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Dolina sobre Macri: “Es infausto lo que estamos viviendo”. – YouTube

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La culpa es de otros | La ortodoxia se desentiende del naufragio de la economía macrista que pasó del ajuste al ajustazo con el FMI | Página12

Fuente original: La culpa es de otros | La ortodoxia se desentiende … | Página12

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Economistas ortodoxos dicen que su teoría y programa macroeconómico son los correctos y que la crisis es por negligencia de políticos e incomprensión de la sociedad. Uno de los responsables del descalabro es Federico Sturzenegger, premiado por la Academia de Ciencias de Buenos Aires.

El pecado original del naufragio de la economía macrista fue consumado con las medidas que la ortodoxia estaba pidiendo a gritos en los años de los gobiernos de CFK: eliminar retenciones al complejo agroexportador, aplicar tarifazos en gas, luz, agua y transporte; unificar y liberar el mercado de cambio con una maxidevaluación (la paridad subió 70 por ciento); bajar impuestos (cargas patronales, Ganancias y Bienes Personales) y pagar a los fondos buitre. Esto no fue otra cosa que un plan de ajuste con una fuerte redistribución regresiva del ingreso, que en teoría iba a motivar al sector privado, local e internacional, a invertir para gatillar un círculo virtuoso de crecimiento. Este no existió y en ese recorrido no hubo gradualismo, como intenta confundir la grey ortodoxa, sino un ajuste económico tradicional con resultados previsibles. Ahora que nuevamente se revela el fiasco de esa estrategia económica, los sacerdotes de esa secta pretenden desprenderse de sus consecuencias desastrosas. Además se premian como si no hubieran tenido nada que ver con otro fracaso de un plan macroeconómico ortodoxo. Ni esperan un tiempo prudencial para hacerlo, sino que el reconocimiento lo entregan en medio del naufragio: la Academia de Ciencias de Buenos Aires designó académico de número a Federico Sturzenegger, el presidente del Banco Central “Meta de inflación 2018: 10% (+ – 2)”.

Ortodoxia

Con la impunidad de la que gozan de hace décadas, al igual que en otros programas neoliberales que desembocaron en graves crisis, la culpa del derrape económico es transferida a los políticos que no tuvieron la suficiente convicción para realizar un ajuste más fuerte. Ellos, portadores del saber económico indiscutible, se muestran inocentes de una política con resultados pésimos. Tienen la capacidad de desplegar sin pudor la inversión del sentido; esto es, la responsabilidad del fracaso de sus planes ortodoxos corresponde a otros, ya sea políticos o una sociedad que no los entiende o no quiere hacer los sacrificios necesarios para alcanzar el progreso.

En este caso, culpan al ala política del macrismo por modificar las metas de inflación que eran incumplibles y por no haber detallado con firmeza la pesada herencia del kirchnerismo. Quienes levantan este último argumento muestran que no han escuchado el primer discurso de Mauricio Macri inaugurando las sesiones en el Congreso ni han registrado que el Gobierno elaboró un inmenso volumen titulado “El estado del Estado” detallando área por área la situación en diciembre de 2015. En una y otra acción de propaganda, el oficialismo se ha esforzado para mostrar la carga que debe arrastrar del gobierno anterior. Y no hay día en que la cadena nacional privada y pública no se ocupe del kirchnerismo.

No fue por la herencia recibida ni por un gradualismo inexistente que la economía macrista rueda en la pendiente. Lo hace exclusivamente por la política económica que la ortodoxia, antes y ahora, ha postulado como la única que se debe aplicar porque es “racional” y porque de ese modo el país se “integrará al mundo” y recibirá el apoyo de “los capitales privados”. Al igual que en otras experiencias similares, los resultados son irrebatibles: desmoronamiento de la estructura económica, laboral y social, a lo que se le suma el descalabro financiero.

Luego de alimentar una inmensa bicicleta financiera con las Lebac y al cerrarse el grifo de dólares de Wall Street después de dos años de inundar la plaza internacional con papeles de deuda argentina, el Gobierno convocó de urgencia al FMI para ser rescatado. El ajuste tradicional se convirtió entonces en ajustazo monetario y fiscal para evitar el default. El objetivo primordial  pasó a ser entonces el de garantizar el pago de intereses y capital de la deuda con los dólares del Fondo Monetario, al menos hasta el final del mandato de Macri.

Como lo indica la historia de estos ajustazos, los recortes del gasto no serán suficientes y faltarán dólares para continuar pagando la deuda. En esa instancia, se presentarán las propuestas conocidas que promueve el FMI para conseguir recursos: privatizaciones, cierre de empresas públicas y reforma del régimen jubilatorio. En el caso argentino, se sumará la venta del Fondo de Garantía de Sustentabilidad del sistema previsional.

Disparates

En diferentes momentos históricos, economistas ortodoxos que tuvieron un papel relevante en el diseño y gestión de planes macroeconómicos que terminaron en inflación elevada, endeudamiento externo asfixiante, desempleo y pobreza creciente y retroceso industrial no fueron castigados ni por la opinión pública ni por el establishment. Por el contrario, el tránsito por el Ministerio de Economía o el Banco Central les brindó credenciales adicionales para su reconocimiento. Regresaron al mundo universitario público o privado con el pergamino de haber tenido un cargo público; recibieron premios de organizaciones del mundo empresario y académico; obtuvieron puestos muy bien remunerados en instituciones internacionales; se convirtieron en opiniones calificadas en grandes medios de comunicación tradicionales; o comenzaron o retomaron la lucrativa tarea de consultoría.

En tres años de economía macrista ha habido varias medidas postuladas por ese tipo de economistas que revelan un elevado grado de incompetencia en el diagnóstico y posterior ejecución. No fueron sólo pronósticos equivocados, como la prometida lluvia de inversiones que ni fue garúa o la descortesía de un segundo semestre que nunca vino. Más relevante fue impulsar medidas que provocaron costos inmensos para la calidad de vida de la mayoría.

Uno de ellas estuvo basada en un estudio económico disparatado, que expuso sus conclusiones públicamente el primer ministro de Economía de Macri, Alfonso Prat-Gay. Decía que la devaluación, elevando la paridad oficial a la que había en el mercado ilegal (blue), no iba a derivar en aumentos de precios. Fue desmentido en forma fulminante por el shock inflacionario posterior a la fuerte devaluación inaugural del gobierno de la alianza Cambiemos.

Otro desvarío fue incubado en el Banco Central, que aseguraba que los impactantes tarifazos no serían inflacionarios. Esta vez fue Sturzenegger quien presentó la teoría que decía que la suba de las tarifas derivaría en una baja de los precios porque los consumidores debían destinar una porción mayor de su presupuesto a afrontar el gasto de los servicios públicos y, por lo tanto, menos al resto de los consumos. Aseguraba que como la demanda de esos bienes descendería, por ejemplo la de los alimentos, los precios también bajarían. Javier González Fraga, actual presidente del Banco Nación, fue uno de los abanderados de ese disparate en el debate público. Como se sabe, las tarifas impulsaron al alza los índices de inflación, y los alimentos son uno de los rubros que más subieron.

Un dislate más sumó el Banco Central con las Lebac, que fue el germen de la corrida cambiaria de este año, elevando en ciento por ciento la paridad. El juego especulativo con las Lebac terminó cuando poderosos bancos internacionales –empezando por el JP Morgan– dieron por concluida la etapa del carry trade, conocida en criollo como bicicleta financiera. El más audaz en la defensa de la Bomba Lebac fue el ex vicepresidente del Banco Central Lucas Llach, quien afirmó que la emisión de esa deuda de cortísimo plazo no era un problema porque la contrapartida eran las reservas que se compraban. La magnitud de la corrida y la posterior sacudida inflacionaria, ambas variables con variaciones anuales más importantes desde el 2002, generadas por el estallido de la burbuja de las Lebac, expusieron lo ridículo de la teoría de Llach.

A la lista de desatinos se le suma el fomento de los créditos hipotecarios UVA, trampa en la que cayeron unas 140 mil familias, con cuotas y capital indexados por la inflación; el financiamiento de gastos corrientes en pesos con deuda en dólares; la autorización de comprar deuda en dólares con pesos, que recién a partir del próximo mes no podrá hacerse; alimentar otra bomba especulativa con las Leliq; dolarizar las tarifas de luz, gas y combustibles; disponer una apertura comercial en un mundo cada vez más proteccionista; subir y bajar la tasa de interés de referencia del BCRA una decena de veces.

 Académico

En su discurso de aceptación del reconocimiento de la Academia de Ciencias de Buenos Aires, Sturzengger, luego de autoelogiarse con ganas por sus aportes teóricos acerca de regímenes cambiarios y del comercio internacional y bienes intangibles (esto último lo llevó a elaborar una medición alternativa de activos externos de Estados Unidos, y a la diferencia con la oficial la denominó “materia oscura”), pasó a celebrar su gestión al frente del Banco Central. Economistas ortodoxos tienen una virtud extraordinaria: sus defectos los presentan como éxitos y no se inhiben en defenderlos pese a que la empírica se empecina en rebatirlos. Y cuando sucede el fracaso, el problema no es su mala teoría y peor práctica, sino que la culpa es de “los políticos” o de deficiencias en “la comunicación.

La Bomba Lebac tiene para Sturzenegger la siguiente explicación, brindada ante la Academia de Ciencias: “Para generar un impacto muchas veces de lo que se trata es de convencer y explicar y clarificar aquello en lo que se trabaja. Quizás esa sea la lección más importante que también me llevé de mi experiencia como presidente en el Banco Central. Allí permanentemente de lo que se trataba era de cómo interpretar aquello que estaba ocurriendo. Comprábamos reservas contra Lebacs, y el problema era el crecimiento de las Lebacs, vendíamos reservas cancelando Lebacs, y el problema era la caída de reservas. Claramente la comunicación es un aspecto central de una gestión de políticas públicas”.

