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Nuevos aires para los WikiLeaks | Página12

Fuente original: Nuevos aires para los WikiLeaks | El nuevo editor d… | Página12

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El nuevo editor del sitio de megafiltraciones denuncia la persecución de Assange e impacta con nuevas publicaciones
Ante las restricciones que le impuso la embajada ecuatoriana, donde se encuentra asilado, Julian Assange, fundador de WikiLeaks, nombró en septiembre al periodista islandés Kristinn Hrafnssn para reemplazarlo como editor en jefe.

Tic toc tic toc. Pasan las horas los días los meses los años y la vista no cambia: abajo la calle, enfrente un gran edificio de ladrillos rojos expuestos. Una pared roja con agujeros de vidrio en el coqueto barrio londinense de Knightsbridge. Desde de su ventana de planta baja Julian Assange no alcanza a ver el cielo. Sólo ladrillos que nunca cambian de lugar. Cada tanto pispea por si los ladrillos se han movido, jugando con su mente para combatir la monotonía. Pero todo sigue igual. Hace más de seis años que el fundador del icónico sitio de megafiltraciones, WikiLeaks, vive en los confines de la embajada ecuatoriana de la capital británica, encerrado en dos cuartos chicos, una despensa, un bañito y un comedor.

No le gusta quedarse mucho tiempo mirando la ventana. Tiene miedo que le acierte un francotirador. Colecciona amenazas de muerte por internet y se las toma en serio. La embajada tiene un balcón. Lo ha usado pero apenas, siempre bajo estrictas medidas de seguridad, ya sea para hacer un anuncio importante o para mostrarse con alguna figura. Fueron las únicas veces que sintió el aire fresco en la cara y que pudo ver la luz del sol. En las fotos de balcón se le ven las mejillas rosadas y los ojos chiquitos.

Su situación es delicada en varios frentes. Necesita ir urgente al dentista para que le saque una muela que se le quebró hace más de dos años. Tiene un brazo que no puede levantar mas allá de su cintura y que ningún médico revisó a fondo, ya sea con una resonancia magnética o con una ecografía. Está pálido y flaco por la condiciones de su encierro, ni hablar de sus batallas en todos los frentes imaginables, necesita asistencia psicológica. También tiene a su cargo el cuidado e higiene de un gato, con el que comparte espacios, decisión de la que probablemente hoy se arrepiente, por más que su “Embassy Cat” tenga miles de followers en Twitter.

Sin embargo, las autoridades británicas no le permiten visitar a una clínica para una extracción de muela o para una resonancia de hombro, ni le permiten caminar una hora por día en un patio interno adyacente a la embajada, tal como han pedido los abogados del editor australiano para evitar que su salud no se siga deteriorando. Para la justicia británica Assange es un prófugo que violó su libertad condicional, ya que no reconocen el asilo que le dio Ecuador. Assange, que vivía en un régimen de libertad vigilada debido a un pedido de captura de Suecia, solicitó asilo después de que la corte suprema británica fallara 3-2 en su contra y le ordenara entregarse a las autoridades.

Hoy día Assange no tiene más problemas con la justicia sueca. Durante años una fiscal pidió su detención para ser investigado por un presunto delito sexual, pero el caso fue archivado en mayo de 2017 sin que mediara una acusación formal. Más allá de esa circunstancia, ni bien Assange salga de la embajada será arrestado por la justicia británica. En ese país evadir a la justicia no es un crimen demasiado pesado. Tiene hasta un año de castigo y casi siempre se paga con multa. El problema para Assange es que al momento de ser detenido quedaría a tiro de extradición de Estados Unidos, donde en Arlington, Virginia, un Gran Jurado ha presentado cargos formales en su contra por las megafiltraciones de 2010 y 2011 de despachos de guerra y cables diplomáticos. La ley de Virginia permite que los cargos formulados por un Gran Jurado permanezcan “sellados” o bajo secreto de sumario hasta que el fiscal los haga públicos, cuestión que generalmente ocurre justo antes de la detención, para no perder el elemento sorpresa. Por lo tanto Assange y sus abogados creen que si cae detenido en Gran Bretaña aunque sea por unas horas sería se pondría en marcha un mecanismo para retenerlo bajo custodia hasta ser enviado a Estados Unidos, donde sería acusado de traición y terrorismo y condenado a varias décadas de prisión.

Desde el punto de vista político la situación de Assange también es harto complicada. Si bien obtuvo un gran triunfo diplomático tres años atrás cuando un panel de Naciones Unidas dictaminó que él era un preso político de Gran Bretaña y Suecia, su situación no mejoró, sino más bien lo contrario. Al año siguiente Lenin Moreno reemplazó a Rafael Correa en la presidencia de Ecuador y Assange perdió el apoyo del gobierno ecuatoriano. Antes había perdido a su principal apoyo a nivel global, la Unasur de los líderes progresistas que entonces gobernaban la región. En una de sus primeras declaraciones Moreno dijo que Assange era un estorbo y que debía entregarse a los ingleses. La relación con la Foreign Office británica nunca fue buena. Un eventual ascenso al poder del laborista Corbyn podría destrabar la situación, ya que Corbyn estaría dispuesto a  ofrecer las garantías de no ser extraditado que Assange exige para entregarse. Pero ya van seis años tic tac tic tac y por ahora siguen gobernando los conservadores.

La relación con Estdos Unidos tampoco es buena. Al principio Trump había elogiado a WikiLeaks por las megafiltraciones sobre Hillary Clinton que lo ayudaron a vencer a su rival demócrata en las presidenciales del 2016. Pero todo cambió cuando WikiLeaks siguió publicando secretos de la CIA de Trump en dos megafiltraciones llamadas Vault 7 y Vault 8. Ahí el residente de la Casa Blanca, con los halcones revoloteando, cambió de canción y le ordenó públicamente a su entonces fiscal general, Jeff Sessions, que acelere las causa contra Assange y WikiLeaks.

La situación de Assange empeoró aún más a mediados del año pasado cuando a través de Twitter apoyó al independentismo catalán, al que llamó a perfeccionar sus redes informáticas. Los consejos públicos de Assange provocaron la reacción de varios países de la Unión Europea con problemas de separatismos varios, que se sumaron a la larga lista de enemigos de WikiLeaks. Esa lista, con el Pentágono y el Departamento de Estado a la cabeza, también se había el enojo de Rusia al sumar publicar los Emails de Bashir Al Assad con funcionarios rusos en 2017 y sobre todo el año pasado, cuando sumó un capítulo con firmas rusas a su famoso archivo de “Spy Files” dedicado a los agentes y equipos de espionaje en venta a través de contratistas privados. De China ni hablar, WikiLeaks.com está prohibida desde hace años por viejas revelaciones.

En medio de ese frágil tablero, con pocos apoyos y muchos frentes abiertos, los tuits sobre Cataluña gatillaron una reacción en cadena. Ante las quejas europeas la embajada ecuatoriana, bajo estrictas órdenes de Quito, tomó medidas drásticas. Le prohibió a Assange recibir visitas salvo sus abogados, le prohibió hacer declaraciones públicas sobre países “amigos” de Ecuador (o sea, prácticamente todos) y le cortó el acceso a internet. Hasta obligó a sus abogados a dejar los celulares en la puerta de la embajada.

