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La atrevida pregunta sobre qué es el peronismo | Página12

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Alejandro Grimson presentó su nuevo libro Qué es el peronismo en Caras y Caretas
La atrevida pregunta sobre qué es el peronismo
Para responder ¿qué es el peronismo?, Grimson ensaya un recorrido de Perón a los Kirchner, pasando por López Rega. Barrancos, Wainfeld y Sztajnszrajber debatieron con el autor.

¿Qué es el peronismo? La pregunta es, de por sí, “un atrevimiento”. Planteada como título de un libro, “un tremendo atrevimiento”, “un título temerario”, evaluó en la presentación Dora Barrancos. Lo cierto es que hay algo que hace que esa materia en la que se mete el flamante libro de Alejandro Grimson sea tan disruptiva como para lograr provocar en forma de pregunta. El antropólogo recorre en su nuevo trabajo De Perón a los Kirchner, el movimiento que no deja de conmover la política argentina. El libro, editado por Siglo XXI, fue presentado en la sala Caras y Caretas con la presencia de la socióloga Barrancos, el periodista Mario Wainfeld y el filósofo Darío Sztajnszrajber. Y con numerosas personalidades de la política y la cultura entre los asistentes que llenaron la sala, entre otras y otros, Juliana Di Tullio, Mercedes Marcó del Pont, Itaí Hagman, Eduardo Jozami y Daniel Filmus.

“Alejandro nos invita a debatir qué es el peronismo a partir de un libro impecable. Y de un abordaje desde la antropología, en el que cuenta la historia, pero a la vez nos plantea una serie de dilemas cotidianos”, comenzó halagando Sztajnszrajber. “El libro nos exige salirnos del lugar más lineal, para pensar al fenómeno con dimensiones. Desde luego, no hay una respuesta única para el título. Hay tantas versiones, continuidades y discontinuidades, que a lo que asistimos es más bien a una lucha de intereses por ver cuál de todos esos peronismos se queda con el buen nombre. Pero el nombre está vacío: es ese campo de batalla”, analizó. Y, entre otras, rescató la idea de la definición por oposición: “El único que sabe qué es el peronismo, es el que lo combate. Y al plantear sus bordes, lo delimita”, subrayó.

Entre los momentos clave de los más de setenta años de historia de este ¿movimiento? ¿sentimiento? –el libro se meterá con esto también–, Grimson arranca, claro, con el 17 de octubre, y allí hace una descripción desmitificadora, en base a registros y documentos históricos, de la composición de esa multitud de trabajadores que cambió el rumbo de la historia. Sigue con “los orígenes del peronismo en una sociedad racista y clasista”, para entrar en 1956 con el “apogeo y crisis de los antiperonismos”, y aquí un interesante análisis –Barrancos lo destacó en la presentación– de la “rabia impotente” con que comenzó a cebarse la burguesía, sobre todo contra Evita, a partir del concepto de estructura de sentimiento de Raymond Williams. Montoneros, Ezeiza, Rucci, Menem, hasta llegar al kirchnerismo, del 54 por ciento a la derrota de 2015, son otras “paradas” de este recorrido. Que, en la misma formulación del punteo, vienen a reafirmar cuán compleja se vuelve la pregunta que da nombre al libro, y por tanto cuán valorable el intento de abarcar algunas de sus aristas.

También López Rega, “el hecho maldito del país peronista”, y al mismo tiempo “la fiesta antiperonista”, “el ejemplo que ‘demostraba’ hasta dónde podía llegar el peronismo”, se advierte en el texto. Y en este punto, el libro reconstruye aspectos muy poco conocidos de la vida del ideólogo de la Triple A, un cabo primero de la Policía Federal que soñaba con ser un cantante famoso, que escribió un libro de setecientas páginas titulado Astrología esotérica, y que llegó a gobernar desde las sombras el país. Sobre todo llama la atención, como señalaron Barrancos y Wainfeld, una historia de novela sobre una “Casa Rosacruz” en la ciudad correntina de Paso de los Libres, “la casa de Doña Victoria”, donde López Rega formó su esoterismo, adonde iba a tener retiros espirituales, y por donde también pasaron varios funcionarios destacados de la época.

“Ese capítulo es una gema. Así como Murmis y Portantiero descubrieron ‘los orígenes del peronismo’, Grimson descubrió ‘los orígenes de López Rega”, bromeó Wainfeld. Y destacó, entre otras, las descripciones contrafactuales que arriesga el libro (qué hubiera pasado si…), o el modo en que pone en contexto el fenómeno: “Cómo es posible que un mismo movimiento haya implantado el más amplio Estado de bienestar de América latina, y uno de los mayores del mundo, con Perón, y al mismo tiempo el conservadurismo más extremo, con Menem, es una de las preguntas comunes. Pero rara vez surge la de cómo un mismo partido puede albergar a Yrigoyen, Balbín, Illia, Alfonsín, De la Rúa y Gerardo Morales. Ese tipo de preguntas estimula todo el tiempo el libro”, destacó. Más tarde Grimson aseguró que ya le mandó el libro al decano de la Facultad de Sociales de Estocolmo, al becario y a la pelirroja progre, habituales protagonistas de las notas de Wainfeld en este diario.

Barrancos también destacó el modo en que el libro analiza “la idea de que el peronismo es una anomalía, una disforia política, porque se correría hacia territorios casi patológicos”, y observa el mundo para mostrar cuántas “anomalías” hay por todas partes. O mejor dicho, cuán imposible es buscar una “norma” lineal para pensar cualquier proceso social. Otro imposible, el de entender a la sociedad y la política sin tener en cuenta las emociones (en este caso, al peronismo y al antiperonismo), también fue resaltado en la intervención de la socióloga. “La verdad es que el peronismo jamás será atrapado en una frase”, dice Grimson en su libro. Pero advierte también: “Renunciar a entenderlo sería renunciar a comprender la Argentina”.

Argentina, las entrañas del lawfare y la fabricación de “arrepentidos” | Opinion | teleSUR

Fuente original: Argentina, las entrañas del lawfare y la fabricación de “arrepentidos” | Opinion | teleSUR

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Publicado 26 febrero 2019

La causa desnuda los mecanismos del lawfare en América Latina, y los nexos entre operadores judiciales, agentes de inteligencia y periodistas de los medios hegemónicos

Un armado con fines de persecución política se convirtió en un grupo de extorsionadores desbocados, que dejó sus huellas en mensajes de WhatsApp, videos y documentos. Una causa fulminante desnuda la asociación ilícita entre operadores judiciales, agentes de inteligencia y periodistas de medios hegemónicos.

La causa de las fotocopias de los cuadernos en Argentina, un dispositivo mediático-judicial que desde hace más de un año acusaba a ex funcionarios kirchneristas y empresarios, se dio vuelta de forma inesperada. Diseñado para el acoso político de opositores, el equipo devino en un grupo de tareas que incursionó en el crimen común: la extorsión de sus víctimas para cobrarles grandes cantidades de dinero.

Así, el lawfare se salió de cauce y la desmesura de su alcance generó una represalia inesperada. Una de las víctimas acumuló pruebas contra el operador de la extorsión, presentó la denuncia judicial y abandonó el país. Las cámaras ocultas, audios y capturas de Whatsapp son demoledoras. Un allanamiento a la casa del acusado halló más evidencias: decenas de carpetas con datos de inteligencia de potenciales víctimas de coacción, a los que se les exigiría dinero o declaraciones en la causa como arrepentidos.

La causa desnuda los mecanismos del lawfare en América Latina, y los nexos entre operadores judiciales, agentes de inteligencia y periodistas de los medios hegemónicos. Ilustra, además, como un armado con fines de persecución política se puede convertir en un grupo de delincuentes comunes.

Arrepentidos y acusaciones sin pruebas: clave del lawfare

La figura del arrepentido es el corazón del lawfare. El ex presidente Lula, centro de la vida política de Brasil, está preso por las “confesiones” de un arrepentido, nunca comprobadas con otras evidencias. Es también el caso del ex vicepresidente de Ecuador Jorge Glass. Otras causas judiciales están sustentadas en simples acusaciones unilaterales, retroalimentadas por las usinas noticiosas, y con la venia del poder político, como los cargos contra el ex presidente de Ecuador Rafael Correa, o las múltiples causas que la gobernación de Jujuy (Argentina) armó contra la luchadora social Milagro Sala.

En este contexto, en 2018 en Argentina explotó una megacausa judicial especialmente diseñada para su impacto mediático: los cuadernos del chofer Centeno. El relato sostenía que el chofer de un funcionario kirchnerista de segunda línea durante una década había anotado en 10 cuadernos los recorridos que hacía su jefe recogiendo sobornos de grandes empresas y entregando lo recaudado en distintos circuitos del poder político.

La causa fue débil desde el principio: el chofer Centeno tiene antecedentes penales, fue denunciado por su propia esposa como extorsionador, y su credibilidad sería escasa para cualquier tribunal imparcial. Además, los cuadernos ya no existen: Centeno dijo haberlos quemado. De ellos solo quedaron unas fotocopias no peritables, que llegaron a manos de dos periodistas del diario La Nación, que impulsaron la denuncia.

Era fácil conjeturar que se trataba de fotocopias de cuadernos apócrifos. Sin embargo, se procedió de inmediato a ordenar decenas de detenciones y comparecencias, tanto de funcionarios aludidos como de grandes empresarios. Con un gran show mediático, los acusados eran citados y quedaban instantáneamente detenidos. O eran liberados en pocas horas, si “colaboraban” y “confesaban”.

“El criterio que manejan el juez Claudio Bonadio y el fiscal Carlos Stornelli en el expediente es que el que confiesa, se arrepiente y aporta algún dato que consideren relevante, sale en libertad. El que no habla, queda preso”, resumían Irina Hauser y Raúl Kollman en Página 12.

Todo el procedimiento era contrario a derecho. Judicialmente, el show no conducía a ninguna parte. Se generó un festival de arrepentidos y acusaciones cruzadas que no lograba establecer prueba material alguna sobre movimientos de fondos, pagos de coimas y otros ilícitos. La causa es un típico verosímil informativo: combina aspectos reales (la corrupción endémica y el pago de coimas de grandes empresas para obtener obras públicas) con pura literatura apócrifa y un proceso judicial orquestado para las cámaras.

Sin embargo, el aparato mediático intoxicó a los ciudadanos con la historia, y el caso conservaba cierta credibilidad. Para las audiencias desprevenidas el fiscal Stornelli aparecía como un adalid anticorrupción.

Marcelo D`Alessio, colaborador del fiscal Stornelli, detenido por extorsión

Todo se complicó cuando una de las presas escogidas, el empresario Pedro Echebest, le tendió cuidadosamente una trampa a Marcelo D`Alessio, públicamente presentado como director de la DEA y especialista en la lucha antinarcóticos. D`Alessio, invitado habitual a programas de TV y columnista del diario Clarin, persiguió durante semanas a Echebest con el argumento de que éste había sido incriminado en la causa de los cuadernos. En nombre del fiscal Stornelli, el falso abogado D`Alessio le pidió a Echebest una alta suma de dinero para dejarlo fuera de la causa.

Echebest fingió aceptar, entregó una parte del dinero y pidió tiempo. Durante semanas guardó evidencias del chantaje -audios, capturas de WhatsApp y filmaciones de los encuentros-, preparó cuidadosamente una denuncia bien documentada y salió del país para preservar su integridad.

Horacio Verbitsky, un periodista de larga trayectoria, fue el encargado de difundir el caso con pelos y señales en su blog “El Cohete a la Luna”: “Un director regional de la DEA y sobrino del Escribano de Macri pidió 500.000 dólares a un empresario para no detenerlo y dijo que era una práctica habitual del fiscal Stornelli, con quien colabora. En exclusiva, la filmación del primer pago, las fotos con Stornelli, las filmaciones en la fiscalía, los audios y mensajes grabados”, arranca el largo informe.

La denuncia de Echebest incluía el video donde se veía a D`Alessio recibiendo un primer pago de casi 15 mil dólares, en billetes cuya numeración se resguardó ante escribano público.

Video de la entrega: https://youtu.be/jqPquzwCApg

Los cuadernos de la extorsión: entre el lawfare y el latrocinio

Todo se precipitó. El allanamiento de la justicia al domicilio de D`Alessio halló abundante documentación probatoria de un trabajo de equipo entre operadores judiciales y agentes de inteligencia para estudiar a fondo las potenciales víctimas. Más de 20 expedientes concentraban datos familiares, estado patrimonial, debilidades y secretos personales que permitían vulnerar psicológicamente a los personajes “target”. La reconstrucción del modus operandi del grupo permite inferir que en algunos casos se pedía dinero para evitar la incriminación en la causa. En otros, se exigía la participación como “arrepentidos” o declarando en contra de enemigos políticos.

