Archivo de la categoría: Deuda

Carta para Lagarde | El texto completo y todas las firmas | Página12

Fuente original: Carta para Lagarde | El texto completo y todas las … | Página12

Sra. Christine Lagarde

Directora Gerente

Fondo Monetario Internacional

Washington, D.C. 20431

EE.UU.

“Artículo 75: Corresponde al Congreso:

Inciso 4: Contraer empréstitos sobre el crédito de la Nación.

Inciso 7: Arreglar el pago de la deuda interior y exterior de la Nación”, 

Constitución Nacional de la República Argentina.

Sra. Lagarde:

El día 20 de junio del corriente año, el Directorio del FMI dio por aprobado el acuerdo stand by con la República Argentina. Pocos días antes, se había dado a conocer la Carta de Intención fechada el día 13 de junio y firmada el 07 de julio de 2018 por dos funcionarios del Poder Ejecutivo, uno de los cuales, presidente del BCRA, fue relevado de su función y el otro ascendido al cargo de Ministro Coordinador.

El propósito de esta comunicación es informarle que dicho acuerdo es rechazado por la mayoría de la sociedad argentina, la oposición política con representación parlamentaria mayoritaria y casi la totalidad de las organizaciones sociales y políticas del país. Es decir, a excepción del Gobierno, no hay quien apoye este acuerdo. El propio Presidente de la Nación, Ing. Mauricio Macri, tanto en su campaña electoral como en el ejercicio de su cargo, se comprometió explícitamente a no solicitar ningún préstamo ni a firmar un acuerdo con el FMI. Lo mismo hicieron todos los ministros del área económica.. Comprenderá Usted que, por tanto, se trata de una decisión no sólo inconsulta sino que además configura una clara violación de los compromisos asumidos por actual gobierno con una sociedad que lleva en su memoria el desastroso papel jugado por el FMI a lo largo de nuestra historia. Esta circunstancia pone claramente en cuestión la legitimidad del acuerdo.

Debemos también poner en conocimiento del FMI que en vistas de esta situación, se le exigió públicamente al Gobierno desde múltiples sectores que el Acuerdo, los montos del empréstito, los términos y condiciones aceptadas fueran sometidas a la discusión y aprobación del Parlamento. Es que según el artículo 75 de nuestra la Constitución Nacional “corresponde al Congreso contraer empréstitos sobre el crédito de la Nación y arreglar el pago de la deuda interior y exterior de la Nación”. El Presidente, sin embargo, basándose en ciertas interpretaciones legales, desoyó este reclamo y se negó a someterlo a un Congreso Nacional que sin duda lo rechazaría. Tampoco accedió a aplicar otros mecanismos participativos como la consulta popular o referéndum frente a una decisión de vital trascendencia para el futuro de nuestro país.

También queremos trasmitirle objeciones al uso que hará el gobierno de los créditos concedidos. La aplicación de los fondos en estos días contradice claramente no sólo la búsqueda del desarrollo humano integral en la Argentina sino los preceptos y objetivos del FMI. Más allá del llamativo esfuerzo comunicacional por aclarar que el plan económico es una decisión del señor Macri y no una imposición del organismo que Usted preside, consideramos que de no tomar inmediatas medidas ello no excusará a usted y al Directorio de su corresponsabilidad en el desfalco que se realiza con fondos del empréstito en favor de grupos financiero-especulativos privilegiados y en las desastrosas consecuencias sociales que traerá este acuerdo, en particular para los sectores más empobrecidos.

Basta para comprenderlo un ejemplo: diariamente se están rifando entre 100 y 150 millones de dólares del empréstito, mediante el cuestionable mecanismo de subastas, al que sólo acceden empresas financieras cartelizadas que compran dólares y luego provocan su suba para aumentar su rentabilidad. Los antecedentes de esta conducta son notorios y no debieron pasar desapercibidos al Organismo. Desde que asumió el Presidente Macri, en 32 meses, la deuda pública aumentó en términos netos en más de USD 80.000 millones, a través de la colocación de emisiones equivalentes a más de USD 224.000 millones, de los cuales USD 140.400 millones fueron en moneda extranjera con privados. El peso de la deuda sobre el PIB de Argentina pasó del 41% en 2015 a representar el 69,8%, según reconoció el Secretario de Finanzas ante el Congreso de la Nación el pasado 2 de julio. Es decir, pusieron al país en una situación de alto riesgo, según sostiene el propio FMI al evaluar los márgenes prudentes para esta relación. De este modo, bajo la presidencia de Mauricio Macri, la República Argentina ha sido el país de mayor emisión de deuda en el mundo en el año. Y éste, el gobierno que más títulos emitió en nuestra historia.

Estos volúmenes elevadísimos de deuda no fueron empleados ni para el desarrollo nacional ni para la inclusión social. Se destinaron a la fuga de capitales, de modo que tampoco engrosaron las reservas ni proveyeron mayor estabilidad financiera. En efecto, pese a este proceso de acelerado y cuantioso sobre-endeudamiento, las reservas internacionales, que se encontraban en USD 25.092 millones el día de la asunción, 10/12/2015, sólo ascendían a USD 48.102 millones el 19 de junio de 2018. Es decir que se incrementaron en sólo USD 23.000 millones. Para conocer el despilfarro que se ha hecho de la deuda contraída basta con repasar el balance cambiario del BCRA que muestra que en este período se erogaron USD 25.236 millones en concepto de intereses, justamente como resultado de este fuerte sobre-endeudamiento. Pero, llamativamente, la exorbitante cifra de USD 47.724 millones terminó financiando la Formación de Activos Externos, generalmente asociada a la denominada “fuga de capitales”. Es una verdadera irresponsabilidad que se contradice con los objetivos del FMI otorgar en esta oportunidad un crédito récord sin tomar ninguna medida para evitar que, con los nuevos recursos, la política económica del gobierno arroje los mismos resultados.

Seguramente sabe Usted que el actual gobierno colocó a la tasa de interés en el mercado interno en niveles elevadísimos. Los más altos del mundo. El propósito declarado por el gobierno era reducir la inflación. Aquel objetivo nunca se logró ya que la inflación alcanzó según la oficina de estadísticas de la Ciudad de Buenos Aires el 41% el primer año, el 26,1% el segundo y acumula ya 15% en los primeros seis meses de 2018, totalizando más de 107,5% desde la asunción de Macri. Un nivel también récord. Sin embargo, lo que sí produjo esa elevada remuneración es una inmensa acumulación de pasivos por parte del BCRA, cuyo volumen llegó a 1,2 billones de pesos, una suma mayor que la base monetaria completa y el total de las reservas internacionales. Una verdadera bomba de tiempo financiera.

También corresponde que el Directorio conozca los números que exhiben el carácter fraudulento que tuvo la administración de la corrida cambiaria que resultara en el intempestivo pedido del empréstito en cuestión. Entre el 19 de abril al 21 de junio de 2018 tuvieron lugar a la vez tres fenómenos que nunca deberían haber ocurrido simultáneamente. La tasa de interés en pesos pasó de 26.3% a 47% anual, el tipo de cambio creció de 20,16 a $/dólar 27,55 y, por su parte, las reservas se redujeron desde USD 62.456 millones a USD 48.478 millones. En este marco, se realizaron innumerables operaciones que favorecieron intereses especulativos de inversores locales, extranjeros y a los propios funcionarios permitiéndoles la dolarización de sus carteras a tasas de cambio que resultaron ser 35% menores que las que hoy imperan. Entre las más resonantes, podemos citar el caso de JP Morgan, o el del fondo de inversión Templeton.

Por otra parte, el déficit fiscal al que se apela para justificar la colocación de deuda es en gran medida producto de una serie de decisiones gubernamentales destinadas a aumentar la rentabilidad de sectores económicos concentrados, cuyos privilegios viene a financiar este nuevo empréstito. El caso emblemático son los beneficios impositivos otorgados al complejo de los grandes agroexportadores y corporaciones mineras. La quita generalizada de retenciones ya produjo pérdidas al Estado valuadas en USD 5.500 millones, que quedaron en muy pocas manos. En el mismo sentido, la eliminación de las obligaciones vinculadas a la liquidación local de las exportaciones en plazos razonables tuvo como consecuencia una conducta especulativa que agravó esta injusticia distributiva en perjuicio del país: las divisas se retuvieron en el exterior para forzar un tipo de cambio más favorable a sus intereses, al racionar la oferta de dólares en la plaza local. La misma lógica puede aplicarse al resto de las actividades extractivas y los privilegios impositivos que beneficiaron a los sectores más acomodados como la reducción de impuestos a los bienes personales. Lejos de corregir estas injusticias que distorsionan las cuentas públicas, las medidas establecidas en el Memorándum y el Acuerdo las agravan.

Queremos, además, alertar al Directorio sobre la explosiva situación social que vive la Argentina y que seguramente se agravará a medida que se apliquen las medidas pactadas. Buscar el equilibrio fiscal ajustando el gasto social conduce al debilitamiento del mercado interno con dinámica de círculo vicioso. Las tan publicitadas “salvaguardas” que establece el Acuerdo aplicables “en caso de que las condiciones sociales empeoren” parecen una burla a quienes hoy ya ven peligrar sus haberes jubilatorios, salarios, empleos o directamente sufren hambre. Si se distribuyera la suma establecida como “salvaguarda” entre los 13 millones de pobres durante los 6 meses que restan a 2018, son USD 6 mensuales que alcanzan para consumir menos de dos kilos de pan per cápita al mes, en un contexto de suba generalizada de precios que afecta particularmente los alimentos, el trasporte público y los servicios esenciales. Es evidente que nada de ello permitirá atenuar una catástrofe anunciada.

Es por eso que los abajo firmantes no tenemos otro camino que repudiar este Acuerdo ya firmado y considerar a la nueva deuda contraída bajo sus condiciones como “odiosa o execrable”. Bregaremos, además, para que los compromisos suscriptos en el Acuerdo sean sujetos a revisión tanto de la Justicia como del Parlamento. Le solicitamos que en su carácter de Directora Gerente transmita al Directorio que este acuerdo entre el Organismo y el Poder Ejecutivo no cuenta con legitimidad jurídica, política ni social; que los fondos comprometidos se utilizarán de manera claramente fraudulenta en perjuicio del país; que el programa económico impuesto producirá una catástrofe social; y que, por lo expuesto, ante un cambio de gobierno, será puesto en crisis.