Todos entendieron lo que significaban las Lebac; no fue un problema de comunicación como esquiva cándidamente la responsabilidad Sturzenegger por haber alimentado una inmensa bicicleta financiera.

Para él la economía crecía, la inflación retrocedía, el mercado de cambios estaba normalizado, las Lebac no eran un problema, la tasa de interés era estable y predecible, el gobierno de Macri era de centro/centroderecha y se logró disociarlo de la imagen de un ajustador crónico. Luego de estas sentencias, Sturzenegger se lamenta de que “algunos de estos hechos resultaron difíciles de imponer en la comunicación”. Esa descripción no forma parte del ensueño de un académico de número, sino que la comunicación oficial no logró cambiar la percepción de la realidad. Esta reacción de Sturzenegger es la prueba más clara de cómo funciona el mundo de los economistas ortodoxos. La culpa de sus fiascos siempre es ajena y ellos son los incomprendidos y los portadores de la verdad que el resto no quiere reconocer.

Señaló a la conferencia de prensa del 28 de diciembre de 2017 como el punto de inflexión en su gestión, que provocó el desbarranco cambiario posterior, cargando la responsabilidad en el Poder Ejecutivo, cuando él también participó de esa presentación que cambió las metas de inflación, y continuó en el cargo de presidente del Banco Central hasta mediados de junio, incluyendo su firma en el primer acuerdo con el FMI.

Sturzenegger cerró su discurso, como fanático de las películas de la Guerra de las Galaxias, destacando un “momento genial de la primera… en la que Obi Wan Kenobi le dice al joven Luke Skywalker: “Tus ojos pueden engañarte, no confíes en ellos”. Al comienzo también había dicho: “Estoy algo abrumado por el título honorífico que hoy se me otorga. No estoy seguro de merecerlo”.

Falsa modestia que la ortodoxia festeja desentendiéndose de una nueva crisis provocada por un plan económico con políticas con  sello propio.

azaiat@pagina12.com.ar

Porqué Putin nos odia – Nation of Change

Fuente original en inglés: Why Putin hates us – NationofChange

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¿Podemos analizar la situación objetivamente y entender por qué las relaciones entre Estados Unidos y Rusia se agriaron?

Mientras escribía mi libro sobre la guerra siria, encontré varios videos perturbadores. En uno, los rebeldes sirios destruyeron una iglesia y acribillaron la cruz con balas; en otro video aterrador, un rebelde sirio armado pregunta a alguien si era sunita o alauita (musulmán chiita). Cuando la víctima dice “alawite”, el rebelde acribilla y mata a la víctima. Tales psicópatas tienen tres cualidades: (1) creencia fanática en su ideología (2) incapacidad para simpatizar con el punto de vista de otras personas, y (3) rechazo a coexistir con otros que son diferentes.

Si bien insistimos en la tolerancia dentro de Estados Unidos, nuestra política exterior es bastante diferente. Se les dice a los estadounidenses que son “los mejores”, “los número 1” y “excepcionales”. Estamos atrapados en guerras perpetuas y siempre tenemos un cuco diario.

Para justificar toda la agresión, somos alimentados con una interminable propaganda de atrocidades que demuestra incontrovertiblemente cuán malvado es otro país y sus líderes. En esta mitología, Estados Unidos es la inocente Caperucita Roja amenazada por lobos como Putin. ¡Ataca nuestra democracia! ¡Amenaza a Europa! (También hay una creciente virulencia hacia China e Irán).

El hecho es que las políticas de los Estados Unidos en los últimos 25 años han alejado consistentemente a Rusia y han fomentado la enemistad entre las dos naciones.

1990, chicos de Harvard y la economía rusa

1992 comenzó con una nueva Rusia que acababa de disolver su sistema comunista. Todo lo estadounidense fue considerado increíble. Programas de televisión estadounidenses, productos estadounidenses y… economistas estadounidenses… se hicieron cargo de Rusia. ¿Qué mejor manera de lograr la prosperidad?

Los muchachos de Harvard estaban a cargo de la economía rusa. Larry Summers, Jeffrey Sachs, Robert Rubin y otros implementaron sus grandes “reformas” económicas con la ayuda de políticos y empresarios rusos elegidos a dedo (futuros oligarcas).

Para abreviar, Rusia experimentó la Gran Depresión durante los próximos ocho años. Hiperinflación, caída del 40% en el PIB, desempleo masivo, pobreza generalizada, suicidios crecientes… las reformas resultaron ser una terapia de choque cruel.

Sin embargo, los oligarcas pro-occidentales como Khodorkovsky, Berezovsky y Abramovich se convirtieron instantáneamente en multimillonarios. Los estadounidenses como Bill Browder, el ahora famoso guerrero anti Putin que está detrás de la Ley Magnitsky, también disfrutaron del botín.

Intervención estadounidense en la política rusa

Si bien nos sorprende la interferencia rusa en nuestras elecciones, allá por los años 90, las elites de Washington eligieron literalmente al presidente ruso y al gabinete. Como Bill Clinton se jactaba de Tony Blair, también tenía una gran influencia sobre el parlamento ruso. Y cuando Boris Yeltsin estuvo a punto de perder en las elecciones de 1996, Bill Clinton arregló un préstamo del FMI que entró en el cofre de campaña de Yeltsin; y expertos en campañas estadounidenses volaron a Rusia y diseñaron una victoria rotunda para Yeltsin. Los medios de comunicación de los Estados Unidos se regodearon por la intromisión con títulos como “¡Yankies al rescate!” y “Rescatando a Boris”.

Jihadistas estadounidenses, parte II

Si la CIA y Arabia Saudita crearon Mujahideen / Al Qaeda en Afganistán para derrotar a la URSS, luego no quisieron desmantelar una organización tan espléndida. En 1992, esos combatientes fueron enviados a Bosnia, Azerbaiyán, Chechenia y Kosovo, donde tuvieron una importancia económica y geopolítica.

Azerbaiyán en el Mar Caspio tiene vastas reservas de petróleo y gas. Y la única competencia fueron los oleoductos rusos que pasaban por… Chechenia. Pronto, un dictador pro-estadounidense se hizo cargo de Azerbaiyán. El y su hijo han estado gobernando el país durante los últimos 25 años (obviamente, no exigiremos “democracia” ahí). En Chechenia, los muyahidines volaron los oleoductos rusos y luego derrotaron al ejército ruso en la Primera Guerra de ese país.

En Bosnia y Kosovo, los terroristas islámicos se dedicaron a la limpieza étnica y el asesinato en masa de los serbios. La CIA y los contratistas militares privados de los Estados Unidos (como el MPRI ) desempeñaron un papel importante en la división de Yugoslavia. Cuando los separatistas en Kosovo comenzaron a perder, la OTAN intervino y bombardeó Serbia en sumisión en 1999. El año siguiente, el grupo Otpor! (“¡Resistencia!”), financiado por Soros, derrocó al presidente serbio. ¿Por qué Serbia fue atacada tan implacablemente? Porque era pro-rusa.

Describo estos eventos en detalle en mi nuevo libro, ” Geopolítica para Dummies “.

Las revoluciones de color contra Rusia – Georgia, Ucrania

Muchas revoluciones de color siguieron el mismo libro de jugadas. Cuando un líder pro estadounidense perdía una elección, las organizaciones de base financiadas por Soros / USAID / NED comenzarían a protestar. Esto se llamará una “revolución”, con nombres pegadizos como Tulipán, Naranja, Rosa, Paraguas, etc. Siguiendo la propaganda sofisticada y la presión internacional, habría una nueva elección y, listo, el candidato pro-estadounidense ganaría. Repita el enjuage. En cuanto al petróleo y gas por el Mar Caspio, no podían llegar a Europa sin pasar por Georgia. ¡Hola, George Soros! ¡Adiós presidente pro Rusia! Dentro de unos años, los conglomerados occidentales comenzaron a cosechar grandes ganancias de la tubería de BTC como se muestra a continuación:

A continuación, Soros hizo su magia en Ucrania en 2004 y se deshizo del presidente pro Rusia. Por supuesto, en 2013, los Estados Unidos organizaron otro golpe inteligente en Ucrania.

Mientras que Rusia nos enfurece gastando $ 100,000 en anuncios de Facebook, la Asistente del Secretario de Estado de EE.UU. – Victoria Nuland – admitió que los Estados Unidos gastó $ 5 mil millones en Ucrania. También fue famosa por repartir galletas en la falsa revolución de Euromaidan en Kiev en 2013.

En su informe anual de 2015 , George Soros se jactó de haber gastado $ 180 millones en Ucrania.

Expansión de la OTAN

Cuando la URSS fue desmantelada, las élites estadounidenses prometieron a los rusos que la OTAN no se expandiría. Sin embargo, mientras los militares rusos estaban siendo diezmados, los globalistas siguieron expandiendo la OTAN. En 1999, la OTAN agregó Polonia, Hungría y la República Checa. En 2004, cuando Rusia aún era débil y amistosa con los Estados Unidos … la OTAN agregó 7 países más.

Muchos de estos nuevos miembros de la OTAN tienen sistemas de defensa antimisiles, y los soldados estadounidenses participan en juegos de guerra masivos justo en la frontera con Rusia.

