y la de Macri, también se ocuparon de destruir el valor de la moneda local, provocando fuertes procesos inflacionarios. La de Menem-Cavallo, en cambio, amagó con sustituir directamente la moneda local por el dólar y lograron mantener una paridad estable y ruinosa para la producción y el empleo nacional.

Los terraplanistas económicos locales, como corresponde, insisten que la Tierra no es redonda. La culpa de los saltos cambiarios, de la inflación, de la incertidumbre, no es de las políticas económicas desacertadas o directamente los negocios especulativos que ofrecen desde el estado a sus socios locales y extranjeros. La culpa de que las cosas estén así, de que el dólar sea inestable, de que haya remarcaciones masivas de precios, la tienen los empleados públicos, los jubilados y los perceptores de la Asignación Universal por Hijo.

Como dicen dos de los terraplanistas más connotados, Espert y Milei, hay que echar un millón de personas del Estado y listo. La culpa la tienen los políticos, los empleados públicos y los pobres.

En el extraño mundo terraplanista no existen los fondos buitre, no existen monopolios ni oligopolios formadores de precios, no existen cadenas de comercialización parasitarias, no existen contratistas del Estado ni grandes intereses especulativos, no hay bancos que viven de prestarle al Estado. No hay servicios públicos monopólicos con tarifas delirantes, ni sectores con rentas de privilegio. Es más, en el mundo terraplanista el capital es oprimido por los pobres, que no lo dejan ser, que le arrancan las pocas migajas que ganan con su sed insaciable de prebendas, que lo desalientan hablando de esas tonterías de las necesidades insatisfechas.

Con un millón de personas en la calle todo se resolvería. El salario iría hacia la nada, los sindicatos se pulverizarían, el gasto público –salvo en gases y balas— bajaría, y en ese paraíso de gente mansa y dispuesta a trabajar por un peso florecería la actividad económica.

El dólar y la ciencia

En realidad el drama del dólar tiene que ver con otra cuestión, que armó la gestión de Cambiemos.

Por un lado creó un escenario de aguda penuria de divisas, tanto al promover la fuga masiva de capitales levantando el “cepo”, como al endeudar al país en cifras descomunales, para crear condiciones de dependencia estructural más allá de este gobierno.

Pero el punto político que más nos importa señalar es que la gestión macrista privatizó la regulación de la divisa norteamericana. Por el lado de la oferta, le dio completa libertad a los exportadores –que por otra parte están fuertemente concentrados— para que traigan o no dólares a la economía según su conveniencia, y por el lado de la demanda dio completa libertad a la especulación mundial para que entre y salga de la economía argentina cuando quiera.

El resultado de la privatización de este instrumento central de la política económica, en un mundo que de por sí es un casino, y en un país cuyos sectores de altos ingresos están entrenadísimos en el juego especulativo a costa del Estado y del resto de la sociedad, es este que estamos viendo.

Pero Cambiemos otorgó aún más “libertades”.

Por ejemplo, el traslado directo a precios de los aumentos del dólar. Insistimos en que esta no es una cuestión técnica –como podría ser el traslado de mayores costos a los precios finales, en cualquier sector económico— sino que es puro ejercicio de poder monopólico sobre consumidores, usuarios y otras partes más débiles de la cadena productiva. El movimiento de la cotización del dólar se ha constituido en la excusa ideal —no sometida a ningún tipo de cuestionamiento— para aumentar precios injustificadamente e incrementar el margen de rentabilidad a costa del resto de la economía. Libertades que el terraplanismo defiende, entendiendo que estos comportamientos antisociales en realidad estimularían la inversión y generarían riqueza, cuando en realidad demuestran exactamente lo contrario: que basta tener poder de mercado o poder político para incrementar ganancias sin invertir un peso.

En los dos primeros meses del año, la liquidación de divisas provenientes del agro fue 6,4% inferior a la del año pasado. Teóricamente este año será mucho mejor que el anterior por las condiciones climáticas. Pero una cosa es el clima, y otra son los agentes económicos. La combinación de exportadores concentrados, “libertad” para no traer las divisas producto del trabajo argentino y “libertad” para comprar y fugar dólares para todos los especuladores del mundo que quieran venir a hacer dinero rápido en el suelo argentino, es la receta para la hecatombe.

Los políticos ¿son terraplanistas?

¿Quién no se dio cuenta de lo importante que es el dólar en la economía argentina?

¿Quién no advierte que los precios, los salarios, las tarifas, la competitividad externa, las finanzas públicas, dependen de la cotización del dólar?

¿Quién no entiende que si no se maneja con criterio público el dólar, con criterio de República, la vida del conjunto de la población queda sujeta al capricho de un puñado de grandes actores económicos que tienen capacidad para definir qué hacen con la economía del país, o cuándo y cómo la hunden?

¿En qué consiste la democracia, si no importa por quien se vote porque los políticos serán siempre impotentes para controlar la economía y darle un sentido productivo y social, al estar sometidos al veto de los que mueven el dólar?

¿Para qué serían las elecciones, si se acepta el traspaso de instrumentos fundamentales de regulación económica hacia factores locales y externos? La continuidad de la institucionalidad promovida entusiastamente por el actual gobierno de Cambiemos lleva a una situación de postración de la política frente a los poderes fácticos.

Para el espacio de quienes quieren gobernar a favor de las mayorías, y para el campo de quienes estudian críticamente la política y la economía nacionales, el desafío hoy es poder iluminar la dimensión política de las estructuras económicas, como el comienzo de un camino hacia su democratización efectiva. Si no, habrá riesgo de terminar hablando en la lengua del terraplanismo económico, a favor de las corporaciones.

Nacimientos planificados en el hogar en Finlandia, 1996–2013 | Journal of Perinatology

Fuente original en inglés: Planned home deliveries in Finland, 1996–2013 | Journal of Perinatology

Según un estudio publicado en Journal of Perinatology en el que se han tenido en cuenta datos tomados en Finlandia entre 1996 y 2013, los partos en casa suponen más asfixias, más hipotermia y más necesidad de ventilación mecánica.

Objetivo

Evaluar las tendencias y los resultados perinatales de los partos planificados en el hogar en Finlandia.

Diseño del estudio

Se estudiaron todos los bebés nacidos entre 1996 y 2013, excepto los nacidos prematuros, por parto quirúrgico y sin información sobre el modo de nacimiento o la edad gestacional. El grupo de estudio incluyó 170 bebés nacidos en el hogar según lo planeado, 720.047 bebés nacidos en el hospital eran controlados.

Resultado

La tasa de nacimientos planificados en el hogar aumentó de 8,3 a 39,4 por 100.000. En el grupo de estudio, el 63%, que incluía dos muertes perinatales, no eran embarazos de bajo riesgo según las pautas nacionales. La tasa de hipotermia, asfixia y necesidad de ventilación invasiva aumentó en los nacimientos en el hogar de bajo riesgo. Un bebé tenía una malformación congénita importante. Los resultados maternos fueron favorables.

Conclusión

La tasa de nacimientos en el hogar previstas aumentó. Las pautas para partos de bajo riesgo no se siguieron en la mayoría de los casos, incluidas dos muertes perinatales. Incluso en partos domiciliarios de bajo riesgo, la morbilidad neonatal parecía aumentar.

