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¿Quién fue responsable del incendio de la ayuda humanitaria para Venezuela? – New York Times

CÚCUTA, Colombia – Era una narrativa que cuajaba bien con las críticas por autoritarismo contra el gobierno venezolano: las fuerzas de seguridad, bajo órdenes del presidente Nicolás Maduro, prendieron fuego a un convoy de ayuda humanitaria mientras millones de personas en su país padecen enfermedades y hambruna.

El vicepresidente estadounidense, Mike Pence, escribió que el “tirano en Caracas bailó” mientras sus secuaces “quemaban comida y medicinas”. El Departamento de Estado estadounidense publicó un video en el que se afirmaba que Maduro ordenó la quema de los camiones. La oposición venezolana se refirió a las imágenes de la ayuda en llamas, reproducidas por medios y televisoras en toda América Latina, como evidencia de la crueldad de Maduro.

Pero hay un problema: parece que fue la misma oposición —y no los hombres de Maduro— quien accidentalmente prendió fuego al camión.

Grabaciones no publicadas y obtenidas por The New York Times, así como filmaciones que sí se difundieron —incluidas tomas compartidas por el gobierno colombiano, que ha culpado a Maduro del incendio—, permitieron hacer una reconstrucción de lo sucedido. Esta sugiere que un cóctel molotov lanzado por un manifestante en contra del gobierno es el causante más probable del incendio.

En algún momento, una bomba casera hecha con una botella fue lanzada a las fuerzas de seguridad que bloqueaban un puente que conecta a Colombia y Venezuela para impedir que los camiones con la ayuda pudieran cruzar.

Pero el trapo usado para que estallara la mezcla del coctel se separó de la botella y, ya encendido, voló hacia el camión.

Unos segundos después la grabación muestra a ese camión en llamas.

El mismo manifestante es visible en otro video, unos veinte minutos antes de lo sucedido, impactando otro camión con un coctel Molotov, sin que ese vehículo se quemara.

El gobierno venezolano fue ampliamente condenado después del incendio de la ayuda en febrero.

Más de tres millones de personas han huido de Venezuela por la crisis humanitaria causada por los malos manejos económicos de Maduro y su gobierno. Los opositores políticos que siguen en el país han sido reprimidos por las fuerzas de seguridad; varios fueron arrestados, torturados o forzados a exiliarse. Muchos manifestantes han sido asesinados durante las protestas y muchos más han resultado heridos.

Varios de los críticos de Maduro lo acusan de haber ordenado la quema de los medicamentos en el enfrentamiento fronterizo a pesar de que muchos venezolanos han muerto en los hospitales por la escasez de equipo y medicinas.

Sin embargo, la afirmación de que los camiones llevaban medicinas tampoco parece tener fundamento, según videos y entrevistas.

La Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), principal proveedor de la ayuda que estaba en el puente para ser cruzada desde Cúcuta, no tenía medicamentos listados entre los objetos que anunció como donación. Un funcionario de alto nivel que estaba en el puente ese día de febrero le dijo a The New York Times que el envío quemado contenía suministros como guantes y tapabocas, pero no medicamentos. Videos revisados por el Times muestran que algunas cajas tienen kits de cuidado e higiene, que, según lo que los estadounidenses identificaron en sus listas, tenían suministros como jabón y pasta dental.

Aun así, persiste la acusación de que Maduro quemó medicinas.

“Maduro ha mentido sobre la crisis humanitaria en Venezuela; contrata a criminales para quemar comida y medicamentos destinados para el pueblo venezolano”, escribió John Bolton, asesor de seguridad nacional de Donald Trump, en un tuit publicado el 2 de marzo.

Después de ser contactados por el Times acerca de estas afirmaciones, funcionarios estadounidenses emitieron un comunicado más cauto sobre cómo habría iniciado el incendio.

“Relatos de testigos presenciales indican que el fuego empezó cuando las fuerzas de Maduro bloquearon con violencia la entrada de la asistencia humanitaria”, dice el comunicado. No especifica si esas fuerzas de Maduro iniciaron las llamas.

Funcionarios estadounidenses también hicieron notar que, sin importar las circunstancias, consideran responsable a Maduro porque bloqueó el paso de la ayuda humanitaria, castigando a los venezolanos necesitados.

“Maduro es responsable, por crear las condiciones de violencia”, indicó Garrett Marquis, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos. “Sus matones negaron la entrada de toneladas de alimentos y medicinas mientras miles de voluntarios valientes buscaban resguardar y entregar la ayuda a familias venezolanas”.

El intento de ingresar la ayuda generó una confrontación que no se había visto en la frontera entre Colombia y Venezuela en años.

El 23 de febrero, la oposición venezolana planeaba atravesar un bloqueo militar impuesto por Maduro con la expectativa de que las fuerzas de seguridad del gobierno rompieran con él en vez de ser señaladas por no dejar pasar una ayuda tan necesitada. Los opositores argumentaron que entonces habría una cascada de deserciones militares que dejaría sin apoyo al gobierno.

En vez de eso, las fuerzas de seguridad de Maduro y pandillas vinculadas al gobierno atacaron a los manifestantes, que llegaron armados con piedras y bombas molotov. Uno de los camiones resultó quemado en el enfrentamiento, y eso encendió una amarga confrontación sobre quién había sido responsable.

El gobierno de Maduro también ha hecho afirmaciones sin fundamentos, como la permanente insistencia de que no hay escasez de alimentos en Venezuela.

Además, ha reclamado que el envío de la ayuda en realidad tenía suministros caducos o armas estadounidenses.