Obviamente, todas estas son amenazas de seguridad aterradoras para Rusia. ABMT

En 2001, George Bush y los neoconservadores cancelaron unilateralmente el Tratado de misiles antibalísticos, que había estado en vigor desde 1972. Esta fue una provocación innecesaria contra Rusia, que redujo sus armas nucleares de 45,000 a 7,000 y firmó muchos tratados para promover la paz.

La OTAN rechaza a Rusia

En 2001, Putin ofreció unirse a la OTAN, pero fue rechazado. Si Rusia se unió a la OTAN, ¿cómo justificará el complejo militar-industrial su presupuesto anual y sus costosos proyectos? ¡Sin enemigo no hay dinero!

Intentando robar Crimea

En la década de 1850, Gran Bretaña y Francia intentaron robar Crimea del Imperio ruso. ¿Por qué? Sin Crimea y el control del Mar Negro, Rusia se verá severamente obstaculizada. La geografía no ha cambiado en 160 años y no deberíamos ser demasiado maquiavélicos. Crimea pertenece a Rusia, sigamos adelante.

La guerra del oleoducto continúa

Polonia y Ucrania fueron los países de tránsito más importantes para los oleoductos rusos. Ahora, gracias a Estados Unidos, ambos países son hostiles hacia Rusia. Entonces, cuando Putin intentó construir oleoductos que llegarían a Europa a través de Bulgaria, Estados Unidos lo detuvo . Cuando intentó construir oleoductos a través de Grecia, bueno, EE. UU./UE lo bloqueó nuevamente. Como último recurso, Putin puso ductos bajo el mar (NordStream), y los EE. UU. encontraron 100 razones para objetar y amenazaron con imponer más sanciones contra Rusia.

Es bastante difícil amar a alguien que persiste tratando de sabotear su economía.

Guerras híbridas

Sin un ápice de diplomacia, los medios y políticos estadounidenses constantemente atacan a Putin, lo demonizan y usan un lenguaje despectivo. Por otro lado, Putin siempre habla de “nuestros socios estadounidenses”.

El líder japonés, Abe, se ha reunido con Putin 20 veces, y nadie se asusta en Japón; India y China tratan a Putin con enorme afecto y respeto. Incluso los enemigos geopolíticos Israel, Arabia Saudita e Irán a menudo se reúnen con Putin y negocian como adultos razonables.

Estados Unidos pasa demasiado tiempo en guerras híbridas y propagandísticas, imponiendo sanciones a Rusia, atacando su moneda, expulsando a diplomáticos rusos, tomando embajadas rusas, impidiendo a los atletas rusos participar en los Juegos Olímpicos, acusando a Putin -sin ninguna evidencia pública- de envenenar personas (especialmente justo antes de la Copa del Mundo) y así sucesivamente.

Conclusión

Volviendo al comienzo del artículo, ¿queremos ser como ese yihadista? ¿O podemos analizar la situación objetivamente y entender por qué las relaciones entre Estados Unidos y Rusia se agriaron? Dado el vasto poder de los EE. UU., otros países no nos provocan deliberadamente; ipso facto, si tenemos relaciones terribles con un país, lo más probable es que sea un conflicto de elección iniciado por belicistas belicosos de Washington. Rusia, China, Irán y otros quieren prosperidad, respeto y soberanía. Si Estados Unidos puede aceptar este paradigma y volver a calibrar su política exterior para reflejar el mundo multipolar emergente o no, determinará la paz y las guerras mundiales en los próximos años.

Carta para Lagarde | El texto completo y todas las firmas | Página12

Fuente original: Carta para Lagarde | El texto completo y todas las … | Página12

Sra. Christine Lagarde

Directora Gerente

Fondo Monetario Internacional

Washington, D.C. 20431

EE.UU.

“Artículo 75: Corresponde al Congreso:

Inciso 4: Contraer empréstitos sobre el crédito de la Nación.

Inciso 7: Arreglar el pago de la deuda interior y exterior de la Nación”, 

Constitución Nacional de la República Argentina.

Sra. Lagarde:

El día 20 de junio del corriente año, el Directorio del FMI dio por aprobado el acuerdo stand by con la República Argentina. Pocos días antes, se había dado a conocer la Carta de Intención fechada el día 13 de junio y firmada el 07 de julio de 2018 por dos funcionarios del Poder Ejecutivo, uno de los cuales, presidente del BCRA, fue relevado de su función y el otro ascendido al cargo de Ministro Coordinador.

El propósito de esta comunicación es informarle que dicho acuerdo es rechazado por la mayoría de la sociedad argentina, la oposición política con representación parlamentaria mayoritaria y casi la totalidad de las organizaciones sociales y políticas del país. Es decir, a excepción del Gobierno, no hay quien apoye este acuerdo. El propio Presidente de la Nación, Ing. Mauricio Macri, tanto en su campaña electoral como en el ejercicio de su cargo, se comprometió explícitamente a no solicitar ningún préstamo ni a firmar un acuerdo con el FMI. Lo mismo hicieron todos los ministros del área económica.. Comprenderá Usted que, por tanto, se trata de una decisión no sólo inconsulta sino que además configura una clara violación de los compromisos asumidos por actual gobierno con una sociedad que lleva en su memoria el desastroso papel jugado por el FMI a lo largo de nuestra historia. Esta circunstancia pone claramente en cuestión la legitimidad del acuerdo.

Debemos también poner en conocimiento del FMI que en vistas de esta situación, se le exigió públicamente al Gobierno desde múltiples sectores que el Acuerdo, los montos del empréstito, los términos y condiciones aceptadas fueran sometidas a la discusión y aprobación del Parlamento. Es que según el artículo 75 de nuestra la Constitución Nacional “corresponde al Congreso contraer empréstitos sobre el crédito de la Nación y arreglar el pago de la deuda interior y exterior de la Nación”. El Presidente, sin embargo, basándose en ciertas interpretaciones legales, desoyó este reclamo y se negó a someterlo a un Congreso Nacional que sin duda lo rechazaría. Tampoco accedió a aplicar otros mecanismos participativos como la consulta popular o referéndum frente a una decisión de vital trascendencia para el futuro de nuestro país.

También queremos trasmitirle objeciones al uso que hará el gobierno de los créditos concedidos. La aplicación de los fondos en estos días contradice claramente no sólo la búsqueda del desarrollo humano integral en la Argentina sino los preceptos y objetivos del FMI. Más allá del llamativo esfuerzo comunicacional por aclarar que el plan económico es una decisión del señor Macri y no una imposición del organismo que Usted preside, consideramos que de no tomar inmediatas medidas ello no excusará a usted y al Directorio de su corresponsabilidad en el desfalco que se realiza con fondos del empréstito en favor de grupos financiero-especulativos privilegiados y en las desastrosas consecuencias sociales que traerá este acuerdo, en particular para los sectores más empobrecidos.

Basta para comprenderlo un ejemplo: diariamente se están rifando entre 100 y 150 millones de dólares del empréstito, mediante el cuestionable mecanismo de subastas, al que sólo acceden empresas financieras cartelizadas que compran dólares y luego provocan su suba para aumentar su rentabilidad. Los antecedentes de esta conducta son notorios y no debieron pasar desapercibidos al Organismo. Desde que asumió el Presidente Macri, en 32 meses, la deuda pública aumentó en términos netos en más de USD 80.000 millones, a través de la colocación de emisiones equivalentes a más de USD 224.000 millones, de los cuales USD 140.400 millones fueron en moneda extranjera con privados. El peso de la deuda sobre el PIB de Argentina pasó del 41% en 2015 a representar el 69,8%, según reconoció el Secretario de Finanzas ante el Congreso de la Nación el pasado 2 de julio. Es decir, pusieron al país en una situación de alto riesgo, según sostiene el propio FMI al evaluar los márgenes prudentes para esta relación. De este modo, bajo la presidencia de Mauricio Macri, la República Argentina ha sido el país de mayor emisión de deuda en el mundo en el año. Y éste, el gobierno que más títulos emitió en nuestra historia.

Estos volúmenes elevadísimos de deuda no fueron empleados ni para el desarrollo nacional ni para la inclusión social. Se destinaron a la fuga de capitales, de modo que tampoco engrosaron las reservas ni proveyeron mayor estabilidad financiera. En efecto, pese a este proceso de acelerado y cuantioso sobre-endeudamiento, las reservas internacionales, que se encontraban en USD 25.092 millones el día de la asunción, 10/12/2015, sólo ascendían a USD 48.102 millones el 19 de junio de 2018. Es decir que se incrementaron en sólo USD 23.000 millones. Para conocer el despilfarro que se ha hecho de la deuda contraída basta con repasar el balance cambiario del BCRA que muestra que en este período se erogaron USD 25.236 millones en concepto de intereses, justamente como resultado de este fuerte sobre-endeudamiento. Pero, llamativamente, la exorbitante cifra de USD 47.724 millones terminó financiando la Formación de Activos Externos, generalmente asociada a la denominada “fuga de capitales”. Es una verdadera irresponsabilidad que se contradice con los objetivos del FMI otorgar en esta oportunidad un crédito récord sin tomar ninguna medida para evitar que, con los nuevos recursos, la política económica del gobierno arroje los mismos resultados.

Seguramente sabe Usted que el actual gobierno colocó a la tasa de interés en el mercado interno en niveles elevadísimos. Los más altos del mundo. El propósito declarado por el gobierno era reducir la inflación. Aquel objetivo nunca se logró ya que la inflación alcanzó según la oficina de estadísticas de la Ciudad de Buenos Aires el 41% el primer año, el 26,1% el segundo y acumula ya 15% en los primeros seis meses de 2018, totalizando más de 107,5% desde la asunción de Macri. Un nivel también récord. Sin embargo, lo que sí produjo esa elevada remuneración es una inmensa acumulación de pasivos por parte del BCRA, cuyo volumen llegó a 1,2 billones de pesos, una suma mayor que la base monetaria completa y el total de las reservas internacionales. Una verdadera bomba de tiempo financiera.

