Archivo de la categoría: Corrupción

Ideología reversa | Página12

Fuente original: Ideología reversa | Página12

Como siempre, recomiendo visitar el sitio del artículo original, para obtener mayor información del tema y, en este caso, para conocer el enorme trabajo periodístico de este medio independiente argentino.

Si tiene intención de hacerse socio de Página 12, colaborando económicamente con el medio, desde la siguiente página, se pueden leer las opciones: https://www.pagina12.com.ar/apps/membresias/ (No tengo ninguna relación comercial, laboral o personal con Página 12, salvo de ser ávido lector desde hace décadas).

Cada vez que los líderes del tercer mundo se propusieron nacionalizar los recursos naturales de sus países, se los acusó de “vende patrias” y de pretender “introducir ideas foráneas”, como si existiese alguna idea que no tuviese algo de foráneo.

Las dos acusaciones han sido, por generaciones, dos clásicos de la cultura popular cuyos orígenes no son difíciles de rastrear siguiendo los rastros del interés económico internacional. Cuatro casos archiconocidos fueron cuatro presidentes electos democráticamente y depuestos por similares golpes militares precedidos por similares estrategias de desestabilización y seguidos de similares dictaduras: Jacobo Arbenz, cuando intentó nacionalizar una pequeña fracción de tierras en Guatemala en manos de la United Fruit Company; Mohammad Mossadegh, cuando intentó cumplir su promesa electoral de nacionalizar el petróleo en manos de British Petroleum en Irán; Patrice Lumumba, cuando intentó conservar los recursos minerales de Katanga en el Congo en manos de las empresas belgas; y Salvador Allende, cuando intentó nacionalizar el cobre y la banca en Chile en manos de empresas estadounidenses (algunas de estas terribles políticas, como la redistribución de tierras, ya habían comenzado con el presidente anterior, el conservador moderado y rival de Allende, Eduardo Frei Montalva).

Otros ejemplos abundan, pero casi todos hundidos en el generoso olvido de los pueblos. Todos fueron acusados, por las potencias coloniales de su momento, de querer entregar sus países al poder extranjero y de promover ideas extranjeras. Como solución a sus planes de nacionalización, primero la propaganda y luego las armas lograron devolver los recursos nacionales a manos de empresas privadas extranjeras con la obvia asistencia de gobiernos extranjeros que en todos los casos, y de forma documentada, actuaron como extensión de los negocios privados en nombre del interés general.

Esta operación de subasta de países se llevó a cabo o se consolidó con la imposición de “ideas extranjeras”, para nada espontaneas ni producto de ningún debate democrático, sino como parte de un plan deliberado por parte de las potencias extranjeras.

Por ejemplo, cuando en los años 50s se hizo evidente el sostenido crecimiento de la izquierda en Chile, se comenzó el envío de estudiantes de Economía de la Pontificia Universidad Católica de Chile a/y desde la Universidad de Chicago. No a cualquier departamento sino a estudiar bajo el directo tutelaje de Milton Friedman y Arnold Harberger, los ideólogos de la reacción contra la corriente iniciada por el cuatro veces presidente de Estados Unidos, Franklin D. Roosevelt, por la cual la superpotencia volvió, por unas décadas, a políticas sociales (New Deal, Nuevo Acuerdo). En 1958 Jorge Alessandri le había ganado a Allende por una mínima diferencia de votos y en 1964 la CIA financió exitosamente la campaña electoral de Frei contra Allende. En 1970 el dinero no fue tan efectivo y Allende terminó ganándole a Jorge Alessandri, por lo cual la MIMO (Mafia Internacional de Millonarios Organizados) recurrió al mismo Plan B de todos los casos anteriores: golpe de Estado y dictadura militar para “salvar al país” de alguna amenaza de moda contra la libertad.

Gracias a esta dictadura y a otras en América Latina, los Chicago Boys, los economistas entrenados en la ideología de Friedman, tuvieron carta libre para actuar en Chile y en otros países. Este grupo, sus ideólogos y sus apologistas, centraron y centran hoy sus elogios en la idea de que son ellos quienes han promovido el “libre mercado” y las “libertades individuales”.

Ambos, libre mercado y libertades individuales son ideas muy nobles y positivas. Si no fuese por la hipocresía con la que se las ha aplicado sistemáticamente. No hubo y nunca habrá libre mercado bajo el tutelaje neocolonial y neo imperialista sino lo contrario. Mucho menos hubo libertades individuales, ya que estas políticas necesitaron múltiples dictaduras militares primero y más tarde dictaduras bancarias sobre países arruinados y endeudados por las dictaduras anteriores. El libre mercado y las libertades individuales significaron, bajo estas políticas, libertad de algunos mercados para imponer sus condiciones e intereses sobre otros, y libertad de algunos, de unos pocos individuos para decidir sobre otros individuos, sin excepciones una abrumadora mayoría. Este discurso, esta efectiva manipulación ideoléxica, es semejante al mito que celebra la independencia de Texas de México aduciendo que fue para gozar de “mayores libertades políticas” sin aclarar que se trataba de “mayores libertades de unos a esclavizar a otros”, ya que el gobierno mexicano había regalado tierra a los inmigrantes anglosajones sin haber legalizado la esclavitud, verdadera fuente del “milagro económico” del sur estadounidense.

Pinochet no solo no fue acosado económicamente por Nixon, como lo fuera Allende, sino que además recibió todos los beneficios posibles (morales, ideológicos, militares y económicos) de la superpotencia. Pese a todo, la pobreza y el desempleo no solo continuó creciendo en el llamado “Milagro económico chileno” (mito propagado y diseminado por la poderosa ultraconservadora Heritage Foundation, fundada por Paul Weyrich, Edwin Feulner y Joseph Coors) sino que además, en los 80s, el país se sumergió en una dolorosa crisis económica que ocurrió simultáneamente en otras dictaduras menos exitosas del continente.

Quienes entregaron al país y sus recursos naturales tan codiciados por las exitosas compañías occidentales a fuerza de una dictadura sangrienta, no se los llamó “vende patrias” sino “salvadores de la libertad”. Las ideas indoctrinadas como un dogma incuestionable (cuestionado en todas las universidades de Estados Unidos, menos en el departamento de Friedman) por una simple decisión estratégica de las agencias de Estados Unidos, no se las llamó “ideas extranjeras”.

Fue una operación perfecta, o casi perfecta. Otro típico caso de “ideología reversa”. La mafia neoliberal (a través de sus voceros más pobres, es decir fanáticos) se encargó siempre de acusar a cualquier grupo universitario o de activistas sociales o de intelectuales críticos de practicar las ideas del teórico marxista italiano Antonio Gramsci. Sin embargo, si bien la izquierda tradicional fue gramsciana por su análisis de la realidad y por su natural resistencia crítica al poder (que se expresa y consolida por el sentido común prefabricado), la derecha internacional fue siempre gramsciana en la aplicación del poder a través de las ideas colonizadas.

Se puede ocupar un país, se puede imponerle un gobierno títere por un tiempo limitado, pero si el objetivo es permanecer, la única forma posible es colonizar las ideas de un pueblo hasta inocularlas con un interés parasitario que con el tiempo terminarán adoptando como propias. Tan propias que cualquier cosa que suene diferente, como la recuperación soberana de sus recursos, será aplastada con calificativos como “ideas foráneas” –y sus propulsores “vende patrias”.

Pero a toda esta ingeniería de las ideas que define nuestro mundo hay que sumarle un aliado fundamental: ese miedo que es parte de la condición humana, ese miedo de un mendigo que es capaz de matar y morir por conservar las pocas pero sonantes monedas que le tiró un buen señor a la salida de la iglesia y que le costó todo el día ganar.

El 19 de mayo de 2019, en Morehouse College de Atlanta, el multimillonario invitado a dar el típico discurso moralizador de graduados, Robert F. Smith prometió pagar la deuda de los estudiantes por haber estudiado. La audiencia estalló en llanto. Un gesto noble, sin dudas. Con sus viejas trampas, por lo expuesto desde hace veinte años…

Radiografía mediática: la concentración o la libertad – lavaca

Fuente original: Radiografía mediática: la concentración o la libertad – lavaca

 

El Monitoreo sobre la Propiedad de Medios en Argentina es una investigación que revela la composición accionaria y los negocios de diversos grupos mediáticos. La investigación, realizada por el diario cooperativo Tiempo junto a Reporteros Sin Fronteras, describe los efectos de la concentración mediática: el rol del Grupo Clarín, el principal ganador durante el macrismo, la opacidad de los dueños de los medios, la destrucción provocada durante los últimos 3 años. Y el significado del periodismo autogestivo y cooperativo.

“El mapa de los medios de comunicación y sus ramas en la Argentina actual dibuja altos niveles de concentración, si se toma como referencia la participación de las cuatro principales empresas en cada una de las industrias. El nivel de concentración es mucho mayor si se considera que varios de los grupos mediáticos líderes en una de las ramas (prensa online, por ejemplo) son también dominantes en el resto (tv, radio, prensa gráfica). La concentración en la Argentina es además geográfica, puesto que las principales usinas de información y entretenimiento están localizadas en la zona metropolitana de Buenos Aires”.

Esa una de las conclusiones del Primer Monitoreo sobre la Propiedad de Medios en Argentina, un proyecto de investigación desarrollado por el diario cooperativo Tiempo Argentino y Reporteros sin Fronteras, con apoyo de la Fundación Ebert Stiftung.

El informe, resultado de un trabajo de cinco meses (http://argentina.mom-rsf.org/es/), relevó 22 grupos de comunicación. Se detalla la composición accionaria de los medios, sus negocios paralelos y quiénes son sus dueños, además de una serie de datos respecto a la industria periodística que pueden sintetizarse en imágenes bien concretas:

  • El trabajo señala que es “imposible recrear” cómo es el mercado nacional de audiencias audioviduales, debido a que las mediciones de radio y TV están concentradas en una sola empresa, Kantar Ibope Media, cuyos datos “sólo son accesibles a través de lo que las empresas de radio y televisión, muchas veces a través de otros medios pertenecientes al mismo grupo, informan”.
  • Sólo en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), datos de 2017, los cuatro principales grupos televisivos concentran el 56,7 por ciento de audiencia, según se supone. Otro dato monopólico y centralista: “Clarín concentra el 22,6 de las audiencias, pero el 60 por ciento de los contenidos de canales locales de grandes urbes son contenidos repetidos que se distribuyen desde Buenos Aires”.
  • La prensa gráfica perdió “influencia directa por la disminución dramática” de la venta de ejemplares diarios, pero sigue marcando agenda. “La concentración de los diarios impresos es mayor aún que la de la TV: los cuatro grupos económicos a los que pertenecen los periódicos con mayor circulación del país concentran el 74,18% de las ventas. Sólo el Grupo Clarín domina el 43% del mercado”.
  • En radio, su arquitectura tecnológica permite una convivencia entre emisoras, pero la concentración es también alta: los principales grupos (Clarín, Indalo y Prisa/Albavisión) concentran el 53 %.
  • Entre la actual situación de concentración y de crisis de la industria, con más de 3500 despidos y retiros voluntarios desde la asunción de Cambiemos en 2015, surge la experiencia de medios recuperados y cooperativos en la creación de contenidos a través de nuevas y creativas formas de organización.

El proyecto de Monitoreo sobre la Propiedad de los Medios (que utiliza la sigla MOM, por Media Ownership Monitor) analizó la situación de 14 canales y señales de televisión, 14 emisoras de radio, 10 diarios impresos y 14 sitios web de noticias. “Es imposible abordar la concentración de los medios y de los flujos informativos en Argentina sin detenerse en el Grupo Clarín”, apunta, y lo subraya como el principal beneficiario de la distribución de publicidad oficial por parte del Estado, además del principal beneficiario por la orientación política de comunicaciones de Cambiemos, que posibilitó –entre otras cosas- la fusión entre Cablevisión y Fintech (cable y telefonía celular) en medio de la desregulación de la Ley de Medios.

La investigación aporta también una línea de tiempo que permite entender una lectura histórica, social y económica del desarrollo de los medios y las audiencias en Argentina, además del contexto legal en el que se fueron desenvolviendo las políticas en materia de comunicación.

La falla del mercado

La presentación de los resultados del Proyecto MOM se realizó en el Anexo de la Cámara de Diputados. El director de Reporteros Sin Fronteras España, Alfonso Armada, abrió el seminario. “La libertad de información es imprescindible para la democracia”, apuntó. Si bien remarcó que  “la democracia no puede existir sin la existencia de medios independientes, sean públicos o privados”, destacó que, durante el último tiempo, hubo un “crecimiento exponencial” de nuevos medios que van desde iniciativas digitales hasta cooperativas, “vías interesantes” para que otras voces contribuyan al debate político.

La representante de la Fundación Ebert, Dorte Wollrad, subrayó que los medios son fundamentales en medio de la “crisis de la democracia y de la representación” de esta época.

Finalmente, el presidente de la Cooperativa Por Más Tiempo, Federico Amigo, destacó el camino sin patrón recorrido junto a sus compañerxs. “Estamos a pocos días de cumplir tres años. Estar acá tiene que ver con una valoración del camino recorrido por esta gestión llevada adelante por sus trabajadores. Hay un reconocimiento: no nos caímos del mapa. Tiempo es una cooperativa que está integrada por 90 socios, que son sus dueños. Hoy los medios autogestivos tenemos un rol clave”.

Luego, previo a la presentación de los resultados de la investigación, el director de MOM, Olaf Steenfadt, destacó que este es el decimonoveno informe que han producido en el mundo, con más de 100 mil visitas en la web.

“Lo que vemos es que existe una falla del mercado, en el que hoy en día los medios dejaron de ser un negocio rentable. Toda esta precariedad abre la puerta a malos actores, que se conjuga con la llegada de la revolución digital y la tecnología, que cambió el paradigma de nuestra profesión”.

Steenfadt recuerda que, en el esquema tradicional de los medios, la creación de contenido era la pieza clave que podría ampliar su difusión gracias a la tecnología. “Pero hoy vivimos en una era en la que el contenido parece estar al servicio de la tecnología, y no al revés”. En ese sentido, apuntó, el informe permite conocer los intereses económicos y políticos detrás de los medios de comunicación.

La búsqueda en la investigación puede segmentarse por grupo mediático, y también por propietario.

Durante la presentación, el equipo marcó el caso de la propiedad de América TV, porque tiene una compleja estructura societaria. El 40 por ciento pertenece a Claudio Belocopitt, dueño del 76 por ciento de Swiss Medical. “Pero el entramado del canal es una especie de mamuschka con sociedades que poseen otras sociedades que, a su vez, son dueñas de las otras. En ese esquema, es imposible saber las acciones de los otros propietarios, la familia Vila y José Luis Manzano”.

Esa situación revela la opacidad de muchas de las empresas de medios en Argentina. El investigador, docente y experto en concentración, Martín Becerra, fue otro de los que formó parte del equipo de investigación. “Obtuvimos información sobre el Grupo Clarín porque es una empresa que cotiza en bolsa, y entonces la información es pública, a diferencia de otros grupos que están más vedados”. Becerra contó que pidieron informes al Ente Nacional de Comunicaciones (Enacom), que tiene la obligación legal de exigir esa información a las empresas. “Nos contestaron que no tienen el registro”.

El equipo hizo hincapié en cómo el Estado fue desarmando el marco legal del Enacom a través de decretos desregulatorios: “Hoy es una entidad gubernamentalizada por decreto, que se contradice con todas las leyes regulatorias. Fue invitada a esta presentación. Esperamos que vengan”.

El patriarcado mediático

El informe también destina un apartado llamado La deuda con las mujeres, en el que analiza el impacto del movimiento feminista en la estructura de los medios. Más allá de destacar que hay un cambio en el lenguaje en cómo se presentan determinadas noticias fruto de la lucha en las calles, y otro tipo de presencia en los contenidos, al analizar la estructura de propiedad de los 52 medios pertenecientes a los 22 grupos, surgió que “no hay ninguna mujer que sea accionista mayoritaria o detente el control efectivo en las sociedades propietarias de los principales medios de comunicación del país”. Y en los máximos escalafones, los cargos son ejercidos por hombres en el 88,5 por ciento de los casos. De los 52 medios, sólo hay seis mujeres ocupando cargos de CEO y gerente de contenidos. Más datos:

  • El 71 por ciento de las trabajadoras de prensa dijo que tiene un jefe varón.
  • El 76 por ciento de los integrantes de la mesa directiva de sus medios son varones.
  • Sólo 27 por ciento de las notas informativas de radio, televisión y diarios son reportadas por mujeres.

El factor Macri

La investigación revela que la llegada de Cambiemos al poder en 2015 provocó cambios profundos en el panorama de medios argentinos. Los principales efectos pueden sintetizarse en estos puntos:

  • “El Grupo Clarín se fusionó con Telecom para generar uno de los tres grupos empresariales más grandes de la economía argentina y el más poderoso de la historia de las comunicaciones locales.
  • Más de 2700 trabajadores fueron despedidos o tomaron retiros voluntarios en Buenos Aires, según datos del Sindicato de Prensa de ese distrito;
  • El sistema de medios y producción de contenidos estatal perdió más de la mitad de las audiencias con las que contaba hasta 2015 y fue el sector mediático que más trabajadores despidió;
  • 45 periodistas fueron heridos en coberturas callejeras por la Policía y otros 13 resultaron heridos por el accionar represivo de las fuerzas de seguridad;
  • Durante 2016 y 2017 se discriminó a medios opositores en la distribución de publicidad oficial, aunque eso se revirtió en 2018 y los montos se redujeron, así como la discrecionalidad en su reparto”.

El futuro es presente

Otro de los “hallazgos” que presenta el informe es el presente de los medios autogestivos, “con una mirada de la comunicación como un derecho, independiente de los grandes poderes económicos y alejada de la batalla mainstream por los clicks y la mercancía de la información”. Allí se encuentran los medios recuperados por sus trabajadores. Entre 2016 y 2018 se crearon ocho, como Tiempo Argentino o Pulso,  lo que duplicó la cantidad existente hasta ese momento). “Es un espejo de otro hallazgo del informe, que es la crisis de los medios”, explicó el periodista Gerardo Aranguren. “Desde la asunción de Macri, cerraron alrededor de 30 empresas de medios. Eso significó alrededor de 3500 trabajadores de prensa entre despidos y retiros voluntarios. La contracara son los medios recuperados. Estos medios no reducen sus costos, sino todo lo contrario”.

El informe destaca la experiencia de las revistas culturales (131 censadas en el último informe de AReCIA –la Asociación de Revistas Culturales e Independientes de Argentina- pero la cifra supera las 300), radios comunitarias (215 en funcionamiento) y emisoras de TV comunitarias (10 en todo el país). “Yo creo que es una alternativa real, un camino concreto de poder brindar a todos y a todas la posibilidad de tener el derecho de acceder a información fidedigna. Los medios autogestionados brindan esta posibilidad frente a un discurso único de las empresas de medios concentradas”, destaca en el informe Julio Delgado, presidente de la cooperativa que edita el diario El Independiente en La Rioja. “La lucha es despareja porque la diferencia de escala y recursos lo hace muy difícil. Nuestras inversiones son lentas y van detrás de los ritmos de las tecnologías porque priorizamos a los trabajadores”.

En este punto, la investigación precisa que la crisis actual del país impacta en los costos de producción de los medios, tal como reflejó AReCIA en su declaración de emergencia en 2018 (https://www.lavaca.org/notas/las-publicaciones-autogestivas-en-emergencia-una-declaracion-urgente-y-5-propuestas-para-equilibrar-la-balanza/).

En ese sentido, el trabajo retoma la palabra de Natalia Vinelli, directora de Barricada TV y titular de la Coordinadora Nacional de Televisoras Alternativas: “Una de las barreras que impide que el sector pueda desarrollarse es la concentración. De propiedad, de línea editorial, de mercado, de audiencia. Concentración que impide la diversidad de fuentes, pluralidad de voces, que circulen otras miradas de mundo. Es difícil pensar que medios chicos podamos ser un contrapeso, pero tenemos que pelear para ocupar ese espacio que no debería ser una pelea solo de los medios comunitarios sino de toda la sociedad.

Sobre el conglomerado que integra AReCIA el informe cita a Franco Ciancaglini, editor de la Revista Mu, quien destaca “el espíritu de la autogestión y la independencia de los sectores comerciales del poder” de esas publicaciones. Y otra diferencia, el rol de los trabajadores: “A estos medios comerciales tan grandes los veo muy camaleónicos, pero claramente el factor de ajuste son los trabajadores y ahí hay una diferencia abismal con los medios autogestivos, que parten de la voz de los trabajadores y de la construcción de cada una de esas personas que las integran”. Allí está la base de otra propuesta que plantea Vinelli en el informe: “El gran desafío es alcanzar audiencias masivas y poder poner en circulación otras miradas del mundo”.

Brillaba con sus crónicas, pero era todo falso | Página12

Fuente original: Brillaba con sus crónicas, pero era todo falso | Es… | Página12

Como siempre, recomiendo visitar el sitio del artículo original, para obtener mayor información del tema y, en este caso, para conocer el enorme trabajo periodístico de este medio independiente argentino.

Si tiene intención de hacerse socio de Página 12, colaborando económicamente con el medio, desde la siguiente página, se pueden leer las opciones: https://www.pagina12.com.ar/apps/membresias/ (No tengo ninguna relación comercial, laboral o personal con Página 12, salvo de ser ávido lector desde hace décadas).

Escándalo por el caso del periodista alemán Claas Relotius, de la revista Der Spiegel.
Brillaba con sus crónicas, pero era todo falso.

El periodismo alemán se vio sacudido por una noticia que impactó en el mundo: el periodista de una de las revistas germanas más prestigiosas, Der Spiegel, había construido su prestigio en base a notas y entrevistas que eran inventadas. Claas Relotius, de 33 años, fue el protagonista de una historia en la que quedó en ridículo una de las publicaciones de mayor circulación en Alemania. El fraude se descubrió por la tenacidad de un periodista que se desempeña como colaborador de la revista.

Juan Moreno, un periodista español criado en Alemania, que trabaja como free-lance en la publicación, fue quien desmontó las mentiras de su colega, una de las estrellas de Der Spiegel y del periodismo alemán. Nadie en la revista se había percatado que decenas de notas con la firma de Relotius eran ficción pura.

El caso que conmocionó a Alemania comenzó en noviembre cuando Moreno viajó a México para un reportaje que se iba a titular “La frontera de Jaeger”. Su tema: el movimiento migrante desde México hasta Estados Unidos en plena polémica por el muro de Donald Trump. Los editores de Der Spiegel le avisaron que Relotius, la firma más cotizada de la revista, viajaba para escribir con él. Quedaron en que Moreno acompañaría a un migrante hacia la frontera, mientras que del otro lado, Relotius cubriría a los milicianos civiles amados para evitar el ingreso de extranjeros.

Ambos trabajaron como se había pactado. La nota iba a publicarse con la firma de ambos. Moreno leyó el trabajo final antes de su publicación y no le convencieron algunos datos aportados por Relotius. Entonces, llamó a un área de Der Spiegel, dedicada a la comprobación de datos y documentación. Ese departamento, que ocupa a 60 personas, deslindó su reclamo.

Más tarde, Moreno recibió otro borrador. Allí, se narraba que un miliciano le disparaba a algo que movía, y se justificaba en que era un migrante. Ese episodio no figuraba en el primer borrador y alimentó las suspicacias de Moreno, quien tuvo la semiplena prueba de que el reportaje del que era co-autor contenía mentiras. En la prensa norteamericana encontró un artículo con datos similares a los aportados por Relotius. De hecho, el miliciano Jaeger descrito por Relotius aparecía nombrado.

Otra incoherencia quedó al descubierto cuando Moreno reconoció en una foto del New York Times comprada por Der Spiegel a Tim Foley, a un miliciano al que ubicaba de un documental. Se trataba de una figura conocida: Relotius alegó haberlo entrevistado sin ponerle el nombre y aseguró que el militar no dejó fotografiarlo, razón por la que se compraron las fotos.

En ese punto, las quejas de Moreno continuaban puertas adentro de Der Spiegel. El propio Relotius se quejó ante él por sus sospechas. Moreno le hizo preguntas y lo dejó hablar. Llegó a la conclusión de que estaba ante un fabulador. La revista se negaba a creerlo: Relotius había sido reconocido cuatro veces en los premios anuales del periodismo alemán y la CNN lo consideró el periodista del año.

Hasta ese momento, el prestigio rodeaba al periodista. Conseguía testimonios exclusivos, y sus textos estaban bien escritos. Combinaba eso con una personalidad afable y buen trato con sus compañeros. Por eso, Moreno llevaba las de perder. Hoy dice que le dieron a entender que podía perder su puesto de colaborador si continuaba con sus indagaciones.

El español jugó a fondo y viajó a Estados Unidos para chequear los datos del reportaje sobre la frontera. Buscó a los supuestos entrevistados, incluido Foley. Ante una foto de Relotius, éste dijo que nunca lo había visto en su vida. Halló a otro supuesto entrevistado, Chris Maloof. A ambos los grabó en video.

Moreno no se quedó en ese solo antecedente. Encontró una nota de Relotius sobre el caso de Colin Kaepernick, el jugador de fútbol americano que se alzó contra el racismo. En el texto figuraba el testimonio de los padres del jugador. En realidad, los pares de Kaepernick se negaron a hablar con la prensa en todo momento.

A comienzos de diciembre, los acontecimientos se precipitaron. La jefa de prensa de un grupo de vigilantes de la frontera norteamericana con México envió un correo electrónico desde Arizona a Der Spiegel quejándose porque Relotius hablaba de ellos sin haber estado allí. En ese punto, los jefes de la revista decidieron acceder al servidor de Der Spiegel, una idea de Moreno. Así comprobaron que Relotius había manipulado el correo y que nunca había estado en Arizona. Para entonces, una editora ya había descubierto otra mentira, esta vez en Facebook.

Fue el final de Relotius, quien confesó su historial de notas falsas por “miedo al fracaso”. Aseguró haber sentido “presión” y que no quería “fallar” al tener “más éxito”. El 22 de diciembre, la revista publicó un número con los pormenores del caso. Un número especial con la portada en rojo y las palabras “Cuenta lo que es” en letras blancas. Se trata del lema de Rudolf Augstein, el fundador de Der Spiegel. 23 páginas fueron destinadas al caso Relotius y se lamentó que no se hubiera descubierto antes. También hubo mea culpa por las fallas en chequear las notas falsas que se publicaron. El texto recordó que Relotius había pedido que sus notas no se tradujeran al inglés y que en una ocasión pidió que no se publicara en la web una foto de la edición impresa.

Se calcula que Relotius escribió 60 notas para Der Spiegel, todas estarán bajo análisis de un comité de periodistas veteranos que analizarán cómo fue posible la estafa. “Como editores de Der Spiegel, tenemos que reconocer que hemos fallado de forma considerable. Relotius logró saltarse y anular todos los mecanismos de garantía de la calidad de la empresa”, admitió Steffen Klussmann, director de la revista. Desde que estalló el caso, las notas de Relotius siguen on line, pero con la advertencia de que puede ser material apócrifo.

Relotius devolvió los premios que obtuvo los últimos años y CNN le revocó un galardón entregado en 2014. Hay otro punto oscuro: pedía dinero a los lectores de sus notas para una ONG. El periodista caído en desgracia admitió esto, pero asegura que el dinero fue para causas humanitarias. Sin embargo, las investigaciones apuntan a que no fue así.

El caso Relotius terminó enturbiando las relaciones entre Estados Unidos y Alemania. El embajador norteamericano, Richard Grenell, tildó a Der Spiegel de “antiamericana” por la cobertura del periodista en su país. “En 7300 palabras, Relotius solo acertó en el tamaño de la población. El resto era ficción”, dijo el diplomático sobre la nota de Relotius en Fergus Falls, un pueblo de Minnesota supuestamente proclive a Trump. Entre otras cosas cita a un hombre que alega no haber visto nunca el mar, y que en su página de Facebook aparece en una foto en una playa. Der Spiegel debió pedir perdón por esa nota.

Relotius guarda silencio tras el final estrepitoso de su carrera, mientras las miradas se posan sobre Moreno, el hombre que lo descubrió. “Engañó a todos y me hubiese engañado a mí también si le hubiese conocido”, aseguró a El País de España. “Creo que en el fondo pensaba que hay ciertas normas que todos cumplimos”, cerró Moreno.

La atrevida pregunta sobre qué es el peronismo | Página12

Fuente original: La atrevida pregunta sobre qué es el peronismo | Al… | Página12

Como siempre, recomiendo visitar el sitio del artículo original, para obtener mayor información del tema y, en este caso, para conocer el enorme trabajo periodístico de este medio independiente argentino.

Si tiene intención de hacerse socio de Página 12, colaborando económicamente con el medio, desde la siguiente página, se pueden leer las opciones: https://www.pagina12.com.ar/apps/membresias/ (No tengo ninguna relación comercial, laboral o personal con Página 12, salvo de ser ávido lector desde hace décadas).

Alejandro Grimson presentó su nuevo libro Qué es el peronismo en Caras y Caretas
La atrevida pregunta sobre qué es el peronismo
Para responder ¿qué es el peronismo?, Grimson ensaya un recorrido de Perón a los Kirchner, pasando por López Rega. Barrancos, Wainfeld y Sztajnszrajber debatieron con el autor.

¿Qué es el peronismo? La pregunta es, de por sí, “un atrevimiento”. Planteada como título de un libro, “un tremendo atrevimiento”, “un título temerario”, evaluó en la presentación Dora Barrancos. Lo cierto es que hay algo que hace que esa materia en la que se mete el flamante libro de Alejandro Grimson sea tan disruptiva como para lograr provocar en forma de pregunta. El antropólogo recorre en su nuevo trabajo De Perón a los Kirchner, el movimiento que no deja de conmover la política argentina. El libro, editado por Siglo XXI, fue presentado en la sala Caras y Caretas con la presencia de la socióloga Barrancos, el periodista Mario Wainfeld y el filósofo Darío Sztajnszrajber. Y con numerosas personalidades de la política y la cultura entre los asistentes que llenaron la sala, entre otras y otros, Juliana Di Tullio, Mercedes Marcó del Pont, Itaí Hagman, Eduardo Jozami y Daniel Filmus.

“Alejandro nos invita a debatir qué es el peronismo a partir de un libro impecable. Y de un abordaje desde la antropología, en el que cuenta la historia, pero a la vez nos plantea una serie de dilemas cotidianos”, comenzó halagando Sztajnszrajber. “El libro nos exige salirnos del lugar más lineal, para pensar al fenómeno con dimensiones. Desde luego, no hay una respuesta única para el título. Hay tantas versiones, continuidades y discontinuidades, que a lo que asistimos es más bien a una lucha de intereses por ver cuál de todos esos peronismos se queda con el buen nombre. Pero el nombre está vacío: es ese campo de batalla”, analizó. Y, entre otras, rescató la idea de la definición por oposición: “El único que sabe qué es el peronismo, es el que lo combate. Y al plantear sus bordes, lo delimita”, subrayó.

Entre los momentos clave de los más de setenta años de historia de este ¿movimiento? ¿sentimiento? –el libro se meterá con esto también–, Grimson arranca, claro, con el 17 de octubre, y allí hace una descripción desmitificadora, en base a registros y documentos históricos, de la composición de esa multitud de trabajadores que cambió el rumbo de la historia. Sigue con “los orígenes del peronismo en una sociedad racista y clasista”, para entrar en 1956 con el “apogeo y crisis de los antiperonismos”, y aquí un interesante análisis –Barrancos lo destacó en la presentación– de la “rabia impotente” con que comenzó a cebarse la burguesía, sobre todo contra Evita, a partir del concepto de estructura de sentimiento de Raymond Williams. Montoneros, Ezeiza, Rucci, Menem, hasta llegar al kirchnerismo, del 54 por ciento a la derrota de 2015, son otras “paradas” de este recorrido. Que, en la misma formulación del punteo, vienen a reafirmar cuán compleja se vuelve la pregunta que da nombre al libro, y por tanto cuán valorable el intento de abarcar algunas de sus aristas.

También López Rega, “el hecho maldito del país peronista”, y al mismo tiempo “la fiesta antiperonista”, “el ejemplo que ‘demostraba’ hasta dónde podía llegar el peronismo”, se advierte en el texto. Y en este punto, el libro reconstruye aspectos muy poco conocidos de la vida del ideólogo de la Triple A, un cabo primero de la Policía Federal que soñaba con ser un cantante famoso, que escribió un libro de setecientas páginas titulado Astrología esotérica, y que llegó a gobernar desde las sombras el país. Sobre todo llama la atención, como señalaron Barrancos y Wainfeld, una historia de novela sobre una “Casa Rosacruz” en la ciudad correntina de Paso de los Libres, “la casa de Doña Victoria”, donde López Rega formó su esoterismo, adonde iba a tener retiros espirituales, y por donde también pasaron varios funcionarios destacados de la época.

“Ese capítulo es una gema. Así como Murmis y Portantiero descubrieron ‘los orígenes del peronismo’, Grimson descubrió ‘los orígenes de López Rega”, bromeó Wainfeld. Y destacó, entre otras, las descripciones contrafactuales que arriesga el libro (qué hubiera pasado si…), o el modo en que pone en contexto el fenómeno: “Cómo es posible que un mismo movimiento haya implantado el más amplio Estado de bienestar de América latina, y uno de los mayores del mundo, con Perón, y al mismo tiempo el conservadurismo más extremo, con Menem, es una de las preguntas comunes. Pero rara vez surge la de cómo un mismo partido puede albergar a Yrigoyen, Balbín, Illia, Alfonsín, De la Rúa y Gerardo Morales. Ese tipo de preguntas estimula todo el tiempo el libro”, destacó. Más tarde Grimson aseguró que ya le mandó el libro al decano de la Facultad de Sociales de Estocolmo, al becario y a la pelirroja progre, habituales protagonistas de las notas de Wainfeld en este diario.

Barrancos también destacó el modo en que el libro analiza “la idea de que el peronismo es una anomalía, una disforia política, porque se correría hacia territorios casi patológicos”, y observa el mundo para mostrar cuántas “anomalías” hay por todas partes. O mejor dicho, cuán imposible es buscar una “norma” lineal para pensar cualquier proceso social. Otro imposible, el de entender a la sociedad y la política sin tener en cuenta las emociones (en este caso, al peronismo y al antiperonismo), también fue resaltado en la intervención de la socióloga. “La verdad es que el peronismo jamás será atrapado en una frase”, dice Grimson en su libro. Pero advierte también: “Renunciar a entenderlo sería renunciar a comprender la Argentina”.

El terraplanismo económico | El Cohete a la Luna

Fuente original: El terraplanismo económico | El Cohete a la Luna

Como siempre, visitar el sitio de origen, para obtener mayor información del tema y, en este caso, para conocer el enorme trabajo periodístico de este sitio independiente argentino. El Cohete a la Luna es un sitio de investigación y análisis creado por el periodista y escritor Horacio Verbitsky, conocido por su trabajo de investigaciones de décadas. Personalmente, pienso que es un periodista de los que ya no hay muchos. A Verbitsky lo acompaña un equipo de primera, varios de los cuales colaboraron o han colaborado (como el propio Verbitsky) en el pasado con el diario argentino Página 12.

(No tengo ninguna relación comercial, laboral o personal con El Cohete a la Luna ni con ninguno de sus miembros o colaboradores, salvo de ser ávido lector del sitio).

¿Todo gira en torno del dólar o el dólar gira en torno de otra cosa?

El terraplanismo es un movimiento internacional que intenta refutar la idea de que la Tierra es redonda. Sostiene que es plana, y que hay una gigantesca conspiración para ocultar esta realidad. Lo más interesante del caso de esta secta, es que no la afectan ni las demostraciones teóricas, ni las fotos satelitales, ni los mapas de navegación, ni los testimonios de los astronautas, ni toda la ciencia astronómica. No le importa la evidencia empírica.

Siempre hay gente para todo, y mientras no tengan a su cargo diseñar los planes de estudio de las escuelas primarias, no resultan demasiado peligrosos. El problema empieza cuando miembros de estas sectas o grupos de creencias delirantes llegan a puestos de mando en la sociedad.

En el caso de los terraplanistas es relativamente fácil para la gente común advertir el carácter delirante del grupo, ya que tiene bastante bien asentados los conocimientos científicos sobre cómo funciona el universo, las estrellas, y qué lugar ocupa la Tierra en el sistema solar.

En cambio, con la economía pasa una cosa muy diferente. Se podría decir que las creencias más disparatadas pueden pasar por buenas, dada la poca formación económica que tiene la mayoría. En ese espacio dónde las creencias no se basan en conocimiento riguroso, sino en lo que parece más evidente (por ejemplo, que el sol da vueltas alrededor de la Tierra, como podemos observar todos los días), es por donde se filtran los terraplanistas económicos.

Que han pasado de la etapa de la secta a la de gran movimiento social, con credenciales propias y gran prestigio académico. Vamos a ver cómo funciona el terraplanismo económico con la explicación de lo que ocurre en la Argentina de nuestros días.

¿Todo gira en torno del dólar?

Los resultados de más de tres años de gobierno macrista pueden analizarse en dos terrenos que nos permiten separar grandes grupos temáticos: el de la economía real —la producción y el empleo—, y el de la actividad financiera. Los diarios de estos días son un catálogo de desastres en la economía real, con caída de empresas, derrumbe de ventas, despidos de personal, multinacionales que se van, desempleo en ascenso acelerado, negocios cerrados, etc. En la economía real es imposible ocultar el fracaso completo del neoliberalismo de Cambiemos, para cualquier persona de a pie.

Lo sorprendente es lo que ocurrió en el sector financiero y monetario, donde se suponía que tenían su fuerte los expertos económicos gubernamentales. En abril-mayo del año pasado protagonizaron una catástrofe de proporciones, con una devaluación inocultable del 100% y la consiguiente llamada urgente al FMI para que evitara que este gobierno de derecha y aliado incondicional de Estados Unidos sucumbiera en el default.

Luego de varios meses a los tumbos, en los que se perdieron reservas equivalentes a los dólares que el Fondo estaba suministrando, se logró contener la situación en torno a un tipo de cambio de menos de 40 pesos. La hegemonía ideológica y mediática del gobierno es tal, que esa victoria circunstancial pasó a ser una suerte de credencial de éxito y de pasaporte para nuevas maravillas que nos esperarían en el futuro.

En realidad se trata de una situación transitoria, sumamente endeble. Compañeros del Cohete a la Luna y de otras publicaciones han advertido en numerosas oportunidades con total claridad que la estabilidad que logró el gobierno es completamente precaria, y que puede ser alterada por los más diversos factores internos y externos. No hace falta que vengan Forbes o alguna otra publicación extranjera –que nunca sabemos en qué negocio están— para decir lo que cualquier economista crítico puede ver con claridad: que el nuevo “gran mérito” del gobierno es haber frenado el dólar ofreciendo tasas de interés extravagantes en dólares que asfixian a la economía real y atraen a capital volátil interno y externo, dispuesto en cualquier momento a pasarse a la divisa fuerte y retirarse de la economía.

Sólo la deserción intelectual de los economistas que están en todos los medios oficialistas permite ocultar ante la población la explicación real de lo que está ocurriendo en nuestro país. Estamos frente a un fenómeno de “terraplanismo de masas”.

Expliquemos: el dólar en la Argentina ha cobrado la importancia que tiene por razones de larga data, que tienen que ver tanto con los problemas irresueltos de balanza comercial que tiene el país, como con el mal manejo de un servicio público muy importante –la provisión de una moneda nacional confiable— que han tenido numerosas gestiones económicas a lo largo de décadas.

El dólar pasó a ser una moneda en la cual ahorrar –debido a la alta inflación—, pero también una moneda con la cual especular, dados los colapsos cíclicos del sector externo. Desde Martínez de Hoz y su “libre movimiento de capitales”, pasó a ser el puente necesario para sacar fondos del país y colocarlos en el exterior.

Desmontar todo lo que la sociedad ha colocado en el dólar a lo largo del tiempo no es sencillo pero es posible, y obliga a tener una clara visión de los problemas que han llevado a esta situación.

Tener una moneda nacional relativamente estable, una relación comercial equilibrada con el resto del mundo y un nivel de endeudamiento reducido no son problemas complejos desde el punto de vista teórico: sabemos qué debe hacerse para conseguir esas metas. Pero el problema no reside allí, sino en el terraplanismo económico.

Neoliberalismo argentino, o el terraplanismo al poder

No hay gestión neoliberal que no endeude fuertemente al país, aumentando los problemas del sector externo de la economía y por lo tanto la necesidad de dólares y las presiones alcistas. No hay gestión neoliberal que no des-sustituya importaciones, destruyendo entramado industrial, creando mayores necesidades de dólares para comprar productos, insumos y repuestos en el exterior. Algunas de esas gestiones, como la de Martínez de Hoz y la de Macri, también se ocuparon de destruir el valor de la moneda local, provocando fuertes procesos inflacionarios. La de Menem-Cavallo, en cambio, amagó con sustituir directamente la moneda local por el dólar y lograron mantener una paridad estable y ruinosa para la producción y el empleo nacional.

Los terraplanistas económicos locales, como corresponde, insisten que la Tierra no es redonda. La culpa de los saltos cambiarios, de la inflación, de la incertidumbre, no es de las políticas económicas desacertadas o directamente los negocios especulativos que ofrecen desde el estado a sus socios locales y extranjeros. La culpa de que las cosas estén así, de que el dólar sea inestable, de que haya remarcaciones masivas de precios, la tienen los empleados públicos, los jubilados y los perceptores de la Asignación Universal por Hijo.

Como dicen dos de los terraplanistas más connotados, Espert y Milei, hay que echar un millón de personas del Estado y listo. La culpa la tienen los políticos, los empleados públicos y los pobres.

En el extraño mundo terraplanista no existen los fondos buitre, no existen monopolios ni oligopolios formadores de precios, no existen cadenas de comercialización parasitarias, no existen contratistas del Estado ni grandes intereses especulativos, no hay bancos que viven de prestarle al Estado. No hay servicios públicos monopólicos con tarifas delirantes, ni sectores con rentas de privilegio. Es más, en el mundo terraplanista el capital es oprimido por los pobres, que no lo dejan ser, que le arrancan las pocas migajas que ganan con su sed insaciable de prebendas, que lo desalientan hablando de esas tonterías de las necesidades insatisfechas.

Con un millón de personas en la calle todo se resolvería. El salario iría hacia la nada, los sindicatos se pulverizarían, el gasto público –salvo en gases y balas— bajaría, y en ese paraíso de gente mansa y dispuesta a trabajar por un peso florecería la actividad económica.

El dólar y la ciencia

En realidad el drama del dólar tiene que ver con otra cuestión, que armó la gestión de Cambiemos.

Por un lado creó un escenario de aguda penuria de divisas, tanto al promover la fuga masiva de capitales levantando el “cepo”, como al endeudar al país en cifras descomunales, para crear condiciones de dependencia estructural más allá de este gobierno.

Pero el punto político que más nos importa señalar es que la gestión macrista privatizó la regulación de la divisa norteamericana. Por el lado de la oferta, le dio completa libertad a los exportadores –que por otra parte están fuertemente concentrados— para que traigan o no dólares a la economía según su conveniencia, y por el lado de la demanda dio completa libertad a la especulación mundial para que entre y salga de la economía argentina cuando quiera.

El resultado de la privatización de este instrumento central de la política económica, en un mundo que de por sí es un casino, y en un país cuyos sectores de altos ingresos están entrenadísimos en el juego especulativo a costa del Estado y del resto de la sociedad, es este que estamos viendo.

Pero Cambiemos otorgó aún más “libertades”.

Por ejemplo, el traslado directo a precios de los aumentos del dólar. Insistimos en que esta no es una cuestión técnica –como podría ser el traslado de mayores costos a los precios finales, en cualquier sector económico— sino que es puro ejercicio de poder monopólico sobre consumidores, usuarios y otras partes más débiles de la cadena productiva. El movimiento de la cotización del dólar se ha constituido en la excusa ideal —no sometida a ningún tipo de cuestionamiento— para aumentar precios injustificadamente e incrementar el margen de rentabilidad a costa del resto de la economía. Libertades que el terraplanismo defiende, entendiendo que estos comportamientos antisociales en realidad estimularían la inversión y generarían riqueza, cuando en realidad demuestran exactamente lo contrario: que basta tener poder de mercado o poder político para incrementar ganancias sin invertir un peso.

En los dos primeros meses del año, la liquidación de divisas provenientes del agro fue 6,4% inferior a la del año pasado. Teóricamente este año será mucho mejor que el anterior por las condiciones climáticas. Pero una cosa es el clima, y otra son los agentes económicos. La combinación de exportadores concentrados, “libertad” para no traer las divisas producto del trabajo argentino y “libertad” para comprar y fugar dólares para todos los especuladores del mundo que quieran venir a hacer dinero rápido en el suelo argentino, es la receta para la hecatombe.

Los políticos ¿son terraplanistas?

¿Quién no se dio cuenta de lo importante que es el dólar en la economía argentina?

¿Quién no advierte que los precios, los salarios, las tarifas, la competitividad externa, las finanzas públicas, dependen de la cotización del dólar?

¿Quién no entiende que si no se maneja con criterio público el dólar, con criterio de República, la vida del conjunto de la población queda sujeta al capricho de un puñado de grandes actores económicos que tienen capacidad para definir qué hacen con la economía del país, o cuándo y cómo la hunden?

¿En qué consiste la democracia, si no importa por quien se vote porque los políticos serán siempre impotentes para controlar la economía y darle un sentido productivo y social, al estar sometidos al veto de los que mueven el dólar?

¿Para qué serían las elecciones, si se acepta el traspaso de instrumentos fundamentales de regulación económica hacia factores locales y externos? La continuidad de la institucionalidad promovida entusiastamente por el actual gobierno de Cambiemos lleva a una situación de postración de la política frente a los poderes fácticos.

Para el espacio de quienes quieren gobernar a favor de las mayorías, y para el campo de quienes estudian críticamente la política y la economía nacionales, el desafío hoy es poder iluminar la dimensión política de las estructuras económicas, como el comienzo de un camino hacia su democratización efectiva. Si no, habrá riesgo de terminar hablando en la lengua del terraplanismo económico, a favor de las corporaciones.

Las 10 funciones de USAID, la mega agencia “humanitaria” de la CIA – Punto y seguido

Fuente original: Las 10 funciones de USAID, la mega agencia “humanitaria” de la CIA – Punto y seguido

Como siempre, recomiendo visitar el sitio del artículo original, para obtener mayor información del tema. En este caso, recomiendo el trabajo que viene realizando el períódico español Público, y  a través de él, sus blogs, intentando mantenerse independiente en un ambiente de grandes grupos económicos.

Los camiones de caridad de la USAID destinados a Venezuela siguen estacionados en la frontera con Colombia, mientras Donald Trump, el hombre que personifica la solidaridad, amenaza al país suramericano con un ataque militar: quiere que miles de venezolanos que morirán por el impacto de bombas y balas lo hagan con el estómago lleno de galletas que no pudo vender en el mercado de los países desarrollados, quizás por utilizar semillas modificadas, o porque estaban a punto de caducarse.

La Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional (USAID) fue creada en 1961 con la intención de ampliar el “Plan Marshal” a los países estratégicos del mundo, canalizando sus políticas para 1) impedir que las fuerzas comunistas, -que se fortalecieron al derrotar al fascismo en la Segunda Guerra Mundial-, tomasen el poder, y 2) abrir nuevos mercados a las empresas de EEUU. El vínculo entre la USAID y la Oficina de Seguridad Pública, entonces dirigida por el agente de la CIA Byron Engle, ha ido renovándose año tras año: en 2015 Barack Obama nombró a la directora del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca Gayle Smith como la directora de la agencia.

Según WikiLeaks, entre 2004 y 2006, la USAID realizó diversas acciones en Venezuela y una donación de 15 millones de dólares a decenas de organizaciones civiles, con el fin de llevar adelante la estrategia del ex embajador de Washington Venezuela William Brownfield, basada en provocar fractura en el chavismo y organizar a los sectores descontentos con las reformas del Partido Socialista Unido de Venezuela.

Las funciones de USAID

  1. Elegir el país adecuado para el proyecto elaborado por la Secretaria de Estado, y obviamente, no siempre es el más necesitado. Luego la agencia debe decidir en qué sector se va a implicar, aunque sus preferidos son el de energía, educación, salud, seguridad y agricultura. En éste suele sustituir la producción de cultivos alimentarios por los comerciales. Después, coloca a sus efectivos en los puestos claves para subvertir las economías locales. Las veces que contrata a valiosas personas solidarias nativas, es para reducir a quienes deberían militar en los partidos políticos para un cambio fundamental en meros gestores de caridad. En Irak colonizado, USAID inyecta la economía neoliberal, impone masivas privatizaciones, incluida una parte de la industria petrolífera, y obliga a la teocracia títere instalada comparar granos transgénicos de Monsanto. En Perú, la agencia donó 35 millones de dólares en los años 1990 a la campaña de Alberto Fujimori, cuyas medidas económicas hundieron al país en la miseria. La solución del protegido de USAID no fue reducir la pobreza sino a los pobres: Fujimori esterilizó de forma forzosa a 300.000 mujeres indígenas.
  2. Debilitar e incluso eliminar las instituciones del país receptor, creando redes y entidades paralelas, promoviendo la desnacionalización de los sectores fundamentales en favor de la gestión de los “emprendedores”. Obviamente, el interés de la burguesía de EEUU no está en la autosuficiencia de otros países, sino todo lo contrario.
  3. Facilitar a la CIA “plantar sus hombres en las policías de los países estratégicos de todo el mundo, afirma el ex corresponsal de New York Times AJ Langguth. De hecho, el presupuesto de USAID en parte es el financiamiento oculta de las agencias de inteligencia de EEUU.
  4. Fortalecer el dominio de EEUU sobre las finanzas mundiales. En India, país retén de China para Washington, USAID en coordinación con el gobierno ultraderechista de Narendra Modi implantó la “digitalización de la economía”, obligando a decenas de millones de personas de las clases más desfavorecidas del país abandonar el pago en efectivo en favor del digital, dándoles solo un mes -noviembre del 2016- para entregar sus billetes grandes al banco, cuando la mayoría ni tenían ni cuenta bancaria. y ¿Qué consiguió USAID?

a) Servir a los intereses de las Tecnologías de la Información (TI), a los proveedores de servicios de pago y a las compañías de tarjetas de crédito MasterCard, Visa y a la Fundación Gates que prometió a cambio donar un generoso cheque a la ONU

b) Empobrecer a los indios, acabando con los ahorros de muchos pequeños comerciantes y productores, que no consiguieron ingresar su dinero.

c) Hacerse con los datos de los usuarios.

d) Al reducir el uso de efectivo a nivel mundial, permite a EEUU fortalece el dólar mediante el predominio de sus empresas sobre las finanzas internacionales.

e) Vigilar el negocio global: Washington así puede sancionar, por ejemplo, a las compañías que trabajan con Irán, como la china Huawei.

5. Capacitar las fuerzas de represión de un estado, preparándolas para desmantelar la resistencia de la población. El hombre de USAID en Uruguay Dan Mitrione daba cursos en los años setenta sobre el “complejo arte del interrogatorio” y de cómo habría que torturar a los detenidos, utilizando “en directo” a hombres y mujeres sin techos como cobayas humanos. USAID, junto con Green Berets (Boinas verdes) y CIA, está implicada en la tortura, matanza y la desaparición de miles de hombres y mujeres progresistas guatemaltecos, al entrenar para esta misión a cerca de 30.000 policías y grupos paramilitares. En Brasil la Oficina de Iniciativas de Transición (OTI), una contratista de USAID dedicada a desestabilizar los gobiernos no aliados, operó del mismo modo. Una de sus víctimas fue Dilma Rousseff, detenida y torturada por ser una estudiante marxista.

6. Crear miles de puestos de trabajo para las ONG estadounidenses y dotándolas de enormes fondos públicos y privados al servicio de los intereses de donantes como Rockefeller, Soros, Gates, Ford y Omidyar, mientras abre los mercados a las corporaciones de EEUU. La propia USAID afirma devolver a su país cerca del 80% del dinero invertido en esta organización. Una vez que Bus y sus aliados convirtieron a Irak en escombro a golpe de mentiras en 2003, uno de los contratistas de USAID, “Creative Creative Associates International Inc. (CAII)” se adjudicó un contrato por el valor de 157 millones de dólares destinados a comprar pizarras y tiza para los colegios previamente destruidos por los misiles estadounidenses. Otro, International Relief and Development (IRD), recibió 2.4 mil millones de dólares con los mismos fines, y Halliburton y Bechtel otros tantos. En Afganistán, el principal receptor de las ayudas de EEUU, y donde aterrizaron cientos de onges occidentales “expertas en género” para “salvar a las mujeres”, USAID destinó 216 millones de dólares en 2018 para empoderar a 75.000 mujeres: según el Inspector General Especial para la Reconstrucción de Afganistán sólo empelaron a unas 50 y el dinero de los contribuyentes se esfumó. Pasó algo parecido a otros 89.7 millones de dólares. Arnold Fields, su director fue forzado a dimitir por el Congreso. La “Democratización de Afganistán” dirigida por Bush-Cheney y 300.000 soldados de la OTAN y decenas de miles de la subcontrata “Yihadista” del Pentágono, además de acabar con la vida de cerca de un millón de afganos y provocar la huida de millones de familias de sus hogares, ha significado borrar la memoria histórica de esta nación desde los libros de texto: pocos recuerdan que la República Democrático de Afganistán (1978-1992), dirigida por los comunistas, eliminó la usura, el cultivo del opio, legalizó los sindicatos, estableció una ley de salario mínimo, el convenio colectivo, la igualdad entre el hombre y la mujer, que permitió que por primera vez el 40% de los médicos fueron mujeres así como el 60% del profesorado de la Universidad de Kabul. Se declaró gratuita y universal la educación, al igual que la sanidad, duplicando además las camas en los hospitales. Según la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA), el número de civiles muertos o heridos en los ataques de la OTAN en 2017 aumentó un 50% respecto al 2016, y que dos tercios del total eran mujeres, niños y niñas. Hoy en las escuelas de USAID no enseñan los valores de la colectividad, sino el individualismo más perverso de “sálvese quien pueda”.

7. Socavar la resistencia al imperialismo y a las dictaduras aliadas, en los países en tensión, paliando el hambre de forma puntual y en momentos concretos con una limosna, impidiendo que la población se organice exigiendo la justicia social. En Egipto, tanto en el periodo del régimen de Mubarak como hoy bajo el despotismo del general al Sisi, Washington obliga a El Cairo comprarle armas cuando miles de personas viven en los cementerios, y luego le envía a USAID para repartir pan en los barrios que se levantaron durante la secuestrada “Primavera” del 2011, socavando la resistencia. Ha hecho lo mismo en Haití: en los barrios donde los trabajadores habían organizado “ollas públicas” para demandar justicia, reparte míseras bolsas de comida, forjando lealtades: “todos besarían las manos que les da de comer”, ha pensado.

8. Provocar protestas populares contra los gobiernos que repudia bajo la bandera de “Promoción de la democracia”. USAID ha sido expulsada de Rusia, de los países del ALBA (Bolivia, Cuba, Ecuador, Dominica, Nicaragua y Venezuela) y de Burkina Faso. Aquí, el presidente de Thomas Sankara, El Che Guevara de Burkina Faso, fue derrocado por un golpe de estado patrocinado por Francia y asesinado en 1987 en castigo por sus grandes medidas dirigidas a la autosuficiencia de la nación. Libia, uno de los países más desarrollados de África, hoy es el mejor ejemplo de esta clase de “liberación”.

9. Crear sus propios medios de comunicación aparentemente despolitizados (Deportivos, musicales, etc.) enviando mensajes subliminales a beneficio de la economía de mercado, del consumismo, la insolidaridad, etc. USAID, a través de la OTI, introdujo en Cuba en 2010 un sistema de mensajería similar a Twitter llamado ZunZuneo. Mientras recopilaba los datos personales de cientos de miles de usuarios a través de sus móviles, pretendía organizar disidencias en la red y también en las calles. Creative Associates International Inc. (CAII), otra de los contratistas de USAID, patrocinó a algunos raperos para atrapar a los jóvenes.

10. Recibir más subvención por mayor destrucción a causa de la guerra: en marzo del 2017, EEUU bombardeó “por error” un edificio en Mosul matando a 105 iraquíes civiles: dos días antes USAID había presentado su solicitud de nuevos presupuesto para la reconstrucción de Irak: ¿Mercaderes de “guerra-construcción”? ¿Bomberos pirómanos? ¡Todo parecido a la escena de la película “Niño” en la que Charlot propone a su hijo romper los cristales del vecindario para lucrarse instalando vidrios nuevos es pura coincidencia!

Si la guerra y la pobreza no fueran tan rentables estarían prohibidas por la ley.

Es hora que Estados Unidos invada a Estados Unidos | Opinion | teleSUR

Fuente original: Es hora que Estados Unidos invada a Estados Unidos | Opinion | teleSUR

Como siempre, recomiendo visitar el sitio del artículo original, para obtener mayor información del tema y, en este caso, para conocer el  gran esfuerzo y trabajo periodístico de este medio creado para ofrecer otra visión de la mostrada por los grandes grupos multimedios y las agencias de noticias internacionales dominantes.

Publicado 3 marzo 2019.

La situación norteamericana es altamente preocupante y clasifica a la nación para ser un apto receptor de ‘ayuda humanitaria’ made in USA.

Bajo el amparo de la ‘ayuda humanitaria’ y la lucha por la ‘democracia’, los Estados Unidos han justificado decenas de intervenciones militares y políticas en el mundo durante el siglo XX y XXI. En su más reciente campaña se han centrado en Venezuela, como parte de una estrategia para menoscabar a gobiernos progresistas de la región.

Con una coordinada manipulación mediática, bloqueo económico y presión diplomática se ha tendido la ofensiva imperialista sobre la nación latinoamericana desde hace más de una década. Han tachado al gobierno venezolano como una ‘dictadura’, presentándolo como un ‘Estado fallido’ sumido en caos social, con altas tasas de pobreza, desnutrición, e inseguridad; argumentando que la causa es elmodelo progresista y no factores exógenos como el bloqueo o desacreditación internacional.

Para Estados Unidos, y gran parte de Occidente, estos son causales suficientes para justificaruna intervención política y diplomática, que incluso debería ser militar. Entonces si estos son detonantes para intervenir es momento que Estados Unidos, en defensa de los derechos humanos y la democracia, tome la iniciativa de invadir a su propio país.

La situación norteamericana es altamente preocupante y clasifica a la nación para ser un apto receptor de ‘ayuda humanitaria’ made in USA. Según un informe de Philip Alston, relator especial de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre la pobreza extrema y los derechos humanos se reveló que al 2018, 40 millones de personas en Estados Unidos viven en pobreza, 18.5 millones viven en extrema pobreza y más de cinco millones viven en condiciones de pobreza absoluta.

El país tiene la tasa más alta de pobreza juvenil en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD) y la tasa más alta de mortalidad infantil entre Estados comparables de este grupo. No es sorpresa que Alston calificó al país como la sociedad más desigual en el mundo desarrollado.

Como tampoco lo es que a Estados Unidos ya no se le pueda denominar como una nación del “primer mundo”. Según un estudio del Massachussets Institute of Technology (MIT),para la mayoría de sus ciudadanos, aproximadamente 80% de la población, Estados Unidos es una nación comparable al “tercer mundo”.

Para llegar a esta conclusión los economistas aplicaron el modelo de Arthur Lewis, ganador de premio Nobel de economía (1979), diseñado para comprender qué factores y cómo clasificar a un país en vías de desarrollo.

Según Peter Temin, coautor del estudio, Estados Unidos cumple con este modelo: es una economía dual (brecha incomparable entre una pequeña parte de la población y la gran mayoría) en la que el sector de bajos salarios tiene poca influencia sobre la política pública; un sector de altos ingresos mantiene los salarios bajos en el otro sector para proporcionar mano de obra barata; un control social que se usa para evitar que el sector de bajos salarios impugne las políticas que favorecen al sector de altos ingresos; altas tasas de encarcelamiento; políticas públicas de los sectores más ricos con el objetivo de reducir los impuestos para dicho grupo; y una sociedad donde la movilidad social y económica es baja.

Especialmente cuando uno de los argumentos principales para justificar las agresiones son el supuesto ‘bienestar’ y derechos humanos de los ciudadanos. Nuevamente los norteamericanos deberían ver primero la ‘viga en su propio ojo’.

Según un análisis trianual del Commonwealth Fund (2017), los Estados Unidos, por sexta ocasión consecutiva, se posesionan como el peor sistema de salud entre 11 naciones desarrolladas. Cuentan con el sistema de atención médica más caro del planeta, con un gasto anual de tres billones dólares, que ha resultado en uno de los países con mayor disparidad en accesos a saludo, basada en ingresos.

Mientras que la expectativa de vida en Estados Unidos disminuyó por tercer año consecutivo, situándose en 78.1 años. Un decrecimiento porcentual comparable al periodo de 1915 y 1918, en el que dicho país enfrentó una Guerra Mundial y la pandemia de influenza global. En comparación, Cuba, que forma parte de la ‘Troika de la Tiranía, según John Bolton (Consejero de Seguridad Nacional) tiene un expectativa de vida de 79,74 años al 2018.

Y en educación ni que hablar. Desde 1990 al 2016, Estados Unidos cayó del sexto lugar al vigésimo séptimo, situándose como uno de los peores sistemas educativos del mundo ‘desarrollado’. Con un gasto público que se redujo, entre 2010 y 2014 en 3%, mientras que economías desarrolladas la inversión crecía por sobre el 25%.

Un bienestar de vida deteriorado, un sistema de salud caro e inequitativo y una educación que no se compara con otras naciones desarrolladas. Si esto no es suficiente para que el gobierno norteamericano y el resto del Occidente decidan intervenir, entonces las constantes violaciones a los derechos humanos deben ser un causal para movilizar tropas a la frontera e iniciar bloqueos económicos.

Los Estados Unidos sistemáticamente han dirigido o influenciado intervenciones en América Latina y el resto de sur global. Las operaciones cubiertas, las guerras étnicas y las invasiones militares más recientes son una prueba dela ‘licencia para matar’ que se ha auto-concedido a este país.

Cárceles en donde se violan derechos humanos como Guantánamo y Abu Ghraib son solo ejemplos de esta realidad. Y figuras como Gina Haspel, quien estuvo directamente involucrada en el programa de tortura del gobierno estadounidense, ha subido a posiciones de poder mundial como directora de la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Pero su transgresión más clara es la separación del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, órgano internacional encargado en velar que dichas violaciones no sucedan. Una decisión que vino días después de que el Alto Comisionado para los Derechos Humanos denunciara la práctica de la administración actual de separar forzosamente a niños migrantes de sus padres y encarcelarlos, en lo que solo pueden llamarse campos de concentración modernos.

A nivel interno se ha reducido la responsabilidad de la policía sobre el uso de fuerza excesiva, especialmente en comunidades negras y latinas. La matanza sistemática de hombres negros en Estados Unidos por esta fuerza del orden, según un estudio de la Universidad de Boston, refleja un racismo estructural subyacente en la sociedad norteamericana; que también se ve reflejado en un sistema de justicia parcializado en contra de las comunidades negras.

“Si la policía patrullara las áreas blancas como lo hacen en los barrios negros pobres, habría una revolución”, comenta Paul Butler, autor de ‘Chokehold: Policing Black men’, que relata lo que significa ser un hombre negro en Estados Unidos.

Estas violaciones de derechos humanos son la realidad diaria para minorías étnicas y grupos históricamente discriminados. Lo cual está acompañado del fortalecimiento de agrupaciones con tendencia fascista, que cuentan con el apoyo directo e indirecto del gobierno central y local en varios estados. Un preocupante escenario para millones de ciudadanos negros, latinos y de otras etnias.

Sin embargo, la falsa ‘preocupación’ por Venezuela, Libia, Siria, Iraq, Yemen, Afganistán, y Ucrania, solo en estas últimas dos décadas, ha guiado invasiones y agresiones en nombre del bienestar y los derechos humanos. Acciones que a su vez llevan escondido intereses ulteriores basados en un indicador en los que Estados Unidos, sí es número uno: el gasto militar.

Al 2019, este país cuenta con un presupuesto militar sobre los 680.000 millones de dólares, es decir más que los presupuestos sumados de las siete naciones que le siguen en la lista: China, Rusia, Arabia Saudita, India, Francia, Reino Unido y Japón.

Ni siquiera en libertad económica (12 en el mundo) son líderes o crecimiento del PIB (147 de 224 países); lo cual refleja una realidad. Estados Unidos es un imperio militar, su economía se basa en la guerra y ninguna acción realizada en nombre de la ‘ayuda humanitaria’ tiene coherencia cuando el interés de su gobierno es promover el caos para su beneficio.

Ante esta situación lo que el mundo está viviendo es la ‘patada de ahogado’ de una superpotencia en declive. Es por ello que con tanto esmero trata de aferrarse del último bastión de influencia que sigue siendo América Latina, ergo su fijación con Venezuela y otras naciones de la región. Ya que si de ayuda real se tratara, es hora que Estados Unidos seriamente analice intervenir,con la misma intensidad, en su propio país.

A %d blogueros les gusta esto: