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Argentina, las entrañas del lawfare y la fabricación de “arrepentidos” | Opinion | teleSUR

Fuente original: Argentina, las entrañas del lawfare y la fabricación de “arrepentidos” | Opinion | teleSUR

Como siempre, recomiendo visitar el sitio del artículo original, para obtener mayor información del tema y, en este caso, para conocer el  gran esfuerzo y trabajo periodístico de este medio creado para ofrecer otra visión de la mostrada por los grandes grupos multimedios y las agencias de noticias internacionales dominantes.

Publicado 26 febrero 2019

La causa desnuda los mecanismos del lawfare en América Latina, y los nexos entre operadores judiciales, agentes de inteligencia y periodistas de los medios hegemónicos

Un armado con fines de persecución política se convirtió en un grupo de extorsionadores desbocados, que dejó sus huellas en mensajes de WhatsApp, videos y documentos. Una causa fulminante desnuda la asociación ilícita entre operadores judiciales, agentes de inteligencia y periodistas de medios hegemónicos.

La causa de las fotocopias de los cuadernos en Argentina, un dispositivo mediático-judicial que desde hace más de un año acusaba a ex funcionarios kirchneristas y empresarios, se dio vuelta de forma inesperada. Diseñado para el acoso político de opositores, el equipo devino en un grupo de tareas que incursionó en el crimen común: la extorsión de sus víctimas para cobrarles grandes cantidades de dinero.

Así, el lawfare se salió de cauce y la desmesura de su alcance generó una represalia inesperada. Una de las víctimas acumuló pruebas contra el operador de la extorsión, presentó la denuncia judicial y abandonó el país. Las cámaras ocultas, audios y capturas de Whatsapp son demoledoras. Un allanamiento a la casa del acusado halló más evidencias: decenas de carpetas con datos de inteligencia de potenciales víctimas de coacción, a los que se les exigiría dinero o declaraciones en la causa como arrepentidos.

La causa desnuda los mecanismos del lawfare en América Latina, y los nexos entre operadores judiciales, agentes de inteligencia y periodistas de los medios hegemónicos. Ilustra, además, como un armado con fines de persecución política se puede convertir en un grupo de delincuentes comunes.

Arrepentidos y acusaciones sin pruebas: clave del lawfare

La figura del arrepentido es el corazón del lawfare. El ex presidente Lula, centro de la vida política de Brasil, está preso por las “confesiones” de un arrepentido, nunca comprobadas con otras evidencias. Es también el caso del ex vicepresidente de Ecuador Jorge Glass. Otras causas judiciales están sustentadas en simples acusaciones unilaterales, retroalimentadas por las usinas noticiosas, y con la venia del poder político, como los cargos contra el ex presidente de Ecuador Rafael Correa, o las múltiples causas que la gobernación de Jujuy (Argentina) armó contra la luchadora social Milagro Sala.

En este contexto, en 2018 en Argentina explotó una megacausa judicial especialmente diseñada para su impacto mediático: los cuadernos del chofer Centeno. El relato sostenía que el chofer de un funcionario kirchnerista de segunda línea durante una década había anotado en 10 cuadernos los recorridos que hacía su jefe recogiendo sobornos de grandes empresas y entregando lo recaudado en distintos circuitos del poder político.

La causa fue débil desde el principio: el chofer Centeno tiene antecedentes penales, fue denunciado por su propia esposa como extorsionador, y su credibilidad sería escasa para cualquier tribunal imparcial. Además, los cuadernos ya no existen: Centeno dijo haberlos quemado. De ellos solo quedaron unas fotocopias no peritables, que llegaron a manos de dos periodistas del diario La Nación, que impulsaron la denuncia.

Era fácil conjeturar que se trataba de fotocopias de cuadernos apócrifos. Sin embargo, se procedió de inmediato a ordenar decenas de detenciones y comparecencias, tanto de funcionarios aludidos como de grandes empresarios. Con un gran show mediático, los acusados eran citados y quedaban instantáneamente detenidos. O eran liberados en pocas horas, si “colaboraban” y “confesaban”.

“El criterio que manejan el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli en el expediente es que el que confiesa, se arrepiente y aporta algún dato que consideren relevante, sale en libertad. El que no habla, queda preso”, resumían Irina Hauser y Raúl Kollman en Página 12.

Todo el procedimiento era contrario a derecho. Judicialmente, el show no conducía a ninguna parte. Se generó un festival de arrepentidos y acusaciones cruzadas que no lograba establecer prueba material alguna sobre movimientos de fondos, pagos de coimas y otros ilícitos. La causa es un típico verosímil informativo: combina aspectos reales (la corrupción endémica y el pago de coimas de grandes empresas para obtener obras públicas) con pura literatura apócrifa y un proceso judicial orquestado para las cámaras.

Sin embargo, el aparato mediático intoxicó a los ciudadanos con la historia, y el caso conservaba cierta credibilidad. Para las audiencias desprevenidas el fiscal Stornelli aparecía como un adalid anticorrupción.

Marcelo D`Alessio, colaborador del fiscal Stornelli, detenido por extorsión

Todo se complicó cuando una de las presas escogidas, el empresario Pedro Echebest, le tendió cuidadosamente una trampa a Marcelo D`Alessio, públicamente presentado como director de la DEA y especialista en la lucha antinarcóticos. D`Alessio, invitado habitual a programas de TV y columnista del diario Clarin, persiguió durante semanas a Echebest con el argumento de que éste había sido incriminado en la causa de los cuadernos. En nombre del fiscal Stornelli, el falso abogado D`Alessio le pidió a Echebest una alta suma de dinero para dejarlo fuera de la causa.

Echebest fingió aceptar, entregó una parte del dinero y pidió tiempo. Durante semanas guardó evidencias del chantaje -audios, capturas de WhatsApp y filmaciones de los encuentros-, preparó cuidadosamente una denuncia bien documentada y salió del país para preservar su integridad.

Horacio Verbitsky, un periodista de larga trayectoria, fue el encargado de difundir el caso con pelos y señales en su blog “El Cohete a la Luna”: “Un director regional de la DEA y sobrino del Escribano de Macri pidió 500.000 dólares a un empresario para no detenerlo y dijo que era una práctica habitual del fiscal Stornelli, con quien colabora. En exclusiva, la filmación del primer pago, las fotos con Stornelli, las filmaciones en la fiscalía, los audios y mensajes grabados”, arranca el largo informe.

La denuncia de Echebest incluía el video donde se veía a D`Alessio recibiendo un primer pago de casi 15 mil dólares, en billetes cuya numeración se resguardó ante escribano público.

Video de la entrega: https://youtu.be/jqPquzwCApg

Los cuadernos de la extorsión: entre el lawfare y el latrocinio

Todo se precipitó. El allanamiento de la justicia al domicilio de D`Alessio halló abundante documentación probatoria de un trabajo de equipo entre operadores judiciales y agentes de inteligencia para estudiar a fondo las potenciales víctimas. Más de 20 expedientes concentraban datos familiares, estado patrimonial, debilidades y secretos personales que permitían vulnerar psicológicamente a los personajes “target”. La reconstrucción del modus operandi del grupo permite inferir que en algunos casos se pedía dinero para evitar la incriminación en la causa. En otros, se exigía la participación como “arrepentidos” o declarando en contra de enemigos políticos.

Una de las últimas operaciones en las que D`Alessio se jacta ante su jefe Stornelli se refiere a la conversión en arrepentido de Gonzalo Brusa Duvat, que trabajo en Pdvsa Argentina. Lo amenazaron con una causa judicial en el fuero penal económico, pero le dijeron que harían desaparecer ese expediente si aceptaba declarar como arrepentido ante Stornelli. Así lo hizo, y la inquisición mediática se encargó de amplificar el caso, salpicando de paso al presidente de Venezuela Nicolás Maduro.

En otros casos, los fines eran meramente recaudatorios, como el denunciado por Víctor Palomino Zitta el 23 de febrero, quien asegura que D`Alessio le pidió medio millón de dólares para mejorar su situación en una causa de contrabando. D’Alessio presionó para que entreguen medio millón de dólares que “serían repartidos entre la fiscal del caso, el juez Aguinsky, el estudio jurídico y Santoro (periodista del diario Clarín)”. Pero al mismo tiempo D’Alessio le exigió a Palomina Zitta que se convirtiera en arrepentido y declarara una serie de nombres. Así lo hizo, acusando a “gente que no conocía”, según reza la declaración ante el juzgado de Ramos Padilla. “Me sentía coaccionado ante el temor de quedar detenido y la presencia del periodista de tanto renombre”.

El concubinato de servicios de inteligencia, agentes judiciales y periodistas

D`Alessio fue detenido el 15 de febrero, y el 25 del mismo mes el juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, lo procesó como integrante de una asociación ilícita “dedicada a realizar operaciones de inteligencia y acciones psicológicas sobre varias personas que luego eran extorsionadas o coaccionadas, se las hacía entrar en pánico para que finalmente declararan de un determinado modo, se transformaran en arrepentidos o entregaran dinero”.