También corresponde que el Directorio conozca los números que exhiben el carácter fraudulento que tuvo la administración de la corrida cambiaria que resultara en el intempestivo pedido del empréstito en cuestión. Entre el 19 de abril al 21 de junio de 2018 tuvieron lugar a la vez tres fenómenos que nunca deberían haber ocurrido simultáneamente. La tasa de interés en pesos pasó de 26.3% a 47% anual, el tipo de cambio creció de 20,16 a $/dólar 27,55 y, por su parte, las reservas se redujeron desde USD 62.456 millones a USD 48.478 millones. En este marco, se realizaron innumerables operaciones que favorecieron intereses especulativos de inversores locales, extranjeros y a los propios funcionarios permitiéndoles la dolarización de sus carteras a tasas de cambio que resultaron ser 35% menores que las que hoy imperan. Entre las más resonantes, podemos citar el caso de JP Morgan, o el del fondo de inversión Templeton.

Por otra parte, el déficit fiscal al que se apela para justificar la colocación de deuda es en gran medida producto de una serie de decisiones gubernamentales destinadas a aumentar la rentabilidad de sectores económicos concentrados, cuyos privilegios viene a financiar este nuevo empréstito. El caso emblemático son los beneficios impositivos otorgados al complejo de los grandes agroexportadores y corporaciones mineras. La quita generalizada de retenciones ya produjo pérdidas al Estado valuadas en USD 5.500 millones, que quedaron en muy pocas manos. En el mismo sentido, la eliminación de las obligaciones vinculadas a la liquidación local de las exportaciones en plazos razonables tuvo como consecuencia una conducta especulativa que agravó esta injusticia distributiva en perjuicio del país: las divisas se retuvieron en el exterior para forzar un tipo de cambio más favorable a sus intereses, al racionar la oferta de dólares en la plaza local. La misma lógica puede aplicarse al resto de las actividades extractivas y los privilegios impositivos que beneficiaron a los sectores más acomodados como la reducción de impuestos a los bienes personales. Lejos de corregir estas injusticias que distorsionan las cuentas públicas, las medidas establecidas en el Memorándum y el Acuerdo las agravan.

Queremos, además, alertar al Directorio sobre la explosiva situación social que vive la Argentina y que seguramente se agravará a medida que se apliquen las medidas pactadas. Buscar el equilibrio fiscal ajustando el gasto social conduce al debilitamiento del mercado interno con dinámica de círculo vicioso. Las tan publicitadas “salvaguardas” que establece el Acuerdo aplicables “en caso de que las condiciones sociales empeoren” parecen una burla a quienes hoy ya ven peligrar sus haberes jubilatorios, salarios, empleos o directamente sufren hambre. Si se distribuyera la suma establecida como “salvaguarda” entre los 13 millones de pobres durante los 6 meses que restan a 2018, son USD 6 mensuales que alcanzan para consumir menos de dos kilos de pan per cápita al mes, en un contexto de suba generalizada de precios que afecta particularmente los alimentos, el trasporte público y los servicios esenciales. Es evidente que nada de ello permitirá atenuar una catástrofe anunciada.

Es por eso que los abajo firmantes no tenemos otro camino que repudiar este Acuerdo ya firmado y considerar a la nueva deuda contraída bajo sus condiciones como “odiosa o execrable”. Bregaremos, además, para que los compromisos suscriptos en el Acuerdo sean sujetos a revisión tanto de la Justicia como del Parlamento. Le solicitamos que en su carácter de Directora Gerente transmita al Directorio que este acuerdo entre el Organismo y el Poder Ejecutivo no cuenta con legitimidad jurídica, política ni social; que los fondos comprometidos se utilizarán de manera claramente fraudulenta en perjuicio del país; que el programa económico impuesto producirá una catástrofe social; y que, por lo expuesto, ante un cambio de gobierno, será puesto en crisis.

Primeras firmas

Dirigentes de organizaciones gremiales, sociales, DDHH, indígenas, mujeres

Adolfo Perez Esquivel (Premio Nobel de la Paz) – Juan Carlos Schmid  (Secretario General Confederación General del Trabajo) – Héctor Daer  (Secretario General Confederación General del Trabajo) – Esteban Castro (Secretario General Confederación de Trabajadores de la Economía Poular) – Lidia Miy Uranga “Taty Almeida” (Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora) – Estela de Carlotto (Abuelas de Plaza de Mayo) — Víctor Santa María (Secretario General SUTERH) — Sergio Palazzo (Secretario General Asociación Bancaria) — Vanesa Siley (Secretaria General de FE.SITRAJU) – Hugo Yasky  (Secretario General de la CTA de los Trabajadores) -Pablo Micheli (Secretario General de la CTA Autónoma) – Pablo Moyano (Sindicato de Camioneros) Hugo Cachorro Godoy (Secretario General Asociación de Trabajadores del Estado) – Sonia Alesso (Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina) – Roberto Baradel (Sec. Gral. SUTEBA),Roberto Pianelli (Sec. Gral. AGTSyP – Subterraneo) -Daniel Catalano (ATE Capital) (Secretario General ATE Capital) – Sergio Sánchez (Secretario General Federación de Cartoneros y Recicladores) – Eduardo López (Sec. Gral.  UTE) – Fani Espinola (Secretario General Federación de Cooperativas Textiles) – Jorge Hofffman, (Sec. Gral. ATE Santa Fe) -Rita Colli (Secretaria General Sindicato de Amas de Casa Reo Argentina Santa Fe) -Carlos De Feo, Sec. Gral. (Federación Nacional de Docentes Universitarios  -CONADU)- Emilio Pérsico (Secretario General Movimiento Evita) – Daniel Menendez (Coordinador Nacional Movimiento Barrios de Pie) -Juan Grabois (MTE/CTEP) – Deolinda Carrizo (Movimiento Nacional Campesino Indígena – CLOC) – Eduardo Murua (Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas) – Walter Correa (Secretario General del Sindicato de Obreros Curtidores-CGT) –  Cristian Miño (Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo) – Damian Gabriel Rojas (Cooperativa de Trabajo Gallo Rojo Ltda.) (Ingeniero Agronomo) – Nacho Levy (La Poderosa) – Maria Rachid (Secretaria General de la Federación LGBT de Argentina) – Fernanda Miño (Mesa Nacional de Barrios Populares) – Gervasio Muñoz (Federación de Inquilinos Nacional) -Luis  Cáceres  (Secretario Gral. UOLRA) – Flor Minici (Colectivo Ni Una Menos)- Susana Trimarco (Fundación María de los Ángeles contra la Trata de Personas) – Eugenio Zaffaroni (Jurista) – Sergio Maldonado y Andrea Antico –  Josefina  Arévalo (Karaí de Comunidad Guaraní Rincón Ava) – Ceferino Ríos (Karaí de Comunidad Guaraní Ñupy) – Miriam Sotelo (Pueblo Guaraní de Corrientes en el Consejo de Participación Indígena.) – Elida Barriga (Comunidad Mapuche Lafquenche Neuquén) – Luis Pilkiman (Coordinadora del Parlamento del Pueblo Mapuche Tehuelche de Río Negro ) – Hernán Sotelo (Karaí de Comunidad Guaraní Jahavere) – Jesica Millalonco (Nawe Wapy Ñgein) – Eduardo “Negro” Montes (Frente de Economía Social) – Hernán Sotelo (Karaí de Comunidad Guaraní Jahavere) – Ever García Lizarraga (MTE Rural CTEP) – Carlos Pissoni (H.I.J.O.S.) – Sergio Val (Fundación Che Pibe) – Gildo Onorato (Sec de politicas sociales Movimiento Evita) – Arnaldo Bocco (Ex Presidente del Banco Central, Director del Observatorio de la Deuda Externa) – Adrián Lutvak (Presidente de la Federación Universitaria de Buenos Aires)- Mariel Fernández  (Secretario Nacional del Movimiento Evita) – Carolina  Brandariz  (Secretario Nacional del Movimiento Evita) – Juan Manuel  Abal Medina  (Secretario Nacional del Movimiento Evita) – Gerardo  Rico  (Secretario Nacional del Movimiento Evita) – Raul “Pucho”  Lorenzo  (Secretario Nacional del Movimiento Evita) – Ernesto “Indio”  Paillialef  (Secretario Nacional del Movimiento Evita) – Lis  Díaz  (Secretario Nacional del Movimiento Evita) – Alejandro “Peluca”  Gramajo  (Secretario de Organización del Movimiento Evita) – Eduardo “Cholo”  Ancona  (Defensor del Pueblo Adjunto Buenos Aires) – Jonathan  Thea  (Seamos Libres) – Elizabeth Gomez Alcorta (Movimento de Profesionales por los Pueblos) – Natalia Vinelli (Barricada TV) Marina  Cardelli  (Seamos Libres) – Itai Hagman (Patria Grande) – Milagro Sala – Eleonora  Pedot  (Via Campesina) – Enrique Quique Viale (Abogado Ambientalista)

