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Islandia: el éxito de dejar caer a la banca y no salvarla con dinero del contribuyente.

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http://www.eleconomista.es/economia/noticias/2791363/02/11/Islandia-el-exito-de-dejar-caer-a-la-banca-y-no-salvarla-con-dinero-del-contribuyente.html

Islandia: El éxito de dejar caer a la banca y no salvarla con dinero del contribuyente.

Por Ricardo Larrechea.
2/02/2011.

Irlanda e Islandia. Dos modelos para afrontar la crisis financiera que sacude al mundo desde 2008. Y una vez vista la situación de ambos países, parece que la opción islandesa, no salvar a la banca ni proteger a sus acreedores, está dando mejores frutos que la irlandesa. Ahora España intenta salvar a su sistema financiero con un plan más similar al de Irlanda que al de Islandia.

La situación en octubre de 2008 de Islandia era deauténtico pánico financiero. Pero el Gobierno, en vez de inyectar miles de millones en unos bancos cuyos activos se habían disparado hasta ser 11 veces el PIB del país, decidió que suspendieran pagos.

La reacción fue brutal. En noviembre de ese mismo año, la corona islandesa ya había perdido un 58% de su valor, la inflación se disparó hasta el 19% en enero de 2009 y ese mismo año la economía se contrajo un 7%. El primer ministro, Geir Haarde fue obligado a dimitir en enero de 2009 y ahora se enfrenta a los tribunales.

Sin embargo, tras dos años de duro ajuste que incluyeron la intervención del FMI, la economía islandesa, que ya salió de la recesión en el tercer trimestre (creció un 1,2% tras siete trimestres consecutivos de contracción), podría crecer un 3% este año. El país planea volver a los mercados de capital e incluso emitir en euros, algo que no hacía desde el año 2006, una muestra de la confianza recuperada en la economía y las finanzas del pequeño país nórdico.

Irlanda, el peor modelo.

“Islandia hizo lo correcto asegurando que su sistema de pagos continuará funcionando mientras que los acreedores, no el contribuyente, asumió las pérdidas de los bancos”, explicó a Bloombergel premio Nobel de Economía profesor de Columbia Joseph Stiglitz. “Por el contrario,Irlanda ha hecho todas las cosas mal. Es probablemente el peor modelo”.

Irlanda decidió garantizar todas las deudas de sus bancos cuando comenzaron sus problemas y ha estado inyectando capital desde entonces para intentar mantenerlos a flote. Pero el agujero bancario se ha llevado por delante las finanzas públicas del país, que tuvo que aceptar un rescate de la Unión Europea y el FMI el pasado mes de diciembre.

Si bien es cierto que el tamaño de los bancos irlandeses (10 veces mayor que el de los islandeses) suponía una amenaza mucho mayor para el sistema financiero europeo en su conjunto y también es cierto que Irlanda no podía devaluar su moneda como hizo Islandia, el Gobierno irlandés podría haber seguido el camino de Islandia.

Al menos eso opina Adriaan van der Knaap, de UBS, que en declaraciones a la agencia estadounidense aseguró que “ello no habría enfadado al sistema financiero. Incluso los bancos irlandeses no son demasiados grandes para caer”. Van der Kaamp ha sido asesor de Islandia en el proceso de transformación de sus tres mayores bancos.

La opción islandesa: reestructurar la deuda de la banca y proteger al contribuyente.

En octubre de 2008, el parlamento islandés aprobó una ley por la cual decidió dividir los activos y las obligaciones de sus tres mayores bancos, Kaupthing, Landsbanki y Glitnir, en función de su origen, entre nacionales y extranjeros.

Por un lado, se crearon tres nuevos bancos que recibieron los depósitos y los créditos de compañías y consumidores islandeses, mientras que por otro se crearon comités para liquidar lo que quedaba en los antiguos bancos: los préstamos y las deudas foráneas que alimentaron la burbuja del país entre 2000 y 2008. El nivel de crecimiento del sector financiero hizo que las tres entidades llegaran a ser las tres mayores empresas del país y sus sedes los mayores edificios de Reykjavik, la capital del país.

Una vez nacionalizados los bancos, el Gobierno decidió negociar con los acreedores, prácticamente todos extranjeros, y que incluían fondos de inversión y hedge funds, así como otros bancos europeos. Una reestructuración de la deuda en la que el contribuyente no tuvo que poner dinero.

Los acreedores ahora controlan el 87% de Arion, el sustituto de Kaupthing, y el 95% de Islandsbanki, lo que era el banco Glitnir. Bloomberg calcula que los acreedores de estos bancos han asumido una quita del 70% en la deuda, según las valoraciones de los bancos. La mitad de los acreedores de Kaupthing son alemanes que tenían depósitos con cuentas a través de Internet, que han logrado recuperar el principal y que ahora esperan los intereses.

Acuerdo con los acreedores.

Los acreedores de Landsbanki, sin embargo, sólo han obtenido un compromiso de obtener una participación en NBI, el banco sucesor. Gran parte sus acreedores eran depositantes del Reino Unido y Holanda, e Islandia ha llegado a un acuerdo para devolverles su dinero en 35 años con un interés del 3%.

Ahora, los tres nuevos bancos, sucesores de los gigantes que llevaron al país a la ruina, registraron un beneficio de 309 millones de dólares hasta septiembre del año pasado. El país, además de volver a crecer, tiene un inflación controlada, el 1,8% y los CDS (seguros contra el impago de la deuda soberana) han caído un 80%. De hecho, el mercado apuesta mucho más por un impago de Irlanda, Portugal, España o Italia antes que por uno islandés.

Arni Pall Arnason, el ministro de Asuntos Económicos de Islandia, asegura ahora que la decisión de que los acreedores asumieran pérdidas ha salvado el futuro del país. “Si hubiéramos garantizado todas las obligaciones de los bancos, estaríamos en la mismo situación que Irlanda”, declaró a Bloomberg.

Susan George: “Hay que poner a los bancos bajo tutela”.

Fuente:

http://www.acordem.org/2011/02/13/suan-george-hay-que-poner-a-los-bancos-bajo-tutela/

SuSan george: “Hay que poner a los bancos bajo tutela”.

13 de febrero de 2011.

Zineb Dryef y Pascal Riché – Rue89.

La activista alter-globalización es partidaria de defender el legado de la Ilustración y de la toma de control del sistema financiero y bancario por parte del Estado.

Los Sabios rebeldes de nuestra República son esas voces que nos despiertan porque mezclan el agua y el fuego, la experiencia y la pasión. Entre ellos Stephane Hessel, de 93 años, Albert Jacquard, de 85, y Edgar Morin, de 89 años. Pero también Susan George, de 75: presidenta de honor de Attac y autora de numerosos libros, la franco-estadounidense lleva años luchando por un mundo menos injusto en relación con el Sur y contra el sistema económico neoliberal.

La conversación ha comenzado justamente con el éxito del pequeño folleto “¡Indignaos!” de Hessel, un hombre al que describe como “impecable desde el punto de vista moral, que practica lo que predica.”

Rue89Llamar a la indignación, un término que se queda en el terreno moral, ¿es el mejor enfoque para cambiar las cosas? ¿No sería más eficaz un “¡razone!” o un “¡rebélese!” ?

Susan George: Hessel se mueve en el plano de los valores, no en el del análisis de las cuestiones económicas o geopolíticas. Él llama a la indignación como un preludio a la acción. Dice: únete a algo. Y se dirige especialmente a los jóvenes. Orgulloso de su pasado, es cierto, no quiere resignarse. Pero lo que yo siento muy especialmente es el ataque que se está realizando contra la Ilustración. Y me entristece: tanto filosóficamente como en términos de acción, creo que es un logro muy grande de la humanidad. El liberalismo político -como se entendía en el siglo XVIII, ese movimiento europeo que se inicia con Locke y continúa con los enciclopedistas franceses- es el fundamento de la Constitución de EE.UU., es el fundamento de las libertades -políticas, religiosas, de prensa, de opinión… Muchas personas dieron la vida por eso y la democracia viene de esa época. Bueno, creo que esta Ilustración está siendo objeto de un grandísimo ataque ideológico. Yo intento seguir esa tradición, que vale la pena defender.

Las generaciones más jóvenes ¿no se resignan de antemano ante este ataque?

Europa está un poco KO. Todo esto ha sucedido muy rápidamente. En 2009, cuando estaba en Londres para las acciones contra el G-20, había una reacción. Éramos 35.000 en Hyde Park. Los medios de comunicación al día siguiente estaban con nosotros, incluso Gordon Brown, por entonces primer ministro británico, se apresuró a decir que estaba de nuestro lado. El mundo estaba a un paso de la catástrofe. El G-20 habló de los paraísos fiscales, de la presión de los mercados financieros, del empleo, del medio ambiente, etc. Y después, una vez que los bancos se salvaron, todo esto ha desaparecido por completo. El G20 y el G8 remiendan soluciones para salvar a los bancos por segunda vez. Y luego nada. ¿Por qué esta renuncia? La gente puede pensar que sus dirigentes están tratando de salvar a Grecia o a España. Esto es completamente falso, lo que están salvando es a los bancos que compraron deuda griega o deuda española… No intentan hacer lo que sea por los pueblos. Y no sólo se rescata a los bancos por segunda vez, sino que ¿quién lo hace?: los pueblos, por la amputación de sus pensiones de jubilación, la reducción de sus salarios, el despido de funcionarios. ¿Por qué hoy día la gente no consigue agruparse [frente a todo esto]? En Francia, tenemos puesto el foco en las elecciones de 2012, que en realidad son secundarias.

La crisis que acabamos de vivir ¿no ha desbloqueado algo en el pensamiento económico?

La gente ha visto que esto no funciona, que el neoliberalismo no funciona. Sin embargo, siguen como si funcionara… La mayonesa de la contestación no liga, se corta. Sería preciso que la gente hiciera alianzas, como tratamos de hacer en Attac: por ejemplo, sobre los impuestos financieros nos hemos asociado con los sindicatos y otras organizaciones – Sécours Catholique [Cáritas Francia], Comité Catholique contre la Faim et pour le Développement [CCFD Terre Solidaire – Manos Unidas Francia], Oxfam, Amigos de la Tierra… Tratamos de federar el mundo sindical, el asistencial, el asociativo, el ecológico. Es la pista correcta, nadie puede ganar solo.

En un escenario optimista, el cambio que usted desea ¿por dónde empezaría?

Por aprender. Tenemos que comenzar por aprender. Hoy en día, la política se ha vuelto mucho más complicada. Es bueno estar indignados, pero primero tenemos que entender por qué esto ya no funciona. Cuando empecé a militar, decíamos: “¡Estados Unidos fuera de Vietnam!” La gente estaba de acuerdo o no, pero entendían lo que significaba. Cuando decíamos: “Basta ya de apartheid”, no era necesario un largo discurso. Hoy en día esto no pasa. He hecho una larga campaña contra el AGCS [Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios, N. de la R.] y nadie sabía lo que era: una OPA sobre los servicios públicos y los servicios locales de proximidad. Si no sabemos cómo se produce esto, que es lo que se ha votado y en qué momento, no podemos actuar. No tiene sentido estar “contra” si no podemos ni explicárselo a los demás ni llamar a la puerta adecuada. Lo que hacemos es darnos de cabezazos contra las paredes. Así que debemos aprender, ayudar a aprender a otros, organizar, hacer alianzas. Y comunicar: cada vez más, necesitamos cosas visibles que interesen a los medios de comunicación. Y esto se hace muy mal. Hay que salir de los rituales. Hacer una manifestación es como si te pidieran que te interesaras por la misa de doce. Hace años que vengo diciendo que con 30 personas se puede hacer algo visible, divertido y que toque allí donde más duela. Vengo proponiendo igualmente desde hace mucho tiempo que no se hagan “sentadas” sino “risotadas” : ir a reírse delante de tal ministerio o delante del MEDEF … Porque esto es lo que más se teme en Francia, especialmente entre los políticos: el ridículo.

Ha habido iniciativas tales como “Salvemos a los ricos”. O la “operación Cantona”, para retirar todos el dinero del banco un mismo día. ¿Qué piensa usted de esto?

Fue divertido, pero también una falsa buena idea. [Cantona] no entiende el funcionamiento de los circuitos financieros. Estamos trabajando en otro enfoque: “Para cambiar la banca, cambie de banco.” Pero no pedimos que la gente lo haga de inmediato, porque el único banco al que hoy en día aconsejamos ir es el Nef, que sólo tiene 60 empleados, y ninguna sucursal. No sería serio. Pero esto puede cambiar: el Nef se está aproximando a la Banca Ética [otro banco pero más grande en Italia, N. de la R.] y a otros bancos europeos.

Entre las iniciativas a emprender, usted no habla del voto. Y considera 2012 como una preocupación “secundaria”; ¿por qué?

Para mí, estas primarias del Partido Socialista son una energía política que se pierde. No entiendo el concepto de primarias para este partido. Es una idea importada de Estados Unidos, lo cual es comprensible allí, pero que no tiene mucho sentido aquí.

Pero ¿no se puede también presionar a los principales partidos en vísperas de una elección importante? Esto es lo que hizo Nicolas Hulot en 2007, por ejemplo…

Desconfío de las ambiciones personales que puedan surgir. En el seno de organizaciones como Attac, ya lo hemos visto. Pero influir en los programas, eso sí, es nuestra vocación. Es más fácil con celebridades como Hulot… Organizamos reuniones, principalmente en provincias, en las cuales están presentes los partidos de izquierda.

Para el poder político, ¿cuál sería la primera decisión a tomar?

Tomar el control de los mercados financieros, los bancos. Es muy obvio. Ellos hacen que llueva y que haga buen tiempo: hay que ponerlos bajo tutela.

¿Es realista empezar en un solo país?

[Pausa] Difícil cuestión. No he profundizado en ello, para mi vergüenza. Yo dejaría que los bancos intercambiaran divisas, pero impondría un impuesto a las transacciones. Prohibiría el acceso a la mayoría de los derivados, esa ciénaga. Algunos derivados sirven de seguro, muy bien. Pero soy muy hostil a los derivados “desnudos”, que permiten asegurar algo que no se tiene. Es un poco como si yo tomara una póliza de seguro de incendios por una casa suya. Entonces tendría interés en quemarla…

Algo así es lo que hizo Goldman Sachs…

¡Y más! Este mercado es enorme. 600 billones de dólares al año. La inversión se va en productos financieros sin pasar por la economía real. Necesitamos una Ley Glass-Steagall de los bancos [aprobada en los Estados Unidos después de la crisis de 1929, N. de la R.] para separar las actividades de crédito de las de inversión. En un país también se puede decir a los bancos: “ustedes deben prestar prioritariamente a las PYMEs, especialmente a las que tengan proyectos ambientales o sociales.” Se trata de un control del crédito en el sentido de que habría unos beneficiarios prioritarios; pero no vamos a nacionalizar toda la economía.

¿Por qué regular el crédito de forma rígida? Se pueden también imaginar subsidios de crédito para las PYMEs.

Por qué no, debemos estudiar las mejores sugerencias, no soy economista.

¿Hay soluciones internacionales?

Para los paraísos fiscales, sí. Si podemos prohibir a la Société Générale que tenga sus recursos en un solo país, ¿podríamos por ley obligarles a cerrar su sucursal en Jersey? Yo no estoy segura. Me he preguntado si sería posible prohibir a las agencias de calificación que emitan calificaciones sobre los Estados. Sin embargo, en Estados Unidos, la Corte Suprema sostuvo que la Primera Enmienda las protegía en nombre de la libertad de expresión.

¿El G-20 es un espacio que podría utilizarse para algo?

El G-20 es ilegítimo. Representa solo a los principales actores en el sistema. ¿Dónde está el G172?

¿Y Europa?

Imponer a Grecia una solución neoliberal de tal magnitud es una bancarrota política y moral de Europa. Se castiga a las personas. Esto es un motivo de indignación.

Algunos proponen hoy abandonar el euro.

Debemos mantener el euro pero cambiándolo. Nunca asumiría la responsabilidad de decir “salgamos del euro”, eso sería un desastre. Creo que necesitamos más solidaridad. Es una lucha de clases sociales, no de países contra países.

Emmanuel Todd defiende la solución proteccionista…

Por supuesto que se necesita, pero proteccionismo en el ámbito europeo, no en el francés. La doctrina del libre cambio o libre comercio se puso en marcha en un momento en el que el mercado, el territorio, el derecho y el capital tenían los mismos límites. Pero coloque este sistema en un mundo donde el capital va a su propia velocidad y donde el derecho es inexistente, y los trabajadores acaban compitiendo entre sí. Estoy a favor de un proteccionismo razonado.

Se declara hostil a los multimillonarios filántropos…

Lo que Bill Gates hace contra el SIDA está muy bien, sin duda, pero la revolución verde [un controvertido programa de ayuda a los agricultores africanos, N. de la R.] puede ser un desastre para África. Un millonario no tiene que decidir qué es lo mejor para los pueblos. Si un multimillonario quiere donar su fortuna, debe hacerlo de acuerdo con los expertos locales.

Estos multimillonarios – Bill Gates, George Soros o Warren Buffet – ¿pueden tener un papel útil en la sociedad?

Le pregunté a un amigo americano que tiene entrada en esos círculos si él o alguna otra persona podría decirle por fin a Bill Gates que la revolución verde será un desastre. Me respondió: “Nobody can say anything to Bill Gates [“Nadie puede decirle nada a Bill Gates, N. de la R.]. Warren Buffett es un caso aparte, representa la vieja tradición: en mi ciudad, recuerdo que a partir de 10-12 años debíamos hacer cosas para la comunidad cuando se era un privilegiado. Hoy en día se exacerba el interés individual. He hablado de la Ilustración precisamente porque ese espíritu se está perdiendo. Sobre la importancia de la cohesión social, el libro de Richard Wilkinson y Kate Pickett muestra hasta qué punto la desigualdad es mala para la sociedad, en qué momento cuesta cara. Los barrios marginales en los suburbios, los sin-techo, los niños sin hogar que no saben contar ni escribir, esto le cuesta caro a la sociedad. Debemos abordar las causas.

Usted propone una curiosa Orden de los “Caballeros del Medio Ambiente.”

Es una fantasía. Hace mucho tiempo que me pregunto cómo movilizar a los ricos para que hagan algo útil. Por ejemplo, se les podría animar a ser más verdes que sus vecinos, en lugar de competir a ver quién tiene la fortuna más grande. Una orden muy cerrada y muy prestigiosa recompensaría al más verde. Una especie de Nobel. Le pregunté a alguien en Inglaterra que conoce al príncipe Carlos si podríamos poner de acuerdo a los miembros de la realeza, o a sus hijos, para que se reunieran y concedieran un premio de este tipo en el ámbito del medio ambiente. Fue completamente desalentador cuando mi contacto me respondió que estas personas tienen unas agendas infernales. Pero fue una idea que surgió así. Fitzgerald dijo: “Los ricos no son como tú y como yo”; si no se les puede involucrar por el lado del honor y del reconocimiento ¿qué otra cosa les podemos ofrecer?

¿Tiene la impresión de que su pensamiento va cambiando?

Puedo cambiar de tema, pero sigo trabajando en lo mismo, el poder. Lo que me interesó inicialmente fue la expresión del poder en el Norte y sus relaciones con el Sur. He cambiado de sector, después de diez años centrada en la agricultura, para volverme hacia la deuda. Ya con el hilo en la aguja, después de los efectos del neoliberalismo amplié mi enfoque hasta trabajar sobre las causas de esta doctrina completamente loca. Es una religión, o más bien una secta: es cienciología. No tengo la impresión de estar desvariando. A veces, como otros, me desespero. Pero tenemos que actuar en contra de este sentimiento.

En su libro, usted escribe que no cree en la revolución: ¿creyó alguna vez en ella?

[Pausa] No sé si creí en ella. A mi alrededor sí que se creía en ella. De todos modos, siempre he sido no-violenta. En Génova y en otros lugares, llegué a la conclusión de que para los movimientos alter-globalización era estratégicamente estúpido enfrentarse al Estado allí donde éste es más fuerte [en la cumbre de 2001, Carlo Giuliani, un manifestante, resultó muerto, N. de la R.]. Tal vez la revolución todavía tenga sentido en países donde la democracia no existe. En Túnez diré ¡bravo! si se las arreglan para hacer algo más que una revuelta.

Traducido del francés por Mariano Nieto Navarro (Attac Madrid).

Islandia: La revolución silenciada.

Fuente:

http://nosinmibici.com/2011/01/23/2073/

La revolución silenciada

Publicado el 23 enero de 2011 por nosinmibici.

Recientemente nos han sorprendido los acontecimientos de Túnez que han desembocado en la huida del tirano Ben Alí, tan demócrata para occidente hasta anteayer y alumno ejemplar del FMI. Sin embargo, otra “revolución” que tiene lugar desde hace dos años ha sido convenientemente silenciada por los medios de comunicación al servicio de las plutocracias europeas. Ha ocurrido en la mismísima Europa (en el sentido geopolítico), en un país con la democracia probablemente más antigua del mundo, cuyos orígenes se remontan al año 930, y que ocupó el primer lugar en el informe de la ONU del Índice de Desarrollo Humano de 2007/2008. ¿Adivináis de qué país se trata? Estoy seguro de que la mayoría no tiene ni idea, como no la tenía yo hasta que me he enterado por casualidad (a pesar de haber estado allí en el 2009 y el 2010). Se trata de Islandia, donde se hizo dimitir a un gobierno al completo, se nacionalizaron los principales bancos, se decidió no pagar la deuda que estos han creado con Gran Bretaña y Holanda a causa de su execrable política financiera y se acaba de crear una asamblea popular para reescribir su constitución. Y todo ello de forma pacífica: a golpe de cacerola, gritos y certero lanzamiento de huevos. Esta ha sido una revolución contra el poder político-financiero neoliberal que nos ha conducido hasta la crisis actual. He aquí por qué no se han dado a conocer apenas estos hechos durante dos años o se ha informado frivolamente y de refilón: ¿Qué pasaría si el resto de ciudadanos europeos tomaran ejemplo? Y de paso confirmamos, una vez más por si todavía no estaba claro, al servicio de quién están los medios de comunicación y cómo nos restringen el derecho a la información en la plutocracia globalizada de Planeta S.A.

Esta es, brevemente, la historia de los hechos:

  • A finales de 2008, los efectos de la crisis en la economía islandesa son devastadores. En octubre se nacionaliza Landsbanki, principal banco del país. El gobierno británico congela todos los activos de su subsidiaria IceSave, con 300.000 clientes británicos y 910 millones de euros invertidos por administraciones locales y entidades públicas del Reino Unido. A Landsbanki le seguirán los otros dos bancos principales, el Kaupthing el Glitnir. Sus principales clientes están en ese país y en Holanda, clientes a los que sus estados tienen que reembolsar sus ahorros con 3.700 millones de euros de dinero público. Por entonces, el conjunto de las deudas bancarias de Islandia equivale a varias veces su PIB. Por otro lado, la moneda se desploma y la bolsa suspende su actividad tras un hundimiento del 76%. El país está en bancarrota.
  • El gobierno solicita oficialmente ayuda al Fondo Monetario Internacional (FMI), que aprueba un préstamo de 2.100 millones de dólares, completado por otros 2.500 millones de algunos países nórdicos.
  • Las protestas ciudadanas frente al parlamento en Reykjavik van en aumento. El 23 de enero de 2009 se convocan elecciones anticipadas y tres días después, las caceroladas ya son multitudinarias y provocan la dimisión del Primer Ministro, el conservador Geir H. Haarden, y de todo su gobierno en bloque. Es el primer gobierno (y único que yo sepa) que cae víctima de la crisis mundial.
  • El 25 de abril se celebran elecciones generales de las que sale un gobierno de coalición formado por la Alianza Social-demócrata y el Movimiento de Izquierda Verde, encabezado por la nueva Primera Ministra Jóhanna Sigurðardóttir.
  • A lo largo del 2009 continúa la pésima situación económica del país y el año cierra con una caída del PIB del 7%.
  • Mediante una ley ampliamente discutida en el parlamento se propone la devolución de la deuda a Gran Bretaña y Holanda mediante el pago de 3.500 millones de euros, suma que pagarán todos las familias islandesas mensualmente durante los próximos 15 años al 5,5% de interés. La gente se vuelve a echar a la calle y solicita someter la ley a referéndum. En enero de 2010 el Presidente, Ólafur Ragnar Grímsson, se niega a ratificarla y anuncia que habrá consulta popular.
  • En marzo se celebra el referéndum y el NO al pago de la deuda arrasa con un 93% de los votos. La revolución islandesa consigue una nueva victoria de forma pacífica.
  • El FMI congela las ayudas económicas a Islandia a la espera de que se resuelva la devolución de su deuda.
  • A todo esto, el gobierno ha iniciado una investigación para dirimir jurídicamente las responsabilidades de la crisis. Comienzan las detenciones de varios banqueros y altos ejecutivos. La Interpol dicta una orden internacional de arresto contra el ex-Presidente del Kaupthing, Sigurdur Einarsson.
  • En este contexto de crisis, se elige una asamblea constituyente el pasado mes de noviembre para redactar una nueva constitución que recoja las lecciones aprendidas de la crisis y que sustituya a la actual, una copia de la constitución danesa. Para ello, se recurre directamente al pueblo soberano. Se eligen 25 ciudadanos sin filiación política de los 522 que se han presentado a las candidaturas, para lo cual sólo era necesario ser mayor de edad y tener el apoyo de 30 personas. La asamblea constitucional comenzará su trabajo en febrero de 2011 y presentará un proyecto de carta magna a partir de las recomendaciones consensuadas en distintas asambleas que se celebrarán por todo el país. Deberá ser aprobada por el actual Parlamento y por el que se constituya tras las próximas elecciones legislativas.
  • Y para terminar, otra medida “revolucionaria” del parlamento islandés: la Iniciativa Islandesa Moderna para Medios de Comunicación (Icelandic Modern Media Initiative), un proyecto de ley que pretende crear un marco jurídico destinado a la protección de la libertad de información y de expresión. Se pretende hacer del país un refugio seguro para el periodismo de investigación y la libertad de información donde se protegan fuentes, periodistas y proveedores de Internet que alojen información periodística; el infierno para EEUU y el paraíso para Wikileaks.

Pues esta es la breve historia de la Revolución Islandesa: dimisión de todo un gobierno en bloque, nacionalización de la banca, referéndum para que el pueblo decida sobre las decisiones económicas trascendentales, encarcelación de responsables de la crisis, reescritura de la constitución por los ciudadanos y un proyecto de blindaje de la libertad de información y de expresión. ¿Se nos ha hablado de esto en los medios de comunicación europeos? ¿Se ha comentado en las repugnantes tertulias radiofónicas de politicastros de medio pelo y mercenarios de la desinformación? ¿Se han visto imágenes de los hechos por la TV? Claro que no. Debe ser que a los Estados Unidos de Europa no les parece suficientemente importante que un pueblo coja las riendas de su soberanía y plante cara al rodillo neoliberal. O quizás teman que se les caiga la cara de vergüenza al quedar una vez más en evidencia que han convertido la democracia en un sistema plutocrático donde nada ha cambiado con la crisis, excepto el inicio de un proceso de socialización de las pérdidas con recortes sociales y precarización de las condiciones laborales. Es muy probable también que piensen que todavía quede vida inteligente entre sus unidades de consumo, que tanto gustan en llamar ciudadanos, y teman un efecto contagio. Aunque lo más seguro es que esta calculada minusvaloración informativa, cuando no silencio clamoroso, se deba a todas estas causas juntas.

Algunos dirán que Islandia es una pequeña isla de tan sólo 300.000 habitantes, con un entramado político, económico y administrativo mucho menos complejo que el de un gran país europeo, en el que es más fácil organizarse y llevar a cabo este tipo de cambios. Sin embargo es un país que, aunque tienen gran independencia energética gracias a sus centrales geotérmicas, cuenta con muy pocos recursos naturales y tiene una economía vulnerable cuyas exportaciones dependen en un 40% de la pesca. También los hay que dirán que han vivido por encima de sus posibilidades endeudándose y especulando en el casino financiero como el que más, y es cierto. Igual que lo han hecho el resto de los países guiados por un sistema financiero liberalizado hasta el infinito por los mismos gobiernos irresponsables y suicidas que ahora se echan las manos a la cabeza . Yo simplemente pienso que el pueblo islandés es un pueblo culto, solidario, optimista y valiente, que ha sabido rectificar echándole dos cojones, plantándole cara al sistema y dando una lección de democracia al resto del mundo.

El país ya iniciado negociaciones para entrar en la Unión Europea. Espero, por su bien y tal y como están poniéndose las cosas en el continente con la plaga de farsantes que nos gobiernan, que el pueblo islandés complete su revolución rechazando la adhesión. Y ojalá ocurriera lo contrario, que fuera Europa la que entrase en Islandia, porque esa sí sería la verdadera Europade los pueblos.

“Argentina es uno de los países de la región que más redujeron la desigualdad y la pobreza”.

Fuente:

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/cash/17-4835-2010-12-19.html

Entrevista exclusiva a Alicia Barcena, secretaria ejecutiva de la Cepal.

Domingo, 19 de diciembre de 2010.

Por Tomás Lukin.

La secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina (Cepal) recibió a Cash en una improvisada oficina donde está trabajando desde que el terremoto golpeó al emblemático edificio del organismo en Santiago de Chile. Alicia Bárcena no es economista, es bióloga pero recurre sin problemas a economistas latinoamericanos como Raúl Prebisch y Celso Furtado para proponer políticas de desarrollo diseñadas desde la región, cuestionar la apreciación cambiaria y defender los controles de capitales. Bárcena desembarcó en el organismo a mediados de 2008 y se convirtió en la primera mujer en asumir la conducción de Cepal. Previamente la mexicana se desempeñaba como secretaria general Adjunta de Gestión en la sede de Naciones Unidas en Nueva York, donde manejaba el gigantesco presupuesto de la ONU.

“América latina es hoy una región progresista. En Argentina se ha dado un cambio de modelo desde 2003. Es uno de los países de la región que más redujeron la desigualdad”, afirma Bárcena quien, lentamente, está revitalizando el discurso político y económico de la Cepal.

La agenda de desarrollo que presenta en sus intervenciones por la región reconoce la necesidad de “disciplinar” a los empresarios a través de distintos impuestos como pueden ser las retenciones, recupera las propuestas vinculadas con la inversión pública en ciencia y tecnología con desarrollos locales, y enfatiza la relevancia de preservar un tipo de cambio que responda a vectores productivos y no sea determinado por flujos especulativos.

–¿Qué evaluación hace la Cepal de la última década en América latina?

–Los gobiernos progresistas, desde 2002 y 2003, nos dejan un legado muy positivo donde no hay marcha atrás en las políticas sociales. Hemos aprendido que hay que igualar para crecer, que no alcanza crecer para igualar. El gasto social no se pierde, sino que es el motor de la economía.

–¿La región aprendió de los fracasos de las décadas del ’80 y ’90?

–Sin duda. La región ha aprendido lecciones muy importantes del pasado. Hoy somos una región que ha entendido la importancia de la macroeconomía: mantener bajos niveles de déficit de cuenta corriente, o superávit, bajos niveles de deuda, controlar la inflación y promover la acumulación de reservas. Después de la década del ’80 la región demoró 14 años para recuperar los niveles del PIB per cápita, pero para recuperar los niveles sociales nos tomamos 25 años.

–¿Qué cambió con los gobiernos progresistas en Latinoamérica?

–Como herencia de estos gobiernos progresistas la región invirtió activamente sus políticas sociales con distintas medidas de protección de empleo, el salario y otros programas. Apoyando incluso a los empresarios. Los estímulos fiscales durante la crisis fueron muy efectivos para estimular la demanda. Así nos recuperamos mucho más rápido de la crisis que el resto del mundo. El PIB había caído 1,9 por ciento en 2009. Este año la región recupera y crece 6 por ciento.

–¿Cómo continúa este nuevo esquema regional a la salida de la crisis económica global?

–Uno de los aspectos centrales de nuestra región es sobreponernos a la heterogeneidad estructural. En la Cepal creemos que el camino hacia el desarrollo está en la convergencia productiva. Rearticular los sectores productivos, dinamizarlos y reindustrializar. La región debe aprovechar sus mercados internos. Países con grandes mercados internos como Argentina, Brasil, Colombia y México deberían convertirse en los grandes motores del crecimiento regional. Si crece Brasil, crecen las economías que están a su alrededor. Eso es una buena noticia.

–¿Qué es lo que tienen que hacer los gobiernos?

–Hay que diversificar la estructura productiva e incentivar la inversión. Es muy importante porque la estructura de las exportaciones está muy concentrada en materias primas y precios que son volátiles y generan vulnerabilidad externa. La única forma para salir de la desigualdad es el empleo con derechos y protección.

–¿Qué significa diversificar la estructura productiva?

–Significa no sólo depender de enclaves de materias primas, sino también desarrollar servicios como puede ser la industria de software.

–Algo similar hizo Irlanda y hoy atraviesa una fuerte crisis económica.

–En Irlanda el manejo financiero es lo que fracasó; la diversificación productiva funcionó bien. Lo mismo en Finlandia y Nueva Zelanda. Cómo buscar nuevos nichos industriales es uno de los grandes temas. En el área de energía, biocombustibles, biotecnología, nanotecnología, comunicaciones, incluso con la soja. Es necesario profundizar el agregado de valor, la innovación y la articulación regional.

–¿Cómo pueden lograr Bolivia, Argentina o Ecuador impulsar este tipo de procesos?

–Definitivamente el gasto público debe cumplir un rol central. La inversión en investigación y desarrollo debe incrementarse. Hoy en la región es 0,6 por ciento mientras que en Corea del Sur alcanza al 4 por ciento. Nuestro continente tiene enorme espacio para crear localmente sus propios desarrollos tecnológicos sin que se importen de Japón o Alemania. Raúl Prebisch o Celso Furtado plantearon una agenda muy profunda para América latina que parte de la base de que el desarrollo arranca de nosotros mismos. Nadie nos va a desarrollar desde afuera. Hay que tener un planteamiento de pensamiento propio, con densidad nacional.

–La Cepal retoma así sus postulados históricos, que gestiones anteriores habían olvidado influenciados por la ola neoliberal.

–En la Cepal sabemos que el crecimiento y el desarrollo no son sinónimos. No alcanza con crecer: el desarrollo es igualar para crecer. Todavía nos falta gestión de la innovación que se hace en nuestras universidades y los jóvenes empresarios emprendedores. La región debe aprovechar la mejora en los términos de intercambio y crear fondos para ciencia y tecnología.

–Existe una importante oposición de algunos sectores económicos para que el Estado se apropie de esas ganancias y las utilice.

–Uno de los temas más importantes es la convergencia entre trabajadores, empresarios y el Estado. Nos hacen falta pactos sociales profundos. Disciplinar a los empresarios significa alcanzar un camino conjunto. El modelo donde el mercado lo podía todo no funciona y tampoco el Estado solo puede hacer todo.

–¿Propone un pacto social, como se quiere impulsar en estos momentos en Argentina?

–Necesitamos nuevos pactos para que las ganancias de productividad se queden en la región y no se concentren en muy pocos. El factor redistributivo debe ser el Estado y eso se logra con diálogo. Los empresarios deben ver que la desigualdad conspira contra ellos. Los empresarios también necesitan reglas de juego que las pone el Estado.

–¿Qué papel juega el tipo de cambio en este escenario que plantea?

–El tipo de cambio es un instrumento muy importante que manda señales muy potentes hacia el sector productivo. El tipo de cambio debe responder a los vectores productivos. Nada sería peor que las señales fueran a la concentración exclusiva de materias primas abandonando al resto de las actividades. Tenemos que evitar la apreciación.

–Esto implica aplicar controles al ingreso de capitales especulativos.

–Somos partidarios de los controles de capitales financieros especulativos. Esa medida es muy importante para apuntalar nuestras economías. Hay que desdramatizar algunos temas. La solvencia fiscal es importante, pero no se puede descuidar al sector productivo. La variable de ajuste no puede ser el sector productivo ni los trabajadores. Algunos países tienen más espacio que otros, pero sin duda no se puede perder el dinamismo en materia laboral.

–¿Cómo interpreta Cepal el desempeño argentino durante la última década?

–A partir de 2003, Argentina inició un cambio muy positivo. Hubo una acción muy valiente del Estado para transformar profundamente el modelo. Hay un quiebre cuando uno compara con la década de los ’90. Argentina, junto con Brasil, Bolivia y Venezuela, son los países de la región que más redujeron la desigualdad y la pobreza. Eso es sin contemplar la Asignación Universal por Hijo; midiendo eso, los resultados son todavía mejores.

También ha mejorado considerablemente el balance de pagos y la cuenta corriente. La deuda pública tiene un muy buen comportamiento y aumentan las reservas internacionales. El Estado ha tomado decisiones correctas para la sociedad argentina.

–¿Qué desafíos piensa que enfrenta?

–Es un proyecto de país que se ha ido construyendo desde 2003. Es un cambio de modelo que no está exento de problemas y desafíos pero por lo menos se plantea un proyecto social, productivo y de articulación política social de diálogo. Es un muy buen momento para la convocatoria de un pacto social. Hay un alto nivel de convergencia. Eso lo observé en Mar del Plata. En Argentina se está dando algo que para nosotros en Cepal es muy importante: un proyecto donde se está buscando la convergencia productiva y territorial, apoyando a las familias pobres, reduciendo la desigualdad, aprovechando el buen contexto externo a favor de la economía nacional.

Carta Abierta al Banco Mundial.

Fuente:

http://www.tercerainformacion.es/spip.php?article20271

Carta Abierta al Banco Mundial

Derechos en Acción | 22-11-2010

Presidente Robert Zoellick

El Grupo del Banco Mundial

1818 H Street, NW

Washington, DC 20433

Estimado Presidente Zoellick:

El Lunes, 15 de noviembre 2010, las fuerzas de seguridad empleadas por la Corporación Dinant masacraron a seis campesinos cuando la seguridad de Dinant les intentó desalojar de forma ilegal a los agricultores de tierras que están tituladas de forma provisional a los campesinos. Dinant recibió un préstamo de US $ 30 millones (número 27.250) de la Corporación Financiera Internacional el 5 de noviembre de 2009.

El potencial de este desastre de derechos humanos ha sido ampliamente denunciado, dado que por lo menos 19 agricultores en esta región han sido asesinados en el contexto de los conflictos con los intereses de la industria de biocombustibles. Esta historia, junto con la falta absoluta de un marco de protección de un derecho capaz de tratar adecuadamente los conflictos en Honduras, convierte la decisión de liberar fondos para Dinant en una negligencia grave de las obligaciones en tema de derechos humanos de parte del Banco Mundial y las obligaciones de diligencia debida. El Banco Mundial comparte la responsabilidad en masacre de 15 de noviembre 2010 la masacre de El Tumbador, Honduras.

Al mismo tiempo, Dinant está inmersa en numerosos conflictos explosivos por la tierra en el que existen denuncias creíbles de actos de violencia, incluyendo asesinatos, y de adquisiciones fraudulentas de tierras impuestas pro violencia. El propietario de Dinant ha sido ampliamente denunciado como un partidario clave del golpe militar. Además, los informes en la prensa colombiana y por el Grupo de Trabajo sobre los mercenarios y fuerzas de seguridad privadas de las Naciones Unidas sugieren que los productores hondureños de biocombustibles pueden haber contratado ex fuerzas colombianas Auto Defensa (AUC), grupo en la lista de los Estados Unidos de organizaciones terroristas, para emplear en sus fuerzas de seguridad.

Las decisiones y medidas adoptadas por el Banco Mundial tras el golpe del estado del 28 de junio 2009 en Honduras han impactado negativamente en el estado de derecho internacional y el bienestar general de la población hondureña. La decisión del Banco Mundial para liberar fondos para Dinant envió un mensaje muy claro a Dinant, que la compañía y sus dueños gozan de impunidad absoluta por sus actos, y el Banco Mundial va a tolerar la violencia, la apropiación ilegal de tierras, e incluso la participación en los golpes militares de parte de las corporaciones y sus propietarios.

El caso de Dinant, en muchos aspectos es representativo de un patrón en la industria de biocombustibles en la región. A pesar de que las condiciones derivadas del golpe militar en Honduras han exacerbado los problemas allí, la industria de los biocombustibles en América Latina ha demostrado un patrón de apropiaciones ilegales de tierras, la corrupción de los sistemas de justicia y los órganos administrativos del Gobierno, y el uso de la violencia extrema para desplazar a los pequeños agricultores que luego se ven obligados a cortar bosques para sobrevivir.

Las plantaciones de palma africana en Honduras, de esta manera contribuyen significativamente al calentamiento global, y por otros medios, tales como la destrucción de los humedales que luego emiten niveles significativos de gases de efecto invernadero.

Además, dada la ilegitimidad del gobierno instalado después del golpe, la deuda contraída en nombre del contribuyente hondureño es ilegítima, y por lo tanto, el Banco Mundial es responsable de la deuda “odiosa,” no el pueblo de Honduras.

El orden constitucional en Honduras se rompió debido al golpe de Estado del 28 de junio de 2009. Como resultado, la membrecía de Honduras en las organizaciones multilaterales, incluida la Organización de Estados Americanos y el Sistema de Integración Centroamericana, fue suspendido. La Asamblea General de las Naciones Unidas también aprobó una resolución que pide a los Estados miembros que no reconozcan al gobierno de facto de Honduras. Debido a que a la personalidad jurídica internacional del Estado de Honduras sigue siendo desconocido, no existe una autoridad legítima que puede en este momento de firmar acuerdos internacionales vinculantes hasta que se haya restablecido el orden constitucional a través de mecanismos que cumplan con los estándares internacionales respectivos.

Debido a que los miembros del Banco Mundial sólo pueden ser gobiernos reconocidos al nivel nacional e internacional de un determinado estado, los préstamos desembolsados y los acuerdos firmados por el Banco Mundial o con un gobierno de facto son ilegítimas y, por tanto no vinculantes para la población de ese territorio. El Banco Mundial debe ceder ante la OEA y otras organizaciones internacionales en la determinación de que los gobiernos son internacionalmente reconocidos y legitimados.

A través de los desembolsos y / o compromisos de fondos para el gobierno de facto de Honduras, el Banco Mundial ha violado sus procedimientos internos, los deberes fiduciarios, y el derecho internacional.

Existen informes de que desembolsos fueron realizados para el programa de Nuestras Raizes (préstamo P083244) después de la ruptura del orden constitucional y posiblemente de otros préstamos, aunque la política formal sobre los desembolsos de préstamos al sector público era que estaban suspendidos. Esto es motivo de grave preocupación.

El préstamo para Nuestros Raíces es particularmente grave dado q que el programa contribuye a la violación de los derechos fundamentales de las comunidades indígenas, ya que se ha implementado de tal manera que viola la autoridad de las instituciones del derecho consuetudinario, que divide las poblaciones, en lo que parece ser una acción coordinada con otras iniciativas de desarrollo del sector privado con intereses en los territorios indígenas, como ha sido ampliamente denunciado por organizaciones indígenas de Honduras.

Legislación promulgada de forma ilegítimamente desde la ruptura del orden constitucional en algunos casos constituye el marco jurídico con el que las iniciativas del sector privado tratan de justificar la ejecución de las inversiones. Tal es el caso de las presas hidroeléctricas, ya que entendemos que el congreso ilegítimamente lee en la primera instancia la ley en diciembre de 2009 y luego en septiembre 2010, así otorgando concesiones para la construcción de 41 proyectos hidroeléctricos. Además, muchas de las comunidades afectadas por las represa son comunidades indígenas de los cuales el consentimiento libre, previo e informado no se ha obtenido, de hecho muchos ya se habían realizado consultas y cabildos abiertos en las cuales explícitamente rechazaron los proyectos.

También es importante destacar que los países miembros de la Junta Directiva del Banco no se pueden eludir sus obligaciones en virtud del derecho consuetudinario y los principios generales del derecho mediante la creación de una organización internacional que no estaría obligado por las limitaciones legales impuestas a sus Estados miembros.

Por las razones descritas anteriormente, el Banco Mundial debe suspender la financiación a Honduras, tanto en el sector público como privado. Como se demuestra por el masacre el lunes, en el actual contexto de las graves violaciones de los derechos humanos y la falta de independencia del sistema judicial, la inversión de los fondos del Banco Mundial implica el Banco en complicidad en la violación de los derechos humanos y actos de corrupción que tienen un alto potencial para desarrollar en relación a los proyectos que apoya el Banco.

Sinceramente,

Derechos en Acción

El Deja Vú europeo.

Fuente:

http://artepolitica.com/articulos/el-deja-vu-europeo/

El Deja Vú europeo

Por Juan Von, el 8 de noviembre de 2010.

“Si se eliminan los privilegios profesionales en el sector de los servicios y la rigidez en los mercados de productos, eso tendrá un impacto más fuerte en el empleo cuando se le añada un sistema laboral más flexible, apoyado por una adecuada, pero no excesiva, protección del empleo” ¿Los consejos para Argentina por parte del FMI en los noventa? No, señores, este es un informe presentado en Viena por el mismo organismo, hace pocos días, presionando para una mayor liberalización del mercado de trabajo español…

“Vivir a expensas del Estado ya no es una opción, ha terminado” ¿El discurso de un neoliberal en la etapa de privatizaciones argentinas? Tampoco, son las declaraciones del Ministro de Finanzas del Reino Unido, George Osborne, quien impulsa un recorte del gasto público de 130.000 millones de dólares. Agregó que la medida barrería con cerca de 500.000 puestos de trabajo en el sector público y afectaría a varios beneficiarios del Estado de bienestar inglés. Keynes se revuelve en su tumba.

“Los recortes son inevitables”. Una frase anónima, pero que parece sobrevolar todo el continente europeo. En Grecia, España, Francia o Italia se comienza a aplicar una serie de recortes pocas veces visto, que buscan reducir los grandes déficits y revaluar el Euro a toda costa. Alemania y el Banco Europeo atizan a los miembros de la Unión para que se ajusten los cinturones.

¿Por qué cuando uno ve las reformas de los principales gobiernos de la UE siente que está de vuelta en la Latinoamérica de fines de los noventa? Por supuesto que sería necio comparar la riqueza y la igualdad social de las principales economías del planeta, pero en esencia y en discurso, los ajustes y recortes que se están dando en España, Francia o Inglaterra parecen un calco del ministro de economía de Menem y De la Rua. Y todo, con esa esperanza de que el achicamiento del déficit y del aparato estatal van a funcionar per se para salir de la crisis, una esperanza que a la mayoría de los argentinos nos suena a ciencia ficción después del corralito, el 2001 y las recomendaciones del FMI.

Pero es una realidad: en la España de Zapatero y el PSOE se está llevando adelante un plan de recortes y achique presupuestario sin precedentes, en un contexto de 20% de desempleo y presiones para una mayor flexibilización laboral. Para augurar peores pronósticos, en el presupuesto que se está negociando (y que ya tiene los votos necesarios para aprobarlo) el 60% de los gastos proyectados están destinados al pago de los intereses de la deuda pública y a sostener un seguro por desempleo que se encarece día a día ¿Cómo se pretende financiar esta sangría? Incrementando aún más el IVA.

España no es vanguardista, acompaña el concierto que sigue toda la Unión Europea. En lo que respecta al sistema de pensiones, por poner un ejemplo paradigmático, toda Europa está retrasando la edad de jubilación: España, de 65 años hasta los 67; Alemania lo atrasa en la misma cuantía; el Reino Unido hasta los 66 años; Dinamarca, Grecia e Italia son menos generosos. De Francia ni hablar, las imágenes de las protestas se repiten en los noticieros de toda Europa.

Lo que sorprende a un latinoamericano (y a un argentino de la generación post convertibilidad, en particular) es que nunca se pone en duda la política de ajuste. Todos sostienen que es la única solución y sólo se debate en torno al grado del achicamiento presupuestario o qué políticas estatales se van a dar de baja. Frente a la crisis más importante de las últimas décadas –por lo menos en el Viejo Continente- la respuesta concertada de todos los gobernantes es conservadora, como si la debacle del 30 no hubiera dejado ya ninguna enseñanza: comprimir el Estado de bienestar, mostrar solidez en las cuentas para seducir al mercado, cercenar el gasto público en la mayor cuantía posible ¿El consumo? Bien, gracias; las voces a favor de impulsar la demanda agregada se pierden en columnas de diarios marginales. La repentina hegemonía neoliberal que avanza sobre toda Europa, sorprende hasta al conservador más melancólico. Si el equilibrio en las cuentas le funciona a Alemania, hay algunos que dudan que tenga los mismos efectos cuando se apliquen políticas restrictivas en los países de toda la Unión.

Por supuesto que nadie tiene la solución. La integración europea, el Euro, la volatilidad de los mercados financieros, la alta velocidad de los intercambios son fenómenos complejísimos y extremadamente fluctuantes. Sin embargo, los recortes, el desmantelamiento del Estado, la depresión del consumo, la flexibilidad laboral y altas deudas públicas, son cosas que no conviene juntarlas, y menos abogar por que se profundicen. Latinoamérica sabe un poco de eso: el ajuste, solo trae más ajuste, una vez que se instaló un círculo vicioso en la economía. De más está decir que Francia o Alemania son Estados fuertes y consolidados, con sociedades ricas. No se quiere plantear aquí que sus economías puedan estar en un peligro sistémico. Pero el giro hacia un conservadurismo “modelo siglo XXI” no deja de intimidar, sobre todo teniendo en cuenta las experiencias en el sentido opuesto de la gran mayoría de los países latinoamericanos y, por otro lado, si ese volantazo viene de una Europa que fue ejemplo de Estados benefactores.

Quizás se podrá rebatir alguno de los planteos o dudas de esta nota alegando que el Euro es la moneda más fuerte del mundo, que los viejos gobiernos tienen las herramientas necesarias para sortear esta crisis, que la dirección de Alemania ya demostró ser efectiva… Puede ser y muy posiblemente tengan la razón. Es sólo que los discursos de la dirigencia política, las protestas en la calle, los pedidos de sacrificio y austeridad hacia los trabajadores, la estigmatización de los inmigrantes o los recortes sociales en masa son como un deja vú difícil de olvidar…

Foto.

 

El “democrático” FMI.

Fuente:
http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-155621-2010-10-24.html

REUNION PREPARATORIA DE LA CUMBRE DEL G-20

El “democrático” FMI

Europa les cederá dos bancas del directorio del FMI a los países emergentes, pese a lo cual seguirán siendo minoría. Strauss-Kahn lo presentó como una “profunda reforma” y un cambio “histórico”.

Los representantes europeos (Jean-Claude Trichet, Olli Rehn y Didier Reynders) elogiaron el acuerdo. Imagen: AFP

Los ministros de Finanzas del Grupo de los 20 cerraron su reunión de dos días en la ciudad surcoreana de Gyeongju con un acuerdo para llevar a cabo “una profunda reforma” del Fondo Monetario Internacional (FMI), al tiempo que rechazaron las “devaluaciones competitivas” de las divisas. En Gyeongju se clarificaron los puntos que centrarán la agenda de la cumbre de noviembre en Seúl con el objetivo de lograr un crecimiento “fuerte, sostenible y equilibrado”, aunque el inesperado acuerdo para reformar el FMI en favor de las economías emergentes se llevó el protagonismo.

El director del FMI, Dominique Strauss-Kahn, se mostró satisfecho después de que los miembros del G-20 alcanzaran un “histórico” compromiso para que países como China o Brasil tengan más peso en la institución y contribuyan a un fondo “más efectivo, creíble y legitimado”. El FMI confía en “reflejar la realidad de la economía global” y “poner fin al debate sobre su legitimidad” a partir de este acuerdo, señalaron voceros de la entidad.

Para permitir ese nuevo equilibrio, Europa cederá dos asientos en el directorio ejecutivo del FMI, mientras economías emergentes como China, India o Brasil se beneficiarán de un aumento del 6 por ciento en sus cuotas de representación. El comisario europeo de Finanzas, Olli Rehn, y el ministro belga de esa cartera, Didier Reynders, presentaron el anuncio como un avance histórico. Dijeron, además, que existen alternativas como una silla rotatoria para países europeos de tamaño medio, de forma tal que no resultaran marginados.

StraussKahn se esperanzó en que los cambios conviertan al FMI en un instrumento clave para que las economías industrializadas y emergentes agrupadas en el G-20 puedan prevenir crisis como la actual y para crear “una red de seguridad financiera”.

Al llegar al complejo hotelero de Gyeongju, unos 400 kilómetros al sur de Seúl, los ministros de Finanzas y gobernadores de bancos centrales buscaban también poner el acento en la volatilidad de los mercados de divisas y los desequilibrios entre las economías más importantes del mundo. En el centro del debate estaba la puja entre Estados Unidos y China. El primero culpa al gigante asiático de mantener su moneda, el yuan, artificialmente devaluado para atraer capitales y mantener su prevalencia en el comercio exterior. Desde un enfoque distinto, se podría señalar que Estados Unidos pretende que el yuan se revalúe contra el dólar para poder exportar los costos de la crisis a terceros países. El comunicado conjunto final afirma el compromiso del G-20 de “avanzar hacia un sistema de tipos de cambio determinados por el mercado que reflejen los fundamentos económicos subyacentes y rechace las devaluaciones competitivas de las divisas”.

El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, propuso al comienzo de las reuniones que los desequilibrios en la balanza comercial no superasen el 4 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB), pero se encontró con la mayoritaria reticencia a poner límites numéricos. Geithner indicó que “el mundo atraviesa un necesario, pero complicado, proceso de ajuste” y urgió a que se cambien las estrategias de países con grandes superávit y dependientes de las exportaciones hacia la demanda interna. Estados Unidos es el país con mayor déficit fiscal del mundo, en términos que a cualquier país emergente los pondría en situación de someterse a todo tipo de condicionamientos del FMI y, en comparación con los países europeos, lo colocaría lejos de los límites del Tratado de Maastricht. Sin embargo, sigue pontificando sobre qué deben hacer los demás.

Los jefes de Finanzas recordaron que la recuperación avanza, “aunque de manera frágil e irregular”, por lo que propusieron reformas estructurales para sostener la demanda global y crear empleo, así como completar la reforma reguladora del sistema financiero sin dilación.

Además, se acogieron positivamente los cambios en las normas de adecuación de capital para los bancos tomados por el Comité de Basilea y se adoptaron las recomendaciones para incrementar la supervisión del sistema financiero y evitar el riesgo de fallo de las grandes entidades.

La reunión realizada en Gyeongju, de la que participó el ministro de Economía argentino, Amado Boudou, es preparatoria de la cumbre de presidentes prevista para el 11 de noviembre en Seúl, a la que comprometió su asistencia Cristina Fernández.