El magistrado demuestra en las 220 páginas de su resolución el vínculo estrecho entre el fiscal Carlos Stornelli y D’Alessio a través de numerosos mensajes y audios, una reunión de cuatro horas en Pinamar y escritos de puño y letra en cuadernos secuestrados en los allanamientos. Para Ramos Padilla, algunas de las operaciones de D`Alessio estaban en conocimiento de Stornelli, que se desvinculó de su colaborador pero cuya credibilidad se ve seriamente cuestionada.

El caso también salpica a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich -quien según D`Alessio le pagaba un sueldo de 200 mil pesos mensuales- y a otros numerosos personajes mencionados por el detenido. Entre ellos, dos ex comisarios detenidos ayer.

El punto clave de todo el procesamiento del juez Ramos Padilla es que considera que existe “una comunión entre servicios de inteligencia y justicia que atentan contra el sistema democrático”. El grupo de tareas en torno a la dupla Stornelli-Bonadío utiliza extorsiones, coacciones, carpetazos, causas falsas  abogados truchos para exigirle plata a ciudadanos, pero más que eso para armar y dirigir causas judiciales.

Aparece como aberrante la promiscuidad entre servicios de inteligencia y el aparato judicial, con D`Alessia como gestor de por medio. También la cohabitación de periodistas emblemáticos del sistema: Daniel Santoro del Grupo Clarín y Eduardo Feinmam de la TV aparecen como contactos habituales de operaciones coordinadas vía WhatsApp.

Ahora, la administración colonial de Mauricio Macri intenta alejar el juez Ramos Padilla de la causa, y hacerla caer en alguna dependencia judicial adicta. Stornelli es un colaborador de larga data del presidente, un verdadero soldado de la mesa chica del poder. Lo defenderán hasta las últimas consecuencias.

La culpa es de otros | La ortodoxia se desentiende del naufragio de la economía macrista que pasó del ajuste al ajustazo con el FMI | Página12

Fuente original: La culpa es de otros | La ortodoxia se desentiende … | Página12

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Economistas ortodoxos dicen que su teoría y programa macroeconómico son los correctos y que la crisis es por negligencia de políticos e incomprensión de la sociedad. Uno de los responsables del descalabro es Federico Sturzenegger, premiado por la Academia de Ciencias de Buenos Aires.

El pecado original del naufragio de la economía macrista fue consumado con las medidas que la ortodoxia estaba pidiendo a gritos en los años de los gobiernos de CFK: eliminar retenciones al complejo agroexportador, aplicar tarifazos en gas, luz, agua y transporte; unificar y liberar el mercado de cambio con una maxidevaluación (la paridad subió 70 por ciento); bajar impuestos (cargas patronales, Ganancias y Bienes Personales) y pagar a los fondos buitre. Esto no fue otra cosa que un plan de ajuste con una fuerte redistribución regresiva del ingreso, que en teoría iba a motivar al sector privado, local e internacional, a invertir para gatillar un círculo virtuoso de crecimiento. Este no existió y en ese recorrido no hubo gradualismo, como intenta confundir la grey ortodoxa, sino un ajuste económico tradicional con resultados previsibles. Ahora que nuevamente se revela el fiasco de esa estrategia económica, los sacerdotes de esa secta pretenden desprenderse de sus consecuencias desastrosas. Además se premian como si no hubieran tenido nada que ver con otro fracaso de un plan macroeconómico ortodoxo. Ni esperan un tiempo prudencial para hacerlo, sino que el reconocimiento lo entregan en medio del naufragio: la Academia de Ciencias de Buenos Aires designó académico de número a Federico Sturzenegger, el presidente del Banco Central “Meta de inflación 2018: 10% (+ – 2)”.

Ortodoxia

Con la impunidad de la que gozan de hace décadas, al igual que en otros programas neoliberales que desembocaron en graves crisis, la culpa del derrape económico es transferida a los políticos que no tuvieron la suficiente convicción para realizar un ajuste más fuerte. Ellos, portadores del saber económico indiscutible, se muestran inocentes de una política con resultados pésimos. Tienen la capacidad de desplegar sin pudor la inversión del sentido; esto es, la responsabilidad del fracaso de sus planes ortodoxos corresponde a otros, ya sea políticos o una sociedad que no los entiende o no quiere hacer los sacrificios necesarios para alcanzar el progreso.

En este caso, culpan al ala política del macrismo por modificar las metas de inflación que eran incumplibles y por no haber detallado con firmeza la pesada herencia del kirchnerismo. Quienes levantan este último argumento muestran que no han escuchado el primer discurso de Mauricio Macri inaugurando las sesiones en el Congreso ni han registrado que el Gobierno elaboró un inmenso volumen titulado “El estado del Estado” detallando área por área la situación en diciembre de 2015. En una y otra acción de propaganda, el oficialismo se ha esforzado para mostrar la carga que debe arrastrar del gobierno anterior. Y no hay día en que la cadena nacional privada y pública no se ocupe del kirchnerismo.

No fue por la herencia recibida ni por un gradualismo inexistente que la economía macrista rueda en la pendiente. Lo hace exclusivamente por la política económica que la ortodoxia, antes y ahora, ha postulado como la única que se debe aplicar porque es “racional” y porque de ese modo el país se “integrará al mundo” y recibirá el apoyo de “los capitales privados”. Al igual que en otras experiencias similares, los resultados son irrebatibles: desmoronamiento de la estructura económica, laboral y social, a lo que se le suma el descalabro financiero.

Luego de alimentar una inmensa bicicleta financiera con las Lebac y al cerrarse el grifo de dólares de Wall Street después de dos años de inundar la plaza internacional con papeles de deuda argentina, el Gobierno convocó de urgencia al FMI para ser rescatado. El ajuste tradicional se convirtió entonces en ajustazo monetario y fiscal para evitar el default. El objetivo primordial  pasó a ser entonces el de garantizar el pago de intereses y capital de la deuda con los dólares del Fondo Monetario, al menos hasta el final del mandato de Macri.

Como lo indica la historia de estos ajustazos, los recortes del gasto no serán suficientes y faltarán dólares para continuar pagando la deuda. En esa instancia, se presentarán las propuestas conocidas que promueve el FMI para conseguir recursos: privatizaciones, cierre de empresas públicas y reforma del régimen jubilatorio. En el caso argentino, se sumará la venta del Fondo de Garantía de Sustentabilidad del sistema previsional.

Disparates

En diferentes momentos históricos, economistas ortodoxos que tuvieron un papel relevante en el diseño y gestión de planes macroeconómicos que terminaron en inflación elevada, endeudamiento externo asfixiante, desempleo y pobreza creciente y retroceso industrial no fueron castigados ni por la opinión pública ni por el establishment. Por el contrario, el tránsito por el Ministerio de Economía o el Banco Central les brindó credenciales adicionales para su reconocimiento. Regresaron al mundo universitario público o privado con el pergamino de haber tenido un cargo público; recibieron premios de organizaciones del mundo empresario y académico; obtuvieron puestos muy bien remunerados en instituciones internacionales; se convirtieron en opiniones calificadas en grandes medios de comunicación tradicionales; o comenzaron o retomaron la lucrativa tarea de consultoría.

En tres años de economía macrista ha habido varias medidas postuladas por ese tipo de economistas que revelan un elevado grado de incompetencia en el diagnóstico y posterior ejecución. No fueron sólo pronósticos equivocados, como la prometida lluvia de inversiones que ni fue garúa o la descortesía de un segundo semestre que nunca vino. Más relevante fue impulsar medidas que provocaron costos inmensos para la calidad de vida de la mayoría.

Uno de ellas estuvo basada en un estudio económico disparatado, que expuso sus conclusiones públicamente el primer ministro de Economía de Macri, Alfonso Prat-Gay. Decía que la devaluación, elevando la paridad oficial a la que había en el mercado ilegal (blue), no iba a derivar en aumentos de precios. Fue desmentido en forma fulminante por el shock inflacionario posterior a la fuerte devaluación inaugural del gobierno de la alianza Cambiemos.

Otro desvarío fue incubado en el Banco Central, que aseguraba que los impactantes tarifazos no serían inflacionarios. Esta vez fue Sturzenegger quien presentó la teoría que decía que la suba de las tarifas derivaría en una baja de los precios porque los consumidores debían destinar una porción mayor de su presupuesto a afrontar el gasto de los servicios públicos y, por lo tanto, menos al resto de los consumos. Aseguraba que como la demanda de esos bienes descendería, por ejemplo la de los alimentos, los precios también bajarían. Javier González Fraga, actual presidente del Banco Nación, fue uno de los abanderados de ese disparate en el debate público. Como se sabe, las tarifas impulsaron al alza los índices de inflación, y los alimentos son uno de los rubros que más subieron.

Un dislate más sumó el Banco Central con las Lebac, que fue el germen de la corrida cambiaria de este año, elevando en ciento por ciento la paridad. El juego especulativo con las Lebac terminó cuando poderosos bancos internacionales –empezando por el JP Morgan– dieron por concluida la etapa del carry trade, conocida en criollo como bicicleta financiera. El más audaz en la defensa de la Bomba Lebac fue el ex vicepresidente del Banco Central Lucas Llach, quien afirmó que la emisión de esa deuda de cortísimo plazo no era un problema porque la contrapartida eran las reservas que se compraban. La magnitud de la corrida y la posterior sacudida inflacionaria, ambas variables con variaciones anuales más importantes desde el 2002, generadas por el estallido de la burbuja de las Lebac, expusieron lo ridículo de la teoría de Llach.

