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Truchada que resultó traspié | Varios líderes europeos inflaron el currículum o plagiaron la tesis | Página12

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Giuseppe Conte asumió como premier de Italia pese a los cuestionamientos que tuvo por haber maquillado su CV. Una práctica que empujó a la caída a la dirigente del PP español, Cristina Cifuentes, al igual que a otros políticos.

El abogado italiano Giuseppe Conte estrenó este fin de semana su cargo como Primer Ministro de Italia, pero no lo logró sino después de una semana de pura adrenalina política que comenzó con los cuestionamientos que surgieron al descubrirse que había inflado su currículum. Si bien las revelaciones en cuanto a sus calificaciones académicas finalmente no le costaron el cargo, otros líderes europeos no tuvieron la misma suerte. En lo que va de esta década se conocieron casos en los que una presidenta regional de Madrid, un ministro de defensa alemán y un presidente húngaro tuvieron que renunciar por acusaciones similares.

Un artículo publicado por el diario estadounidense The New York Times reveló que Conte no había asistido a ningún curso de la Universidad de Nueva York (NYU) como indicaba su CV. “Una persona con ese nombre no aparece en ninguno de nuestros registros, ni como estudiante ni como miembro de la facultad”, aseguró una vocera de NYU, Michelle Tsai. Esa declaración provocó una seguidilla de declaraciones de distintas entidades académicas que negaban la participación del hoy premier en sus ateneos. Ni la Universidad de Pittsburgh (Estados Unidos) ni la Universidad de Malta tenían registros de Conte en sus archivos. El jurista también alegaba haber perfeccionado sus estudios en un instituto de Viena, la capital austríaca. Sin embargo, el diario local Der Standar, aseguró que aquel instituto es en realidad una escuela de idiomas que ofrece cursos de alemán.

Tan sólo un mes antes, el 25 de abril, la entonces presidenta del gobierno regional de Madrid, Cristina Cifuentes, había dimitido semanas después de ser acusada de haber obtenido un máster en la universidad pública Rey Juan Carlos gracias a la falsificación de las notas de dos asignaturas.

El medio digital español eldiario.es reveló el 21 de marzo pasado que dos notas en las actas de calificaciones del máster en Derecho Autonómico habían cambiado de “No presentado” a “Notable” dos años después de matricularse y sin haber mediado una nueva matrícula, por lo que no podría explicarse que haya aprobado lícitamente.

Días más tarde, la presidenta del tribunal que puntuó el Trabajo de Final de Máster (TFM) de Cifuentes con un 7,5, aseguró no reconocer el acta en que aparecían su nombre y firma. Una segunda profesora se sumó a las denuncias y desconoció, también, su firma en el acta.

No ayudó a la defensa de la ex presidenta de la Comunidad de Madrid no haber mostrado su TFM ante quienes pedían su dimisión. Cifuentes alegó entonces no encontrar su trabajo a causa de las repetidas mudanzas de despachos a las que se había sometido a lo largo de los años.

Finalmente, y después de semanas de tire y afloje, el medio digital OkDiario difundió un video que databa del año 2011 donde se ve que un policía conduce a Cifuentes al cuarto de seguridad de un supermercado madrileño y fue obligada a devolver dos potes de cremas cosméticas de 20 euros cada uno que no había pagado. La publicación del video precipitó la -ya para ese momento inevitable- caída de Cifuentes.

Los ejemplos siguen. Las revelaciones de otro medio europeo, esta vez alemán, el Süddeutsche Zeitung, causaron la renuncia del ministro de defensa del gobierno de Angela Merkel, Karl-Theodor zu Guttenberg, en 2011. El periódico había publicado pruebas de que Guttenberg había plagiado grandes partes de su tesis doctoral en Derecho. Específicamente, el entonces ministro había copiado sin citar las fuentes el 20 por ciento de las 475 páginas de su tesis. Después de que más de 50.000 académicos firmasen una carta objetando su continuidad en el gobierno, Guttenberg finalmente renunció a su cargo, lo que significó una gran mancha en lo que era una carrera brillante. En ese momento Guttenberg contaba con el 70% del apoyo de la población y se perfilaba como el próximo líder alemán. La Universidad de Bayreuth le revocó, a su vez, el título de doctor, y aseguró que el político había violado muy seriamente los estándares de la institución.