No puedes convencer a un terraplanista y eso debería preocuparte | Ciencia | EL PAÍS

Fuente original: No puedes convencer a un terraplanista y eso debería preocuparte | Ciencia | EL PAÍS

Como siempre, recomiendo visitar el sitio del artículo original, para obtener mayor información del tema.

Negar que la Tierra es esférica es el caso más extremo de un fenómeno que define esta época: recelar de los datos, ensalzar la subjetividad, rechazar lo que nos contradice y creer falsedades propagadas en redes.

Hay gente que cree que la Tierra no es una esfera achatada por los polos, sino un disco. Que la Tierra es plana. No es analfabetismo: estudiaron el Sistema Solar y sus planetas en el colegio, pero en los últimos años han decidido que todo eso de “la bola” es una gigantesca manipulación. Solo el 66% de los jóvenes entre 18 y 24 años de EE UU está plenamente seguro de que vivimos en un planeta esférico (el 76% entre 25 y 34 años). Es un fenómeno global, también presente en España, al que cuesta asomarse sin bromear. Pero al observar los mecanismos psicológicos, sociales y culturales que les llevan a convencerse de esta gigantesca conspiración se descubre una metáfora perfecta que resume los problemas más representativos de esta época. Aunque parezca medieval, es muy actual.

Rechazo de la ciencia y los expertos, narraciones maniqueas que explican lo complejo en tiempos de incertidumbre, entronización de la opinión propia por encima de todo, desprecio hacia los argumentos que la contradigan, difusión de falsedades gracias a los algoritmos de las redes… Está todo ahí. “Es el caso más extremo, el más puro”, resume Josep Lobera, especialista en la sociología de los fenómenos pseudocientíficos. Cada flaqueza o actitud de este colectivo está presente de algún modo en muchos de los movimientos políticos, sociales y anticiencia que han irrumpido en nuestros días.

“Nace de la desconfianza en el conocimiento experto y de una mala manera de entender el escepticismo”, afirma Susana Martínez-Conde, directora del laboratorio de Neurociencia Integrada de la Universidad Estatal de Nueva York. Los estudios sobre terraplanistas y otras teorías de la conspiración indican que ellos creen ser quienes están actuando con lógica y razonando de forma científica. En muchos casos, terminan atrapados en la conspiración tras intentar desmontarla. “Es absurdo. Voy a desmentir que la Tierra es plana”, cuenta Mark Sargent, uno de los más reconocidos terraplanistas en el documental que retrata al colectivo a la perfección, La Tierra es plana (Netflix). Y acabó “hundiéndose, como en un pozo de alquitrán”. La mayoría de terraplanistas no han sido convencidos, se han convencido al verse incapaces de demostrar que bajo sus pies hay una bola de 510 millones de kilómetros cuadrados.

“¡Investígalo por ti mismo!”, se animan unos a otros, según recoge la investigadora Asheley Landrum, de la Universidad Texas Tech, que presentó hace dos semanas el resultado de sus investigaciones sobre los terraplanistas en la Asociación Estadounidense para el Avance de la Ciencia. La primera diapositiva de su conferencia es una imagen de Copérnico, padre de la idea de que la Tierra orbita alrededor del Sol, reconociendo que estaba equivocado tras pasar cinco horas viendo vídeos terraplanistas en YouTube. Porque según Landrum y su equipo, que estudia estos fenómenos en el proyecto Creencias Alternativas, YouTube es la clave. Todos los terraplanistas se hacen terraplanistas viendo a otros terraplanistas en YouTube. Y una vez forman parte de esa comunidad es casi imposible convencerles de su error, porque se activan mecanismos psicológicos muy poderosos, como el pensamiento motivado: solo acepto como válidos los datos que me reafirman y el resto son manipulaciones de los conspiradores. Como en otros movimientos, si la ciencia me desdice, es que la ciencia está comprada.

YouTube parece ser la amalgama de la comunidad de la Tierra plana”, concluyen en su trabajo más reciente, en el que señalan a esta plataforma de vídeos como el origen de las vocaciones conspiranoicas. El equipo de Landrum entrevistó a una treintena de asistentes a la primera Conferencia Internacional de la Tierra Plana y todos describían YouTube como “una fuente fiable de evidencias” y de los proveedores más populares para “noticias imparciales” frente a los medios manipulados. Se habían hecho terraplanistas viendo vídeos en esa plataforma en los tres años previos y muchos entrevistados describen estar viendo piezas sobre otras conspiraciones (del 11-S, por ejemplo) y terminar atrapados con la historia de la Tierra plana gracias a las recomendaciones de YouTube.

Muchos especialistas han denunciado cómo el algoritmo de recomendaciones de YouTube termina convirtiéndose en una espiral descendente hacia contenidos cada vez más extremistas, manipuladores y tóxicos. Y en este caso no es una excepción. Como defienden los terraplanistas, YouTube se ha convertido en el mejor caldo de cultivo para versiones “alternativas” de la realidad, donde se desarrollan mensajes alocados y provocadores al margen de la “ciencia y los científicos convencionales”. Sobre cualquier tema, desde la cura del cáncer hasta el feminismo, pasando por la astronomía, lo habitual es encontrar los mensajes más controvertidos entre los primeros resultados de la búsqueda. Lógicamente, estos mensajes tienen derecho a subirse a la red, pero los algoritmos los están promocionando por encima de contenidos relevantes. “Un usuario individual de YouTube, por ejemplo, sin respeto por la verdad, el rigor o la coherencia, en algunos casos puede llegar a una audiencia comparable” a la de los grandes medios, critica Alex Olshansky, del equipo de Landrum.

Irreductibles

“Solo confío en lo que ven mis ojos”, repiten una y otra vez los terraplanistas. Aunque como dice esta especialista en percepción, es bastante común que nuestros propios sentidos sean los primeros en engañarnos, como muestran todas las ilusiones ópticas. “Ellos sacan las matemáticas y nosotros decimos: ‘Mira”, dice el terraplanista Sargent en el documental para explicar su éxito. “No necesitas fórmulas para entender dónde vives”, resume este hombre que había pasado por todas las conspiraciones antes de llegar a esta viendo vídeos en la red.

“Como la gente que niega el cambio climático, no los vas a convencer con datos, hay que buscar la forma de despertar las emociones de la gente”, explica la neurocientífica Martínez-Conde. Y añade: “Nuestro cableado neural responde a las emociones más que a los datos. Ese problema ha contribuido a dar lugar a los populismos y especialmente con el fenómeno de las redes sociales que favorece que la desinformación se expanda de manera peligrosa”.

Un reportaje recién publicado en The Verge sobre los moderadores de contenidos de Facebook mostraba que muchos de estos trabajadores precarios estaban cayendo atrapados en las conspiraciones que tenían que controlar. “Me dijeron que es un lugar donde los vídeos de conspiraciones y los memes que ven cada día los llevan gradualmente a abrazar ideas extrañas”, describe el periodista Casey Newton. Uno de los moderadores del centro que visitó promueve entre sus compañeros la idea de que la Tierra es plana, otro cuestiona el Holocausto y otro no cree que el 11-S fuera un ataque terrorista.