A la lista de desatinos se le suma el fomento de los créditos hipotecarios UVA, trampa en la que cayeron unas 140 mil familias, con cuotas y capital indexados por la inflación; el financiamiento de gastos corrientes en pesos con deuda en dólares; la autorización de comprar deuda en dólares con pesos, que recién a partir del próximo mes no podrá hacerse; alimentar otra bomba especulativa con las Leliq; dolarizar las tarifas de luz, gas y combustibles; disponer una apertura comercial en un mundo cada vez más proteccionista; subir y bajar la tasa de interés de referencia del BCRA una decena de veces.

 Académico

En su discurso de aceptación del reconocimiento de la Academia de Ciencias de Buenos Aires, Sturzengger, luego de autoelogiarse con ganas por sus aportes teóricos acerca de regímenes cambiarios y del comercio internacional y bienes intangibles (esto último lo llevó a elaborar una medición alternativa de activos externos de Estados Unidos, y a la diferencia con la oficial la denominó “materia oscura”), pasó a celebrar su gestión al frente del Banco Central. Economistas ortodoxos tienen una virtud extraordinaria: sus defectos los presentan como éxitos y no se inhiben en defenderlos pese a que la empírica se empecina en rebatirlos. Y cuando sucede el fracaso, el problema no es su mala teoría y peor práctica, sino que la culpa es de “los políticos” o de deficiencias en “la comunicación.

La Bomba Lebac tiene para Sturzenegger la siguiente explicación, brindada ante la Academia de Ciencias: “Para generar un impacto muchas veces de lo que se trata es de convencer y explicar y clarificar aquello en lo que se trabaja. Quizás esa sea la lección más importante que también me llevé de mi experiencia como presidente en el Banco Central. Allí permanentemente de lo que se trataba era de cómo interpretar aquello que estaba ocurriendo. Comprábamos reservas contra Lebacs, y el problema era el crecimiento de las Lebacs, vendíamos reservas cancelando Lebacs, y el problema era la caída de reservas. Claramente la comunicación es un aspecto central de una gestión de políticas públicas”.

Todos entendieron lo que significaban las Lebac; no fue un problema de comunicación como esquiva cándidamente la responsabilidad Sturzenegger por haber alimentado una inmensa bicicleta financiera.

Para él la economía crecía, la inflación retrocedía, el mercado de cambios estaba normalizado, las Lebac no eran un problema, la tasa de interés era estable y predecible, el gobierno de Macri era de centro/centroderecha y se logró disociarlo de la imagen de un ajustador crónico. Luego de estas sentencias, Sturzenegger se lamenta de que “algunos de estos hechos resultaron difíciles de imponer en la comunicación”. Esa descripción no forma parte del ensueño de un académico de número, sino que la comunicación oficial no logró cambiar la percepción de la realidad. Esta reacción de Sturzenegger es la prueba más clara de cómo funciona el mundo de los economistas ortodoxos. La culpa de sus fiascos siempre es ajena y ellos son los incomprendidos y los portadores de la verdad que el resto no quiere reconocer.

Señaló a la conferencia de prensa del 28 de diciembre de 2017 como el punto de inflexión en su gestión, que provocó el desbarranco cambiario posterior, cargando la responsabilidad en el Poder Ejecutivo, cuando él también participó de esa presentación que cambió las metas de inflación, y continuó en el cargo de presidente del Banco Central hasta mediados de junio, incluyendo su firma en el primer acuerdo con el FMI.

Sturzenegger cerró su discurso, como fanático de las películas de la Guerra de las Galaxias, destacando un “momento genial de la primera… en la que Obi Wan Kenobi le dice al joven Luke Skywalker: “Tus ojos pueden engañarte, no confíes en ellos”. Al comienzo también había dicho: “Estoy algo abrumado por el título honorífico que hoy se me otorga. No estoy seguro de merecerlo”.

Falsa modestia que la ortodoxia festeja desentendiéndose de una nueva crisis provocada por un plan económico con políticas con  sello propio.

azaiat@pagina12.com.ar

Ni la empresa ni la cuenta | Desde Belice desmintieron una información publicada por Veja y Clarín | Página12

Fuente original: Ni la empresa ni la cuenta | Desde Belice desmintie… | Página12

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Las notas informaban sobre una cuenta en Delaware a nombre de una sociedad que pertenecía a Máximo Kirchner y a Nilda Garré por 41 millones de dólares. Belice desmintió que tuvieran registrada una sociedad de ese nombre.

La escandalosa operación montada por la revista Veja y el diario Clarín respecto de la existencia de una cuenta clandestina, en el exterior, de Máximo Kirchner y Nilda Garré terminó de derrumbarse ayer por completo. Ya Estados Unidos había negado que en el Felton Bank de Delaware existiera tal cuenta y, obviamente, menos aún con 41 millones de dólares. La revista brasileña y el diario argentino sostuvieron que el dinero estaba a nombre de una sociedad de Belice: Business and Services IBC (las siglas de Belice). Ayer, el juez de la causa, Marcelo Martínez de Giorgi, recibió un oficio originado en Belice señalando que tal empresa no existe en aquel país. Ni el periodista de Veja ni el de Clarín pidieron disculpas por la falsedad.

El texto que le llegó ayer al juez tiene la firma de Santiago González, titular del registro de sociedades de Belice, quien respondió a un escrito del Honorable Michel Peyrefitte, fiscal general de ese país. En concreto dice “conduje una búsqueda en nuestros archivos y he encontrado que la compañía Business and Services IBC no está incorporada en las normas de IBC (Belice)”. En otros términos significa que tal sociedad no existe ya que es obligatorio su registro. La declaración de Belice pasó por el Ministerio de Relaciones Exteriores, desde donde se envió al magistrado con la firma de Conrado Izura, director de Asistencia Jurídica Internacional.

La llamativa acusación de que Máximo Kirchner y Nilda Garré compartían una cuenta con 41.700.000 dólares en Delaware pudo haberse desechado antes de escribir el primer renglón. Entrando a los datos públicos, que se obtienen por Internet, de la Reserva Federal de Estados Unidos –el Banco Central de aquel país–, se podía constatar que el Felton Bank de Delaware tenía depósitos totales de 70 millones, por lo que resultaba imposible que en una sola cuenta hubiera 41 millones. Es más, en algún momento los medios hablaron de que la cuenta llegó a tener 61 millones de dólares. Eso no lo tolera ningún banco central del mundo, porque el cliente se va y el banco se cae. En segundo lugar, los registros de la Reserva Federal exhibían que en el Felton Bank sólo había seis millones de dólares en depósitos de más de 250.000 dólares. Esa información siempre es consignada porque la cifra de 250.000 es la que garantiza la Reserva Federal. Si sólo había un total de seis millones en depósitos de más de 250.000 dólares, no podía haber ninguna cuenta con 41 millones. En su momento, después de la publicación de la falsedad, Nilda Garré, a través de su abogado, Alejandro Rúa le pidió al banco norteamericano que certificara la inexistencia de la cuenta. Para entonces, el Felton había sido absorbido por otro banco, el CNB. Las entidades bancarias son poco afectas a contestar estas cosas, pero finalmente hubo una carta del banco diciendo que no existía ninguna cuenta de Maximo y Garré.

Todo esto terminó certificado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos con la firma de Aaron Gershbock tras dos años de silencio. La burda denuncia periodística fue en 2015, por supuesto en época de elecciones, y el desmentido de Estados Unidos llegó en 2017. “No hay registro de los números de cuentas ni de los nombres citados”, señaló el documento emitido desde Washington desmintiendo primero lo publicado por Veja y luego por Clarín.

Mucho antes, Irán también desmintió la información que consignaba que el dinero había llegado desde Teherán, algo que también desafiaba la lógica. La autoridad iraní señaló que el número de cuenta mencionado por los medios ni siquiera incluía los dígitos habituales de las cuentas en Irán. La versión indicaba igualmente que se usó una sociedad de Liechtenstein, pero tampoco en ese principado se encontró ningún registro que tuviera que ver con lo denunciado.

Finalmente, ayer el juez recibió también el desmentido de Belice, con lo que no quedó nada de nada de la denuncia. Sólo la evidencia de cómo se utilizan los medios y la justicia contra los llamados gobiernos “populistas”.

Ni la empresa ni la cuenta | Desde Belice desmintieron una información publicada por Veja y Clarín | Página12

Fuente original: Ni la empresa ni la cuenta | Desde Belice desmintie… | Página12

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Desde Belice desmintieron una información publicada por Veja y Clarín.
Las notas informaban sobre una cuenta en Delaware a nombre de una sociedad que pertenecía a Máximo Kirchner y a Nilda Garré por 41 millones de dólares. Belice desmintió que tuvieran registrada una sociedad de ese nombre.
Facsímil del oficio recibido por el juez Marcelo Martínez de Giorgi.
Facsímil del oficio recibido por el juez Marcelo Martínez de Giorgi. 

La escandalosa operación montada por la revista Veja y el diario Clarín respecto de la existencia de una cuenta clandestina, en el exterior, de Máximo Kirchner y Nilda Garré terminó de derrumbarse ayer por completo. Ya Estados Unidos había negado que en el Felton Bank de Delaware existiera tal cuenta y, obviamente, menos aún con 41 millones de dólares. La revista brasileña y el diario argentino sostuvieron que el dinero estaba a nombre de una sociedad de Belice: Business and Services IBC (las siglas de Belice). Ayer, el juez de la causa, Marcelo Martínez de Giorgi, recibió un oficio originado en Belice señalando que tal empresa no existe en aquel país. Ni el periodista de Veja ni el de Clarín pidieron disculpas por la falsedad.

El texto que le llegó ayer al juez tiene la firma de Santiago González, titular del registro de sociedades de Belice, quien respondió a un escrito del Honorable Michel Peyrefitte, fiscal general de ese país. En concreto dice “conduje una búsqueda en nuestros archivos y he encontrado que la compañía Business and Services IBC no está incorporada en las normas de IBC (Belice)”. En otros términos significa que tal sociedad no existe ya que es obligatorio su registro. La declaración de Belice pasó por el Ministerio de Relaciones Exteriores, desde donde se envió al magistrado con la firma de Conrado Izura, director de Asistencia Jurídica Internacional.

La llamativa acusación de que Máximo Kirchner y Nilda Garré compartían una cuenta con 41.700.000 dólares en Delaware pudo haberse desechado antes de escribir el primer renglón. Entrando a los datos públicos, que se obtienen por Internet, de la Reserva Federal de Estados Unidos –el Banco Central de aquel país–, se podía constatar que el Felton Bank de Delaware tenía depósitos totales de 70 millones, por lo que resultaba imposible que en una sola cuenta hubiera 41 millones. Es más, en algún momento los medios hablaron de que la cuenta llegó a tener 61 millones de dólares. Eso no lo tolera ningún banco central del mundo, porque el cliente se va y el banco se cae. En segundo lugar, los registros de la Reserva Federal exhibían que en el Felton Bank sólo había seis millones de dólares en depósitos de más de 250.000 dólares. Esa información siempre es consignada porque la cifra de 250.000 es la que garantiza la Reserva Federal. Si sólo había un total de seis millones en depósitos de más de 250.000 dólares, no podía haber ninguna cuenta con 41 millones. En su momento, después de la publicación de la falsedad, Nilda Garré, a través de su abogado, Alejandro Rúa le pidió al banco norteamericano que certificara la inexistencia de la cuenta. Para entonces, el Felton había sido absorbido por otro banco, el CNB. Las entidades bancarias son poco afectas a contestar estas cosas, pero finalmente hubo una carta del banco diciendo que no existía ninguna cuenta de Maximo y Garré.

Todo esto terminó certificado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos con la firma de Aaron Gershbock tras dos años de silencio. La burda denuncia periodística fue en 2015, por supuesto en época de elecciones, y el desmentido de Estados Unidos llegó en 2017. “No hay registro de los números de cuentas ni de los nombres citados”, señaló el documento emitido desde Washington desmintiendo primero lo publicado por Veja y luego por Clarín.

Mucho antes, Irán también desmintió la información que consignaba que el dinero había llegado desde Teherán, algo que también desafiaba la lógica. La autoridad iraní señaló que el número de cuenta mencionado por los medios ni siquiera incluía los dígitos habituales de las cuentas en Irán. La versión indicaba igualmente que se usó una sociedad de Liechtenstein, pero tampoco en ese principado se encontró ningún registro que tuviera que ver con lo denunciado.

Finalmente, ayer el juez recibió también el desmentido de Belice, con lo que no quedó nada de nada de la denuncia. Sólo la evidencia de cómo se utilizan los medios y la justicia contra los llamados gobiernos “populistas”.

Carta para Lagarde | El texto completo y todas las firmas | Página12

Fuente original: Carta para Lagarde | El texto completo y todas las … | Página12

Sra. Christine Lagarde

Directora Gerente

Fondo Monetario Internacional

Washington, D.C. 20431

EE.UU.

“Artículo 75: Corresponde al Congreso:

Inciso 4: Contraer empréstitos sobre el crédito de la Nación.

Inciso 7: Arreglar el pago de la deuda interior y exterior de la Nación”, 

Constitución Nacional de la República Argentina.

Sra. Lagarde:

El día 20 de junio del corriente año, el Directorio del FMI dio por aprobado el acuerdo stand by con la República Argentina. Pocos días antes, se había dado a conocer la Carta de Intención fechada el día 13 de junio y firmada el 07 de julio de 2018 por dos funcionarios del Poder Ejecutivo, uno de los cuales, presidente del BCRA, fue relevado de su función y el otro ascendido al cargo de Ministro Coordinador.

El propósito de esta comunicación es informarle que dicho acuerdo es rechazado por la mayoría de la sociedad argentina, la oposición política con representación parlamentaria mayoritaria y casi la totalidad de las organizaciones sociales y políticas del país. Es decir, a excepción del Gobierno, no hay quien apoye este acuerdo. El propio Presidente de la Nación, Ing. Mauricio Macri, tanto en su campaña electoral como en el ejercicio de su cargo, se comprometió explícitamente a no solicitar ningún préstamo ni a firmar un acuerdo con el FMI. Lo mismo hicieron todos los ministros del área económica.. Comprenderá Usted que, por tanto, se trata de una decisión no sólo inconsulta sino que además configura una clara violación de los compromisos asumidos por actual gobierno con una sociedad que lleva en su memoria el desastroso papel jugado por el FMI a lo largo de nuestra historia. Esta circunstancia pone claramente en cuestión la legitimidad del acuerdo.

Debemos también poner en conocimiento del FMI que en vistas de esta situación, se le exigió públicamente al Gobierno desde múltiples sectores que el Acuerdo, los montos del empréstito, los términos y condiciones aceptadas fueran sometidas a la discusión y aprobación del Parlamento. Es que según el artículo 75 de nuestra la Constitución Nacional “corresponde al Congreso contraer empréstitos sobre el crédito de la Nación y arreglar el pago de la deuda interior y exterior de la Nación”. El Presidente, sin embargo, basándose en ciertas interpretaciones legales, desoyó este reclamo y se negó a someterlo a un Congreso Nacional que sin duda lo rechazaría. Tampoco accedió a aplicar otros mecanismos participativos como la consulta popular o referéndum frente a una decisión de vital trascendencia para el futuro de nuestro país.

También queremos trasmitirle objeciones al uso que hará el gobierno de los créditos concedidos. La aplicación de los fondos en estos días contradice claramente no sólo la búsqueda del desarrollo humano integral en la Argentina sino los preceptos y objetivos del FMI. Más allá del llamativo esfuerzo comunicacional por aclarar que el plan económico es una decisión del señor Macri y no una imposición del organismo que Usted preside, consideramos que de no tomar inmediatas medidas ello no excusará a usted y al Directorio de su corresponsabilidad en el desfalco que se realiza con fondos del empréstito en favor de grupos financiero-especulativos privilegiados y en las desastrosas consecuencias sociales que traerá este acuerdo, en particular para los sectores más empobrecidos.

Basta para comprenderlo un ejemplo: diariamente se están rifando entre 100 y 150 millones de dólares del empréstito, mediante el cuestionable mecanismo de subastas, al que sólo acceden empresas financieras cartelizadas que compran dólares y luego provocan su suba para aumentar su rentabilidad. Los antecedentes de esta conducta son notorios y no debieron pasar desapercibidos al Organismo. Desde que asumió el Presidente Macri, en 32 meses, la deuda pública aumentó en términos netos en más de USD 80.000 millones, a través de la colocación de emisiones equivalentes a más de USD 224.000 millones, de los cuales USD 140.400 millones fueron en moneda extranjera con privados. El peso de la deuda sobre el PIB de Argentina pasó del 41% en 2015 a representar el 69,8%, según reconoció el Secretario de Finanzas ante el Congreso de la Nación el pasado 2 de julio. Es decir, pusieron al país en una situación de alto riesgo, según sostiene el propio FMI al evaluar los márgenes prudentes para esta relación. De este modo, bajo la presidencia de Mauricio Macri, la República Argentina ha sido el país de mayor emisión de deuda en el mundo en el año. Y éste, el gobierno que más títulos emitió en nuestra historia.

Estos volúmenes elevadísimos de deuda no fueron empleados ni para el desarrollo nacional ni para la inclusión social. Se destinaron a la fuga de capitales, de modo que tampoco engrosaron las reservas ni proveyeron mayor estabilidad financiera. En efecto, pese a este proceso de acelerado y cuantioso sobre-endeudamiento, las reservas internacionales, que se encontraban en USD 25.092 millones el día de la asunción, 10/12/2015, sólo ascendían a USD 48.102 millones el 19 de junio de 2018. Es decir que se incrementaron en sólo USD 23.000 millones. Para conocer el despilfarro que se ha hecho de la deuda contraída basta con repasar el balance cambiario del BCRA que muestra que en este período se erogaron USD 25.236 millones en concepto de intereses, justamente como resultado de este fuerte sobre-endeudamiento. Pero, llamativamente, la exorbitante cifra de USD 47.724 millones terminó financiando la Formación de Activos Externos, generalmente asociada a la denominada “fuga de capitales”. Es una verdadera irresponsabilidad que se contradice con los objetivos del FMI otorgar en esta oportunidad un crédito récord sin tomar ninguna medida para evitar que, con los nuevos recursos, la política económica del gobierno arroje los mismos resultados.

Seguramente sabe Usted que el actual gobierno colocó a la tasa de interés en el mercado interno en niveles elevadísimos. Los más altos del mundo. El propósito declarado por el gobierno era reducir la inflación. Aquel objetivo nunca se logró ya que la inflación alcanzó según la oficina de estadísticas de la Ciudad de Buenos Aires el 41% el primer año, el 26,1% el segundo y acumula ya 15% en los primeros seis meses de 2018, totalizando más de 107,5% desde la asunción de Macri. Un nivel también récord. Sin embargo, lo que sí produjo esa elevada remuneración es una inmensa acumulación de pasivos por parte del BCRA, cuyo volumen llegó a 1,2 billones de pesos, una suma mayor que la base monetaria completa y el total de las reservas internacionales. Una verdadera bomba de tiempo financiera.

También corresponde que el Directorio conozca los números que exhiben el carácter fraudulento que tuvo la administración de la corrida cambiaria que resultara en el intempestivo pedido del empréstito en cuestión. Entre el 19 de abril al 21 de junio de 2018 tuvieron lugar a la vez tres fenómenos que nunca deberían haber ocurrido simultáneamente. La tasa de interés en pesos pasó de 26.3% a 47% anual, el tipo de cambio creció de 20,16 a $/dólar 27,55 y, por su parte, las reservas se redujeron desde USD 62.456 millones a USD 48.478 millones. En este marco, se realizaron innumerables operaciones que favorecieron intereses especulativos de inversores locales, extranjeros y a los propios funcionarios permitiéndoles la dolarización de sus carteras a tasas de cambio que resultaron ser 35% menores que las que hoy imperan. Entre las más resonantes, podemos citar el caso de JP Morgan, o el del fondo de inversión Templeton.

Por otra parte, el déficit fiscal al que se apela para justificar la colocación de deuda es en gran medida producto de una serie de decisiones gubernamentales destinadas a aumentar la rentabilidad de sectores económicos concentrados, cuyos privilegios viene a financiar este nuevo empréstito. El caso emblemático son los beneficios impositivos otorgados al complejo de los grandes agroexportadores y corporaciones mineras. La quita generalizada de retenciones ya produjo pérdidas al Estado valuadas en USD 5.500 millones, que quedaron en muy pocas manos. En el mismo sentido, la eliminación de las obligaciones vinculadas a la liquidación local de las exportaciones en plazos razonables tuvo como consecuencia una conducta especulativa que agravó esta injusticia distributiva en perjuicio del país: las divisas se retuvieron en el exterior para forzar un tipo de cambio más favorable a sus intereses, al racionar la oferta de dólares en la plaza local. La misma lógica puede aplicarse al resto de las actividades extractivas y los privilegios impositivos que beneficiaron a los sectores más acomodados como la reducción de impuestos a los bienes personales. Lejos de corregir estas injusticias que distorsionan las cuentas públicas, las medidas establecidas en el Memorándum y el Acuerdo las agravan.

Queremos, además, alertar al Directorio sobre la explosiva situación social que vive la Argentina y que seguramente se agravará a medida que se apliquen las medidas pactadas. Buscar el equilibrio fiscal ajustando el gasto social conduce al debilitamiento del mercado interno con dinámica de círculo vicioso. Las tan publicitadas “salvaguardas” que establece el Acuerdo aplicables “en caso de que las condiciones sociales empeoren” parecen una burla a quienes hoy ya ven peligrar sus haberes jubilatorios, salarios, empleos o directamente sufren hambre. Si se distribuyera la suma establecida como “salvaguarda” entre los 13 millones de pobres durante los 6 meses que restan a 2018, son USD 6 mensuales que alcanzan para consumir menos de dos kilos de pan per cápita al mes, en un contexto de suba generalizada de precios que afecta particularmente los alimentos, el trasporte público y los servicios esenciales. Es evidente que nada de ello permitirá atenuar una catástrofe anunciada.

Es por eso que los abajo firmantes no tenemos otro camino que repudiar este Acuerdo ya firmado y considerar a la nueva deuda contraída bajo sus condiciones como “odiosa o execrable”. Bregaremos, además, para que los compromisos suscriptos en el Acuerdo sean sujetos a revisión tanto de la Justicia como del Parlamento. Le solicitamos que en su carácter de Directora Gerente transmita al Directorio que este acuerdo entre el Organismo y el Poder Ejecutivo no cuenta con legitimidad jurídica, política ni social; que los fondos comprometidos se utilizarán de manera claramente fraudulenta en perjuicio del país; que el programa económico impuesto producirá una catástrofe social; y que, por lo expuesto, ante un cambio de gobierno, será puesto en crisis.

Primeras firmas

Dirigentes de organizaciones gremiales, sociales, DDHH, indígenas, mujeres

Adolfo Perez Esquivel (Premio Nobel de la Paz) – Juan Carlos Schmid  (Secretario General Confederación General del Trabajo) – Héctor Daer  (Secretario General Confederación General del Trabajo) – Esteban Castro (Secretario General Confederación de Trabajadores de la Economía Poular) – Lidia Miy Uranga “Taty Almeida” (Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora) – Estela de Carlotto (Abuelas de Plaza de Mayo) — Víctor Santa María (Secretario General SUTERH) — Sergio Palazzo (Secretario General Asociación Bancaria) — Vanesa Siley (Secretaria General de FE.SITRAJU) – Hugo Yasky  (Secretario General de la CTA de los Trabajadores) -Pablo Micheli (Secretario General de la CTA Autónoma) – Pablo Moyano (Sindicato de Camioneros) Hugo Cachorro Godoy (Secretario General Asociación de Trabajadores del Estado) – Sonia Alesso (Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina) – Roberto Baradel (Sec. Gral. SUTEBA),Roberto Pianelli (Sec. Gral. AGTSyP – Subterraneo) -Daniel Catalano (ATE Capital) (Secretario General ATE Capital) – Sergio Sánchez (Secretario General Federación de Cartoneros y Recicladores) – Eduardo López (Sec. Gral.  UTE) – Fani Espinola (Secretario General Federación de Cooperativas Textiles) – Jorge Hofffman, (Sec. Gral. ATE Santa Fe) -Rita Colli (Secretaria General Sindicato de Amas de Casa Reo Argentina Santa Fe) -Carlos De Feo, Sec. Gral. (Federación Nacional de Docentes Universitarios  -CONADU)- Emilio Pérsico (Secretario General Movimiento Evita) – Daniel Menendez (Coordinador Nacional Movimiento Barrios de Pie) -Juan Grabois (MTE/CTEP) – Deolinda Carrizo (Movimiento Nacional Campesino Indígena – CLOC) – Eduardo Murua (Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas) – Walter Correa (Secretario General del Sindicato de Obreros Curtidores-CGT) –  Cristian Miño (Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo) – Damian Gabriel Rojas (Cooperativa de Trabajo Gallo Rojo Ltda.) (Ingeniero Agronomo) – Nacho Levy (La Poderosa) – Maria Rachid (Secretaria General de la Federación LGBT de Argentina) – Fernanda Miño (Mesa Nacional de Barrios Populares) – Gervasio Muñoz (Federación de Inquilinos Nacional) -Luis  Cáceres  (Secretario Gral. UOLRA) – Flor Minici (Colectivo Ni Una Menos)- Susana Trimarco (Fundación María de los Ángeles contra la Trata de Personas) – Eugenio Zaffaroni (Jurista) – Sergio Maldonado y Andrea Antico –  Josefina  Arévalo (Karaí de Comunidad Guaraní Rincón Ava) – Ceferino Ríos (Karaí de Comunidad Guaraní Ñupy) – Miriam Sotelo (Pueblo Guaraní de Corrientes en el Consejo de Participación Indígena.) – Elida Barriga (Comunidad Mapuche Lafquenche Neuquén) – Luis Pilkiman (Coordinadora del Parlamento del Pueblo Mapuche Tehuelche de Río Negro ) – Hernán Sotelo (Karaí de Comunidad Guaraní Jahavere) – Jesica Millalonco (Nawe Wapy Ñgein) – Eduardo “Negro” Montes (Frente de Economía Social) – Hernán Sotelo (Karaí de Comunidad Guaraní Jahavere) – Ever García Lizarraga (MTE Rural CTEP) – Carlos Pissoni (H.I.J.O.S.) – Sergio Val (Fundación Che Pibe) – Gildo Onorato (Sec de politicas sociales Movimiento Evita) – Arnaldo Bocco (Ex Presidente del Banco Central, Director del Observatorio de la Deuda Externa) – Adrián Lutvak (Presidente de la Federación Universitaria de Buenos Aires)- Mariel Fernández  (Secretario Nacional del Movimiento Evita) – Carolina  Brandariz  (Secretario Nacional del Movimiento Evita) – Juan Manuel  Abal Medina  (Secretario Nacional del Movimiento Evita) – Gerardo  Rico  (Secretario Nacional del Movimiento Evita) – Raul “Pucho”  Lorenzo  (Secretario Nacional del Movimiento Evita) – Ernesto “Indio”  Paillialef  (Secretario Nacional del Movimiento Evita) – Lis  Díaz  (Secretario Nacional del Movimiento Evita) – Alejandro “Peluca”  Gramajo  (Secretario de Organización del Movimiento Evita) – Eduardo “Cholo”  Ancona  (Defensor del Pueblo Adjunto Buenos Aires) – Jonathan  Thea  (Seamos Libres) – Elizabeth Gomez Alcorta (Movimento de Profesionales por los Pueblos) – Natalia Vinelli (Barricada TV) Marina  Cardelli  (Seamos Libres) – Itai Hagman (Patria Grande) – Milagro Sala – Eleonora  Pedot  (Via Campesina) – Enrique Quique Viale (Abogado Ambientalista)

Dirigentes políticos

María Emilia  Soria (Diputada Nacional) – Lucila  de Ponti  (Diputada Nacional) – Felipe Solá (Diputado Nacional) Máximo  Kirchner (Diputado Nacional) – Axel  Kicillof (Diputado Nacional) – Fernando  Espinoza (Diputado Nacional) – Jorge Capitanich  (Ex Jefe de Gabinete de la Nación/ Ex Gobernador del Chaco/ Intendente de Resistencia) – Verónica Magario (Intendenta de La Matanza) – Facundo  Moyano  (Diputado Nacional) – Daniel Arroyo (Diputado Nacional) – Agustín  Rossi (Diputado Nacional) – Leonardo  Grosso  (Diputado Nacional) – José Luis Gioja (Diputado Nacional) – Silvia  Horne  (Diputada Nacional) – Fernando Pino  Solanas (Senador Nacional) – Leopoldo Moreau (Diputado Nacional) Laura  Alonso (Diputada Nacional) – – Martín  Sabbatella  (Presidente de Nuevo Encuentro) – Mario  Mazzitelli (Secretario General Partido Socialista Auténtico) – Wado De Pedro (Diputado Nacional) – Fernando “Chino”  Navarro  (Secretario Político del Movimiento Evita) – Andres Larroque (Secretario General La Cámpora) – Josefina González (Diputada Nacional) – Cristina  Britez  (Diputada Nacional) – Juan  Cabandie (Diputado Nacional) – Guillermo  Carmona (Diputado Nacional) – Pablo Carro (Diputado Nacional) – Silvina Frana (Diputada Nacional) – Carlos Castagneto (Diputado Nacional) – Daniela Castro (Diputada Nacional) – Daniel  Filmus (Diputado Nacional) – – Carlos  Kunkel (Diputado Nacional) – – Gustavo Cardesa (Presidente Partido Intransigente) – Araceli Ferreyra  (Diputada Nacional) – Nilda  Garré  (Diputada Nacional) – Mayra  Mendoza  (Diputada Nacional) – Horacio  Pietragalla (Diputado Nacional) – Gabriela Estevez (Diputada Nacional) – Monica  Macha (Diputada Nacional) – Analía Rach Quiroga (Diputada Nacional) – Oso  Leavy (Diputado Nacional) – Fernanda  Vallejos (Diputada Nacional) – Darío Martinez (Diputado Nacional) – Lucila  Masín (Diputada Nacional) – Martín  Pérez (Diputado Nacional) – Martín Doñate (Diputado Nacional) – Adrián Grana (Diputado Nacional) – Fernanda  Raverta (Diputada Nacional) – Rodrigo  Rodriguez (Diputado Nacional) – Santiago  Igon (Diputado Nacional) – Luana Volnovich (Diputada Nacional) – Rodolfo Tailhade (Diputado Nacional) – Alicia  Soraire (Diputada Nacional) – Veronica  Mercado (Diputada Nacional) – Josefina González (Diputada Nacional)- Roberto  Salvarezza (Diputado Nacional) – Marcelo Santillan (Diputado Nacional) – Alberto Siampini (Diputado Nacional) – Susana  González (Senadora Nacional) – Maria Ines  Pilatti Vergara  (Senadora nacional) – Rodolfo Filipponi (Intendente de Pascanas) – Gabriel Fernández (Intendente de Laborde) – Antonio  Bonfati  (Ex gobernador) – Silvina  Batakis (Ex Ministra PBA) – Alfredo  Beliz  (Diputado de Parlasur por Chubut) – Damian Brizuela  (Diputado de Parlasur por Provincia de Catamarca) – Jorge  Cejas  (Diputado de Parlasur por Rio Negro) – Eduardo Fuentes  (Diputado Provincial por Neuquén) – Hernán  Cornejo  (Diputado de Parlasur por Salta) – Tulio Enrique Caponio  (Diputado de Parlasur por Tucuman) – Gabriel  Mariotto  (Diputado de Parlasur por Buenos Aires) – Ana María  Corradi  (Diputada de Parlasur por Santiago del Estero) – Fernanda  Gil Lozano  (Diputada de Parlasur por Capital Federal) – Oscar Laborde  (Diputado de Parlasur por Provincia de Buenos Aires) – Cecilia  Merchan (Diputada de Parlasur por Córdoba) – Mario Metazza  (Diputado de Parlasur por Santa Cruz) – Julia Perié  (Diputada de Parlasur por Misiones) – Franco  Saillen (Legislador de la provincia de Córdoba) – Julio  Sotelo  (Diputado de Parlasur por Chaco) – Juan José  Strada  (Diputado de Parlasur por San Juan) – Jorge  Taiana (Diputado de Parlasur por Buenos Aires) – Eduardo Valdés (Diputado de Parlasur por Caba) – Diego Mansilla (Diputado de Parlasur por Santa Fé) – Patricia  Chialvo (Diputada Provincial) – Vilma Chiapell (Legisladora de la provincia de Córdoba) – Andrea  Conde  (Legisladora  CABA) – Martín Fresneda (Legislador de la provincia de Córdoba) – María Teresa Garcia (Senadora Provincial por Buenos Aires) – Patricia  Núñez (Concejal de Ciudad de Coronda) – Deborah Giorgi (Secretaria de Producción – Partido de la Matanza) – Alejandro  Karlem  (Diputado de Parlasur por Corrientes) – Carmen  Nebreda (Legisladora de la provincia de Córdoba) – Juan Monteverde (Concejal de Ciudad Futura) – Caren  Tepp  (Concejala por Ciudad Futura) – Patricia  Núñez (Concejal de Ciudad de Coronda) – Patricia “Colo”  Cubría  (Diputada Provincial) – Luis  Bhom  (Senador Provincial) – Martin  Sereno  (Diputado Provincial) – Natalia  Soria  (Diputada Provincial) – Ricardo  Vissani  (Diputado Provincial) – Eduardo  Tindiglia (Diputado La Pampa) – Cuto Moreno (Diputado Provincial por Buenos Aires) – Martín Ogando (Referente Patria Grande) – Itai Hagman (Referente Patria Grande) Florencia Saintout (Diputada Provincial por Buenos Aires) – José Ignacio Rossi (Diputado Provincial por Buenos Aires) – Facundo Tignanelli (Diputado Provincial por Buenos Aires) – Juan Agustín Debandi (Diputado Provincial por Buenos Aires) – Gabriel Godoy (Diputado Provincial por Buenos Aires) – Mariana Larroque (Diputada Provincial por Buenos Aires) – Lauro Grande (Diputado Provincial por Buenos Aires) – Fernanda Diaz (Diputada Provincial por Buenos Aires) – María Cristina Alvarez Rodríguez (Diputada Provincial por Buenos Aires) – Sergio Berni (Ex-Secretario de Seguridad de la Nación) – Maria Teresa Garcia. (Senadora Provincial) – Santiago Carreras (Senador Provincial) – Juan M Pignocco (Senador Provincial) – Cecilia Comerio (Senadora Provincial) – Gervasio Bozzano (Senador Provincial) – Gustavo Barrera (Intendente Villa Gesell) – Malena  Defuncio (Concejala 9 de julio) – Silvina  Batakis  (Ex ministra de Economia PBA) – Dario Díaz Perez Senador Provincial – Karina Nazabal Diputada Provincial (MC)

Dirigentes Religiosos

Padre Pepe Di Paola (Integrante del Equipo de Sacerdotes para las Villas de Emergencia) – Jorge Elbaum (Presidente del Llamamiento Argentino Judío) – Marcos María García (Sacerdote COMUN UNION) – Padre Toto de Vedia (Sacerdote) – Diác. Ricardo Carrizo (Integrante del Grupo de curas en la Opción por los Pobres) – Eduardo  de la Serna  (Integrante del Grupo de Curas en la Opción por los Pobres) – Ernesto  Narcisi (Sacerdote diocesano en Parroquia de Los Pirpintos, diocesis de Añatuya, Santiago del Estero) – Rodolfo  Viano (Cura franciscano en Arquidiócesis de Bahía Blanca) – Pbro. Juan Carlos  Di Sanzo (Parroquia Cristo Re, Diócesis de Chascomus) – Pbro. Ignacio J. Blanco (Parroquia Santa María Hudson, Diócesis de Quilmes) – Padre Carlos  Gómez (Parroquia Stella Maris, Arquidiocesis de La Plata) – Pbro. Gustavo Ricardo  Varela (Asesor Diocesano de Pastoral Social, Alto Valle de Rio Negro) – Padre Alejandro C.  Llorente (Parroquia Ntra. Sra. de la Merced, Arquidiócesis de Bs. As.) – Pbro. Juan Ángel  Dieuzeide (Parroquia Nuestra Señora del Carmen, Bariloche, Río Negro) – Pbro. Juan  D´Amico Parr (N. S. del Carmen dioc. B.Bca) – Natalia Noemí   Rodríguez (Grupo Justicia, Paz e Integridad de la Creación – Córdoba) – Movimiento de Misioneros de Francisco.

Intelectuales, académicos y dirigentes estudiantiles

Adrián  Paenza  – Adriana  Puiggros  – Alicia  Castro  – Daniel  Campi  – Ana  Franchi  – Marisa  Herrera  – Leandro  Andrini  – Carolina  Mera  (Decana Facultad de Ciencias Sociales UBA) – Graciela  Morgade  (Decana Filosofía y Letras UBA) – Fernando  Salino (Rector de la Universidad de La Punta) – Adrián  Lutvak (Presidente de la Federación Universitaria de Buenos Aires) – Alejandro  Villar  (Rector Universidad Nacional de Quilmes) – Nicolás  Trotta  (Rector de la Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo) – Jaime  Perczyk (Rector Universidad Nacional de Hurlingham) – Juan  Castelucci  (Rector Universidad Nacional de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur) – Ana  Catalano  (Vice Decana de la Fac. Cs Sociales UBA) – Gabriela  Dicker  (Rectora Universidad de Gral. Sarmiento) – Ana  Jaramillo (Rectora de la UN de Lanus) – Mauricio  Erben (Decano Fac. Ciencias Exactas UNLP) – Fernando  Porta  (Economista / Docente UNQ)  – Ana  Castellani  (Investigadora Conicet-UNSAM) – Arnaldo  Bocco  (Director Observatorio Deuda Externa UMET) – Emilce  Mooler (Investigadora Peptis – Citra / UMET) – Marta Novick  (Directora CITRA – CONICET / UMET) – Mariano  De Miguel  (Director del Instituto Estadístico de los Trabajadores) – María Mercedes Ferrero (CONICET)  – Sergio F. Job (Abogado/ Docente UNC) – Candela de la Vega (Investigadora UCC/ CONICET) – Daniel  Campi  – Ana Franchi  – Marisa  Herrera  – Leandro  Andrini  – Jose  Paruelo  – Hugo  Aimar  – Raquel  Chan  – Ayelen  Petracca (Presidenta del Centro de Estudiantes Sociales UBA) – Fabiana  Rios  – Victoria  Tolosa Paz  – Paula Lenguita  (Investigadores Autoconvocados) – Mara  Brawer  – Juan Manuel  Valdes  – Alberto  Kornblihtt  – Diego  Tatian  (ensayista, Universidad Nacional de Córdoba) – Marcelo  Ruiz  – Eduardo  Dvorkin  – Juan Pablo  Paz  – Sandra  Carli  – Rolando  Gonzalez  – Felix Requejo   – Mirta  Iriondo  – Patricia  Schilardi  – Jorge  Geffner  – Osvaldo  Uchitel  – Dora  Barrancos  – Andres  Kreiner  – Federico  Thea  (UNPAZ) – Hugo  Andrade  – Juan  Castelucci  – Diego  Hurtado  – Oscar  Galante  (Secretario Vin.Tec. UNGS) – Sergio  Angel (Inv Principal Conicet en INTECH) – Federico  Machado  (Secretario Ejecutivo FUA) – Gisella  Cernadas  (Presidenta de la Federación Universitaria de la Plata)  Mariana  Gotardo (Presidenta del Centro de estudiantes de Psicología UBA) – Lucas  Tavolaro (Presidente de Centro de Estudiantes de Ciencias Exactas UBA) – Silvina Pedraza  (Secretaria General de la Federación Universitaria de Villa María) – Johana Gabriela Lacour  Consejera Superior por el claustro estudiantil UNSE – Regina González  (Presidenta del CESOC de la Facultad de CP y RRII – UNR) – Estefania  Genesio  (Presidenta del CEP Facultad de Psicología UNR) – Sabrina  Márquez (Secretaria de Articulación Obrero Estudiantil de la Federación Universitaria de Córdoba) – Melanie Infante  (Secretaria General de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales UNCo) – Juan Pablo Paz (científico) – Jorge Aliaga (CONICET) – Fernanda Beigel (CONICET – Mendoza) – María Litter (Comisión Nacional de Energía Atómica) – Andrés Kreiner (Comisión Nacional de Energía Atómica – UNSAM) – Alicia Motta (investigadora principal CONICET) – Verónica Vildosola (CONICET) – Araceli Bellota (historiadora) – Marcelo Ruiz (Universidad Nacional de Rio Cuarto) – Juan Carlos Suarez Sandin (científico) – Diego Hurtado (docente UNSAM) – Rolando González José (CENPAT –CONICET)

Artistas

Mempo Giardinelli (escritor) – Martín  Kohan (Escritor)- Luciana Abad (Distribuidora de cortos) – Hugo Alvarez Rey (Actor) – Rodolfo Balocco (Docente) – Lola Berthet (Actriz) – Erna Elena Bonfiglioni  – Luciano Borges (Actor) – Victor Alejandro Camba – Ivan Chernov – Martín Coman (Actor) – Guido D’Albo (Actor) – Ale Darin (Actriz) – Ramiro Daniel Diaz  – Enrique Dumont (Actor) – Hugo Fernandez Panconi (Músico) – Debora Fideleff (Actriz) – Luisa Kuliok (Actriz) – Soledad Leone (Actriz) – Monica Lerner  – Virginia Lombardi (Actriz) – Maria Gabriela Lombardi – Omar Lopardo (Actor y director) – Maria Jose Malvares (Fotógrafa) – Adriana Mareque (Titiritera) – Alejandra Marino (Directora de cine) – Sebastian Mogordoy (Actor) – Gabriela Moyano (Actriz) – Marina Olmi (Artista plástica/Actriz) – Juan Palomino (Actor) – Marcelo Panizza (Actor) – DANIEL  Reyes (Actor) -Ximena Rijel (Actriz)- Mario Enrique Suarez (Actor) – Delia Tedin (Artista plástica) – Gimena Tur (Fotografa) -DANIEL  Valenzuela (Actor)-Alex Vanelli -Representante)-Susana Varela (Actriz)-Coni Vera (Actriz)-Eliana Wasserman (Actriz)-Juan Pablo  -lsson  (Sociólogo – Activista ambiental)-Francisco Alejandro Muzzio (Abogado/Profesor)-Eduardo  Hecker  (Economista UBA) – Felix  Herrero (Economista)  – Guillermo  Celaya (Abogado) – Cristina Banegas (Actriz) – Dolores Sola (Actriz y cantante)- Horacio Gonzalez (Filósofo) – Liliana Herrero (Cantante) – Carlos Berraymundo (Actor) -Juan Forn (Escritor)-Sergio  Chejfec (Escritor)-Ricardo  Straface (Escritor) – Ezequiel  Adamovsky (Escritor)  – Sergio  Bizzio (Escritor) – Lucía  Puenzo (Escritor) – Gustavo  Ferreyra (Escritor) – Anibal  Jarkowski (Escritor) – Marina  Mariasch (Escritor) – Juan José  Becerra (Escritor) – Paula  Pérez Alonso (Escritor) – Rodolfo  Rabanal (Escritor) – Selva Almada  (Escritor) – Guillermo Saccomano  (Escritor) – Guillermo Martínez  (Escritor) – Fernanda García Lao  (Escritor) – Daniel Link  (Escritor) – Tununa Mercado  (Escritor) – Noe Jitrik  (Escritor) – Liliana Heer  (Escritor) – Adriana Pérsico  (Escritor) – Cecilia Palmeiro  (Escritor) – Gabriela Bejerman  (Escritor) – Diego Bentivegna  (Escritor) – Esteban López Brusa  (Escritor) – Daniel Krupa  (Escritor) – Mariana Dimopulos  (Escritor) – Ariel Magnus  (Escritor) – Sebastián Bianchi  (Escritor) – Juan Bautista Duzeide  (Escritor) – Christian Kupchik  (Escritor) – Jorge Consiglio  (Escritor) – Luciana De Mello  (Escritor) – José Pablo Feinmann  (Escritor) – Virginia Feimann  (Escritor) – Liliana Viola  (Escritor) – Maristella Svampa  (Escritor) – Horacio GonzáleZ  (Escritor) – Norberto Galasso  (Escritor) – Aurelio Narvaja  (Escritor) – Ilda Lucchini  (Escritor) – Ricardo Straface  (Escritor)Daniel Devita (músico) – Carlos March (actor) – Horacio Peña (actor) – Marcela Ferradas (actriz) – Nicolas Pauls (músico) – Diego Frenkel (músico) – Ignacio Copani – Leo Vinci (artista plástico) – Marcelo Figueras (escritor) – Erika Halvorsen (escritora) – Hugo Urquijo (director de teatro) – Javier Margulis (director de teatro) – Liliana Herrero – Dady Brieva – Pablo Echarri – Darío Grandinetti – Adriana Varela – Cristina Banegas – Federica Pais – Viviana Saconne – Dolores Solá (cantante) – Eleonora Wexler – Mex Urtizberea – Jean Pierre Noher – Paola Barrientos – Osmar Nuñez – Luisa Kuliok – Pompeyo Audivert – Ingrid Pellicori – Maria Fiorentino (actriz) – Victoria Onetto – Horacio Roca – Beatriz Spelzini (actriz) – Ana María Picchio – Horacio Fontova – Claudio Villaruel – María Onetto – Benjamía Avila (director de cine) – Pedro Saborido – Luis Ziembrowski – Katya Alemann – Carlos March (actor) – Horacio Peña (actor) – Marcela Ferradas (actriz) – Nicolas Pauls (músico) – Diego Frenkel (músico) – Ignacio Copani – Leo Vinci (artista plástico) – Marcelo Figueras (escritor) – Erika Halvorsen (escritora) – Hugo Urquijo (director de teatro) – Javier Margulis (director de teatro) – Juan Benitez (músico) – Barbara Gravinsky (cantante) – Gabriel Torres (músico) – Mavi Diaz (cantante) – Ana Pauls – Raul Rizzo – Conrado Geiger – Cristina Fridman – Arturo Bonin – Ernesto Larrese – Roly Serrano – Gonzalo Urtizberea – Maria Glezer – Claudia Carpena – Coni Vera – Susana Cart – Lola Berthet (actriz) – Raquel y Jorge Witis – Mónica Scaparonne – Anabel Cherubito – Daniel Fanego (actor) – Celsa Mel Gowland (cantante) – Ariel Prat (músico) – Esteban Morgado (músico) – Bruno Signaroli (músico Non Palidece) – Bernarda Llorente (actriz) – Claudio Da Passano (actor) – Carlos Barragán – Sandra Russo (periodista) – Juan Benitez (músico) – Barbara Gravinsky (cantante) – Gabriel Torres (músico) – Mavi Diaz (cantante) – Ana Pau – Rolando Andrade Stracuzzi (fotógrafo) – Marian Farias Gomez – Marcelo Melingo (actor) – Roxana Randón (actriz) – Claudio Da Passano (actor) – Victor Hugo Morales – Jorge Alemán (psicoanalista) – Araceli Bellota (historiadora) – Edgardo Mocca (periodista) – Noralih Gago (comunicadora) – Hugo Paredero (periodista) – Gabriela Radice (periodista) – Enrique Masllorens (periodista) – Carlos Barragán – Sandra Russo (periodista) –  –

…………………. Siguen las firmas.

Big Data y periodismo en Latinoamérica (II)

Fuente original: Big Data y periodismo en Latinoamérica (II)

2018-06-20 13:56:02 / web@radiorebelde.icrt.cu / Laura Barrera Jerez

Big data y periodismo en Latinoamérica

Es evidente la marcada influencia de estilos europeos y norteamericanos, en el periodismo de datos latinoamericano, los cuales generalmente se enriquecen con iniciativas regionales.

Además, se destacan experiencias similares del uso del big data en otros sectores: “A partir de la complementación de las economías latinoamericanas, el uso apropiado del big data puede aumentar las interrelaciones y la cohesión en toda la región, sobre todo, por su vinculación a una perspectiva proactiva de la gestión de la comunicación basada en la escucha activa de los públicos”, refiere el Latin American Communication Monitor 2016 – 2017. Tendencias en comunicación estratégica: big data, automatización, engagement, influencers, coaching y competencias.

Organismos regionales como la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) le han dado gran valor a este tópico. Es por ello que desde marzo de 2017 lanzaron el proyecto Big Data: Grandes datos para la economía digital en América Latina y el Caribe, con financiamiento de la Cuenta para el Desarrollo de las Naciones Unidas, y que, según sus propios objetivos, busca mejorar las capacidades nacionales para la medición de la economía digital y el diseño de políticas basadas en evidencia, a través del big data y su combinación con estadísticas tradicionales.

Big data y periodismo en Latinoamérica

A pesar de tales avances y perspectivas en sectores como el económico, las conclusiones del LCM 2016-2017 plantearon que en el área de la investigación académica en relaciones públicas y gestión de la comunicación apenas se ha comenzado a reconocer la importancia y potencial del big data, pese al salto cualitativo que supone para la profesión. Debido a esto, Latinoamérica presenta un ligero retraso en comparación con otras regiones y casi la mitad de los profesionales encuestados aseguró que les faltan habilidades analíticas para manejar el big data (45,1%) y tiempo para estudiarlo o analizarlo (35,9%).

Big data y periodismo en Latinoamérica
Presentación que formó parte de la conferencia impartida recientemente por la profesora Beatriz Pérez Alonso a periodistas del Instituto Cubano de Radio y Televisión

Por ello se plantea que en los medios de comunicación, figuras como los intermediarios de datos, desarrolladores de software, investigadores o periodistas deben manejar habilidades que les permitan integrar conocimientos.

Hoy se concibe al periodismo de datos como una evolución del periodismo de precisión, cuya práctica, a su vez, se forjó del periodismo de investigación.

“El periodismo de datos también supone una nueva forma de contar historias, una nueva narrativa visual que combina la visualización de los datos, pero que también deja abierta la construcción de una narración propia del lector, lo que remite de nuevo a lo hipertextual, la web y la web semántica”, diría el doctor Adolfo Antón Bravo.

Big Data y periodismo en Latinoamérica (I) (+Infografías)

Fuente original: Big Data y periodismo en Latinoamérica (I)

2018-06-19 19:16:50 / web@radiorebelde.icrt.cu / Laura Barrera Jerez

Big Data y periodismo en Latinoamérica

El 37,8% de profesionales en Latinoamérica consideran que el uso del big data y los algoritmos para la comunicación será el segundo tema más importantes para la gestión de comunicación en 2019, aunque solo una cuarta parte de los profesionales de la comunicación es consciente de que el big data puede cambiar la profesión, según el “Latin American Communication Monitor 2016 – 2017. Tendencias en comunicación estratégica: big data, automatización, engagement, influencers, coaching y competencias”.

Big Data y periodismo en Latinoamérica

En América Latina, en el contexto de convergencia de la política, el periodismo y los actores sociales, se destaca el creciente flujo informativo big data, sobre todo el derivado de plataformas de redes sociales. Así lo avalan los resultados del estudio citado anteriormente así como el informe del Primer Congreso Internacional de Periodismo Convergencias mediáticas y nueva narrativa latinoamericana (2017).

Big Data y periodismo en Latinoamérica

En el artículo “Cómo crear un equipo de periodismo de datos: consejos prácticos para unir programadores y periodistas”, publicado en el libro: Periodismo Innovador en América Latina (2017), Fabiola Torres López, fundadora y editora de Ojo Público, explica que en América Latina, la brecha tecnológica en el periodismo es grande, pero resulta alentador que ocho periódicos y seis sitios digitales nativos hayan formado equipos de periodismo de datos inspirados en las experiencias de The New York Times, The Guardian, ProPublica y Los Ángeles Times.

En nuestro continente, generalmente las unidades de trabajo que se dedican al periodismo de datos tienen características diversas (en cuanto a número de integrantes, perfiles, dinámicas), no obstante, varios premios y reconocimientos (regionales y mundiales) avalan ya el quehacer de estos profesionales.

Big Data y periodismo en Latinoamérica
Fuente: Latin American Communication Monitor 2016 – 2017. Tendencias en comunicación estratégica: big data, automatización, engagement, influencers, coaching y competencias

Muchas referencias sobre el tema provienen de los estudios de Sandra Crucianelli, experta en Searching Web, en Periodismo de Investigación y Periodismo de Precisión, con énfasis en fuentes digitales y Data Journalism. Así consta en la segunda edición de Herramientas digitales para periodistas (2013) donde presenta una fórmula para explicar el Periodismo de Datos:

Big Data y periodismo en Latinoamérica

Por otro lado, además de funcionar para la narración de historias, estas herramientas permiten crear otras bases de datos que pueden ser utilizadas a mediano o largo plazo. En ese proceso en el que intervienen equipos transdisciplinares se estudian los antecedentes, los significados y las repercusiones de esas cifras en aras de determinar tendencias, definir temas de análisis, prever comportamientos, etc.

No obstante, aún algunos profesionales del sector entienden al periodismo de datos solo como instrumento para ampliar las posibilidades de construcción de noticias y otros géneros. A esa percepción debemos agregar que muchos trabajos periodísticos se sustentan en datos y sus análisis, no como simples apoyos, sino como eje central de las publicaciones.

Big Data y periodismo en Latinoamérica

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