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Entre genocidios y riquezas | Página12

Fuente original: Entre genocidios y riquezas | Página12

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Imaginemos si los argentinos hablásemos más de catorce lenguas indígenas.

Cuesta imaginarlo, ¿no? Pero esa es la realidad. En Argentina se ha invisibilizado la pluralidad etnolingüística. Según la publicación del Inadi realizada por Ana Carolina Hecht, en la “actualidad nos definimos como un país multilingüe poseedor de una enorme diversidad sociolingüística y sociocultural, donde además del español y las lenguas de migración, existen catorce lenguas indígenas con muy diferentes grados de vitalidad”.

Sin embargo, estas lenguas fueron y son negadas. Esto genera consecuencias, porque cuando se impone una forma de comunicarse, se impone una forma de ver el mundo. Las palabras reflejan miradas y sentidos. Como sostiene el libro Propuesta para un Kvme Felem, un solo concepto en Mapuzugun encierra toda una frase que refleja nuestra cosmovisión y nuestro Kume Felem.

Este ocultamiento es consecuencia de que los pueblos indígenas vivieron un genocidio del cual hoy padecen sus consecuencias. Muchos negaron sus raíces y su identidad para sobrevivir. Escondieron ceremonias, saberes, conocimiento e incluso su idioma. Es oportuno recordar que el 60 por ciento de la población actual desciende de pueblos indígenas.

Recientemente, el presidente Mauricio Macri en el Congreso Internacional de la Lengua Española negaba la diversidad de culturas que conviven en el territorio afirmando: “Imaginemos si acá los argentinos hablásemos argentino y los peruanos, peruano, y los bolivianos, boliviano, y necesitásemos traductores para hablar con los uruguayos”.

Acá no se habla argentino, se habla quechua, guaraní, qom l’aqtaqa, wichí, nivaclé, chorote, áonek, mapuzugun, español, entre otras muchas lenguas. Sin embargo, hay una mirada dominante que se impone y un genocidio que se perpetúa simbólicamente negando nuestras raíces.

Según la antropóloga Diana Lenton, “venimos sosteniendo que las campañas del desierto significaron un genocidio para los pueblos originarios, también sostenemos que es un genocidio que todavía continúa, en el sentido de que no hubo un corte, no hubo ninguna gestión de gobierno que haya tenido la voluntad política de cortar con ese genocidio, sino que sigue existiendo un proceso genocida”. En el contexto actual “estamos en la instancia de realización simbólica del genocidio en el sentido que perduran las condiciones, que son estas condiciones discursivas”.

La perpetuación del genocidio sufrido por los pueblos indígenas tiene entre sus pilares a los medios de comunicación que ocupan posiciones dominantes, quienes realizan un doble juego de invisibilización y estigmatización. Según el informe de la Defensoría del Público “de 17.197 noticias analizadas durante 2016 en el Monitoreo de los programas noticiosos de los canales de aire de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sólo 0,1 por ciento refiere a pueblos originarios y campesinos”. Asimismo, el Inadi sostiene que los Pueblos Originarios son muchas veces retratados como extraños u opuestos a la cultura argentina o los “intereses nacionales” y se desconocen aspectos sociales, culturales y políticos más amplios en las coberturas.

Claramente, hay que exigir políticas de Estado que cuestionen la realización simbólica del genocidio.  Para generar las condiciones de esas políticas públicas, como comunicadores y comunicadoras podemos poner en tensión los discursos hegemónicos que reflejan la discriminación y el colonialismo cultural dominante. Podemos reflejar la riqueza multicultural, pluriétnico y multilingüe del país que somos.

* Licenciado en Comunicación social UNLZ. Docente de la UNRN

ONU declaró al 2019 como el Año Internacional de las Lenguas Indígenas

Fuente original: ONU declaró al 2019 como el Año Internacional de las Lenguas Indígenas

Así lo anunció el sitio web de la Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe de la ONU, y detalló que la proclama plantea “llamar la atención mundial sobre los problemas que afrontan las lenguas indígenas, así como su importancia para el desarrollo sostenible, la reconciliación, la buena gobernanza y la consolidación de la paz”.

Las lenguas indígenas juegan un papel primordial para el desarrollo y la reconciliación entre diferentes grupos humanos. No sólo han sido un instrumento de integración, comunicación y educación, sino que además brindan identidad a l los hombres y mujeres que forman parte de un grupo social.

Más de la mitad de las lenguas indígenas se encuentran en peligro de desaparecer

La ceremonia para lanzar esta iniciativa se llevará a cabo este 28 de enero en París, Francia y según el comunicado de la ONU, la misma  contribuirá  impulsar el acceso y la promoción de las lenguas indígenas, y fomentará la mejora de la calidad en la vida de los pueblos,  a través del fortalecimiento de sus capacidades.

El encuentro contará con representantes gubernamentales de alto nivel, pueblos indígenas, miembros de la sociedad civil, la academia y varias instituciones públicas y privadas.

El prinicipal tema de esta campaña será: “Las lenguas indígenas son importantes para el desarrollo sostenible, la consolidación de la paz y la reconciliación”.

De acuerdo con el texto publicado por la ONU,  se promoverá el desarrollo de un foro global para el debate constructivo en el que oradores de alto nivel puedan abordar nuevos paradigmas para salvaguardar, promover y brindar acceso a los conocimientos y la información de los pueblos ancestrales.

Se estima que existen 6.700 idiomas en el mundo, los cuales 4.000 son hablados por pueblos indígenas y 2.680 se encuentran en peligro de desaparecer, publicó RCN.

¿Para qué preservar las lenguas indígenas?

La Organización  para el Año Internacional de las Lenguas Indígenas planteó cinco razones para  promover la conservación y cuidado de las lenguas indígenas:

-Generan conocimiento y comprensión sobre el mundo

-Son consideradas un desarrollo sostenible, pues mediante su lenguaje y cultura consolidan e incentivan la paz y reconciliación

-Estas lenguas son consideradas como un derecho humano fundamental en la libertad de los pueblos indígenas

-Desarrollan la inclusión social y la alfabetización, lo que contribuye a reducir los niveles de pobreza

-Son consideradas como fuente de diversidad de valores culturales y de patrimonio histórico

La lengua rapa nui en peligro de extinción

Fuente original: La lengua rapa nui en peligro de extinción

Hoy solo el 16% de los menores de 12 años de la isla hablan el idioma, un fenómeno que incluso tiene a las autoridades locales copiando el modelo neozelandés que está recuperando el maorí.


En la cocina de Vicky Haoa hay un letrero que advierte “Aquí se habla rapa nui”. Es una forma clara y explícita de recordar a quién visite su casa que ellas es una isleña preocupada y ocupada de revitalizar la lengua de sus ancestros.

Esta mujer, tecnóloga médica de profesión, miembro de la Academia de la Lengua de Isla de Pascua y declarada por la Unesco como Tesoro Humano Vivo, explica que lamentablemente la mayoría de los adolescentes, jóvenes y adultos jóvenes de la isla no hablan la lengua rapa nui. Se estima que solo unas dos mil, de las seis mil personas que habitan en ella, hablan.

El problema viene desde hace mucho años pero ahora se ha hecho más latente. Cuando se nos prohibió hablar el idioma, se comenzó a hablar menos. Hoy, los abuelos son los que manejan la lengua. Pero los padres no le enseñaron a los hijos, entonces tenemos una generación de menores de 30 años que no la habla o que no le habla a sus hijos porque no saben. Con mi nieto tengo una batalla diaria”, dice Haoa.

A comienzos de este año, se dio a conocer una encuesta realizada por Unesco y el Ministerio de Educación. Este trabajo es parte de los esfuerzos que se están haciendo por revitalizar la cultura y la lengua de este pueblo. La encuesta sociolingüística, en la que participaron más 500 y que se hizo en rapa nui, mostró que más del 70% de las personas rapa nui de mayor edad (65 años o más) tiene un nivel alto de competencia lingüística, pero este nivel baja mientras más jóvenes son. Así, en los niños de 8 a 12 años, solo el 16,7% alcanzó un nivel alto.

Orgullosos de sus tradiciones,varias iniciativas se están tomando la isla para evitar que su lengua muera. A fines del año pasado, el Concejo Municipal de Isla de Pascua aprobó, por unanimidad, una nueva ordenanza en la que se declara la lengua rapa nui como idioma oficial con el fin de protegerla y garantizar su uso público y al mismo tiempo, proteger los derechos lingüísticos de los hablantes y garantizar la no discriminación por hablar una lengua originaria. Así, en todos las oficinas y actos públicos deben ser en esta lengua.

Para el alcalde de la Isla Pedro Edumunds la ordenanza es un reflejo de lo que quieren sus habitantes: valorar la cultura, la lengua. “De a poco lo estamos consiguiendo”, dice. Prueba de ello es Hoŋa’a Re’o Rapa Nui , un jardín infantil que significa “nido” y que comenzó a funcionar en mayo del año pasado. En el nido, los niños más chicos tienen dos años, lo más grandes, cuatro. “La idea es que el jardín vaya creciendo con ellos y seamos un colegio que solo hable rapa nui. El próximos años, si nos aprueban los dineros, vamos a tener 10 cupos más”, dice Haoa.

En el colegio intentan que los más chico y también con los papás hablen la lengua, para que no sientan que es algo que solo se hace en el colegio, como aprendizaje tienen que saber que es su lengua materna y eso se habla también en la casa. Las reuniones de apoderado son en rapa nui y envían tareas a la casa para que puedan ser realizadas con los papas e incluyen grabaciones para que puedan también oír ¿Evaluación? Según Haoa funciona de a poco. “Algunos papás se justifican diciendo que hay mucho trabajo en casa”.

Lo que pasa con la lengua rapa nui puede ser parecido a lo que ocurre con el resto de la población indígena pero no hay forma de saberlo. Elisa Loncon, académica de la U. de Santiago y experta en Cultura e Idiomas Originarios, dice que es imposible saber el problema que existe en Chile con las otras lenguas originarias porque nunca se ha hecho un “censo lingüístico como el que se hizo en Rapa Nui. Según un estudio del Centro de Estudios Públicos (CEP) del año 2016 la población mapuche que habla mapuzungún está disminuyendo: si en 2006 un 56% de los mapuches dijo no hablar ni entender su lengua, hace dos años era el 67%.

“El problema es que este tipo de datos o los que entrega la Casen son preguntas en castellano y en el que pides que la persona te diga si habla o no, pero no es en la lengua para saber su nivel de comprensión y uso. No sabemos con certeza quiénes hablan una lengua indígena y quiénes no. Las personas tienen cierta resistencia a decir soy hablante. La tendencia normal después de tanta discriminación es dejar de hablar o decir que no lo hace”, dice Loncon.

Hay personas que enseñan mapuzungún y con la llegada de migrantes bolivianos, también se están haciendo cursos de aymara y quechua, pero enseñarlas es difícil, cuenta la académica. “Enseñar una lengua no es lo mismo que hablarla. Esa persona debe tener una especialidad académica, requiere preparación en el método de enseñanza de una segunda lengua, saber de fonética, dialéctica, pragmática. Se debe investigar y capacitar a quién enseña”, señala.

Un buen ejemplo

En este momento, una comitiva de profesionales está en Nueva Zelanda. Según explica Haoa, “son coordinadores que trabajan en la municipalidad, profesores y educadores tradicionales que están observando cómo lo han hecho los maoríes para retomar su lengua, queremos aprender de ellos. Los maoríes tenían dos generación que no hablaban la lengua y lo están logrando”.

“Las estaciones de radio y el canal que funciona en la isla, tocan música rapa nui pero todos los programas son en español. En las calles no se habla mucho. Tenemos que ser creativos, a lo mejor dar becas a los jóvenes que hablen el idioma. Faltan personas que se capaciten y nos ayuden a enseñar”, insiste Haoa.

“Un idioma está condenado a muerte si pierde el tren digital”. Noticias de Gipuzkoa

Fuente original: “Un idioma está condenado a muerte si pierde el tren digital”. Noticias de Gipuzkoa

Andras Kornai Lingüista computacional.

El matemático y lingüista computacional húngaro Andras Kornai lleva años investigando un fenómeno que define como “la muerte digital de los idiomas”

Una entrevista de Idoia Alonso Fotografía Pablo Viñas – Viernes, 9 de Noviembre de 2018.

Como matemático, Andras Kornai “solo” conocía una docena de idiomas, sin contar el lenguaje formal y el computacional, pero la lectura de The World’s Mayor Languages (1990), de Bernard Comrie, supuso una revelación porque tomó conciencia que existen más de 7.000 lenguas en el mundo.

Como estudiante de Lingüística se acercó a cientos y cientos de idiomas pero solo fue consciente periféricamente de que muchos ellos estaban en peligro de extinción. Y como lingüista computacional, Kornai regresó a la casilla de salida. Desde entonces, este húngaro estudia lo que ha llamado “muerte digital de los idiomas”. Años después, se ha convertido en una referencia mundial en lo que concerniente a la vitalidad digital de las lenguas. El pasado miércoles su ponencia abrió la décima edición de las jornadas de la Sociolingüística Vasca organizadas por Soziolinguistika Klusterra.

¿El entorno digital es una amenaza o una oportunidad para las lenguas minoritarias?

-Creo que es una gran oportunidad. En el entorno digital hay conocimientos como las matemáticas, la medicina, la historia, la ciencia que son internacionales… Los únicos saberes que realmente tienen una dimensión nacional son la lengua, la cultura o las artes porque dependen de la lengua, la cultura y las artes de un lugar concreto. Por tanto, el entorno digital es una oportunidad para ellas. Para las computadoras todos somos diferentes y te dan una nueva perspectiva ya que cuando observan las lenguas ven unas similitudes entre ellas que el ojo humano no puede ver. Analizar las lenguas desde la lingüística computacional te da una perspectiva global que el análisis humano no alcanzaría.

¿Cómo definiría el estado de salud del euskera en este entorno digital?

-La situación del euskera es muy buena porque indicadores como la presencia del euskera en Wikipedia, el tráfico de datos en Internet, traductores digitales, etc. lo sitúan a la par de idiomas como el húngaro, aunque tiene diez veces más hablantes. Me parece que los agentes que están trabajando en este entorno con el euskera van en la buena dirección.

¿Los gobiernos entienden la importancia de apoyar las lenguas propias en la era digital?

-Creo que ciertos gobiernos tienen una actitud anticiencia, muchas veces solo miran al pasado, al origen de las lenguas. El húngaro está relacionado con la familia ugrofinesa, con el turco… pero eso no es lo importante porque eso es el pasado, hay que mirar al futuro y el futuro es digital.

¿Cuáles son los factores que contribuyen a la supervivencia de un idioma en la era de Internet?

-Lo más importante es que en la educación superior se pueda estudiar toda la carrera en euskera. Y luego está el inglés, que es la lengua de la ciencia. Quiero decir que es vital que a nivel universitario se pueda hacer en euskera todo lo que se hace en castellano. Es importante formar a gente buena en lenguaje y tecnología computacional. Es importante enviar a los mejores estudiantes de doctorado a las universidades de prestigio y grandes centros de lenguaje computacional como Stanford, Jhons Hopkins, Edimburgo u otros grandes programas que se desarrollan en Estados Unidos y Europa para que se sigan formando y luego retornen para transferir lo que han aprendido y lo apliquen aquí con el euskera. Hay que dar a los jóvenes la oportunidad de salir para luego regresar y ayudar.

¿Una lengua está sentenciada a muerte si no está en Wikipedia?

-Sí, básicamente sí. Si una lengua no está en Wikipedia significa su muerte digital, aunque hay algunas lenguas que están en Wikipedia y que no hay nada detrás porque no tienen una comunidad viva que la alimente. Pero por lo que he visto la situación del euskera es buena.

Afirma que el 95% de las 8.000 lenguas y dialectos que existen en el mundo no han dado el paso digital ni probablemente estén en condiciones de hacerlo a corto plazo. ¿Estamos a las puertas de un apocalipsis cultural?

-No solo cultural, sino también biológica. Dentro de un siglo muchas de las especies estarán muertas, habrá una pérdida de diversidad impresionante y a nivel de las lenguas será trágico. Solo sobrevivirán unos 200 idiomas en la próxima centuria;el euskera entre ellos, afortunadamente. Siendo optimistas, solo sobrevivirán entre 150-200 idiomas y es un horizonte trágico. No sé si la palabra adecuada de lo que está sucediendo es apocalipsis o más bien una pérdida de diversidad dramática que nos conduce inexorablemente a la monoculturalidad.

¿Los síntomas de la muerte de un idioma guardan relación con los síntomas de su muerte digital?

-El futuro es digital y, si se pierde ese tren, ese idioma está condenado a muerte. Hay varias señales que indican la muerte inminente de una lengua. En primer lugar, la falta de función. Cuando los idiomas no son útiles para comunicarse, para el comercio, la educación… La falta de prestigio se ve reflejada por las generaciones más jóvenes que dicen: Eso es cosa de viejos;o la falta de competencia de los semihablantes que tienden a simplificar la gramática, por lo que hay que seguir con la educación. Por otro lado, está la reducción de la comunidad lingüística y su progresivo envejecimiento. Y por último está la función identitaria. Esto es algo que pasa, por ejemplo, con la comunidad griega en Estados Unidos: jóvenes de tercera, cuarta y quinta generación que se sienten muy griegos pero que solo hablan inglés.

¿Cuáles son las claves para que una lengua sobreviva en la era digital?

-Es muy difícil ser sintético porque cada lengua necesita unas medidas. El Join the digital language project, en el que participa Elhuyar entre otras organizaciones europeas, clasifica las lenguas por su situación y da recomendaciones para cada una. El euskera ya ha desarrollado algunas de esas recomendaciones como la estandarización de la ortografía, traducir a los clásicos, la gramática… Pero ahora estamos en el punto que estamos y, por ejemplo, os toca a vosotros desarrollar en euskera asistentes digitales como Siri (Apple) o Alexa (Amazon) porque a los gigantes de la red no les interesa económicamente una comunidad lingüística tan pequeña como la vasca.

¿Por qué no existe una lengua de signos universal?  – Anuario de Glotopolítica

Fuente original: ¿Por qué no existe una lengua de signos universal?  – Anuario de Glotopolítica

En el mundo hay más de 300 lenguas de signos, según datos de la Federación Mundial de Personas Sordas. Comparado con las casi 7.000 lenguas orales que existen, esta cifra es relativamente pequeña. Sin embargo, a menudo surge la pregunta: ¿por qué no hay una lengua de signos universal?

En primer lugar, “no existe una lengua de signos por cada lengua oral, ya que han ido evolucionando de forma natural a través del contacto entre personas, no necesariamente de forma paralela a la lengua hablada”, recuerdan desde la Confederación Estatal de Personas Sordas (CNSE). En el caso de España, están reconocidas de forma oficial la lengua española y la catalana.

“Las lenguas forman parte de una cultura, por tanto es lógico que haya diversidad”, comenta Alejandra Mariño Pérez, intérprete de la lengua de signos y técnico pedagoga en Menorca (Islas Baleares).

Las lenguas de signos, de la misma forma que las orales, han ido evolucionando de acuerdo con las necesidades de cada cultura: “No será el mismo signo para definir ‘comida’ si estás en China y usas palillos, que si estás en España y comes con tenedor”, añade la intérprete.

La lengua materna de Alejandra Mariño, nacida en Galicia, es la signada, pues tanto su madre como su padre eran sordos. “Mi padre, José Mariño, con 18 años se recorrió pueblo por pueblo todo Vigo en busca de personas sordas, así contribuyó a crear la Asociación de Sordos de Vigo, de la que fue presidente durante 21 años”.

La educadora recuerda cómo han cambiado las cosas desde que era pequeña: “Cuando mi madre, Francisca, quería hablar con su amiga, también sorda, yo era la que tenía que llamar por teléfono a la madre de esta para dar el recado. Yo era una niña pequeña hablando con una señora mayor para establecer una comunicación entre dos mujeres adultas”. Ahora, con las nuevas aplicaciones de mensajería instantánea y de videollamada la comunicación se ha simplificado enormemente.

Orales o signantes

Mariño es una gran defensora de la lengua signada y se queja de una creciente comunidad pro oralista. Esta hace hincapié en que el niño sordo aprenda a leer los labios, relegando el papel de la lengua de signos a un lugar secundario o directamente excluyéndola de la educación.

“Los padres buscan la mejor solución para sus hijos y tienen miedo de que si se les enseña la lengua de signos, no quieran aprender a hablar”. Mariño afirma que hoy en día, con el “aprendizaje multidisciplinar” esto no ocurre, ya que los niños también aprenden la lengua oral.

“La lengua de signos forma parte de la identidad de la personas sordas. Las no signantes no tienen un punto de referencia, pierden una seña de identidad”, agrega.

Desde la Asociación de Padres y Amigos del Sordo (Aspas) existe una mayor orientación hacia el aprendizaje oral, aunque desde Aspas Madrid reconocen que a veces son los propios niños que “con 12 años piden aprender la lengua de signos”.

Mireia Moncho y Gonzalo Martín, ambos con sordera, son partidarios de ambas, aunque reconocen las limitaciones de la lengua oral para situaciones con mucha gente o lenguaje más técnico. “En las reuniones me pierdo la mayoría de la información y luego le tengo que preguntar a mis compañeros, pero claro, me lo explican de forma muy breve y resumida”, comenta él.

“La lectura labial depende de la dicción de las personas. La puedes seguir de tú a tú, a distancias cortas y en un contexto coloquial. En conferencias, con una gran distancia o con contraluces, la lectura se hace más difícil”, confirma Mariño.

“Mucho por recorrer”

Según los últimos datos del INE, hay más de un millón de personas sordas en España. Aunque se trata de información del 2008. Desde el CNSE apuntan que “son datos que se extraen, por lo general, de encuestas telefónicas, inaccesibles para las personas sordas”.

También es difícil saber qué porcentaje son signantes. La Confederación calcula que más de 70.000 personas con sordera usan la lengua de signos en España, haciendo un cálculo proporcional de las estimaciones europeas, que establece la cifra en un 0,15% de la población europea.

Las lenguas de signos española y catalana están reconocidas por ley desde el año 2007. “Ambas deberían estar presentes en la oferta educativa, pero casi once años después de su aprobación, la ley no ha respondido a las expectativas. El colectivo continúa estando en una situación de especial debilidad, donde pocas familias y personas sordas pueden elegir una educación que cuente con lengua de signos”, se quejan.

También Gonzalo y Mireia hacen mucho hincapié en la necesidad de más intérpretes para atender a reuniones, cursos o llevar a cabo otro tipo de gestiones y actividades de ocio.

“Carecemos de una red de centros bilingües que garanticen el uso y el estudio de la lengua de signos, cada vez son más las alumnas y alumnos sordos y los padres y madres que denuncian la escasez o ausencia de intérpretes en los centros”, añade la Confederación. Sandra Mariño coincide con este diagnóstico: “En España hay mucho por recorrer, porque la ley todavía no se implanta correctamente”.

Les dejo una pregunta | Página12

Fuente original: Les dejo una pregunta | Página12

Cómo serían de snobs en Cambridge que se jactaban de que sus premios Nobel en ciencias (físicos, químicos, biólogos, médicos) practicaran también la excelencia en una actividad paralela, amateur: el químico Haldane escribía con más sapiencia inigualada sobre religiones comparadas, el físico Bronowski era una autoridad en poetas románticos, el legendario JD Bernal sabía más que nadie en el mundo sobre arte iraní. El bioquímico Joseph Needham parecía calzar justo en el perfil: tenía futuro de Nobel a los 36 años, había logrado darle a su campo de investigación (la embriología) una importancia cada vez más central en el concierto de las ciencias, junto a su esposa y compañera de investigación Dorothy, con la que formaba el único matrimonio en el que ambos cónyuges eran miembros de la Real Sociedad de Ciencias. Needham había huido de chico del explosivo matrimonio de sus padres, que lo usaban a él como campo de batalla. Hasta se cambió el nombre cuando empezó su vida en Cambridge (lo habían bautizado Noel Joseph Terence, el padre le decía Terence, la madre le decía Noel, él eligió llamarse Joseph cuando logró huir de ellos). Cambridge podía tolerar bien las aficiones del joven Needham por el nudismo, el marxismo, el acordeón y las danzas medievales, pero quedó boquiabierto cuando él decidió abandonar la bioquímica para dedicar los cincuenta años que le quedaban de vida al estudio de la China.

Todo empezó con un grupo de tres estudiantes chinos que se incorporó a sus clases, antes del comienzo de la Segunda Guerra. Asombrado por la manera en que entendían mucho más claramente que sus pares occidentales lo que él explicaba, Needham le pidió a una de ellos, llamada Lu Gwei-Djen, que le enseñara la suficiente caligrafía para poder leer en chino. “Pasar de las fórmulas químicas a los cristalinos caligramas chinos fue como sumergirse en un río de montaña en un día de mucho calor”, escribió años después. En medio de la guerra, Needham logró viajar con una delegación de científicos europeos en misión de buena voluntad a China. Los invasores japoneses estaban destruyendo las bibliotecas de cada ciudad china que tomaban; había que salvar como fuera aquellos tesoros de saber ancestral. El resto de la comitiva estuvo tres meses y se volvió; él se quedó seis años recorriendo a lomo de burro el país entero, internándose en sus bibliotecas y escuelas y templos, desde las junglas de Birmania al desierto de Gobi. Volvió al final de la Segunda Guerra, con una montaña de libros y testimonios, que se centuplicó en los años siguientes, a través de la correspondencia que estableció con estudiosos chinos y extranjeros de todo el mundo enamorados como él de la China.

El ingenuo propósito inicial de Needham era “escribir a mi regreso un breve opúsculo que explicara por qué la ciencia moderna no se originó en China sino en Europa, habiendo los chinos inventado todo antes”. El breve opúsculo se convirtió, para la consternación y luego para el orgullo de Cambridge, en una obra de dieciocho volúmenes de mil páginas cada uno, que Needham fue escribiendo a lo largo de los cuarenta años siguientes, los primeros veinte solo, luego con un equipo de ayudantes y por fin con una institución entera: el Instituto Needham de Sinología, creado especialmente para él por Cambridge cuando resultó evidente (según palabras de uno de los popes del claustro universitario que no le tenía la menor simpatía) que “la historia de la ciencia y la civilización que está haciendo Needham es seguramente el más imponente trabajo de síntesis histórica y comunicación intercultural jamás intentado por un solo hombre”.

Puestos uno al lado del otro, los tomos de Ciencia y Civilización en China ocupan un estante de seis metros de longitud. La demencial obra de Needham reúne, explica e interpreta todos los logros que, a lo largo de tres mil años, alcanzaron los chinos en la matemática, la astronomía, la física, la química, la geología, la zoología, la botánica, la hidráulica, la metalurgia, la ciencia marítima y textil, la higiene y la medicina. Lo fascinante del asunto (por si las demenciales proporciones del asunto no fueran suficientes) es que Needham inventó una manera única de usar las notas al pie de página, para compartir las perlas que descubría como lector. “Era un virtuoso de la cita”, dijo de él Eric Hobsbawm. Según Simon Leys, la sola lectura de las notas a pie de página de Needham ofrecen una educación integral completa. Sus derivas y asociaciones son asombrosas, iluminatorias. Borges y Bioy lo definieron como un Mil y Una Noches chino y saquearon sin empacho sus páginas para inventar escritores orientales imaginarios, en las antologías de literatura fantástica que hacían para “distraerse del oprobio” en los años peronistas (¿estarían contentos hoy?). George Steiner lo compara con Proust: según él, Needham no sólo rescató del pasado y reconstruyó un mundo entero ante nuestros ojos sino que, como Proust, lo hizo por amor a una persona. En el caso de Proust, el Albert camuflado de Albertine en su libro. En el caso de Needham, aquella joven llamada Lu Gwei-Djen que le enseñó los seis mil caracteres de mandarín que hacían falta para comprender un texto en chino.

Needham conformó un ménage-à-trois increíblemente armónico con su esposa y con Lu Gwei-Djen, que se prolongó hasta la muerte de Dorothy en 1987 (durante todo ese tiempo, Dorothy continuó las investigaciones de Needham en bioquímica y Lu Gwei-Djen fue su mano derecha en la monumental obra sobre China). El secreto de tan asombroso logro suele adjudicarse a la empatía de Needham con el concepto chino de ying y yang, pero Dorothy decía que su marido ya entendía la cuestión no sólo desde sus días como científico, cuando buscó en la embriología el punto de encuentro, el fin de las disputas, entre biólogos y químicos, sino desde mucho antes: en aquellos turbulentos años iniciales en que era prenda y víctima de la polaridad entre sus padres. Según Dorothy, Needham buscó toda su vida eso que los chinos bautizaron “la democrática dualidad de la vida”.

El rechazo a los opuestos, la fascinación con los complementarios, puede verse en casi todas las facetas de Needham. Mantuvo hasta el fin su credo marxista, y volvió comunistas a muchos de sus colegas, pero él no se afilió nunca al partido. Al mismo tiempo asistió a la iglesia anglicana todos los domingos de su vida, pero desde aquel viaje a China prefirió evitar el oficio religioso e ir cuando la iglesia estaba vacía. Llevaba años ya sumergido en su libro sobre China cuando aceptó escribir la introducción a una magna obra científica conjunta titulada La Química de la Vida, y allí les recordó a sus colegas que el atávico concepto de aliento vital era a fin de cuentas una manifestación de protofisiología neumática y que la invención del Benedictine y otros licores monásticos habían sido consecuencia de los afanes alquimistas por llegar a la esencia a través de la destilación.

Dorothy murió en 1987. Luego de dos años, Needham se casó con Lu Gwei-Djen. La novia tenía ochenta y cinco el día de la boda y murió dos años más tarde. Pero Needham, asombrosamente, siguió trabajando. Creía que, si llegaba hasta los ciento siete, podría terminarla tarea. Dos días antes de su muerte, a los noventa y cinco, estaba trabajando en el escritorio de su instituto. Cuando le cuestionaban haberse pasado cincuenta años escribiendo un libro que superaba los tres millones de palabras sin haber logrado nunca contestar aquella pregunta inicial, hoy conocida como La Pregunta Needham (“¿Por qué se estancó China, después de inventar todo antes que Occidente?”), él se limitaba a mostrar los dientes en una sonrisa amarilla de viejo chino y contestaba, con impecable pronunciación cambridgeana: “No me disgustaría ser recordado por una pregunta”.

“Ya estamos viviendo en un mundo postoccidental” – RT

Fuente original: “Ya estamos viviendo en un mundo postoccidental” – RT

Publicado: 29 jun 2018 18:04 GMT | Última actualización: 29 jun 2018 18:43 GMT

El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, considera una realidad objetiva el surgimiento de nuevos centros de fuerza.

Las perspectivas creadas por la próxima cumbre en Helsinki entre los presidentes de Rusia y Estados Unidos, la formación de un mundo multipolar, los conflictos en Oriente Medio y las complicadas relaciones entre Rusia y Occidente fueron los temas clave abordados por el canciller ruso, Serguéi Lavrov, en una entrevista con el Canal 4.

En declaraciones al medio británico, el ministro ruso de Exteriores señaló que la imposición de nuevas tarifas comerciales y sanciones económicas por determinados países responden a un esfuerzo de impedir la formación de un nuevo orden mundial, que denominó “postoccidental”.

Según dijo, “a día de hoy ya estamos viviendo en un mundo postoccidental, que no ha terminado de formase” y que “es, de hecho, una entera época histórica“.

“Ciertamente, tras los cuatro o cinco siglos que duró la dominación del llamado Occidente colectivo, no es tan fácil adaptarse a las nuevas realidades, a los nuevos centros de fuerza económicos, financieros y políticos”, subrayó Lavrov, en referencia a países como China, la India y Brasil. Asimismo, considera que, a medida que resuelven sus conflictos continentales, los países africanos jugarán un papel internacional cada vez más importante.

El jefe de la diplomacia rusa subraya el hecho de que Rusia quiera ser “un jugador independiente en la arena internacional”, de tal forma que las decisiones que toma Moscú “sobre base del derecho internacional” no deben tener en consideración “ninguna influencia, restricciones financieras, sanciones, amenazas, etcétera”.

En este sentido, recalcó la idea de que no es Rusia la que va formando el nuevo orden mundial, sino que este proceso, resultado del desarrollo histórico natural, es “una realidad objetiva independiente de cualquier país o Gobierno”.

“Ahora se están haciendo esfuerzos para detener este proceso, mediante nuevas tarifas, sanciones, que, de una u otra forma, violan las normas de la Organización Mundial del Comercio”, opinó Lavrov.

Según el máximo diplomático ruso, la Unión Europea intenta evitar el modo de sentirse perdida en este nuevo orden mundial, algo que no le resulta fácil, puesto que el bloque comunitario es muy dependiente de Washington.

Paralelamente, según explica, algunos países europeos como Francia y Alemania, aspiran a una independencia, al menos en asuntos militares.

Sobre este punto Lavrov recordó que la OTAN bombardeó Libia, “convirtiéndola en una especie de agujero negro, del que partieron flujos de indocumentados hacia Europa, que ahora tiene que arreglar el lío causado por la OTAN”.

Evitando que nazca “un nuevo monstruo”

Sobre este telón de fondo, el canciller defendió las acciones de los militares rusos en Siria para contrarrestar los “esfuerzos de ciertas fuerzas que entraron en Siria sin invitación” en su afán –dijo- por aprovecharse de la situación para “cambiar el mapa de Oriente Medio”.

Lavrov también dio importancia a la colaboración entre Rusia, Irán y Turquía para reducir la intensidad del conflicto y crear un formato de negociaciones en Astaná (Kazajistán), que incluya a los representantes de la oposición armada siria.

En este sentido, el ministro ruso resaltó que Rusia está defendiendo la soberanía siria para impedir el nacimiento de un “nuevo monstruo” en Oriente Medio, en referencia al apoyo militar y financiero de EE.UU. a los muyahidines que lucharon contra la URSS en Afganistán en los años 80 y que se haya en el origen de Al Qaeda; así como a la invasión de Irak en 2003 que originó el Estado Islámico, mientras que la intervención en Libia propició el surgimiento del Frente Al Nusra.

“Todo lo que el civilizado Occidente trató de traer a Oriente Medio y al norte de África corresponde a los intereses de los terroristas”, concluyó.

A la pregunta sobre cuándo Rusia retirará sus fuerzas de Siria, Lavrov dijo que, de momento, no hace falta fijar la fecha, ya que ciertos focos extremistas todavía permanecen en territorio sirio, aunque el califato Estado Islámico ha sido destruido.

“Estamos reduciendo nuestra presencia en Siria”, señaló el canciller, que recordó la existencia de “instalaciones militares”, en particular dos con buques y aviones rusos. “Tiene sentido que permanezcan durante un tiempo”, dijo.

Sanciones antirrusas

La entrevistadora preguntó a Lavrov sobre la posibilidad de acordar en la cumbre en Helsinki el próximo 16 de julio el levantamiento de las sanciones occidentales impuestas a Rusia tras su reunificación con Crimea.

“Esta decisión la deben tomar aquellos que las impusieron”, contestó.

Sobre este particular, Lavrov señaló que, aunque Rusia no estaría en contra, ha aprendido una serie de lecciones útiles, en particular que no hay que contar con Occidente en los ámbitos clave de la economía, sino desarrollar las propias capacidades de Rusia.

Interpelado sobre si Rusia podría extraditar al exempleado de la Agencia de Seguridad Nacional de EE.UU., Edvard Snowden, a Washington, Lavrov subrayó que “determinar la suerte de Snowden” es algo que “solo debe hacer él mismo”.

‘Altamente probable’

En cuanto a las acusaciones contra Rusia por supuesta injerencia en la presidenciales de 2016 en EE.UU. o por el envenenamiento del exagente doble Sergúei Skripal y de su hija en Reino Unido, así como del derribo el vuelo comercial MH-17 en el este de Ucrania en 2014, Lavrov señaló que todas ellas comparten el hecho de que el veredicto es pronunciado por medios o políticos en ausencia de pruebas y sobre base de formulaciones del tipo “es altamente probable”.

Esta misma situación se da en la investigación de supuestos ataques químicos en Siria, atribuidos por Occidente al Gobierno de Bashar Al Assad.

En particular, Lavror mencionó la violación por la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) de los trámites de recogida de muestras de suelo reglamentados en la Convención sobre Armas Químicas en Jan Sheijun tras una denuncia en abril de 2017.

“Cuando les preguntamos cómo habían tomado las muestras, nos dijeron: ‘Nos las pasaron los británicos y franceses'”, recordó Lavrov.

Además de estas violaciones, el ministro subrayó que Rusia buscará métodos para impedir la reforma aprobada esta semana y que amplía las competencias de la OPAQ para que puedan atribuir responsabilidades por los ataques químicos.

“En caso contrario, los días de esa organización estarán contados”, auguró.

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