Dirigentes políticos

María Emilia  Soria (Diputada Nacional) – Lucila  de Ponti  (Diputada Nacional) – Felipe Solá (Diputado Nacional) Máximo  Kirchner (Diputado Nacional) – Axel  Kicillof (Diputado Nacional) – Fernando  Espinoza (Diputado Nacional) – Jorge Capitanich  (Ex Jefe de Gabinete de la Nación/ Ex Gobernador del Chaco/ Intendente de Resistencia) – Verónica Magario (Intendenta de La Matanza) – Facundo  Moyano  (Diputado Nacional) – Daniel Arroyo (Diputado Nacional) – Agustín  Rossi (Diputado Nacional) – Leonardo  Grosso  (Diputado Nacional) – José Luis Gioja (Diputado Nacional) – Silvia  Horne  (Diputada Nacional) – Fernando Pino  Solanas (Senador Nacional) – Leopoldo Moreau (Diputado Nacional) Laura  Alonso (Diputada Nacional) – – Martín  Sabbatella  (Presidente de Nuevo Encuentro) – Mario  Mazzitelli (Secretario General Partido Socialista Auténtico) – Wado De Pedro (Diputado Nacional) – Fernando “Chino”  Navarro  (Secretario Político del Movimiento Evita) – Andres Larroque (Secretario General La Cámpora) – Josefina González (Diputada Nacional) – Cristina  Britez  (Diputada Nacional) – Juan  Cabandie (Diputado Nacional) – Guillermo  Carmona (Diputado Nacional) – Pablo Carro (Diputado Nacional) – Silvina Frana (Diputada Nacional) – Carlos Castagneto (Diputado Nacional) – Daniela Castro (Diputada Nacional) – Daniel  Filmus (Diputado Nacional) – – Carlos  Kunkel (Diputado Nacional) – – Gustavo Cardesa (Presidente Partido Intransigente) – Araceli Ferreyra  (Diputada Nacional) – Nilda  Garré  (Diputada Nacional) – Mayra  Mendoza  (Diputada Nacional) – Horacio  Pietragalla (Diputado Nacional) – Gabriela Estevez (Diputada Nacional) – Monica  Macha (Diputada Nacional) – Analía Rach Quiroga (Diputada Nacional) – Oso  Leavy (Diputado Nacional) – Fernanda  Vallejos (Diputada Nacional) – Darío Martinez (Diputado Nacional) – Lucila  Masín (Diputada Nacional) – Martín  Pérez (Diputado Nacional) – Martín Doñate (Diputado Nacional) – Adrián Grana (Diputado Nacional) – Fernanda  Raverta (Diputada Nacional) – Rodrigo  Rodriguez (Diputado Nacional) – Santiago  Igon (Diputado Nacional) – Luana Volnovich (Diputada Nacional) – Rodolfo Tailhade (Diputado Nacional) – Alicia  Soraire (Diputada Nacional) – Veronica  Mercado (Diputada Nacional) – Josefina González (Diputada Nacional)- Roberto  Salvarezza (Diputado Nacional) – Marcelo Santillan (Diputado Nacional) – Alberto Siampini (Diputado Nacional) – Susana  González (Senadora Nacional) – Maria Ines  Pilatti Vergara  (Senadora nacional) – Rodolfo Filipponi (Intendente de Pascanas) – Gabriel Fernández (Intendente de Laborde) – Antonio  Bonfati  (Ex gobernador) – Silvina  Batakis (Ex Ministra PBA) – Alfredo  Beliz  (Diputado de Parlasur por Chubut) – Damian Brizuela  (Diputado de Parlasur por Provincia de Catamarca) – Jorge  Cejas  (Diputado de Parlasur por Rio Negro) – Eduardo Fuentes  (Diputado Provincial por Neuquén) – Hernán  Cornejo  (Diputado de Parlasur por Salta) – Tulio Enrique Caponio  (Diputado de Parlasur por Tucuman) – Gabriel  Mariotto  (Diputado de Parlasur por Buenos Aires) – Ana María  Corradi  (Diputada de Parlasur por Santiago del Estero) – Fernanda  Gil Lozano  (Diputada de Parlasur por Capital Federal) – Oscar Laborde  (Diputado de Parlasur por Provincia de Buenos Aires) – Cecilia  Merchan (Diputada de Parlasur por Córdoba) – Mario Metazza  (Diputado de Parlasur por Santa Cruz) – Julia Perié  (Diputada de Parlasur por Misiones) – Franco  Saillen (Legislador de la provincia de Córdoba) – Julio  Sotelo  (Diputado de Parlasur por Chaco) – Juan José  Strada  (Diputado de Parlasur por San Juan) – Jorge  Taiana (Diputado de Parlasur por Buenos Aires) – Eduardo Valdés (Diputado de Parlasur por Caba) – Diego Mansilla (Diputado de Parlasur por Santa Fé) – Patricia  Chialvo (Diputada Provincial) – Vilma Chiapell (Legisladora de la provincia de Córdoba) – Andrea  Conde  (Legisladora  CABA) – Martín Fresneda (Legislador de la provincia de Córdoba) – María Teresa Garcia (Senadora Provincial por Buenos Aires) – Patricia  Núñez (Concejal de Ciudad de Coronda) – Deborah Giorgi (Secretaria de Producción – Partido de la Matanza) – Alejandro  Karlem  (Diputado de Parlasur por Corrientes) – Carmen  Nebreda (Legisladora de la provincia de Córdoba) – Juan Monteverde (Concejal de Ciudad Futura) – Caren  Tepp  (Concejala por Ciudad Futura) – Patricia  Núñez (Concejal de Ciudad de Coronda) – Patricia “Colo”  Cubría  (Diputada Provincial) – Luis  Bhom  (Senador Provincial) – Martin  Sereno  (Diputado Provincial) – Natalia  Soria  (Diputada Provincial) – Ricardo  Vissani  (Diputado Provincial) – Eduardo  Tindiglia (Diputado La Pampa) – Cuto Moreno (Diputado Provincial por Buenos Aires) – Martín Ogando (Referente Patria Grande) – Itai Hagman (Referente Patria Grande) Florencia Saintout (Diputada Provincial por Buenos Aires) – José Ignacio Rossi (Diputado Provincial por Buenos Aires) – Facundo Tignanelli (Diputado Provincial por Buenos Aires) – Juan Agustín Debandi (Diputado Provincial por Buenos Aires) – Gabriel Godoy (Diputado Provincial por Buenos Aires) – Mariana Larroque (Diputada Provincial por Buenos Aires) – Lauro Grande (Diputado Provincial por Buenos Aires) – Fernanda Diaz (Diputada Provincial por Buenos Aires) – María Cristina Alvarez Rodríguez (Diputada Provincial por Buenos Aires) – Sergio Berni (Ex-Secretario de Seguridad de la Nación) – Maria Teresa Garcia. (Senadora Provincial) – Santiago Carreras (Senador Provincial) – Juan M Pignocco (Senador Provincial) – Cecilia Comerio (Senadora Provincial) – Gervasio Bozzano (Senador Provincial) – Gustavo Barrera (Intendente Villa Gesell) – Malena  Defuncio (Concejala 9 de julio) – Silvina  Batakis  (Ex ministra de Economia PBA) – Dario Díaz Perez Senador Provincial – Karina Nazabal Diputada Provincial (MC)

Dirigentes Religiosos

Padre Pepe Di Paola (Integrante del Equipo de Sacerdotes para las Villas de Emergencia) – Jorge Elbaum (Presidente del Llamamiento Argentino Judío) – Marcos María García (Sacerdote COMUN UNION) – Padre Toto de Vedia (Sacerdote) – Diác. Ricardo Carrizo (Integrante del Grupo de curas en la Opción por los Pobres) – Eduardo  de la Serna  (Integrante del Grupo de Curas en la Opción por los Pobres) – Ernesto  Narcisi (Sacerdote diocesano en Parroquia de Los Pirpintos, diocesis de Añatuya, Santiago del Estero) – Rodolfo  Viano (Cura franciscano en Arquidiócesis de Bahía Blanca) – Pbro. Juan Carlos  Di Sanzo (Parroquia Cristo Re, Diócesis de Chascomus) – Pbro. Ignacio J. Blanco (Parroquia Santa María Hudson, Diócesis de Quilmes) – Padre Carlos  Gómez (Parroquia Stella Maris, Arquidiocesis de La Plata) – Pbro. Gustavo Ricardo  Varela (Asesor Diocesano de Pastoral Social, Alto Valle de Rio Negro) – Padre Alejandro C.  Llorente (Parroquia Ntra. Sra. de la Merced, Arquidiócesis de Bs. As.) – Pbro. Juan Ángel  Dieuzeide (Parroquia Nuestra Señora del Carmen, Bariloche, Río Negro) – Pbro. Juan  D´Amico Parr (N. S. del Carmen dioc. B.Bca) – Natalia Noemí   Rodríguez (Grupo Justicia, Paz e Integridad de la Creación – Córdoba) – Movimiento de Misioneros de Francisco.

Intelectuales, académicos y dirigentes estudiantiles

Adrián  Paenza  – Adriana  Puiggros  – Alicia  Castro  – Daniel  Campi  – Ana  Franchi  – Marisa  Herrera  – Leandro  Andrini  – Carolina  Mera  (Decana Facultad de Ciencias Sociales UBA) – Graciela  Morgade  (Decana Filosofía y Letras UBA) – Fernando  Salino (Rector de la Universidad de La Punta) – Adrián  Lutvak (Presidente de la Federación Universitaria de Buenos Aires) – Alejandro  Villar  (Rector Universidad Nacional de Quilmes) – Nicolás  Trotta  (Rector de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo) – Jaime  Perczyk (Rector Universidad Nacional de Hurlingham) – Juan  Castelucci  (Rector Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur) – Ana  Catalano  (Vice Decana de la Fac. Cs Sociales UBA) – Gabriela  Dicker  (Rectora Universidad de Gral. Sarmiento) – Ana  Jaramillo (Rectora de la UN de Lanus) – Mauricio  Erben (Decano Fac. Ciencias Exactas UNLP) – Fernando  Porta  (Economista / Docente UNQ)  – Ana  Castellani  (Investigadora Conicet-UNSAM) – Arnaldo  Bocco  (Director Observatorio Deuda Externa UMET) – Emilce  Mooler (Investigadora Peptis – Citra / UMET) – Marta Novick  (Directora CITRA – CONICET / UMET) – Mariano  De Miguel  (Director del Instituto Estadístico de los Trabajadores) – María Mercedes Ferrero (CONICET)  – Sergio F. Job (Abogado/ Docente UNC) – Candela de la Vega (Investigadora UCC/ CONICET) – Daniel  Campi  – Ana Franchi  – Marisa  Herrera  – Leandro  Andrini  – Jose  Paruelo  – Hugo  Aimar  – Raquel  Chan  – Ayelen  Petracca (Presidenta del Centro de Estudiantes Sociales UBA) – Fabiana  Rios  – Victoria  Tolosa Paz  – Paula Lenguita  (Investigadores Autoconvocados) – Mara  Brawer  – Juan Manuel  Valdes  – Alberto  Kornblihtt  – Diego  Tatian  (ensayista, Universidad Nacional de Córdoba) – Marcelo  Ruiz  – Eduardo  Dvorkin  – Juan Pablo  Paz  – Sandra  Carli  – Rolando  Gonzalez  – Felix Requejo   – Mirta  Iriondo  – Patricia  Schilardi  – Jorge  Geffner  – Osvaldo  Uchitel  – Dora  Barrancos  – Andres  Kreiner  – Federico  Thea  (UNPAZ) – Hugo  Andrade  – Juan  Castelucci  – Diego  Hurtado  – Oscar  Galante  (Secretario Vin.Tec. UNGS) – Sergio  Angel (Inv Principal Conicet en INTECH) – Federico  Machado  (Secretario Ejecutivo FUA) – Gisella  Cernadas  (Presidenta de la Federación Universitaria de la Plata)  Mariana  Gotardo (Presidenta del Centro de estudiantes de Psicología UBA) – Lucas  Tavolaro (Presidente de Centro de Estudiantes de Ciencias Exactas UBA) – Silvina Pedraza  (Secretaria General de la Federación Universitaria de Villa María) – Johana Gabriela Lacour  Consejera Superior por el claustro estudiantil UNSE – Regina González  (Presidenta del CESOC de la Facultad de CP y RRII – UNR) – Estefania  Genesio  (Presidenta del CEP Facultad de Psicología UNR) – Sabrina  Márquez (Secretaria de Articulación Obrero Estudiantil de la Federación Universitaria de Córdoba) – Melanie Infante  (Secretaria General de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales UNCo) – Juan Pablo Paz (científico) – Jorge Aliaga (CONICET) – Fernanda Beigel (CONICET – Mendoza) – María Litter (Comisión Nacional de Energía Atómica) – Andrés Kreiner (Comisión Nacional de Energía Atómica – UNSAM) – Alicia Motta (investigadora principal CONICET) – Verónica Vildosola (CONICET) – Araceli Bellota (historiadora) – Marcelo Ruiz (Universidad Nacional de Rio Cuarto) – Juan Carlos Suarez Sandin (científico) – Diego Hurtado (docente UNSAM) – Rolando González José (CENPAT –CONICET)

Artistas

Mempo Giardinelli (escritor) – Martín  Kohan (Escritor)- Luciana Abad (Distribuidora de cortos) – Hugo Alvarez Rey (Actor) – Rodolfo Balocco (Docente) – Lola Berthet (Actriz) – Erna Elena Bonfiglioni  – Luciano Borges (Actor) – Victor Alejandro Camba – Ivan Chernov – Martín Coman (Actor) – Guido D’Albo (Actor) – Ale Darin (Actriz) – Ramiro Daniel Diaz  – Enrique Dumont (Actor) – Hugo Fernandez Panconi (Músico) – Debora Fideleff (Actriz) – Luisa Kuliok (Actriz) – Soledad Leone (Actriz) – Monica Lerner  – Virginia Lombardi (Actriz) – Maria Gabriela Lombardi – Omar Lopardo (Actor y director) – Maria Jose Malvares (Fotógrafa) – Adriana Mareque (Titiritera) – Alejandra Marino (Directora de cine) – Sebastian Mogordoy (Actor) – Gabriela Moyano (Actriz) – Marina Olmi (Artista plástica/Actriz) – Juan Palomino (Actor) – Marcelo Panizza (Actor) – DANIEL  Reyes (Actor) -Ximena Rijel (Actriz)- Mario Enrique Suarez (Actor) – Delia Tedin (Artista plástica) – Gimena Tur (Fotografa) -DANIEL  Valenzuela (Actor)-Alex Vanelli -Representante)-Susana Varela (Actriz)-Coni Vera (Actriz)-Eliana Wasserman (Actriz)-Juan Pablo  -lsson  (Sociólogo – Activista ambiental)-Francisco Alejandro Muzzio (Abogado/Profesor)-Eduardo  Hecker  (Economista UBA) – Felix  Herrero (Economista)  – Guillermo  Celaya (Abogado) – Cristina Banegas (Actriz) – Dolores Sola (Actriz y cantante)- Horacio Gonzalez (Filósofo) – Liliana Herrero (Cantante) – Carlos Berraymundo (Actor) -Juan Forn (Escritor)-Sergio  Chejfec (Escritor)-Ricardo  Straface (Escritor) – Ezequiel  Adamovsky (Escritor)  – Sergio  Bizzio (Escritor) – Lucía  Puenzo (Escritor) – Gustavo  Ferreyra (Escritor) – Anibal  Jarkowski (Escritor) – Marina  Mariasch (Escritor) – Juan José  Becerra (Escritor) – Paula  Pérez Alonso (Escritor) – Rodolfo  Rabanal (Escritor) – Selva Almada  (Escritor) – Guillermo Saccomano  (Escritor) – Guillermo Martínez  (Escritor) – Fernanda García Lao  (Escritor) – Daniel Link  (Escritor) – Tununa Mercado  (Escritor) – Noe Jitrik  (Escritor) – Liliana Heer  (Escritor) – Adriana Pérsico  (Escritor) – Cecilia Palmeiro  (Escritor) – Gabriela Bejerman  (Escritor) – Diego Bentivegna  (Escritor) – Esteban López Brusa  (Escritor) – Daniel Krupa  (Escritor) – Mariana Dimopulos  (Escritor) – Ariel Magnus  (Escritor) – Sebastián Bianchi  (Escritor) – Juan Bautista Duzeide  (Escritor) – Christian Kupchik  (Escritor) – Jorge Consiglio  (Escritor) – Luciana De Mello  (Escritor) – José Pablo Feinmann  (Escritor) – Virginia Feimann  (Escritor) – Liliana Viola  (Escritor) – Maristella Svampa  (Escritor) – Horacio GonzáleZ  (Escritor) – Norberto Galasso  (Escritor) – Aurelio Narvaja  (Escritor) – Ilda Lucchini  (Escritor) – Ricardo Straface  (Escritor)Daniel Devita (músico) – Carlos March (actor) – Horacio Peña (actor) – Marcela Ferradas (actriz) – Nicolas Pauls (músico) – Diego Frenkel (músico) – Ignacio Copani – Leo Vinci (artista plástico) – Marcelo Figueras (escritor) – Erika Halvorsen (escritora) – Hugo Urquijo (director de teatro) – Javier Margulis (director de teatro) – Liliana Herrero – Dady Brieva – Pablo Echarri – Darío Grandinetti – Adriana Varela – Cristina Banegas – Federica Pais – Viviana Saconne – Dolores Solá (cantante) – Eleonora Wexler – Mex Urtizberea – Jean Pierre Noher – Paola Barrientos – Osmar Nuñez – Luisa Kuliok – Pompeyo Audivert – Ingrid Pellicori – Maria Fiorentino (actriz) – Victoria Onetto – Horacio Roca – Beatriz Spelzini (actriz) – Ana María Picchio – Horacio Fontova – Claudio Villaruel – María Onetto – Benjamía Avila (director de cine) – Pedro Saborido – Luis Ziembrowski – Katya Alemann – Carlos March (actor) – Horacio Peña (actor) – Marcela Ferradas (actriz) – Nicolas Pauls (músico) – Diego Frenkel (músico) – Ignacio Copani – Leo Vinci (artista plástico) – Marcelo Figueras (escritor) – Erika Halvorsen (escritora) – Hugo Urquijo (director de teatro) – Javier Margulis (director de teatro) – Juan Benitez (músico) – Barbara Gravinsky (cantante) – Gabriel Torres (músico) – Mavi Diaz (cantante) – Ana Pauls – Raul Rizzo – Conrado Geiger – Cristina Fridman – Arturo Bonin – Ernesto Larrese – Roly Serrano – Gonzalo Urtizberea – Maria Glezer – Claudia Carpena – Coni Vera – Susana Cart – Lola Berthet (actriz) – Raquel y Jorge Witis – Mónica Scaparonne – Anabel Cherubito – Daniel Fanego (actor) – Celsa Mel Gowland (cantante) – Ariel Prat (músico) – Esteban Morgado (músico) – Bruno Signaroli (músico Non Palidece) – Bernarda Llorente (actriz) – Claudio Da Passano (actor) – Carlos Barragán – Sandra Russo (periodista) – Juan Benitez (músico) – Barbara Gravinsky (cantante) – Gabriel Torres (músico) – Mavi Diaz (cantante) – Ana Pau – Rolando Andrade Stracuzzi (fotógrafo) – Marian Farias Gomez – Marcelo Melingo (actor) – Roxana Randón (actriz) – Claudio Da Passano (actor) – Victor Hugo Morales – Jorge Alemán (psicoanalista) – Araceli Bellota (historiadora) – Edgardo Mocca (periodista) – Noralih Gago (comunicadora) – Hugo Paredero (periodista) – Gabriela Radice (periodista) – Enrique Masllorens (periodista) – Carlos Barragán – Sandra Russo (periodista) –  –

…………………. Siguen las firmas.