Ante semejante emergencia Assange también tomó medidas drásticas y en septiembre del año pasado nombró al periodista islandés Kristinn Hrafnssn para reemplazarlo como editor en jefe de WikiLeaks.

Desde entonces no es mucho lo que ha cambiado. Assange sigue en un limbo jurídico y político mientras su salud se deteriora y sus anfitriones parecen perder la paciencia. Y WikiLeaks bajo Hrafnssn sigue publicando documentos secretos con impacto global. La última filtración, del martes pasado, revela comunicaciones secretas entre el Papa Francisco, un arzobispo y los principales líderes de la Orden de Malta, una de las instituciones más antiguas e influyentes de la Iglesia Católica. Los textos muestran que Francisco pidió que desplacen a un alto funcionario de la orden por repartir preservativos en Africa. [*]

El mes pasado, también bajo la edición general de Hrafnsnn, WikiLeaks publicó las ubicaciones en la nube de los servidores que utiliza para guardar datos la empresa Amazon, que además de vender libros online es contratista del Pentágono. Ya en octubre el periodista islandés había debutado como editor general de WikiLeaks con un documento secreto de un abitraje por una venta de armas de Francia a Emiratos Arabes.

Hrafnssn había sido vocero de WikiLeaks desde el 2010. Durante ese período fue la cara pública de la publicación, una especie de embajador intinerante y portavoz del sitio de publicaciones, participando en diversos programas y congresos de periodismo, libertad de expresión y ciberdemocracia en distintos foros académicos, sociales y políticos por todo el mundo. Es uno de los poquísimos miembros de WikiLeaks que figuran como tales con nombre y apellido. De larga y reconocida trayectoria, antes de su trabajo con Assange, la Unión Nacional de Periodistas de su país lo había nombrado tres veces Periodista del Año por diversas investigaciones en su programa de tevé “Kompás”. Su primer trabajo para WikiLeaks fue completar la investigación y editar en el 2010 el famoso video “Asesinato Colateral” que muestra, con un audio escalofriante de los verdugos, cómo un helicóptero artillado estadounidense ametralla a un fotógrafo de Reuters y luego a un grupo de personas que intenta asistirlo en Baghdad, en julio del 2007.

Hrafnssn es flaco, alto, rubio ceniza, ojos celeste hielo, sonrisa afable, voz fuerte y clara, amistoso pero impenetrable. Al teléfono desde Reykiavik, mientras espera que la situación de Assange se resuelva en cualquier momento, cuenta las últimas novedades.

–¿Cómo está Assange?     

–No está bien. Tantos años de encierro le están pasando factura. Su salud está peor, necesita atención médica urgente. Es absolutamente vergonzoso que el gobierno británico le niegue un salvoconducto y no reconzca su condición de asilado.

–¿Cuándo fue la última vez que lo vio?

–Hace un mes. Ahora han relajado la situación y se le permite recibir algunas visitas. También le han devuelto el acceso a Internet, pero sus condiciones de vida siguen siendo muy restrictivas. El embajador debe aprobar cada contacto y sé que muchos pedidos han sido denegados. Además lo vigilan las 24 horas.

–¿Cómo fue que usted asumido la dirección de WikiLeaks?

–Fue en esa época en que no tenía acceso a visitas o a Internet. Me pidió que asuma este rol porque tenía demasiados problemas. Nosotros venimos trabajando juntos desde el 2009 y no tuve problemas en decirle que sí. En este momento Julian está ocupado con su procesamiento en Virgina, que incluye miles de documentos y el testimonio de decenas de personas. Es un procesamiento absurdo porque tengo entendido que abarca las publicaciones del 2010 y el 2011. Esas filtraciones fueron compartidas y divulgas por decenas de medios de comunicación del mundo, incluyendo el suyo. Me da intriga saber qué va a hacer el Gran Jurado con los medios y periodistas que colaboraron con WikiLeaks.

–¿No le parece irónico que Assange, para muchos un ícono de la libertad de expresión, es quizás hoy la persona con menos libertad de expresión del mundo?

–Sí, es una ironía muy oscura. Lo que más me duele es que los periodistas no ven o no parece importarles la gravedad de la situación. Es una gran tragedia para toda la sociedad que un periodista esté encerrado por hacer su trabajo, que es revelar verdades y exponer la malicia de alguna gente.

–¿Cómo es WikiLeaks bajo su dirección editorial?

–Seguimos el mismo camino y no habrá cambios dramáticos. El modelo es muy simple, funciona muy bien y no es fácil cerrarlo (se refiere al sistema de recolección de datos que no puede ser rastreado y a la red de servidores espejo repartidos por el mundo para resistir ataques cibernéticos). Podrá haber ajustes menores porque Julian y yo tenemos personalidades distintas, pero en lo editorial mantenemos la misma estrategia y esperamos seguir publicando información útil.

Y mientras tanto, en la embajada, el tiempo no para de pasar, demasiado rápido, como escurriéndose de las manos. Pasan los presidentes, las filtraciones, las intrigas diplomáticas y las causas judiciales. Las noches de desvelo online con los cyberpunks, las interminables reuniones con los abogados. Las visitas de Pamela Anderson y las de su papá. Todo pasa delante de los ojos de como si fuera una película interminable. Por eso cada tanto mira por la ventana. Los ladrillos no cambian. Siguen ahí.

sodonnell@pagina12.com.ar

[*] Sobre este tema en particular, y como se puede leer en los comentarios del artículo, una persona escribe que “Con respecto al caso que se menciona del Vaticano, hay un error. El Papa forzó la renuncia del Gran Maestre de la Orden de Malta, ya que éste forzó la dimisión de su segundo, el Gran Comandante, por organizar la campaña de repartir preservativos en África. De esa manera, Francisco consintió la campaña y el gran Comandante quedó a cargo, pasando a ser Gran Maestre.”

Rebeldía, coño | El escritor español Manuel Rivas publicó Contra todo esto: Un manifiesto rebelde | Página12

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Hace un mes y medio, el escritor español Manuel Rivas publicó Contra todo esto: Un manifiesto rebelde, un libro que reúne una serie de notas periodísticas y textos recientes. Pero, sobre todo, la figura de Rivas y su punto de vista actual funcionan como una toma de posición y una proclama de principios ante la situación de España, que se enmarca en un sistema global. En esta entrevista, Rivas habla sobre la censura y la persecución desatadas por la Ley Mordaza, que encarcela a raperos y persigue por posts de Facebook contra la monarquía o el catolicismo; sobre el problema de la representación política o la debilidad de las opciones; sobre la represión en Cataluña y la complicidad de los medios ante una desigualdad que se profundiza y oculta.