Esto no debería sorprender: son muchos los estudios que demuestran cómo la simple exposición a mensajes sobre conspiraciones provoca en la gente una paulatina pérdida de confianza en las instituciones, la política o la ciencia. Con consecuencias tangibles: por ejemplo, la creencia en conspiraciones está vinculada a actitudes racistas o un menor uso de protección frente al sida. Todos los terraplanistas creen en otras conspiraciones y llegaron a esa cosmovisión paranoica a través de otras teorías similares. Es característica la predisposición a creer en distintas teorías de la conspiración a la vez, incluso contradictorias entre sí: las mismas personas podían creer a la vez que Bin Laden no está realmente muerto o que ya estaba muerto cuando llegaron los militares estadounidenses a su vivienda.

YouTube es la clave. Todos los terraplanistas se convierten viendo vídeos que en muchos casos el algoritmo les ha recomendado cuando veían otras conspiraciones

Por ejemplo, buena parte de los terraplanistas son a su vez antivacunas. Lobera, que estudia a este colectivo en España, admite que esta cosmovisión conspirativa “es uno de los factores decisivos”, aunque no el más importante. “Hay puertas de entrada al mundo de las pseudociencias y una conexión entre estas creencias”, explica el sociólogo.

“En la medida en que el pensamiento conspirativo está generalizado, comienza a plantear un problema para el mantenimiento de una esfera pública racional en la que las discusiones y los debates políticos se basan en evidencias, en lugar de traficar con sospechas de que un grupo manipula los hechos desde las sombras para impulsar una agenda oculta”, asegura Olshansky en su trabajo. En este sentido, los terraplanistas, por sus creencias extremas, son como el reflejo de la sociedad en los espejos deformantes del callejón del Gato. Llegados al punto en que hay mucha gente que acepta su mensaje con naturalidad, eso indica que existe un deterioro real de las condiciones en las que se produce el debate público.

Pero estas creencias no surgen de la nada y existen condiciones sociales que influyen de forma determinante. Por ejemplo, se sabe que las personas que se sienten impotentes o desfavorecidas tienen más probabilidades de apoyarlas (como minorías raciales marginadas) y que están correlacionadas con el pesimismo ante el futuro, la baja satisfacción con la vida y la escasa confianza interpersonal. “Hay que entender estos movimientos dentro del contexto socioeconómico en el que nos encontramos, están aumentando las disparidades sociales entre quienes tienen más privilegios y más carencias. Y esto hace que aumente la desconfianza hacia gobiernos y expertos”, explica Martínez-Conde.

Hay condiciones sociales que influyen de forma determinante: se sabe que las personas que se sienten impotentes o desfavorecidas tienen más probabilidades de creer en conspiraciones

“Vivimos en tiempos de incertidumbre y a nivel neural la incertidumbre nos hace sentir incómodos”, señala la neurocientífica. Estas disonancias cognitivas obligan a crear un relato propio de buenos y malos que explique de forma simplista los fenómenos complejos de la actualidad. Y que les coloque en el papel heroico de luchadores por la verdad ocultada: las creencias conspirativas siempre han estado asociadas a cierto narcisismo colectivo (“los demás son los borregos”). Además, las personas con tendencia a ver patrones y significados ocultos en la realidad tienen mayor tendencia a creer en conspiraciones y fenómenos paranormales. “Son más dados a ese tipo de ilusiones causales. Como ver caras en las nubes, pero llevado al extremo: ver caras en una tostada y darle significado real”, explicaba Helena Matute, investigadora de Deusto, sobre su trabajo con lo paranormal.

A partir de ese poso, nos encontramos con mecanismos psicológicos como el sesgo de proporcionalidad (si algo extraordinario ha ocurrido, algo extraordinario debe haberlo causado) y el de intencionalidad: hay una mano detrás de todo. “Este deseo de narraciones ordenadas que ofrezcan certeza y visiones simplificadas del mundo puede brindar comodidad y la sensación de que la vida es más manejable”, resume Landrum en su trabajo. Así conseguirían sortear los altibajos de la vida, apostando por una realidad lisa y llana. Como la Tierra, según quieren creer.

Irán / Contras fue el prototipo de la aventura imperial posterior a Vietnam | The Nation

Fuente original en inglés: Iran/Contra Was the Prototype for Post-Vietnam Imperial Adventure | The Nation

Como siempre, recomiendo visitar el sitio del artículo original, para obtener mayor información del tema y, en este caso, para conocer el enorme trabajo periodístico de este medio independiente estadounidense.

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En el 30 aniversario, podemos ver que fue un proyecto ideológico, con la Nueva Derecha reafirmando la virtud del militarismo y los mercados.
Por Greg Grandin.
25 de octubre de 2016

La atención se fija en otra parte, pero vale la pena tomarse un momento al hacer clic en 538, para considerar que nos estamos acercando rápidamente al 30 aniversario del escándalo Irán / Contras. El 5 de octubre de 1986, un joven soldado sandinista llamado José Fernando Canales Alemán disparó un misil tierra-aire SAM-7 y derribó un avión de suministro C123K de la CIA. De su tripulación, solo Eugene Hasenfus sobrevivió, lanzándose en paracaídas en la jungla. “¿Y ahora, Rambo?”, Le preguntó un sandinista después de que fue capturado un día después. Hasenfus había volado previamente misiones de la CIA en Laos y Vietnam, en el infame programa Air America de la CIA. En Nicaragua, confesó que formaba parte de una red clandestina que estaba suministrando armas ilegalmente a los Contras apoyados por Ronald Reagan, que volaba desde Ilopango, El Salvador, y arrojaba armas en lugares dispuestos escondidos.

Unas pocas semanas después, el 3 de noviembre de 1986, un periódico semanal libanés, Al Shiraa, fue el primero en informar la otra cara de la historia: los funcionarios clave del gobierno de Reagan, incluido Robert McFarlane, entonces asesor de seguridad nacional de Reagan, y el veterano de Vietnam y carismático católico Oliver North, un empleado del NSC, había visitado el Irán revolucionario y realizó una venta de armas con representantes del ayatolá Ruhollah Jomeini. Los informes de seguimiento presentaron inicialmente la operación como una oferta de la Casa Blanca para abrir un canal de retorno con Teherán para negociar la liberación de los rehenes estadounidenses retenidos en el Líbano. Pero luego se reveló que las ganancias de las ventas de armas fuera de los libros a Irán, que incluían la participación de Israel, se utilizaron para comprar las armas que Hasenfus y otros estaban pasando a los Contras. El Congreso, en 1982 y 1984, había prohibido a los Estados Unidos proporcionar ayuda militar a los Contras, por lo que se trataba de una solución alternativa.

La operación dio por resultado, dijo una fuente del gobierno a Time, “el salir corriendo del ala oeste” de la Casa Blanca de un grupo de empleados ideológicamente comprometidos, casi todos cristianos como North, ultramontanos de derecha, que se llamaban a sí mismos “los Cowboys”. “Era un negocio de alto riesgo y bolsillo”, dijo la fuente. Pronto quedó claro que las acciones de los Cowboys ya no podían mantenerse en secreto, por lo que Oliver North y su jefe, John Poindexter (que había reemplazado a McFarlane como asesor de seguridad nacional), pasó un fin de semana en las entrañas de la Casa Blanca destruyendo documentos y eliminando correos electrónicos en masa. Cuando la trituradora de North se sobrecargó del volumen, su secretaria, Fawn Hall, llevó de contrabando documentos en sus botas a otra máquina.

En el transcurso de los próximos años, una comisión presidencial encabezada por John Tower, el abogado independiente Lawrence Walsh y varios comités de la Cámara de Representantes y el Senado, incluido uno encabezado por el entonces senador John Kerry, revelaron varios aspectos de la conspiración. Heroicos periodistas de investigación de primera línea, entre ellos Robert Parry, Peter Kornbluh, Alfonso Chardy y, más tarde, Gary Webb, descubrieron aún más detalles.


Era mucho más que una venta ilegal de armas y la transferencia de fondos para eludir al Congreso y armar a los insurgentes anticomunistas.


La cantidad de información y el denso nexo de las relaciones políticas y económicas descubiertas fue asombrosa, revelando la conspiración, aunque la palabra “conspiración” no hace justicia a lo que se conoció como Irán / Contra, por ser mucho más que armas ilegales. Venta y transferencia de fondos para eludir al Congreso y armar a los insurgentes anticomunistas. Hoy, todos los ángulos y jugadores involucrados son confusos: La Penca, la cocaína, William Casey y los Caballeros de Malta, Ross Perot, la Liga Mundial Anticomunista, Mena, la Oficina de Diplomacia Pública, el Sultán de Brunei, Colombia, Manuel Noriega, Dick Cheney, Robert Kagan, Manucher Gbanifarifar, Otto Reich, Michael Ledeen … es tan difícil mantener el orden como la trama de una novela de Dan Brown.

Los principales medios de comunicación y el Congreso controlado por los demócratas se esforzaron por comprender las revelaciones al estilo Watergate: es decir, intentaron, mediante informes y audiencias públicas, enmarcar las actividades de la administración Reagan como transgresiones de unas pocas manzanas podridas, como una violación del procedimiento llevado a cabo por un NSC pícaro. A principios de la década de 1970, Watergate fue mucho más que el robo de la sede de la campaña del Partido Demócrata por parte de los “plomeros” de la administración de Nixon: el contexto más amplio de ese crimen estaba relacionado con la guerra de agresión imperial de Estados Unidos en el sudeste asiático, particularmente el bombardeo secreto de Camboya de Nixon y Kissinger. Pero cuando Nixon renunció en 1974, el robo se había reducido a la política doméstica y la psicología personal, a la paranoia de Nixon. El insípido y repetido cliché usado para describir a Watergate, “no es el crimen, sino el encubrimiento”, es en sí mismo parte del encubrimiento, que se desvía de los supuestos intervencionistas y militaristas que motivaron el crimen en primer lugar.

Se hicieron esfuerzos para hacer lo mismo con Irán / Contras, para poner a Reagan o al colorido North (quien intentó en el congreso tomar su espada para salvar a Reagan) y recomendar, como corrección, una mayor supervisión del NSC. Pero a diferencia de Watergate, hubo demasiadas partes móviles en la conspiración Irán / Contra, demasiados hilos en la trama, demasiados relatos como para que pareciera un texto sobre la arrogancia de Shakespeare, sobre un gran hombre que estaba siendo abatido por llegar demasiado alto. Al final del día, 11 funcionarios de nivel medio fueron condenados, en su mayoría por delitos como la destrucción de pruebas, pero todos fueron indultados, la mayoría por George H. W. Bush en la víspera de Navidad de 1992, justo después de haber perdido la Casa Blanca contra Bill Clinton. Sin embargo, antes de ese perdón, el público ya había perdido el hilo. Los demócratas, en su mayoría, con muchas horas de audiencias transmitidas por PBS, nunca cuestionaron los objetivos subyacentes por los que Irán / Contra fue diseñado para llevar a cabo, ni una sola vez criticaron los supuestos de la política bipartidista de Washington en el Medio Oriente o su guerra brutal e inhumana contra los sandinistas. Mi parte favorita del teatro Irán / Contras se encuentra en este video clip de 1987, disponible en YouTube, del senador por Maine George Mitchell, un demócrata, dando lectura a North, quien prácticamente había confesado. Durante casi ocho minutos, Mitchell se dilata sobre las virtudes procesales de los Estados Unidos, su “estado de derecho”, su sistema constitucional, su “apertura”, que permite a todos los inmigrantes tener una “oportunidad igual” y el derecho a criticar al gobierno. North había testificado anteriormente que había estado haciendo el trabajo de Dios, lo que le valió el reproche de Mitchell: “Dios no toma partido en la política estadounidense, y en Estados Unidos el desacuerdo con las políticas del gobierno no es evidencia de falta de patriotismo”.

Pero Mitchell ya había perdido el argumento: había comenzado su sermón admitiendo la legitimidad de intervenir en Nicaragua y “contener” a los sandinistas. “No hay desacuerdo sobre eso”, dijo el senador. OK, entonces, North podría haber respondido, ¿por qué estamos aquí? Pero él no dijo nada. Él no hizo ningún sonido. Se sentó allí escuchando en absoluto silencio. Mitchell, por otro lado, seguía hablando. Y hablando. Y hablando, afectado por una verborrea nacida del agotamiento político del New Deal. Pero habiendo aceptado la premisa del anticomunismo de North, realmente no tenía nada que decir aparte de las objeciones sobre los medios. Un North teutónico, con el mentón en alto y un cofre lleno de medallas en su uniforme almidonado, sabía que él, y la coalición de la Nueva Derecha que él representa, había ganado el debate político sin decir una palabra.

Un año después de la conferencia de Mitchell, durante la campaña para suceder a Ronald Reagan, Michael Dukakis, candidato demócrata a la presidencia, trató de sacar algo de Irán / Contras. No pudo. Después de plantear el tema en uno de sus debates con George H.W. Bush, Bush respondió como si estuviera sacudiendo una mosca: “Asumiré toda la culpa” por Irán / Contras, dijo Bush: “si me conceden la mitad del crédito por todas las cosas buenas que han sucedido en la paz mundial desde entonces”. Ronald Reagan y yo nos hicimos cargo de la administración de Carter”. Dukakis no volvió a plantear el problema.


Muchos de los actores clave involucrados en Irán / Contra tomaron posiciones influyentes en la administración de George W. Bush.


En Empire’s Workshop, que salió hace una década, traté de alejarme del agujero del conejo y ver a Irán / Contras no como un crimen o conspiración sino como un momento histórico consecuente que ayudó a unir a los diversos grupos políticos que conformaban la Nueva Derecha Reaganiana, incluidos los neoconservadores de primera generación, los teoconservadores, los anticomunistas de la ley y el orden, los traficantes económicos y los veteranos descontentos de Vietnam, mercenarios y operadores encubiertos. La motivación inmediata para ese libro fue tratar de averiguar por qué tantos de los jugadores clave involucrados, ya sea en la ejecución o en la justificación de Irán / Contras, habían vuelto a ganar influencia.

Jeane Kirkpatrick, embajadora de Reagan en la ONU, dijo que América Central era “el lugar más importante del mundo para Estados Unidos”. En el mundo había muchas cosas en el mundo en la década de 1980, por lo que los comentaristas tenían dificultades para dar una opinión sobreello. Pero la importancia de América Central (Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua) descansaba en su poca importancia: no había una carrera de armamentos ni recursos críticos, y la región estaba directamente en la esfera de influencia de Washington. En otras palabras, a diferencia de Líbano y Siria, donde Reagan se negó a comprometerse, Centroamérica podría ser entregada a los conservadores del movimiento sin temor a una gran explosión.

¿Qué era entonces Irán / Contras? Muchas cosas.

Primero, era una vasta red de recaudación de fondos encubierta, que iba mucho más allá de Irán y más allá del objetivo de armar a los Contras. La financiación provino de cuatro fuentes principales: terceros países aliados, como Arabia Saudita; las bases conservadoras que, a través de varios activistas de derecha coordinados por North, contribuyeron a la causa antisandinista; hombres de negocios adinerados de EE. UU., muchos de ellos vinculados a la industria extractiva, como Ross Perot; y los carteles de la droga de América Latina (gran parte del dinero se transfirió a través de la Panamá de Manuel Noriega; la infraestructura de transporte de los carteles se utilizó para llevar armas a los Contras y, a su vez, las drogas a los Estados Unidos, como escribió North en su diario personal: “El DC-6 hondureño, que se está utilizando para las ejecuciones fuera de Nueva Orleans, probablemente se está usando para pasar drogas en los Estados Unidos).

En segundo lugar, esta red densa y transnacional de recaudación de fondos, que incluía la Mayoría Moral de Jerry Falwell y el Consejo de Libertad de Pat Robertson, era más que logística. Ayudó a unir grupos diversos, a menudo marginales, en una campaña unificada. Fue, por ejemplo, la primera vez que los neoconservadores y la derecha religiosa trabajaron juntos en un proyecto extenso. Mucho antes de que esos dos grupos se unieran después del 11 de septiembre para luchar contra el Islam radical, la red logística que sustentaba a Irán / Contras les permitió calentarse contra otra “religión política”: la Teología de la Liberación, el socialismo cristiano de América Latina, que luchó contra las juntas militares respaldadas por Estados Unidos, buscando lograr la justicia social a través de una redistribución de la riqueza. Para evitar la oposición pública y del Congreso, la Casa Blanca subcontrató el componente de “corazones y mentes” de sus guerras centroamericanas a los evangélicos. Esto le dio a la derecha religiosa su primer sabor real de poder dentro del Partido Republicano y la acercó a otros grupos dentro de la revolución de Reagan. El Foro Águila de Phyllis Schlafly envió “Kits de amistad de los luchadores de la libertad” [“Freedom Fighter Friendship Kits”] a los Contras, con pasta de dientes, repelente de insectos y Biblias. Gospel Crusades Inc., Friends of the Americas, Operation Blessing, World Vision, Wycliffe Bible Translators y World Medical Relief también enviaron cientos de toneladas de ayuda humanitaria a los rebeldes anti-sandinistas y campos de refugiados hondureños, donde establecieron escuelas, clínicas de salud y misiones religiosas. Operaciones similares se llevaron a cabo en El Salvador y Guatemala, donde Pat Robertson usó su Red de Radiodifusión Cristiana [Christian Broadcasting Network] para recaudar fondos para Efraín Ríos Montt, el cristiano evangélico que presidió el genocidio de Guatemala en 1982, que mató a más de 100.000 indios mayas.

En tercer lugar, el dinero recaudado por la vasta operación de recaudación de fondos de Irán / Contras se usó no solo para librar una guerra en Nicaragua, sino también para pelear operaciones psicológicas aquí, en territorio estadounidense, para neutralizar la oposición política en el Congreso y desviar la opinión pública crítica. La Oficina de Diplomacia Pública, encabezada primero por Otto Reich y luego por Robert Kagan, se enfocó en los periodistas y la opinión pública, mientras que la Casa Blanca trabajó estrechamente con organizaciones conservadoras “independientes” de base para derrotar a los opositores del Congreso y vigilar y hostigar a los activistas anti-intervencionistas en organizaciones como el Comité de Solidaridad con el Pueblo de El Salvador. Los detalles son demasiado amplios para relacionarlos aquí, pero un borrador del capítulo en el informe Irán / Contras del Senado llamó a estas actividades “lo que podría hacer una operación encubierta de la CIA en un país extranjero“; ellos “intentaron manipular los medios de comunicación, el Congreso y la opinión pública para apoyar las políticas de la administración Reagan”.

Finalmente, Irán / Contras era en su corazón un proyecto ideológico. No fue suficiente para los militaristas y los neoconservadores descubrir formas de librar una guerra ilegal en secreto. La supervisión del Congreso fue solo una parte del problema, y ​​se superó fácilmente. Lo que tuvo que ser derrotado fue el antimilitarismo y el cinismo generalizado y difuso en relación con el uso del poder estadounidense que había superado al público estadounidense desde la década de 1960, con la pérdida de la guerra en Vietnam y el escándalo de Watergate.

Para este fin, la guerra ilegal contra los sandinistas brindó una oportunidad: Reagan defendió el apoyo a los Contras en términos altamente idealistas, describiendo las contrainsurgencias como los “equivalentes morales” de los padres fundadores, como portadores de la antorcha de Tom Paine y Abraham Lincoln. Esta es la primera vez que el Partido Republicano moderno utiliza un lenguaje tan grandioso para describir una intervención extranjera; antes de esto, de Wilson a JFK, una retórica elevada y similar había sido propiedad de los demócratas. De manera similar, los intelectuales de la derecha religiosa, junto con los protestantes conservadores de la línea principal, utilizaron la guerra contra la Teología de la Liberación, identificada por uno como “el problema más crítico que el cristianismo ha enfrentado en toda su historia de 2.000 años” para ofrecer una defensa ética proactiva de los mercados y el militarismo, para insistir en que la riqueza y el poder eran un signo de la gracia de Dios. Y los neoconservadores tuvieron la oportunidad de probar argumentos, que finalmente ganarían después del 11 de septiembre, sobre el poder del poder ejecutivo para librar una guerra irresponsable. La oficina del representante de Wyoming Dick Cheney escribió el informe en disenso a la condenada investigación del Congreso, que hizo “el caso de la primacía presidencial sobre las relaciones exteriores“. Preguntado años más tarde, en 2005, cuando su guerra en Irak estaba colapsando en una catástrofe, sobre sus opiniones sobre la guerra y de la presidencia, el vicepresidente Cheney respondió: “Si desea una referencia a un texto solitario, consulte los puntos de vista de las minorías que se presentaron ante el comité Irán / Contras”.

Así que Irán / Contras fue, en su suma, una vasta solución logística e ideológica, una forma de evitar las restricciones específicas a raíz de Vietnam y Watergate que el Congreso puso al poder ejecutivo para emprender la guerra y realizar actividades secretas y neutralizar un sentimiento contra la guerra y anti-intervencionista más difuso que había convencido al público estadounidense. El apoyo a los Contras permitió que las diversas tensiones seculares y religiosas de la Nueva Derecha reafirmaran una vez más la justicia moral del militarismo y los mercados. No debe, entonces, considerarse como una conspiración, sino como LA conspiración, una conspiración de conspiraciones: un crimen de estado que hace que todos los demás delitos de estado sean posibles, menos de Código Da Vinci de Dan Brown (una conspiración de una pequeña camarilla) y más de The Cold Six Thous de James Ellroy (la totalidad de la ideología estadounidense).

Watergate, en nuestro imaginario político, vuelve una y otra vez como el escándalo “bueno”, una metáfora recursiva que puede aplicarse según sea necesario para dar sentido a los inevitables abusos de poder que afligen a todos los sistemas políticos. Como se mencionó anteriormente, Watergate, involucrado en la política de la guerra imperial secreta en el sudeste asiático, fue mucho más que el corazón oscuro de un presidente caído. Pero su poder metafórico es que puede reducirse a esta ecuación obvia: el poder absoluto corrompe absolutamente. Sin embargo, incluso mientras se contenía la moral política de Watergate, el arte inspirado en el crimen era libre e inquisitivo. La paranoia y las maquinaciones de Nixon inspiraron, directa o indirectamente, algunas de las mejores películas de conspiración del nuevo cine, entre ellas, The Conversation, The Parallax View, Three Days of the Condor y Marathon Man, entre otras películas.

¿Pero Irán / Contras? Nada, en realidad. No Cost Out, de Kevin Costner, se presentaba en teatros durante el testimonio de North, pero era edulcorada, refractaria y contenida. Después de esto, era tan probable que la conspiración fuera atribuida a los extraterrestres como a la política del imperio y el capital. Nos hizo a todos nosotros, especialmente a los periodistas de investigación como Gary Webb, que no soltamos la historia, un poco como Gene Hackman, quien al final de The Conversation baja su saxofón y comienza a levantar las tablas del suelo y despegar el yeso hasta los listones para encontrar los insectos, que, ya sea que estén allí o no, nunca pueden rastrearse hasta su origen. Iran / Contra destruyó el género de la película de conspiración, como si Hollywood de alguna manera interiorizara el hecho de que la naturaleza de las relaciones sociales revelada en los muchos miles de páginas de informes oficiales no podía ser representada, ni siquiera invocada, y dejó de intentarlo. Su legado es The X-Files, un espectáculo que se derrumbó en su propio barroco, una cualidad muy común hoy en día.

Para conmemorar el 30 aniversario del derribo de Hasenfus, mostré a mi estudiante de licenciatura en relaciones entre Estados Unidos y América Latina algunas escenas de la gran película de Alex Cox, Walker, protagonizada por Ed Harris y Marlee Matlin, con pequeñas partes del fallecido Joe Strummer y el líder sandinista, Tomás Borge, quien también falleció. La producción en expansión, liderada por el director británico Cox y su guionista Rudy Wurlitzer, llegó a Nicaragua solo unos meses después de que Irán / Contra se rompiera, con la guerra en pleno apogeo. La película es nominalmente sobre el filibustero William Walker, interpretado por Harris, quien en la década de 1850 invadió Nicaragua, se declaró presidente y restauró la esclavitud, que Nicaragua había abolido décadas antes. Pero en realidad se trata de la guerra de los Contras, y de cómo la intervención militar crónica en nombre de Cristo y la libertad individual ha destruido la idea del tiempo como un fenómeno lineal. La guerra imperial y las operaciones encubiertas crean, especialmente en América Latina, un presente eterno, un momento incomprensible ahora, en el que las justificaciones son siempre las mismas. Emprender la guerra bajo la bandera del progreso durante más de un siglo tiene la desafortunada consecuencia de destruir la noción de progreso.

También proyecté fragmentos de Dispatches from Nicaragua, un documental sobre la “realización” de la película. Mi corazón siempre revolotea un poco cuando veo a Ed Harris y Marlee Matlin lanzando una pelota de béisbol de un lado a otro, con Matlin vestida con una camiseta roja y negra de Sandinista, y Joe Strummer imitando las técnicas que usan los diferentes actores para mantener la cámara sobre ellos en escenas donde no tienen diálogo. O cuando los miembros del equipo de filmación asisten a una manifestación frente a la embajada de los Estados Unidos para protestar por el asesinato contra de Ben Linder, un ingeniero de Portland que estaba ayudando a una comunidad rural en el norte de Nicaragua a construir una pequeña represa hidroeléctrica. Y está el director Alex Cox, demacrado, parado en una playa vestido sólo con un short de gimnasia, justificadamente, en contra de la agresión estadounidense. Tanto Walker como Dispatches capturan un momento más inocente y moralmente seguro para ser antiimperialistas (especialmente considerando las corrupciones de la versión actual de los sandinistas), un punto que creo que no se perdió en los estudiantes.

El antiimperialismo solo puede ser un proyecto tan coherente y racional como el imperialismo que pretende impugnar, y desde el 11 de septiembre, es decir, desde el triunfo de la coalición que se unió por primera vez durante Irán / Contras y la locura de nuestra respuesta en Irak, Siria, Libia, Afganistán y otros lugares, no ha habido nada racional ni coherente en la política exterior y el militarismo de los Estados Unidos.

Greg Grandin, es miembro de la junta editorial de The Nation y profesor de historia de la Universidad de Nueva York, es el autor de La sangre de Guatemala, La última masacre colonial [The Blood of Guatemala, The Last Colonial Massacre] y, en breve, El fin del mito: de la frontera al muro fronterizo en la mente de América [The End of the Myth: From the Frontier to the Border Wall in the Mind of America].

EL BLOG DEL BÚHO: Una entrada documentada con bibliografía homeopática

Fuente original: EL BLOG DEL BÚHO: Una entrada documentada con bibliografía homeopática

Recomiendo, como siempre, leer el artículo original, no sólo porque se ve la imagen que le sirve de ejemplo, sino, y esto es más importante, por la enorme lista de trabajos relacionados con el tema de homeopatía enlazados en el mismo, escritos por el autor durante 12 años.

martes, 29 de enero de 2019

A finales del siglo XVIII, el “padre de la homeopatía”, Samuel Hahnemann, empezó a investigar nuevas formas de curar, basadas en la idea de que cualquier sustancia que causara a una persona sana síntomas parecidos a una enfermedad, podía curar a un enfermo de esa dolencia. Y, para ello,  empleó preparados que contenían sustancias peligrosas, como los alcaloides de las bayas de belladona, la apitoxina de las abejas muertas o disoluciones de sales de mercurio. Estos y otros preparados tenían efectos indeseados en las personas sanas que le servían para experimentar e, incluso en muchos casos, agravaban los síntomas de las enfermas. Así que, como contaba en 2009 en la Revista Médica de Homeopatía [Rev Med Homeopat 2, 25-30 (2009] el médico homeópata Isidre Lara, Hahnemann empezó a diluir esos preparados con agua o mezclas alcohol/agua, “obteniendo, como era lógico esperar desde nuestra perspectiva actual, que esa reducción de dosis conllevaba, junto a la reducción de toxicidad, una reducción también de su poder medicinal“.Pero como cuenta el propio Lara: “Al genio creador de Hahnemann se le ocurrió utilizar otra técnica en la preparación de los medicamentos, la llamada dinamización por sacudimiento manual de cada dilución progresiva.[….] El sorprendente resultado que pudo observar fue que las sustancias medicinales así dinamizadas mantenían la reducción de su toxicidad (debido a la dilución), pero, en cambio, no sólo no se reducía su poder medicinal, sino que, al contrario, esta aumentaba ostensiblemente”.

