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La historia de las brutalidades de Gran Bretaña en Chagos | Página12

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Los habitantes fueron arrancados de la isla y condenados al destierro
La historia de las brutalidades de Gran Bretaña en Chagos

El caso de Diego García, la isla del archipiélago de Chagos de la cual Naciones Unidas le ordenó retirarse a Gran Bretaña , guarda llamativas similitudes con las islas Malvinas. Sus habitantes fueron arrancados de allí sin que nadie tuviera en cuenta su opinión y fueron condenados al destierro.

Diego García es un atolón (una isla de coral en forma de anillo) de apenas 44 kilómetros cuadrados, el único habitado en el archipiélago de Chagos, en el Oceáno Indico, a una distancia de unos dos mil kilómetros del sur de India y un poco más lejos de la costa oeste de Africa.

La isla fue descubierta por un marinero andaluz que la descubrió en el siglo XVI y le puso su nombre. Pasó por manos portuguesas y francesas hasta que luego de las Guerras Napoleónicas quedó bajo dominio británico. Gran Bretaña la utilizó como lugar de recarga de carbón para los buques que navegaban entre Europa y Australia.

En 1966 los británicos acordaron alquilarle la isla a Estados Unidos por 50 años, hasta 2016, para que instale una base militar en plena Guerra Fría. Pero luego del 11-S la CIA aprovechó su ubicación estratégica para armar allí también una prisión secreta al estilo Guantánamo, donde puede hacer de las suyas fuera de todo control en su particular lucha contra el terrorismo. Un paraíso natural de aguas transparentes y mágicos corales luminosos terminó convertido en un pantano de tortura y horror.

A los dos mil habitantes de Diego García (los “chagosianos”, ya que viven en Chagos) los echaron sin miramientos. Lo hicieron de diversas maneras. Por ejemplo, con el bloqueo al ingreso de alimentos, por lo que algunos no aguantaron y se trasladaron a villas miseria de la vecina isla Mauricio, donde aún sobreviven como pueden en casillas de chapa. Hubo también embarcados a la fuerza y otros que fueron engañados con anzuelos tales como vacaciones gratis en el exterior para después impedirle el regreso. Se recuerdan casos emblemáticos como el de María Aimee, quien en 1969 llevó a sus hijos a Port Louis, en Mauricio, para un tratamiento médico y luego no le dejaron subir al barco para la vuelta. Recién se pudo reencontrar con su marido dos años más tarde.

Cuentan que muchos de los pobladores no soportaron el destierro. Hubo suicidios y casos de alcoholismo. En una nota de The Times, de Londres, en 2007, una isleña recuerda: “Era el paraíso, éramos como aves libres, y ahora estamos igual que en una prisión”.

En 1998, los chagosianos y sus descendientes resolvieron acudir a la Justicia. Para todos los especialistas, en su caso se había producido una flagrante violación al derecho internacional. Dos años después, en efecto, el Tribunal Supremo británico dictaminó que la expulsión había sido ilegal y que los habitantes debían regresar. En 2004, el fallo fue confirmado en la Corte de Apelaciones. Los sucesivos gobiernos británicos ignoraron la sentencia y el Foreign Office continuó apelando hasta que, en 2008, la Cámara de los Lores –última instancia del particular sistema legal inglés– falló a favor del gobierno por un ajustado tres a dos. El argumento esgrimido por los lores fue que el gobierno contaba con títulos suficientes para legislar sobre una de sus colonias en función de la seguridad de los intereses del Reino Unido. Estados Unidos ya había advertido que la vuelta de los habitantes significaría un “riesgo inaceptable” para su base.

Obstinados en recuperar su paraíso, los isleños acudieron a la Corte Europea de Derechos Humanos. Entonces, en 2010, el gobierno inglés sacó un increíble argumento de la manga. El canciller David Miliband anunció que crearía la mayor reserva natural oceánica del mundo alrededor del archipiélago, que componen unas 55 minúsculas islas, en función de las 220 especies de corales y las más de mil de peces que se encuentran en sus aguas. Para preservar el área virgen, obviamente, resultaba imprescindible que no esté habitada por los depredadores agricultores chagosianos. Al parecer, los peces no tenían problemas con las naves norteamericanas que salían a bombardear Afganistán o Irak. Tampoco con los militares que viven allí, ni los empleados civiles. Tan triste todo, que un cable difundido por Wikileaks reveló el obvio trasfondo de la maniobra.

La novelista Philippa Gregory describió el caso de Diego García en un artículo de junio pasado en The Times titulado elocuentemente “Las Falklands secretas que siguen en conflicto”. “He leído los papeles del Foreign Office desde 1960 intentando entender la historia de Chagos: es una lacrimógena experiencia sobre el engaño y la arrogancia”, escribió.

Entre genocidios y riquezas | Página12

Fuente original: Entre genocidios y riquezas | Página12

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Imaginemos si los argentinos hablásemos más de catorce lenguas indígenas.

Cuesta imaginarlo, ¿no? Pero esa es la realidad. En Argentina se ha invisibilizado la pluralidad etnolingüística. Según la publicación del Inadi realizada por Ana Carolina Hecht, en la “actualidad nos definimos como un país multilingüe poseedor de una enorme diversidad sociolingüística y sociocultural, donde además del español y las lenguas de migración, existen catorce lenguas indígenas con muy diferentes grados de vitalidad”.

Sin embargo, estas lenguas fueron y son negadas. Esto genera consecuencias, porque cuando se impone una forma de comunicarse, se impone una forma de ver el mundo. Las palabras reflejan miradas y sentidos. Como sostiene el libro Propuesta para un Kvme Felem, un solo concepto en Mapuzugun encierra toda una frase que refleja nuestra cosmovisión y nuestro Kume Felem.

Este ocultamiento es consecuencia de que los pueblos indígenas vivieron un genocidio del cual hoy padecen sus consecuencias. Muchos negaron sus raíces y su identidad para sobrevivir. Escondieron ceremonias, saberes, conocimiento e incluso su idioma. Es oportuno recordar que el 60 por ciento de la población actual desciende de pueblos indígenas.