Contra todo esto: el fomento de la desigualdad, la domesticación intelectual, el rearme militarista y la guerra contra la naturaleza, el desmantelamiento de los espacios comunes, la producción de odio al diferente, la producción de miedo para poner en cuarentena derechos y libertades. Y esto: los paraísos fiscales y la corrupción sistémica, la indiferencia y el cinismo, la mercantilización y burocratización de la enseñanza, la desmemoria y la contramemoria, el machismo como sistema. En Contra todo esto / Un manifiesto rebelde, el libro que publicó en España hace un mes y medio, Manuel Rivas es directo en su posición de arranque, desde el título, ante el estado de situación. El volumen es un híbrido que en su centro reúne una serie de notas publicadas en los últimos años en diversos medios y participaciones en ámbitos varios, textos que pueden hablar del despido de una cajera de supermercado al llegar al tope de contratos-basura temporarios, de un encuentro con Saramago en el Parque de la Memoria en la Costanera, de Quevedo y la Ley Mordaza, de los periodistas asesinados en México y la amabilidad de muchos medios con el presidente Mariano Rajoy, de Moby Dick como emblema de resistencia indómita, de las corridas de toros como fiestas de la muerte, de las persecuciones varias que en la España de hoy evocan a la Inquisición. Rivas ha venido escribiendo del estado de las cosas y tirando líneas al pasado y al futuro, convocando a lo que él llama luciérnagas, libros y autores y periodistas y películas y dirigentes que alumbran en la noche, dice, historias del cotidiano cargadas de significados, de opresión y resistencia, de concentración de la riqueza y despojo. “Quise escribir un libro lleno de luciérnagas”, dice.

El manifiesto en sí, la treintena de páginas que abren el libro, parecen una síntesis, un destilado, una explicitación de las vigas centrales de estos textos: una proclama de principios. Que exceden a España; léase la nómina de su todo esto, aplíquese a estas tierras, y ahí está: la fortuna de medio gabinete macrista se traficó en cuevas fiscales, la intención de reemplazar los profesorados secundarios por un engendro, o ¡que acaban de enrejar Plaza de Mayo! Cuenta Rivas, desde el departamento en A Coruña en donde vive, que estaba escribiendo una novela cuando surgió la idea de armar el libro. “Arranqué con una especie de movimiento al que aludía Ítalo Calvino, que decía que para quien escribiera era muy recomendable levantar la nariz del papel”, dice, al otro lado de línea telefónica. “Y lo que ves delante te causa tanta vergüenza que… El embrión es ese sentimiento de vergüenza ante lo que pasa”. Breve estado de situación, esta semana: el rapero Valtonyc, condenado a tres años y medio de prisión por putear a los reyes, se fugó a Bélgica para evitar que lo engayolen; el actor Willy Toledo, que salió en defensa hace cuatro años de tres mujeres juzgadas por salir de procesión con una gran vagina y anotó en su Facebook que se cagaba en Dios, se negó a comparecer ante un juez que también lo imputó; en el marco de la megacausa Gürtel, fueron condenadas 29 personas, entre ellas el ex tesorero del Partido Popular, y varios funcionarios y empresarios. Apenas tres muestras frescas.

Rivas es escritor, poeta, ensayista, periodista: tiene sesenta años y ha escrito más de treinta libros, algunos de los cuales inspiraron películas como Todo es silencio o La lengua de las mariposas. Es también activista, Rivas: integró la plataforma ciudadana contra el desastre producido por el naufragio del petrolero Prestige ante la costa gallega, hizo un libro de conversaciones con el juez Baltasar Garzón y dirige junto a Xosé Manuel Pereiro, desde hace ya cuatro años y medio, la extraordinaria revista mensual Luzes. “Es un libro que se presta mucho para charlar, la gente viene con ganas de hablar de lo que está pasando”, dice Rivas. “Y las presentaciones no son del tipo compre usted mi libro, aquí vengo con mi libro; porque va más allá de las librerías: en Ferrol se presentó en el Ateneo, y allí había mucha gente procedente de asociaciones, sindicatos”. El miércoles pasado, en Vigo, lo presentó en la calle, ante un centenar de personas que se sentaron en las escaleras del emblemático teatro Tamberlick: en algunas fotos se lo ve ante un atril, megáfono en mano.

UNA LOCOMOTORA  DESTRUCTIVA

“Pasolini hablaba de que una revolución equivale a una provocación benéfica, y para mí el libro es un poco eso”, dice Rivas. “Cito en el libro a una mujer real, Katy, que fue rescatada del mundo de la trata, que decía: ‘El oficio más antiguo del mundo no es la prostitución, sino mirar para otro lado’. Bueno, aquí consigo eso, que coincide con ese sentimiento de vergüenza. Cuando estás con una novela o en poesía la relación con las palabras es distinta, es un trabajo a escondidas en un mundo que luego emerge con más o menos contundencia. Y la relación es más íntima. Pero esto fue escrito con bastante excitación y tuve la sensación de que las palabras buscaban sus conceptos, su sentido para querer decir, en un tiempo en el que más bien las palabras no quieren decir, o están cansadas de decir, o tienen miedo de decir. Digamos que fue una operación de limpieza del miedo, para mí”.

¿Miedo a qué?

–Cuando hay un vacío en la sociedad, un vacío de lo común, de la solidaridad, de esos depósitos de esperanza, la especie invasiva es el miedo. En lo personal necesitaba un límite del miedo, porque te das cuenta de que uno es víctima de un proceso de autocensura, de intimidación, de cautela con el lenguaje. Escribo desde un lugar y una situación, pero también buscando lo que está pasando en común en el mundo, porque esta sensación de retroceso o distopía es compartida con lo que pasa en España, en Europa, en Latinoamérica. Creo que están funcionando a tope las fábricas de producción de miedo, que normalmente operan con dos chimeneas: una emite miedo y la otra emite odio. Y claro, esa mezcla en la atmósfera es explosiva.

 Aludís a la vergüenza: con el cinismo que campea en quienes ejercen el poder, ¿te parece que sea un término que pueda llegarles?

–Sí, parece un poco inocente, ¿no? Por eso aludo a un estado mental, propio, de vergüenza ante lo que ocurre. Es que las palabras del poder no tienen una correspondencia con la realidad, porque utilizan el lenguaje para ocultar, no para iluminar. Hoy más que nunca es un instrumento de control, de ficción social, de hibernación. Te hablan mucho de futuro y mientras tanto te están robando la línea del horizonte. Apelar a la vergüenza podría ser visto como una inocencia por aquellos que flotan en la inmoralidad, esos a los que llamo en el libro con un término de Rubén Darío, la canallocracia: la precisión genial de los poetas. Es una especie de poder que linda con el hampa en sus objetivos y sus prácticas. Desde la política no se habla del adversario: se produce el enemigo. Que si no está, se lo crea. A la vez, más que convencer a las personas, gran parte de la política se preocupa en crear hooligans que hinchan por su partido y tratan de borrar todo lo que suene a interés público.

Rivas observa que además de corroer ligazones tradicionales como la familia o el barrio, el sistema ha ido acabando con espacios comunes de emancipación, asociaciones, ateneos libertarios, sindicatos. “Inspirándonos en Walter Benjamin, la revolución sería frenar esta locomotora destructiva del capitalismo impaciente, a la que se le han soltado todos los estribos. La mano invisible es totalmente depredadora: el propio Adam Smith quedaría horrorizado ante lo que han convertido en una especie de zarpa de terror”.

INQUISIDORES Y GANGSTERS

Para Rivas las búsquedas independentistas de Escocia y Cataluña exceden el carácter nacionalista, le resulta pobre o limitado reducirlo a eso. “Yo veo ahí un hambre comunitaria”, dice. “Ante un malestar en el estado de cosas, se encuentra o se busca ahí la utopía en medio de la distopía. Y a este problema cultural se lo ha embestido desde la acción política. Es una crisis que excede a Cataluña, que es donde se presenta la confrontación: es una crisis democrática para España. Creo que en una democracia las crisis se resuelven con más democracia. Y aquí se ha dado lo contrario, un empobrecimiento que afrenta sobre todo a Cataluña, con sus dirigentes encarcelados: se utiliza el eufemismo del artículo 155 para sustraerles sus instituciones e implantar un estado de excepción. Y da la impresión de que la maquinaria pesada del Estado, que como sabemos no es fácil de desatornillar, va en este sentido distópico, incluso en esta disputa por quién toma el puente de mando entre las dos derechas, el PP y Ciudadanos: seguirá esa dinámica de embestir. El rearme centralista frente a la biodiversidad”.

Ese empobrecimiento democrático proyecta también sus sombras sobre libertades elementales, de expresión, artísticas. “Andan las jaulas detrás de las palabras libres: es una sensación que está en el ambiente, ya”, dice Rivas. “Me recuerda a un capítulo de El ruedo ibérico, de Valle Inclán: lo lees en voz alta y es una crónica actual. Esto de que un guardia golpea a una persona porque va cantando una copla -y donde decimos copla ahora podemos decir un rap, o un hip-hop-, y entonces se oye una voz que dice: ‘Las coplas no son delitos mayores’. Está esta situación con Valtonyc, el rapero al que han condenado. Y hay gente con procesos abiertos, y sindicalistas que están en la cárcel en la aplicación de la misma ley, la Ley Mordaza. La ley inicialmente se llamaba ‘de protección ciudadana’, esos eufemismos tremendos, pero ya ni el ministro del Interior le dice así: ya él también le llama Ley Mordaza. Y sí, están arriba de la gente que escribe, que canta, que hace teatro, de un grupo de titiriteros. Aquí mismo, en Galicia, hay un grupo muy joven que se llama A Insurgencia y hace hip-hop, al que se les ha abierto un proceso. No te puedes meter con el rey, por ejemplo. Todavía aquí es delito lo que se llama blasfemia: alguien te puede denunciar porque considera que te has metido con sus creencias. Hay grupos muy organizados de extrema derecha que utilizan temas religiosos para andar ahí, a la caza de brujas. Hay un ambiente inquisitorial. Fijate que se condenó a una tuitera por hacer un chiste sobre Carrero Blanco, que era la mano derecha de Franco. Son situaciones absurdas, sobre todo porque hemos vivido períodos como la Transición de los ‘80, en los que nadie le prestaba atención a estas cosas”.

 ¿Es el momento de mayor caza de brujas desde la muerte de Franco?

–Sí, sí. Tiene que ver con esa operación de producción de miedo. Y para desactivar, también, a una sociedad que, como vimos, no hace mucho fue capaz de moverse y ocupar las plazas: el 15M. Lo que demuestra, por parte del poder, una gran desconfianza en el pueblo. Y esto se está dando en general en el mundo. Si visualizáramos ahora mismo una gran mesa a la que se sienten mandatarios mundiales, sería lo más parecido a una reunión de gángsters de los años ‘20.

Desde acá también aportamos.

–Claro: es un vendaval reaccionario que se da en el mundo. Yo digo que es un modernismo reaccionario, porque el caso de Ciudadanos aquí es paradójico: los golpes los dan ahora utilizando la guerra jurídica, lo que se llama lawfare. Y ahí también tienen el mejor armamento y el más potente ejército. Con el uso de la comunicación, también. Es un momento de inflexión: lo que nos presentaron como la globalización feliz, ese eufemismo, resultó que en gran parte era una pesadilla, un proceso de abaratamiento humano. Un crecimiento de las desigualdades, un incremento exponencial de beneficios para este capitalismo impaciente, que se ha acompañado de una derecha rabiosa.

SERÍAN LAS LUCIÉRNAGAS

Contra todo esto no es un libro derrotista: al contrario. Alumbra muy diversos escenarios, historias y personajes que reivindican la rebeldía y la construcción de alternativas: el movimiento feminista, el periodismo alternativo, la lucidez de los artistas y pensadores, la resistencia de mujeres y hombres de a pie. A Rivas le interesa en particular enfocar en la fuerza, en el estallido que significó el 15M: “Creo que hay una pérdida de la memoria del nivel de rebeldía que produjo, porque fue realmente un gran susto para el poder”, dice. “De ahí la reacción tan brutal, tan despectiva. Por entonces se hablaba de una generación perdida, de jóvenes ni-ni, que no trabajaban ni estudiaban, una serie de reproches. Pero el diagnóstico no era muy bueno, no se veían las corrientes de fondo. Y creo que ahora también está pasando algo parecido, que se está dando un diagnóstico equivocado. Por muchos instrumentos que tenga, al Estado también le fallan las antenas; cuando la información se convierte en propaganda los poderosos están muy contentos, pero sus perros de guardia, como decía Paul Nizan, no les están haciendo bien el trabajo”.

El 15M, rebobina Rivas, hizo emerger a la superficie la conciencia del estado de putrefacción y su repudio masivo, una podredumbre signada entre tantas cosas en el caso elefante, el rey Juan Carlos de joda en Botswana, la cadera quebrada, las disculpas, el retiro dorado. “Esta movilización después se transforma por una gran parte de la gente que participa, y hay momentos en que se objetiviza ese gran susto del poder, porque Podemos llegó a estar en las encuestas como primera fuerza”, dice Rivas. “Había una expectativa. Y desde allí pasó a gobernar espacios importantes, municipales”. Rivas destaca esas experiencias, que abarcan ciudades como Madrid, Barcelona y varias de Galicia, A Coruña misma. Pero, a la vez, enfoca en la falta de eficacia a la hora de concretar una opción potente para llegar a la presidencia de gobierno: exceso de caciquismo, sintetiza. “Es una tara que arrastra parte de la izquierda, algo tan elemental. Me recuerda a un personaje de Onetti, que en un cuento alude a los quince grupos troskistas de Santa Fe. Siempre se habló de histerismo para aplicárselo a las mujeres, pero yo creo que lo que hay dentro de la izquierda es un problema de histerismo masculino”, dice Rivas, que reivindica con fuerza el feminismo. “No sé si es una especulación un poco aventurada. La relación con el poder es una relación no resuelta; es decir, por un lado la gente es consciente de que no hay que dominar, que el poder no es para dominar, que gobernar no es dominar: es cooperar. La gente puede traer programas progresistas, pero me parece que todos llevan un pequeño cacique dentro. Y hay que matar al cacique que llevamos dentro. Y ya. Pero quisiera subrayar esto: hay municipios en los que se nota que realmente están cambiando para bien las cosas. Lo que pasa es que es algo que no te cuenta la Televisión Española, que está en el nodo Franco, anclada ahí”.

Rivas critica la maquinaria mediática al servicio del poder, su manipulación, sus falsas argumentaciones, su indiferenciación. “Por ejemplo: el índice de pobreza de España aumentó mucho en los últimos años, es el mayor de Europa, y a ese dato te lo sueltan junto al último campeonato en Le Mans y a Operación Triunfo”. “Va todo en el mismo plato, combinado”. A la vez, Rivas dice que este libro lo reconcilió con el periodismo, en el reconocimiento de otra corriente subterránea que recorre/compone un archipiélago de publicaciones alternativas, medios de muy diverso talante que nacen del impulso autónomo del mismo periodismo. “Y esas son las mejores historias, medios que no surgen por el interés de un magnate o un capital, para quienes la información es una mercancía, o un instrumento de poder”, diferencia Rivas. “Muy laboriosamente, entonces, el periodismo se está liberando de sí mismo, de ese espacio acrítico y conformista en el que se había estacionado. Medios digitales pero también en papel, de diversa circulación en distintas regiones, que han agitado las aguas”.

Hablás de domesticación intelectual: ¿a qué te referís?

–Me parece que el silencio más terrible es el de quienes saben, ¿no? No va con mi forma acusar puntualmente a alguien, pero sí quise romper un poco el mito que da por sentado que el intelectual es un pensador crítico, porque creo que parte de este estado de cosas se mantiene por la cobertura que procede de la cultura conformista, conservadora. Los poderes siempre fueron muy conscientes de la importancia de esto: ahí está la iglesia y el papel histórico que representó a lo largo de la historia. Hoy en día esos poderes también son muy conscientes, y por eso les interesa privatizar la enseñanza, las universidades, lo que Gramsci llamaba la hegemonía cultural. ¿Cómo se ejerce hoy? Lógicamente son los mass media los encargados del control de las mentes, los que priorizan noticias, crean agenda, el espejismo de la realidad.

Y en España se ve seguido el espejismo del pensamiento, a través de las tertulias.

–Efectivamente. Entonces, ¿qué ha pasado con los intelectuales?, nos podríamos preguntar. Por supuesto que hay pensadores que están trabajando y profundizando en distintos campos, creando pensamiento. Pero el papel del intelectual público hoy día lo encarnan estas personas, los que llamamos tertulianos, portavoces potentes que llegan a la población y forman opinión. Hoy estos acomodaticios son una mayoría: los intelectuales críticos están claramente en minoría, y a veces incluso acosados y arrinconados. El poder sabe muy bien que la hegemonía cultural es fundamental para ejercer el dominio social y económico. Creo incluso que es una de sus prioridades. Por eso se trata de promover una cultura estupefaciente. Por aquí se libran varias batallas: una es la de la memoria histórica. Es increíble el despliegue y la cantidad de gente que moviliza el poder para intentar tapar esta cuestión moral, que nos remite a Antígona. Y entonces te encuentras con miles de personas que niegan, que tratan de zanjar el asunto. Y es curioso, porque dicen no a la memoria histórica, pero a la vez continuamente se hacen exposiciones y homenajes al cardenal Cisneros, a los reyes católicos. En todo caso, los Émile Zola son por desgracia más escasos de lo que parece. Ojalá con este renacimiento del periodismo se multipliquen los Yo acuso. Esas serían las luciérnagas.

Truchada que resultó traspié | Varios líderes europeos inflaron el currículum o plagiaron la tesis | Página12

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Giuseppe Conte asumió como premier de Italia pese a los cuestionamientos que tuvo por haber maquillado su CV. Una práctica que empujó a la caída a la dirigente del PP español, Cristina Cifuentes, al igual que a otros políticos.

El abogado italiano Giuseppe Conte estrenó este fin de semana su cargo como Primer Ministro de Italia, pero no lo logró sino después de una semana de pura adrenalina política que comenzó con los cuestionamientos que surgieron al descubrirse que había inflado su currículum. Si bien las revelaciones en cuanto a sus calificaciones académicas finalmente no le costaron el cargo, otros líderes europeos no tuvieron la misma suerte. En lo que va de esta década se conocieron casos en los que una presidenta regional de Madrid, un ministro de defensa alemán y un presidente húngaro tuvieron que renunciar por acusaciones similares.

Un artículo publicado por el diario estadounidense The New York Times reveló que Conte no había asistido a ningún curso de la Universidad de Nueva York (NYU) como indicaba su CV. “Una persona con ese nombre no aparece en ninguno de nuestros registros, ni como estudiante ni como miembro de la facultad”, aseguró una vocera de NYU, Michelle Tsai. Esa declaración provocó una seguidilla de declaraciones de distintas entidades académicas que negaban la participación del hoy premier en sus ateneos. Ni la Universidad de Pittsburgh (Estados Unidos) ni la Universidad de Malta tenían registros de Conte en sus archivos. El jurista también alegaba haber perfeccionado sus estudios en un instituto de Viena, la capital austríaca. Sin embargo, el diario local Der Standar, aseguró que aquel instituto es en realidad una escuela de idiomas que ofrece cursos de alemán.

Tan sólo un mes antes, el 25 de abril, la entonces presidenta del gobierno regional de Madrid, Cristina Cifuentes, había dimitido semanas después de ser acusada de haber obtenido un máster en la universidad pública Rey Juan Carlos gracias a la falsificación de las notas de dos asignaturas.

El medio digital español eldiario.es reveló el 21 de marzo pasado que dos notas en las actas de calificaciones del máster en Derecho Autonómico habían cambiado de “No presentado” a “Notable” dos años después de matricularse y sin haber mediado una nueva matrícula, por lo que no podría explicarse que haya aprobado lícitamente.

Días más tarde, la presidenta del tribunal que puntuó el Trabajo de Final de Máster (TFM) de Cifuentes con un 7,5, aseguró no reconocer el acta en que aparecían su nombre y firma. Una segunda profesora se sumó a las denuncias y desconoció, también, su firma en el acta.

No ayudó a la defensa de la ex presidenta de la Comunidad de Madrid no haber mostrado su TFM ante quienes pedían su dimisión. Cifuentes alegó entonces no encontrar su trabajo a causa de las repetidas mudanzas de despachos a las que se había sometido a lo largo de los años.

Finalmente, y después de semanas de tire y afloje, el medio digital OkDiario difundió un video que databa del año 2011 donde se ve que un policía conduce a Cifuentes al cuarto de seguridad de un supermercado madrileño y fue obligada a devolver dos potes de cremas cosméticas de 20 euros cada uno que no había pagado. La publicación del video precipitó la -ya para ese momento inevitable- caída de Cifuentes.

Los ejemplos siguen. Las revelaciones de otro medio europeo, esta vez alemán, el Süddeutsche Zeitung, causaron la renuncia del ministro de defensa del gobierno de Angela Merkel, Karl-Theodor zu Guttenberg, en 2011. El periódico había publicado pruebas de que Guttenberg había plagiado grandes partes de su tesis doctoral en Derecho. Específicamente, el entonces ministro había copiado sin citar las fuentes el 20 por ciento de las 475 páginas de su tesis. Después de que más de 50.000 académicos firmasen una carta objetando su continuidad en el gobierno, Guttenberg finalmente renunció a su cargo, lo que significó una gran mancha en lo que era una carrera brillante. En ese momento Guttenberg contaba con el 70% del apoyo de la población y se perfilaba como el próximo líder alemán. La Universidad de Bayreuth le revocó, a su vez, el título de doctor, y aseguró que el político había violado muy seriamente los estándares de la institución.