El FMI y la mortalidad infantil | Página12

Fuente original: El FMI y la mortalidad infantil | Página12

El actual esquema de ajuste y restricción del gasto público en las áreas sociales, que lleva adelante el actual gobierno, y que se verá incrementado a partir de las exigencias del FMI, impactará fuertemente en salud y en el indicador más relevante de calidad de vida que es la Tasa de Mortalidad Infantil, según refieren numerosos estudios internacionales.

Uno de ellos denominado “Gasto Público en Salud y Mortalidad Infantil” llevado adelante por los investigadores Maruthappu, Ng KY, Williams y colaboradores, fue realizado en 176 países durante el año 2010, en donde se analizaron los cambios en el porcentaje de gasto en salud de cada país respecto al gasto total y la variación en la tasa de mortalidad infantil puntual, a lo largo de cinco años.

El estudio contempla las características particulares de cada país en relación a la renta (países de renta alta vs países de renta baja), diferencias culturales, políticas, estructurales, demográficas, en infraestructura, en enfermedades infecciosas e incluye datos de gastos en sanidad privada.

Los resultados del estudio indican que por cada 1% de disminución del gasto público en salud, se produjo un aumento de 0,089‰ en la mortalidad neonatal (desde el nacimiento al día 28 de vida), 0,135‰ en la mortalidad postneonatal, (desde el día 28 de vida hasta el año de vida) y 0,35‰ en la mortalidad de uno a cinco años.

El estudio concluye que a menor porcentaje de gasto en salud respecto al gasto total de un Estado, los resultados en salud en los niños son peores.

Otro estudio denominado “Reducción de la plantilla del Estado como un factor determinante de la mortalidad infantil y el logro de los ODM 4. “ (State Downsizing as a Determinant of Infant Mortality and Achievement of Millennium Development Goal 4) y realizado por Marco Antonio Palma-Solís, Carlos Alvarez Dardet Díaz y colaboradores, cuyo objetivo fue evaluar el efecto mundial de las políticas estatales de reducción de personal, sobre todo en áreas sanitarias, para el logro del Objetivo de Desarrollo del Milenio nº4 (ODM4) de la ONU sobre las tasas de mortalidad infantil.

En un estudio de cohorte retrospectivo ecológico en 161 países, entre 1978 y 2002, los autores analizaron las reducciones en el gasto público, propiciados por el Consenso de Washington y exigidos por el FMI a los países bajo su intervención, como determinantes negativo para el logro del ODM4 (Reducir en dos terceras partes, entre 1990 y 2015, la mortalidad de niños menores de 5 años).

Se analizó el impacto en la mortalidad infantil en los países expuestos, atribuible a reducciones en el gasto público. Cincuenta países tuvieron gasto público reducido y 111 tuvieron gasto público aumentado.

La brecha en la tasa de mortalidad infantil entre estos grupos de países se duplicó en el período de estudio, con estancamiento o aumento de la mortalidad infantil en los países con reducción del gasto público y  reducción del mismo indicador en los que aumentaron su gasto público.

El no logro del ODM 4 se asoció con reducciones en gasto público y aumentos en la desigualdad de ingresos. La imposibilidad de alcanzar el ODM4  estuvo seriamente comprometida para muchos países debido a la reducción del gasto del sector público que imponen las políticas del Consenso de Washington del Banco Mundial/Fondo Monetario Internacional.

La mortalidad infantil está determinada por una serie de variables en las condiciones de vida de las poblaciones tales como: pobreza, desempleo, ingresos, inflación, nivel educativo de la madre, entorno familiar, vivienda, acceso a servicios de salud o  pago de servicios médicos.

Diferentes estudios de este nivel de determinantes han demostrado que la mortalidad infantil se asocia con la dependencia de un país a las exigencias de los organismos de crédito externo, que intervienen sobre el nivel de democracia, condicionan las política pública del partido de gobierno, exige  ajustes estrictos en el gasto público, imponen un modelo de “desarrollo” económico neoliberal, reduce drásticamente el  nivel de transferencias económicas del estado a la población y aumenta exponencialmente el nivel de desigualdad económica y equidad en la distribución del producto bruto interno.

El investigador y profesor David Stuckler, economista político de la Universidad de Oxford, profesor adjunto de medicina y epidemiólogo en la Universidad de Stanford, coautor del libro “Por qué la austeridad mata”  nos recuerda, que ya a mediados de los 80 Unicef denunciaba que los programas del FMI podían privar de fondos a las redes de seguridad social que los pobres requieren para alcanzar educación, atención sanitaria y otros bienes básicos. Según la revisión de Stuckler, no hay estudios que hayan demostrado efectos positivos. Algunos han demostrado efectos neutrales, pero la mayoría han ilustrado efectos negativos.

Un informe de 2007 de un grupo de estudio del Center for Global Development’s (CGD), que incluía economistas del FMI y del Banco Mundial observó que las condiciones del FMI pudieron tener significativos efectos en los sistemas sanitarios y poner en peligro la sostenibilidad financiera de programas de acceso a fármacos contra la infección VIH, la tuberculosis y otras enfermedades.

En conclusión, la reducción del gasto público a las áreas sociales, especialmente en salud, que exige a los países el FMI, es un determinante negativo, según la mayor parte de los estudios, para la reducción de las tasas de mortalidad infantil y la mejor calidad de vida de las poblaciones.

Médico Pediatra, director del Instituto Revisor de Políticas Sociales y Acceso a la Salud de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad.

Perjudicial para la salud | El costo social de los programas del FMI | Página12

Fuente original: Perjudicial para la salud | El costo social de los … | Página12

El costo social de los programas del FMI. Aumento de la tasa de suicidio en los países con planes de ajuste.
Una investigación sobre el impacto de los planes de ajuste en unos 30 países revela una relación significativa y positiva entre el incremento en la tasa de suicidio y los programas del Fondo.

Existe una relación directa y probada entre los planes de ajuste del FMI y el incremento en la tasa de suicidios. Esas consecuencias están científicamente demostradas. En el documento “Programas de préstamos del FMI y mortalidad por suicidios”, publicado en la revista Social Science & Medicine, en marzo de 2016, se analizaron unos 30 países que aplicaron políticas de ajuste a cambio de préstamos del organismo. Los autores hallaron una relación significativa y positiva entre el incremento en la tasa de suicidios y los programas del Fondo.

Los investigadores explican que “a lo largo de los años, los programas de préstamos del FMI fueron dura y doblemente criticados, tanto por fracasar en la resolución de los problemas económicos de los países participantes como por generar consecuencias sociales adversas. Recientemente, ha habido un renovado interés en las consecuencias sociales de los programas del Fondo como resultado de la crisis financiera entre 2007 y 2009 y de la crisis de la deuda europea a partir de entonces, la cual condujo a recesiones y forzó a muchos países a recurrir a salvatajes del FMI”.

Señalan que “motivados por esta problemática, un número de estudios científicos hizo hincapié en los aspectos negativos de los efectos secundarios de los programas de austeridad, como los del FMI, incluyendo una mayor desigualdad, mayor empobrecimiento y disminución en la provisión de servicios de salud. En este trabajo, nos centramos en un aspecto de las consecuencias sociales de los programas del FMI que aún no ha sido examinado sistemáticamente en el contexto inter-países, su efecto sobre los suicidios. Con respecto a los suicidios, un caso emblemático de los últimos años lo constituye Grecia, el primer Estado miembro de la Eurozona en recurrir al FMI para ayuda financiera”.

Con respecto a este país, apuntan los autores que “La actividad económica se desplomó (luego del rescate del FMI) mientras las medidas de austeridad y las reformas estructurales se implementaban, conduciendo a una severa depresión económica que duró seis años, borrando más de un 25 por ciento del PIB griego y elevando el desempleo por encima del 27 por ciento. Pero el impacto más severo se dio en la población. En uno de los países con una de las tasas más bajas de mortalidad por suicidio en todo el mundo, el número de personas que recurrieron al suicidio aumentó dramáticamente después de la crisis de 2009-2011, llevando a un aumento en los suicidios totales de casi un 40 por ciento”.

Luego de brindar datos similares sobre Indonesia, Corea del Sur y Tailandia, se preguntan los investigadores: “¿En qué medida los países experimentan sistemáticamente el mismo patrón (aumento de suicidios en presencia de ajustes del Fondo)? ¿Existe una relación positiva subyacente entre los programas del FMI y las tasas de mortalidad por suicidio en países y en el tiempo? Este trabajo pretende investigar si existe una asociación causal entre suicidios y los programas del FMI en los países estudiados, utilizando los datos de 30 países en desarrollo que recibieron auxilio del FMI bajo las modalidades SBA (Acuerdos Stand-By) y EFF (Extended Fund) durante 1991-2008”.

Los resultados a los que arriban los autores indican, habiendo previamente controlado las influencias socioeconómicas estándares en conductas suicidas, “una fuerte relación positiva entre las tasas de mortalidad por suicidio y los programas del FMI. Nuestras estimaciones implican, como consecuencia de la participación de un país en acuerdos con el FMI, una agregación positiva a la mortalidad por suicidio entre 4 a 14 puntos porcentuales (sobre los valores normales), siendo la población etaria más afectada la de 45 a 64 años con una diferencia de 18 puntos porcentuales”.