Recientemente, el presidente Mauricio Macri en el Congreso Internacional de la Lengua Española negaba la diversidad de culturas que conviven en el territorio afirmando: “Imaginemos si acá los argentinos hablásemos argentino y los peruanos, peruano, y los bolivianos, boliviano, y necesitásemos traductores para hablar con los uruguayos”.

Acá no se habla argentino, se habla quechua, guaraní, qom l’aqtaqa, wichí, nivaclé, chorote, áonek, mapuzugun, español, entre otras muchas lenguas. Sin embargo, hay una mirada dominante que se impone y un genocidio que se perpetúa simbólicamente negando nuestras raíces.

Según la antropóloga Diana Lenton, “venimos sosteniendo que las campañas del desierto significaron un genocidio para los pueblos originarios, también sostenemos que es un genocidio que todavía continúa, en el sentido de que no hubo un corte, no hubo ninguna gestión de gobierno que haya tenido la voluntad política de cortar con ese genocidio, sino que sigue existiendo un proceso genocida”. En el contexto actual “estamos en la instancia de realización simbólica del genocidio en el sentido que perduran las condiciones, que son estas condiciones discursivas”.

La perpetuación del genocidio sufrido por los pueblos indígenas tiene entre sus pilares a los medios de comunicación que ocupan posiciones dominantes, quienes realizan un doble juego de invisibilización y estigmatización. Según el informe de la Defensoría del Público “de 17.197 noticias analizadas durante 2016 en el Monitoreo de los programas noticiosos de los canales de aire de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, sólo 0,1 por ciento refiere a pueblos originarios y campesinos”. Asimismo, el Inadi sostiene que los Pueblos Originarios son muchas veces retratados como extraños u opuestos a la cultura argentina o los “intereses nacionales” y se desconocen aspectos sociales, culturales y políticos más amplios en las coberturas.

Claramente, hay que exigir políticas de Estado que cuestionen la realización simbólica del genocidio.  Para generar las condiciones de esas políticas públicas, como comunicadores y comunicadoras podemos poner en tensión los discursos hegemónicos que reflejan la discriminación y el colonialismo cultural dominante. Podemos reflejar la riqueza multicultural, pluriétnico y multilingüe del país que somos.

* Licenciado en Comunicación social UNLZ. Docente de la UNRN

ONU declaró al 2019 como el Año Internacional de las Lenguas Indígenas

Fuente original: ONU declaró al 2019 como el Año Internacional de las Lenguas Indígenas

Así lo anunció el sitio web de la Oficina Regional de Cultura para América Latina y el Caribe de la ONU, y detalló que la proclama plantea “llamar la atención mundial sobre los problemas que afrontan las lenguas indígenas, así como su importancia para el desarrollo sostenible, la reconciliación, la buena gobernanza y la consolidación de la paz”.

Las lenguas indígenas juegan un papel primordial para el desarrollo y la reconciliación entre diferentes grupos humanos. No sólo han sido un instrumento de integración, comunicación y educación, sino que además brindan identidad a l los hombres y mujeres que forman parte de un grupo social.

Más de la mitad de las lenguas indígenas se encuentran en peligro de desaparecer

La ceremonia para lanzar esta iniciativa se llevará a cabo este 28 de enero en París, Francia y según el comunicado de la ONU, la misma  contribuirá  impulsar el acceso y la promoción de las lenguas indígenas, y fomentará la mejora de la calidad en la vida de los pueblos,  a través del fortalecimiento de sus capacidades.

El encuentro contará con representantes gubernamentales de alto nivel, pueblos indígenas, miembros de la sociedad civil, la academia y varias instituciones públicas y privadas.

El prinicipal tema de esta campaña será: “Las lenguas indígenas son importantes para el desarrollo sostenible, la consolidación de la paz y la reconciliación”.

De acuerdo con el texto publicado por la ONU,  se promoverá el desarrollo de un foro global para el debate constructivo en el que oradores de alto nivel puedan abordar nuevos paradigmas para salvaguardar, promover y brindar acceso a los conocimientos y la información de los pueblos ancestrales.

Se estima que existen 6.700 idiomas en el mundo, los cuales 4.000 son hablados por pueblos indígenas y 2.680 se encuentran en peligro de desaparecer, publicó RCN.

¿Para qué preservar las lenguas indígenas?

La Organización  para el Año Internacional de las Lenguas Indígenas planteó cinco razones para  promover la conservación y cuidado de las lenguas indígenas:

-Generan conocimiento y comprensión sobre el mundo

-Son consideradas un desarrollo sostenible, pues mediante su lenguaje y cultura consolidan e incentivan la paz y reconciliación

-Estas lenguas son consideradas como un derecho humano fundamental en la libertad de los pueblos indígenas

-Desarrollan la inclusión social y la alfabetización, lo que contribuye a reducir los niveles de pobreza

-Son consideradas como fuente de diversidad de valores culturales y de patrimonio histórico

La lengua rapa nui en peligro de extinción

Fuente original: La lengua rapa nui en peligro de extinción

Hoy solo el 16% de los menores de 12 años de la isla hablan el idioma, un fenómeno que incluso tiene a las autoridades locales copiando el modelo neozelandés que está recuperando el maorí.


En la cocina de Vicky Haoa hay un letrero que advierte “Aquí se habla rapa nui”. Es una forma clara y explícita de recordar a quién visite su casa que ellas es una isleña preocupada y ocupada de revitalizar la lengua de sus ancestros.

Esta mujer, tecnóloga médica de profesión, miembro de la Academia de la Lengua de Isla de Pascua y declarada por la Unesco como Tesoro Humano Vivo, explica que lamentablemente la mayoría de los adolescentes, jóvenes y adultos jóvenes de la isla no hablan la lengua rapa nui. Se estima que solo unas dos mil, de las seis mil personas que habitan en ella, hablan.

El problema viene desde hace mucho años pero ahora se ha hecho más latente. Cuando se nos prohibió hablar el idioma, se comenzó a hablar menos. Hoy, los abuelos son los que manejan la lengua. Pero los padres no le enseñaron a los hijos, entonces tenemos una generación de menores de 30 años que no la habla o que no le habla a sus hijos porque no saben. Con mi nieto tengo una batalla diaria”, dice Haoa.