Más aún, la sucesora de Guttenberg, Ursula von der Leyen, también fue acusada, en 2013, de robar ideas en su tesis de doctorado en Medicina. En su momento, el portal VroniPlag encontró que Ursula no había citado la fuente en 23 comentarios que había realizado en su tesis. “En total, se descubrió un plagio en un 43,5 % de las páginas analizadas por VroniPLag” indicó la revista alemana Der Spiegel. A pesar de estas acusaciones, su título no fue revocado y Leyen continúa ejerciendo el cargo de ministra de Defensa hasta el día de hoy.

Quizás el caso de más jerarquía en el que se hayan descubierto irregularidades en las calificaciones académicas fue el del ex presidente de Hungría, Pal Schmitt. El político y medallista olímpico en esgrima, fue acusado de plagiar gran parte de su tesis doctoral, por la que había obtenido, en 2012, la más alta calificación, suma cum laude.

En 2012, el portal húngaro hvf.hu difundió una investigación en la que sostuvieron que 180 páginas del total de 215 que conformaban la tesis de Schmitt eran una traducción desde el francés del trabajo del investigador búlgaro Nicolai Georgiev, a quien menciona en el apartado bibliográfico al final del trabajo. Sin embargo, lo copió tan exactamente que incluso incluyó los errores del búlgaro.

En una profundización de la investigación se supo que el ex mandatario había copiado otras 17 páginas del autor alemán Klaus Heineman. El sitio hvg.hu concluyó que el 94 por ciento de la tesis de Schmitt era plagio.

Finalmente, luego de dos meses de afirmar su inocencia, el presidente húngaro renunció. “Según la Constitución de Hungría, el presidente simboliza la unidad de la nación. Ahora que mi situación personal divide a mi amada nación en lugar de unirla, mi deber es poner fin a mi servicio y dimitir de mi cargo de presidente”, afirmó Schmitt al comunicar su renuncia.

Informe: Bianca Di Santi.

La respuesta de la RAE contra la “insistencia” de las feministas que te dejará con la boca abierta

Fuente original: http://www.publico.es/tremending/2018/06/05/la-respuesta-de-la-rae-contra-la-insistencia-de-las-feministas-que-te-dejara-con-la-boca-abierta/

Como siempre, recomiendo visitar el sitio del artículo original, para obtener mayor información del tema. En este caso, recomiendo el trabajo que viene realizando el períódico español Público, y  a través de él, sus blogs, intentando mantenerse independiente en un ambiente de grandes grupos económicos.

La Real Academia Española ha sido varias veces protagonista de cierta polémica, e incluso ha sido tachada de machista, por las acepciones que se recogen en el Diccionario de la Lengua Española y el uso anticuado que defiende de la misma. Desde “mujer que se presta sin problemas a mantener relaciones sexuales” como definición de ‘fácil’, hasta “conjunto de mujeres” en referencia a ‘sexo débil’.

Pues bien, ayer se vio envuelta en otro caso. Esta vez de la mano del gestor de las redes sociales. La activista feminista Alicia Murillo Ruiz (@aliciamurilloru) arremetió en Twitter contra la RAE por seguir divulgando el uso del masculino genérico como referencia de ambos sexos. Para ella, alimenta la invisibilización de la mujer. Y así lo ilustró adjuntando una noticia donde se puede leer: “Una empresa no paga a sus trabajadoras porque el convenio dice ‘trabajadores'”.

El dardo había sido lanzado y como el gestor de las redes sociales de la Real Academia no suele quedarse callado (ya conocemos grandes respuestas por su parte), decidió entrar al trapo. Se podría pensar que lo hizo con su mejor intención pero lo cierto es que la respuesta resulta más atacante que apaciguadora.

Tales palabras dejaron con la boca abierta a Murillo y a medio Twitter, que no ha podido evitar echar leña al fuego y dar su opinión -es Twitter- a cerca de lo que la RAE había dado a entender: la culpa es de las feministas por insistir.

Dime a quién votas y te diré qué ‘fake news’ te crees / Reportajes / SINC

Fuente original: Dime a quién votas y te diré qué ‘fake news’ te crees / Reportajes / SINC

(Las negritas son mías)

Pensamos que tomamos las decisiones de manera racional, pero no es así. La tendencia política de cada ciudadano influye en su actitud frente a las falsas informaciones. Ante datos que ponen en tela de juicio al partido en el que confiamos, somos más críticos que si perjudican a la oposición. Incluso en cuestiones científicas priorizamos nuestro referente gubernativo a las verdades contrastadas.

Laura García Merino | 22 mayo 2018

El Gobierno vasco temía en 2014 los supuestos peligros que provocaban las antenas de telefonía. En 2010, cuando era ministra de Sanidad, Leire Pajín lucía en su muñeca un trozo de silicona y plástico al que se le atribuían cualidades milagrosas, la Power Balance. En la misma cartera, Ana Mato propuso sustituir medicamentos para afecciones leves por ‘alguna cosa natural’ y en 2015, Pablo Iglesias pidió a la Unión Europea que reconociese la hipersensibilidad electromagnética como enfermedad, ignorando que realmente no existe.

Ninguna de estas actuaciones tiene base científica.

Las pseudoterapias en España

La población española, según demuestra el informe de Percepción Social de la Ciencia publicado en 2016 por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), no tiene clara la diferencia entre la medicina y las pseudoterapias, aquellos tratamientos que no están validados por el método científico. Su uso ha aumentado en los últimos años en las sociedades postindustriales.

De los 6.300 encuestados por la FECYT, a la hora de tratar una enfermedad grave un 26% aseguró que se informaría por su cuenta; un 37%, que la opinión de un profesional médico no sería determinante y un 33% tendría en cuenta la recomendación de amigos y familiares.

Un informe posterior muestra que la política está más relacionada de lo que creemos con las fake news sobre salud y ciencia. El último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) preguntaba a los encuestados si utilizaban alguno de los 20 remedios que registraba el cuestionario, entre los que se encontraban la acupuntura, la homeopatía, la sanación espiritual o las plantas medicinales.

Según demuestran los datos, entre los consumidores de estas pseudoterapias hay más mujeres que hombres, más personas con estudios universitarios o de formación profesional y más votantes de izquierdas que de derechas.

Identificarse con un grupo político es una decisión voluntaria y personal. Según nuestros criterios, seremos afines a aquel partido que defienda una visión del mundo similar a la nuestra. Y, como se aprecia en los datos anteriores, la adhesión ideológica también determina nuestra postura respecto a cuestiones en las que el grupo político se declara a favor o en contra.

Así lo confirman Andrea Pereira, investigadora del Social and Organizational Psychology Institute de la Universidad de Leiden (Países Bajos), y Jan J. Ban Bavel, del Perception an Evaluation Laboratory en Nueva York: dependiendo de a quién votemos nos tragaremos o no distintas fake news.

¿De qué lado está la ciencia?

La ideología influye en la opinión sobre temas relacionados con la ciencia. En la política estadounidense, que enfrenta a republicanos y liberales, el ejemplo más claro es el debate sobre el cambio climático, pero también la evolución, las células madre, las vacunas o la energía nuclear.“Mientras que los liberales son más igualitarios, los conservadores dan más importancia a la libertad”, explica a Sinc Elizabeth Suhay, politóloga en la American University de Washington (EE UU) y especialista en opinión pública y conocimiento científico. “Las personas que sienten un fuerte compromiso con uno u otro valor se enfrentan a la información científica de forma sesgada”.

La investigadora explica que, por ejemplo, el debate sobre el cambio climático depende en gran medida de la preferencia política. “Los conservadores suelen negar este problema medioambiental, ya que contrarrestarlo supone unos costes extra a las empresas. Por eso la regulación económica de esta tendencia política en el área es crítica”, comenta Suhay. Un estudio recién publicado en Nature Climate Change confirma el fuerte vínculo entre el conservadurismo en EEUU y el negacionismo del cambio climático.

“Pero también se dan ejemplos de información sesgada en el sector liberal”, continúa la experta. “La tendencia de las personas que se identifican con este grupo político es creer que la orientación sexual tiene origen genético”. Según la experta, algunos utilizan esta creencia para exigir un trato igualitario a las personas del colectivo LGTB. Sin embargo, hay muchas otras razones para reivindicar esta igualdad sin necesidad de recurrir a un argumento científicamente dudoso.

“Al final, la política se relaciona con la ciencia porque es poderosa. Este poder hace que todos quieran tenerla de su lado, interpretando la información de la forma que más conviene a su colectivo”, concluye Suhay.

Cuestionando la libertad de elección

Al razonar y tomar decisiones, las personas cometemos errores de manera sistemática y en la misma dirección. Estos deslices del inconsciente, los sesgos cognitivos, son difíciles de detectar, sobre todo en uno mismo.

“En el laboratorio usamos experimentos diseñados específicamente para localizarlos”, explica a Sinc Helena Matute, catedrática de Psicología Experimental en la Universidad de Deusto y directora del Laboratorio de Psicología Experimental. “En ellos proponemos actividades y observamos que todo el mundo comete los mismos errores al hacerlas”, cuenta la experta.

Uno de los contextos más comunes donde estos sesgos ponen la zancadilla es la política. Hay veces que el sentimiento de pertenencia a un grupo es tan fuerte que consigue que nuestra cabeza funcione diferente ante un mismo dato. “Eso es mentira”, contestarían los votantes adscritos al partido perjudicado. “Evidentemente, es cierto”, suele ser la respuesta de los afines a la oposición.

Así lo explica Matute: “Si una noticia falsa muestra a nuestro partido en apuros, la identificamos como tal y recordamos sin problema lo que ocurrió realmente. En el caso de una noticia amañada que perjudique al partido de la competencia, no ponemos nada en duda. A veces hasta creemos recordar que los hechos fueron tal y como nos los están contando”.

Los míos siempre llevan la razón”

Para comprobar hasta qué punto actúan estos errores del inconsciente, Drew Westen, director de Psicología Clínica en Emory, lideró en 2006 un estudio con motivo de las elecciones presidenciales estadounidenses de 2004.

En el experimento, los votantes demócratas se enfrentaron a afirmaciones contradictorias de John Kerry y los republicanos, de George W. Bush. A la par, se les hizo una resonancia magnética funcional (fMRI, por sus siglas en inglés).

Los investigadores observaron que las partes del cerebro que se activaron en los votantes partidistas fueron las asociadas a la regulación de las emociones, no al razonamiento. No se trataba de una respuesta cerebral racional, sino emocional.

Según Van Bavel y Pereira, la necesidad de pertenecer a un grupo, en este caso político, podría explicar esta reacción y por qué las fuentes de información veraz no son motivo suficiente cuando los datos, o bien los proporciona el propio partido, o bien tratan aspectos negativos de este.

Sentimiento de pertenencia

“Por un lado, todos perseguimos metas sociales. Los partidos políticos permiten cubrir este tipo de objetivos y otras necesidades psicológicas”, declara a Sinc Pereira. “Por otro lado, perseguimos la precisión, el conocimiento exacto sobre el mundo”.

Según la investigadora, la importancia que una persona da a una u otra meta (pertenencia social y conocimiento fiable) cambia según las diferencias individuales y el contexto que rodee la situación comunicativa.

Las investigaciones por neuroimágenes analizadas en el artículo de Van Bavel y Pereira revelan que al proporcionar sentimiento de pertenencia y ayudar a la definición de uno mismo, la unión a una corriente política refuerza nuestra identidad.

Los expertos explican que en estos casos, interpretar información falsa como verdadera es el resultado de dar prioridad a la identidad e ideología frente a la precisión y fiabilidad. O dicho de otro modo, hay quienes prefieren las ideas que defiende un partido político por encima de la calidad de las fuentes de información.

Ni las evidencias son motivo suficiente

Así lo demostraron Brian Schaffner, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad de Massachusetts (EE UU), y Samantha Luks, directora general de Investigación Científica en la firma internacional YouGov. En un experimento mostraron a 1.388 personas dos fotografías: la multitud que acudió al discurso inaugural de Obama y la que lo hizo a la de Donald Trump.

Aunque era evidente que en la primera se veía más gente, el 15% de encuestados adeptos del actual presidente de EE UU respondió que era la segunda.

Los resultados de estas encuestas, publicadas en The Washington Post, muestran que aquí no vale ni el “si no lo veo, no lo creo”. La fidelidad al partido llega a ser más importante que la evidencia e incluso que la afinidad ideológica real que tenemos con este.

“Si no hubiera disputas políticas, cualquier persona que hubiese observado la fotografía hubiera visto más multitud en la tomada durante el discurso de Obama. Sin embargo, algunos seguidores de Trump utilizaron la situación para expresar su apoyo por el presidente estadounidense antes que contestar a la encuesta objetivamente”, explicaban en el diario americano Schaffner y Luks.

Tal y como afirman en su artículo Van Bavel y Andrea Pereira, en los sistemas políticos dominados por dos grupos enfrentados, como el de EE UU, la intensidad de su influencia aumenta al crearse un sentimiento generalizado de un ‘nosotros’ contra ‘ellos’.

“Tener fuentes de información de calidad no nos resulta suficiente si pensamos que las personas que las producen pertenecen a un grupo distinto al nuestro”, explican los autores. “Puede que la oposición disponga de mejores escritores, periodistas y estándares editoriales, pero da igual. Dejamos de valorar estas garantías informativas y nos concentramos en lo que dice nuestro partido”.

Los votantes pueden experimentar disonancia cognitiva cuando se enfrentan a un fallo de su partido, explica Pereira. A veces, en lugar de cuestionar a nuestros líderes, acabamos reforzando nuestro apoyo para no poner en peligro el esquema de valores que nos sirve de apoyo en la vida.

La única solución, según la experta, es proporcionar información que no cree incertidumbre. “Enriquecer y contrastar la información, así como proporcionar una explicación más amplia de las noticias, sería una forma efectiva de corregir la tendencia a creer lo que me dicen que crea”.

10 casos de manipulación fotográfica con fines políticos

Fuente original: 10 casos de manipulación fotográfica con fines políticos

Cada fotográfo es libre de editar y corregir errores de sus fotos, como mejorar los colores (ejemplo), algo que es muy necesario en situaciones de poca luz o condiciones adversas, pero el tema pasa al terreno de la polémica cuando las ediciones o manipulaciones se le realizan a fotografías periodísticas. Una foto no necesita ser brillantemente editada en Photoshop para lograr gran dramastimo, a veces solo basta con cortar la foto y presentar el punto de vista que le convenga al diario y/o político, para el ejemplo la siguiente foto, al medio la original, a la izquierda el lado crudo de la guerra y a la derecha su lado más humano. (ejemplo de foto cortada según los intereses políticos o mediáticos) Te presentamos luego el salto, 10 casos de manipulaciones fotográficas digitales con fines políticos…

Bush desde su campaña mentía [EDIT]

Este anuncio político para George W. Bush, cuando él aspiraba a la Presidencia, muestra un mar de soldados de fondo y en el público a un niño sosteniendo una bandera. Esta imagen fue manipulada digitalmente (clonado amateur) de la fotografía original (abajo). Luego de que se confirmara que la foto había sido retocada, la campaña de Bush dijo que el anuncio sería re-editado y enviando nuevamente a las estaciones de televisión. Edit: Gracias Pedro y El_Sexy por señalarnos en los comentarios el error en la redacción de este item. [Foto AP]

El humo siniestro

Esta polémica edición fue hecha por el fotográfo de Reuters Adnan Hajj, quien después de tomada la foto del Líbano luego de un ataque israelí, oscureció digitalmente el humo y ampliado (mal usando la herramienta clonar de PS) para darle un toque más dramático. Edición desde todo punto de vista innecesaria y que le costó su puesto en Reuters. [Foto original y modificada Adnan Hajj]

Las panorámica de los puños en alto

En la primera página del diario El Mundo en septiembre de 2009 presentó una foto de una reunión política. La polémica llegó días luego al descubrir que la falsa panorámica provenía de dos fotos de la agencia Reuters, que fueron (profesionalmente) fusionadas y presentadas como una única escena. [Fotos originales Reuters]

Desapareció la sangre del tiroteo

Este triste caso de manipulación fotográfica con tintes políticos se vió en el diario La Prensa de Honduras, quienes borraron digitalmente la sangre de un herido luego de un enfrentamiento con la policía hondureña. El joven Isis Obed Murillo posteriormente falleció y la foto original salió a la luz pública poniendo en evidencia la manipulación fotográfica. El diario días luego siguió sin aceptar la manipulación y solo se limitó a publicar que aquella foto había salido “distorsionada”. La foto no es apta para personas sensibles, si desea verla clic acá.

Unir 2 fotos dramáticas y logar una escena de película

Otro gran escandalo de manipulación fotográfica con tintes políticos lo protagonizó el fotógrafo Brian Walski del diario Los Angeles Times, quien tomó dos fotos a las afueras de Basora (Irak) donde se veía a un soldado británico custodiando a un grupo de personas, ambas imagenes fueron unidas para crear la negativa escena de un soldado impidiendo que un hombre con su hijo en brazos continuará su camino. Luego de destapado el escándalo Brian fue despedido del diario. [Fotos Brian Walski]

Reparando la lanzadera de misiles

El gobierno iraní en 2008 pretendía demostrar su capacidad bélica con el lanzamiento de 4 misiles, la foto que demostraba el acontecimiento le dio la vuelta al mundo. Días despues se comprobó que la misma era una manipulación fotografica por parte de un medio oficial iraní que luego reconoció que una de las lanzaderas de misiles había fallado y tuvieron que recurrir al Photoshop para corregirlo. [Foto Sepah News]

Un gabinete machista

Algunos parecen no entender que la mujer tiene hoy día participación en todos los escenarios, especialmente el político. En este aberrante caso vemos la foto original del entonces presidente israelí Shimon Peres junto con los miembros del Gabinete, foto que el diario israelí Yated Neeman digitalmente eliminó dos mujeres miembros del gabinete para que solo aparecieran varones. El diario (conocido por ser ultra-ortodoxo) nunca aceptó el montaje.

Nombrado Sir Fake

Algunas fotos falsas solo producen risas por lo amateur de la edición fotográfica. Un caso típico es el del político malasio Jeffrey Wong quien se presentó en diarios nacionales una foto suya siendo honrado por la reina de Inglaterra. El palacio de su alteza no demoró en salir a desmentir que dicho político hubiese recibido reconocimiento real alguno. La foto original y el fake para reír un rato.

Obama y el derrame petrolero

En la portada de ‘The Economist’ de el 19 de junio presenta a un Obama decepcionado y casi a punto de llorar con una plataforma petrolera al fondo.  Luego se descubrió que la foto (original de Larry Downing para Reuters) presentaba una escena similar pero no tan llamativa para una portada. Una directiva de Reuters (a diferencia de los anteriores casos) mediante comunicado aceptó que la foto estaba manipulada y ellos dieron el permiso, argumentando que la mujer que aparece junto a Obama no era conocida y podría “confundir a los lectores”.

¿Qué presidente camina primero?

El último caso y el que motivó este post viene por parte del diario egipcio Al Ahram que manipuló una foto de la reciente cumbre para resolver el conflicto israel-palestino y poner a Mubarak de primero (y no de último) al caminar dejando a Obama de segundo.

 

Twitter: “Curioso a quién apoyáis y quién no”: las respuestas al comunicado de la APM amparando al director adjunto de ‘El País’

Fuente original: http://www.publico.es/tremending/2018/03/15/twitter-curioso-a-quien-apoyais-y-quien-no-las-respuestas-al-comunicado-de-la-apm-amparando-al-director-adjunto-de-el-pais/

Como siempre, recomiendo visitar el sitio del artículo original, para obtener mayor información del tema. En este caso, recomiendo el trabajo que viene realizando el períódico español Público, y  a través de él, sus blogs, intentando mantenerse independiente en un ambiente de grandes grupos económicos.

Gifs de gatos y críticas, son las respuestas de los tuiteros a la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) que hoy ha publicado un comunicado amparando al director adjunto de El País, David Alandete, criticando a y criticando a “medios rusos”. “Curioso, curiosísimo los periodistas a los que apoya la APM y a los que no”, ha comentado algún tuitero.

En un comunicado, la APM anuncia que “ha decidido amparar al periodista David Alandete […] ante la campaña de desprestigio profesional montada por medios rusos y otras organizaciones en sintonía con estos”. Señala a medios como Russia Today, Sputnik y a la organización Observatorio Hispano-Ruso de Eurasia.

Desde hace meses el diario El País viene publicando artículos que mantienen la teoría de que existe una campaña dirigida desde Moscú para desestabilizar el modelo de Estado occidental democrático.

La APM, presidida por la periodista Victoria Prego, asegura que “respalda el trabajo profesional de Alandete y rechaza la campaña que trata de impedir que ejerza el periodismo libremente”.

Hace un año la APM fue muy criticada tras publicar un inédito comunicado en el que denunciaba una “campaña sistematizada de acoso personal y en las redes” de Podemos hacia sus periodistas críticos pero no detalló ni aportó pruebas. Ante la sorpresa, muchos recordaron los casos en los que la APM calló.

Ahora muchos tuiteros han reaccionado criticando este nuevo comunicado de la APM:

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