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Guarani: Por que sea un idioma oficial del MERCOSUR en 2011.

Fuente:

http://dgaleanolivera.wordpress.com/guarani-idioma-oficial-del-mercosur-2011/

GUARANI, IDIOMA OFICIAL DEL MERCOSUR 2011

REPÚBLICA DEL PARAGUAY

ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI

GUARANI, MERCOSUR ÑE’Ê TEETE

LAS TRES CUESTIONES:

1. NO A LA EXCLUSIÓN DEL GUARANI

2. ACTIVACIÓN DE LA ACADEMIA DE LENGUA GUARANI, Y

3. GUARANI, IDIOMA OFICIAL DEL MERCOSUR.

3. GUARANI, IDIOMA OFICIAL DEL MERCOSUR – PEDIDO AL MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES.

Finalmente, en la fecha, martes 8 de febrero de 2011, el ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI presentó al Dr. Héctor Lacognata, Ministro de Relaciones Exteriores de nuestro país, la Nota Nº 13.730; solicitándole que los Presidentes de los Países Miembros del Mercosur reconozcan al Guarani como idioma oficial del bloque.

A continuación, el texto de la nota:

Fernando de la Mora, 08 de febrero de 2011.

N° 13.730.-

Excelentísimo Señor

DR. HÉCTOR LACOGNATA, Ministro

Ministerio de Relaciones Exteriores

República del Paraguay

E.                    S.                    D.

Muy respetable Señor Ministro:

En nombre del ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI; tengo el alto honor de dirigirme a V.E. en ocasión de corresponderle al Paraguay laPresidencia Pro Tempore del Mercosur, y en coincidencia con el año de la celebración del Bicentenario de la Independencia del Paraguay; a fin de exponer cuanto sigue:

Que el 28 de abril de 2009, sesionó en Asunción, Paraguay; elPARLAMENTO DEL MERCOSUR (PARLASUR), aprobando por unanimidad la recomendación a los Presidentes del Mercosur de reconocer a la Lengua Guarani como idioma OFICIAL del Mercosur. Dicho recomendación tuvo su origen en un proyecto presentado, en su momento, por Usted Señor Ministro, Dr. Héctor Lacognata, entonces Parlamentario Paraguayo ante el Parlasur. Dicha recomendación del Parlasur tuvo entrada para su estudio en la última Cumbre de Presidentes del Mercosur, realizada en julio de 2009, en Asunción.

Ante la circunstancia mencionada, venimos a solicitar que los Presidentes del Mercosur reconozcan al Guarani como idioma OFICIAL del Mercosur junto al Castellano y al Portugues. Entendemos que tal reconocimiento permitirá una reparación historica, largamente postergada; que también se constituirá en un significativo homenaje a una raíz común y a una identidad auténticamente americana que hoy distingue al Mercosur.

Cabe destacar también que hace más de una década el ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI y otras instituciones y personalidades, nacionales e internacionales, vienen abogando a favor de dicho reconocimiento. De hecho, numerosas autoridades del Mercosur tienen concimiento de nuestra Campaña. Creemos, Señor Señor Ministro, que esta es la oportunidad histórica de reivindicar a la Lengua Guarani como factor de cohesión social e histórico de todo el Mercosur.

Cabe destacar que el Guarani es en la actualidad idioma oficial de Paraguay, Bolivia y Argentina (Provincia de Corrientes) y Brasil (Municipio de Takuru). Asimismo, la Cámara de Representantes de la República del Uruguay también, en su momento, dio su apoyo a este proyecto de reconocimiento. Es por lo expuesto que solicitamos vuestra intermediación a favor de la aprobación de tan importante reivindicación.

El ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI es una entidad paraguaya reconocida por Ley 2574, como institución de educación superior, con autonomía y rango universitario, encargada de cultivar y difundir la Lengua y Cultura Guarani. El ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI desarrolla Cursos de Lengua Guarani y actividades de promoción cultural en 100 Distritos del Paraguay; y tiene Regionales en Argentina, Brasil, España, Estados Unidos e Italia.

Sin otro particular, hago propicia la ocasión para saludar a V.E. con mi maitei horyvéva.

David Galeano Olivera

Director General del ATENEO.

Tel: (0059521) 520.276

ateneoguarani@tigo.com.py

Visite nuestra página en Internet: http://www.ateneoguarani.edu.py

SI QUERÉS LEER – REMOÑE’ÊSÉRÔ

1. La nota “NO A LA EXCLUSIÓN DEL GUARANI”, hacé clic en:http://dgaleanolivera.wordpress.com/no-a-la-exclusion-del-guarani/

2. La nota “ACTIVACIÓN DE LA ACADEMIA DE LENGUA GUARANI”, hacé clic en: http://dgaleanolivera.wordpress.com/la-activacion-de-la-academia-de-lengua-guarani/

3. La nota “GUARANI, IDIOMA OFICIAL DEL MERCOSUR”, hacé clic en: http://dgaleanolivera.wordpress.com/guarani-idioma-oficial-del-mercosur-2011/

Sin fronteras: La presencia indígena en la historia, los relatos científicos y de viajeros, y la ficción.

Fuente:

http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/libros/10-4132-2011-01-16.html

DOMINGO, 16 DE ENERO DE 2011.

Sin fronteras.

El año que acaba de concluir, marcado a fuego por el Bicentenario, mostró también una presencia insoslayable de los pueblos originarios en la escena pública. A modo de balance, María Rosa Lojo recorre la presencia indígena en la historia, los relatos científicos y de viajeros, y la ficción, incluyendo producciones muy recientes. Cuestiona, además, varios de los lugares comunes que aún hoy se suelen manejar en el imaginario colectivo acerca del papel histórico de quienes San Martín denominó “nuestros paisanos los indios”.

Por Maria Rosa Lojo.

Conflictos: algunas tribus colaboran con el EjErcito y se asimilan como auxiliares a sus filas. en esta foto, de autor desconocido, se ve a la Familia del cacique Coliqueo (indios mansos) ca. 1865.

Durante demasiado tiempo dominó en la Argentina la extendida creencia de que nuestro país estaba más o menos exento –frente a otros países latinoamericanos– de un “mal” retardatario: la “contaminación” indígena. Si se hablaba de indios, éstos se ubicaban en un pasado remoto, que carecía de incidencia en el presente. La historia profunda de la “Tierra adentro”, y de la frontera criollo-indígena no se enseñaba en la escuela, recuerda Arturo Jauretche en su libro de memorias Pantalones cortos. Hasta se escamoteaba la tradición oral, como ocurrió con el caso de su tío abuelo, que había sido cautivo: “… los mayores eran reticentes, como si no se quisiera que nosotros las criaturas supiéramos de ese ayer próximo. Después fui comprendiendo que para ellos ese pasado bárbaro ‘no vestía’, y que había un pacto tácito, del hogar ‘culto’ a la escuela, para ignorarlo o disimularlo como un pecado”.

Los argentinos –señala un argumento recurrente– descendemos de los barcos. Es cierto que, como lo destaca Walter Nugent, la Argentina absorbió el doble de inmigrantes –con relación a la población existente– que los Estados Unidos y que, de 1869 a 1914, los habitantes se cuadruplicaron gracias, en su mayor parte, al fuerte caudal inmigratorio. Hacia 1914, el 30 por ciento de los residentes eran nacidos en Europa o hijos de europeos. Las tesis eugenésicas que promovían y justificaban estas políticas, contribuyeron sin duda al borramiento de un componente también fundador de la nacionalidad, el aportado por los pueblos originarios. La “raíz negada”, como la llamó María Sáenz Quesada, se cristalizaría en las figuras del invasor, el malonero, el decididamente “otro”, mientras que su hábitat quedaría identificado como el “desierto” exterior. La “frontera”, en vez de la zona de intercambio, marcaría la línea divisoria entre lo “humano” y lo “inhumano”, la “civilización” y la “barbarie”, lo “histórico” y lo “a-histórico o proto-histórico”.

Campaña contra el indio: Rosas conquista cien mil kilometros cuadrados de territorio y rescata a unos dos mil blancos cautivos en las tolderias, a la par que desarrolla una politica de alianza con algunos indios. La cautiva Oleo sobre tela de Juan Manuel Blanes, 1886.

ABORIGENES EN LA HISTORIA

Como todas las dicotomías, éstas, a poco que se las analice, muestran sus tosquedades, sus insuficiencias. En este año bicentenario y en los que lo precedieron, tanto la bibliografía de divulgación como el ensayo académico se concentraron en la revisión de los ideologemas e iconos que definen (y anquilosan) el lugar que asignamos a los pueblos originarios, para desarmar consolidados prejuicios. Uno de ellos: la pretendida falta de intervención de los aborígenes en nuestra historia. Trabajos recientemente publicados, como La guerra de la frontera (1536-1917) del historiador Miguel Angel de Marco, demuestran lo contrario.

Ya en la etapa de la Independencia y la formación de la Nación, las comunidades indígenas –que en la etapa colonial nunca dejaron de interactuar con la sociedad blanca, para mutua influencia– tienen una gravitación indudable. Pueden enumerarse hechos decisivos: 1) Los reiterados ofrecimientos de caciques pampas, tehuelches, mapuches, durante 1806 y 1807, para luchar contra los ingleses. Los oficiales indígenas que combatieron en los llamados “Cuerpos de Castas” y se destacaron allí. 2) La cooperación, más tarde, con fuerzas criollistas de la Independencia. Nombres de caciques figuran en un petitorio popular recogido por French y Beruti, reclamando la creación de la Primera Junta. Estos caciques, dice Isabel Hernández (Los indios de la Argentina), son los primeros en reconocer al gobierno instalado por la Revolución de Mayo; la expedición a Salinas Grandes, de Pedro Andrés García, regresa con una comisión de jefes (Vitoriano, Quintelén, Epugner) en misión de apoyo al nuevo gobierno. Los aborígenes participaron también en los ejércitos libertadores. A San Martín pertenece la expresión “nuestros paisanos los indios”, que ha usado Carlos Martínez Sarasola como título de una de sus obras, así como la de “yo también soy indio” dirigida a una delegación aborigen en el campamento del Plumerillo. Isabel Hernández analiza la participación indígena (tehuelche y pehuenche) en la Campaña de Cuyo; el cacique Huente-Curá guía a las tropas de San Martín en los pasos de Los Patos y Uspallata; algunos destacamentos mapuches pelean en Chacabuco y Maipú contra los españoles; otros mantienen sus alianzas con los realistas. Los guaraníes cooperan con Artigas, y entre ellos destaca la figura épica de Andresito (Andrés Guacurarí). Los guaraníes y también los chiriguanos apoyan a Manuel Belgrano; los kollas, a Güemes.

La Revolución de Mayo no careció de espíritu indigenista, aunque no duró demasiado. No sólo existió la idea de crear una monarquía indoamericana, colocando en el trono a un descendiente de los incas. Durante los primeros tiempos de la Revolución también se tomaron –siquiera en los papeles– medidas a favor de la igualdad de derechos para los aborígenes (la emancipación de la mita y el tributo a la Corona, la posibilidad de nombrar representantes para la Junta Grande, la incorporación de los indios al ejército en las mismas condiciones que los blancos, fuera de los “Cuerpos de Castas”).

El hambre y la miseria obligan a rendirse a Manuel Namuncura, el ultimo cacique. Aqui, junto a sus dos hijos, Julian y Ceferino, vistiendo su uniforme de coronel, grado que recibio en compensacion por la perdida de sus tierras. Fotografo no identificado, ca. 1890.

Durante los años llamados de la Anarquía, los aborígenes gravitaron sobre la historia nacional, aliándose con uno u otro bando, de acuerdo con un mapa complicado y errático de afinidades, pactos, conveniencias. Las dos figuras políticas más importantes hasta la caída de Rosas, en Caseros, que construían y desarmaban alianzas a voluntad, son, por un lado, el propio Restaurador, y por otro, Juan Calfucurá, a quien su cautivo y secretario, el francés Auguste Guinnard, calificó como un genio del gobierno y la diplomacia. También después de Caseros la oscilación indígena continuó. Manuel Baigorria, largamente aquerenciado entre los ranqueles luego de veinte años de exilio, lleva a la lucha en Cepeda (1859) y a favor de Urquiza las lanzas de Coliqueo, mientras que en Pavón (1861) se coloca, junto con ellas, del lado de Mitre; las fuerzas aborígenes tuvieron un peso decisivo en la suerte de esta batalla, que daría un giro copernicano al destino nacional. Esta participación constante de los aborígenes en las guerras huincas no hizo sino debilitarlos y exacerbar sus propias contradicciones internas.

A fines del siglo XIX, las comunidades indígenas libres habían desaparecido. Tanto las de la Pampa y la Patagonia como las del Chaco (tobas, pilagás, matacos, mocovíes, abipones) y los guaraníes de Misiones, salvo pequeños núcleos de chiriguanos (en el Chaco) y de mbyás en el monte misionero. Los sobrevivientes serían sistemáticamente sometidos por diversos métodos: el trabajo servil, el confinamiento, la prohibición de creencias, rituales, ceremonias, la migración forzosa, el desmembramiento de las familias. Otros pueblos del extremo sur, como los onas y los yámanas, sufrirían la extinción física. La población originaria global experimentaría de allí en más una baja pronunciada. Todos se convertirían, como señala Martínez Sarasola, de “señores de la tierra” en “minorías étnicas”. No obstante, ello no alcanzó para eliminar un componente étnico y cultural que ya se había diseminado. Basta pensar en el mundo híbrido, fluctuante, mestizo, de las áreas de frontera, en la huida de tantos cristianos, blancos o mestizos gauchos, a las tolderías; en la incorporación de mujeres cristianas como esposas y madres a través del cautiverio, que algunas veces terminaba en asimilación voluntaria.

Por otro lado, en el Noroeste y el Nordeste (Entre Ríos, Corrientes) existía, ya conformada desde el siglo XVIII, una fuerte matriz hispano–indígena mestiza.

Aunque a menudo negado por las elites y considerado inferior, el elemento aborigen manifiesta una vigorosa resistencia y persiste en el imaginario, la devoción y las costumbres populares. De esta matriz provienen sobre todo los llamados “cabecitas negras”, los migrantes internos de la década del ’40 en adelante, calificados por el legislador Sanmartino como “aluvión zoológico”, percibidos como encarnación de los inhumanos “bárbaros” por una temerosa pequeño burguesía, magistralmente descripta en el cuento “Cabecita negra” y en todo el libro homónimo de Germán Rozenmacher. Ese sustrato persiste hoy, acrecentado por una fuerte inmigración latinoamericana que sigue despertando en las capas medias idénticos prejuicios.

El general Conrado Villegas captura al cacique Pincen en el noroeste de la Pampa. Pincen es fotografiado un mes despues por el retratista de Buenos Aires Antonio Pozzo, quien lo hace posar con su lanza y su vestimenta. Tarjeta postal que reproduce la foto de Antonio Pozzo.

EXPEDICIONARIOS Y ENSAYISTAS

Durante el siglo XIX, la cuestión aborigen es objeto de un permanente debate. Entre quienes culpan a la “civilización” de traiciones y defecciones, y señalan la necesidad de algún tipo de integración pacífica de los aborígenes, pueden contarse voces como las de Alvaro Barros, José Manuel y Santiago Estrada, Vicente Gil Quesada, Lucio V. Mansilla (en la etapa de Una excursión a los indios ranqueles). Hay antropólogos y exploradores (Emilio Daireaux, Ramón Lista, el mismo Perito Moreno) que escriben en contra del exterminio, y destacan los valores de las etnias nativas. Joaquín V. González se inclinará por el telurismo y por un indigenismo relativo en Mis montañas y La tradición nacional, aunque en El juicio del siglo considerará al indígena de la frontera un elemento inferior y no civilizable. Esta “inferioridad” será entendida por otros como un “karma genético”, un desdichado atavismo que incide negativamente en las posibilidades de progreso de la Nación, tal como sucede con el último Sarmiento, con Ramos Mejía, Bunge, Juan Agustín García, José Ingenieros, con Lugones (el de El Imperio Jesuítico y, más tarde, el de El payador). La corriente positivista es la que, en general, se manifiesta más a favor de hacer tabula rasa con este conflictivo factor autóctono, y dejar el futuro nacional en manos de inmigrantes de origen europeo (no sin matices, como el caso del naturalista Pedro Scalabrini, que insiste en la reivindicación de la cultura indígena y en la necesidad de proteger a estas comunidades). Pero aun en las posturas más contemplativas y tolerantes, cabe señalar que la condición para que “el indio” pueda seguir viviendo dentro de la cultura dominante, es que deje de serlo, que se adapte a los valores hegemónicos, que sacrifique, en suma, su alteridad.

Otro de los libros destacables de este Bicentenario es Literatura en tránsito, de Claudia Torre, quien siguiendo con una postura propia las huellas del ya clásico Indios, ejército y frontera, de David Viñas, se hace cargo de las complejidades de la que denomina “literatura expedicionaria”, aquella escrita antes, durante y después de la “Conquista del Desierto”, donde –desde variados registros, del científico y militar al político y literario– voces diversas relatan su viaje a la frontera y su relación con el proyecto del que formaron parte. De Lista a Ebelot, de Moreno a Zeballos, de Barros a Pechmann, Torre trabaja sutilmente sobre los lazos entre el “yo” narrador y la representatividad institucional desde donde cada sujeto también escribe y se inscribe, no sin fisuras y eventuales disidencias.

Adoptada ya la “solución final” al “problema indígena”, la primera reivindicación indigenista clara y consistente, que coloca a lo aborigen en un lugar central del imaginario y los mitos nacionales, aparece con Ricardo Rojas. La “conciencia indiana”, para Rojas, va emergiendo “al calor genésico de la tierra natal”, y su matriz hispano-indígena. Sólo tardíamente se mostrará dispuesto a integrar en los avatares del “alma nacional” el factor inmigratorio y cosmopolita. Otros, como el socialista Manuel Ugarte, niegan el racismo y el clasismo, y explican la desigualdad por razones históricas.

El santiagueño Bernardo Canal Feijóo (Teorías de la ciudad argentina) advierte la presencia viva y activa, silenciosa pero real, de esa raíz indígena. Señala de qué manera ella ha determinado aun las áreas de fundación de las ciudades y las “tonadas” locales. Observa el escamoteo de la imagen e incluso de los valores del indio en la representación del gaucho. Denuncia la falsedad de considerar “desierto” a los territorios no ocupados por población europea, falsedad que se exacerba con el triunfo del proyecto liberal-oligárquico, y con la idea alberdiana de que la civilización “prende de gajo”. Valora la riqueza afectiva de las lenguas aborígenes, como el quechua, y su espiritualidad contemplativa y –por desconocida y negada– secreta; esto, sobre todo, en la última etapa de su obra (Confines de Occidente). Tanto Canal Feijóo como Héctor Murena consideran que en la negación, en la incapacidad de asumir y apoderarse de lo propio, radica el fracaso argentino para engendrar una cultura auténtica, nacida de la relación profunda con el suelo que se habita. El genocidio, la falta de reconocimiento y de reverencia a los númenes de América –señalará Murena en El nombre secreto (1969)–, es lo que ha impedido una verdadera gestación y fundación. Murena pasa así de una postura inicial (El pecado original de América, 1954) en la que considera al aborigen como mera naturaleza o como etapa concluida y extinguida, a la necesidad de una reivindicación y una reinstalación positiva, que evite la venganza destructora de las culturas vencidas, pero no definitivamente aniquiladas.

Una honda indagación en la vitalidad permanente de la raíz originaria, como productora actual de cultura y pensamiento, llega con Rodolfo Kusch, que centra especialmente sus observaciones e investigaciones en el área andina. A través de procesos de “fagocitación” de lo europeo –señala–, la impronta aborigen seguiría incidiendo en las creencias y los valores, en la dirección ordenadora de la vida. Es la impalpable e irreductible “diferencia” que impide –pese a todas las impostaciones y los esfuerzos miméticos– la asimilación pasiva de lo latinoamericano a lo europeo, es la matriz oculta en el pensamiento popular, en el modelaje de los hábitos más entrañables.

Las fotos estan tomadas del excelente libro 200, que reune 400 imagenes que recorren la historia argentina desde 1810 hasta el Bicentenario, editado por La Marca.

EL DESIERTO ENTRA EN LA FICCION

Por su parte, la literatura, gran forjadora de imaginarios, en general demonizó al aborigen –particularmente al de la frontera–, presentándolo como “el otro” irreductible, desde La cautiva de Echeverría hasta Martín Fierro. Los hermanos Mansilla, Lucio y Eduarda, son una excepción en cuanto a su tratamiento de los sectores subalternos, tanto indios como gauchos; en el caso de Eduarda, ya en su primera novela, El médico de San Luis (1860). Cabe señalar que en ese mismo año de 1860 aparecen dos novelas del mismo nombre, Lucía Miranda, escritas por dos mujeres: una de ellas Eduarda Mansilla; la otra, Rosa Guerra. Ambas presentan una imagen matizada del “salvaje” desdoblado en dos hermanos: Marangoré, pleno de virtudes naturales y culturales, y sólo afectado, como las mujeres mismas, por un exceso de sensibilidad y entrega absoluta al amor; y Siripó, que se apodera de Lucía por la fuerza después de la muerte de su hermano. Marangoré (o Mangora) establece, sobre todo en la novela de Guerra, un intrincado y ambiguo vínculo sentimental con Lucía, que lo desea, aunque no se atreve a poner palabras a este sentimiento, censurable en una mujer casada con un hidalgo cristiano. Una novela posterior de Mansilla, Pablo o la vida en las Pampas (1869, escrita originalmente en francés), no tendrá empacho en mostrar una sociedad criolla dividida, que recurre a los aborígenes para sus guerras internas, así como alguna cautiva que rechaza el rescate del esposo porque prefiere quedarse con su nuevo marido indígena.

En la novela de las últimas décadas del siglo XX, la imagen de los pueblos originarios (como la de otras minorías y subalternos) se reconstruye y va cobrando una alta visibilidad desde los poéticas más diferentes, del lirismo y la recreación trágica del mito (Eisejuaz, de Sara Gallardo) hasta la parodia posmoderna de Aira. A partir del imaginario del “desierto” aportado por la literatura canónica del XIX y por los relatos de naturalistas y viajeros, Fermín Rodríguez en Un desierto para la nación (2010) repasa parte de ese recorrido y llega hasta algunos textos de la literatura reciente, como los del ya citado Aira, junto a Juan José Saer y Carlos Gamerro. Otras narraciones actuales, que Rodríguez no analiza aquí: Fuegia (Belgrano Rawson), La tierra del fuego (Sylvia Iparraguirre), Los que llegamos más lejos (Leopoldo Brizuela), La lengua del malón (Guillermo Saccomanno), Finisterre (María Rosa Lojo), pueden añadirse a esta línea de imaginación retrospectiva sobre un confín del mundo que se puebla de inquietantes caras humanas, de historias que reclaman el reconocimiento de un país oculto y ocultado: el lado ensombrecido de la identidad nacional, sus agujeros negros.

No es nueva, por cierto, la literatura ficcional y ensayística sobre los pueblos originarios, la frontera y el “desierto”. Pero sí se ha instalado en los últimos años una perspectiva diferente que se detiene en las tensiones, las intersecciones, las contradicciones, en los flujos, los cruces y los cauces por donde corrieron entreveradas sangres y lenguas. El “otro” es cada vez más “el mismo”. Los muertos de todas las masacres emergen, por la palabra, de la memoria de los cuerpos. Parecen invisibles, pero acaso sólo porque son ellos los ojos en los que nos reflejamos. Esas miradas, en el desierto lleno, nos ofrecen la forma más profunda de nuestra existencia.

Equipos de comunicación de pueblos originarios ponen a punto 16 nuevas radios.

Fuente:

http://elnoticialista.blogspot.com/2010/11/equipos-de-comunicacion-de-pueblos.html

lunes 22 de noviembre de 2010

Equipos de comunicación de pueblos originarios ponen a punto 16 nuevas radios

Equipos de comunicación indígena trabajan con el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) en la puesta a punto de 16 radios de pueblos originarios para que “puedan hablar con su propia voz”, informó Matías Melillán, integrante del Consejo Federal de Comunicación Audiovisual.
Por Celia Carbajal
(Télam) – “Hay equipos de comunicación y comunicadores indígenas formados y trabajando desde La Quiaca hasta Tierra del Fuego y esto se logra en base a cosas que se han ido haciendo en el camino”, dijo a Télam Melillán, mapuche dirigente del Encuentro Nacional de Organizaciones Territoriales de Pueblos Originarios.
Melillán indicó que “hay una base de 16 radios que forman parte de un programa de desarrollo de comunicación que incluye cuestiones de financiamiento, capacitación y formación, y hemos trabajado todo el año en la regionalización, lo cual ha permitido identificar dónde hay mayor capacidad creada para poder instalar los medios de comunicación”.
“Queremos ser responsables, y no abrir radios que no vayan a funcionar, así que los lugares donde se van a ir instalando son (las provincias de) Salta, Chaco, Jujuy, Chubut, Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Córdoba”, precisó.
La capacitación técnica del INTI “nace de un acuerdo que se firmó en marzo del 2009 que, entre otras necesidades de las comunidades, contempla el modelo de comunicación indígena que se necesita desarrollar con modos autónomos de abastecer electricidad con paneles solares para que no dependan de conectarse a la red eléctrica”.
Melillán enfatizó que “las radios se necesitan para que los pueblos puedan hablar en su propia voz”.
“Durante mucho tiempo se utilizó con este sentido, pero cargado de paternalismo, la idea de que los medios de comunicación eran `la voz de los sin voz`”, consideró el joven.
“La acción paternalista reprime la capacidad de los pueblos porque no permite que fluyan las ideas y el trabajo y que nazca realmente otra forma de relacionarnos con la sociedad”, opinó.
En definitiva, “los pueblos originarios históricamente han resistido más de 500 años a la colonización europea occidental, y lo han hecho a través de sus idiomas”, sostuvo Melillán.
El comunicador considera que “hay una voz que es necesaria que circule, pero entre el propio movimiento indígena, para que los pueblos recuperen sus propias identidades y formas de comunicación -que han existido- y fortalezcan el aspecto identitario, social, educativo, a través de la comunicación con un producto desarrollado por los propios pueblos”.
“El modo en que se van reconstruyendo las alianzas territoriales entre los pueblos se va a lograr sólo si hay comunicación entre los propios pueblos, de modo que puedan discutir y debatir cuál es el modelo de desarrollo que tienen”, ejemplificó.
“Si los medios de comunicación se plantean en ese sentido, también son parte del desarrollo de los pueblos originarios, incluidas la televisión y las publicaciones en papel, creando gráfica que visibilice permanentemente la realidad de los pueblos originarios”, fundamentó.
Melillán cree necesario ir “armando también alianzas estratégicas con sectores sociales que puedan acompañar en ese sentido”.
“Quienes trabajamos y vivimos de la tierra debemos discutir el cuidado y la relación que hay con el medio ambiente, y cómo debe ser la relación esa desde nuestra concepción”, planteó.
“Los medios de comunicación son apenas una parte que puede aportar a eso y ayudar a que se entienda cuál es el mensaje de los pueblos originarios”, concluyó.

Vida y conservación de las lenguas.

Fuente:

http://www.pagina12.com.ar/diario/ciencia/19-157003-2010-11-17.html

Entrevista a Ana Carolina Hetch, antropóloga social por la Universidad de Buenos Aires, doctora e investigadora del CONICET.

Vida y conservación de las lenguas

¿Se deben conservar las lenguas locales? ¿Y por qué? Para averiguarlo, el jinete hipotético conversó con una especialista en el asunto, que estudia justamente ese problema.

Por Leonardo Moledo.

–¿En qué trabaja?

–En temas de antropología lingüística y educación intercultural bilingüe. Dentro de la antropología lingüística, trabajo con las lenguas indígenas en la Argentina. Es un tema un poco desconocido en general: la gente no sabe que hay muchas lenguas indígenas habladas que permanecen muy vigentes hoy en día…

–También hay muchas que se perdieron, ¿no?

–Sí, claro. Además es un tema que está medio de moda a nivel mundial: el de las lenguas amenazadas. Yo trabajo con la lengua toba, que es una lengua de la familia waicurú de la zona del Gran Chaco; una comunidad que migró y está acá en la provincia de Buenos Aires.

–¿Y hablan o entienden?

–Yo trabajé allí con los niños de esa comunidad toba migrante donde justamente lo que pasa es que entienden la lengua, pero no la hablan.

–Como pasó con el yiddish…

–Claro. Ese proceso es bastante generalizado con las lenguas indígenas.

–Bueno, el yiddish no es una lengua indígena…

–No, pero la que yo estudio sí. La lengua se debilita sobre todo con el proceso de migración a las grandes ciudades y el choque con las lenguas hegemónicas. Tampoco tenemos que quedarnos con el discurso de la pérdida, que supone que esas lenguas ya están en el ocaso y hay que dejar que mueran.

–¿Y por qué es importante conservarlas?

–Es una pregunta muy habitual ésa. Para mí hay razones lingüísticas, identitarias y culturales.

–¿Cómo es el tema identitario?

–Es la relación que tiene la lengua con la identidad de un pueblo, que da cuenta de su historia. Acá hay obviamente una cuestión ideológica implicada: son lenguas oprimidas; si se dejaron de hablar no fue por volición, sino por opresión de lenguas más poderosas. Hay un interés político también en defender lenguas que fueron acalladas.

–El problema es que, creo yo, la lengua siempre evoluciona de una manera, digamos, “imperial” y política. Lo que yo me pregunto es si hay alguna otra forma de que evolucione, si hay alguna otra forma de que haya lenguajes hegemónicos que no sea ésa. Por ejemplo: ¿usted habría defendido la postura de mantener el latín en el siglo VIII, intentando evitar las deformaciones que luego darían el francés?

–Ojo, que los que investigamos no tenemos que decirle a la gente lo que tiene que hacer. Nosotros no le prescribimos a un pueblo que conserve su lengua. Lo que nos interesa es, justamente, ver los casos en que el pueblo está interesado en conservar su lengua y, sin embargo, va perdiendo espacio por un sistema que se les va imponiendo, sobre todo en el caso de los chicos, con la escuela. A pesar de que existe una ley según la cual los chicos de comunidades indígenas tienen derecho a una educación intercultural bilingüe, eso no siempre se cumple y terminan teniendo una educación idéntica a la que tiene su hijo o el mío. Por más que hay una demanda de las comunidades, no se incluye esa enseñanza en las escuelas.

–Pero mi pregunta es: ¿qué sentido tiene que los vascos hablen en vasco? ¿No sería mejor que hablaran todos en español?

–Le llevo su razonamiento a sus últimas consecuencias: ¿no sería más fácil que todo el mundo hablara en inglés? Bueno, es posible que sí. Más fácil sería, pero a mí me provocaría mucha resistencia adoptarlo.

–Pero eso es porque usted forma parte de una lengua muy fuerte. Si pudiera entenderse, con su lengua madre, con muy poquitas personas… Lo que yo quisiera entender es qué diferencia hay entre esta conservación de la lengua y la conservación de otras matrices culturales que chocan con nuestra concepción moderna. Pienso, por ejemplo, en el caso del chico guaraní que tenía un soplo en el corazón y la tribu no quería que se lo operara, sino que lo curara un chamán. Ahí hubo que obligar a que interviniera la medicina moderna para que se salvara. A lo que voy es a que, creo, no siempre conservar costumbres es algo bueno.

–Entiendo.

–Y además hay otra cuestión, que es que los indígenas son también ciudadanos argentinos. A lo que voy es a lo siguiente: no digo que perder una lengua sea algo bueno, pero sí que es un proceso irreversible. Uno puede lamentarse, pero tarde o temprano es algo que va a ocurrir.

–Entiendo el razonamiento. Lo que pasa es que está dejando de lado toda la historia social que está cristalizada en la lengua. Y además está la cuestión de que los hablantes siguen reivindicando su lengua.

–Ahí estamos de acuerdo. Si una población reclama hablar su lengua ancestral, hay que respetarla. Pero eso no detiene el deterioro de la lengua.

–Lo que se vio con la mayoría de las lenguas indígenas es que las políticas escolares bilingües fueron muy importantes no tanto por lo que se hace en la escuela (aprender a escribir en wichí, por ejemplo), sino por el solo hecho de que su lengua esté valorada socialmente y de que es posible expresar pensamientos en su propia lengua, e incluso inventar palabras para designar cosas que no existían antes. Por ejemplo: ¿cómo llamar a la computadora?

–Eso es algo que pasó en todas las lenguas…

–Sí, por supuesto. Y es algo que hay que remarcar: las lenguas están vivas, las lenguas cambian. No estamos esperando que las lenguas se mantengan como se hablaban hace 500 años. Obviamente, ahora toman préstamos del español, tienen nuevas palabras.

–Yo lo que veo como proceso cultural general en el mundo es, por un lado, un proceso de globalización obvio y, por el otro, resistencias a la globalización. Yo creo que las resistencias no van a poder hacer nada. En todo caso, surgirán otras comunidades. Pero no creo que las resistencias puedan detener la globalización. Yo creo que sobrevivirán las lenguas importantes y las otras se irán perdiendo de generación en generación, como el yiddish.

–El asunto es que las lenguas, como le digo, dan cuenta de toda una trayectoria cultural de los pueblos…

–Pero entonces hablemos en latín…

–En este caso, además, son lenguas que son preexistentes a la conformación del Estado argentino. También hay que entender que no siempre las lenguas que se dice que están en peligro, están efectivamente tan en peligro. Quiero decir: muchas de estas lenguas tienen una gran vitalidad, a pesar de los indicadores.

–¿Comunidades de cuánta gente son? ¿Cuántos tobas hay en la Argentina?

–Unos 70 mil. La comunidad toba con la que trabajé es un barrio con 32 casas, y cada barrio tiene una o más familias.

–Pero, ¿usted no piensa que es inexorable que esas lenguas se pierdan?

–No, no necesariamente. Porque en tanto se den cuenta de lo que significa hablar esa lengua y a lo que los remonta… Tenga en cuenta que no estamos pensando que la Argentina se va a convertir en una sociedad multilingüe, donde los carteles estén en toba, en wichí y en español. Eso desde ya que no. Pero sí tenemos que ser conscientes de que hay aspectos de la lengua que se mantienen, por ejemplo, para determinados géneros orales. Pienso, por ejemplo, que muchos descendientes de hablantes de yiddish conocen frases hechas que utilizan y eso forma parte del patrimonio cultural y del significado social de la lengua del pueblo. Lo que es central, creo yo, es no separar la lengua de los hablantes. Muchas veces pasa que se cosifica la lengua independientemente de los sujetos sociales.

–Hay casos curiosos, como el del resucitamiento del hebreo.

–Bueno, ahí hubo toda una política de Estado destinada a eso. Es cierto que no hay que separar las lenguas de los sujetos, pero también es cierto que los procesos esenciales de revitalización y mantenimiento de las lenguas se dan a nivel de política estatal, sobre todo de la escuela.

–Yo insisto, no le veo la ventaja a que las provincias de España hablen cada una su lengua. Por un lado, se pide la igualdad; por el otro, se fomenta la diferencia.

–Esa es la gran tensión entre la desigualdad y la diferencia. Pretender igualar a todos sin respetar las diversidades no creo que sea algo positivo, así como quedarse en particularismos. Esa tensión es fundamental: es el motor que mueve a la antropología.

–Pero los inmigrantes fueron perdiendo sus lenguas y adquiriendo el español.

–Creo que ahí la diferencia clave es que son lenguas que no estaban en peligro, que seguían siendo las lenguas principales de Estados fuertes. Hay una frase que dice que la lengua es un dialecto con ejército y bandera. No es que una lengua sea mejor o más expresiva que otra: es una diferencia de poder.

Informe: Nicolás Olszevicki.

www.leonardomoledo.blogspot.com

Aprobada la ley de accesibilidad de la información en las páginas web.

Fuentes:

Informo, con gran placer y orgullo, que el miércoles 3 jueves 4 de noviembre se aprobó la “Ley de accesibilidad de la información en la páginas web” por unanimidad en el Senado de la Nación y como ya tenía media sanción por la cámara de Diputados, se ha convertido en ley. Ahora falta ser promulgada por el Poder Ejecutivo y publicada en el boletín oficial.

Para los que no conocen el tema, les cuento que los sitios web, si se siguen ciertas pautas, se pueden hacer accesibles para personas con problemas de discapacidad (visuales, auditivos, cognitivos, motrices) e incluso, a personas que estén en otras situaciones (equipos o software antiguo o muy moderno, con conexiones lentas o costosas, usuarios rurales, turistas, que usen equipos ajenos, que estén en ambientes restringidos y un muy extenso etcétera) y hasta mejoran otros aspectos relacionados con la Web, como la usabilidad, la internacionalización, la web semántica y el uso de buscadores, entre otros. El tema es que por distintas razones, generalmente prejuiciosas, la mayoría de los sitios no se diseñan ni se cambian para que sean accesibles, asi que en varios países, y ahora en el nuestro, se generan leyes que obliguen a que al menos las pautas mínimas de accesibilidad sean cumplidas, en especial en lo referente a los sitios oficiales y de empresas de servicios públicos.

Este es el tercer intento de proyecto de ley que se presenta desde el año 2003.

La iniciativa plantea que el Estado nacional –los tres poderes que lo constituyen-, sus organismos descentralizados o autárquicos, los entes públicos no estatales, las empresas del Estado y las empresas privadas concesionarias de servicios públicos. Así como también las empresas prestadoras o contratistas de bienes y servicios; deberán respetar, en los diseños de sus páginas Web, las normas y requisitos sobre la accesibilidad de la información que faciliten el acceso a sus contenidos, a todas las personas con discapacidad. Siendo el objetivo de la misma garantizarles la igualdad real de oportunidades y trato; a la vez que evitando por intermedio de ella, toda forma de discriminación.

“La ley propone que tanto los entes del Estado como las empresas privadas relacionadas a la actividad pública, respeten el diseño y desarrollo de sus sitios en Internet, los estándares acordados internacionalmente para facilitar el acceso a los contenidos para todas las personas sin excepciones, con independencia de sus capacidades preceptúales y motrices”; afirmó Claudio Morgado, impulsor del proyecto durante su mandato como diputado nacional, y actual presidente del INADI.

Por su parte, el senador Daniel Filmus, miembro informante, celebró la aprobación del proyecto.  “Dimos un paso más en la conquista de los derechos ya que el objetivo central de esta ley es garantizar la posibilidad de acceso a las Tecnologías de la Comunicación y la Información (TIC´s), absolutamente para todos”; expresó.

“En este sentido, la aplicación de esta norma implica mejoras sustanciales en el acceso a la información, no sólo para las personas con discapacidades, sino también para otros grupos sociales vulnerados; como los adultos mayores y personas en situación de pobreza”. “Amplía el ejercicio pleno de esos derechos y libertades, e implica un avance significativo en la superación de la brecha digita, que se suma a otros avances legislativos y de políticas públicas que apuntan a un país cada vez más igualitario, justo e inclusivo”; aseguró el presidente del INADI.

En los últimos años, se han producido avances fundamentales en relación a la ampliación de derechos para las personas con discapacidad. De ellos, el más importante fue la aprobación como Ley Nacional, en mayo del 2008, de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad. La sanción de esta ley constituyó un paso adelante para promover, proteger y asegurar, el goce pleno y en condiciones de igualdad, de todos los derechos humanos y libertades fundamentales para todas las personas con discapacidad. Por lo que esta nueva ley viene a hacer efectivos los principios y derechos, consagrados en dicha Convención.

Habiendo colaborado en la redacción y consultas realizadas para esta
ley, y luego de tantos años de reuniones, consultas, charlas y
aclaraciones, quiero compartir con ustedes mi alegría y esperanza. Y también, mi recuerdo a todos los que, junto conmigo, pusieron sus granitos de arena para que esto se hiciera realidad, pero en especial para dos personas que ya no están entre nosotros, y que hicieron mucho: Graciela Caplán e Isabel Artola.

Un poco de historia

En el año 2001 (27 de junio) se había presentado un proyecto de ley sobre accesibilidad web en la legislatura porteña que no se terminó tratando y fue archivado por vencido. El proyecto era el número 3057.

Luego hubo una iniciativa de presentar una ley de accesibilidad web en el ámbito de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Esta iniciativa se presentó a fines de noviembre de 2003 y se convirtió en el proyecto de ley número 1923-03, a través de la entonces diputada Ana Maiorkevich. Ese proyecto de ley estuvo en la comisión de Legislación General y del Trabajo, dirigida por el diputado Martín Borrelli.

En la misma fecha (noviembre de 2003) en la comisión de Población y Desarrollo Humano del Senado de la Nación, que era presidida por Antonio Cafiero, se presentó un proyecto de ley con el número de expediente 2954/03. Hubo un acto informativo en diciembre de 2003, pero desde entonces no hubo mayores datos.

Por último, entre junio y julio del año 2006 se presentaron en la Cámara de Diputados del gobierno nacional tres nuevas iniciativas de legislar sobre la accesibilidad web:

  1. El 29 de junio de 2006 el diputado Daniel Ricardo Kroneberger (Unión Cívica Radical de la provincia de La Pampa) presentó un proyecto de ley cuyo título dice “Sitios oficiales en Internet: Incorporación de una versión que posibilite el acceso de personas disminuídas visuales y/o no videntes”. El mismo fué girado a las comisiones de Discapacidad y de Comunicaciones e Informática con el expediente 3644-D-2006 trámite parlamentario número 81.
  2. El 4 de julio de 2006 la diputada Isabel Amanda Artola (Frente para la Victoria por la ciudad de Buenos Aires) presentó un proyecto de ley (en cuya redacción tuve el gusto de colaborar) cuyo título dice “Accesibilidad a las páginas web de organismos oficiales que posibilite el acceso de personas con discapacidad”. El mismo también fué girado a las comisiones de Discapacidad y de Comunicaciones e Informática con el expediente 3699-D-2006 trámite parlamentario número 84.<
  3. Por último, el 5 de julio de 2006 el diputado Juan Erwin Acuña Kunz (Unión Cívica Radical de la provincia de Santa Cruz) presentó un proyecto de ley cuyo título dice “Páginas web de organismos oficiales: Accesibilidad de las personas con discapacidad”. El mismo también fué girado a las comisiones de Discapacidad y de Comunicaciones e Informática con el expediente 3744-D-2006 trámite parlamentario número 85.

En octubre de 2006 se lograron unificar los tres proyectos de ley en las Comisiones de Discapacidad y de Comunicaciones de la Cámara de Diputados y se le dio media sanción el 6 de diciembre de 2006 y pasó a la Cámara de Senadores, donde, debido a los atrasos en su tratamiento en las comisiones, se cumplieron los plazos y el proyecto perdió valor parlamentario.

En el año 2008, hay un interés de parte de la Comisión de Discapacidad de
la Cámara de Diputados para reflotar el proyecto, actualizándolo de acuerdo a la Convención sobre los derechos de las personas con discapacidad de la Naciones Unidas.
El diputado Claudio Morgado y otros presentan el 26 de agosto, el proyecto de ley titulado “LEY DE ACCESIBILIDAD DE LA INFORMACION EN LAS PAGINAS WEB PARA GENTE CON DISCAPACIDADES”, que fue girado a las comisiones con el expediente 4521-D-2008,  trámite parlamentario nº 107.
Fue aprobado en Diputados y paso a la camara de Senadores, con fecha 26/11/2009, con el expediente número 114/09, trámite parlamentario 157.

El texto de la ley (en formato PDF de Adobe) puede ser descargado desde la siguiente dirección:

http://www1.hcdn.gov.ar/dependencias/dsecretaria/Periodo2009/PDF2009/SANCIONES/4521-D-2008.pdf

Si lo queremos en formato HTML (para ser visto como una página web), se puede leer en la siguiente dirección:

http://www1.hcdn.gov.ar/proyxml/expediente.asp?fundamentos=si&numexp=4521-D-2008

Si queremos ver una serie de fotos sacadas durante el evento, se puede ir a la siguiente dirección:

http://www.atedis.gov.ar/galeria_senado_2010.php

Información adicional:

Las pautas de accesibilidad al contenido web:

http://accesibilidadweb.dlsi.ua.es/?menu=pautas-accesibilidad-contenido-web

Pautas de accesibilidad al contenido web 2.0 (en español):

http://www.sidar.org/recur/desdi/traduc/es/wcag/wcag20/

Comprender las pautas de accesibilidad al contenido web 2.0 (en español):

http://www.sidar.org/traducciones/wcag20/es/comprender-wcag20/

Pautas de accesibilidad al contanido web (en español) 1.0:

http://www.discapnet.es/web_accesible/wcag10/WAI-WEBCONTENT-19990505_es.html

Otros documentos traducidos:

http://www.sidar.org/recur/desdi/traduc/es/index.php

Google intentará salvar idiomas en peligro de extinción.

Fuente:

http://www.fayerwayer.com/2010/10/google-intentara-salvar-lenguajes-en-peligro-de-extincion/

Google intentará salvar idiomas en peligro de extinción

Cony Sturm

David Harrison (cc) Pop!Tech

En 1983 murió en Chile Rosa Yagán, la última mujer 100% yagán. Con ella se fue una cultura, un pueblo, y también un lenguaje muy complejo que ahora agoniza porque muy poca gente lo conoce.

Tal como ocurrió con la lengua de Rosa, muchas lenguas en el mundo desaparecen como producto de la globalización y la mezcla de culturas. Una predomina sobre otra, y en muchos casos una de las dos desaparece. Para tratar de evitar que se nos pierda la cultura así, Google ha lanzado un programa que intentará proteger estas “lenguas en peligro”.

Dos lingüistas del Living Tongues Institute, David Harrison y Gregory Anderson, se sumaron a Google para “permitir que pequeños lenguajes en peligro que quizás nunca han sido escuchados fuera de un pueblo remoto alcancen una audiencia global”.

Así, habrá videos con grabaciones de los lenguajes en el canal de YouTube de National Geographic Enduring Voices.

Se ha estimado que la mitad de los lenguajes del mundo posiblemente desaparecerán en el próximo siglo. Quizás un canal en YouTube no será suficiente para ponerlos de moda y hacer que la gente los aprenda, pero al menos los preservará para que podamos conocerlos.

Por ejemplo, se puede aprender a contar desde 1 a 37 en Foe, una lengua de Papua Nueva Guinea, o escuchar un rap en Aka, uno de los lenguajes de la India.

Elaces:
Google teams with linguists to document endangered languages (Fast Company)
Endangered languages to endure on YouTube (Google Translate Blog)
Enduring Voices (YouTube)

Mensaje de la comunidad mapuche por la muerte de Néstor Kirchner.

Fuente:

http://www.confederacionmapuce.com.ar/index.php?option=com_content&view=article&id=192:mensaje-por-la-muerte-de-nestor-kirchner

Mensaje por la muerte de Néstor Kirchner

La Confederación Mapuce a través de sus Autoridades Originarias expresamos nuestras condolencias a la familia de Néstor Kirchner y comparte el sentimiento con todos quienes manifiestan dolor por la perdida de un hombre comprometido con las demandas de su tiempo.
Se va en un momento en que se decidía a emprender una nueva etapa que completaría las decisiones históricas que tomo en beneficio de las grandes mayorías. Desde su rol de autoridad de UNASUR, se había comprometido en avanzar hacia una Argentina Plurinacional, para reparar tantas injusticias históricas con las naciones originarias y que nuestros pueblos indígenas estuvieran en la agenda política, luego de tanta invisibilidad. 

Su audacia y coraje, debe contagiar a todos para los tiempos complejos que vivimos y nuestros NEWEN (energías) serán para que la Sra Presidente Cristina Fernández de Kirchner pueda continuar el tremendo desafío de no sentir su ausencia y contagiarnos de su coraje, visión y fortaleza política.

Los mapuce creemos que la muerte es una etapa mas de la vida que se perpetua en una nueva fuerza de la naturaleza. Por eso creemos que surge una nueva energía en el Wajmapu (naturaleza) cuando debemos despedir a una persona querida.

MARICI WEW!!!!

LOGKO Elias MARIPAN    –   WERKEN Jorge NAWEL