Más aún, la sucesora de Guttenberg, Ursula von der Leyen, también fue acusada, en 2013, de robar ideas en su tesis de doctorado en Medicina. En su momento, el portal VroniPlag encontró que Ursula no había citado la fuente en 23 comentarios que había realizado en su tesis. “En total, se descubrió un plagio en un 43,5 % de las páginas analizadas por VroniPLag” indicó la revista alemana Der Spiegel. A pesar de estas acusaciones, su título no fue revocado y Leyen continúa ejerciendo el cargo de ministra de Defensa hasta el día de hoy.

Quizás el caso de más jerarquía en el que se hayan descubierto irregularidades en las calificaciones académicas fue el del ex presidente de Hungría, Pal Schmitt. El político y medallista olímpico en esgrima, fue acusado de plagiar gran parte de su tesis doctoral, por la que había obtenido, en 2012, la más alta calificación, suma cum laude.

En 2012, el portal húngaro hvf.hu difundió una investigación en la que sostuvieron que 180 páginas del total de 215 que conformaban la tesis de Schmitt eran una traducción desde el francés del trabajo del investigador búlgaro Nicolai Georgiev, a quien menciona en el apartado bibliográfico al final del trabajo. Sin embargo, lo copió tan exactamente que incluso incluyó los errores del búlgaro.

En una profundización de la investigación se supo que el ex mandatario había copiado otras 17 páginas del autor alemán Klaus Heineman. El sitio hvg.hu concluyó que el 94 por ciento de la tesis de Schmitt era plagio.

Finalmente, luego de dos meses de afirmar su inocencia, el presidente húngaro renunció. “Según la Constitución de Hungría, el presidente simboliza la unidad de la nación. Ahora que mi situación personal divide a mi amada nación en lugar de unirla, mi deber es poner fin a mi servicio y dimitir de mi cargo de presidente”, afirmó Schmitt al comunicar su renuncia.

Informe: Bianca Di Santi.

¿’Paraíso’ en la Tierra? El dinero de la Madre Teresa mantuvo a flote al Banco del Vaticano – RT

Según el nuevo libro del periodista italiano Gianluigi Nuzzi, la Madre Teresa tenía “la cuenta más cobrada en efectivo”.

Una nueva publicación devela varios “trapos sucios” del Vaticano con supuestos documentos secretos revisados por el periodista italiano Gianluigi Nuzzi.

Entre los datos más impactantes del libro “El pecado original”, escrito por Nuzzi, está la jugosa cuenta de ahorros que tenía la Madre Teresa de Calcuta, quien de haber retirado esos fondos habría dejado al Instituto para las Obras de Religón (OIR) en impago.

Según el periodista, la Madre Teresa poseía “la cuenta más cobrada en efectivo” del OIR, mejor conocido como el Banco Vaticano, por lo que si hubiese procedido a cerrarla “el instituto habría quedado en impago”, precisa el diario La Presse.

Para Nuzzi, quien ha publicado polémicos libros sobre la opacidad en el manejo de los asuntos de la jerarquía eclesiástica, existe un “bloque de poder” en el Vaticano que “obstruye la acción reformadora” emprendida por el Papa Francisco.

La denuncia no es nueva pero en esta oportunidad ahonda sobre la figura del fallecido arzobispo estadounidense Paul Marcinkus, un prelado que estuvo al frente de la OIR desde 1989 e implicado en el escándalo de la quiebra del Banco Ambrosiano en 1982.

El periodista italiano afirma que la existencia de la cuenta de la Madre Teresa es “una prueba” de que ella formaba parte de un clan dentro de Vaticano porque el dinero “entró al IOR por una puerta secundaria” y fue recibido por Monseñor Donato De Bonis, “el brazo derecho de Marcinkus “.

“De Bonis conocía al banco en todos sus pormenores”, reza el libro, en el que se asegura que el prelado estaba “más familiarizado con el jet set de cine que con las almas necesitadas de los fieles”.

A través de ¿’Paraíso’ en la Tierra? El dinero de la Madre Teresa mantuvo a flote al Banco del Vaticano – RT

Der Spiegel cuestiona la cumbre del G20 de Hamburgo | Blog | teleSUR

[cita] En mi entrevista con Carmen Aristegui aduje que el G20 acabó en un G2 con el encuentro del presidente empresario Donald Trump y del zar Vlady Putin, que imprime una dinámica de cooperación entre ambas superpotencias (https://goo.gl/GN6Grg). Críticos de Angela Merkel señalaron que Hamburgo no debió haber sido sede de la reunión del G20 porque se le considera el centro del movimiento autónomo de extrema izquierda.

El teniente general HR McMaster, consejero de seguridad de Estados Unidos (EU), comentó que en el encuentro de Trump y Putin “ningún problema fue resuelto (…) Pero fue el inicio (sic) de un diálogo en algunos problemas difíciles en los que comenzaremos a trabajar en forma conjunta” (https://goo.gl/JEDxUT).

En vísperas de la cumbre de Hamburgo, Stefan Kuzmany, del portal alemán Der Spiegel, anticipó que “el G20 era una farsa (sic), una cumbre perder-perder para Angela Merkel, Hamburgo y el mundo”. ¡Uf!

Kuzmany fustiga a Trump de haber colocado a Polonia, en su hueco discurso de Varsovia previo a la cumbre, como el corazón de Europa, lo que significa que Alemania no lo es.

Europa tiene muchos corazones, donde tampoco se puede excluir a Francia, Italia y España (https://goo.gl/imzWr5). Kuzmany comenta que a la canciller alemana le complace hablar de la globalización como una situación ganar-ganar, lo cual es totalmente descabellado, ya que el modelo neoliberal global que ejerce Merkel ha profundizado en la misma Alemania, no se diga en el resto del planeta, las desigualdades. A Merkel le falta leer El capital en el siglo 21, del economista galo Thomas Piketty (https://goo.gl/wkpm2c). [fin de cita]

Origen: Der Spiegel cuestiona la cumbre del G20 de Hamburgo | Blog | teleSUR

Como siempre, recomiendo visitar el sitio del artículo original, para obtener mayor información del tema y, en este caso, para conocer el  gran esfuerzo y trabajo periodístico de este medio creado para ofrecer otra visión de la mostrada por los grandes grupos multimedios y las agencias de noticias internacionales dominantes.

Muere un niño por sarampión contagiado por sus hermanos sin vacunar

[cita] Italia está sufriendo un aumento en los casos de sarampión motivado por el auge de los antivacunas.

Muere un niño por sarampión contagiado por sus hermanos sin vacunar
Un niño de seis años que padecía leucemia ha fallecido en Italia por sarampión. El pequeño no podía ser vacunado por su patología y se había contagiado por sus hermanos mayores que tampoco habían sido inmunizados por decisión de sus padres. [fin de cita]

Origen: Muere un niño por sarampión contagiado por sus hermanos sin vacunar

Derecha política y mediática manipulando y mintiendo.

Fuente:

http://www.pascualserrano.net/noticias/derecha-politica-y-mediatica-creando-enfermos-mentales

Derecha política y mediática creando enfermos mentales.

21/01/2011.

Por Pascual Serrano.

En plena era de la información, es estremecedor cómo se puede conseguir que amplios sectores de la opinión pública puedan terminar con una alteración tan impresionante de la realidad. En Venezuela, lo llaman disociación psicótica y consistiría en un proceso mental por el cual se crea en el subconsciente del individuo una realidad ficticia en la que todos los males, todo lo malo que sucede proviene de una sola causa o de una sola persona. La tesis que plantean los sectores afines al gobierno venezolano y al mantenimiento de la institucionalidad es que los medios de comunicación han sembrado ese modo de pensamiento, de tal modo que responsabilizan de forma patológica a Hugo Chávez y al gobierno venezolano de todo lo malo que sucede, perdiendo así cualquier capacidad de análisis racional de la realidad. Lo curioso es que no es sólo en Venezuela donde sucede esto. En Estados Unidos se trata de una forma de pensamiento que no parece de aumentar en la ultraderecha política y mediática.

El 6 de marzo de 2003 la miembro de la Cámaras de Representantes de Texas Debbie Riddle en una entrevista para el periódico El Paso Times afirmaba: “¿De dónde proviene esta idea de que todo el mundo merece una educación gratuita, atención médica gratuita, libre de lo que sea? Viene de Moscú, de Rusia. Viene directamente de la boca del infierno. Y es hábilmente disfrazada como una idea de gente de tierno corazón. Nada de corazón tierno. Es que rasga el corazón de este país “1. El profesor de Historia en la Universidad de Houston Robert Zaretsky recordaba2 que la citada congresista republicana planteó a principios de 2010 lo que llamó el problema de los “terroristas en pantalones cortos”. Según ella, habría mujeres enviadas por terroristas que cruzarían la frontera para ir a dar a luz a sus hijos en suelo estadounidense. Una vez crecidos, esos “agentes dormidos” pasarían a la acción con el objetivo de sembrar el caos en Estados Unidos.

No se trata de una paranoia exclusiva de Riddle, otro miembro por Texas de la Cámara de Representantes, Louie Gohmert, afirmó en un discurso pronunciado en la Cámara en junio de 2010 que un ex agente del FBI le había hablado de los “terror baby”. Según explicó más tarde en una entrevista en Fox Business News, conoció en un avión a un pasajero con un familiar perteneciente a Hamas que le contó que éste tenía intención de conseguir que un nieto suyo naciera en Estados Unidos.3 En la entrevista, Gohmert afirmó que las mujeres embarazadas viajan desde Oriente Medio a EE.UU. con visas de turista con la intención de dar a luz en Estados Unidos y conseguir así para sus hijos la ciudadanía estadounidense. Según Gohmert, después el niño volvería al país de origen de la madre donde se entrenaría con terroristas con el objetivo de entrar después en Estados Unidos. Cuando el periodista le pidió que aportara pruebas de ello , Gohmert se limitó a indicar un artículo del Washington Post 4 que describía lo que denominan el turismo de nacimiento (“birth tourism”). Se trataba de la existencia de paquetes turísticos, en especial para ciudadanos chinos, con el objetivo de que la “turista” embarazada tuviera a su hijo en territorio estadounidense. Aquello fue descrito por el político republicano como un “enorme agujero en la seguridad de nuestro país”. Preguntado por la relación de eso con los niños terroristas, afirmó: “Si usted no cree que esto es una prueba, tienes que creer que los terroristas son más tontos de lo que estas personas emprendedoras”.5 El asunto fue tan absurdo que provocó una parodia en The Daily Show6, pero sin duda, vistos los hábitos electorales, no faltarían ciudadanos que compartieran la tesis de Gohmert.

La paranoia política de la ultraderecha tiene su correspondiente brazo mediático. El profesor de literatura de la Universidad de Illinois Walter Benn Michaels cuenta7 que, en el verano del pasado año, surgió una controversia entre dos “estrellas” de la derecha estadounidense en la cadena Fox en torno a la pregunta ¿Cuál es el enemigo más peligroso de Estados Unidos? El primero de ellos, Bill O’Reilly, responde lo previsible: Al Qaeda. Pero el otro periodista, Glenn Beck afirmó: “no son los yihadistas los que ‘tratan de destruir nuestro país’, sino ‘los comunistas’”. Puede pensarse que Beck sólo reaccionó mediante el resorte mental característico de la guerra fría, pero nació en 1964, no pudo conocer ese periodo con pleno uso de razón. Por otro lado, Beck no es un presentador minoritario. En 2009 su programa fue uno de los de mayor audiencia de noticias comentadas en la televisión por cable, con ocho millones de espectadores. En programas de otros canales, como la ABC, fue seleccionado por el público como una de las “10 personas más fascinantes” de 20098. Y en 2010 The Times lo incluyó entre los cien líderes políticos más influyentes9.

Benn Michaels recuerda que en la lista de los best-sellers de Amazon, el ensayo político más vendido es Camino de servidumbre, del economista ultraconservador austríaco Friederich Hayek, fallecido en 1992. Una de las tesis del libro es que Cualquier política dirigida directamente a un ideal de justicia distributiva, es decir, a lo que alguien entienda como una distribución “más justa”, tiene necesariamente que conducir a la destrucción del imperio de la ley.

En Estados Unidos se puede escuchar al periodista de radio de mayor audiencia del país, Rush Limbaugh, alertando contra los espías “comunistas” que “trabajan para Vladimir Putin”10.

El fenómeno, como era de prever, no se queda en Estados Unidos ni en Venezuela. En Italia, Silvio Berlusconi afirma que los comunistas le quieren eliminar11, a pesar de que los comunistas no tienen allí ni un sólo diputado nacional. En España, desde sectores mediáticos cercanos al gobierno intentan dar la señal de alarma sobre la paranoia de la derecha mediática12. Así lo denuncia el ex director adjunto de El País José María Izquierdo en su libro Los cornetas del apocalipsis, donde repasa algunas figuras de la derecha cavernaria española con sus “perlas” de análisis sobre la situación española y el gobierno Zapatero. Aunque valdría la pena recordarle al autor que es en su periódico donde más han sonado las cornetas de la apocalipsis hacia los gobiernos progresistas de América Latina. A ellos en España también se les une la Iglesia, la institución más antigua en el arte de sembrar la zozobra y la angustia. El obispo de Córdoba ha asegurado que la Unesco tiene un plan “para en los próximos años veinte años hacer que la mitad de la población mundial sea homosexual”13.

En cualquier caso, la inquietante conclusión es la angustia de comprobar que, con todas las posibilidades técnicas y periodísticas del siglo XXI, la demencia de algunos líderes políticos y el poder de algunas vías de difusión mediáticas consigan arrastrar a grandes sectores de la opinión pública hacia una psicosis, una disociación, que quién sabe hasta dónde nos puede llevar.

Pascual Serrano es periodista. Acaba de publicar el libro “Traficantes de información. La historia oculta de los grupos de comunicación españoles”. Foca. Noviembre 2010

1 “Legislators Question Border Health”, El Paso Times. 6-3-2003

2Le Monde Diplomatique (edición española) Diciembre, 2010

7Le Monde Diplomatique, Diciembre 2010

10Se puede escuchar en Media Matters, 8-7-2010 http://mediamatters.org/mmtv/201007080038

11Berlusconi: “Los comunistas existen y usan a los jueces cercanos para eliminarme”. El País, 5-1-2011.http://www.elpais.com/articulo/internacional/Berlusconi/comunistas/existen/usan/jueces/cercanos/eliminarme/elpepuint/20110105elpepuint_9/Tes

12“El ‘discurso del odio’ envenena la democracia”. Público, 16-1-2011. http://www.publico.es/internacional/356440/el-discurso-del-odio-envenena-la-democracia

Contra el Estado de negación.

Fuente:

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-6702-2010-12-19.html

Domingo, 19 de diciembre de 2010.

Entrevistas: Taner Akçam, el especialista en el genocidio armenio, de visita en Buenos Aires.

Contra el Estado de negación.

Taner Akçam en la ESMA, uno de los lugares que visitó en su estadía en la Argentina y Uruguay, durante la que presentó su libro en la Universidad Nacional de Córdoba, de Buenos Aires y de la República, en Montevideo, con la colaboración de la Fundación Luisa Hairabedian.

Fue militante de izquierda en una Turquía donde su padre era sindicalista docente, en las calles se marchaba contra el Imperialismo y la guerra de Vietnam y la juventud se organizaba en pos de reformas revolucionarias. Hasta que cayó preso y el fiscal pidió 700 años. A los tres se escapó cavando un pozo y huyó a Alemania, donde su vida cambió para siempre: se volvió investigador y dio con una pista que unía los juicios de Nuremberg con los juicios de 1919-1922 realizados en Estambul, y se convirtió en el principal referente del silenciado genocidio armenio. Exiliado, recién en 1999 pudo volver a su país. De paso por Buenos Aires para presentar su último libro, Un acto vergonzoso. El genocidio armenio y la cuestión de la responsabilidad turca (Colihue), Radar habló con el sociólogo e historiador Taner Akçam sobre su vida, su investigación y el titánico trabajo de luchar contra un Estado turco que se empecina en negar uno de los mayores genocidios de la era moderna.

Por Martín Granovsky.

Nacido en Turquía en 1953, Taner Akçam estuvo preso por su actividad como dirigente universitario de izquierda. Logró fugarse, y cuando emprendió una nueva carrera académica descubrió el genocidio armenio cometido por los turcos desde 1915 con más de un millón de víctimas. Akçam no vive más en Turquía, aunque desde 1999 está autorizado a visitar su país natal.

–Hoy me defino como un outsider –dice Akçam al hablar de Un acto vergonzoso, su trabajo editado por Colihue con el auspicio de la Fundación Luisa Hairabedian–. Un maverick, en inglés. Pero eso no significa que las cosas no me importen. Al contrario. Vivo intensamente la vida y lo que ocurre con la política y las garantías individuales.

Con la carga de cada cosa.

–Con la carga, con los cambios, con las novedades, con lo malo, con lo bueno… Yo en los años ‘60 era un dirigente estudiantil. Por supuesto que en 1968 fui un admirador del Mayo Francés y de las protestas en los Estados Unidos. Sé poco de la Argentina, de Uruguay y de Chile, pero lo suficiente para conocer que aquí, en esta región del mundo, los estudiantes tenían sus propias realidades y también miraban hacia París o hacia Berkeley. Sus realidades eran las de América latina. Las nuestras, las propias de Turquía. Y muchos estudiantes del mundo estaban envueltos en aquel clima de rebeldía, que en algunos países se combinaba con la lucha contra regímenes militares. Era el caso de ustedes, ¿no?

Sí. En 1968 gobernaba el general Juan Carlos Onganía, que había asumido en 1966, y esa dictadura terminaría el 25 de mayo de 1973.

–Al mismo tiempo, le cuento que crecí en una familia muy politizada. Mi padre era dirigente sindical. Se desempeñaba como secretario general del sindicato docente. Eso fue muy importante en mi socialización. Pertenecía a una familia de izquierda, y yo mismo terminé siendo un dirigente de la izquierda en la universidad. Era un marxista con formación incluida. Pero además tenga en cuenta que la tradición de izquierda se combinaba con una ideología secularista, laica, que venía de Mustafá Kemal Ataturk. Comprender el Islam, por ejemplo, era un problema para gente como mi padre. Y le diría, en general, que era un problema comprender la religión. La religión era vista apenas como una forma de fidelización de las masas, y a eso se oponía, entre los progresistas, una visión occidentalista. Recuerdo cuando mi hermano mayor fue a prisión. Un impacto para mí.

¿Por qué fue preso y por qué le impactó?

–¿Qué podía hacer en esa época? Participar en manifestaciones contra la guerra de Vietnam. Directo a la prisión. Una semana. Lo fui a visitar al cuartel de la policía donde estaba detenido. Yo tendría unos 14 o 15 años y fue un shock. Después, en uno de los golpes militares de esa época, que fue inestable en Turquía, mi padre también fue preso.

No por Vietnam.

–No, en su caso tenía un motivo propio: lo arrestaron por su actividad sindical. O sea que, ya ve: guerra de Vietnam, movimientos estudiantiles, rebeldía, un padre gremialista y docente… En 1973, Turquía vivió un período de mayor democracia y el movimiento estudiantil emergió otra vez. Algunos de los líderes tenían prestigio y habían sufrido mucho. Hubo casos de tortura y eso también fue otro impacto fuerte en mi vida. Así me convertí en líder del movimiento estudiantil de Ankara. Queríamos una educación más democrática con representación de los estudiantes.

En la Argentina, las dictaduras no respetaron la conquista, pero eso se logró con la Reforma Universitaria de 1918.

–Nosotros queríamos lo mismo. Era un plano doble, por supuesto. Buscábamos una educación más democrática y pensábamos que la democratización en general sería un primer escalón para llegar al socialismo. Fui director de Juventud Revolucionaria, una publicación que comenzamos a sacar. Y entonces empecé a transitar por experiencias nuevas, porque publicar ciertas cosas era peligroso en cualquier situación. Considere, por ejemplo, que, a comienzos de los años ‘70, Turquía copió una ley que había implantado Benito Mussolini en Italia. Prohibía hasta la sola mención de la existencia de la lucha de clases e incluso de la existencia de clases sociales.

Esas cosas raras no existían en Turquía.

–No. Querían convencer a la población de que se trataba de un país absolutamente homogéneo donde los ciudadanos eran perfectamente iguales. Y la propaganda comunista, o lo que fuese considerado propaganda comunista, como pensar diferente, se penaba con diez años de prisión. Todo era delito. Hablar de dominación era un crimen. Decir la palabra kurdo era un crimen.

¿Y cómo se nombraba un kurdo?

–Un turco de la zona montañosa. Más allá de ahí, castigo severo. Por supuesto, terminé arrestado. Fue en 1976. El fiscal sumó acusaciones y pidió 700 años de prisión.

Veo que no los cumplió.

–No. Me quitaron la libertad y me arruinaron la carrera que estudiaba en aquel momento. Yo quería un Master en Economía para seguir un posgrado en la London School of Economics. Era mi sueño. Por suerte el arresto fue tan arbitrario que el mío se convirtió en un caso famoso, a tal punto que Amnistía Internacional lo tomó como un emblema. Para ellos yo era prisionero de conciencia y así me empezaron a presentar ante el mundo en sus denuncias.

¿Amnistía Internacional logró liberarlo?

–No llegaron. A pesar de los 700 años que pidió el fiscal, me condenaron a ocho años, nueve meses y 20 días en la cárcel. Se lo digo así, con exactitud. Pero estuve tres años preso. Tal vez usted lo haya escuchado de presos políticos en la Argentina, pero quiero decirle que la cárcel fue mi segunda universidad. Era lo que pensaban entonces los dirigentes de izquierda. Si eras marxista, eras bueno. Si además te tocaba la cárcel, eras doblemente bueno. Estaba con otros estudiantes, con otros dirigentes políticos. Hablábamos mucho. Y un día, hablando, unos decidimos escaparnos.

¿Cómo se escaparon?

–Cavamos un pozo durante dos meses, con muchísimo cuidado de no hacer ruido ni dejar rastros de tierra, y al fin salimos del otro lado. Me habían conseguido un pasaporte falsificado. Logré cruzar Turquía, salir del país y llegar a Alemania. Me arrestaron. Tenía miedo de que me deportaran, porque sabía que la pena en una prisión turca sería aún mayor que antes, hasta que después de dos meses y medio en Munich me anunciaron que había llegado a verme un abogado. Otro prisionero me recomendó que en ese momento revelara mi verdadera identidad. Se la dije al abogado. Sonrió y me dijo: “Ya sé, Taner, pero quería comprobarlo. Tu papá está ahí afuera”. Claro, otra vez había contactado a Amnistía Internacional, que volvió a tomar mi caso. Todavía sigo en contacto con la gente de AI que conocí en esa época. No sabe qué agradecido estoy con ellos…

Usted es turco y es experto en genocidio armenio. En su relato me habló de los kurdos y la guerra de Vietnam, y hasta de la eliminación de las clases sociales por decreto, pero el exterminio de los armenios no apareció.

–Es que ni yo tenía idea real del tema en ese momento. En Turquía no habían quedado huellas. Ni Historia. Empecé a interesarme por el tema en 1988, en Hamburgo, en un instituto de investigación social. El director era hijo de un amigo de Heinrich Himmler, el jefe de las SS de Adolf Hitler. A ese amigo, Himmler le había dado la concesión del comercio de tabaco. Bueno, su hijo, el director del instituto, heredó el dinero de su padre y decidió que el mejor destino que podía darle era financiar investigaciones sobre lo que había ocurrido en Alemania. Empecé a estudiar la teoría de la tortura, que era uno de los temas del instituto. Mi objetivo, ya no en la Economía, volvía a ser convertirme en un investigador. Me interesé mucho en la Filosofía. Tomé cursos sobre Max Weber, sobre Hegel, sobre Kant, sobre Marx. Se me ocurrió que como tema de doctorado estudiaría la historia de la tortura en Turquía. A esa altura había dejado de ser un marxista. De cualquier manera, para mí Marx es tan respetable como Aristóteles. No habría pensamiento lógico sin ellos dos.

Disculpe, estuve en Alemania por primera vez en 1988. Creo que no fue un año cualquiera. Recuerdo que en muchas ciudades había memoriales o instalaciones por los 50 años de la Noche de Cristal, cuando los nazis atacaron a los judíos de Berlín.

–Efectivamente, ése fue un disparador muy importante de muchos estudios alemanes y se generó un clima de estímulo a proyectos como el mío. Al principio, como suele suceder, mi proyecto era enorme. Estudiaría el Imperio Otomano de fines del siglo XIX y los pogroms, con masacres de 8 o 10 mil personas. Haría una macroteoría de Auschwitz, de los gulags soviéticos, de la bomba atómica de Hiroshima. Mi objeto de estudio se acotó cuando puse la lupa sobre los juicios de Nuremberg contra los nazis. Descubrí que habían tomado elementos de los juicios de 1919-1922 realizados en Estambul para juzgar la matanza de los armenios. Ahí es cuando surge la noción de crimen contra la humanidad. Se realizaron 63 juicios con 16 sentencias a la pena de muerte, algunas de ellas en ausencia de los condenados. Hubo tres ahorcados. ¿Y por qué? Por haber participado en un asesinato masivo. A esa altura había conseguido documentos.

¿Actuaron tribunales civiles?

–No, militares. Con esos documentos extendí el propósito de mi investigación. Ya no abarcaría sólo el funcionamiento de los tribunales sino el genocidio.

¿Por qué, si la historia posterior buscaba la homogeneidad en la descripción de los hechos, se produjeron esos juicios?

–Porque entre 1919 y 1922 hubo una brecha en la continuidad que venía de antes y volvería ese último año. El propio Ataturk estuvo en un momento contra la matanza, que fue calificada de “acto vergonzoso”.

¿Cuál fue la razón por la que antes y después ese genocidio fue negado?

–Porque se trataba de alimentar la idea de una victoria nacional contra el poder imperialista. En 1923 se dejó la historia en cero. Y ahí comenzó todo. Una nación recién nacida que, como todo recién nacido, no tenía nada que recordar sino toda una vida por vivir. Claro, parecía una nación creada a partir de la nada.

¿Sigue siendo así?

–Desde 2002 hay un cambio en la elite turca. Un cierto conflicto de la nueva guardia con la vieja. No sabemos todavía qué profundidad alcanzará, pero de todos modos una fisura siempre es positiva en estos casos. Tenga en cuenta que la posición estatal se ve reforzada por la intervención militar turca en Chipre, en la década de 1970.

En aquel período de brecha que usted describió, también Turquía combatió contra los griegos y resultó victoriosa.

–Es que existe, por eso, una tradición de invencibilidad que fortalece las posiciones cerradas del Estado turco y les garantiza apoyo de clase media a los militares en distintos momentos de la historia. Hoy le puedo decir algo con toda certeza: ¿sabe cuál es la característica principal del genocidio armenio? Haberlo negado con tanta persistencia. Por eso la masacre de armenios incluyó la eliminación de grupos enteros de intelectuales. Eso logró que a los armenios les llevara 50 o 60 años volver a juntar fuerzas, energía y conocimiento para reconstruir su propio pasado. Primero hay que sobrevivir, después integrarse y comer, y recién en tercer lugar se puede reflexionar.

¿Puede explicar mejor el mecanismo estatal de negación?

–En Turquía es explícito. Está en la Constitución y es atribución del Consejo Nacional de Seguridad. Hay, además, un comité especial para luchar contra la idea del genocidio. Cuando digo Constitución, Consejo y comité, digo presupuesto y burocracia. Desde 1999 voy a Turquía todos los años a visitar a mi familia y a mantener contactos académicos. Y cada vez me convenzo más, sobre la base de nuevos documentos y de nuevas reflexiones, acerca de las peculiaridades de cada genocidio del siglo XX. En el genocidio armenio, lo más saliente fue la negación. En la Shoá cometida por el nazismo, la perfección del asesinato masivo. Y en Ruanda, la velocidad de la matanza.

Medios que eligen presidentes.

Fuente:

http://www.pascualserrano.net/noticias/medios-que-eligen-presidentes

Medios que eligen presidentes

03/11/2010

Pascual Serrano

Medios que eligen presidentes

El uso de los medios de comunicación como principal vehículo para hacer política y tomar al asalto los gobiernos ya es una realidad en los países de economía de mercado. La casuística es variada, aunque similar en lo esencial. Puede suceder que unos políticos desprestigiados y corrompidos cedan el relevo de su ideología a unos medios privados para que luchen por unas posiciones ideológicas que ya nadie cree cuando salen de sus palabras, como es el caso de Venezuela. En otros es el magnate de los medios de comunicación el que, gracias al trabajo de sus televisiones y periódicos, logra hacerse con el gobierno, como Silvio Berlusconi en Italia. Ahora estamos viendo cómo sucede en Estados Unidos. Allí, el dueño de la cadena Fox, Rupert Murdoch, ha donado un millón de dólares a la Cámara de Comercio, un lobby republicano que se estima que ha invertido 75 millones de dólares de procedencia legalmente opaca en las elecciones primarias estadounidenses. Ya en junio entregó otro millón directamente a la Asociación de Gobernadores Republicanos. “¿Qué haríamos sin Fox News? ¡Amamos nuestra Fox News!”, dijo en un mitin en Kentucky la que fue candidata republicana a la vicepresidencia Sarah Palin.

Todo esto supone varias perversiones de la democracia. Una de ellas es que se dinamita el derecho a la información de los ciudadanos que se acercan a los medios a buscar noticias y se convierten en rehenes de campañas políticas. Además, y todavía más grave, esto se hace desde la argumentación de las empresas de comunicación de que defienden la libertad de expresión y de que ofrecen informaciones neutrales. De las cuatro figuras políticas republicanas que aspiran a la candidatura presidencial estadounidense de 2012, tres están en la nómina de Fox, bien como comentaristas o como presentadores de “informativos”: la citada Palin, Newt Gingrich y Rick Santorum. Por otro lado, no todas las ideologías disponen de las mismas oportunidades para practicar este formato de intento de toma del gobierno, sólo las de derechas y neoliberales son aceptadas en los medios de comunicación privados, no puede ser posible que un partido o un líder que propugne el desarrollo del Estado y la nacionalización de empresas y servicios pueda ver desarrollada su tesis en un gran medio privado.En conclusión, estamos ante el golpe de Estado perfecto, la vía no son las armas, son las ondas y las rotativas.

Pascual Serrano es periodista. Acaba de publicar “Traficantes de información. La historia oculta de los grupos de comunicación españoles”. Foca. Noviembre 2010.

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