Primeras firmas

Dirigentes de organizaciones gremiales, sociales, DDHH, indígenas, mujeres

Adolfo Perez Esquivel (Premio Nobel de la Paz) – Juan Carlos Schmid  (Secretario General Confederación General del Trabajo) – Héctor Daer  (Secretario General Confederación General del Trabajo) – Esteban Castro (Secretario General Confederación de Trabajadores de la Economía Poular) – Lidia Miy Uranga “Taty Almeida” (Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora) – Estela de Carlotto (Abuelas de Plaza de Mayo) — Víctor Santa María (Secretario General SUTERH) — Sergio Palazzo (Secretario General Asociación Bancaria) — Vanesa Siley (Secretaria General de FE.SITRAJU) – Hugo Yasky  (Secretario General de la CTA de los Trabajadores) -Pablo Micheli (Secretario General de la CTA Autónoma) – Pablo Moyano (Sindicato de Camioneros) Hugo Cachorro Godoy (Secretario General Asociación de Trabajadores del Estado) – Sonia Alesso (Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina) – Roberto Baradel (Sec. Gral. SUTEBA),Roberto Pianelli (Sec. Gral. AGTSyP – Subterraneo) -Daniel Catalano (ATE Capital) (Secretario General ATE Capital) – Sergio Sánchez (Secretario General Federación de Cartoneros y Recicladores) – Eduardo López (Sec. Gral.  UTE) – Fani Espinola (Secretario General Federación de Cooperativas Textiles) – Jorge Hofffman, (Sec. Gral. ATE Santa Fe) -Rita Colli (Secretaria General Sindicato de Amas de Casa Reo Argentina Santa Fe) -Carlos De Feo, Sec. Gral. (Federación Nacional de Docentes Universitarios  -CONADU)- Emilio Pérsico (Secretario General Movimiento Evita) – Daniel Menendez (Coordinador Nacional Movimiento Barrios de Pie) -Juan Grabois (MTE/CTEP) – Deolinda Carrizo (Movimiento Nacional Campesino Indígena – CLOC) – Eduardo Murua (Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas) – Walter Correa (Secretario General del Sindicato de Obreros Curtidores-CGT) –  Cristian Miño (Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo) – Damian Gabriel Rojas (Cooperativa de Trabajo Gallo Rojo Ltda.) (Ingeniero Agronomo) – Nacho Levy (La Poderosa) – Maria Rachid (Secretaria General de la Federación LGBT de Argentina) – Fernanda Miño (Mesa Nacional de Barrios Populares) – Gervasio Muñoz (Federación de Inquilinos Nacional) -Luis  Cáceres  (Secretario Gral. UOLRA) – Flor Minici (Colectivo Ni Una Menos)- Susana Trimarco (Fundación María de los Ángeles contra la Trata de Personas) – Eugenio Zaffaroni (Jurista) – Sergio Maldonado y Andrea Antico –  Josefina  Arévalo (Karaí de Comunidad Guaraní Rincón Ava) – Ceferino Ríos (Karaí de Comunidad Guaraní Ñupy) – Miriam Sotelo (Pueblo Guaraní de Corrientes en el Consejo de Participación Indígena.) – Elida Barriga (Comunidad Mapuche Lafquenche Neuquén) – Luis Pilkiman (Coordinadora del Parlamento del Pueblo Mapuche Tehuelche de Río Negro ) – Hernán Sotelo (Karaí de Comunidad Guaraní Jahavere) – Jesica Millalonco (Nawe Wapy Ñgein) – Eduardo “Negro” Montes (Frente de Economía Social) – Hernán Sotelo (Karaí de Comunidad Guaraní Jahavere) – Ever García Lizarraga (MTE Rural CTEP) – Carlos Pissoni (H.I.J.O.S.) – Sergio Val (Fundación Che Pibe) – Gildo Onorato (Sec de politicas sociales Movimiento Evita) – Arnaldo Bocco (Ex Presidente del Banco Central, Director del Observatorio de la Deuda Externa) – Adrián Lutvak (Presidente de la Federación Universitaria de Buenos Aires)- Mariel Fernández  (Secretario Nacional del Movimiento Evita) – Carolina  Brandariz  (Secretario Nacional del Movimiento Evita) – Juan Manuel  Abal Medina  (Secretario Nacional del Movimiento Evita) – Gerardo  Rico  (Secretario Nacional del Movimiento Evita) – Raul “Pucho”  Lorenzo  (Secretario Nacional del Movimiento Evita) – Ernesto “Indio”  Paillialef  (Secretario Nacional del Movimiento Evita) – Lis  Díaz  (Secretario Nacional del Movimiento Evita) – Alejandro “Peluca”  Gramajo  (Secretario de Organización del Movimiento Evita) – Eduardo “Cholo”  Ancona  (Defensor del Pueblo Adjunto Buenos Aires) – Jonathan  Thea  (Seamos Libres) – Elizabeth Gomez Alcorta (Movimento de Profesionales por los Pueblos) – Natalia Vinelli (Barricada TV) Marina  Cardelli  (Seamos Libres) – Itai Hagman (Patria Grande) – Milagro Sala – Eleonora  Pedot  (Via Campesina) – Enrique Quique Viale (Abogado Ambientalista)

Dirigentes políticos

María Emilia  Soria (Diputada Nacional) – Lucila  de Ponti  (Diputada Nacional) – Felipe Solá (Diputado Nacional) Máximo  Kirchner (Diputado Nacional) – Axel  Kicillof (Diputado Nacional) – Fernando  Espinoza (Diputado Nacional) – Jorge Capitanich  (Ex Jefe de Gabinete de la Nación/ Ex Gobernador del Chaco/ Intendente de Resistencia) – Verónica Magario (Intendenta de La Matanza) – Facundo  Moyano  (Diputado Nacional) – Daniel Arroyo (Diputado Nacional) – Agustín  Rossi (Diputado Nacional) – Leonardo  Grosso  (Diputado Nacional) – José Luis Gioja (Diputado Nacional) – Silvia  Horne  (Diputada Nacional) – Fernando Pino  Solanas (Senador Nacional) – Leopoldo Moreau (Diputado Nacional) Laura  Alonso (Diputada Nacional) – – Martín  Sabbatella  (Presidente de Nuevo Encuentro) – Mario  Mazzitelli (Secretario General Partido Socialista Auténtico) – Wado De Pedro (Diputado Nacional) – Fernando “Chino”  Navarro  (Secretario Político del Movimiento Evita) – Andres Larroque (Secretario General La Cámpora) – Josefina González (Diputada Nacional) – Cristina  Britez  (Diputada Nacional) – Juan  Cabandie (Diputado Nacional) – Guillermo  Carmona (Diputado Nacional) – Pablo Carro (Diputado Nacional) – Silvina Frana (Diputada Nacional) – Carlos Castagneto (Diputado Nacional) – Daniela Castro (Diputada Nacional) – Daniel  Filmus (Diputado Nacional) – – Carlos  Kunkel (Diputado Nacional) – – Gustavo Cardesa (Presidente Partido Intransigente) – Araceli Ferreyra  (Diputada Nacional) – Nilda  Garré  (Diputada Nacional) – Mayra  Mendoza  (Diputada Nacional) – Horacio  Pietragalla (Diputado Nacional) – Gabriela Estevez (Diputada Nacional) – Monica  Macha (Diputada Nacional) – Analía Rach Quiroga (Diputada Nacional) – Oso  Leavy (Diputado Nacional) – Fernanda  Vallejos (Diputada Nacional) – Darío Martinez (Diputado Nacional) – Lucila  Masín (Diputada Nacional) – Martín  Pérez (Diputado Nacional) – Martín Doñate (Diputado Nacional) – Adrián Grana (Diputado Nacional) – Fernanda  Raverta (Diputada Nacional) – Rodrigo  Rodriguez (Diputado Nacional) – Santiago  Igon (Diputado Nacional) – Luana Volnovich (Diputada Nacional) – Rodolfo Tailhade (Diputado Nacional) – Alicia  Soraire (Diputada Nacional) – Veronica  Mercado (Diputada Nacional) – Josefina González (Diputada Nacional)- Roberto  Salvarezza (Diputado Nacional) – Marcelo Santillan (Diputado Nacional) – Alberto Siampini (Diputado Nacional) – Susana  González (Senadora Nacional) – Maria Ines  Pilatti Vergara  (Senadora nacional) – Rodolfo Filipponi (Intendente de Pascanas) – Gabriel Fernández (Intendente de Laborde) – Antonio  Bonfati  (Ex gobernador) – Silvina  Batakis (Ex Ministra PBA) – Alfredo  Beliz  (Diputado de Parlasur por Chubut) – Damian Brizuela  (Diputado de Parlasur por Provincia de Catamarca) – Jorge  Cejas  (Diputado de Parlasur por Rio Negro) – Eduardo Fuentes  (Diputado Provincial por Neuquén) – Hernán  Cornejo  (Diputado de Parlasur por Salta) – Tulio Enrique Caponio  (Diputado de Parlasur por Tucuman) – Gabriel  Mariotto  (Diputado de Parlasur por Buenos Aires) – Ana María  Corradi  (Diputada de Parlasur por Santiago del Estero) – Fernanda  Gil Lozano  (Diputada de Parlasur por Capital Federal) – Oscar Laborde  (Diputado de Parlasur por Provincia de Buenos Aires) – Cecilia  Merchan (Diputada de Parlasur por Córdoba) – Mario Metazza  (Diputado de Parlasur por Santa Cruz) – Julia Perié  (Diputada de Parlasur por Misiones) – Franco  Saillen (Legislador de la provincia de Córdoba) – Julio  Sotelo  (Diputado de Parlasur por Chaco) – Juan José  Strada  (Diputado de Parlasur por San Juan) – Jorge  Taiana (Diputado de Parlasur por Buenos Aires) – Eduardo Valdés (Diputado de Parlasur por Caba) – Diego Mansilla (Diputado de Parlasur por Santa Fé) – Patricia  Chialvo (Diputada Provincial) – Vilma Chiapell (Legisladora de la provincia de Córdoba) – Andrea  Conde  (Legisladora  CABA) – Martín Fresneda (Legislador de la provincia de Córdoba) – María Teresa Garcia (Senadora Provincial por Buenos Aires) – Patricia  Núñez (Concejal de Ciudad de Coronda) – Deborah Giorgi (Secretaria de Producción – Partido de la Matanza) – Alejandro  Karlem  (Diputado de Parlasur por Corrientes) – Carmen  Nebreda (Legisladora de la provincia de Córdoba) – Juan Monteverde (Concejal de Ciudad Futura) – Caren  Tepp  (Concejala por Ciudad Futura) – Patricia  Núñez (Concejal de Ciudad de Coronda) – Patricia “Colo”  Cubría  (Diputada Provincial) – Luis  Bhom  (Senador Provincial) – Martin  Sereno  (Diputado Provincial) – Natalia  Soria  (Diputada Provincial) – Ricardo  Vissani  (Diputado Provincial) – Eduardo  Tindiglia (Diputado La Pampa) – Cuto Moreno (Diputado Provincial por Buenos Aires) – Martín Ogando (Referente Patria Grande) – Itai Hagman (Referente Patria Grande) Florencia Saintout (Diputada Provincial por Buenos Aires) – José Ignacio Rossi (Diputado Provincial por Buenos Aires) – Facundo Tignanelli (Diputado Provincial por Buenos Aires) – Juan Agustín Debandi (Diputado Provincial por Buenos Aires) – Gabriel Godoy (Diputado Provincial por Buenos Aires) – Mariana Larroque (Diputada Provincial por Buenos Aires) – Lauro Grande (Diputado Provincial por Buenos Aires) – Fernanda Diaz (Diputada Provincial por Buenos Aires) – María Cristina Alvarez Rodríguez (Diputada Provincial por Buenos Aires) – Sergio Berni (Ex-Secretario de Seguridad de la Nación) – Maria Teresa Garcia. (Senadora Provincial) – Santiago Carreras (Senador Provincial) – Juan M Pignocco (Senador Provincial) – Cecilia Comerio (Senadora Provincial) – Gervasio Bozzano (Senador Provincial) – Gustavo Barrera (Intendente Villa Gesell) – Malena  Defuncio (Concejala 9 de julio) – Silvina  Batakis  (Ex ministra de Economia PBA) – Dario Díaz Perez Senador Provincial – Karina Nazabal Diputada Provincial (MC)

Dirigentes Religiosos

Padre Pepe Di Paola (Integrante del Equipo de Sacerdotes para las Villas de Emergencia) – Jorge Elbaum (Presidente del Llamamiento Argentino Judío) – Marcos María García (Sacerdote COMUN UNION) – Padre Toto de Vedia (Sacerdote) – Diác. Ricardo Carrizo (Integrante del Grupo de curas en la Opción por los Pobres) – Eduardo  de la Serna  (Integrante del Grupo de Curas en la Opción por los Pobres) – Ernesto  Narcisi (Sacerdote diocesano en Parroquia de Los Pirpintos, diocesis de Añatuya, Santiago del Estero) – Rodolfo  Viano (Cura franciscano en Arquidiócesis de Bahía Blanca) – Pbro. Juan Carlos  Di Sanzo (Parroquia Cristo Re, Diócesis de Chascomus) – Pbro. Ignacio J. Blanco (Parroquia Santa María Hudson, Diócesis de Quilmes) – Padre Carlos  Gómez (Parroquia Stella Maris, Arquidiocesis de La Plata) – Pbro. Gustavo Ricardo  Varela (Asesor Diocesano de Pastoral Social, Alto Valle de Rio Negro) – Padre Alejandro C.  Llorente (Parroquia Ntra. Sra. de la Merced, Arquidiócesis de Bs. As.) – Pbro. Juan Ángel  Dieuzeide (Parroquia Nuestra Señora del Carmen, Bariloche, Río Negro) – Pbro. Juan  D´Amico Parr (N. S. del Carmen dioc. B.Bca) – Natalia Noemí   Rodríguez (Grupo Justicia, Paz e Integridad de la Creación – Córdoba) – Movimiento de Misioneros de Francisco.