Una de las últimas operaciones en las que D`Alessio se jacta ante su jefe Stornelli se refiere a la conversión en arrepentido de Gonzalo Brusa Duvat, que trabajo en Pdvsa Argentina. Lo amenazaron con una causa judicial en el fuero penal económico, pero le dijeron que harían desaparecer ese expediente si aceptaba declarar como arrepentido ante Stornelli. Así lo hizo, y la inquisición mediática se encargó de amplificar el caso, salpicando de paso al presidente de Venezuela Nicolás Maduro.

En otros casos, los fines eran meramente recaudatorios, como el denunciado por Víctor Palomino Zitta el 23 de febrero, quien asegura que D`Alessio le pidió medio millón de dólares para mejorar su situación en una causa de contrabando. D’Alessio presionó para que entreguen medio millón de dólares que “serían repartidos entre la fiscal del caso, el juez Aguinsky, el estudio jurídico y Santoro (periodista del diario Clarín)”. Pero al mismo tiempo D’Alessio le exigió a Palomina Zitta que se convirtiera en arrepentido y declarara una serie de nombres. Así lo hizo, acusando a “gente que no conocía”, según reza la declaración ante el juzgado de Ramos Padilla. “Me sentía coaccionado ante el temor de quedar detenido y la presencia del periodista de tanto renombre”.

El concubinato de servicios de inteligencia, agentes judiciales y periodistas

D`Alessio fue detenido el 15 de febrero, y el 25 del mismo mes el juez federal de Dolores, Alejo Ramos Padilla, lo procesó como integrante de una asociación ilícita “dedicada a realizar operaciones de inteligencia y acciones psicológicas sobre varias personas que luego eran extorsionadas o coaccionadas, se las hacía entrar en pánico para que finalmente declararan de un determinado modo, se transformaran en arrepentidos o entregaran dinero”.

El magistrado demuestra en las 220 páginas de su resolución el vínculo estrecho entre el fiscal Carlos Stornelli y D’Alessio a través de numerosos mensajes y audios, una reunión de cuatro horas en Pinamar y escritos de puño y letra en cuadernos secuestrados en los allanamientos. Para Ramos Padilla, algunas de las operaciones de D`Alessio estaban en conocimiento de Stornelli, que se desvinculó de su colaborador pero cuya credibilidad se ve seriamente cuestionada.

El caso también salpica a la ministra de Seguridad Patricia Bullrich -quien según D`Alessio le pagaba un sueldo de 200 mil pesos mensuales- y a otros numerosos personajes mencionados por el detenido. Entre ellos, dos ex comisarios detenidos ayer.

El punto clave de todo el procesamiento del juez Ramos Padilla es que considera que existe “una comunión entre servicios de inteligencia y justicia que atentan contra el sistema democrático”. El grupo de tareas en torno a la dupla Stornelli-Bonadío utiliza extorsiones, coacciones, carpetazos, causas falsas  abogados truchos para exigirle plata a ciudadanos, pero más que eso para armar y dirigir causas judiciales.

Aparece como aberrante la promiscuidad entre servicios de inteligencia y el aparato judicial, con D`Alessia como gestor de por medio. También la cohabitación de periodistas emblemáticos del sistema: Daniel Santoro del Grupo Clarín y Eduardo Feinmam de la TV aparecen como contactos habituales de operaciones coordinadas vía WhatsApp.

Ahora, la administración colonial de Mauricio Macri intenta alejar el juez Ramos Padilla de la causa, y hacerla caer en alguna dependencia judicial adicta. Stornelli es un colaborador de larga data del presidente, un verdadero soldado de la mesa chica del poder. Lo defenderán hasta las últimas consecuencias.

Comunicar la ciencia en democracia | El Cohete a la Luna

Fuente original: Comunicar la ciencia en democracia | El Cohete a la Luna

Un hermoso artículo de opinión del maestro Adrián Paenza, donde desmenuza el porqué el comunica la ciencia en democracia es tan importante para todos.

Como siempre, visitar el sitio de origen, para obtener mayor información del tema y, en este caso, para conocer el enorme trabajo periodístico de este sitio independiente argentino. El Cohete a la Luna es un sitio de investigación y análisis creado por el periodista y escritor Horacio Verbitsky, conocido por su trabajo de investigaciones de décadas. Personalmente, pienso que es un periodista de los que ya no hay muchos. A Verbitsky lo acompaña un equipo de primera, varios de los cuales colaboraron o han colaborado (como el propio Verbitsky) en el pasado con el diario argentino Página 12.

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Elegir qué se investiga es elegir un modelo de país. Pero si la ciencia es estratégica, comunicarla también lo es.

Durante casi 15 años, junto a Edy Gerber y Claudio Martínez estuvimos produciendo un programa de ciencia centrado en lo que sucede con los científicos trabajando en el país: Científicos Industria Argentina. Durante esos 15 años dimos cinco veces ‘vuelta’ a la Argentina. Naturalmente, mientras nosotros grabábamos y generábamos programas, los científicos avanzaban y producían nueva ciencia. De hecho fue una suerte de ‘carrera imposible’, tratando de cubrir todo el espectro, abarcando tantas disciplinas como nos fue posible, entrevistando a la mayor cantidad de investigadores que pudimos, y sobre todo, más allá de las notas en los estudios del canal estatal, la parte más importante se hizo (se hacía) en los viajes.

Está claro que quedamos en deuda por múltiples razones, pero más allá de nuestra/mi propia incompetencia, es virtualmente imposible resumir toda la ciencia de un país en un programa de una hora semanal. O sea, independientemente de nuestras propias limitaciones, cualquiera que haga las cuentas verá que hubiéramos podido hacer un programa diario y aún así, haber ‘errado por defecto’.

Simultáneamente, y durante casi una década, hicimos también con ‘casi’ el mismo grupo de personas Alterados por Pi, un programa dedicado específicamente a la difusión de la matemática… pero esa es otra historia.

¿Por qué escribo esto aquí y ahora? Científicos Industria Argentina dejó de existir como tal en el año 2015, no porque hubiéramos sido censurados ni porque las autoridades del Canal 7 (que en ese momento tenía como director a Horacio Levin) hubieran decidido no renovarnos el contrato. Nos fuimos porque fui yo quien no quise trabajar más para el canal estatal en el gobierno de Macri. Es decir, no podrá (y no debería) leerse el siguiente artículo como una ‘queja’ por algo que ‘no sucedió’.

Pero pasados ya casi tres años desde esa determinación, creo que ahora puedo escribir algo más sobre los motivos que me impulsaron a tomarla, y dónde creo que el gobierno está en falta… Me apuro a decir que mis conclusiones no deberían ser tomadas como finales, ni pretendo que usted esté de acuerdo con ellas, pero sí me permito pedirle que reflexionemos juntos sobre cuál debería ser el rol de la comunicación social de la ciencia en un país que —supuestamente— vive en democracia.

En el camino, al estar al frente de Científicos Industria Argentina estuve en contacto con quienes están en la frontera del conocimiento en el país. Por supuesto, simplemente por estar en ese lugar de privilegio, aprendí muchísimo… y de múltiples disciplinas, incluso aquellas que quedan más alejadas de mi curiosidad… o por lo menos, de lo que yo creía que era ‘mi’ curiosidad. Claudio Martínez [1] me decía siempre: “El programa tiene que servir para ‘despertar vocaciones’. Decilo así, Adrián: ‘despertar vocaciones’”. Y así lo hice durante mucho tiempo, y me consta que no estaba ni estuvo equivocado.

Ahora bien, ¿por qué importa comunicar qué tipo de ciencia se hace en el país? ¿Cuál es el rol del comunicador y de la comunicación en general? ¿Por qué habría de decir yo, sostenido aunque más no sea por mi edad (70 años), que un país sin ciencia es un país sin futuro?

En principio, la ciencia que produce un país está solventada por fondos públicos, que son en particular obtenidos por los impuestos que pagamos todos los argentinos. Aunque más no sea por eso, la sociedad toda tiene derecho a saber hacia dónde se dirigen esos fondos. ¿Qué se investiga? ¿En dónde? ¿Con qué recursos? ¿Quién determina el qué, el dónde, el quién, el cómo y el cuándo?

La tarea de las universidades públicas y del CONICET (y de otros organismos estatales equivalentes) es esencial y ya se verá por qué.

En principio, elegir en qué se investiga es elegir un modelo de país. ¿Qué queremos ser? ¿Hacia dónde apuntamos? Es evidente que no existe dinero infinito. Establecer una tabla de prioridades, de necesidades, de acuerdos, de consensos, es hacer política. Si no, es como si nos fuera ‘saliendo país’, como si no hubiera intervención humana: es lo que nos ‘sale’.

La orientación de lo que se decide investigar tiene un motivo estratégico claro. Como escribí más arriba, sirve para implementar las políticas públicas sobre el modelo de país que queremos ser.

Pero por otro lado, la comunicación es la que invita a la participación de la sociedad, y es la participación de esa misma sociedad la que garantiza la democracia. Se trata de articular estas políticas públicas porque todas tienen un hilo conductor: la educación, la salud, la producción, la generación de riqueza, el desarrollo intelectual, cultural y la generación de infraestructura.

Pero, ¿cómo hace la gente que habita el país para enterarse de lo que sucede y de las necesidades que hay? ¿Quiénes lideran para saber el tipo de vacunas que necesitamos y podemos producir y no comprar afuera? ¿Cómo hacemos para saber que tenemos el know-how necesario para producir reactores nucleares o satélites geo-estacionarios? ¿Por qué habríamos de necesitar producir nuestros propios radares, o aviones, o avanzar en términos de robótica, de generación de nuevas fuentes de energía, cómo proteger y explotar las que tenemos, cómo evitar la contaminación, cómo hacer para evitar las deforestaciones, qué es lo que está bien y qué es lo que está mal, en términos de país pensado como un todo?

¿Cómo hacer para incorporar la participación de las pequeñas y medianas empresas que comiencen a formar parte de engranajes más grandes que son los que hacen `movilizar’ al país y generar nuevas fuentes de empleo?

Comunicar la ciencia entonces es de interés nacional, es un asunto público. Comunicarla es ofrecerle a la sociedad una herramienta indispensable para saber cómo decidir, qué elegir. Es como si estuviéramos alimentando un círculo VIRTUOSO donde todos jugamos, donde todos participamos, donde todos se educan y se preparan para mejorar las condiciones de vida de todos.

Haber recorrido tantas veces el país nos permitió mostrar cómo y en qué trabajan nuestros investigadores. Los acompañamos en sus campañas, en sus viajes. Los escuchamos proyectar y coparticipamos con ellos. Entendimos sus dudas, sus conjeturas y también sus aspiraciones (o sueños). Tratamos de entender y de COMUNICAR por qué buscan lo que buscan o en todo caso, qué es lo que se proponen.

Lo hicimos desde un canal estatal y con una productora privada a la que —estoy seguro— obtendría un beneficio económico MUCHISIMO MAYOR dedicando su energía, dinero y tiempo a producir otro tipo de programas de televisión. No creo que haga falta que me explaye más en ese sentido.

En cada entrega tuvimos como propuesta invitar a pensar. La ciencia en todas sus manifestaciones, sin hacer divisiones maniqueas que las dividen entre básicas y aplicadas, en esa suerte de ‘grieta ficticia y prefabricada’ en lugar de advertir que ambas se necesitan mutuamente, que no hay una sin otra y al revés. Quizás también descubrimos que comunicar ciencia es también comunicar soberanía, porque un país que no puede desarrollar su ciencia tampoco es capaz de disfrutar de su independencia (frase que le corresponde también a Claudio).

Si hacen falta ejemplos, piense que un país petrolero que tiene buena investigación en geología pueda planificar sus recursos de explotación mejor y en forma independiente y no atado o sometido a los designios de una multinacional que tiene otro tipo de intereses: si en el camino se lastima el paisaje o se vulneran las condiciones mínimas de salud, esos dueños viven en otro lugar y no los mortifica personalmente. El dinero no se enferma, ni se muere de cáncer.

Desarrollar nuestras capacidades en el estudio de ciencias de la atmósfera, nos permite decidir cómo protegernos, cómo y dónde pescar, qué pescar, cómo prevenir inundaciones, sequías, incendios en zonas forestales…

También nos interesa saber qué especies cuidar y prevenir su extinción. Cuáles son las necesidades verdaderas y cuáles son las ficticias inventadas para satisfacer las necesidades de ‘otros’. El desarrollo de las vacunas que nos importan a nosotros son diferentes y más efectivas que las que podemos comprar afuera, sencillamente porque las cepas de las enfermedades no son las mismas en todos los lugares del mundo. Las vacunas locales previenen las versiones locales de las enfermedades.

Si la ciencia es estratégica, entonces comunicarla también lo es. Decidir el presupuesto para la comunicación de la ciencia es también una decisión estratégica, tanto como haberle quitado el rango de ministerio a la dependencia gubernamental que creó y construyó Cristina Fernández de Kirchner.

Es por eso que aunque parezca la ‘queja’ de una persona, un periodista que como yo, piensa ‘distinto’, no lo es. Créame que no lo es. Yo ya fui. Mi carrera está hecha. Yo no necesito nada. El drama es la destrucción a la que fuimos sometidos en estos últimos tres años, quitándonos todo lo que costó tanto trabajo construir.

Pero tengo malas noticias para ellos, para quienes conducen: tienen que tomar nota, si es que no lo hicieron ya: vamos a volver, con más bríos, con más energía, con más experiencia, con mayor capacidad para detectar y corregir nuestros errores y pudiendo decir con toda la fuerza que nos permitan nuestros pulmones: ¡nunca más! Sí, ustedes… ¡nunca más!

 

[1] Claudio Martínez y Edy Gerber, su compañera en la vida, y también en el programa, son los verdaderos ‘factotums’ para que el programa hubiera sido lo que fue. Ellos son quienes deberían quedarse con ‘todo el crédito’.

Extorsión | El Cohete a la Luna

Fuente original: Extorsión | El Cohete a la Luna

Un extenso y detallado informe de Horacio Verbitsky sobre un caso (otro más, y van…) de corrupción judicial y lawfare.

Para leer el artículo completo, con imágenes, videos y audios, recomiendo ir al enlace original.

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Un director regional de la DEA y sobrino del Escribano de Macri pidió 500.000 dólares a un empresario para no detenerlo y dijo que era una práctica habitual del fiscal Stornelli, con quien colabora. En exclusiva, la filmación del primer pago, las fotos con Stornelli, las filmaciones en la fiscalía, los audios y mensajes grabados. Dos custodios de Stornelli debían acompañar al operador para el cobro en una financiera, pero un allanamiento previo a su domicilio los puso sobre alerta y no acudieron a la cita. Una incursión en el tenebroso submundo de la mafia. El dinero que le sacaron a Paolo Rocca y Eurnekian.

[…]

Fariña es el autor de la boutade del siglo: que los Kirchner se robaron un Producto Bruto. Según el FMI, para abril de 2018 el PIB de la Argentina era de 627.000 millones de dólares. Las inversiones realizadas por el ex secretario de Néstor Kirchner, del que Cristina prescindió, Daniel Muñóz, rondan los 70 millones de dólares, es decir apenas el 0,01% de un PIB. La desesperación del juez, el fiscal y el gobierno es que hasta ahora no han hallado una sola prueba de que ese dinero pertenezca a Cristina.

[…]

Lo que siga echará luz acerca de qué puede esperarse de la Justicia en la Argentina, si está a punto de una regeneración institucional o el horizonte seguirá poblado de D’Alessios, Fariñas, Carriós, Santoros y Stornellis.

“Héctor Timerman fue un hombre íntegro” | Ronald Noble, ex titular de Interpol | Página12

Fuente original: “Héctor Timerman fue un hombre íntegro” | Ronald No… | Página12

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Ronald Noble, ex secretario general de Interpol, dedicó una serie de tuits al fallecido ex canciller Héctor Timerman, a quien en reiteradas ocasiones había defendido en el marco de la firma del Memorándum con Irán.

“Fue un hombre íntegro: dedicado a su amada Argentina y a su gente. Murió bajo una nube de falsas acusaciones porque el poder judicial de Argentina no realizó una investigación exhaustiva”, escribió Noble.

El estadounidense había desestimado públicamente que el Gobierno argentino hubiera insinuado alguna vez la posibilidad de levantar los pedidos de captura internacional contra los acusados iraníes por el atentado a la AMIA. Incluso pidió declarar ante la Justicia argentina, pero no le fue permitido. Hoy, tras la muerte de Timerman, lo reiteró y aseguró: “En cada una de las interacciones que tuve con él mientras yo estaba en Interpol como Secretario General, Timerman quería asegurarse que las Notificaciones Rojas de AMIA se mantuvieran vigentes”.

Mauricio Macri desmintió que vaya a hacer un ajuste: “Hay que expandir la economía” – LA NACION

Fuente original: Mauricio Macri desmintió que vaya a hacer un ajuste: “Hay que expandir la economía” – LA NACION

Artículo del diario argentino La Nazión del 16 de noviembre de 2015: El líder del PRO, en diálogo con radio Mitre, tras el debate presidencial de anoche, calificó de “muy disparatada” la acusación de Scioli respecto a que en caso de que Cambiemos llegue a la Casa Rosada habrá ajuste económico y devaluación.

Ni la empresa ni la cuenta | Desde Belice desmintieron una información publicada por Veja y Clarín | Página12

Fuente original: Ni la empresa ni la cuenta | Desde Belice desmintie… | Página12

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Las notas informaban sobre una cuenta en Delaware a nombre de una sociedad que pertenecía a Máximo Kirchner y a Nilda Garré por 41 millones de dólares. Belice desmintió que tuvieran registrada una sociedad de ese nombre.

La escandalosa operación montada por la revista Veja y el diario Clarín respecto de la existencia de una cuenta clandestina, en el exterior, de Máximo Kirchner y Nilda Garré terminó de derrumbarse ayer por completo. Ya Estados Unidos había negado que en el Felton Bank de Delaware existiera tal cuenta y, obviamente, menos aún con 41 millones de dólares. La revista brasileña y el diario argentino sostuvieron que el dinero estaba a nombre de una sociedad de Belice: Business and Services IBC (las siglas de Belice). Ayer, el juez de la causa, Marcelo Martínez de Giorgi, recibió un oficio originado en Belice señalando que tal empresa no existe en aquel país. Ni el periodista de Veja ni el de Clarín pidieron disculpas por la falsedad.

El texto que le llegó ayer al juez tiene la firma de Santiago González, titular del registro de sociedades de Belice, quien respondió a un escrito del Honorable Michel Peyrefitte, fiscal general de ese país. En concreto dice “conduje una búsqueda en nuestros archivos y he encontrado que la compañía Business and Services IBC no está incorporada en las normas de IBC (Belice)”. En otros términos significa que tal sociedad no existe ya que es obligatorio su registro. La declaración de Belice pasó por el Ministerio de Relaciones Exteriores, desde donde se envió al magistrado con la firma de Conrado Izura, director de Asistencia Jurídica Internacional.

La llamativa acusación de que Máximo Kirchner y Nilda Garré compartían una cuenta con 41.700.000 dólares en Delaware pudo haberse desechado antes de escribir el primer renglón. Entrando a los datos públicos, que se obtienen por Internet, de la Reserva Federal de Estados Unidos –el Banco Central de aquel país–, se podía constatar que el Felton Bank de Delaware tenía depósitos totales de 70 millones, por lo que resultaba imposible que en una sola cuenta hubiera 41 millones. Es más, en algún momento los medios hablaron de que la cuenta llegó a tener 61 millones de dólares. Eso no lo tolera ningún banco central del mundo, porque el cliente se va y el banco se cae. En segundo lugar, los registros de la Reserva Federal exhibían que en el Felton Bank sólo había seis millones de dólares en depósitos de más de 250.000 dólares. Esa información siempre es consignada porque la cifra de 250.000 es la que garantiza la Reserva Federal. Si sólo había un total de seis millones en depósitos de más de 250.000 dólares, no podía haber ninguna cuenta con 41 millones. En su momento, después de la publicación de la falsedad, Nilda Garré, a través de su abogado, Alejandro Rúa le pidió al banco norteamericano que certificara la inexistencia de la cuenta. Para entonces, el Felton había sido absorbido por otro banco, el CNB. Las entidades bancarias son poco afectas a contestar estas cosas, pero finalmente hubo una carta del banco diciendo que no existía ninguna cuenta de Maximo y Garré.

Todo esto terminó certificado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos con la firma de Aaron Gershbock tras dos años de silencio. La burda denuncia periodística fue en 2015, por supuesto en época de elecciones, y el desmentido de Estados Unidos llegó en 2017. “No hay registro de los números de cuentas ni de los nombres citados”, señaló el documento emitido desde Washington desmintiendo primero lo publicado por Veja y luego por Clarín.

Mucho antes, Irán también desmintió la información que consignaba que el dinero había llegado desde Teherán, algo que también desafiaba la lógica. La autoridad iraní señaló que el número de cuenta mencionado por los medios ni siquiera incluía los dígitos habituales de las cuentas en Irán. La versión indicaba igualmente que se usó una sociedad de Liechtenstein, pero tampoco en ese principado se encontró ningún registro que tuviera que ver con lo denunciado.

Finalmente, ayer el juez recibió también el desmentido de Belice, con lo que no quedó nada de nada de la denuncia. Sólo la evidencia de cómo se utilizan los medios y la justicia contra los llamados gobiernos “populistas”.

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