Para explicar ese contrasentido, Hahnemann formuló la hipótesis (sigamos con Lara): “….de que el poder medicinal desarrollado en las sustancias mediante los procedimientos de dilución y dinamización (potenciación), estaba en relación con un factor inmaterial, la energía o fuerza vital de la sustancia, que no respondía a las leyes de la Química conocida hasta ese momento”. Aclaremos que la energía vital es un concepto ligado al vitalismo, una doctrina filosófica imperante en la época de Hahnemann. Hoy, una parte de la comunidad homeopática [véase, por ejemplo, G. Fernández Quiroga y J. M. Marín Olmos, Rev Med Homeop 4, 25-29 (2011)], parece querer abandonar ese concepto al considerarlo “una rémora en nuestro intento de comunicarnos con las demás disciplinas científicas y, sobre todo, para clarificar la nuestra”.

Pero diluir muchas (muchísimas) veces, como es habitual en los remedios homeopáticos que las farmacias siguen vendiendo, tiene el inconveniente de entrar en colisión frontal con conceptos tan implantados en la Química moderna (y que no existían en tiempos de Hahnemann) como el número de Avogadro o el mol. Algo que se reconoce incluso en medios próximos a la homeopatía. Paolo Bellavite, Profesor de Patología General de la italiana Universidad de Verona, con amplia bibliografía sobre la homeopatía, lo explica de forma paladina en un artículo de 2014 [Homeopathy 103, 1-24 (2014)]: “Los efectos de las altas diluciones nos llevan fuera del reino de la farmacología clásica para enfrentarnos a fenómenos que pueden parecer inexplicables. [….] Con ayuda del número de Avogadro, un cálculo sencillo nos muestra que después de una dilución C12, será cada vez más improbable que encontremos una sola molécula por litro de la sustancia original contenida en la tintura madre”. Y, como probablemente sepan mis lectores, muchos de los remedios mas vendidos en homeopatía van a diluciones C30 e incluso a C200.

El problema de la eficacia de las altas diluciones también preocupó al médico francés Jacques Benveniste, reputado científico en el ámbito de los mecanismos de las alergias y las inflamaciones. En su ya famoso artículo en Nature [Nature 333, 816-818 (1988)], cuya génesis expliqué con mucho detalle aquí, y debido a la influencia que la homeopatía tuvo en ese trabajo en forma de financiación y doctorandos, se usaron altas diluciones habituales en homeopatía, preparadas, además, por dilución sucesiva y agitación. En uno de los párrafos de las conclusiones finales de ese artículo, los investigadores reconocían que sus diluciones estaban más allá del número de Avogadro y que no podían existir en ellas ninguna de las moléculas originales (en su caso eran anticuerpos). Sin hacer mención expresa al posible papel de la agitación, los autores especulaban que alguna información tendría que transmitirse de esos anticuerpos a las sucesivas diluciones para provocar, posteriormente, los efectos observados. Y como trabajaban con disoluciones acuosas, el papel del agua se tornaba fundamental.

De ese artículo y esa especulación surge el famoso concepto mediático de la memoria del agua, para explicar que el líquido por excelencia pueda guardar y transmitir información derivada de las moléculas que, originalmente contenidas en la llamada tintura madre, se perdieron en el transcurso de las muchas diluciones. Han transcurrido treinta años desde el artículo de Nature y del concepto de la memoria del agua y el ámbito próximo a la homeopatía sigue utilizando métodos experimentales y proponiendo teorías para explicar ese fenómeno de almacenamiento y transmisión de información en las diluciones homeopáticas. Un artículo de 2015 de un referente de la homeopatía, el profesor australiano Jurgen Schulte [Homeopathy 104, 305-310 (2015)], repasaba los últimos veinte años de investigación en esos asuntos, concluyendo que durante ese período “los métodos experimentales empleados han sido más sofisticados, aunque lo mismo no se puede decir sobre el soporte subyacente de los modelos teóricos y simulaciones“.

Si nos centramos en los argumentos de Benveniste para explicar los resultados de su artículo en Nature, en él se especulaba con que la información pudiera almacenarse en los agregados o clusters que sabemos que el agua líquida forma mediante enlaces de hidrógeno entre sus moléculas individuales. Esa hipótesis fue pronto desechada por el propio Benveniste y lo ha sido también por artículos más recientes [J. Teixeira, Homeopathy 96, 158-162 (2007)]. Y su posible papel resultaría aún más inexplicable cuando, como en el caso de la preparación de los gránulos homeopáticos, el agua se elimina [M.F. Chaplin, Homeopathy 96, 143-150 (2007)].

La segunda hipótesis de Benveniste fue que esa información pudiera almacenarse y propagarse mediante algún fenómeno electromagnético, en lo que llamó Biología digital. Tras la muerte de Benveniste esa idea ha vuelto a aparecer de la mano de otro ilustre científico francés, Luc Montagnier, Premio Nobel de Medicina en 2008 por su descubrimiento del virus del SIDA. A partir de 2005, usando un dispositivo diseñado por el propio Benveniste y colaborando con uno de los miembros del Grupo de éste (J. Aïssa), detectaron y registraron señales electromagnéticas que identificaron como derivadas de restos de ADN de algunas bacterias, señales que se seguían dando tras diluir y agitar las disoluciones hasta ciertos niveles que, en general, no llegan al C12 que Bellavite mencionaba. [Interdiscip. Sci. Comput. Life Sci. 1, 81-90 (2009)].

Para explicar esa capacidad del agua de almacenar y emitir las señales electromagnéticas producidas por el ADN, Montagnier echa mano [Electromag. Biology and Medicine 34, 106-112 (2015)] de un modelo teórico sobre el agua que data de 1988, propuesto por el grupo del Profesor italiano Giuliano Preparata [Phys. Rev. Lett. 61, 1085 (1988)], con el que ya Benveniste había entrado en contacto en los primeros años noventa. En ese artículo se introducen los llamados Dominios Cuánticos Coherentes, difíciles de explicar a este nivel aunque puede intentarse de la mano del Prof. Marc Henry, un prestigioso químico de la Universidad de Estrasburgo, habitual, como Montagnier, en Congresos de Homeopatía. En un artículo publicado en el verano de 2017 [Rev Med Homeop 10, 41-52 2017)] Henry decía: “Por tanto, un dominio de coherencia se compondría de una gran cantidad de moléculas de agua con un comportamiento colectivo coherente. De su tratamiento cuántico pleno se deduciría que el agua en fase líquida debería considerarse un medio nanoestructurado en esos dominios y no un líquido homogéneo”. Y para explicar lo del comportamiento colectivo coherente, proponía el ejemplo de las bandadas de pájaros, como la de la foto que ilustra esta entrada.