Intelectuales, académicos y dirigentes estudiantiles

Adrián  Paenza  – Adriana  Puiggros  – Alicia  Castro  – Daniel  Campi  – Ana  Franchi  – Marisa  Herrera  – Leandro  Andrini  – Carolina  Mera  (Decana Facultad de Ciencias Sociales UBA) – Graciela  Morgade  (Decana Filosofía y Letras UBA) – Fernando  Salino (Rector de la Universidad de La Punta) – Adrián  Lutvak (Presidente de la Federación Universitaria de Buenos Aires) – Alejandro  Villar  (Rector Universidad Nacional de Quilmes) – Nicolás  Trotta  (Rector de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo) – Jaime  Perczyk (Rector Universidad Nacional de Hurlingham) – Juan  Castelucci  (Rector Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur) – Ana  Catalano  (Vice Decana de la Fac. Cs Sociales UBA) – Gabriela  Dicker  (Rectora Universidad de Gral. Sarmiento) – Ana  Jaramillo (Rectora de la UN de Lanus) – Mauricio  Erben (Decano Fac. Ciencias Exactas UNLP) – Fernando  Porta  (Economista / Docente UNQ)  – Ana  Castellani  (Investigadora Conicet-UNSAM) – Arnaldo  Bocco  (Director Observatorio Deuda Externa UMET) – Emilce  Mooler (Investigadora Peptis – Citra / UMET) – Marta Novick  (Directora CITRA – CONICET / UMET) – Mariano  De Miguel  (Director del Instituto Estadístico de los Trabajadores) – María Mercedes Ferrero (CONICET)  – Sergio F. Job (Abogado/ Docente UNC) – Candela de la Vega (Investigadora UCC/ CONICET) – Daniel  Campi  – Ana Franchi  – Marisa  Herrera  – Leandro  Andrini  – Jose  Paruelo  – Hugo  Aimar  – Raquel  Chan  – Ayelen  Petracca (Presidenta del Centro de Estudiantes Sociales UBA) – Fabiana  Rios  – Victoria  Tolosa Paz  – Paula Lenguita  (Investigadores Autoconvocados) – Mara  Brawer  – Juan Manuel  Valdes  – Alberto  Kornblihtt  – Diego  Tatian  (ensayista, Universidad Nacional de Córdoba) – Marcelo  Ruiz  – Eduardo  Dvorkin  – Juan Pablo  Paz  – Sandra  Carli  – Rolando  Gonzalez  – Felix Requejo   – Mirta  Iriondo  – Patricia  Schilardi  – Jorge  Geffner  – Osvaldo  Uchitel  – Dora  Barrancos  – Andres  Kreiner  – Federico  Thea  (UNPAZ) – Hugo  Andrade  – Juan  Castelucci  – Diego  Hurtado  – Oscar  Galante  (Secretario Vin.Tec. UNGS) – Sergio  Angel (Inv Principal Conicet en INTECH) – Federico  Machado  (Secretario Ejecutivo FUA) – Gisella  Cernadas  (Presidenta de la Federación Universitaria de la Plata)  Mariana  Gotardo (Presidenta del Centro de estudiantes de Psicología UBA) – Lucas  Tavolaro (Presidente de Centro de Estudiantes de Ciencias Exactas UBA) – Silvina Pedraza  (Secretaria General de la Federación Universitaria de Villa María) – Johana Gabriela Lacour  Consejera Superior por el claustro estudiantil UNSE – Regina González  (Presidenta del CESOC de la Facultad de CP y RRII – UNR) – Estefania  Genesio  (Presidenta del CEP Facultad de Psicología UNR) – Sabrina  Márquez (Secretaria de Articulación Obrero Estudiantil de la Federación Universitaria de Córdoba) – Melanie Infante  (Secretaria General de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales UNCo) – Juan Pablo Paz (científico) – Jorge Aliaga (CONICET) – Fernanda Beigel (CONICET – Mendoza) – María Litter (Comisión Nacional de Energía Atómica) – Andrés Kreiner (Comisión Nacional de Energía Atómica – UNSAM) – Alicia Motta (investigadora principal CONICET) – Verónica Vildosola (CONICET) – Araceli Bellota (historiadora) – Marcelo Ruiz (Universidad Nacional de Rio Cuarto) – Juan Carlos Suarez Sandin (científico) – Diego Hurtado (docente UNSAM) – Rolando González José (CENPAT –CONICET)

Artistas

Mempo Giardinelli (escritor) – Martín  Kohan (Escritor)- Luciana Abad (Distribuidora de cortos) – Hugo Alvarez Rey (Actor) – Rodolfo Balocco (Docente) – Lola Berthet (Actriz) – Erna Elena Bonfiglioni  – Luciano Borges (Actor) – Victor Alejandro Camba – Ivan Chernov – Martín Coman (Actor) – Guido D’Albo (Actor) – Ale Darin (Actriz) – Ramiro Daniel Diaz  – Enrique Dumont (Actor) – Hugo Fernandez Panconi (Músico) – Debora Fideleff (Actriz) – Luisa Kuliok (Actriz) – Soledad Leone (Actriz) – Monica Lerner  – Virginia Lombardi (Actriz) – Maria Gabriela Lombardi – Omar Lopardo (Actor y director) – Maria Jose Malvares (Fotógrafa) – Adriana Mareque (Titiritera) – Alejandra Marino (Directora de cine) – Sebastian Mogordoy (Actor) – Gabriela Moyano (Actriz) – Marina Olmi (Artista plástica/Actriz) – Juan Palomino (Actor) – Marcelo Panizza (Actor) – DANIEL  Reyes (Actor) -Ximena Rijel (Actriz)- Mario Enrique Suarez (Actor) – Delia Tedin (Artista plástica) – Gimena Tur (Fotografa) -DANIEL  Valenzuela (Actor)-Alex Vanelli -Representante)-Susana Varela (Actriz)-Coni Vera (Actriz)-Eliana Wasserman (Actriz)-Juan Pablo  -lsson  (Sociólogo – Activista ambiental)-Francisco Alejandro Muzzio (Abogado/Profesor)-Eduardo  Hecker  (Economista UBA) – Felix  Herrero (Economista)  – Guillermo  Celaya (Abogado) – Cristina Banegas (Actriz) – Dolores Sola (Actriz y cantante)- Horacio Gonzalez (Filósofo) – Liliana Herrero (Cantante) – Carlos Berraymundo (Actor) -Juan Forn (Escritor)-Sergio  Chejfec (Escritor)-Ricardo  Straface (Escritor) – Ezequiel  Adamovsky (Escritor)  – Sergio  Bizzio (Escritor) – Lucía  Puenzo (Escritor) – Gustavo  Ferreyra (Escritor) – Anibal  Jarkowski (Escritor) – Marina  Mariasch (Escritor) – Juan José  Becerra (Escritor) – Paula  Pérez Alonso (Escritor) – Rodolfo  Rabanal (Escritor) – Selva Almada  (Escritor) – Guillermo Saccomano  (Escritor) – Guillermo Martínez  (Escritor) – Fernanda García Lao  (Escritor) – Daniel Link  (Escritor) – Tununa Mercado  (Escritor) – Noe Jitrik  (Escritor) – Liliana Heer  (Escritor) – Adriana Pérsico  (Escritor) – Cecilia Palmeiro  (Escritor) – Gabriela Bejerman  (Escritor) – Diego Bentivegna  (Escritor) – Esteban López Brusa  (Escritor) – Daniel Krupa  (Escritor) – Mariana Dimopulos  (Escritor) – Ariel Magnus  (Escritor) – Sebastián Bianchi  (Escritor) – Juan Bautista Duzeide  (Escritor) – Christian Kupchik  (Escritor) – Jorge Consiglio  (Escritor) – Luciana De Mello  (Escritor) – José Pablo Feinmann  (Escritor) – Virginia Feimann  (Escritor) – Liliana Viola  (Escritor) – Maristella Svampa  (Escritor) – Horacio GonzáleZ  (Escritor) – Norberto Galasso  (Escritor) – Aurelio Narvaja  (Escritor) – Ilda Lucchini  (Escritor) – Ricardo Straface  (Escritor)Daniel Devita (músico) – Carlos March (actor) – Horacio Peña (actor) – Marcela Ferradas (actriz) – Nicolas Pauls (músico) – Diego Frenkel (músico) – Ignacio Copani – Leo Vinci (artista plástico) – Marcelo Figueras (escritor) – Erika Halvorsen (escritora) – Hugo Urquijo (director de teatro) – Javier Margulis (director de teatro) – Liliana Herrero – Dady Brieva – Pablo Echarri – Darío Grandinetti – Adriana Varela – Cristina Banegas – Federica Pais – Viviana Saconne – Dolores Solá (cantante) – Eleonora Wexler – Mex Urtizberea – Jean Pierre Noher – Paola Barrientos – Osmar Nuñez – Luisa Kuliok – Pompeyo Audivert – Ingrid Pellicori – Maria Fiorentino (actriz) – Victoria Onetto – Horacio Roca – Beatriz Spelzini (actriz) – Ana María Picchio – Horacio Fontova – Claudio Villaruel – María Onetto – Benjamía Avila (director de cine) – Pedro Saborido – Luis Ziembrowski – Katya Alemann – Carlos March (actor) – Horacio Peña (actor) – Marcela Ferradas (actriz) – Nicolas Pauls (músico) – Diego Frenkel (músico) – Ignacio Copani – Leo Vinci (artista plástico) – Marcelo Figueras (escritor) – Erika Halvorsen (escritora) – Hugo Urquijo (director de teatro) – Javier Margulis (director de teatro) – Juan Benitez (músico) – Barbara Gravinsky (cantante) – Gabriel Torres (músico) – Mavi Diaz (cantante) – Ana Pauls – Raul Rizzo – Conrado Geiger – Cristina Fridman – Arturo Bonin – Ernesto Larrese – Roly Serrano – Gonzalo Urtizberea – Maria Glezer – Claudia Carpena – Coni Vera – Susana Cart – Lola Berthet (actriz) – Raquel y Jorge Witis – Mónica Scaparonne – Anabel Cherubito – Daniel Fanego (actor) – Celsa Mel Gowland (cantante) – Ariel Prat (músico) – Esteban Morgado (músico) – Bruno Signaroli (músico Non Palidece) – Bernarda Llorente (actriz) – Claudio Da Passano (actor) – Carlos Barragán – Sandra Russo (periodista) – Juan Benitez (músico) – Barbara Gravinsky (cantante) – Gabriel Torres (músico) – Mavi Diaz (cantante) – Ana Pau – Rolando Andrade Stracuzzi (fotógrafo) – Marian Farias Gomez – Marcelo Melingo (actor) – Roxana Randón (actriz) – Claudio Da Passano (actor) – Victor Hugo Morales – Jorge Alemán (psicoanalista) – Araceli Bellota (historiadora) – Edgardo Mocca (periodista) – Noralih Gago (comunicadora) – Hugo Paredero (periodista) – Gabriela Radice (periodista) – Enrique Masllorens (periodista) – Carlos Barragán – Sandra Russo (periodista) –  –

…………………. Siguen las firmas.