Ajustando la lupa sobre los distintos grupos etarios, los investigadores encontraron que “para las edades de 25 a 44 y de 45 a 64 años, la participación en programas del FMI es una variable positiva y altamente significativa, confirmando nuestra hipótesis que por vía de las condicionalidades (exigidas por el organismo), cualquier efecto adverso derivado de los préstamos del Fondo tiende a ser más pronunciado en los grupos de edades de mayor vinculación con la economía”.

Para el grupo entre 25 a 44 años de edad, las muertes por suicidios cada 100.000 habitantes aumentan 2,64 veces, mientras que para el grupo entre 45 a 64 años el aumento es de 4,37 veces. Y agregan: “Trasladados estos valores a la mortalidad por suicidios en el largo plazo, el aumento es del 14,6 por ciento (25 a 44 años) y del 18,6 por ciento (45 a 64 años)”.

Discriminando por género, “los programas del FMI contribuyen significativamente a los suicidios en hombres que son quienes tienen los mayores vínculos con la economía. En el largo plazo, los grupos entre 25 a 44 años y 45 a 64 años incrementan la tasa de suicidios en 15,7 y 17,7 por ciento, respectivamente”. Encontraron, asimismo, que no son significativas las relaciones estudiadas para los grupos masculinos entre 65 a 89 años y 10 a 24, desde que otras variables son más contundentes en estos casos (aislamiento social, desempleo, divorcio). No obstante, cuando los ajustes avanzan sobre los sistemas de jubilaciones y pensiones, la franja 65 a 89 se pueden ver particularmente afectados.

En relación a las mujeres, el grupo 25 a 44 es menos afectado que el de los hombres. Los autores sugieren que esto puede deberse a que las “mujeres promedio acceden a un ingreso propio y establecen vínculos con la economía en edades más tardías que los hombres”. El grupo más afectado en este género es el que va entre 45 y 64 años, “incrementándose en 1,33 veces los suicidios por encima de los valores normales cada 100.000 habitantes. En el largo plazo, esto es equivalente a un aumento en la mortalidad por suicidio del 16 por ciento en mujeres” para dicho grupo etario.

Cierran los autores su trabajo afirmando que “utilizando datos de 30 países en desarrollo que recibieron préstamos del FMI durante 1991-2008, nuestros resultados confirman la hipótesis de una subyacente asociación positiva entre las tasas de mortalidad por suicidio y la participación de estos países en programas del FMI”. Por último, señalan que “cuando los países están expuestos a los programas del FMI en un intento de resolver sus problemas económicos, deben diseñarse redes de seguridad social para proteger a la población afectada”

* Director general del Observatorio de la Energía, la Tecnología y la Infraestructura para el Desarrollo (Oetec).

La potencia plebeya y los cultores del orden | Página12

Fuente original: La potencia plebeya y los cultores del orden | Página12

En una entrevista en La Nación, el actual Presidente dice que es necesario “recuperar una sensatez que no hemos tenido en 70 años”. Vuelve al tópico de la locura, pero no para asignárselo a su antecesora, sino para denostar la entera experiencia del peronismo. La experiencia de ampliación de derechos, sustentada en la movilización plebeya del 17 de octubre de 1945, es puesta en la picota. Se trata de borrar, para la alianza gobernante, lo que significó en términos de ruptura de las disciplinas sociales, resistencias colectivas, alteración de las jerarquías, temblor del orden social. Que coexistió con nuevas disciplinas, autoritarismos, controles. La idea de que el peronismo es el hecho maldito del país burgués nombra menos una existencia revulsiva imposible de controlar y encauzar —eso sería lo plebeyo que sí tomó en muchos momentos la identidad del peronismo—, sino una fuerza tensa, que incluye en su funcionamiento la tensión interna, menos criminal que otras experiencias políticas sin prescindir por eso de autoritarismos y violencias. Pero el peronismo, a los ojos de la alianza dominante, sigue siendo el pasado a liquidar, la tierra a arrasar, no para que florezcan nuevas flores, sino para evitar que soñemos ni siquiera con la primavera. Llaman sinceridad a la brutal tautología del orden conservador. Las cosas son como son y son como deben ser, en especial la ratificación del orden de las clases y la jerarquización social.

Lo que se debe borrar es la memoria de aquellos pasos que un 17 pusieron en la calle pública el subsuelo sublevado de la patria, con sus reivindicaciones, fiestas, olvidos, balbuceos. Y que instauró una sociedad menos estamental y jerárquica que la de otros países latinoamericanos. Aún se escucha decir sobre Brasil que le faltó el peronismo para sacudirse las tenacidades del orden esclavista. Eso es lo que la derecha argentina quiere abolir, incluso su memoria, para sustituirlo con los portadores del sello partidario, excusa para alzar banderas neoliberales y levantamanos en cada votación para desarmar las locuras de estos setenta años. En diciembre de 2017, las grandes movilizaciones contra la reforma previsional, pusieron un coto callejero a esos ensueños del gobierno, pero también a los coqueteos de algunos dirigentes. Quizás el peronismo hoy sea un gigante medio dormido tironeado y casi tupacamarizado. La calle lo tironea para ver si lo despierta y hace algo, el gobierno lo sacude para convencerlo que actúe como zombi para la política que lo destierra aunque deje indemnes a sus personeros. La amenaza de cárcel, las persecuciones, los servicios de inteligencia  no dejan de operar en ese sentido. Por eso, son las y los laburantes, las y los activistas, quienes pelean para evitarlo, a sabiendas que si no se despierta otras serán las identidades, los mitos y los cánticos que pueblen las movilizaciones y combates.

La vida del peronismo siempre provino de su capacidad de alojar otras peleas, dejarse releer por otros temas que no estaban en su cartilla. De hecho, una de sus últimas estaciones, las del kirchnerismo, fue capaz de refundar lazos con los movimientos de derechos humanos y de colocar, en el centro de las políticas públicas, las de memoria, verdad y justicia. Al hacerlo, renovó el pacto fundante de la democracia argentina, el que gritó Nunca más al terrorismo de Estado. El anterior gobierno peronista había indultado a los militares, para cerrar el pasado con un manto de impunidad.

El movimiento social más potente de la actualidad es el feminismo. Es la fuerza insurrecta que inventa su agenda, construye alianzas, transforma los modos de vida. Pone en escena un nuevo sujeto político o nuevas subjetividades díscolas, dice mujeres pero para deconstruir lo que se entiende bajo ese nombre, se agita en la disidencia, conmueve y funda. Es clave de rebeldías porque relee, traduce y enlaza múltiples problemas. Discute, a la vez, la sexualidad, el trabajo, la autonomía, la deuda, la política y la violencia institucional. El movimiento de mujeres, lesbianas, travestis y trans, viene probando modos organizativos, instancias asambleísticas, luchas callejeras. En estos días, ese remolino tiene su centro en la demanda por la legalización del aborto. La tierra tiembla, por estos lares, por la extensión capilar de la demanda. La pelea tenaz que organizo la Campaña nacional por el derecho al aborto, se encarna en las miles de pibas que toman escuelas y calles y en el compromiso masificado que demanda la ley.

¿Qué significa que, en nombre de la identidad del movimiento más plebeyo y capaz de exigir derechos que tuvo el siglo XX argentino algunos pocos digan que la legalización del aborto es una suerte de caballo de Troya de los imperialismos o del FMI o de los poderes adversos a la emancipación latinoamericana? ¿Qué quieren decir con cultura del descarte, cuando algunos de los firmantes fueron activos hacedores de una cruenta reforma neoliberal, privatizaron riquezas nacionales y mocharon los derechos laborales? ¿Qué implica que, en nombre del peronismo, objeten la legalización que hoy exigimos? El argumento reproduce las críticas que la Iglesia católica hizo, en los noventa, al programa de salud reproductiva que llevó adelante Fujimori en Perú y que implicó la esterilización forzada de alrededor de 300 mil mujeres quechua hablantes que no fueron informadas ni consultadas sobre qué significaba la operación. Sus cuerpos fueron tomados como botín de conquista y la ligadura de trompas fue un paso más en la posesión colonial. Que se hizo en nombre de evitar la persistente pobreza y aumentar la libertad frente al orden reproductivo. No era así, porque ninguna intervención obligada puede pensarse como una afirmación de los derechos de las mujeres.

La legalización del aborto es lo contrario a ese tipo de programas. Hay que pensarla en vínculo con la ley de fertilización asistida: en ambos casos se trata abrir el campo legal para sortear el azar biológico. Abre la cuestión de las libertades y las autonomías. La clandestinización del aborto es lo que reproduce esas prácticas coloniales, que se inscriben una y otra vez sobre los cuerpos gestantes. Se nos piensa, una vez más, como incubadoras, productoras de cuerpos, criadas de la reproducción. El movimiento de mujeres, lesbianas, travestis y trans está en la primera línea de la pelea contra la deuda, las reformas neoliberales, la expropiación capitalista. Demostró en las calles y organizaciones que es popular y emancipatorio. Argüir supuestos contenidos antiimperialistas no es más que encubrir la verdadera realización de una lógica imperial que toma nuestros cuerpos para privarlos y desposeerlos. Reclamar la pertenencia a una identidad política con la que se han identificado históricamente los sectores populares para condenar las luchas de esos sectores hoy, es un acto de profunda ceguera. Un modo más de entregarle a los cultores del orden un sello legitimador.

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