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Inquebrantables | El Cohete a la Luna

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La dignidad es una virtud discreta como el aire: sólo se repara en ella cuando se la pierde.

¿Se acuerdan de la dignidad? Me refiero a una virtud a la cual, hasta no hace tanto, se le concedía importancia. Tanta que, en el lamentable caso de su ausencia, había que preocuparse por fingir que se la poseía. “Quítenle el delantal al obispo, el sombrero y su lazo al alguacil; ¿qué serían ellos, de este modo? Hombres. Simples hombres. La dignidad, y hasta la santidad, a menudo dependen más de la chaqueta y la pechera de lo que alguna gente imagina”, escribió Charles Dickens en Oliver Twist.

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“El acceso al conocimiento científico es un derecho humano” | Ciencia | EL PAÍS

Fuente original: “El acceso al conocimiento científico es un derecho humano” | Ciencia | EL PAÍS

El activista canadiense John Willinsky propone un modelo editorial compatible con la ciencia abierta.

Todos los días crece el conocimiento científico. En las próximas 24 horas se publicarán cientos de estudios con los descubrimientos más recientes, pero la mitad quedarán recogidos en revistas académicas que solo se distribuyen a los centros de investigación capaces de pagar suscripciones millonarias. Cabe preguntar por qué una ciencia que depende en gran parte de la financiación pública no facilita todos sus resultados a la ciudadanía. El educador, autor, activista y catedrático de la Universidad de Stanford John Willinsky (Toronto, 1950) lleva dos décadas de cruzada por el acceso libre y universal a la información científica. Asegura que esta visión, la de la ciencia abierta, ya es posible en la era digital. Y, sin embargo, sus esfuerzos se han visto frustrados por el celo con el que las editoriales académicas se aferran a su arcaico modelo de publicación.

“El acceso al conocimiento es un derecho humano”, dice Willinsky durante una visita al Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC en Madrid. Habla pensando en los investigadores que no están afiliados a una buena biblioteca universitaria —como muchos del Sur global—, en los estudiantes y en los periodistas, pero también incluye al público y a profesionales de todas las disciplinas: “Hay astrónomos aficionados con un telescopio en el jardín, que quieren aprender sobre los últimos avances en astronomía, y hay médicos en la clínica, que no están seguros de un diagnóstico y necesitan más información”. Para él, la ciencia “podría tener un papel mucho más amplio” en la sociedad del que tiene ahora.

El pilar sobre el que se sostiene la ciencia abierta es la publicación de las investigaciones científicas bajo el modelo open access, es decir, de lectura gratuita. “Antes de internet esto no se cuestionaba. No íbamos a repartir revistas científicas en los autobuses”, bromea el autor. Pero ahora que sí es posible, sigue sin ser lo más habitual: “Los investigadores envían y revisan artículos sin cobrar, reciben un estipendio simbólico por editar. Las editoriales acaban en una posición muy ventajosa, porque invierten muy poco dinero y acaban siendo las dueñas de la propiedad intelectual. Esa es una de las mayores preocupaciones”, lamenta.

Aprovechando su monopolio en la diseminación del conocimiento, estas editoriales académicas cobran suscripciones cada vez mayores por sus revistas. Los centros de investigación, que necesitan acceso a los últimos estudios para trabajar, pagan. De acuerdo con su última memoria anual, el CSIC gasta en torno a nueve millones de euros al año en la adquisición de información científica. Pero el mercado está cambiando, dice Willinsky. El año pasado, las universidades alemanas no renovaron su contrato con Reed-Elsevier, la mayor editorial de revistas científicas del mundo, en protesta por los precios abusivos. Este mes, el consorcio de universidades francesas ha hecho lo mismo con Springer-Nature, que publica una de las dos revistas científicas más prestigiosas del mundo. El éxito de la web pirata Sci-Hub, que permite descargar cualquier artículo de investigación gratis, demuestra la demanda global por la ciencia abierta.

“Las expectativas públicas son importantísimas para este proceso”, opina Willinsky. “Sci-Hub es un parásito [de la industria editorial], pero también es una ilustración preciosa de lo que quiere la gente. Estamos viendo una serie de señales y prodigios que las editoriales también están percibiendo”, explica. Ahora, el 50% de las publicaciones científicas son open access, aunque la distribución es muy heterogénea en cuanto a la geografía, las disciplinas y el prestigio de estas revistas. Según el investigador canadiense, el éxito de la ciencia abierta “ya es inevitable”. “Hace 15 años, las editoriales decían ‘estáis locos, vais a acabar con las publicaciones’. Ahora nadie está en contra del open access. Cuando Elsevier alardeaba de que es la segunda editorial con más revistas de lectura gratuita, yo me lo tomé como una señal del cambio”, recuerda.

La única forma sostenible de lograr una ciencia abierta global, según Willinsky, es pagar por adelantado, con los mismos fondos —ya sean públicos o privados— que ahora se gastan en suscripciones. “Queremos publicaciones profesionales”, señala. “Pero el precio es una gran preocupación. Si tenemos menos investigaciones, aunque sean abiertas, no hemos avanzado”.

Las editoriales académicas tienen un negocio redondo, con beneficios que oscilan entre el 30% y 40% para las más grandes, pero no obstante ofrecen un servicio útil: coordinan el proceso de edición y se aseguran de archivar y diseminar la nueva información en formatos electrónicos optimizados para la búsqueda y lectura en web. Willinsky sonríe antes de añadir: “En 20 años, he visto muchos precios distintos. ¿Cuánto cuesta realmente producir un artículo de investigación científica?” En las ciencias biomédicas, el coste por publicar un artículo en open access es de unos 3.000 euros, que se pagan por adelantado. En algunas ciencias sociales es gratis. “El precio se basa en cuánto dinero asumen que tienes. Cobran lo que aguante el mercado”.

No obstante, Willinsky es optimista. Será cuestión de años o de décadas, pero el modelo puede funcionar porque ya hay un ejemplo de ello: el consorcio SCOAP3 reúne 3.000 bibliotecas e instituciones internacionales especializadas en física de partículas que han decidido juntar todos los fondos que gastaban en suscripciones académicas para destinarlo a los costes de la publicación en open access. Cada miembro paga en proporción a su contribución de artículos y los resultados los disfruta toda la sociedad. Las editoriales tienen el mismo dinero que tenían antes, aunque existe el riesgo de que algún centro decida no pagar durante un año de escasez. “Pero lo mismo podía ocurrir con las suscripciones”, razona Willinsky. “Nunca hubo garantías para la editorial”.

Cada vez son más los científicos que reconocen el valor de la ciencia abierta. Entre otros motivos más altruistas, destaca un elemento de vanidad, explica el catedrático canadiense: “Los artículos gratuitos llegan a más gente. Aumentan las visualizaciones y citaciones de sus artículos”. Solía haber una gran preocupación por el control de calidad, pero también ésta actitud ha cambiado gracias a revistas open access muy prestigiosas, como Scientific Reports, de Springer-Nature, y la familia de revistas PLoS. “El logro es ver que no solo estamos luchando porque la ciencia sea gratis, sino que estamos luchando por un principio que siempre ha sido parte de la ciencia: que el acceso y la transparencia contribuyen a la calidad. La ciencia funciona cuando es abierta, se basa en la circulación y la revisión de la información.” Y añade: “Si mantienes algo secreto, no tienes autoridad para decirte en posesión del conocimiento”.

Colonialismo científico: los investigadores africanos se rebelan contra el expolio de datos genéticos – Cuaderno de Cultura Científica

Fuente original: Colonialismo científico: los investigadores africanos se rebelan contra el expolio de datos genéticos – Cuaderno de Cultura Científica

Desde que en el año 2001 se descodificó el primer genoma humano, miles de ellos han pasado por el mismo proceso y poco a poco estamos creando una enorme base de datos mundial que refleja nuestra diversidad como especie. El continente africano está siendo escenario de gran parte de esa recolección de datos: en África, el lugar donde aparecieron los primeros de nuestros antepasados, los distintos grupos de población contienen interesantes variaciones para entender los cruces genéticos que nos dieron forma, cómo nos movemos y alimentamos y las enfermedades que todavía hoy sufrimos.

Hay grandes beneficios en juego para la población africana a cambio de aportar esta valiosa información al campo de la genómica a nivel global. Conocer las variaciones genéticas de un grupo puede ayudar a mejorar su atención médica. En muchas regiones de África eso puede significar una mejora de la calidad de vida incalculable.

El expolio de los datos

Pero a medida que la genómica avanza y despega, los científicos africanos temen (y están observando ya) como las viejas dinámicas del colonialismo vuelven a hacer de las suyas y las grandes potencias mundiales se dedican a explotar sus recursos y ofrecer nada a cambio. A causa de la falta de recursos, hay pocas instituciones científicas en África que puedan llevar a cabo en solitario investigaciones de este tipo, que en muchos casos requieren complejos equipos informáticos capaces de procesar miles de datos con velocidad. Por eso, los equipos que tienen interés en investigar en este campo a menudo tienen que asociarse y aceptar las condiciones de grupos de otros países. Y esas condiciones muchas veces dejan muy poco margen y resultado para los científicos locales.

Lo llaman ‘investigación helicóptero’, una práctica por la que los investigadores de países desarrollados acuden a los países en desarrollo, recogen sus datos y se marchan de allí sin contar con los científicos locales. A veces incluso pueden compartir a posteriori esos datos con otros grupos que no estuvieron involucrados en su recogida, lo cual crea una indignante contradicción en la que la información recabada y los resultados derivados de ella benefician a todo el mundo excepto a la población de la que se extrajo.

Una guía de buenas prácticas

Conocedores de cómo puede terminar esta historia (los países del continente expoliados de sus datos genéticos, que estarán dando réditos a miles de kilómetros donde sus habitantes apenas llegarán a olerlos, ¿no les suena esto de algo?), los científicos africanos han decidido tomar cartas en el asunto y han publicado una guía de buenas prácticas a exigir para desarrollar investigaciones genéticas en África. Detrás del documento está la Human Heredity and Health in Africa (H3Africa) Initiative, un consorcio que apoya y promueve investigaciones biomédicas en el continente.

“El hecho de compartir [datos] para contribuir al bienestar de otros sería algo ampliamente respaldado en África. Pero eso siempre debe ir unido a la reciprocidad, debe hacerse de una forma responsable, con la aportación de todos los involucrados y con mecanismos que obliguen a los equipos de investigación a hacerse responsables y a dar explicaciones de sus actos”, explican los autores del documento, que aseguran que así los africanos podrán participar y contribuir al avance en este campo de innovación, “algo que, aunque caro por el momento, tiene un enorme potencial para retornar en forma de menores costes sanitarios cuando conozcamos los determinantes genómicos de muchas enfermedades”.

El documento establece algunos principios básicos. Para empezar, las investigaciones genómicas que se lleven a cabo en África deben ser sensibles y respetuosas con las culturas y valores de los africanos, así como establecer los beneficios para ellos como uno de sus objetivos primordiales. Además, estos proyectos y la publicación y publicitación de sus resultados deben contar con la aportación y participación de científicos africanos. “Teniendo en cuenta que el objetivo principal de la investigación genómica en África debería ser el beneficio de los africanos, la contribución de los científicos que trabajan en instituciones africanas debería ser significativa y sustanciosa, incluyendo el liderazgo o coliderazgo intelectual efectivo”.

La ciencia que reduzca desigualdades y no las aumente

La idea es que esta guía dé ideas y estrategias a los científicos africanos a la hora de negociar con sus socios extranjeros. Los marcos temporales son especialmente críticos debido al desequilibrio en capacidad de computación de unos y de otros, así que una forma de evitar el saqueo de datos podría ser, por ejemplo, exigir periodos de embargo durante los cuales investigadores que no hayan participado en la recogida de datos no puedan publicar resultados basándose en ellos.

A nadie se le escapa que no será fácil conseguir que estas reglas sean respetadas. Los científicos africanos juegan en desventaja económica, lo cual puede mermar su capacidad para imponer condiciones a la hora de pactar las condiciones de futuras colaboraciones científicas.

Pero si hemos aprendido algo de nuestra propia historia, si tenemos claro qué actitudes e injusticias del pasado terminaron conformando el mundo desigual en el que vivimos hoy, si de verdad el avance de la ciencia tiene como objetivo mejorar el bienestar de toda la humanidad… Entonces no dejaremos que la investigación se convierta en otra palanca para seguir ampliando la brecha que separa a ricos y pobres hasta desgajarnos.

Referencias:

Ethics and Governance Framework for Best Practice in Genomic Research and Biobanking in Africa – Human Heredity and Health in Africa (H3Africa) Initiative

African scientists call for more control of their continent’s genomic data – Nature

How the genomics revolution could finally help Africa – Nature

Helicopter’ researchers – issues with research being conducted on mining impact in North Western Province Zambia – Australian National University

Sobre la autora: Rocío Pérez Benavente (@galatea128) es periodista

Grecia sin derecho a huelga, ajustada, acosada | Página12

Fuente original: Grecia sin derecho a huelga, ajustada, acosada | La… | Página12

Las duras condiciones del FMI y el Banco Central Europeo para darle préstamos
Grecia sin derecho a huelga, ajustada, acosada
El gobierno de Tsipras tuvo que limitar derechos y crear un sistema de desalojos que incluye una subasta online de la propiedad desalojada. La protesta y la tendencia a la autogestión en una sociedad golpeada.
Los prestamistas buscan domesticar a los griegos, que siguen tomando las calles protestando.
Los prestamistas buscan domesticar a los griegos, que siguen tomando las calles protestando. 

PáginaI12 En Grecia

Desde Atenas

¿La “salida limpia” que el Primer ministro griego Alexis Tsipras dice estar llevando con respecto a la crisis que tuvo al país al borde de la quiebra, no es vista con tanto optimismo por la ciudadanía, todavía asfixiada y herida. Después de haber firmado en 2015 un memorándum que la población rechazó en referéndum, el líder de Syriza procuró cumplir una y cada una de las exigencias de los acreedores extranjeros, llevando el programa de austeridad de la Troika hasta sus últimas consecuencias. El pasado enero el Banco Central Europeo, el FMI y la Comisión Europea condicionaron la entrega del último tramo del rescate –18,400 millones de euros– a la aplicación de un paquete de medidas que fue la gota que colmó el vaso para sindicatos y oposición.

El documento contiene alrededor de cien reformas dirigidas a la “limpieza” de las cuentas estatales, el aumento de la recaudación fiscal y el recorte del gasto público, con el acento puesto en nuevos cortes en pensiones, la drástica eliminación de hipotecas impagas y el inicio de trámites para la privatización de compañías energéticas.

También el recorte del derecho a huelga figura entre las demandas que el gobierno de Tsipras está dispuesto a complacer, un derecho que si ya en todo el mundo es considerado intocable, en Grecia alcanza el rango de sagrado. Desde el comienzo de la crisis económica en 2009 hubo más de cincuenta paros generales y es rara la semana en la que algún servicio público o privado no pare para reclamar mejoras en las condiciones laborales. Sin embargo –o precisamente por eso– la cúpula del capitalismo mundial puso la limitación de tan intenso activismo sindical como una de sus condiciones básicas para seguir depositando fondos de emergencia en las arcas helenas.

El 14 de enero los diputados de Syriza aprobaron en solitario una nueva legislación que endurece las posibilidades de convocatoria de huelga, ya que las asambleas de las delegaciones sindicales locales deben contar ahora con una participación mínima del cincuenta por ciento de los afiliados- aquellos que tengan su cuota al día únicamente- mientras que antes bastaba con el veinte por ciento.

La Confederación General de Trabajadores Griegos (GSEE) y el sindicato de estatales ADEDY estallaron desde el anuncio de estas medidas en una ola de protestas contra “los dramáticos recortes de los derechos sociales y el programado aumento de impuestos”, y por la reivindicación de una “acción sindical libre, sin ninguna intervención estatal ni patronal en el ejercicio de los derechos colectivos de los trabajadores”, tal como anunciaron sus portavoces durante las primeras manifestaciones. Mientras, el Primer Ministro defiende su decisión amparándose en el nulo margen de maniobra que le dejan desde el FMI, el BCE y la Comisión Europea. “Nos enfrentamos a las exigencias de los acreedores respecto a la liberalización de los despidos, el restablecimiento del cierre patronal y el cambio del quórum para las asambleas sindicales de primer grado. Solo cedimos en lo último”, destacó Tsipras a la agencia EFE.

Según la Autoridad Helénica de Estadística (ELSTAT), la tasa de desempleo se sitúa en el punto más bajo desde 2011 con un 20,7 por ciento y el alarmante 44,4 que en 2017 todavía afectaba a los más jóvenes, bajó a un 40,8. Los números siguen siendo los más altos dentro de la Unión Europea. La recuperación económica en la que el partido de gobierno se escuda de las críticas constantes de sus antiguos compañeros de izquierda tranquiliza a los mercados e inyecta en la población cierto alivio, aunque el “progreso” radique en más trabajo precario y contratación temporal. Así lo reconoce Iorgos Petrópoulos, miembro del Comité Ejecutivo de la Confederación de trabajadores públicos de Grecia (ADEDY), quien afirma que, “si bien la mejora es innegable, la situación sigue siendo muy grave, sobre todo, en los sectores de educación y salud, donde se necesita con urgencia el aumento de puestos de trabajo y de salarios”.

Otro terreno que tiembla ante las reformas requeridas por el Eurogrupo para el desembolso del último tramo de préstamos iniciados con el rescate del 2010 es el de la vivienda. Desalojar a miles de deudores de hipotecas a través de un nuevo sistema electrónico es la condición que le falta cumplir al gobierno griego si quiere ser supuestamente libre en agosto de las presiones de la Troika. Por eso los diputados de Syriza pusieron en marcha el sistema de subastas electrónicas en 2016, pero la resistencia de la ciudadanía que, organizada en torno al colectivo “Den plirono” (No pagamos), se plantó en los juzgados cada miércoles e impidió el proceso, consiguiendo que escribanos e incluso policías se negaran a hacerlo efectivo.

La justificación del gobierno para este inédito plan de desahucios se basa en los 110 mil millones de préstamos “malos” que se derivaron del descontrol durante los años de burbuja económica y que ahora perforan la confianza de los acreedores internacionales. El economista, empresario naval y ex asesor de Tsipras, Evangelos Kritikós, explica que los bancos griegos “escondieron el problema bajo la alfombra” porque intentaron, especialmente entre 1997 y 2010, aplazar las deudas el mayor tiempo posible para obtener la recapitalización extranjera que necesitaban. “Podías pagar 20 euros por mes cuando la hipoteca era de 300, no había ningún límite”, dice Kritikós. Y esta “mala praxis”, que también incluye la nula verificación de la viabilidad económica de los solicitantes antes la concesión de un crédito, es lo que ahora la Federación Nacional para la Protección de Prestatarios que el especialista preside desde 1999 quiere probar ante las cortes. A través de lo que la veintena de abogados y economistas que forman la plataforma denominan “activismo científico”, la campaña para paralizar los desahucios se basa en una rigurosa investigación de los orígenes del dinero prestado y de la gestión de la hipoteca a lo largo del tiempo por parte del banco, con el objetivo de forzar a los demandantes a replantearse el echar al demandado.

El mes pasado, por ejemplo, los activistas “científicos” evitaron un desalojo al mandar una carta documento al presidente de Alpha Bank –una de las entidades financieras recapitalizadas por el Estado y después vendida al extranjero por casi nada– donde le informaban que probarían ante las Cortes que aquel desahucio causaría grandes pérdidas a los ingresos del banco. “Si usted hace el desalojo, recibirá menos dinero que del pago del préstamo. Lo invitamos a ir al juzgado para probar que este proceso es bueno para su entidad, así como que toda la gestión de la deuda quede acuerdo a la ley”, increpa el texto que los abogados redactaron minuciosamente acompañado de documentos y que, además, enviaron a todas las autoridades, Primer ministro y presidente del Tribunal Supremo incluidos.

“Los propietarios de los grandes bancos nacionales metieron en sus bolsillos ocho mil millones de euros en un lapso de ocho años y, cuando todo colapsó, abandonaron las entidades financieras y pidieron su rescate”, advierte Kritikós. “¿Cómo no se exigieron responsabilidades al gobierno? El problema privado se transformó en público y nosotros tuvimos que pagar desde entonces, directa o indirectamente, más de 200 mil millones de euros”, denuncia el economista. “Es el mayor saqueo de la historia europea. Papandreu [ex presidente griego] tendría que haber dejado caer en bancarrota a la banca”.

10 casos de manipulación fotográfica con fines políticos

Fuente original: 10 casos de manipulación fotográfica con fines políticos

Cada fotográfo es libre de editar y corregir errores de sus fotos, como mejorar los colores (ejemplo), algo que es muy necesario en situaciones de poca luz o condiciones adversas, pero el tema pasa al terreno de la polémica cuando las ediciones o manipulaciones se le realizan a fotografías periodísticas. Una foto no necesita ser brillantemente editada en Photoshop para lograr gran dramastimo, a veces solo basta con cortar la foto y presentar el punto de vista que le convenga al diario y/o político, para el ejemplo la siguiente foto, al medio la original, a la izquierda el lado crudo de la guerra y a la derecha su lado más humano. (ejemplo de foto cortada según los intereses políticos o mediáticos) Te presentamos luego el salto, 10 casos de manipulaciones fotográficas digitales con fines políticos…

Bush desde su campaña mentía [EDIT]

Este anuncio político para George W. Bush, cuando él aspiraba a la Presidencia, muestra un mar de soldados de fondo y en el público a un niño sosteniendo una bandera. Esta imagen fue manipulada digitalmente (clonado amateur) de la fotografía original (abajo). Luego de que se confirmara que la foto había sido retocada, la campaña de Bush dijo que el anuncio sería re-editado y enviando nuevamente a las estaciones de televisión. Edit: Gracias Pedro y El_Sexy por señalarnos en los comentarios el error en la redacción de este item. [Foto AP]

El humo siniestro

Esta polémica edición fue hecha por el fotográfo de Reuters Adnan Hajj, quien después de tomada la foto del Líbano luego de un ataque israelí, oscureció digitalmente el humo y ampliado (mal usando la herramienta clonar de PS) para darle un toque más dramático. Edición desde todo punto de vista innecesaria y que le costó su puesto en Reuters. [Foto original y modificada Adnan Hajj]

Las panorámica de los puños en alto

En la primera página del diario El Mundo en septiembre de 2009 presentó una foto de una reunión política. La polémica llegó días luego al descubrir que la falsa panorámica provenía de dos fotos de la agencia Reuters, que fueron (profesionalmente) fusionadas y presentadas como una única escena. [Fotos originales Reuters]

Desapareció la sangre del tiroteo

Este triste caso de manipulación fotográfica con tintes políticos se vió en el diario La Prensa de Honduras, quienes borraron digitalmente la sangre de un herido luego de un enfrentamiento con la policía hondureña. El joven Isis Obed Murillo posteriormente falleció y la foto original salió a la luz pública poniendo en evidencia la manipulación fotográfica. El diario días luego siguió sin aceptar la manipulación y solo se limitó a publicar que aquella foto había salido “distorsionada”. La foto no es apta para personas sensibles, si desea verla clic acá.

Unir 2 fotos dramáticas y logar una escena de película

Otro gran escandalo de manipulación fotográfica con tintes políticos lo protagonizó el fotógrafo Brian Walski del diario Los Angeles Times, quien tomó dos fotos a las afueras de Basora (Irak) donde se veía a un soldado británico custodiando a un grupo de personas, ambas imagenes fueron unidas para crear la negativa escena de un soldado impidiendo que un hombre con su hijo en brazos continuará su camino. Luego de destapado el escándalo Brian fue despedido del diario. [Fotos Brian Walski]

Reparando la lanzadera de misiles

El gobierno iraní en 2008 pretendía demostrar su capacidad bélica con el lanzamiento de 4 misiles, la foto que demostraba el acontecimiento le dio la vuelta al mundo. Días despues se comprobó que la misma era una manipulación fotografica por parte de un medio oficial iraní que luego reconoció que una de las lanzaderas de misiles había fallado y tuvieron que recurrir al Photoshop para corregirlo. [Foto Sepah News]

Un gabinete machista

Algunos parecen no entender que la mujer tiene hoy día participación en todos los escenarios, especialmente el político. En este aberrante caso vemos la foto original del entonces presidente israelí Shimon Peres junto con los miembros del Gabinete, foto que el diario israelí Yated Neeman digitalmente eliminó dos mujeres miembros del gabinete para que solo aparecieran varones. El diario (conocido por ser ultra-ortodoxo) nunca aceptó el montaje.

Nombrado Sir Fake

Algunas fotos falsas solo producen risas por lo amateur de la edición fotográfica. Un caso típico es el del político malasio Jeffrey Wong quien se presentó en diarios nacionales una foto suya siendo honrado por la reina de Inglaterra. El palacio de su alteza no demoró en salir a desmentir que dicho político hubiese recibido reconocimiento real alguno. La foto original y el fake para reír un rato.

Obama y el derrame petrolero

En la portada de ‘The Economist’ de el 19 de junio presenta a un Obama decepcionado y casi a punto de llorar con una plataforma petrolera al fondo.  Luego se descubrió que la foto (original de Larry Downing para Reuters) presentaba una escena similar pero no tan llamativa para una portada. Una directiva de Reuters (a diferencia de los anteriores casos) mediante comunicado aceptó que la foto estaba manipulada y ellos dieron el permiso, argumentando que la mujer que aparece junto a Obama no era conocida y podría “confundir a los lectores”.

¿Qué presidente camina primero?

El último caso y el que motivó este post viene por parte del diario egipcio Al Ahram que manipuló una foto de la reciente cumbre para resolver el conflicto israel-palestino y poner a Mubarak de primero (y no de último) al caminar dejando a Obama de segundo.

 

El hilo que recuerda el “Caso Nariyah” o cómo la manipulación puede promover una guerra – Público

Fuente original: http://www.publico.es/tremending/2018/04/18/el-hilo-que-recuerda-el-caso-nariyah-o-como-la-manipulacion-puede-promover-una-guerra/

El pasado sábado EEUU, Reino Unido y Francia bombardearon Siria en una ofensiva conjunta lanzada contra posiciones de Bashar al Asad como represalia por un supuesto ataque químico. El embajador de Rusia en Washington, Anatoli Antónov, advirtió que el ataque tendrá consecuencias.

A cuenta de esta noticia, el tuitero Larra ha recuperado la historia de Nariyah, una niña de Kuwait cuyo testimonio en las televisiones estadounidenses en 1990 contribuyó a convencer a la población de la necesidad de la intervención en Irak. La ‘Guerra del Golfo’ tuvo lugar y posteriormente una investigación periodística demostró que el testimonio era inventado y que la joven era hija del embajador kuwaití en Washington. Un recuerdo de cómo la manipulación puede promover una guerra.

 

Lula da Silva a Correa: “La élite de América Latina no quiere democracia”- Videos de RT

Fuente original: Lula da Silva a Correa: “La élite de América Latina no quiere democracia”- Videos de RT

En esta nueva edición de ‘Conversando con Correa’, el expresidente de Ecuador dialoga con Lula da Silva, expresidente progresista de Brasil y líder del Partido de los Trabajadores. La conversación entre ambos profundiza en las dificultades históricas y políticas que han afectado a América Latina –en especial en su relación con EE.UU.– y en su necesidad de seguir luchando para mantener la dignidad social frente a cualquier intento de sometimiento.

Este encuentro entre Luiz Inácio Lula da Silva y Rafael Correa es también el encuentro entre dos expresidentes latinoamericanos progresistas, lo cual propicia, ciertamente, una lectura compartida del presente político basada en la experiencia directa de los problemas políticos de la región.

Correa recibe a Lula con una pregunta introductoria tan amplia como indispensable. Después del fulgurante progreso de Brasil durante los gobiernos progresistas del Partido de los Trabajadores (PT), de su éxito indiscutible en la reducción de los niveles de hambre y de pobreza, y de la considerable estabilidad democrática alcanzada en ese periodo, sobreviene la injusta “defenestración” sufrida por los dirigentes del PT: la persecución política de Lula y el ‘impeachment’ de Dilma Rousseff “basado en calumnias”, tal como señala el propio Correa. En añadidura, los dirigentes actuales aparecen salpicados por casos de corrupción al más alto nivel. “¿Qué ocurre con nuestro querido Brasil?”, pregunta Correa.

“Brasil lo tenía todo, para estar consolidando su democracia –explica Lula–. Todo empezó muy bien, hasta que empezaron las manifestaciones del 2013”. En opinión del expresidente brasileño, su país “estaba en una posición privilegiada, formaba parte de los BRICS, se había convertido en un protagonista internacional, y creo que los estadounidenses no estaban acostumbrados a ver cierta independencia por parte de América Latina”.

“En todo caso, los logros fueron extraordinarios”, apunta Rafael Correa, que considera “desconcertante” el rumbo posterior de los acontecimientos, y lamenta que “el resto de América Latina y el resto del mundo mirase hacia otro lado” ante las injusticias cometidas en Brasil contra el Partido de los Trabajadores.

Los intereses de las élites… dentro y fuera de Brasil

Por su parte, Lula ofrece una versión de los hechos clara y sencilla: “La élite brasileña nunca ha aceptado el hecho de que yo haya optado a favor de América del Sur”. El líder del PT asume que “Brasil era un país que estaba de espaldas a América del Sur; no miraba hacia África sino miraba directamente hacia EE.UU. y la Unión Europea”. “Yo decidí cambiar eso”, asevera.

“Estoy convencido –continúa Lula– de que hay un vínculo entre los intereses de la élite brasileña y los de la élite extranjera, sobre todo la de EE.UU”. El expresidente brasileño asegura que “muchas veces no conseguimos comprobar cosas en el mismo período que ocurren, pero hoy ya tenemos pruebas de que el Ministerio Público de Brasil está recibiendo instrucciones del Ministerio Público de EE.UU“. “Hay una combinación de intereses de la élite de países como EE.UU. y los de la élite brasileña”, añade Lula.

En cualquier caso, el político brasileño se muestra convencido de que “a EE.UU. no le interesa una América Latina independiente, no le interesa una América Latina con soberanía, y mucho menos interesa que un país con el tamaño de Brasil tenga influencia en las decisiones de América Latina”.

Estas reflexiones son congruentes con la visión geopolítica de Lula da Silva, que en un momento de la entrevista llega a afirmar que “la élite brasileña no está acostumbrada a la democracia; más que eso, creo que la élite de América Latina no quiere democracia”.

Autocrítica y ganas de luchar

Lula admite que “nosotros también hemos cometido errores, que nos dejamos llevar por la euforia, por las cosas que fuimos capaces de hacer, y por eso no se tuvo tanto cuidado en la organización del país”. En ese sentido, lamenta haber perdido una oportunidad de “consolidar el bloque del Sur”, y reconoce directamente que “no se consolidó”.

Correa, por su parte, llama la atención sobre la existencia de un “libreto” de acción política que “se aplica en varias partes de latinoamérica” y conlleva “la persecución de los políticos progresistas” y en no pocas ocasiones su “linchamiento mediático”, mientras los políticos conservadores parecen gozar de una suerte de impunidad.

Lula, sin embargo, no está dispuesto a rendirse: “me quedaré aquí y lucharé. Lucharé porque cuento con el apoyo de una parte de la sociedad organizada y muy fuerte, con la participación de estudiantes”, asegura, y añade que quiere convertir a Brasil en “un país que trabaje para el crecimiento conjunto de las naciones, un país que vaya con la cabeza erguida defendiendo los pueblos oprimidos del mundo”.

A su favor juega, sin duda, su buena disposición: “A mis 73 años tengo la energía de alguien de 30 años y las ganas de pelear de alguien de 20”, asegura Lula.

Durante este encuentro, entre Rafael Correa y Lula da Silva profundizan también en otras cuestiones de actualidad y de gran interés, que podrán ver en el video del programa que les ofrecemos aquí en su totalidad.

 

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