Pero una de las afirmaciones que sí sería confirmada por evidencia es la de que fueron los manifestantes quienes empezaron el incendio.

“Trataron de montar el falso positivo de que supuestamente el pueblo” había quemado los vehículos de carga “que traían comida podrida”, dijo Maduro el 27 de febrero. Pero “fueron ellos mismos, los delincuentes que [Iván Duque] pagó”, aseguró ante una multitud, en referencia al presidente colombiano.

El día del incendio el gobierno de Colombia estuvo entre quienes promovieron la teoría de que Maduro era responsable de ordenar el incendio. La vicepresidenta Marta Lucía Ramírez publicó una fotografía de lo que llamó “uno de los camiones incinerados por los colectivos por orden de Maduro”.

Después de la destrucción del vehículo el gobierno colombiano envió capturas de la videovigilancia en el puente fronterizo a funcionarios estadounidenses y periodistas colombianos, de acuerdo con oficiales y reporteros que los recibieron.

El video fue editado para que mostrara a círculos de gente alrededor de las fuerzas de seguridad venezolanas que lanzaban gas lacrimógeno, que estallan al hacer impacto, hacia el convoy. Otras imágenes muestran al camión estallar en llamas con la implicación de que los funcionarios venezolanos fueron responsables.

Pero a esas tomas distribuidas por el gobierno colombiano les falta un periodo de trece minutos antes de que iniciara el incendio. Los oficiales de la oficina de Duque no publicaron el video completo después de varias solicitudes del Times.

Los manifestantes que lanzaron cocteles molotov desde el puente insistieron en que las fuerzas de Maduro y no sus bombas caseras iniciaron el fuego.

Junior José Quevedo, de 23 años, dijo que había llegado a las siete de la mañana de ese sábado y que intentó convencer a los policías de que dejaran pasar la ayuda. “Pero después llegó otro grupo armado, que eran colectivos”, en referencia a las pandillas aliadas al gobierno.

Adalberto Rondón, otro manifestante que lanzó bombas en el puente ese día, dijo que fue la Guardia Nacional Bolivariana la que empezó el incendio.

Su relato fue retomado ese día por funcionarios estadounidenses.

“Cada uno de los camiones incendiados por Maduro llevaba veinte toneladas de comida y medicinas”, escribió en Twitter el senador republicano por Florida Marco Rubio, al repetir una afirmación de una televisora colombiana que estaba en el puente. “Esto es un crimen y si la ley internacional significa algo entonces él debe pagar un alto precio por esto”.

Cuando el Times buscó a su oficina para conseguir declaraciones, un vocero de Rubio no hizo mención de responsabilidades por el incendio del camión e indicó en un comunicado que “Maduro tiene la responsabilidad plena por la destrucción de la ayuda humanitaria”.

Juan Guaidó, el líder de la oposición, mantiene que la ayuda tenía medicinas y que también fue quemada por Maduro.

Un portavoz de Guaidó, tras ser contactado por el Times el 7 de marzo sobre la información posiblemente contradictoria respecto del contenido del camión, dijo que “no tenía información precisa” y refirió las preguntas a la parlamentaria Gaby Arellano, encargada de la distribución de ayuda.

Arellano no pudo ser contactada esta semana, pero cuando fue entrevistada por el Times en el puente poco después del incendio del camión, el 23 de febrero, dijo que no llevaba medicamentos.

“Había tapabocas, jeringas, guantes, eso que usan en los quirófanos”, declaró entonces.

Arellano también dijo que las fuerzas de seguridad de Maduro habían quemado el envío y que sus fuerzas lanzaron latas de gas lacrimógeno que estallaron contra el vehículo.

“La bomba lacrimógena, sabes que hay una bomba cuando cae, echa candela”, indicó la parlamentaria. “Como eran cajas [en el camión] a lo que le cayó la primera, se prendió completo”.

Cuando el Times le preguntó si pensaba que había sido a propósito, comentó: “No tiene otra lógica, ¿no? Está el mundo, los medios estaban ahí en vivo. Hay videos para ver de todo”.

“Para lograr cambios, Snowden tuvo que eludir el sistema” | Página12

Fuente original: “Para lograr cambios Snowden tuvo que eludir el sis… | Página12

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Entrevista a Ben Wizner, abogado principal del arrepentido más famoso del mundo.
Antes de hacerse cargo de la defensa del ex espía que denunció los programas de vigilancia masiva de celulares y servidores de Internet que llevan adelante los servicios de inteligencia de Estados Unidos, Wizner defendió a víctimas de tortura y secuestros de la CIA en el exterior así como a prisioneros de Guantánamo. Dice que Snowden está más conectado que nunca y que Trump no salió de un repollo.

PáginaI12 En Estados Unidos

Desde Nueva York

Desde su oficina repleta de papeles en un rascacielos que se alza en la punta inferior de la isla de Manhattan, Ben Wizner maneja o sugiere o controla la agenda del disidente exiliado más famoso de mundo. Joven, rápido e implacable, sofisticado y arrogante en lo intelectual, emergente de la izquierda liberal urbana que crece en la resistencia al huracán Donald, Wizner  actúa desde el 2013 como el abogado principal –y algo más–de Edward Snwoden, el ex espía que conmovió al mundo ese año al revelar los programas de vigilancia masiva de Estados Unidos. Graduado de Harvard, ex profesor de leyes de New York University, director del Proyecto de Libre Expresión, Privacidad y Tecnología de la ONG progresista más poderosa del país, la ACLU,  en esta entrevista Wizner, de 47 años, analiza el legado de Snowden, revela detalles íntimos sobre su exilio en Rusia y traza un crudo retrato de las amenazas a la democracia y a los derechos humanos en tiempos de Trump.