A comienzos de este año, se dio a conocer una encuesta realizada por Unesco y el Ministerio de Educación. Este trabajo es parte de los esfuerzos que se están haciendo por revitalizar la cultura y la lengua de este pueblo. La encuesta sociolingüística, en la que participaron más 500 y que se hizo en rapa nui, mostró que más del 70% de las personas rapa nui de mayor edad (65 años o más) tiene un nivel alto de competencia lingüística, pero este nivel baja mientras más jóvenes son. Así, en los niños de 8 a 12 años, solo el 16,7% alcanzó un nivel alto.

Orgullosos de sus tradiciones,varias iniciativas se están tomando la isla para evitar que su lengua muera. A fines del año pasado, el Concejo Municipal de Isla de Pascua aprobó, por unanimidad, una nueva ordenanza en la que se declara la lengua rapa nui como idioma oficial con el fin de protegerla y garantizar su uso público y al mismo tiempo, proteger los derechos lingüísticos de los hablantes y garantizar la no discriminación por hablar una lengua originaria. Así, en todos las oficinas y actos públicos deben ser en esta lengua.

Para el alcalde de la Isla Pedro Edumunds la ordenanza es un reflejo de lo que quieren sus habitantes: valorar la cultura, la lengua. “De a poco lo estamos consiguiendo”, dice. Prueba de ello es Hoŋa’a Re’o Rapa Nui , un jardín infantil que significa “nido” y que comenzó a funcionar en mayo del año pasado. En el nido, los niños más chicos tienen dos años, lo más grandes, cuatro. “La idea es que el jardín vaya creciendo con ellos y seamos un colegio que solo hable rapa nui. El próximos años, si nos aprueban los dineros, vamos a tener 10 cupos más”, dice Haoa.

En el colegio intentan que los más chico y también con los papás hablen la lengua, para que no sientan que es algo que solo se hace en el colegio, como aprendizaje tienen que saber que es su lengua materna y eso se habla también en la casa. Las reuniones de apoderado son en rapa nui y envían tareas a la casa para que puedan ser realizadas con los papas e incluyen grabaciones para que puedan también oír ¿Evaluación? Según Haoa funciona de a poco. “Algunos papás se justifican diciendo que hay mucho trabajo en casa”.

Lo que pasa con la lengua rapa nui puede ser parecido a lo que ocurre con el resto de la población indígena pero no hay forma de saberlo. Elisa Loncon, académica de la U. de Santiago y experta en Cultura e Idiomas Originarios, dice que es imposible saber el problema que existe en Chile con las otras lenguas originarias porque nunca se ha hecho un “censo lingüístico como el que se hizo en Rapa Nui. Según un estudio del Centro de Estudios Públicos (CEP) del año 2016 la población mapuche que habla mapuzungún está disminuyendo: si en 2006 un 56% de los mapuches dijo no hablar ni entender su lengua, hace dos años era el 67%.

“El problema es que este tipo de datos o los que entrega la Casen son preguntas en castellano y en el que pides que la persona te diga si habla o no, pero no es en la lengua para saber su nivel de comprensión y uso. No sabemos con certeza quiénes hablan una lengua indígena y quiénes no. Las personas tienen cierta resistencia a decir soy hablante. La tendencia normal después de tanta discriminación es dejar de hablar o decir que no lo hace”, dice Loncon.

Hay personas que enseñan mapuzungún y con la llegada de migrantes bolivianos, también se están haciendo cursos de aymara y quechua, pero enseñarlas es difícil, cuenta la académica. “Enseñar una lengua no es lo mismo que hablarla. Esa persona debe tener una especialidad académica, requiere preparación en el método de enseñanza de una segunda lengua, saber de fonética, dialéctica, pragmática. Se debe investigar y capacitar a quién enseña”, señala.

Un buen ejemplo

En este momento, una comitiva de profesionales está en Nueva Zelanda. Según explica Haoa, “son coordinadores que trabajan en la municipalidad, profesores y educadores tradicionales que están observando cómo lo han hecho los maoríes para retomar su lengua, queremos aprender de ellos. Los maoríes tenían dos generación que no hablaban la lengua y lo están logrando”.

“Las estaciones de radio y el canal que funciona en la isla, tocan música rapa nui pero todos los programas son en español. En las calles no se habla mucho. Tenemos que ser creativos, a lo mejor dar becas a los jóvenes que hablen el idioma. Faltan personas que se capaciten y nos ayuden a enseñar”, insiste Haoa.

“Un idioma está condenado a muerte si pierde el tren digital”. Noticias de Gipuzkoa

Fuente original: “Un idioma está condenado a muerte si pierde el tren digital”. Noticias de Gipuzkoa

Andras Kornai Lingüista computacional.

El matemático y lingüista computacional húngaro Andras Kornai lleva años investigando un fenómeno que define como “la muerte digital de los idiomas”

Una entrevista de Idoia Alonso Fotografía Pablo Viñas – Viernes, 9 de Noviembre de 2018.

Como matemático, Andras Kornai “solo” conocía una docena de idiomas, sin contar el lenguaje formal y el computacional, pero la lectura de The World’s Mayor Languages (1990), de Bernard Comrie, supuso una revelación porque tomó conciencia que existen más de 7.000 lenguas en el mundo.

Como estudiante de Lingüística se acercó a cientos y cientos de idiomas pero solo fue consciente periféricamente de que muchos ellos estaban en peligro de extinción. Y como lingüista computacional, Kornai regresó a la casilla de salida. Desde entonces, este húngaro estudia lo que ha llamado “muerte digital de los idiomas”. Años después, se ha convertido en una referencia mundial en lo que concerniente a la vitalidad digital de las lenguas. El pasado miércoles su ponencia abrió la décima edición de las jornadas de la Sociolingüística Vasca organizadas por Soziolinguistika Klusterra.

¿El entorno digital es una amenaza o una oportunidad para las lenguas minoritarias?

-Creo que es una gran oportunidad. En el entorno digital hay conocimientos como las matemáticas, la medicina, la historia, la ciencia que son internacionales… Los únicos saberes que realmente tienen una dimensión nacional son la lengua, la cultura o las artes porque dependen de la lengua, la cultura y las artes de un lugar concreto. Por tanto, el entorno digital es una oportunidad para ellas. Para las computadoras todos somos diferentes y te dan una nueva perspectiva ya que cuando observan las lenguas ven unas similitudes entre ellas que el ojo humano no puede ver. Analizar las lenguas desde la lingüística computacional te da una perspectiva global que el análisis humano no alcanzaría.

¿Cómo definiría el estado de salud del euskera en este entorno digital?

-La situación del euskera es muy buena porque indicadores como la presencia del euskera en Wikipedia, el tráfico de datos en Internet, traductores digitales, etc. lo sitúan a la par de idiomas como el húngaro, aunque tiene diez veces más hablantes. Me parece que los agentes que están trabajando en este entorno con el euskera van en la buena dirección.

¿Los gobiernos entienden la importancia de apoyar las lenguas propias en la era digital?

-Creo que ciertos gobiernos tienen una actitud anticiencia, muchas veces solo miran al pasado, al origen de las lenguas. El húngaro está relacionado con la familia ugrofinesa, con el turco… pero eso no es lo importante porque eso es el pasado, hay que mirar al futuro y el futuro es digital.

¿Cuáles son los factores que contribuyen a la supervivencia de un idioma en la era de Internet?

-Lo más importante es que en la educación superior se pueda estudiar toda la carrera en euskera. Y luego está el inglés, que es la lengua de la ciencia. Quiero decir que es vital que a nivel universitario se pueda hacer en euskera todo lo que se hace en castellano. Es importante formar a gente buena en lenguaje y tecnología computacional. Es importante enviar a los mejores estudiantes de doctorado a las universidades de prestigio y grandes centros de lenguaje computacional como Stanford, Jhons Hopkins, Edimburgo u otros grandes programas que se desarrollan en Estados Unidos y Europa para que se sigan formando y luego retornen para transferir lo que han aprendido y lo apliquen aquí con el euskera. Hay que dar a los jóvenes la oportunidad de salir para luego regresar y ayudar.

¿Una lengua está sentenciada a muerte si no está en Wikipedia?

-Sí, básicamente sí. Si una lengua no está en Wikipedia significa su muerte digital, aunque hay algunas lenguas que están en Wikipedia y que no hay nada detrás porque no tienen una comunidad viva que la alimente. Pero por lo que he visto la situación del euskera es buena.

Afirma que el 95% de las 8.000 lenguas y dialectos que existen en el mundo no han dado el paso digital ni probablemente estén en condiciones de hacerlo a corto plazo. ¿Estamos a las puertas de un apocalipsis cultural?

-No solo cultural, sino también biológica. Dentro de un siglo muchas de las especies estarán muertas, habrá una pérdida de diversidad impresionante y a nivel de las lenguas será trágico. Solo sobrevivirán unos 200 idiomas en la próxima centuria;el euskera entre ellos, afortunadamente. Siendo optimistas, solo sobrevivirán entre 150-200 idiomas y es un horizonte trágico. No sé si la palabra adecuada de lo que está sucediendo es apocalipsis o más bien una pérdida de diversidad dramática que nos conduce inexorablemente a la monoculturalidad.

¿Los síntomas de la muerte de un idioma guardan relación con los síntomas de su muerte digital?

-El futuro es digital y, si se pierde ese tren, ese idioma está condenado a muerte. Hay varias señales que indican la muerte inminente de una lengua. En primer lugar, la falta de función. Cuando los idiomas no son útiles para comunicarse, para el comercio, la educación… La falta de prestigio se ve reflejada por las generaciones más jóvenes que dicen: Eso es cosa de viejos;o la falta de competencia de los semihablantes que tienden a simplificar la gramática, por lo que hay que seguir con la educación. Por otro lado, está la reducción de la comunidad lingüística y su progresivo envejecimiento. Y por último está la función identitaria. Esto es algo que pasa, por ejemplo, con la comunidad griega en Estados Unidos: jóvenes de tercera, cuarta y quinta generación que se sienten muy griegos pero que solo hablan inglés.

¿Cuáles son las claves para que una lengua sobreviva en la era digital?

-Es muy difícil ser sintético porque cada lengua necesita unas medidas. El Join the digital language project, en el que participa Elhuyar entre otras organizaciones europeas, clasifica las lenguas por su situación y da recomendaciones para cada una. El euskera ya ha desarrollado algunas de esas recomendaciones como la estandarización de la ortografía, traducir a los clásicos, la gramática… Pero ahora estamos en el punto que estamos y, por ejemplo, os toca a vosotros desarrollar en euskera asistentes digitales como Siri (Apple) o Alexa (Amazon) porque a los gigantes de la red no les interesa económicamente una comunidad lingüística tan pequeña como la vasca.

Nuestros paisanos los rusos | Página12

Fuente original: Nuestros paisanos los rusos | Fotografía. Ancestros… | Página12

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Tierra de leyenda más que de promisión, lejano este (Far East) lleno de equívocos, Siberia evoca un imaginario que las fotografías de la exposición que puede verse en La Abadía Centro de Arte y Estudios Latinoamericanos, en parte confirman y también desmienten. Ancestros remotos de nuestros pueblos originarios, los siberianos de principios del siglo XX aparecen aquí en fotos y retratos de excepcional calidad.

La primera reacción es preguntarse si el título está mal, si lo de “Far East” es un chiste desviado. Es por el rostro araucano, o chiricaua, o lakota, de pelo largo y de largos ojos negros que mira a cámara junto a un totem cargado de magias. ¿Qué tiene de lejano y de oriental este cacique, este rostro para nosotros famiiliar? Pero no es error, porque lo que se está viendo es un ancestro de nuestros ancestros, nuestros paisanos los indios. El Far East es Siberia, el chamán melancólico se llamaba Fiodor Poligus y la foto fue tomada en 1907 en Yensenki por Konstantin Alexandrovich Maslenikov. El retrato es una prueba final de que nuestros originarios llegaron de las tierras heladas del zar hace unos cuantos miles de años.

El cuento es por la notable exposición que acaba de inaugurarse en La Abadia (Gorostiaga 1908, y Luis María Campos) hasta el 11 de noviembre, y es una verdadera producción internacional del Museo Ruso de Etnografía de San Petersburgo, la Diputació de València y el Museo de Arte Precolombino e Indígena de Montevideo. Las tres partes hicieron una selección de un tesoro, las 200.000 fotos tomadas en sucesivas expediciones entre mediados del siglo 19 –prácticamente la invención de la fotografía– y la primera guerra mundial. Esta selección tiene ahora un hogar valenciano y otro uruguayo, estupendas copias de los negativos originales, y visita Buenos Aires con curaduría de Joan Berenguer y Facundo de Almeida.

La expansión del Imperio Ruso hasta Alaska es uno de los grandes fenómenos de la historia, y de los menos conocidos, arrancando con Iván el Terrible y terminando a fines del 1800. Era tanto territorio, que los zares le terminaron vendiendo Alaska a Estados Unidos, después de ceder casi toda la costa oeste del Canadá y alguito de lo que hoy es el estado de Washington. Todavía uno se encuentra nombres rusos en pueblos y bahías, y cuentan los viejos que hasta la segunda guerra mundial había por ahí pueblos medio aislados donde se hablaba ruso y se traducía al inglés.

Para los rusos europeos, los que salen en las novelas de Tolstoy, las tierras más allá de los Urales eran tan exóticas como Africa, sólo que propias. Siberia alimentó el fuerte romanticismo ruso, creó una imaginería mental y pictórica, hizo fortunas, originó sufrimientos indecibles, sirvió de cárcel y fue el gran motor de la etnografía, la antropología el coleccionismo. Arrancando con la llegada de las primeras cámaras a la corte imperial, el Este fue llenándose de fotógrafos documentando los 158 grupos étnicos de la región. Un romance que tiene ecos modernos como la película Dersu Uzala, con Akira Kurosawa filmando en ruso y mostrando afiladamente la incompatibilidad de la vida europea y la nativa.

Una de las sorpresas para nuestra idea de tecnología digital, es la extraordinaria calidad de las fotografías. Hay que imaginar la escena en términos prácticos: las cámaras como cajones de madera lustrada, con lentes de bronce y cristal, enormes trípodes para sostener el artefacto; los laboratorios móviles montados en carretas, con bachas de bronce y peltre, frascos de vidrio duro; los negativos primero de vidrio y luego de acetatos inestables, todos urgentes porque si no se revelaban en horas se arruinaban. Es la misma situación que hace que cada foto de la guerra civil norteamericana, de la guerra del Paraguay, de la guerra de Crimea parezca un milagro, denote de alguna manera su lado de milagro, de cosa frágil que salió bien por pericia y por suerte.

Otra sorpresa es la notable falta de exotismo, orientalismo, pintoresquismo de la producción. Este Far East es registrado con vocación científica y con ganas de probar una disciplina nueva, lo cual es una de las pocas excepciones de la fotografía etnológica de la época. Lo que hacían los fotógrafos europeos en Africa, por ejemplo, era mostrar a cada “nativo” como un guerrero, de plumas y lanza. Edward Curtis hace fortuna en Estados Unidos creando un Far West romántico, escenográfico, donde cada cacique tiene un tocado espectacular y cada caballo es un pinto. En esta muestra la gente será nativa, pero tiene nombre y apellido, ropa de día, objetos de uso común, viviendas tradicionales con ollas y gallinas, ropa arrugada y bastante sobada.

Con lo que queda sumergirse en la riqueza y la textura de un mundo perdido, uno en que todavía había trajes tradicionales, locales, elaborados, hechos a mano, específicos de un lugar. Los etnógrafos, parece, no se perdían un día de fiesta, un onomástico ni una boda, con lo que abundan las imágenes de jóvenes novias sonrientes, padrinos solemnes, viejos entre boleados y asombrados por la experiencia de ser fotografiados. La selección parece ir de Occidente a Oriente, de rusos de gorra, barba blanca, camisola y botas –la imagen estereotípica es cierta, nomás– a nativos de túnica y pelo largo. Hay polleras bordadas, tocados elaborados, trenzas enroscadas, izbas de maderas talladas, chicos rubios que a los dos años ya parecen curtidos en sal, arados de madera, caballitos diminutos. Las tomas mezclan situaciones, paisaje, retratos de absoluta individualidad, escenas con chicos durmiendo, cosacos que se mandan la parte, pibas que se hacen las lindas.

Cada vez más hacia el este, aparecen túnicas y las miradas se hacen serias, más desconfiadas y solemnes. Los rostros son más oscuros y no se puede evitar pensar que hay una cosa de gringo que toma fotos y paisano que peludea. La cosa avanza por la ruta de la seda, comienza a abundar en palabras raras –kalmuks, Samarkanda, Askhabad– y corta el relato esperable con la aparición de un perfecto paisaje de Montana, con montes, bosques y un claro con tipees que Toro Sentado reconocería sin problemas. De hecho, un sioux podría quedar encantado con una imagen tribal en el Alto Yenisei, casi China, donde alrededor de una tienda cueros y palitos se reúnen muchos chicos, un par de mujeres y cuatro hombres a escuchar a un chamán que canta y encanta con un gran tambor redondo, corona emplumada y túnica hasta los pies. Si no fuera por el sombrero mongol de un personaje a la derecha, y la coleta manchú de su vecino… Y, claro, está el chaman Poligus con su cara de araucano melancólico, su saco de solapas anchas y su totem con magias y muñecas sagradas. Todo es entre descolocante y fascinante, un viaje en el tiempo y entre las certezas que se puede agradecer.

Bolivia: 3 claves del éxito económico del país que más crece en América del Sur – BBC News Mundo

Fuente original: Bolivia: 3 claves del éxito económico del país que más crece en América del Sur – BBC News Mundo

25 octubre 2017

Lleva más de una década creciendo a un promedio anual de 5%, que es muy superior al de Estados Unidos y el resto de los países sudamericanos.

A pesar de la crisis del precio de las materias primas, logró ahorrar y fue cauto en no despilfarrar el dinero que le llegó después de decretar la nacionalización de los hidrocarburos en 2006.

Sí, es cierto, ha crecido gracias a los cuantiosos ingresos que le dan las exportaciones de gas natural (que le vende a Brasil y Argentina), corriendo el riesgo de anclar su desarrollo a este recurso.

Y aunque ha hecho esfuerzos por diversificar la economía (con la venta de diesel, estaño y soya), queda pendiente la pregunta de por cuánto tiempo podría sostener su modelo de desarrollo.

Le llaman “el milagro económico boliviano”, que despegó en los gobiernos de Evo Morales, una gestión que -desde un punto de vista político- ha sido destacada por sus reformas inclusivas, pero duramente criticada por sus tintes autoritarios, casos de corrupción y el nacimiento de una nueva “burguesía aymara”.

Pero en lo que a la economía se refiere, expertos internacionales y locales coinciden valorar los resultados de la gestión del equipo del mandatario.

El año pasado, Bolivia creció 4,3%, seguido por Paraguay (4,1%) y Perú (4%). La lista sigue con Colombia (2%), Chile (1,6%) y Uruguay (1,5%).

Crecimiento económico América del Sur

2016

Fuente: Fondo Monetario Internacional – BBC

El desempeño boliviano fue bastante alto si lo comparamos con Estados Unidos, que apenas creció 1,5% y con Latinoamérica en su conjunto que sufrió una contracción de 0,9%.

¿Cuáles son las 3 claves del crecimiento económico?

1.Hidrocarburos

En 2006, cuando Evo Morales decretó la nacionalización de los hidrocarburos, se inició una nueva etapa en la economía boliviana.

Esta nueva fase incluyó en algunos casos el paso de empresas privadas a manos del Estado y, en otros, la renegociación de contratos con empresas extranjeras que continuaron operando en el país.

Una docena de multinacionales suscribieron nuevos contratos con la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y -entre otras cosas- se acordó el pago de un tributo sobre el valor de la producción de entre el 50 y el 85%.

“Al cambiar la política impositiva, aumentaron considerablemente los ingresos del Estado”, dice Luis Pablo Cuba, docente invitado de la Universidad Mayor de San Simón.

“Pienso que la nacionalización y el Impuesto Directo a los Hidrocarburos (IDH) fueron algunos de los principales elementos que explican el alto crecimiento económico”.

El alza de ingresos fiscales fue acompañada de fuertes inversiones públicas y un modelo de desarrollo productivo basado en la demanda interna.

2. Ahorro

“En los últimos 14 años, el crecimiento económico ha sido impulsado principalmente por el boom de las materias primas, los ingresos por aumento de impuestos, significativas inversiones públicas y alto gasto social”, le dice a BBC Mundo un portavoz del Fondo Monetario Internacional (FMI).

“Durante el boom de las materias primas la pobreza en Bolivia bajó un tercio y las autoridades sabiamente ahorraron una parte de los recursos construyendo un cuantioso colchón financiero”, agrega.

Un colchón que pasó de US$700 millones a US$20.000 millones, configurando un ahorro que le permitió amortiguar la caída de precios de las materias primas a partir de 2014.

Y a pesar de que la curva es decreciente, sigue destacando sobre el resto de sus vecinos: Bolivia creció un 5,5% en 2014; un 4,9% en 2015 y un 4,3% en 2016.

Ese liderazgo en el Cono Sur se mantendría este año y el próximo, según las proyecciones del FMI para Bolivia, con un 4,2% y un 4%, respectivamente.

Un análisis de Nicole Laframboise, publicado en el blog del FMI “Diálogo a Fondo”, señala que otro factor importante ha sido la caída en la dolarización (la utilización de dólares en vez de la moneda local) desde hace más de una década.

“Esto ha ayudado ha mejorar la efectividad de la política monetaria, ha contribuido a la estabilidad del sector financiero y ha permitido que más bolivianos tengan acceso al crédito y a los servicios financieros”, dice Laframboise.

3. Estabilidad

Tanto los expertos del FMI, como analistas locales, coinciden en que la estabilidad social ha contribuido al crecimiento económico.

Entre 2001 y 2005 Bolivia tuvo cinco presidentes bajo un clima de alta polarización y conflictividad. Al inicio del mandato de Morales también se atravesaron momentos muy complicados, durante el proceso constituyente y con sus adversarios políticos se atrincheraron en la regiones ricas de Bolivia.

Sin embargo, la radicalidad de los primeros años fue disminuyendo.

A eso se suman indicadores de inclusión que favorecen la estabilidad. Por ejemplo, entre 2004 y 2015 la pobreza bajó de un 63% de la población a un 39%.

Por otro lado, -según cifras del FMI- la distribución del ingreso también mejoró en ese período. Bolivia pasó de ser el país más desigual en Sudamérica a situarse en una posición promedio en la región.

Estos logros han beneficiado la imagen externa de un país gobernado por un partido compuesto por organizaciones sindicales y centrales agrarias indígenas y campesinas, que han negociado con el gobierno para llegar a acuerdos y evitar que se generen crisis de magnitud como solía ocurrir en las últimas décadas.

Los adversarios del gobierno de Morales critican que algunos grupos de presión han sido excesivamente favorecidos con los ingresos fiscales y que en ocasiones los beneficios del crecimiento dieron origen a casos de corrupción que han involucrado a líderes políticos oficialistas.

En todo caso, se le reconoce a Morales que a pesar de su discurso reivindicativo, en el plano económico sus políticas han sido lo suficientemente cautas y pragmáticas como para, por ejemplo, vender su gas a través de contratos a largo plazo en los que se establece una cotización fija, controlar la inflación y mantener reservas fiscales.

Y así, consolidarse como el país que más crece de América del Sur.

Encontraron la evidencia humana más antigua de Argentina — Noticias de la Ciencia y la Tecnología (Amazings® / NCYT®)

Fuente original: Encontraron la evidencia humana más antigua de Argentina — Noticias de la Ciencia y la Tecnología (Amazings® / NCYT®)

Lunes, 21 mayo 2018

Hace 40.000 años un grupo de hombres -posiblemente de exploradores- vivió entre el Noroeste de Catamarca y parte de Salta, en la zona que integra la Puna salada. Se desconoce cuánto tiempo permaneció en el Noroeste Argentino, pero sus rastros quedaron muy bien preservados en estas tierras desérticas, a más de 3500 msnm. Un equipo de arqueólogos tucumanos encontró en Antofagasta de la Sierra (Catamarca) la evidencia humana más antigua que se conozca en el país y posiblemente las más arcaicas de América Latina, ya que los registros más viejos encontrados en Brasil son muy discutidos por la comunidad científica.

Antofagasta de la Sierra está a casi 600 kilómetros por ruta de la capital de Catamarca. Su clima es riguroso, frío y seco, con temperaturas mínimas por debajo de 0° C. Tal vez esas características posibilitaron que los restos permanezcan tan bien conservados, como congelados a través del tiempo. Los investigadores excavaron cuatro kilómetros arriba del Río Punilla, en una pequeña quebrada conocida como “Cacao”. Más precisamente en una cueva en cuyo interior se aloja una enorme variedad de arte rupestre y diversas estructuras de piedra. En ese sitio encontraron dos mechones de pelo humano, que habían sido cortados. Hallaron, además, herramientas de piedra tallada utilizadas para corte y raspado, unos pendientes de cobre y excremento y fragmentos óseos (costillas completas y restos de dientes) de la megafauna extinta.

El investigador del Instituto Superior de Estudios Sociales (ISES) de doble dependencia Conicet- Universidad Nacional de Tucumán (UNT), Carlos Aschero, encabeza este estudio. Aun con casi 50 años de experiencia en la arqueología celebra cada nuevo descubrimiento con la misma emoción con la cual lo hacía en sus comienzos. Las dos especialidades de este investigador -nacido en Buenos Aires y radicado en Tucumán desde hace más de dos décadas- son los artefactos de piedra tallada y el arte rupestre. “Cuando uno excava nunca sabe qué va a servir; pasás el pincel y encontrás cosas maravillosas”, cuenta Aschero, para quien el campamento -el trabajo de campo- sigue siendo, por lejos, la mejor parte de su profesión.

La quebrada de Cacao se caracteriza por contener una enorme variedad de rastros de ocupaciones humanas, a tal punto, que es conocida por los antropólogos como una capital de la prehistoria del NOA. Pero hasta este nuevo hallazgo, los datos que se tenían de presencia humana en esa zona eran de 10.000 años atrás. Con el descubrimiento se dio un salto enorme porque los objetos encontrados tienen una antigüedad de 40.000 años. Los análisis, mediante los cuales se determinó la cantidad de años, fueron realizados en dos laboratorios especializados de EEUU (Arizona y CAIS-UGA) por medio del método de carbono 14.

Jorge Martínez, doctor en arqueología de la UNT e investigador del ISES, sostuvo que en Argentina los rastros de presencia humana más antiguos que se conocían están localizados en la provincia de Buenos Aires (región pampeana) y son de hace 14.000 años. En tanto que, en América Latina los más viejos están ubicados en Piedra Furada (Brasil), datados entre 27.000 y 30.000 años. Sin embargo, Martínez aclaró que los datos del país vecino son muy controvertidos, entre otras cosas, debido al método mediante el cual se determinó su antigüedad. Se utilizó la datación radiométrica, que se emplea para fechar rocas y minerales.

Según Martínez, un dato trascendental que esperan conocer en breve, mediante el análisis de ADN del mechón de pelo, es el linaje genético al que pertenecían esos hombres que habitaron el desierto puneño. “Impera la teoría de que los habitantes de América llegaron desde Asia por el estrecho de Bering y de que pertenecen a cuatro grandes linajes. Nosotros queremos corroborar o refutar ese origen, acaso obtengamos como resultado que pertenecen a una ascendencia distinta”, aventuró.

Aschero explicó que, a partir de estos descubrimientos, la antigüedad en el Norte Argentino puede compararse con el Paleolítico Medio europeo. “Significa que los procesos de poblamiento fueron muy extensos y diversos en el NOA. Y esos registros corresponden a la Puna, donde hay mucha altura y un clima complicado. ¡Qué podemos imaginar de la ocupación que podría haber existido en zonas mucho más bajas, donde la vida es más fácil!”, conjeturó. (Fuente: Argentina Investiga)

Colonialismo científico: los investigadores africanos se rebelan contra el expolio de datos genéticos – Cuaderno de Cultura Científica

Fuente original: Colonialismo científico: los investigadores africanos se rebelan contra el expolio de datos genéticos – Cuaderno de Cultura Científica

Desde que en el año 2001 se descodificó el primer genoma humano, miles de ellos han pasado por el mismo proceso y poco a poco estamos creando una enorme base de datos mundial que refleja nuestra diversidad como especie. El continente africano está siendo escenario de gran parte de esa recolección de datos: en África, el lugar donde aparecieron los primeros de nuestros antepasados, los distintos grupos de población contienen interesantes variaciones para entender los cruces genéticos que nos dieron forma, cómo nos movemos y alimentamos y las enfermedades que todavía hoy sufrimos.

Hay grandes beneficios en juego para la población africana a cambio de aportar esta valiosa información al campo de la genómica a nivel global. Conocer las variaciones genéticas de un grupo puede ayudar a mejorar su atención médica. En muchas regiones de África eso puede significar una mejora de la calidad de vida incalculable.

El expolio de los datos

Pero a medida que la genómica avanza y despega, los científicos africanos temen (y están observando ya) como las viejas dinámicas del colonialismo vuelven a hacer de las suyas y las grandes potencias mundiales se dedican a explotar sus recursos y ofrecer nada a cambio. A causa de la falta de recursos, hay pocas instituciones científicas en África que puedan llevar a cabo en solitario investigaciones de este tipo, que en muchos casos requieren complejos equipos informáticos capaces de procesar miles de datos con velocidad. Por eso, los equipos que tienen interés en investigar en este campo a menudo tienen que asociarse y aceptar las condiciones de grupos de otros países. Y esas condiciones muchas veces dejan muy poco margen y resultado para los científicos locales.

Lo llaman ‘investigación helicóptero’, una práctica por la que los investigadores de países desarrollados acuden a los países en desarrollo, recogen sus datos y se marchan de allí sin contar con los científicos locales. A veces incluso pueden compartir a posteriori esos datos con otros grupos que no estuvieron involucrados en su recogida, lo cual crea una indignante contradicción en la que la información recabada y los resultados derivados de ella benefician a todo el mundo excepto a la población de la que se extrajo.

Una guía de buenas prácticas

Conocedores de cómo puede terminar esta historia (los países del continente expoliados de sus datos genéticos, que estarán dando réditos a miles de kilómetros donde sus habitantes apenas llegarán a olerlos, ¿no les suena esto de algo?), los científicos africanos han decidido tomar cartas en el asunto y han publicado una guía de buenas prácticas a exigir para desarrollar investigaciones genéticas en África. Detrás del documento está la Human Heredity and Health in Africa (H3Africa) Initiative, un consorcio que apoya y promueve investigaciones biomédicas en el continente.

“El hecho de compartir [datos] para contribuir al bienestar de otros sería algo ampliamente respaldado en África. Pero eso siempre debe ir unido a la reciprocidad, debe hacerse de una forma responsable, con la aportación de todos los involucrados y con mecanismos que obliguen a los equipos de investigación a hacerse responsables y a dar explicaciones de sus actos”, explican los autores del documento, que aseguran que así los africanos podrán participar y contribuir al avance en este campo de innovación, “algo que, aunque caro por el momento, tiene un enorme potencial para retornar en forma de menores costes sanitarios cuando conozcamos los determinantes genómicos de muchas enfermedades”.

El documento establece algunos principios básicos. Para empezar, las investigaciones genómicas que se lleven a cabo en África deben ser sensibles y respetuosas con las culturas y valores de los africanos, así como establecer los beneficios para ellos como uno de sus objetivos primordiales. Además, estos proyectos y la publicación y publicitación de sus resultados deben contar con la aportación y participación de científicos africanos. “Teniendo en cuenta que el objetivo principal de la investigación genómica en África debería ser el beneficio de los africanos, la contribución de los científicos que trabajan en instituciones africanas debería ser significativa y sustanciosa, incluyendo el liderazgo o coliderazgo intelectual efectivo”.

La ciencia que reduzca desigualdades y no las aumente

La idea es que esta guía dé ideas y estrategias a los científicos africanos a la hora de negociar con sus socios extranjeros. Los marcos temporales son especialmente críticos debido al desequilibrio en capacidad de computación de unos y de otros, así que una forma de evitar el saqueo de datos podría ser, por ejemplo, exigir periodos de embargo durante los cuales investigadores que no hayan participado en la recogida de datos no puedan publicar resultados basándose en ellos.

A nadie se le escapa que no será fácil conseguir que estas reglas sean respetadas. Los científicos africanos juegan en desventaja económica, lo cual puede mermar su capacidad para imponer condiciones a la hora de pactar las condiciones de futuras colaboraciones científicas.

Pero si hemos aprendido algo de nuestra propia historia, si tenemos claro qué actitudes e injusticias del pasado terminaron conformando el mundo desigual en el que vivimos hoy, si de verdad el avance de la ciencia tiene como objetivo mejorar el bienestar de toda la humanidad… Entonces no dejaremos que la investigación se convierta en otra palanca para seguir ampliando la brecha que separa a ricos y pobres hasta desgajarnos.

Referencias:

Ethics and Governance Framework for Best Practice in Genomic Research and Biobanking in Africa – Human Heredity and Health in Africa (H3Africa) Initiative

African scientists call for more control of their continent’s genomic data – Nature

How the genomics revolution could finally help Africa – Nature

Helicopter’ researchers – issues with research being conducted on mining impact in North Western Province Zambia – Australian National University

Sobre la autora: Rocío Pérez Benavente (@galatea128) es periodista

El genoma de los guanches confirma su origen norteafricano — Noticias de la Ciencia y la Tecnología (Amazings® / NCYT®)

El análisis del genoma de los primeros pobladores canarios, conocidos como guanches, confirma que provienen del norte de África. esta es la conclusión de una investigación internacional en la que participa la Universidad Complutense de Madrid (UCM) (España) y que se publica en la revista Current Biology.

“Nuestros análisis de los genomas guanches muestran –apoyando las hipótesis previas– que están más próximos a los actuales norteafricanos de origen bereber que a ninguna otra población, a la vez que aportan nuevos datos sobre los primeros pobladores de las islas Canarias”, explica Ricardo Rodríguez Varela, investigador del Centro Mixto UCM-ISCIII de Evolución y Comportamiento Humanos y de la Universidad de Estocolmo y primer firmante del estudio.

El origen los guanches ha generado múltiples debates, mitos y especulaciones. Las evidencias de las que se dispone hasta la fecha sugieren que los guanches poblaron el archipiélago en algún momento durante el primer milenio antes de Cristo.

“Más misterioso aún que su origen, es cómo y por qué estos primeros colonizadores viajaron a las islas Canarias, teniendo en cuenta que carecían de barcos y de conocimientos de navegación, al menos cuando los europeos llegaron”, recuerda Rodríguez Varela, quien añade que los genomas recuperados en este trabajo aportan nuevos datos para entender de dónde venían y cómo eran los guanches.

Hasta ahora, los estudios previos sobre los guanches se habían basado en marcadores uniparentales como el ADN mitocondrial o el cromosoma Y. Aunque estos marcadores proporcionan una información importante acerca de la historia de las poblaciones, “no tienen tanta resolución como el estudio de genomas completos a la hora de comprender fenómenos recientes o historias poblacionales complejas”, determina Linus Girdland-Flink, último firmante del estudio e investigador de la Universidad de Liverpool John Moores.

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Colección de cráneos procedentes de las islas Canarias en la Universidad de Edimburgo. (Foto: David Cheskin)

Además, la investigación revela que los guanches presentan una mezcla de diversos antecesores. Según Anders Götherström, de la Universidad de Estocolmo, estos resultados muestran que una pequeña proporción de los guanches proviene de poblaciones emparentadas con los primeros agricultores europeos.

Esta señal genética fue introducida en Europa desde Anatolia por medio de las migraciones de los agricultores durante la expansión neolítica, hace alrededor de 7.000 años. Otras poblaciones norteafricanas tienen un porcentaje variable de esta señal genética relacionada con los primeros agricultores anatolios, pero no está claro cómo y cuándo se extendió por el norte de África.

Esta investigación proporciona nuevos conocimientos acerca del legado genético de los guanches en las poblaciones modernas canarias. “Nuestros análisis muestran que entre el 16% y el 31% del genoma de los habitantes actuales de Gran Canaria proviene de los guanches”, concluye Juan Luis Arsuaga, director del Centro Mixto UCM-ISCIII de Evolución y Comportamiento Humanos, director científico del Museo de la Evolución Humana y coautor de este trabajo. (Fuente: Universidad Complutense de Madrid)

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