Anuncios

El FMI y la mortalidad infantil | Página12

Fuente original: El FMI y la mortalidad infantil | Página12

El actual esquema de ajuste y restricción del gasto público en las áreas sociales, que lleva adelante el actual gobierno, y que se verá incrementado a partir de las exigencias del FMI, impactará fuertemente en salud y en el indicador más relevante de calidad de vida que es la Tasa de Mortalidad Infantil, según refieren numerosos estudios internacionales.

Uno de ellos denominado “Gasto Público en Salud y Mortalidad Infantil” llevado adelante por los investigadores Maruthappu, Ng KY, Williams y colaboradores, fue realizado en 176 países durante el año 2010, en donde se analizaron los cambios en el porcentaje de gasto en salud de cada país respecto al gasto total y la variación en la tasa de mortalidad infantil puntual, a lo largo de cinco años.

El estudio contempla las características particulares de cada país en relación a la renta (países de renta alta vs países de renta baja), diferencias culturales, políticas, estructurales, demográficas, en infraestructura, en enfermedades infecciosas e incluye datos de gastos en sanidad privada.

Los resultados del estudio indican que por cada 1% de disminución del gasto público en salud, se produjo un aumento de 0,089‰ en la mortalidad neonatal (desde el nacimiento al día 28 de vida), 0,135‰ en la mortalidad postneonatal, (desde el día 28 de vida hasta el año de vida) y 0,35‰ en la mortalidad de uno a cinco años.

El estudio concluye que a menor porcentaje de gasto en salud respecto al gasto total de un Estado, los resultados en salud en los niños son peores.

Otro estudio denominado “Reducción de la plantilla del Estado como un factor determinante de la mortalidad infantil y el logro de los ODM 4. “ (State Downsizing as a Determinant of Infant Mortality and Achievement of Millennium Development Goal 4) y realizado por Marco Antonio Palma-Solís, Carlos Alvarez Dardet Díaz y colaboradores, cuyo objetivo fue evaluar el efecto mundial de las políticas estatales de reducción de personal, sobre todo en áreas sanitarias, para el logro del Objetivo de Desarrollo del Milenio nº4 (ODM4) de la ONU sobre las tasas de mortalidad infantil.

En un estudio de cohorte retrospectivo ecológico en 161 países, entre 1978 y 2002, los autores analizaron las reducciones en el gasto público, propiciados por el Consenso de Washington y exigidos por el FMI a los países bajo su intervención, como determinantes negativo para el logro del ODM4 (Reducir en dos terceras partes, entre 1990 y 2015, la mortalidad de niños menores de 5 años).

Se analizó el impacto en la mortalidad infantil en los países expuestos, atribuible a reducciones en el gasto público. Cincuenta países tuvieron gasto público reducido y 111 tuvieron gasto público aumentado.

La brecha en la tasa de mortalidad infantil entre estos grupos de países se duplicó en el período de estudio, con estancamiento o aumento de la mortalidad infantil en los países con reducción del gasto público y  reducción del mismo indicador en los que aumentaron su gasto público.

El no logro del ODM 4 se asoció con reducciones en gasto público y aumentos en la desigualdad de ingresos. La imposibilidad de alcanzar el ODM4  estuvo seriamente comprometida para muchos países debido a la reducción del gasto del sector público que imponen las políticas del Consenso de Washington del Banco Mundial/Fondo Monetario Internacional.

La mortalidad infantil está determinada por una serie de variables en las condiciones de vida de las poblaciones tales como: pobreza, desempleo, ingresos, inflación, nivel educativo de la madre, entorno familiar, vivienda, acceso a servicios de salud o  pago de servicios médicos.

Diferentes estudios de este nivel de determinantes han demostrado que la mortalidad infantil se asocia con la dependencia de un país a las exigencias de los organismos de crédito externo, que intervienen sobre el nivel de democracia, condicionan las política pública del partido de gobierno, exige  ajustes estrictos en el gasto público, imponen un modelo de “desarrollo” económico neoliberal, reduce drásticamente el  nivel de transferencias económicas del estado a la población y aumenta exponencialmente el nivel de desigualdad económica y equidad en la distribución del producto bruto interno.

El investigador y profesor David Stuckler, economista político de la Universidad de Oxford, profesor adjunto de medicina y epidemiólogo en la Universidad de Stanford, coautor del libro “Por qué la austeridad mata”  nos recuerda, que ya a mediados de los 80 Unicef denunciaba que los programas del FMI podían privar de fondos a las redes de seguridad social que los pobres requieren para alcanzar educación, atención sanitaria y otros bienes básicos. Según la revisión de Stuckler, no hay estudios que hayan demostrado efectos positivos. Algunos han demostrado efectos neutrales, pero la mayoría han ilustrado efectos negativos.

Un informe de 2007 de un grupo de estudio del Center for Global Development’s (CGD), que incluía economistas del FMI y del Banco Mundial observó que las condiciones del FMI pudieron tener significativos efectos en los sistemas sanitarios y poner en peligro la sostenibilidad financiera de programas de acceso a fármacos contra la infección VIH, la tuberculosis y otras enfermedades.

En conclusión, la reducción del gasto público a las áreas sociales, especialmente en salud, que exige a los países el FMI, es un determinante negativo, según la mayor parte de los estudios, para la reducción de las tasas de mortalidad infantil y la mejor calidad de vida de las poblaciones.

Médico Pediatra, director del Instituto Revisor de Políticas Sociales y Acceso a la Salud de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad.

Perjudicial para la salud | El costo social de los programas del FMI | Página12

Fuente original: Perjudicial para la salud | El costo social de los … | Página12

El costo social de los programas del FMI. Aumento de la tasa de suicidio en los países con planes de ajuste.
Una investigación sobre el impacto de los planes de ajuste en unos 30 países revela una relación significativa y positiva entre el incremento en la tasa de suicidio y los programas del Fondo.

Existe una relación directa y probada entre los planes de ajuste del FMI y el incremento en la tasa de suicidios. Esas consecuencias están científicamente demostradas. En el documento “Programas de préstamos del FMI y mortalidad por suicidios”, publicado en la revista Social Science & Medicine, en marzo de 2016, se analizaron unos 30 países que aplicaron políticas de ajuste a cambio de préstamos del organismo. Los autores hallaron una relación significativa y positiva entre el incremento en la tasa de suicidios y los programas del Fondo.

Los investigadores explican que “a lo largo de los años, los programas de préstamos del FMI fueron dura y doblemente criticados, tanto por fracasar en la resolución de los problemas económicos de los países participantes como por generar consecuencias sociales adversas. Recientemente, ha habido un renovado interés en las consecuencias sociales de los programas del Fondo como resultado de la crisis financiera entre 2007 y 2009 y de la crisis de la deuda europea a partir de entonces, la cual condujo a recesiones y forzó a muchos países a recurrir a salvatajes del FMI”.

Señalan que “motivados por esta problemática, un número de estudios científicos hizo hincapié en los aspectos negativos de los efectos secundarios de los programas de austeridad, como los del FMI, incluyendo una mayor desigualdad, mayor empobrecimiento y disminución en la provisión de servicios de salud. En este trabajo, nos centramos en un aspecto de las consecuencias sociales de los programas del FMI que aún no ha sido examinado sistemáticamente en el contexto inter-países, su efecto sobre los suicidios. Con respecto a los suicidios, un caso emblemático de los últimos años lo constituye Grecia, el primer Estado miembro de la Eurozona en recurrir al FMI para ayuda financiera”.

Con respecto a este país, apuntan los autores que “La actividad económica se desplomó (luego del rescate del FMI) mientras las medidas de austeridad y las reformas estructurales se implementaban, conduciendo a una severa depresión económica que duró seis años, borrando más de un 25 por ciento del PIB griego y elevando el desempleo por encima del 27 por ciento. Pero el impacto más severo se dio en la población. En uno de los países con una de las tasas más bajas de mortalidad por suicidio en todo el mundo, el número de personas que recurrieron al suicidio aumentó dramáticamente después de la crisis de 2009-2011, llevando a un aumento en los suicidios totales de casi un 40 por ciento”.

Luego de brindar datos similares sobre Indonesia, Corea del Sur y Tailandia, se preguntan los investigadores: “¿En qué medida los países experimentan sistemáticamente el mismo patrón (aumento de suicidios en presencia de ajustes del Fondo)? ¿Existe una relación positiva subyacente entre los programas del FMI y las tasas de mortalidad por suicidio en países y en el tiempo? Este trabajo pretende investigar si existe una asociación causal entre suicidios y los programas del FMI en los países estudiados, utilizando los datos de 30 países en desarrollo que recibieron auxilio del FMI bajo las modalidades SBA (Acuerdos Stand-By) y EFF (Extended Fund) durante 1991-2008”.

Los resultados a los que arriban los autores indican, habiendo previamente controlado las influencias socioeconómicas estándares en conductas suicidas, “una fuerte relación positiva entre las tasas de mortalidad por suicidio y los programas del FMI. Nuestras estimaciones implican, como consecuencia de la participación de un país en acuerdos con el FMI, una agregación positiva a la mortalidad por suicidio entre 4 a 14 puntos porcentuales (sobre los valores normales), siendo la población etaria más afectada la de 45 a 64 años con una diferencia de 18 puntos porcentuales”.

Ajustando la lupa sobre los distintos grupos etarios, los investigadores encontraron que “para las edades de 25 a 44 y de 45 a 64 años, la participación en programas del FMI es una variable positiva y altamente significativa, confirmando nuestra hipótesis que por vía de las condicionalidades (exigidas por el organismo), cualquier efecto adverso derivado de los préstamos del Fondo tiende a ser más pronunciado en los grupos de edades de mayor vinculación con la economía”.

Para el grupo entre 25 a 44 años de edad, las muertes por suicidios cada 100.000 habitantes aumentan 2,64 veces, mientras que para el grupo entre 45 a 64 años el aumento es de 4,37 veces. Y agregan: “Trasladados estos valores a la mortalidad por suicidios en el largo plazo, el aumento es del 14,6 por ciento (25 a 44 años) y del 18,6 por ciento (45 a 64 años)”.

Discriminando por género, “los programas del FMI contribuyen significativamente a los suicidios en hombres que son quienes tienen los mayores vínculos con la economía. En el largo plazo, los grupos entre 25 a 44 años y 45 a 64 años incrementan la tasa de suicidios en 15,7 y 17,7 por ciento, respectivamente”. Encontraron, asimismo, que no son significativas las relaciones estudiadas para los grupos masculinos entre 65 a 89 años y 10 a 24, desde que otras variables son más contundentes en estos casos (aislamiento social, desempleo, divorcio). No obstante, cuando los ajustes avanzan sobre los sistemas de jubilaciones y pensiones, la franja 65 a 89 se pueden ver particularmente afectados.

En relación a las mujeres, el grupo 25 a 44 es menos afectado que el de los hombres. Los autores sugieren que esto puede deberse a que las “mujeres promedio acceden a un ingreso propio y establecen vínculos con la economía en edades más tardías que los hombres”. El grupo más afectado en este género es el que va entre 45 y 64 años, “incrementándose en 1,33 veces los suicidios por encima de los valores normales cada 100.000 habitantes. En el largo plazo, esto es equivalente a un aumento en la mortalidad por suicidio del 16 por ciento en mujeres” para dicho grupo etario.

Cierran los autores su trabajo afirmando que “utilizando datos de 30 países en desarrollo que recibieron préstamos del FMI durante 1991-2008, nuestros resultados confirman la hipótesis de una subyacente asociación positiva entre las tasas de mortalidad por suicidio y la participación de estos países en programas del FMI”. Por último, señalan que “cuando los países están expuestos a los programas del FMI en un intento de resolver sus problemas económicos, deben diseñarse redes de seguridad social para proteger a la población afectada”

* Director general del Observatorio de la Energía, la Tecnología y la Infraestructura para el Desarrollo (Oetec).

La potencia plebeya y los cultores del orden | Página12

Fuente original: La potencia plebeya y los cultores del orden | Página12

En una entrevista en La Nación, el actual Presidente dice que es necesario “recuperar una sensatez que no hemos tenido en 70 años”. Vuelve al tópico de la locura, pero no para asignárselo a su antecesora, sino para denostar la entera experiencia del peronismo. La experiencia de ampliación de derechos, sustentada en la movilización plebeya del 17 de octubre de 1945, es puesta en la picota. Se trata de borrar, para la alianza gobernante, lo que significó en términos de ruptura de las disciplinas sociales, resistencias colectivas, alteración de las jerarquías, temblor del orden social. Que coexistió con nuevas disciplinas, autoritarismos, controles. La idea de que el peronismo es el hecho maldito del país burgués nombra menos una existencia revulsiva imposible de controlar y encauzar —eso sería lo plebeyo que sí tomó en muchos momentos la identidad del peronismo—, sino una fuerza tensa, que incluye en su funcionamiento la tensión interna, menos criminal que otras experiencias políticas sin prescindir por eso de autoritarismos y violencias. Pero el peronismo, a los ojos de la alianza dominante, sigue siendo el pasado a liquidar, la tierra a arrasar, no para que florezcan nuevas flores, sino para evitar que soñemos ni siquiera con la primavera. Llaman sinceridad a la brutal tautología del orden conservador. Las cosas son como son y son como deben ser, en especial la ratificación del orden de las clases y la jerarquización social.

Lo que se debe borrar es la memoria de aquellos pasos que un 17 pusieron en la calle pública el subsuelo sublevado de la patria, con sus reivindicaciones, fiestas, olvidos, balbuceos. Y que instauró una sociedad menos estamental y jerárquica que la de otros países latinoamericanos. Aún se escucha decir sobre Brasil que le faltó el peronismo para sacudirse las tenacidades del orden esclavista. Eso es lo que la derecha argentina quiere abolir, incluso su memoria, para sustituirlo con los portadores del sello partidario, excusa para alzar banderas neoliberales y levantamanos en cada votación para desarmar las locuras de estos setenta años. En diciembre de 2017, las grandes movilizaciones contra la reforma previsional, pusieron un coto callejero a esos ensueños del gobierno, pero también a los coqueteos de algunos dirigentes. Quizás el peronismo hoy sea un gigante medio dormido tironeado y casi tupacamarizado. La calle lo tironea para ver si lo despierta y hace algo, el gobierno lo sacude para convencerlo que actúe como zombi para la política que lo destierra aunque deje indemnes a sus personeros. La amenaza de cárcel, las persecuciones, los servicios de inteligencia  no dejan de operar en ese sentido. Por eso, son las y los laburantes, las y los activistas, quienes pelean para evitarlo, a sabiendas que si no se despierta otras serán las identidades, los mitos y los cánticos que pueblen las movilizaciones y combates.

La vida del peronismo siempre provino de su capacidad de alojar otras peleas, dejarse releer por otros temas que no estaban en su cartilla. De hecho, una de sus últimas estaciones, las del kirchnerismo, fue capaz de refundar lazos con los movimientos de derechos humanos y de colocar, en el centro de las políticas públicas, las de memoria, verdad y justicia. Al hacerlo, renovó el pacto fundante de la democracia argentina, el que gritó Nunca más al terrorismo de Estado. El anterior gobierno peronista había indultado a los militares, para cerrar el pasado con un manto de impunidad.

El movimiento social más potente de la actualidad es el feminismo. Es la fuerza insurrecta que inventa su agenda, construye alianzas, transforma los modos de vida. Pone en escena un nuevo sujeto político o nuevas subjetividades díscolas, dice mujeres pero para deconstruir lo que se entiende bajo ese nombre, se agita en la disidencia, conmueve y funda. Es clave de rebeldías porque relee, traduce y enlaza múltiples problemas. Discute, a la vez, la sexualidad, el trabajo, la autonomía, la deuda, la política y la violencia institucional. El movimiento de mujeres, lesbianas, travestis y trans, viene probando modos organizativos, instancias asambleísticas, luchas callejeras. En estos días, ese remolino tiene su centro en la demanda por la legalización del aborto. La tierra tiembla, por estos lares, por la extensión capilar de la demanda. La pelea tenaz que organizo la Campaña nacional por el derecho al aborto, se encarna en las miles de pibas que toman escuelas y calles y en el compromiso masificado que demanda la ley.

¿Qué significa que, en nombre de la identidad del movimiento más plebeyo y capaz de exigir derechos que tuvo el siglo XX argentino algunos pocos digan que la legalización del aborto es una suerte de caballo de Troya de los imperialismos o del FMI o de los poderes adversos a la emancipación latinoamericana? ¿Qué quieren decir con cultura del descarte, cuando algunos de los firmantes fueron activos hacedores de una cruenta reforma neoliberal, privatizaron riquezas nacionales y mocharon los derechos laborales? ¿Qué implica que, en nombre del peronismo, objeten la legalización que hoy exigimos? El argumento reproduce las críticas que la Iglesia católica hizo, en los noventa, al programa de salud reproductiva que llevó adelante Fujimori en Perú y que implicó la esterilización forzada de alrededor de 300 mil mujeres quechua hablantes que no fueron informadas ni consultadas sobre qué significaba la operación. Sus cuerpos fueron tomados como botín de conquista y la ligadura de trompas fue un paso más en la posesión colonial. Que se hizo en nombre de evitar la persistente pobreza y aumentar la libertad frente al orden reproductivo. No era así, porque ninguna intervención obligada puede pensarse como una afirmación de los derechos de las mujeres.

La legalización del aborto es lo contrario a ese tipo de programas. Hay que pensarla en vínculo con la ley de fertilización asistida: en ambos casos se trata abrir el campo legal para sortear el azar biológico. Abre la cuestión de las libertades y las autonomías. La clandestinización del aborto es lo que reproduce esas prácticas coloniales, que se inscriben una y otra vez sobre los cuerpos gestantes. Se nos piensa, una vez más, como incubadoras, productoras de cuerpos, criadas de la reproducción. El movimiento de mujeres, lesbianas, travestis y trans está en la primera línea de la pelea contra la deuda, las reformas neoliberales, la expropiación capitalista. Demostró en las calles y organizaciones que es popular y emancipatorio. Argüir supuestos contenidos antiimperialistas no es más que encubrir la verdadera realización de una lógica imperial que toma nuestros cuerpos para privarlos y desposeerlos. Reclamar la pertenencia a una identidad política con la que se han identificado históricamente los sectores populares para condenar las luchas de esos sectores hoy, es un acto de profunda ceguera. Un modo más de entregarle a los cultores del orden un sello legitimador.

La deuda pública creció un tercio en dos años y ya triplica a las exportaciones | BAE Negocios

Fuente original: La deuda pública creció un tercio en dos años y ya triplica a las exportaciones | BAE Negocios

Fue de u$s320.934 M en 2017: intereses ya son 12% de los ingresos.

La deuda pública triplica las exportaciones argentinas y los intereses pagados ya superan el 12% de los recursos tributarios totales, dos números inéditos en los últimos 15 años. De acuerdo a los últimos datos oficiales publicados por el Ministerio de Finanzas, el pasivo total del Estado alcanzó en 2017 los 320.934 millones de dólares, un incremento de 33,3% desde fines de 2015.

La base de datos oficial, que difunde indicadores de sostenibilidad de la deuda pública, explicita que algunas de esas mediciones son las más altas en la última década y media, aunque no están en los niveles que tenían antes de la crisis de deuda de principios de siglo. La deuda en moneda extranjera medida como porcentaje de las exportaciones, por ejemplo, alcanzó durante el año pasado el 300%. El año anterior esta cifra superaba por poco el 250% mientras a fines de 2015 era de 212%. El incremento del stock de deuda se dio al mismo tiempo que las ventas al exterior no mostraron un estancamiento.

Otro indicador de la sustentabilidad de la deuda, el que mide los intereses y los servicios contra los ingresos públicos también registraron incremento fuerte en los últimos dos años. Los intereses pagados implican ya el 12% de la recaudación. Ese ratio creció cuatro puntos porcentuales desde 2015. Los servicios totales, por su parte, subieron notablemente desde 38,9% a 65,8% de los recursos tributarios. La medición más habitual, stock de deuda contra tamaño del producto bruto, indica un nivel de 57,1% y de 21% considerando solamente la deuda externa.

Más allá de que las cifras generales son las más altas en 15 años, los indicadores están aún lejos de los que se registraban antes de la crisis de deuda de 2001. En ese entonces, por ejemplo, la deuda representaba el 448% de las ventas al exterior y los servicios de deuda eran el 90% de la recaudación.

CFK escribe sobre la vuelta al FMI | El Cohete a la Luna

Fuente original: CFK escribe sobre la vuelta al FMI | El Cohete a la Luna

Su aporte para el análisis, a quince años de la asunción de Kirchner

Lo que sigue es el texto completo del documento elaborado por la ex presidente:

  1. Introducción

El viernes 25 de mayo de 2018, se cumplen 15 años de la llegada de Néstor Kirchner a la presidencia de la Nación y de su histórico discurso ante la Asamblea Legislativa. El presente documento, de circulación interna para las distintas fuerzas políticas, sociales y sindicales que integran el colectivo de Unidad Ciudadana, tiene por objeto aportar elementos de análisis y reflexión sobre la situación actual del país y su contexto histórico. Tenemos la certeza de que es imposible desentrañar lo que está pasando sin entender porqué y como se llegó. A su vez, intentamos descifrar las claves y anticipar lo que sobrevendrá al país, en caso de acceder por trigésima vez al sistema Stand By del FMI.

En este marco, es esencial entender el verdadero rol del FMI como prestamista de última instancia que, cuando lo hace, impone programas económicos de ajuste bajo el eufemismo de condicionalidades, que impactan negativamente en el desarrollo económico y social de los países.

El primer programa aplicado en Argentina fue lo que se conoció como ‘Plan de estabilización y desarrollo económico’ anunciado el 29 de diciembre de 1958 por Arturo Frondizi. No se conoce un sólo país en el mundo que haya aplicado programas de este organismo y que haya mejorado su situación económica y social. Por el contrario, el resultado ha sido siempre marcadamente negativo.

2. La Asunción de Néstor Kirchner. Cómo estaban las instituciones, la economía, la política y la sociedad.

. Las instituciones

El 25 de mayo del 2003, Néstor Kirchner recibió los atributos presidenciales de un senador de la Nación: banda y bastón le fueron entregados ante una Asamblea Legislativa que vio desfilar a 4 presidentes en dos semanas, luego de los trágicos sucesos del 19 y 20 de diciembre de 2001, en que la represión ordenada por el gobierno de la primera Alianza se cobró la vida de muchos argentinos en las calles.

Se produce de esta manera, como nota distintiva, la resolución de una crisis institucional en el marco de la Constitución Nacional, desplazando, por primera vez en la historia, al habitual dispositivo político de crisis aplicado en la Argentina desde 1930: las fuerzas armadas.

Sin embargo, a mediados del año 2002, quien ocupaba la presidencia de la Nación por mandato de la Asamblea Legislativa, a raíz de los sucesos de diciembre de 2001, debió adelantar las elecciones presidenciales luego de que las fuerzas de seguridad asesinaran a dos militantes políticos en una protesta social.

. La política

Néstor Kirchner accede a la Presidencia de la Nación con apenas el 22% de los votos. El balotaje previsto por la Constitución Nacional, que debía sumarle a la legalidad de la elección democrática del 27 de abril de 2003 la legitimidad del voto popular, nunca tuvo lugar, por la renuncia de quien había obtenido el 24% de los votos en primera vuelta.

De esta manera, Néstor Kirchner asume en las peores condiciones políticas. Es el presidente argentino electo con el menor porcentaje de votos de la historia. Menos aún que el radical Arturo Illia que, en 1963, merced a la proscripción del peronismo, llega a la presidencia de la Nación con apenas el 25% de los votos.

. La economía

Néstor Kirchner asumió en el 2003 con el mayor default de deuda soberana de la historia del mundo sobre su espalda. La industria era sólo un buen recuerdo del pasado. Desocupación y sub-ocupación superaban holgadamente los dos dígitos, la mitad de los trabajadores y trabajadoras argentinas no estaban registrados y millones que habían sido expulsados del aparato productivo, por destrucción del empleo o por las privatizaciones, no podían acceder a una jubilación. La miseria y la indigencia registraban los peores índices históricos, y los salarios y las jubilaciones de los que aún estaban dentro del sistema, habían sufrido un grave deterioro por la pérdida del poder adquisitivo a causa de la crisis.

La lista de calamidades en la economía resultaba interminable, pero tal vez el reflejo más brutal del grado de su deterioro era que, junto al peso argentino devaluado, coexistían 16 cuasi monedas. Una cuasi moneda nacional, el Lecop y 15 cuasi monedas provinciales: el Patacón (Buenos Aires), la Lecor (Córdoba), el Federal (Entre Ríos), el Cecacor (Corrientes), el Bocade (Tucumán), el Petrom (Mendoza), el Cemis (Misiones), el Huarpes (San Juan), el Quebracho (Chaco), el Bocanfor (Formosa), Bono Ley 4748 (Catamarca), las Letras (Tierra del Fuego), el Petrobono (Chubut), el Petrobono (Rio Negro) y el Bocade (La Rioja).

. La sociedad.

En ese 2003 la sociedad miraba con desprecio y escepticismo a la política y a toda su clase dirigencial, cualquiera fuera su actividad.

Los argentinos y las argentinas que, finalizada la dictadura más sangrienta de nuestra historia, habían creído que “con la democracia se cura, se come y se educa”, se sumaron no sólo a los que creyeron en la “revolución productiva” y el “salariazo”, sino también, a los que creyeron que “con el dinero que se le saque a la corrupción política se solucionaban todos los problemas del país”.

Finalmente, la persistencia y el agravamiento de los problemas económicos, sumados a escándalos institucionales como los de “la Banelco” -para aprobar la reforma laboral-, terminaron uniendo a todos y todas, de izquierda a derecha, en la consigna “que se vayan todos”.

Más dramático aún. Las colas interminables de compatriotas ante las embajadas extranjeras en Buenos Aires daban cuenta de algo peor: miles de argentinos y argentinas habían decidido irse, ellos, del país.

En este marco de crisis institucional, política y económica, asume como presidente de los argentinos Néstor Carlos Kirchner, con sólo el 22% de los votos -menos votos que desocupados- y con la responsabilidad de gobernar un país y representar a una sociedad que no creía en nada ni en nadie.

Sin embargo, a los dos años y medio de gestión, Néstor Kirchner había reestructurado el 76% de la deuda externa defaulteada y pagado íntegramente la deuda de la Argentina con el FMI, permitiendo así al gobierno, comenzar a desarrollar una política económica con autonomía nacional en la toma de decisiones.

Cabe aclarar que el presente documento no tiene por objeto enumerar la gestión de gobierno que se inició en el 2003 y culminó en el 2015 y que significara un crecimiento inédito del producto bruto nacional y una movilidad social ascendente sólo comparable a la de los primeros dos gobiernos del General Perón.

3. La asunción de Mauricio Macri y la Alianza Cambiemos. Como estaban las instituciones, la economía, la política y la sociedad.

La contracara de aquella asunción del 25 de mayo de 2003, la constituye la asunción de Mauricio Macri y el gobierno de la Alianza Cambiemos el 10 de diciembre de 2015.

Mauricio Macri es el primer presidente del período democrático que va de 1983 a 2015, que asume sin crisis institucional, política, social, ni económica. Si hacemos un ejercicio para comparar la situación en relación a la asunción de Néstor Kirchner, tal vez lo más demostrativo se da en los mismos cuatro planos analizados previamente: lo institucional, lo político, lo económico y social.

. Las instituciones.

A diferencia de aquel 2003, el gobierno que culmina en el 2015 lo hace después de completar 3 períodos presidenciales completos de gobierno, rompiendo, de esta manera, el maleficio de los gobiernos democráticos, nacionales y populares que hoy se identifican bajo el nombre de populismo.

En efecto, el gobierno de Irigoyen, derrocado por el primer golpe de Estado, no pudo siquiera completar su segundo mandato. Similar situación atravesó el ciclo peronista iniciado en 1946, cuando, durante el segundo gobierno del General Perón, se produce el golpe de Estado de 1955, autodenominado Revolución Libertadora.

El presidente Alfonsín debió entregar el poder antes de finalizar su único mandato. Su renuncia, que provoca el adelantamiento de la entrega del gobierno, se produce en medio de la hiperinflación.

Esto coloca al gobierno iniciado en 2003, y cuya gestión finalizara al cumplir completamente su tercer mandato, en un lugar único en la historia nacional conectándolo, además, con un hecho más singular aún en la política argentina: es el único gobierno argentino que al terminar su último mandato es despedido por cientos de miles de argentinos y argentinas en una Plaza de Mayo desbordada en sus calles laterales, avenidas y diagonales de acceso.

. La política.

En este plano, también la diferencia con aquel 2003 es más que notoria. A diferencia del débil 22% de los votos con los cuales Néstor Kirchner accede a la presidencia en un marco de legalidad, pero totalmente carente de legitimidad política, Mauricio Macri lo hace luego de un balotaje obteniendo poco más del 51% de los votos. Se combinaban virtuosamente legalidad y legitimidad, constituyendo sin dudas la mejor y más poderosa fórmula para gobernar el país.

Además, nunca se había producido en nuestro país la transferencia constitucional de un gobierno de orientación nacional, popular y democrática a otro de orientación opuesta, sobre todo en lo que hace a la concepción del rol del Estado y la economía.

En efecto, la trasferencia gubernamental democrática operada en 1999, tuvo la particularidad de que la primera Alianza, que había ganado las elecciones, confirmaba el programa económico del gobierno al que sucedía: convertibilidad y modelo de privatizaciones.

. La economía.

Sin embargo, es en la economía donde pueden distinguirse tres hitos que son estructurales y que diferencian una asunción de la otra:

I. El FMI había monitoreado y auditado la economía argentina desde la firma del primer préstamo Stand-By en el año 1958, durante la gestión de Arturo Frondizi.

Aquellos monitoreos y auditorías se prolongaron durante los sucesivos gobiernos argentinos, democráticos o de facto, y llegaron a su máxima expresión con la convertibilidad y las privatizaciones de los ’90, exhibidas al mundo por el FMI como modelo ejemplar, pero sufridas por nuestra Nación y nuestro pueblo.

En el año 2005, Néstor Kirchner decide pagar totalmente la deuda con el FMI para anunciar que las decisiones de política económica las tomaban quienes habían sido electos por los argentinos y las argentinas.

De esta manera, hasta la actualidad, los únicos dos ciclos de gobierno que nunca sometieron sus políticas al FMI fueron los gobiernos del General Perón y y los de Néstor y Cristina Kirchner.

II. A diferencia del default de deuda soberana más grande del mundo con que Néstor Kirchner asume como presidente de la Nación, la deuda externa argentina, al momento que asume Mauricio Macri y la Alianza Cambiemos, era la más baja de nuestra historia y una de las menores del mundo en su relación con el producto bruto interno.

A los dos años y medio de su gestión, Néstor Kirchner había reestructurado la deuda soberana en un 76% obteniendo, además, una quita de intereses inédita, no sólo en nuestra historia, sino a nivel mundial.

En septiembre del año 2008 el mundo se desplomó. La caída de Lehman Brothers y la crisis de las hipotecas sub-prime en Estados Unidos, producen el mayor colapso económico-financiero del que se tenga memoria, sólo comparable, en su magnitud y gravedad a escala global, con la gran depresión de 1930.

Pese a ello, el segundo gobierno iniciado en diciembre de 2007, continuó avanzando en el proceso de reestructuración de deuda soberana de Argentina, y en el año 2010 llevó la reestructuración y normalización de la deuda al 93%, incorporando a acreedores que no habían ingresado al primer canje. En el año 2014, reestructura el 100% de la deuda con el Club de París, cuyo origen se remontaba al año 1956 y comienza su pago.

III. Entre 2003 y 2015, también se había realizado una fuerte recuperación de capital argentino, enajenado con la política de privatizaciones de los ’90:

Se nacionalizó YPF con su valioso yacimiento de Vaca Muerta, a los efectos de recuperar la soberanía energética perdida en los ’90 con la comprensión de que la energía es un componente esencial en la ecuación del desarrollo nacional. También se reincorporaron al patrimonio nacional Aerolíneas Argentinas, AySA y el Correo Argentino.

Se recuperó la administración de los recursos de los trabajadores que había sido privatizada a través de las AFJP en los ’90. Esto significó, además, incorporar al patrimonio de la Nación la importante participación accionaria en las principales empresas argentinas que habían obtenido préstamos de aquellos recursos a través de las AFJP. Esta recuperación implicó, además, un importante ahorro equivalente a un tercio de los recursos de los trabajadores que las Administradoras privadas habían cobrado en concepto de comisiones.

Más allá de que este documento no tiene por objeto describir el desarrollo de la gestión y las obras realizadas entre 2003 y 2015, para reflejar la magnitud de lo hecho, basta mencionar que, al finalizar los tres períodos de gobierno, tres de las regiones más importantes del país, NEA, NOA y Patagonia, habían sido conectadas al sistema eléctrico nacional y anilladas para su seguridad. También se habían terminado obras estratégicas paralizadas desde décadas, se había producido una verdadera apertura al mundo con la firma de dos acuerdos estratégicos, en materia económica, con nuevas potencias mundiales y se habían lanzado, al espacio, dos satélites íntegramente diseñados y construidos en Argentina.

En el mismo sentido, y sobre las verdaderas condiciones de la economía argentina a diciembre de 2015, dan cuenta no sólo los prospectos que figuran en los títulos de deuda emitidos para el pago a los fondos buitre y para el bono de deuda a 100 años, sino también el informe para inversores extranjeros “Argentina: land of oportunities. Strong Country Fundamentals” (adjunto a pie de párrafo), difundido con motivo del Foro de Inversiones y Negocios conocido bajo el nombre de “Mini Davos”, que se celebrara en Buenos Aires entre el 12 y el 15 de septiembre de 2016 y en el que participaran alrededor 67 países y 970 empresas internacionales, entre otras: JP Morgan; Dow Chemical Company; Coca-Cola; Siemens; British Petroleum; Cisco Systems; IBM; Novartis; Lithium Americas Corp; Adecco LATAM; Goldman Sachs; Louis Dreyfus Company.

Esto demuestra que el discurso de “la pesada herencia” fue una verdadera mentira sostenida por el blindaje mediático y propalada por la cadena nacional privada de la desinformación de los grupos hegemónicos de comunicación. Raya en lo ridículo y viola el más elemental sentido común, pretender que un país que estaba “fundido” logre obtener más de 100.000 millones de dólares de los mercados internacionales.