–Antes de Snowden usted trabajó con otros arrepentidos. ¿Podría explicarme cómo se especializó en el tema?

–No me considero un especialista en arrepentidos  no soy un experto en todos los vetustos remedios administrativos que existen el sistema legal de Estados Unidos para arrepentidos. Para mí,  la verdadera Ley del Arrepentido es la primera enmienda de la Constitución (de EE.UU., que garantiza la libertad de expresión). Lo que me llevó a este trabajo es que empecé a trabajar como abogado en la Unión por las Libertades Civiles  Estadounidenses (ACLU, en inglés)  cinco semanas antes del atentado del 11-9. Entonces sin saberlo empecé como defensor de derechos humanos en un momento de sobrerreacción al 11-9.  Representé a víctimas de tortura, a víctimas de secuestros en el exterior, a gente que apareció en listas negras de terroristas, a gente bajo vigilancia, a prisioneros de Guantánamo. Este es el trabajo principal que hice durante mi primera década en la ACLU. Durante el gobierno de Bush hijo estuve involucrado en el caso de una arrepentida, una traductora del FBI llamada Cibel Edmonds, que había sido despedida después de denunciar serias irregularidades en investigaciones. Ese caso me dio una lección sobre cómo responde la comunidad de inteligencia estadounidense en esa clase de situaciones. Aunque la información que Edmonds necesitaba para ganar su caso de despido injustificado era información pública, el FBI se defendió diciendo que su derecho a preservar secretos de estado significa que no podemos litigar el caso sin dañar la seguridad nacional. Y tres salas de la justicia federal aceptaron ese argumento y no permitieron que Edmonds presentara su caso. Ese mismo privilegio de secretos de estado se usó para negarles  la posibilidad de ser escuchados en los tribunales a prácticamente todas las víctimas del programa de tortura de la CIA. Ninguna corte dijo jamás que el programa era legal. Ninguna corte dijo que la tortura no ocurrió. Pero de hecho ninguna víctima fue compensada porque la CIA le decía a la corte federal “desafortunadamente no podemos llevar adelante este juicio sin revelar secretos de estado y por lo tanto dañar la seguridad nacional” y entonces los casos eran archivados. Todo esto me preparó para el caso Snowden.

–Pero los dos psicólogos que diseñaron el programa de tortura de la CIA sí llegaron a juicio, justamente por una demanda de la ACLU.

–No llegó a juicio, arreglamos antes de eso el año pasado. Pero fue la primera vez que una víctima de tortura pasó la primera barrera de una moción para archivar el caso en base al secreto de estado. Fue un caso contra dos psicólogos llamados Mitchell and Jassen,  quienes habían diseñado las llamadas “técnicas reforzadas de interrogatorios” (eufemismo de la CIA para disfrazar la tortura). Ese caso, el día antes del juicio, fue arreglado con un acuerdo confidencial. Esto fue positivo para los querellantes porque pudieron obtener algún tipo de compensación, pero también significa que seguimos sin tener una sola corte en Estados Unidos que falle acerca de la legalidad del programa de tortura.

–¿Entonces por qué arreglaron?

–La decisión de llegar a un acuerdo es de los clientes, no de los abogados.

–Recien usted comentaba que todo esto lo preparó para ser el abogado de Snowden.

–La razon por la cual estaba tan preparado para ayudar a Snowden es que uno de los cuestionamientos que recibe es: ¿por qué no usó el sistema para llevar adelante su queja? ¿ por qué no se quedó acá y enfrentó las consecuencias, en vez de escapar a otro país? Mi respuesta es que yo me pasé 10 años tratando de usar el sistema con víctimas de tortura, con víctimas de grandes violaciones a los derechos humanos y el sistema nos contestó que nos vayamos, que no hay remedio para ese tipo de casos. Por lo tanto no tengo mucha paciencia con el argumento de que si alguien denuncia un sistema de vigilancia masiva a su jefe algo grande va a pasar. La única manera en que Snowden iba a lograr cambios era llevar esta información al público. No a su supervisor o al supervisor de su supervisor. Cuando Snowden hizo su denuncia  el presidente Obama se defendió diciendo que las actividades que estaban siendo reveladas (pinchaduras masivas de celulares y servidores de internet) habían sido aprobadas por los tres poderes del estado. Básicamente decía la verdad, pero ése era el problema: En cuanto la opinión pública se enteró, los tres poderes cambiaron de opinión. El presidente dijo que la NSA (Agencia de Seguridad Nacional, en inglés) había ido demasiado lejos e impuso restricciones, incluyendo a la vigilancia en el exterior. El Congreso impuso restricciones a la vigilancia de la NSA por primera vez desde la década del 70. Y las cortes federales, que siempre se habían rehusado a tomar casos de vigilancia masiva  por razones de seguridad nacional, empezaron a aceptarlos y a fallar que esos programas son ilegales porque violan la Constitución.  Nada de esto hubiera ocurrido si Snowden hubiera usado el sistema en vez de eludirlo.

–¿Como es trabajar con él? 

–Ha sido una de las experiencias más significativas de toda mi vida. La mayoría de nosotros no cambia el mundo por sí mismo. Como mucho ayudamos a que suceda. Pero de vez en cuando aparece alguien como él que toma este riesgo histórico que permite cambiar de manara radical el comportamiento de la población  mundial. Mi trabajo es ayudarlo a ser más efectivo. No ha sido una representación legal tradicional. Normalmente en un caso legal gran parte de mi trabajo es conseguir un resultado judicial favorable para mi cliente. Pero desde el primer día él me dijo: “ hagamos eso cuando tengamos tiempo.” Por eso nuestro foco principal como abogados suyos es  ayudarlo a obtener reformas, ayudarlo a cumplir su misión política, antes que defender sus intereses legales, aunque obviamente debemos hacer las dos cosas.

–¿Como es su situación acá y en Rusia?

–El no quiere que le tengan lástima. Te diría que está más conectado socialmente que cuando trabajaba para el gobierno, dado que había entrado a los servicios de inteligencia cuando tenía unos 20 años y trabajó mucho tiempo bajo anonimato en el exterior. Nunca estuvo insertado en un grupo familiar o de amigos en el que podía hablar libremente de lo que hacía y forjar vínculos afectivos, excepto por su novia y su familia inmediata. Ella se mudó con él en Rusia, lo cual él le agradece eternamente, pero además ahora está en contacto con abogados y aliados, periodistas y amigos. Desde adolescente sus interacciones fueron a través de internet y mantiene su acceso a la red. Por lo tanto está  más conectado al mundo en su exilio que cuando trabajaba para el gobierno. Su situación legal  es que  tiene residencia legal en Rusia, renovable cada tres años, así que por lo menos hasta abril del 2020 puede vivir en Rusia y no tenemos motivos para pensar que su permiso de residencia no le sería renovado si debe permanecer más tiempo en Rusia. Ya le han renovado el permiso una vez, pero él no tiene ningún control sobre eso. Ha habido muchos rumores de que por la relación cercana entre Trump y Putin la situación de Snowden podría peligrar. No tenemos manera de saber si eso es cierto o no.  El dice que va a seguir hablando libremente, que si su seguridad fuera su prioridad todavía estaría viviendo en Hawaii y nunca hubiera dejado su trabajo bien remunerado. Como es de público conocimiento (Snowden) continúa criticando no solo al gobierno estadounidense pero también al ruso, a pesar de advertencias de personas como yo que le decimos que no sabemos si es la mejor estrategia para su seguridad. Pero así es él.

–¿Como lo va a tratar la historia?

–Cada vez que alguien da un paso adelante como hizo él y no solo revela información secreta pero pone a los servicios de inteligencia estadounidenses bajo una luz completamente distinta a nivel global , se puede esperar la respuesta retórica que él recibió. No creo que fue ingenuo cuando se metió en esto, ni pensó que el mundo le iba a agradecer lo que hizo. Pero la historia suele ser muy bondadosa con los arrepentidos. Cuando Daniel Ellsberg publicó los Papeles del Pentágono lo acusaron de ser un espía ruso  y el gobierno de Nixon dijo que Ellsberg le había entregado una copia de los papeles a la embajada rusa. Ahora Ellsberg es un héroe nacional, prácticamente ha sido santificado.

–¿Como es vivir en tiempos de Trump? Como afectó las libertades civiles y los derechos humanos el actual gobierno?

–Creo que Trump es fundamentalmente autocrático y antidemocrático. Pero no es único ni novedoso. No es el primer presidente estadounidense en partir el pan con dictadores y autócratas de otros países. No es el primero en nombrar jueces federales y jueces supremos derechistas. No es el primero en facilitar la corrupción y transferir ingresos de la clase media a los ricos. Todo esto venía ocurriendo rutinariamente en la centroderecha estadounidense desde hace mucho tiempo. Creo que donde Trump es novedosamente peligroso es en que no está conectado a ninguna tradición política ni es él mismo un político. Y en un momento de peligro, por ejemplo en un ataque terrorista, no va a mostrar ningún respeto por las tradiciones y las instituciones democráticas. Además, su voluntad de promover xenofobia en contra de los inmigrantes de México y Centroamérica y los musulmanes en general es genuinamente peligrosa y de hecho gran parte del trabajo de la ACLU de los últimos años ha sido combatir es agenda xenófoba. Pero no creo que Trump fue instalado en EE.UU. por el líder ruso o que represente algo que es completamente opuesto a la historia y los valores de EE.UU., como si EE.UU. hubiera sido una democracia perfecta hasta que llegó Trump.

–¿Cómo siente que afectó la reputación de Estados Unidos en el mundo la incapacidad de cerrar la cárcel de Guantánamo y las declaraciones de Trump y de altos funcionario de su gobierno en favor de la tortura?

–Antes de hablar de Trump hablemos de Bush y de Obama. Porque el gobierno de Bush echó para atrás medio siglo el consenso global sobre tortura al implementar en esencia una conspiración para torturar en las fuerzas armadas y los servicios de inteligencia.

–¿Por qué habla de una conspiración?

–Porque fue una conspiración. Los líderes que lo autorizaron sabían que era ilegal, pero conspiraron para crear un canal legal para que abogados corruptos escribieran directivas diciendo que algo que siempre habíamos juzgado como ilegal ahora era legal. Fue una conspiración de tortura e impunidad.  Y el gobierno de Obama echó para atrás medio siglo el consenso sobre la penalización de la tortura cuando protegió del alcance de la ley a los arquitectos de la tortura. Obama dijo: “tenemos que mirar  para adelante, no para atrás.” Estoy seguro que a cualquier criminal encarcelado le gustaría haber escuchado eso en referencia al delito que cometió. Esa decisión de no permitir que las cortes juzguen la legalidad de los programas de tortura abrió el camino para que  venga Trump y diga “deberíamos tener el submarino (una forma de tortura) otra vez”.  Para ser claros no hay evidencias  de que el gobierno de Trump haya retomado la práctica de torturar. Hasta donde sabemos, se dejó de torturar en el 2006, cuando los militares y los servicios se dieron cuenta de que  es una práctica peligrosa y aunque ellos no fueran juzgados por llevarla adelante, torturar les traería otras consecuencias negativas.  También debo decir que nadie ha sido enviado a Guantánamo desde el gobierno de Bush.  Todavía tenemos decenas de personas detenidas ahí, pero nadie fue llevado ahí desde el 2006.  Pero en general creo que usted tiene razón. La retórica de Trump acerca de los derechos humanos le da amparo al régimen saudita,  al presidente  filipino, a Myanmar, y también a China y Rusia,  para que realicen grotescos abusos a los derechos humanos y que apunten sus dedos a Estados Unidos y digan: ¿Ellos son los que nos van a decir cómo comportarnos? Guantánamo sigue abierta y ni siquiera pudimos cicatrizar esa herida pustulenta. No es un problema  creado por Trump, es un problema que Trump empeoró.

–¿Que va a pasar en la elecciones del mes que viene? 

–No quiero hacer predicciones porque me equivoco muy seguido. Lo que veo es una ola de fuerzas antidemocráticas en todo Occidente y más allá. Veo que la democracia se encoge en Turquía, en Hungría, en Polonia, en Israel, en China, en Rusia, en el Reino Unido con el Brexit, en Estados Unidos, en Italia, en Arabia Saudita. Paradójicamente, al menos en Estados Unidos hay razones para ser optimistas con respecto a la reacción hacia Trump. Parte del manual del autócrata es atacar y achicar a los medios y a la sociedad civil. Y lo que vemos acá es que ONGs como la mía han crecido exponencialmente. La ACLU tenía 480 mil miembros el día de la elección. Ahora tenemos dos millones. Esto es, gente que aportan dinero mensualmente para apoyar nuestro trabajo. Los grandes medios como el New York Times y el Washington Post,  más allá de que uno coincida con  su enfoque periodístico, son importantes para la democracia y hoy dan ganancia y su base de lectores ha experimentado una tremenda expansión. Y a pesar de todos los ataques de Trump no creo que alguien pueda decir que los medios están más débiles hoy por culpa de Trump. Puede ser que los estadounidenses empiecen a entender que ejercer la democracia va más allá de votar cada cuatro años y que necesitamos invertir en instituciones que defiendan la democracia. Mucho dependerá de lo que pase en las elecciones de noviembre.

Truchada que resultó traspié | Varios líderes europeos inflaron el currículum o plagiaron la tesis | Página12

Fuent original: Truchada que resultó traspié | Varios líderes europ… | Página12

Giuseppe Conte asumió como premier de Italia pese a los cuestionamientos que tuvo por haber maquillado su CV. Una práctica que empujó a la caída a la dirigente del PP español, Cristina Cifuentes, al igual que a otros políticos.

El abogado italiano Giuseppe Conte estrenó este fin de semana su cargo como Primer Ministro de Italia, pero no lo logró sino después de una semana de pura adrenalina política que comenzó con los cuestionamientos que surgieron al descubrirse que había inflado su currículum. Si bien las revelaciones en cuanto a sus calificaciones académicas finalmente no le costaron el cargo, otros líderes europeos no tuvieron la misma suerte. En lo que va de esta década se conocieron casos en los que una presidenta regional de Madrid, un ministro de defensa alemán y un presidente húngaro tuvieron que renunciar por acusaciones similares.

Un artículo publicado por el diario estadounidense The New York Times reveló que Conte no había asistido a ningún curso de la Universidad de Nueva York (NYU) como indicaba su CV. “Una persona con ese nombre no aparece en ninguno de nuestros registros, ni como estudiante ni como miembro de la facultad”, aseguró una vocera de NYU, Michelle Tsai. Esa declaración provocó una seguidilla de declaraciones de distintas entidades académicas que negaban la participación del hoy premier en sus ateneos. Ni la Universidad de Pittsburgh (Estados Unidos) ni la Universidad de Malta tenían registros de Conte en sus archivos. El jurista también alegaba haber perfeccionado sus estudios en un instituto de Viena, la capital austríaca. Sin embargo, el diario local Der Standar, aseguró que aquel instituto es en realidad una escuela de idiomas que ofrece cursos de alemán.

Tan sólo un mes antes, el 25 de abril, la entonces presidenta del gobierno regional de Madrid, Cristina Cifuentes, había dimitido semanas después de ser acusada de haber obtenido un máster en la universidad pública Rey Juan Carlos gracias a la falsificación de las notas de dos asignaturas.

El medio digital español eldiario.es reveló el 21 de marzo pasado que dos notas en las actas de calificaciones del máster en Derecho Autonómico habían cambiado de “No presentado” a “Notable” dos años después de matricularse y sin haber mediado una nueva matrícula, por lo que no podría explicarse que haya aprobado lícitamente.

Días más tarde, la presidenta del tribunal que puntuó el Trabajo de Final de Máster (TFM) de Cifuentes con un 7,5, aseguró no reconocer el acta en que aparecían su nombre y firma. Una segunda profesora se sumó a las denuncias y desconoció, también, su firma en el acta.

No ayudó a la defensa de la ex presidenta de la Comunidad de Madrid no haber mostrado su TFM ante quienes pedían su dimisión. Cifuentes alegó entonces no encontrar su trabajo a causa de las repetidas mudanzas de despachos a las que se había sometido a lo largo de los años.

Finalmente, y después de semanas de tire y afloje, el medio digital OkDiario difundió un video que databa del año 2011 donde se ve que un policía conduce a Cifuentes al cuarto de seguridad de un supermercado madrileño y fue obligada a devolver dos potes de cremas cosméticas de 20 euros cada uno que no había pagado. La publicación del video precipitó la -ya para ese momento inevitable- caída de Cifuentes.

Los ejemplos siguen. Las revelaciones de otro medio europeo, esta vez alemán, el Süddeutsche Zeitung, causaron la renuncia del ministro de defensa del gobierno de Angela Merkel, Karl-Theodor zu Guttenberg, en 2011. El periódico había publicado pruebas de que Guttenberg había plagiado grandes partes de su tesis doctoral en Derecho. Específicamente, el entonces ministro había copiado sin citar las fuentes el 20 por ciento de las 475 páginas de su tesis. Después de que más de 50.000 académicos firmasen una carta objetando su continuidad en el gobierno, Guttenberg finalmente renunció a su cargo, lo que significó una gran mancha en lo que era una carrera brillante. En ese momento Guttenberg contaba con el 70% del apoyo de la población y se perfilaba como el próximo líder alemán. La Universidad de Bayreuth le revocó, a su vez, el título de doctor, y aseguró que el político había violado muy seriamente los estándares de la institución.

Más aún, la sucesora de Guttenberg, Ursula von der Leyen, también fue acusada, en 2013, de robar ideas en su tesis de doctorado en Medicina. En su momento, el portal VroniPlag encontró que Ursula no había citado la fuente en 23 comentarios que había realizado en su tesis. “En total, se descubrió un plagio en un 43,5 % de las páginas analizadas por VroniPLag” indicó la revista alemana Der Spiegel. A pesar de estas acusaciones, su título no fue revocado y Leyen continúa ejerciendo el cargo de ministra de Defensa hasta el día de hoy.

Quizás el caso de más jerarquía en el que se hayan descubierto irregularidades en las calificaciones académicas fue el del ex presidente de Hungría, Pal Schmitt. El político y medallista olímpico en esgrima, fue acusado de plagiar gran parte de su tesis doctoral, por la que había obtenido, en 2012, la más alta calificación, suma cum laude.

En 2012, el portal húngaro hvf.hu difundió una investigación en la que sostuvieron que 180 páginas del total de 215 que conformaban la tesis de Schmitt eran una traducción desde el francés del trabajo del investigador búlgaro Nicolai Georgiev, a quien menciona en el apartado bibliográfico al final del trabajo. Sin embargo, lo copió tan exactamente que incluso incluyó los errores del búlgaro.

En una profundización de la investigación se supo que el ex mandatario había copiado otras 17 páginas del autor alemán Klaus Heineman. El sitio hvg.hu concluyó que el 94 por ciento de la tesis de Schmitt era plagio.

Finalmente, luego de dos meses de afirmar su inocencia, el presidente húngaro renunció. “Según la Constitución de Hungría, el presidente simboliza la unidad de la nación. Ahora que mi situación personal divide a mi amada nación en lugar de unirla, mi deber es poner fin a mi servicio y dimitir de mi cargo de presidente”, afirmó Schmitt al comunicar su renuncia.

Informe: Bianca Di Santi.

Héroe o traidor, el hacker delator de Manning | Página12

Fuente original: Héroe o traidor, el hacker delator de Manning | Mur… | Página12

Murió Adrián Lamo, el personaje menos conocido detrás de la megafiltración de Estados Unidos.
El analista y soldado Manning sustrajo documentos secretos y se los entregó a Assange, detenido y condenado en EE.UU. Lamo, “el hacker sin domicilio”, fue quien lo denunció. Murió sin saber si había sido un traidor o un patriota.
Hoy Chelsea Manning está libre, cambió de sexo y de nombre. Adrián Lamo había delatado al entonces analista. 

PáginaI12 En Francia
Desde París

El destino reparte recompensas o sanciones con la inconstancia de un árbitro de fútbol. La vida de cada uno de los tres principales protagonistas de la más gigantesca filtración de documentos secretos de Estados Unidos es un espejo distorsionado. El analista y soldado Bradley Manning sustrajo los documentos mientras estaba en misión en Irak y se los entregó a WikiLeaks. Manning fue detenido en 2010, juzgado y condenado a 35 años de cárcel en agosto de 2013 bajo los cargos de violación de la Ley de Espionaje, hurto y fraude informático. En enero de 2017, la administración del ex presidente Barack Obama conmutó su pena y Manning quedó libre. Cambió de sexo y de nombre: libre, ahora se llama Chelsea Elizabeth Manning y aspira a ser candidata al senado norteamericano en las próximas elecciones de noviembre de 2018. Julian Assange, quien difundió los documentos que Manning le había entregado, especialmente el Afghan War Diary y las imágenes de los abusos de las tropas norteamericanas en Irak, sigue refugiado en la embajada de Ecuador en Londres. El tercero, el hacker norteamericano Adrián Lamo quien denunció a Manning, acaba de morir a los 37 años. Fue el personaje más desconocido de este basto escándalo internacional y, a su manera, el más esencial. Lamo tenía un estilo de vida errante que le valió el apodo de “el hacker sin domicilio fijo”. Hablaba poco y, hasta el final de sus días, nunca supo muy bien si había sido un traidor o un patriota. Cuando estalló el caso, PáginaI12 entró en contacto con él. Primero a través de correos electrónicos y luego en conversaciones siempre extrañas que, sin embargo, fueron despejando las extrañezas de su personalidad y las circunstancias que lo llevaron a delatar a Manning.

Los primeros contactos empezaron en 2010, poco después de que se conociera la identidad de quien había vendido a Manning. Al principio, antes de que las conversaciones se prolongaran por otra vía y sólo cuando él lo decidía, Lamo respondía con apenas un par de palabras. “Sí”, “No”, “sentí que tenía que hacerlo porque había gente en peligro”, “aún tengo muchas dudas”. A veces, sus emails venían con una cita de Shakespeare al final: We shall write to you, As time, and our concernings shall importune”– “Duke” | W.  Shakespeare’s “Measure for Measure”: Act I, Scene I”. En otras ocasiones solía llamar él desde uno de esos “incoming call”. Una vez dijo: “hay cosas que nunca podremos entender”. Las conversaciones duraban poco. Eran, más bien, como un ping pong de monosílabos que, lentamente, iban dibujando una personalidad compleja, por momentos torturada. Lamo había pasado mucho tiempo vagando entre cibercafés y bibliotecas desde donde se conectaba para ejercer su arte del pirateo. Llegó a tener mucha fama en el seno de la comunidad de los hackers cuando logró craquear, entre otros, el portal internet de The New York Times. Tuvo la osadía de meterse en la base de datos del NYT e introducir su nombre como “experto en seguridad nacional e informática”. En 2003 fue arrestado por el FBI y condenado al pago de una multa y a seis meses de arresto domiciliario. Tenía un historial de hackeos imponente: Yahoo!, McDonald’s, Citigroup Microsoft, Bank of America, MCI WorldCom. Su cerebro parecía estar en otro lugar. Era un genio deambulando entre dos vidas, la de su mente y la de su cuerpo. Recorría Estados Unidos sin rumbo determinado. Subía y bajaba de los colectivos sólo por “el placer de la exploración”. No le importaban ni el prestigio, ni la fama, ni el dinero. Hackeaba de día y de noche, dormía en la calle o en lugares abandonados. Adrián Lamo había nacido en 1981, en Boston, Massachusetts. Residió con su familia en muchos lugares distintos de Estados Unidos hasta que, en 1992, su padre lo llevó a Bogotá, Colombia. Permaneció allí dos años y regresaron a los Estados Unidos, donde se instalaron en San Francisco.

2010 fue el año capital de su existencia. El caso WikiLeaks rompió sus esquema de vida y ese mismo año se le diagnóstico el Síndrome de Asperger, una suerte de autismo que traba las relaciones “normales” con el mundo.

¿Cómo se metió en esa trama en principio ajena a sus intereses?. En un mail respondió a esa pregunta: “no siempre lo que hacemos es culpa nuestra. De todo esto, la responsabilidad la tienen primero Assange y luego Manning”. En eso no mentía. En 2010 Chelsea Manning había empezado a contar en las redes que manejaba información ultra confidencial. Lamo entró en contacto con el soldado y éste, que ya estaba en plena crisis de personalidad entre sus dos sexualidades, le reveló que había sustraído miles de documentos secretos del Pentágono, que contaba con un acceso privilegiado a las “redes de seguridad clasificadas”. Lamo y Manning hablaban a través del canal de mensajería encriptada de AOL. Lamo me contó en 2010 que eso le pareció “una locura, un acto de traición que ponía en peligro la seguridad de Estados Unidos y de cientos de personas que, tal vez, vivían encubiertas y que, por culpa de Manning, podían quedar al descubierto”. Según dijo en una conversación telefónica sembrada de silencios y respiraciones profundas, “la decisión que tomé fue muy difícil. Aún no sé… Pero Manning parecía estar muy, muy perturbado, me decía que se sentía solo, sin respaldo, que era una mujer en un cuerpo de hombre. Pero ese tipo que tenía del otro lado del chat era un peligro, un hombre extraviado que carecía por completo de un ideal. Actuaba por malestar personal y no por convicciones. Creo que no era consiente de lo que había hecho”.

Entonces Lamo lo delató. El hacker norteamericano detestaba a Julian Assange y WikiLeaks. En 2011 me confesó su sospecha de que Assange advirtió que Manning era un “tipo trastornado” y se sirvió de ese desequilibrio emocional profundo “para manipularlo y sacarle los documentos”. Para Lamo, Assange abusó del débil para su causa. Adrián Lamo y Chelsea Manning recién se vieron frente a frente en otro episodio cargado también de monosílabos. Lamo acudió al juicio contra el soldado celebrado en la base militar de Fort Meade, Washington. Los interrogatorios fueron incómodos. Al mismo tiempo que mostraron a un Lamo fastidiado y casi ausente, también confirmaron los contenidos de lo que Adrián Lamo había revelado a este diario.

Desde ese entonces, su vida fue un infierno invadido. Las redes sociales lo perseguían, todos lo trataban de “cobarde”, “delator”, y la comunidad de los hackers de la que había sido una eminencia le cerró las puertas. De aquellos diálogos con el hacker persiste un sentido impreciso que va y viene de un lado a otro como un columpio:¿ Lamo fue un héroe o un traidor ?. Ni él lo sabía. Tenía remordimientos por lo que había hecho, pero también le angustiaba pensar en qué hubiese ocurrido si no habría puesto a Manning fuera de circuito. Lamo desapareció un tiempo. Estuvo meses sin responder hasta que, de pronto, de forma intempestiva, reaparecía. Ese interrogante sobre el héroe o el traidor lo obsesionaba por momentos. En una ocasión dijo; “la verdad, sólo busco una forma de paz que antes tenía, una reconciliación”. No era fácil encontrar un lugar cómodo. Era, para algunos, el héroe patriota, para otros, un ser despreciable y masivamente odiado. Ahora ha muerto, muy joven. Hasta el final pensó que Julian Assange tenía la culpa de todo. De los tres, sólo uno realizó sus sueños y resolvió los estragos de su personalidad. Assange está cautivo, Lamo muerto y el ex soldado pasó a llamarse Chelsea Elizabeth Manning. El novelista británico Graham Greene escribió en una de sus novelas (El Agente confidencial):”nunca sabemos la inocencia que estamos traicionando”. Tampoco sabemos quienes son los verdaderos héroes y quienes las marionetas.

efebbro@pagina12.com.ar

Nuevo algoritmo de Google: Censor de sitios alternativos. Por Andre Damon y Niles Niemuth | La pupila insomne

[cita] En los tres meses desde que Google implementara los cambios en su buscador, menos gente ha accedido a sitios de noticias de izquierdas o que se oponen a la guerra. En base a información disponible en Alexa analíticas, otros sitios que han experimentado drásticas caídas en el posicionamiento incluyen a WikiLeaks, Alternet, Counterpunch, Global Research, Consortium News y Truthout. Incluso grupos prominentes de los derechos democráticos como American Civil Liberties Union y Amnesty International parecen haber sido afectados.

Según Google Trends, el término “noticia falsa” casi se cuadruplicó en popularidad a principios de noviembre, en torno a la época de las elecciones estadounidenses, cuando los demócratas, medios del establishment y agencias de inteligencia intentaron achacar a la “información falsa” la victoria electoral de Donald Trump sobre Hillary Clinton.

[…] “Estas acciones por parte de Google constituyen una censura política y son un ataque descarado a la libertad de expresión”, dijo North. “En momentos en los que es generalizada la desconfianza pública hacia los medios del establishment, este gigante corporativo está explotando su posición monopolística para restringir el acceso público a un amplio espectro de noticias y análisis críticos”. [fin de cita]

Origen: Nuevo algoritmo de Google: Censor de sitios alternativos. Por Andre Damon y Niles Niemuth | La pupila insomne

Anne Dufourmantelle, la filósofa que murió al intentar salvar a unos niños – Español

https://www.nytimes.com/es/2017/07/28/la-filosofa-que-murio-salvando-ninos/

La noticia fue puesta en el Facebook del The New Times con el siguiente comentario:
[cita] La filósofa y psicoanalista francesa Anne Dufourmantelle murió la semana pasada como resultado de su propia filosofía extrema. [fin de cita]

Y pensar que la foto del Facebook de ese medio dice: [cita] Marcamos la pauta con periodismo de calidad y enfoques innovadores. [fin de cita]

Rescato esto:

[cita] Anne Dufourmantelle, una filósofa y psicoanalista francesa muy conocida por sus investigaciones en las que impulsaba a vivir una vida que aceptara los riesgos, murió la semana pasada.

Dufourmantelle, de 53 años, se ahogó el viernes pasado cuando trató de salvar a dos niños que luchaban por salir a flote frente a la costa de la playa Pampelonne, cerca de Saint Tropez, Francia, según informó la televisión francesa.

La filósofa estaba en la playa cuando cambió el clima y el área de nado se volvió peligrosa. Divisó a dos niños en peligro y se lanzó al mar para ayudarlos, según informó France 3, pero quedó atrapada por las fuertes olas. Otros dos nadadores la sacaron inconsciente del agua y trataron de resucitarla, pero no lo lograron. Ambos niños sobrevivieron.

[…] Escribió muchos libros, como Éloge du Risque, publicado en 2011, que acepta el riesgo como una parte necesaria de la experiencia humana.

“Era un ser humano único”, dijo Guy Dana, un amigo y colega psicoanalista. “Ella era filósofa, psicoanalista y novelista, todo en uno. La gente como ella es extraordinaria”.

Gran parte de su trabajo ahondaba en la naturaleza del miedo humano y la libertad de tomar riesgos. “La idea de seguridad absoluta —como el ‘riesgo cero’— es una fantasía”, afirmó Dufourmantelle durante una entrevista en 2015 para el periódico francés Libération cuando se le preguntó sobre las nuevas medidas de seguridad por el incremento de ataques terroristas en Europa.

Asimismo, habló de cómo el miedo se utiliza como arma política y como método de control sobre la población; advirtió que “pronto el precio de la protección se vuelve muy elevado”. En vez de esto, alentaba a la gente a aceptar el miedo para vivir de verdad. “Cuando uno admite sus miedos y que la vida no es eterna, la confianza puede renacer de esta vulnerabilidad”, dijo Dufourmantelle.“Es un riesgo estar vivo, pocos seres lo están”. [fin de cita]

Medios de los Estados Unidos se lanzaron contra el “duopolio” de Google y Facebook – Infobae

[cita] La News Media Alliance, representante de 2 mil medios norteamericanos y de Canadá, pidió al Congreso que le permita negociar colectivamente con esas dos compañías.

Miles de medios de los Estados Unidos y Canadá, entre ellos algunos del tenor de The New York Times, The Wall Street Journal y The Washington Post, cerraron posiciones y se lanzaron contra el “duopolio” de distribución de noticias conformado por Google y Facebook, que obliga a los editores a “entregar su contenido y jugar sus propias reglas”.

Lo hicieron a través de la News Media Alliance, la organización que nuclea a gran parte de los medios de esos países, que solicitó al congreso norteamericano que les permita encarar una negociación colectiva, algo no permitido por la legislación antimonopolio vigente.

Este numeroso grupo de medios denunció que el dominio del tráfico de noticias en internet por parte de Google y Facebook es tal, que consumen el grueso de los ingresos por publicidad, formando un verdadero “duopolio”. [fin de cita]

Origen: Medios de los Estados Unidos se lanzaron contra el “duopolio” de Google y Facebook – Infobae

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