Sin embargo, el modelo de Preparata y colaboradores basado en esos dominios de coherencia es eso, un modelo teórico, uno más de los muchos existentes para explicar las inusuales propiedades del agua. Y, por ahora, no parece que ni las medidas experimentales ni las simulaciones por ordenador avalen la pretensión de que en el seno del agua puedan crearse estructuras como las mencionadas por Henry. Así lo parece reconocer él mismo en el artículo citado: “Lamentablemente, dicha predicción teórica parece estar en completo desacuerdo con medidas realizadas por Resonancia Magnética o Difusión de Neutrones que, en su lugar, apuntan a una estructura homogénea del agua……”.

Como alternativa al modelo de Preparata, Henry propone en su artículo un nuevo y “plausible” modelo, en el que los dominios cuánticos coherentes no existen en forma de colectivos de moléculas de agua en tres dimensiones (como ocurría en el de Preparata), sino que forman capas en dos dimensiones sobre la superficie de las minúsculas burbujas que se generan en el proceso de agitación violenta tras cada dilución. No voy a profundizar tampoco con estos tecnicismos pero baste decir que, a Henry, le sirven para construir ese nuevo modelo, con el que viene a concluir que, gracias a esa organización, el agua es un gigantesco almacén de información digital que puede, además, ser transmitida a los organismos vivos. Esa inusitada capacidad del agua vendría a ser, según Henry, la explicación cuántica al concepto de “la fuerza dinámica inmaterial, utilizando el vocabulario de Hahnemann“.

Y merced a esa capacidad, reaparece en escena la sorprendente acción de la agitación violenta tras cada dilución, mencionada al principio de esta entrada como otra de las grandes aportaciones de Hahnemann. El 16 de noviembre de 2016, la Asociación Vasconavarra de Médicos Homeópatas celebró en Donosti una Jornada titulada “Evidencias científicas de la homeopatía” en la que se resumieron los resultados más relevantes del Congreso Nacional de Homeopatía celebrado en la misma ciudad en mayo de ese año y en el que habían participado como ponentes estrella tanto Montagnier como Henry. En una entrevista en el Diario Vasco, el portavoz de esa asociación, resumía las aportaciones de este último diciendo que: “Lo que se ha demostrado ahora gracias a la física cuántica es que se forman nanoburbujas, y entre ellas se crean capas, estructuras nuevas, llamadas dominios de coherencia, que es donde se acumula la información. Cuanto más diluyes mas estructuras hay, más nanoburbujas y más capacidad de almacenar información”.

La última frase que he resaltado en negrita parece solucionar, definitivamente, el problema de la eficacia de las altas diluciones, merced a la agitación. Pero todo lo que ahí se aduce no son, al menos por el momento, evidencias científicas. Son solo predicciones derivadas del modelo teórico de Henry que deben comprobarse experimentalmente. Y, por ahora, nadie ha comprobado experimentalmente que, en la superficie de las burbujas que se forman al agitar las disoluciones, se creen los Dominios Cuánticos Coherentes de dos dimensiones que propugna Henry como base de su modelo. Y si no puede demostrarse que esos Dominios existan, el resto (acumulación de información, interacción con organismos vivos) es pura especulación.

Personalmente, y para terminar, siempre me ha sorprendido esa insistencia con la estructura del agua líquida como recurso último para explicar la eficacia de la homeopatía porque, como dice Schulte en uno de los artículos ya mencionados, “aunque el agua pura es ideal para estudiar las estructuras inducidas por la dinamización, el agua pura rara vez se usa en la práctica de las preparaciones homeopáticas“.

He aprovechado esta entrada para agrupar en la etiqueta Homeopatía, que aparece a la derecha, todas las entradas que he dedicado en este Blog al tema, desde hace la friolera de doce años. Creo que, por ahora, no volveré a escribir más sobre el asunto.

“Renunciar a los transgénicos en el mundo de hoy día es provocar guerra”- Videos de RT

Fuente original: “Renunciar a los transgénicos en el mundo de hoy día es provocar guerra”- Videos de RT

Publicado: 14 ene 2019

“Si mañana no existieran los cultivos transgénicos en el mundo se moriría de hambre una tercera parte de la humanidad”, advierte Luis Montero, coordinador de Ciencias Naturales y Exactas de la Academia de Ciencias de Cuba, en ‘Entrevista’, de RT. Este químico asegura que no hay causas ignotas en los transgénicos y hoy podemos predecir prácticamente cualquier daño que puede ocurrir en el futuro.

En una nueva edición de ‘Entrevista’, de RT, el coordinador de Ciencias Naturales y Exactas de la Academia de Ciencias de Cuba, Luis Montero, ofreció su opinión respecto al uso de transgénicos en la producción de alimentos: “El debate surge de la no completa comprensión acerca de qué estamos tratando”, comenzó.

“Los seres humanos, desde que aparecimos en la Tierra, estamos creando organismos transgénicos. Hemos seleccionado seres vivos para facilitar la procreación de los que más nos convienen”, pero desde que aparecieron las técnicas biotecnológicas se sabe qué se está haciendo, destacó este especialista.

Respecto a las críticas de otros científicos y diferentes organizaciones ecologistas, Montero hizo hincapié en que se puede tener “la mejor intención del mundo” pero, si no se hace “un estudio ecológico del entorno” y no se valoran las posibles “consecuencias negativas”, se puede provocar un perjuicio.

En cualquier caso, “el daño no es del procedimiento científico, sino de la irresponsabilidad” de quien lo aplica. Para reforzar su argumento, apuntó que “entre el 90 % y el 95 % de las principales cosechas de este mundo —maíz, algodón, soya— son transgénicas y no ha ocurrido una catástrofe ecológica”.

Un futuro inviable sin transgénicos

Respecto a la posibilidad de cambiar la matriz productiva y pasar a un modelo agroecológico —es decir, sin transgénicos—, Luis Montero fue categórico: “En estos casos, pretendo ver a quién beneficia y a quién perjudica. Si tu pretendes defender la humanidad, tienes que defender que toda la humanidad se alimente“, sentenció.

Este químico aún más duro fue al asegurar que “es dañino cualquier proceso de negación de la tecnología”, ya que “pretender que es más sano vivir como se vivía en las cavernas no es nada progresista“. Además, “si mañana no existieran los cultivos transgénicos en el mundo, se moriría de hambre una tercera parte de la humanidad”.

Finalmente, este experto consideró que no estar de acuerdo con “políticas monopólicas” no quiere decir estar “en contra de la tecnología”, porque si una transnacional “implanta determinadas tecnologías sobre bases de daño o estafas, es negocio”. Sin embargo, “renunciar a los transgénicos” es “una barbaridad” que podría “provocar guerra y generar condiciones de inhabitabilidad en el mundo”.