Los mercados internacionales, más allá de la información que pueda dar cualquier país, cuentan, como no puede ser de otro modo, con información propia acerca del estado de las finanzas de los países a los que les prestan. El hecho de que Argentina fuera, durante los años 2016 y 2017, el país que más deuda soberana emitiera en el mundo, dan cuenta de la solidez de la herencia recibida.

Que los mercados internacionales no prestan atención a los discursos, dan cuenta los hechos sucedidos en el último mes en la Argentina. Tras dos años y medio de gobierno de la Alianza Cambiemos y pese a los discursos “optimistas” de Mauricio Macri, sus funcionarios y los medios de comunicación; los mercados financieros, advirtiendo la inconsistencia, en el mediano plazo, del modelo económico de endeudamiento y especulación, decidieron retirarse de la Argentina provocando la corrida cambiaria que desembocó en la vuelta al FMI.

Resulta muy claro, ahora, que Mauricio Macri y la Alianza Cambiemos, pudieron mentirles a los argentinos gracias a un inédito blindaje mediático en la historia argentina. Sin embargo, no pudieron hacer lo mismo con la SEC (Securities and Exchange Commission) de los Estados Unidos al emitir títulos de deuda en ese país. Alguna dirigente de Cambiemos debería reconsiderar recientes expresiones en ese sentido, porque estaría poniendo al país en un lugar sin retorno y al presidente, y a los funcionarios intervinientes en la emisión de deuda soberana, en una grave situación penal ante la justicia norteamericana.

Patética y dramáticamente, la realidad siempre aflora. Argentina, como en el juego de la OCA, y a 15 años del 25 de mayo de 2003, retrocede y vuelve al FMI.

. La sociedad.

A fines del 2015, la sociedad tampoco era la misma que había recibido a Néstor Kirchner como presidente en 2003.

Lejos de irse, numerosos argentinos y argentinas cuya profesión era la investigación científica, habían retornado al país.

Los jubilados ya no hacían marchas en el Parlamento reclamando el aumento de sus jubilaciones, ni tampoco hacían llorar, frente a las cámaras de TV, a un Ministro de Economía. Argentina no sólo había logrado la mayor cobertura previsional (97%) del continente, lo que convertía a la jubilación en un bien de acceso universal, sino que además tenían el mejor haber previsional.

Los trabajadores y trabajadoras en relación de dependencia tenían los mejores salarios en dólares de América Latina, y los niveles de desocupación y trabajo no registrado alcanzaron su mínimo histórico. Existía, además, una sólida red de contención social para los más necesitados.

IV A sólo dos años y medio del gobierno de Mauricio Macri y la Alianza Cambiemos, la Argentina vuelve al FMI.

El 8 de mayo de 2018, Mauricio Macri, en cadena nacional privada, luego de la primera corrida cambiaria que tuvo lugar durante su gobierno y que comenzó el 25 de abril de 2018, anuncia que, en su carácter de presidente de la Nación, ha “decidido iniciar conversaciones con el FMI para que nos otorgue una línea de apoyo financiero”.

¿Qué pasó en apenas dos años y medio de gobierno de la Alianza Cambiemos, para que a la Argentina la hagan volver al FMI?

La pregunta es inevitable, sobre todo cuando nuestro país contaba, a diciembre de 2015, con la deuda soberana más baja de su historia, y una de las menores del mundo en relación a su PBI. Por si esto no bastara, en los dos años y medio del gobierno de Mauricio Macri, ingresaron más de 100.000 millones de dólares en concepto de nuevo endeudamiento, y se batieron récords globales de toma de deuda. En efecto, en el año 2017, las principales agencias económicas internacionales dieron cuenta de que el gobierno de Mauricio Macri y la Alianza Cambiemos era el que más deuda externa había tomado en los últimos dos años, superando a China, Rusia, Arabia Saudita y Qatar, entre otros.

Sin embargo, y pese a ello, no pudieron frenar una corrida cambiaria y perdieron 10 mil millones de dólares en tan sólo 15 días. Un monto similar había ingresado al país en enero de este año por una nueva toma de deuda soberana. Y lo peor de todo: pese a esa inédita pérdida de reservas en tan corto plazo, la corrida provocó, además, una devaluación del 25% del peso argentino, que alcanzó, así, al 40% desde diciembre de 2017.

Para dimensionar la catástrofe, téngase en cuenta que, en apenas 15 días, se perdió el equivalente a dos YPF (con dos 2 Vaca Muerta) o la deuda completa que reestructuramos con el Club de Paris.

La catástrofe financiera y cambiaria adquiere, además, ribetes de tragedia cuando, Mauricio Macri y la Alianza Cambiemos, le comunican a los argentinos y argentinas que han decido volver al FMI a pedir préstamos.

A partir de allí, el gobierno ensaya otra vez el remanido y ya insostenible argumento de la “pesada herencia”. Esta vez, sin resultado social y sólo sostenido por el discurso encubridor de los “gurúes” y “consultores” rentados de la City, devenidos en tragicómicos. A esta altura de los hechos, ya resulta inocultable que fue, precisamente la “pesada herencia” del desendeudamiento, la que le permitió a Mauricio Macri la toma de deuda soberana que figura como récord a nivel global.

Por si todo ello fuera poco, es patético el desempeño y ridículos los argumentos de los funcionarios que tuvieron que administrar la primera corrida cambiaria del gobierno de Mauricio Macri y la Alianza Cambiemos, cuando pretenden justificar lo que hicieron con el aumento de medio punto de la tasa de interés de la FED.

El gobierno que concluyó en diciembre de 2015, que no tenía acceso a los mercados de capitales por el default que provocó la primera Alianza en 2001 y que además sufría el hostigamiento permanente de los fondos buitre, soportó y superó cinco corridas cambiarias:

Número de corrida. Contexto de cada corrida cambiaria. Duración y monto
1ra corrida cambiaria. . Comienzo de la crisis financiera internacional.. Elecciones presidenciales de 2007. De julio a octubre de 2007.

USD 7.100 millones.

2da corrida cambiaria. . Lock-out patronal rural.. Mayor crisis global desde 1930: quiebra de Lehman Brothers, rescate de AIG y crisis de las hipotecas sub-prime.

. Estatización de las AFJP.

De abril a octubre de 2008.

USD 18.500 millones.

3ra corrida cambiaria. . Agravamiento de la crisis financiera internacional que impactaba en la región. De febrero a julio de 2009.

USD 11.500 millones.

4ta corrida cambiaria. . Decisión de pago de deuda soberana con reservas de libre disponibilidad.

. Atrincheramiento del presidente del BCRA.

De enero a abril de 2010.

USD 5.530 millones.

5ta corrida cambiaria. . Elecciones presidenciales de 2011 (hecho absolutamente dominante).

. Nuevas facetas de la crisis financiera internacional que impactaba en las economías de la periferia de Europa.

De abril a octubre de 2011.

USD 17.500 millones.

Una rápida lectura de este cuadro, no sólo permite ver la magnitud de los acontecimientos nacionales e internacionales que tuvo que enfrentar el gobierno anterior sino, además, la extensa duración de cada uno de estos episodios.

El gobierno que finalizó su mandato en 2015, a pesar de no tener acceso al mercado de capitales por el hostigamiento de los fondos buitre, de enfrentar una crisis internacional sin precedentes, de padecer un inédito lock-out patronal y de lidiar con una brutal oposición política, mediática, judicial y parlamentaria, que llegó inclusive a impedir la sanción de la ley de presupuesto nacional en el año 2010, no sólo soportó 5 corridas cambiarias, sino que, además, cumplió rigurosamente con los pagos en dólares de la deuda soberana reestructurada, esta sí pesada herencia de los anteriores gobiernos desde 1976.

A esta altura, es más que evidente que el gobierno de Mauricio Macri y la Alianza Cambiemos, que pudo contar con acceso al mercado de capitales por más de 100 mil millones de dólares y tuvo la colaboración de un sector de la oposición para aprobar las principales leyes que envió al Congreso de la Nación (pago a los fondos buitre, “reparación histórica”, blanqueo y reforma previsional, entre otras), recurrió al Fondo Monetario Internacional por el fracaso estrepitoso de un modelo de saqueo y destrucción de la Nación gestionado por un grupo de empresarios devenidos en políticos.

Es que el gobierno de Mauricio Macri y la Alianza Cambiemos llega a la conducción del Estado nacional sólo con un plan para sus propios negocios y con un sinnúmero de prejuicios políticos y culturales que, sumados a la ignorancia de la historia y el contexto global, los llevó a creer que su sola llegada al gobierno y sus “buenos modales” provocarían, entre otras cosas, una “lluvia de inversiones”.

“Lluvia de inversiones” que nunca especificaron cuales serían, en qué sector de la economía se darían y que modelo de desarrollo promoverían. Y “buenos modales” que no son más que la aceptación, lisa y llana, de todas las demandas de los grupos de poder en Argentina.

 V El Verdadero Problema

. Los negociados.

Del plan de negocios de los empresarios que hoy conforman el gobierno, dan cuenta el escándalo de los Panamá Papers, el blanqueo de la familia del presidente y de sus funcionarios, el escándalo del Correo Argentino, el negociado de las aerolíneas con Avianca, Flybondi y las low cost que perjudica a Aerolíneas Argentinas, Quintana y Farmacity, Aranguren y Shell, Caputo, las offshore y los bancos y fondos de inversión comprometidos en la emisión de deuda soberana de la Argentina, Dujovne, el ministro “coordinador” evasor primero y blanqueador después, hasta llegar al negociado de las energéticas de los parientes y amigos del presidente, que se garantizan ganancias multimillonarias con un tarifazo insoportable para los argentinos y argentinas y de marcado sesgo recesivo para PyMES, comercios y la actividad económica en general.

. Los prejuicios

El gobierno de Mauricio Macri y la Alianza Cambiemos parte de antiguos prejuicios sobre los gobiernos nacionales, populares y democráticos, a los que define como populistas. Como todo prejuicio, carece de racionalidad y sólo obedece al campo de lo cultural-emocional.

Bajo este banal marco de análisis, caracteriza al gobierno anterior como un gobierno “no amigable” con el mercado y de “malos modales” para con los empresarios, considerando que, si se hace todo lo que solicitan los distintos actores de la economía, se creará un clima virtuoso de negocios que favorecerá el crecimiento de la actividad económica.

A continuación, pasamos a identificar los principales reclamos que, durante 12 años y medio, los distintos sectores de la economía realizaron al gobierno anterior.

Sector agropecuario. . Eliminación de las retenciones.

. Mejora del tipo de cambio. Léase: Devaluar.

. Libre exportación de carne y eliminación del sistema ROE.

Sector exportadoras. . Eliminación del plazo para liquidar exportaciones.
Sector minero. . Eliminación de las retenciones y del plazo para liquidar exportaciones.
Sector energético. . Llevar el precio del petróleo, la energía y los combustibles al precio internacional de importación y dolarizado.

. “Desestatizar” YPF.

. Flexibilizar el empleo: bajar salarios y “simplificar” convenios laborales.

Servicios públicos: generación, transporte y distribución. . Llevar las tarifas a precio internacional. Léase: dolarizarlas.
Sector financiero y bursátil. . Pagar a los fondos buitre lo que pedían.

. Eliminar las restricciones para la libre entrada y salida de capitales y sacar a la Argentina de la condición de mercado de capitales fronterizo.

. Tasa de interés positiva y eliminación de las restricciones cambiarias. Léase: libertad para la compra ilimitada de dólares.

. Eliminar la afectación de un porcentaje de los depósitos al financiamiento productivo.

. Eliminar las regulaciones del mercado de capitales, en particular el poder de la Comisión Nacional de Valores de intervenir las empresas.

. Unificar todas las bolsas en una sola (ByMA), para facilitar más la operación desde el exterior.

. Reimplantar el sistema de ajuste por inflación en los balances.

. Internacionalizar el sector financiero.

Unión Industrial Argentina (UIA). . Pagar a los buitres todo lo que pedían.

. Eliminar restricciones cambiarias, como así también los requisitos para la salida y entrada de capitales.

. Eliminar todas las medidas de administración del comercio exterior. Léase: eliminar las restricciones a las importaciones.

. Tener un tipo de cambio más competitivo. Léase: devaluar.

. Reimplantar el sistema de ajuste por inflación en los balances.

. “Flexibilización” laboral.

. Elevar el tope del plan de facilidades de pago de la AFIP.

. Mejorar el acceso al crédito (internacional).

Supermercados . Poner fin al programa de precios cuidados y de todo tipo de administración de precios, en especial la llamada ley de abastecimiento que permitía controlar abusos.
Empresas Transnacionales. . Liberar el ingreso y salida de capitales y posibilitar el giro de dividendos a sus casas matrices en forma ilimitada.

. Acuerdos de libre comercio con USA y EUROPA

Sector de la construcción. . Participación público privada (privatización de la obra pública).
Sindicatos y CGT. . Eliminar el impuesto a las ganancias sobre altos salarios.

De la simple lectura del listado anterior, surge claramente que el gobierno de Mauricio Macri y la Alianza Cambiemos accedió, prácticamente, a todos los reclamos de los distintos sectores de la economía.

El único pedido que no tuvo éxito, fue el reclamo de la CGT que, además de haber sido un slogan de campaña –“en mi gobierno ningún trabajador pagará impuesto a las ganancias”, Mauricio Macri dixit-, fue un factor determinante para que miles de trabajadores en relación de dependencia votaran a Cambiemos en las elecciones presidenciales de 2015.

En efecto, Mauricio Macri y la Alianza Cambiemos ganó esas elecciones por una diferencia de, apenas, un poco más de 600.000 votos. En ese momento el universo de trabajadores registrados que pagaban impuesto a las ganancias era, al 2015, de 1.051.704.

Hoy, casi dos millones de trabajadores pagan impuesto a las ganancias. Miles han perdido su trabajo y todos han visto precarizadas sus condiciones laborales y perdido el poder adquisitivo de sus salarios. El último informe en relación al ranking del salario mínimo vital y móvil en dólares de la región latinoamericana, señala que, en Argentina, dicho salario ha dejado de ser el más alto y ha descendido al cuarto lugar. Esto impacta en el nivel de actividad económica al afectar el consumo, que representa el 70% de la demanda agregada.

No fueron “malos modales”, ni actitudes “no amigables” con el mercado las que llevaron al gobierno anterior a mantener las políticas públicas que llevaba adelante.

Por el contrario, se debía garantizar que las lógicas pujas sectoriales por la distribución del ingreso, que se producen en todos los países del mundo, no arruinaran el mercado interno que funciona como motor de crecimiento y desarrollo, junto a las exportaciones, que en el año 2011 alcanzaron su récord histórico con 82.981 millones de dólares. Además, debía tenerse en cuenta la necesidad de que el Estado argentino no perdiera ingresos genuinos en moneda dura, en vistas a la siempre latente reaparición de la restricción externa que, junto a una economía bi-monetaria, fueron históricamente las responsables de los cuellos de botella a los que Argentina cíclicamente se ha encontrado sometida, en los procesos de acumulación de capital por desarrollo industrial y tecnológico.

Así las cosas, todas las medidas adoptadas por el gobierno de Mauricio Macri y la Alianza Cambiemos, provocaron desfinanciamiento del Estado al eliminar impuestos a la riqueza y retenciones que, además, éstas últimas, tienen un efecto dolarizador de los precios de los comodities necesarios para el mercado interno.

De esa manera, se dolarizaron los precios de los alimentos y de los insumos de distintas actividades industriales, que sumados a la desregulación del mercado de combustibles y al brutal aumento de las tarifas de los servicios públicos, impactaron negativamente en la actividad económica y agravaron exponencialmente la inflación.

En el mismo sentido, al prohibir la negociación libre de paritarias, los salarios quedaron muy por debajo de la inflación, haciendo retroceder a la Argentina al cuarto lugar en el ranking de salarios en dólares de la región, luego de haber ocupado el primer puesto durante la gestión del anterior gobierno.

Las altas tasas de interés y la eliminación de las restricciones al ingreso de capitales golondrina, provocaron la entrada de capitales especulativos en una fabulosa bicicleta financiera, o carry trade, que rememora los tiempos de la convertibilidad. En este contexto, se producen tres fenómenos que se retroalimentan. Quienes necesitan capital para la inversión productiva, no pueden acceder al crédito por la alta tasa de interés. Quienes tienen capital para invertir, no lo hacen en el sistema productivo sino en la timba financiera, porque les da mayor rentabilidad. Finalmente, el tercer fenómeno lo presenciamos en cada vencimiento de las LEBACS convertidas en una gigantesca bola de nieve que amenaza con sepultarnos.

Por si fuera poco, eliminan toda regulación cambiaria para la compra de dólares, acentuándose, cada vez más, la característica de una economía bi-monetaria, que se reconoce en la pulsión del ahorrista argentino para atesorar dólares y en la brutal fuga de divisas de las elites argentinas, cuya pasión por la formación de activos en el exterior, ya es legendaria. De esa pasión pueden dar fé varios ministros del gobierno de la Alianza Cambiemos. Todo ello no hace más que agravar la demanda de dólares, en una economía que los necesita para pagar importaciones, turismo y servicios de deuda.

¿Alguien podía creer que todo esto junto podía funcionar?

En síntesis, la suma de las decisiones del gobierno de Mauricio Macri y la Alianza Cambiemos y sus efectos devastadores para la economía y la sociedad, no son, ni más ni menos que el resultado de haber hecho lugar a todas y cada una de las demandas que constituyeron, durante los doce años y medio del anterior gobierno, la agenda cotidiana de reclamos y los ejes del más formidable ataque mediático del que se tenga memoria.

Una vez más, la elite dirigencial económica y empresarial de la Argentina, como en la fábula de la gallina de los huevos de oro, creyeron que despanzurrándola iban a encontrar mayor riqueza.

. La ignorancia.

Los prejuicios son hijos dilectos y reconocidos de la ignorancia. La elite que hoy nos gobierna a través de la Alianza Cambiemos, tiene una profunda ignorancia de la historia argentina, de la geopolítica y del actual contexto internacional.

De la historia argentina, porque ¿ignoran? que las etapas de mayor crecimiento y acumulación de capital nacional se dieron en gobiernos que tenían autonomía nacional en la toma de decisiones y que desarrollaron un fuerte mercado interno como principal impulsor de la demanda agregada y como una primera etapa para el posterior desarrollo de exportaciones con mayor valor agregado.

¿Ignoran? también que la restricción externa, esto es la falta de dólares, se agrava por la economía bi-monetaria que se reconoce en el ahorro nacional en dólares y en la fuga para formar activos en el exterior.

De la geopolítica, ¿ignoran? la historia económica de acumulación de capital de las grandes potencias, desarrollada en base a los términos de intercambio comercial de valor agregado y desarrollo científico, en una desigual relación de fuerzas, que se maquilla con la libertad de comercio como retórica fronteras afuera y se divulga con la pátina de verdad absoluta a través de sus centros de estudios y think-thank de pensamiento.

Del actual contexto internacional, ¿ignoran? que el proteccionismo comercial de las grandes potencias ha recrudecido, con inusitada fuerza, después de la crisis global del 2008 y ya ni siquiera se preocupan en disimularlo.

Los signos de interrogación obedecen al beneficio de la duda, ya que de lo contrario no serían ignorantes, sino cínicos o, lo que es peor aún, traidores a la Patria.

VI. Final abierto.

A dos años y medio de iniciado su gobierno, Mauricio Macri y la Alianza Cambiemos deberían darse cuenta que el blindaje mediático y la mentira permanente, junto a la persecución judicial como elemento para disciplinar, neutralizar o eliminar a la oposición política, están agotados como recursos para conducir el Estado. Deben entender que eso siempre ha sucedido en la historia argentina, toda vez que el deterioro económico se profundiza y comienza a alcanzar a amplios segmentos de la población.

La firma del trigésimo acuerdo stand by con el FMI, sólo deparará mayores males a la Nación argentina y mayores dolores a su pueblo. Sería aconsejable que el gobierno de Mauricio Macri y la Alianza Cambiemos advierta la gravedad de la situación.

Su actitud de represión y violencia frente al reclamo de los trabajadores por sus fuentes de trabajo o por paritarias libres, no parece augurar nada bueno.

Su indiferencia frente a la desesperación de crecientes franjas de la población que ya no pueden pagar las facturas de agua, luz y gas o, lo que es peor aún, que ya no les alcanza para comer; habla de una peligrosa insensibilidad frente a lo que le pasa a los demás.

A la irresponsabilidad de haber llevado a la Argentina a este desastre económico, no se le puede sumar la tragedia de la violencia. Es necesario recordar que nada bueno ocurrió, para nuestro país, cuando se quiso reemplazar a la razón por los palos o se impuso el silencio frente a los reclamos del pueblo.

Buenos Aires, 24 de mayo de 2018.

 

Islandia sí rescató a la banca

Artículo original: https://elfaro.is/2018/04/07/islandia-si-rescato-a-la-banca/

Un extenso y detallado escrito en el que se explica que la idea que se tiene sobre Islandia y su relación con la banca durante la crisis de 2008 es un mito muy bien construido por políticos, grupos económicos y medios.

Resulta interesante una lectura como esta desde un país como el mío, Argentina, que ha vivido (y aparentemente lo vivirá de nuevo) una tremenda crisis económica 7 años antes que la islandesa. Ese conjunto de paralelismos y diferencias, esos manejos de algunos políticos, grupos económicos y medios nos permite ver un posible hilo conductor entre la gran cantidad de crisis económicas en diversos países y tiempos.

Al leer sobre los métodos usados por determinados medios para imponer sus posiciones por sobre la veracidad, uno no puede dejar de pensar en el grupo periodístico Clarín de Argentina, O Globo de Brasil, Televisa de México o tantos otros.

La burbuja económica previa a la crisis nos resuena al “deme dos” de la ilusoria bonanza durante la última dictadura cívico-militar, o a la compra de artículos de lujo durante la primera presidencia de Carlos Menem.

La fanfarronería con la que el presidente islandés les daba clases de economía a otros países antes de la crisis, nos recuerda al enorme ego con el que los militares, Menem (y su ministro de economía, Domingo Cavallo) o el actual presidente Mauricio Macri, desplegaban y despliegan sus enseñanzas de cómo se debe llevar adelante la economía de un país.

Y como frutilla del postre, un Milton Friedman alabando las medidas neoliberales del gobierno islandés, como él mismo y otros de su calaña alababan las medidas económicas de ciertos gobiernos argentinos.

Es algo triste y asqueante el ver tanta similitudes (y repeticiones) en estas historias económicas.

Recomendable.

El Faro de Reykjavík

eric-lluent

Èric Lluent, periodista (Barcelona, 1986)

El texto que se publica a continuación formaba parte de un libro inédito que finalmente no ha visto la luz. Debido al interés que suscita esta cuestión y los mitos que se han generado en torno a ella, el autor desea compartir este trabajo de años de forma altruista.

“La solución de Islandia para salir de la crisis: ni un céntimo para los bancos”, “Islandia rechaza en referéndum pagar por los errores de sus bancos” o “Islandia camina hacia el 2% de paro tras dejar caer a sus bancos” son algunos de los titulares que desde 2008 se han difundido en los medios de comunicación españoles y que han determinado de forma decisiva la opinión de una audiencia muy diversa que busca algún referente al que aferrarse en tiempos social, política y económicamente convulsos. Uno de los aspectos más curiosos del mito islandés es que…

Ver la entrada original 8.478 palabras más

A %d blogueros les gusta esto: