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Llamamiento de la Marea Blanca: Donar sangre a los hospitales, no a la Cruz Roja.

Fuente: http://diario-de-un-ateo.blogspot.com.ar/2013/12/llamamiento-de-la-marea-blanca-donar.html .

He recibido el siguiente llamamiento en favor de la sanidad pública y en contra de una de las más vergonzosas privatizaciones encubiertas que se pueden llevar a cabo en este neoliberal pais que se está construyendo para beneficio de unos pocos: tener que pagar por la sangre que aquellos altruistas ciudadanos regalan para salvar vidas desinteresadamente. Pues bien, a partir de ahora la Cruz Roja especulará con esa sangre generosamente donada y cobrará 67 euros por cada bolsa que “suministre” a los hospitales públicos.

LLAMAMIENTO DE LA MAREA BLANCA: DONAR SANGRE A LOS HOSPITALES, NO A CRUZ ROJA

La Marea Blanca llama a donar sangre solo en los hospitales para acabar con el ‘negocio’ de Cruz Roja.
La entidad privada cobrará a la Comunidad de Madrid 67 euros por cada bolsa de sangre que reparta entre los hospitales de la región.

La Marea Blanca ha decidido movilizarse contra la última privatización de Ignacio González, que va a entregar a Cruz Roja la gestión del Centro de Transfusiones de la Comunidad de Madrid. El colectivo en defensa de la Sanidad pública considera escandaloso que la entidad privada vaya a cobrar al Gobierno autonómico 67 euros por cada bolsa de sangre que reparta entre los hospitales de la región, por lo que ha hecho un llamamiento a través de las redes sociales para que los ciudadanos donen directamente en estos centros para acabar con el ‘negocio’ de Cruz Roja.

En las últimas horas han aparecido decenas de mensajes en Twitter que piden a los madrileños que donen sangre únicamente en los hospitales para evitar que Cruz Roja se lucre gracias a la solidaridad ciudadana. Así, en la red social de microblogging son muchos los que instan a tomar esta decisión porque se han dado cuenta de que “nuestra sangre es su negocio”.

Aunque no sólo inunda las redes sociales este llamamiento. También son cientos los internautas que, aprovechando la celebración del Día Internacional del Voluntariado, han publicado mensajes en los que critican a Cruz Roja por prestarse a participar en las privatizaciones de la Comunidad de Madrid.

Mientras que desde el perfil del Hospital de Alcalá de Henares (@asambleaHUPA) indicaban que “cuando decíamos al PP de Madrid que nos chuparíais la sangre, era irónico, no queríamos que os lucraseis con nuestro altruismo vendiéndola a amigos”, el PSOE de Boadilla (@Psoe_Boadilla) ha criticado a “una Institución tan respetada por todos como Cruz Roja” por haberse prestado a “privatizar la vida donada”.

Algunos usuarios decían que el hecho de que la entidad privada vaya a “sacar tajada” con las donaciones es “lo último que faltaba por ver”, mientras que otros internautas anunciaban su intención de dejar de colaborar con Cruz Roja. “Acaban de perder un donante”, afirmaban numerosos usuarios en Twitter y Facebook, que criticaban la forma en la que el Gobierno de Ignacio González y la entidad privada se han “cargado un modelo de donación de sangre que ha sido un éxito hasta el momento”.

Publicidad engañosa sobre alimentación para lactantes.

Fuente original: http://naukas.com/2013/07/26/publicidad-enganosa-sobre-alimentacion-para-lactantes/ .

Publicidad engañosa sobre alimentación para lactantes.

El pasado mes de junio dimitió más de la mitad del Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría (AEPED) como protesta ante la aparición del siguiente anuncio a página completa en la contraportada de la revista de la asociación, y con el sello de la asociación en el propio anuncio.

El anuncio nos advierte de que los niños nacidos por cesárea (1 de cada 4) tienen más riesgo de infección gastrointestinal, y que se puede reducir considerablemente ese riesgo si se le alimenta con su leche de fórmula enriquecida con un probiótico (bifidobacterium lactis o BL), cuya eficacia clínica ha sido reconocida por una sociedad científica especializada:

“La Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica reconoce la eficacia del BL para la prevención de las infecciones gastrointestinales con una reducción del 46% del riesgo”

No hay nada falso en estas afirmaciones. Las empresas se cuidan mucho de no mentir en la publicidad y este anuncio viene incluso con referencias bibliográficas. Entonces, ¿por qué han dimitido en bloque más de la mitad de los pediatras del Comité de Lactancia de la AEPED? Como suele suceder en la publicidad, el pecado no está en lo que se dice, sino en lo que no se dice. Y lo que no se dice es:

  • (1)   que dar el pecho reduce ese riesgo en mayor medida 1
  • (2)   que, al contrario que con el pecho, las evidencias sobre la eficacia del probiótico no son aún concluyentes2.
  • (3)   que la propia Sociedad Europea de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (ESPGHAN) recomienda que los bebés sean alimentados con lactancia materna3.
  • (4)   que la cesárea no impide dar el pecho4.

Conviene recordar también que, tal y como nos recuerdan en SINA, los beneficios sobre la salud de la lactancia materna son tan claros, que están expresamente prohibidos los anuncios de leche de fórmula que insinúen o hagan creer “que la alimentación con biberón es equivalente o superior a la lactancia materna 5.

bebé

OCULTANDO EL GRUPO DE CONTROL.

Lo primero que llama la atención de la publicidad es su ambigüedad: reduce las infecciones un 46%, pero ¿con respecto a qué alternativa? Ante el silencio, el lector tiende a pensar que es con respecto a cualquier alternativa, o con respecto a la mejor alternativa, típicamente dar el pecho. Sin embargo, si acudimos a la revisión de la ESPGHAN que el propio anuncio cita como fuente2 y echamos un vistazo a los tres ensayos clínicos que revisan sobre este tema3, 4, 5, veremos que esta reducción es una comparación únicamente con bebés alimentados con leches de fórmula estándar (no enriquecidas con el probiótico estudiado) de modo que, incluso tomándonos la molestia de acudir a su fuente original seguimos sin saber si esta leche de fórmula llega a ser más preventiva que dar el pecho.

“En la mayoría de los ensayos incluidos, los investigadores utilizaron una fórmula infantil o de continuación estándar.”

COMPARÁNDOLO CON LA MEJOR ALTERNATIVA.

Entonces, ¿qué le damos al recién nacido por cesárea? ¿Leche de fórmula con BL o pecho? Las referencias incluidas en el anuncio no nos dan la respuesta, pero la propia ESPGHAN tiene un documento sobre lactancia materna6 en el que nos informa de que la revisión de 14 estudios de cohortes realizada por Chien y Howie en 2001 encontró que dar el pecho reducía la razón de posibilidades de infecciones gastrointestinales en un 64%.

“La razón de probabilidades cruda resumen de los 14 estudios de cohortes para el desarrollo de infecciones gastrointestinales en bebés amamantados fue de 0,36 (IC 95% 0,32–0,41)”

SOLIDEZ DE LAS EVIDENCIAS.

Como nos recordaba Rinze, ningún estudio aislado demuestra nada, sino que las hipótesis se demuestran a base de acumular evidencias con diferentes estudios. Por eso existen clasificaciones con diferentes niveles de evidencia jerarquizados que reflejan cuánto de sólidas son las evidencias que respaldan una declaración o recomendación médica. Así pues, independientemente de la cuantificación del efecto que hemos visto antes (y que favorece a la lactancia materna), ¿es la fiabilidad de las evidencias que respaldan una y otra alternativa la misma? No he encontrado una calificación estructurada, pero basta con ver la contundencia con que se expresa la propia ESPGHAN en uno6 y otro caso:

“Dar el pecho está también asociado a un impacto demostrable en la morbididad infantil en países industrializados, por ejemplo, una reducción de las infecciones gastrointestinales […]”

Mientras que en el caso de la leche enriquecida con BL se pronuncia sobre su eficacia con mucha más cautela2:

“Existe alguna evidencia de los ensayos combinados que sugiere que la suplementación de formula infantil con B lactis (aisladamente o combinada) está asociada con una reducción del riesgo de infecciones gastrointestinales no específicas en niños.”

Para aquellos que no estén familiarizados con la jerga clínica, “alguna evidencia” (“some evidence”) significa que esa evidencia no se considera concluyente.

Es también por esto, supongo, que el documento de la ESPGHAN ni siquiera dice que el probiótico reduzca las infecciones en un 46%, pues no se atreve a cuantificar el efecto con un nivel de evidencia tan bajo. Este numerito sale del Material Complementario, donde, entre muchas otras cosas, se calcula cuál sería el resultado combinado de los efectos medidos en los tres ensayos sobre el tema que han revisado3, 4, 5. Sin embargo, la ESPGHAN decidió no incluir esta cuantificación en el documento, cabe suponer que porque no la considera fiable.

[Imagen: Figura 1, apartado 1.6.5, del Material Complementario de Braegger et al 2011]LO QUE RECOMIENDA LA ESPGHAN

Con todo lo que hemos visto, no es de extrañar que lo que nos dice la ESPGHAN sobre la alimentación infantil sea lo siguiente6:

Dar el pecho es el modo natural y recomendable de contribuir al crecimiento y desarrollo sano de los niños pequeños. Existen numerosos indicadores de los beneficios de dar el pecho en la salud infantil, tanto durante la infancia como más adelante en la vida; una reducción del riesgo de diarrea infecciosa y de otitis media aguda son los efectos mejor documentados.

Mientras que, en el documento que el propio anuncio citaba como fuente2, lo que concluye la misma ESPGHAN sobre la leche de fórmula con probióticos es lo siguiente:

3. La administración de unos pocos probióticos (aisladamente o combinados) añadida a formula infantil o de continuación y administrada más allá de la infancia temprana podría estar asociada a algunos beneficios clínicos, como una reducción del riesgo de infecciones gastrointestinales no específicas […]. Sin embargo, los estudios disponibles diferían en la calidad metodológica, los concretos probióticos estudiados, la duración de las intervenciones y las dosis utilizadas. El Comité considera que todavía hay demasiada incertidumbre para obtener conclusiones fiables de los datos disponibles.

5. En general, no se dispone de datos sobre los efectos a largo plazo de la administración de formulas suplementadas con probióticos […]

6. Considerando lo anterior, el Comité no recomienda el uso rutinario de fórmulas suplementadas con probióticos en bebés.

CESÁREAS: RIESGO DE INFECCIÓN Y LACTANCIA MATERNA

El hecho de que hablen de que los nacidos por cesárea tienen mayor riesgo de infecciones gastrointestinales pero sin cuantificar ese mayor riesgo puede resultar alarmante para las madres que se ven sometidas a una cesárea. Conviene saber que, conforme al estudio que el propio anuncio cita como fuente para esto de las cesáreas9:

  • (1)   El aumento del riesgo de infecciones gastrointestinales de los bebés nacidos por cesárea es pequeño en términos absolutos (del 8% al cabo de un año) de modo que, incluso aunque la eficacia del probiótico estuviese demostrada y además fuese en el porcentaje que sale en el material complementario, ello supondría que tendría efecto en 4 de cada 100 bebés (los 96 bebés restantes tendrían o no la infección igual, independientemente de que tomasen o no el probiótico).
  • (2)   Es difícil saber cómo se aplicaría este porcentaje de aumento del riesgo de infección en cesáreas a los bebés alimentados con fórmula puesto que, en el estudio que dan como fuente, todos los bebés eran amamantados.
  • (3)   En ese estudio únicamente se incluyen bebés con una historia clínica familiar de alergias y, precisamente, otro de los resultados que miden (y que aumenta) es la incidencia de alergias alimentarias. Este podría ser un factor de confusión importante. Podría ser que los antecedentes parentales de alergias y la propia alergia alimentaria del bebé fuesen la causa de la mayor tasa de infecciones gastrointestinales (diarreas) cuando estos bebés nacen por cesárea.

Por otro lado, el anuncio menciona la cesárea porque es uno de los casos en los que la leche de fórmula tiene más penetración, puesto que se ha comprobado que se reducen los casos de lactancia materna10. Sin embargo, se oculta que“la mayoría de las dificultades que encuentran muchas madres para amamantar tras la cesárea no son debidas a la intervención sino a toda una serie de creencias erróneas y/o prácticas inadecuadas en el hospital que a menudo motivan que la lactancia termine antes de lo que la madre deseaba” 7. Estas prácticas evitables que dificultan la lactancia en casos de cesárea son fundamentalmente el retraso innecesario en la primera toma y la administración de biberones y el uso de chupetes en ese periodo que es clave para estimular el reflejo de succión y asentar la lactancia.

VALORACIÓN FINAL.

La leche suplementada con bifidobacterium lactis puede llegar a presentar grandes ventajas para la salud de los niños alimentados con leche de fórmula, lo cual es una excelente noticia y un gran avance en el desarrollo de los sucedáneos de leche materna, que llegan a ser imprescindibles en algunas circunstancias. Sin embargo, es un fraude al consumidor el presentarla como si fuera la opción más saludable, ya sea en cesáreas o con carácter general. El consumidor tiene derecho a saber que la opción más saludable en casi todas las circunstancias, incluida la cesárea, sigue siendo la lactancia materna, y para no inducir a confusión sobre eso hubiera bastado con que el anuncio mencionase, aunque fuera con un simple asterisco y letra pequeña, que esa reducción es con respecto a las leches de fórmula estándar.

Si la AEPED, dueña de la revista y la que presta su logo al anuncio, lo hubiera exigido, quizá nos habríamos ahorrado tanto una publicidad engañosa como la renuncia de 7 pediatras que estaban realizando una gran labor sobre este tema. Como nos cuenta el Dr. José María Paricio, uno de los pediatras del Comité que renunció, aunque “este tipo de comportamiento [es] reiterado por pare de la AEP pese a las peticiones del Comité de Lactancia Materna”, las encomiables iniciativas que la AEPED está teniendo en este campo auguran que descuidos como este quedarán “para la historia, como quedaron los anuncios de cigarrillos en antiguas revistas médicas”.

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Este artículo nos lo envía Jesús Rosino divulgador de la ciencia tras el cambio climático, traductor en Skeptical Science y autor del libro El cambio climático antropogénico. Desde el nacimiento reciente de su hija está reorientando su labor de divulgación hacia el campo de la medina y la pediatría. Podéis encontrarlo en su blog o en su perfil de Google+

REFERENCIAS

  1. Chien PF y Howie PW. Breast milk and the risk of opportunistic infection in infancy in industrialized and non-industrialized settings. Adv Nutr Res. 2001;10:69–104. [PubMed]
  2. Braegger et al 2011. Supplementation of infant formula with probiotics and/or prebiotics: a systematic review and comment by the ESPGHAN committee on nutrition. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2011 Feb;52(2):238-50. [PubMed]
  3. Chouraqui JP, Van Egroo LD, Fichot MC. Acidified milk formula supplemented with bifidobacterium lactis: impact on infant diarrhea in residential care settings. J Pediatr Gastroenterol Nutr 2004;38:288–92. [PubMed]
  4. Corrêa NB, Pe´ret Filho LA, Penna FJ, et al. A randomized formula controlled trial of Bifidobacterium lactis and Streptococcus thermophilus for prevention of antibiotic-associated diarrhea in infants. J Clin Gastroenterol 2005;39:385–9. [PubMed]
  5. Saavedra J, Bauman NA, Oung I, et al. Feeding of Bifidobacterium bifidum and Streptococcus thermophilus to infants in hospital forprevention of diarrhea and shedding of rotavirus. Lancet 1994;344: 1046–9. [PubMed]
  6. ESPGHAN Committee on Nutrition 2009. Breast-feeding: A commentary by the ESPGHAN Committee on Nutrition. J Pediatr Gastroenterol Nutr. 2009 Jul;49(1):112-25. [PubMed]
  7. Ibone Olza Fernández 2002. Lactancia Después de la Cesárea. Ser Padres. [Web del Ministerio de Sanidad]
  8. Artículo 9.2. del Real Decreto 867/2008, de 23 de mayo, por el que se aprueba la reglamentación técnico-sanitaria específica de los preparados para lactantes y de los preparados de continuación. [BOE]
  9. Laubereau et al 2004. Caesarean section and gastrointestinal symptoms, atopic dermatitis, and sensitisation during the first year of life. Arch Dis Child 2004;89:993-997. [BMJ]
  10. Zanardo et al 2010. Elective cesarean delivery: does it have a negative effect on breastfeeding? Birth. 2010 Dec;37(4):275-9. [PubMed]

Escuchar a las células de la sangre para diagnosticar enfermedades.

Fuente original: http://noticiasdelaciencia.com/not/7860/escuchar_a_las_celulas_de_la_sangre_para_diagnosticar_enfermedades/ .

Escuchar a las células de la sangre para diagnosticar enfermedades.

Una nueva investigación revela que cuando los glóbulos rojos de la sangre son alcanzados por la luz de un láser, producen ondas sonoras de alta frecuencia que contienen gran cantidad de información. De modo similar a como podemos oír las voces de distintas personas e identificar quiénes son, unos investigadores han conseguido analizar las ondas sonoras generadas por glóbulos rojos y reconocer su forma y tamaño. Esta forma singular de examinar células podría ser la base para el desarrollo de una nueva clase de análisis simples para detectar enfermedades de la sangre.

El Dr. Michael Kolios, de la Universidad Ryerson, en Toronto, Canadá, y sus colaboradores planean ahora fabricar dispositivos especializados que permitirán la detección de glóbulos rojos individuales y analizarán las señales fotoacústicas que producen, a fin de poder diagnosticar rápidamente patologías de estas células.

Utilizando un microscopio fotoacústico especial, los investigadores fueron capaces de diferenciar con un alto nivel de certidumbre glóbulos rojos sanos de otros con alteraciones en su forma, indicativas de problemas subyacentes, utilizando una muestra de tan sólo 21 células. Debido a que cada medición se realiza en cuestión de fracciones de segundo, el método podría ser incorporado, tras los refinamientos apropiados, en un dispositivo automático para la caracterización rápida de los glóbulos rojos a partir de una gota de sangre del paciente obtenida por el personal sanitario.

Las ondas sonoras de alta frecuencia producidas por los glóbulos rojos de la sangre cuando son alcanzados por la luz de un láser contienen una gran cantidad de información útil. (Imagen: Amazings / NCYT / JMC)

El equipo de Kolios, Eric Strohm y Elizabeth Berndl está actualmente desarrollando un dispositivo microfluídico que compagina láser y sondas, y que hace fluir células individuales a través del área por donde pasa el láser. Esto permitiría medir miles de glóbulos en un período muy corto de tiempo y con una mínima intervención del operador humano.

Los investigadores están ahora aplicando el método a células de otros tipos, incluyendo glóbulos blancos, y también están usándolo para detectar cambios en las señales fotoacústicas que ocurren cuando las células de la sangre se adhieren entre sí y forman coágulos sanguíneos peligrosos.

Pero… ¿qué han hecho las terapias milenarias durante todo este tiempo?

Fuente:

http://malaciencia.es/2011/03/06/pero-%C2%BFque-han-hecho-las-terapias-milenarias-durante-todo-este-tiempo/

Pero… ¿qué han hecho las terapias milenarias durante todo este tiempo?

Publicado el 06/03/2011 por Mala Ciencia.

Por Javier Peláez (Irreductible).

Hace unas semanas organizamos en Tenerife el primer Escépticos en el Pub en el que el catedrático de farmacología Ricardo Borges Jurado impartió una interesante charla titulada: Terapias alternativas… ¿alternativas a qué?

Durante la conferencia, Ricardo se preocupó mucho de dejar claro en primer lugar cómo funciona la ciencia y qué la diferencia de las pseudociencias. Y en una de sus muchas gráficas soltó una frase realmente lapidaria: Realmente, ¿qué han curado las milagrosas terapias milenarias durante tantos y tantos años?… Deteneos un momento y pensad en una, una sola, enfermedad o dolencia que realmente hayan curado todas estas parafernalias místico-espirituales a lo largo de tantos milenios. Alguna enfermedad que hayan erradicado de la faz de la Tierra y puedan decir bien alto: “Esta terapia milenaria es la cura definitiva a…”

Y me pareció una buena reflexión. En estos últimos milenios el hombre ha inventado la imprenta, ha conseguido volar o incluso enviar sondas a los límites de nuestro sistema solar, y sin embargo, las medicinas tradicionales que ahora se han vuelto a poner de moda, siguen imperturbables (e igual de ineficaces) durante el mismo periodo de tiempo… algo falla.

Veámoslo gráficamente en dos ejemplos de medicinas milenarias como pueden ser las procedentes de la India y de China.


Estudiemos el espectacular incremento de la esperanza de vida en China en los últimos 50 años. Un asombroso aumento que ha llevado la esperanza media de vida de un recién nacido de los 46,6 años en la década de los años 60 hasta algo más de 73 años en la actualidad.

Coincidiendo con la apertura china a los tratamientos, técnicas, vacunas, antibióticos, condiciones sanitarias e higiénicas, centros hospitalarios… Avances que han llegado durante el pasado siglo y que han conseguido que en China se pase de vivir 46 años a vivir 73 años, en apenas 50 años

¿Pero qué demonios han estado haciendo las terapias milenarias allí durante tantos milenios y milenios? Acupuntura, Moxibustión, la canalización del Qi, y las decenas de paparruchas durante miles de años… ¿Qué han conseguido aparte de ver como la gente se moría en lo que ahora significa la mitad de su vida?

En la India tampoco es que las medicinas tradicionales hayan conseguido gran cosa durante tanto tiempo.


Campañas de vacunación, medicamentos, construcción de hospitales, trabajo duro de ONGs, mejora de las condiciones higiénicas… y el resultado en los últimos años salta a la vista: La esperanza media de vida ha saltado de los 42,4 años de 1960 a los 63,7 años (y subiendo) en nuestros tiempos.

Sólo por curiosidad, en España y sin haber tenido la “suerte” de contar con estas milagrosas terapias milenarias, no podemos quejarnos. Aunque viendo la gráfica uno no puede evitar llevarse las manos a la cabeza cuando alguien trata de importar esos inútiles tratamientos orientales tradicionales.

Por supuesto hay que añadir que este incremento de vida en los dos países que ha llegado de la mano de otro tipo de gráficas, en este caso descendentes, y con una importancia realmente destacable: El descenso de la mortalidad infantil.


Datos espectaculares que han llegado cuando la medicina, la verdadera medicina, y la ciencia han llegado a estos países y han dicho: Señora déjese de creencias irracionales, déjese de supecherías milenarias y déjese de terapias, acupunturas y demás payasadas… Vacune a su niño, cuide las condiciones higiénicas, mejore sus hábitos, vaya a un médico de verdad, con medicamentos de verdad.

Pero oiga, que estas terapias son milenarias y orientales y están muy de moda…

Sí, señora, lo que usted diga… pero, ¿qué han estado haciendo durante los últimos miles de años esas terapias?

El Ipad que cambió la vida de Leo, un niño con autismo.

Fuente:

http://www.yaestaellisto.com/el-ipad-que-cambio-la-vida-de-leo-un-nino-con-autismo/

EL IPAD QUE CAMBIÓ LA VIDA DE LEO, UN NIÑO CON AUTISMO

Escrito por Alfred

Imagen (c) 2010 Shannon Des Roches Rosa.

Shannon Des Roches comenzó a escribir su blog Squidalicious en el 2003, cuando su hijo Leo contaba con tres años de edad.

Leo padece autismo y Shannon estaba convencida que el plasmar todas sus dudas, vivencias, visitas a especialistas y el día a día junto a su hijo ayudaría a llevarlo mejor, a la vez que abría un puente de comunicación con otros padres de niños autistas.

Como cualquier otro progenitor, con un hijo en esas circunstancias, Shannon se esforzaba por conocer más a fondo este trastorno que afectaba a los vínculos de comunicación de Leo con los demás.

Ese ánimo por investigar y conocer más profundamente el autismo desde otras muchas perspectivas la llevo a publicar los librosCan I Sit With You? y ‘Can I Sit With You Too?

A principios de mayo de 2010, Shannon observó como el iPod Touch recién adquirido despertaba interés en su hijo, aunque la torpeza del niño con las tareas motoras hacía que el manejo de éste fuese dificultoso.

Pero dos semanas después un boleto de 5 dólares para una rifa escolar cambió la vida de Leo y toda su familia al completo.

Imagen (c) 2010 Shannon Des Roches Rosa.

Ese boleto fue agraciado con un iPad y al recibirlo Shannon decidió dejárselo usar a Leo.

Al contrario que el iPod Touch, el Ipad parecía hecho a la medida de Leo y sus dedos. En tan solo un día descubrió la infinidad de posibilidades que tenía con el dispositivo y como se desenvolvía con él.

Tareas tan básicas como las de escribir o dibujar habían sido complicadas hasta aquel momento, mientras que con el iPad realizaba sencillos dibujos utilizando su dedo sobre la pantalla táctil. Programas de aprendizaje para niños pequeños eran de una gran utilidad y en pocos días los dominaba a la perfección.

El hecho de poder realizar todo a través de la pantalla y no tener que utilizar un teclado o lápiz hicieron que Leo desarrollase rápidamente nuevos intereses por aprender, quedando en muchos momentos absorto en su distracción con el dispositivo.

Imagen (c) 2010 Shannon Des Roches Rosa.

Hasta hacía muy pocos días, Leo había sido dependiente de otras personas para poder entretenerse, aprender, jugar o comunicarse, desde que el iPad entró en aquel hogar cambió por completo la vida de todos sus habitantes.

Tal es la satisfacción de Shanon y su familia que en uno de sus post decía:

(…)I may erect a tiny altar to Steve Jobs in the corner of our living room(…) (Puedo erigir un pequeño altar a Steve Jobs en una esquina de nuestra sala de estar)

A través de sus entradas en el blog, Shannon ha ido publicando toda la evolución, desarrollo y mejoría de comunicación que ha tenido su hijo Leo.  Puedes seguirlo a través de este link: www.squidalicious.com

También puedes visionar algunos de los vídeos de Leo con su iPad que Shannon ha ido subiendo a la red:

(Fuentes y más info: squidalicious blogher).

La pobreza y el hambre detrás de la cobertura de números.

Fuente:

http://www.periodismosocial.net/capituloinfanciaxmes.cfm

La pobreza y el hambre detrás de la cobertura de números.

La muerte de chicos en las comunidades aborígenes de Salta fue el tema destacado en las primeras semanas de febrero. Cómo se informó, quiénes hablaron, qué cosas (no) se dijeron.

En la lógica de los medios, hay muertes que son cifras, números. Y que sólo mantienen la atención en la medida que crecen, que se multiplican. En febrero, hubo un hecho que marcó a fuego esta condición: el fallecimiento en cadena de 8 chicos en comunidades aborígenes de Salta, en medio de la pobreza, el hambre y el abandono estatal. Un drama cuya profundidad también quedó atrapada entre los posicionamientos políticos de los diarios: lo que para algunos fue desnutrición, para otros fue deshidratación y para todos fue una urgencia por cuantificar los fallecidos, como si de un desastre natural se tratara. Incluso llegando a dar por muertos a chicos que estaban vivos.
El Capítulo Infancia de Periodismo Social analizó 45 notas referidas al tema, publicadas por 22 diarios de todo el país entre el 1 y el 14 de febrero en las que el verdadero drama de los pueblos originarios quedó oculto en las coberturas: el nulo acceso de parte de los chicos indígenas al sistema de salud durante toda su vida; la ineficacia de los planes de ayuda social; la existencia de comunidades enteras que en pleno siglo XXI no tienen servicios básicos como el agua potable; la pobreza extrema; la desprotección estatal y la discriminación a la que a veces son sometidos cuando van en busca de asistencia médica.

Desnutrición, deshidratación: ¿y todo lo otro?

En total, los fallecimientos informados por los medios fueron 8, entre el 1 de febrero y el 14.  Las causas de las dos primeras muertes (publicadas el 1 de febrero) fueron informadas por el Ministerio de Salud de la provincia de Salta:

“deshidratación, ya que presentaban cuadros de diarrea y vómitos”. El 4 de febrero, se conoció la tercera muerte y esta vez el certificado médico aseguró que fue un shock séptico por desnutrición. Sin embargo, fue presentado como el tercer caso fatal en una semana por algunos medios, cuando en verdad se trataba del primero que oficialmente era reconocido como tal. De ahí en más, la selección de palabras para titular pareció más forzada que otra cosa. Y la confusión fue en aumento.
Al menos el 12 por ciento de los diarios monitoreados titularon con la palabra “deshidratación”, el 50 por ciento con “desnutrición”, el 9 por ciento con la palabra “hambre” y el 29 por ciento restante descartó esas opciones y eligió títulos como “murió otro chico aborigen” o “dudas en torno de la muerte de una beba aborigen en Salta”. Es decir, la tentación fue la de siempre: poner el acento en un problema y desconocer que se trata algo mucho más complejo.
Zulma Ortiz, especialista en salud de UNICEF, asegura que “no es ni deshidratación, ni desnutrición, ni una cosa ni la otra. Es una problemática socioeconómica y sanitaria que emerge con un problema más visible, pero el problema es estructural: falta de educación, falta de políticas públicas que se hayan sostenido en el tiempo, falta de un enfoque intercultural que incluya a las propias comunidades tomando sus propias decisiones”.
“En general, el papel de los medios dejó mucho que desear”, sintetiza Lino Chara, de la Red de Comunicadores Indígenas, una organización que nuclea a periodistas y comunicadores de pueblos originarios de cinco provincias: Chaco, Formosa, Santa Fe, Salta y Jujuy. Según Chara, “en primer lugar, pensar que sólo es desnutrición o deshidratación es engañoso, cualquier periodista que haya ido al lugar sabe que son un montón de problemas, no sólo eso, es una reducción que no explica el problema, en los que hay cuestiones sanitarias, alimentarias, educativas y creo que hasta abandono de personasería bueno que se hable de eso ¿no?”.
Por su lado, Rubén Tapia, gerente hasta la semana pasada del Hospital de Tartagal. Tapia, se refirió en una entrevista a la diferencia que existe entre un caso de desnutrición y un caso de deshidratación: “Aunque suene parecido, no es lo mismo. Hay que tener en cuenta que el 70% del cuerpo es agua, por lo tanto un mayor o un menor que no ingiere la cantidad necesaria por día de agua segura, se muere”, aseguró, y agregó: “Sea un niño, o un adulto el que fallece por deshidratación, pierde muy rápidamente masa muscular, lo cual no significa que haya estado desnutrido. Por lo tanto, ante un caso de fallecimiento, debe analizarse cuál era la situación del paciente previo al cuadro de deshidratación”.
Una recomendación que algunos medios no tuvieron en cuenta.
Vaya un caso de ejemplo: un bebé de apellido Torres, que fue cambiando la causa de la muerte según el diario en el que se publicaba: mientras por un lado se aseguraba el 10 de febrero que había muerto por desnutrición, otros diarios ese mismo día confirmaban que “en un principio se reportó que el niño se encontraba desnutrido, pero esa información fue negada por sus allegados. Lo llamativo es que el dato erróneo nunca fue rectificado.

La muerte que no fue y un pedido de disculpas.

Uno de los errores más dolorosos en la cobertura del tema fue el caso de la beba Analía López, dada por muerta por el diario El Tribuno de Salta, pero que en realidad estaba viva y recuperándose junto a su madre de un cuadro de desnutrición sufrido en enero. Esa nota se publicó el lunes 7 de febrero. El jueves 10, en un editorial titulado un error que nos duele, el diario explicó cómo surgió la confusión y pidió las disculpas a la familia y sus lectores. El tema ya había rebotado en medios de todo el país, aunque tuvo mucha repercusión en Salta, donde generó gran debate entre los periodistas. En esos días, la propia madre de la nena también aclaró la situación y dijo que “gracias a Dios mi bebé está sana, está bien y está viva, no muerta”.

Los temas que explican las muertes pero no fueron abordados.

“No sólo de pan vive el hombre. De nada sirve que alimente a un chico si lo devuelvo al ambiente hostil en el que vive. Hay gente que cree que la pobreza es mala distribución de la riqueza, que si vos distribuís la riqueza el problema se acaba. Si usted reparte plata a la gente embrutecida siguen tan brutos como antes, y tan pobres como antes. Lo que hay que hacer es educar, educar, educar”, señaló, en una entrevista con el Capítulo Infancia, Abel Albino, médico pediatra, fellow de Ashoka y presidente de la Coordinadora para la Nutrición Infantil (Conin), desde la que lucha contra la desnutrición.
Albino, vale aclararlo, fue uno de los pocos especialistas consultados por los medios. En total, la voz de expertos en el tema no superó el 11 por ciento del total de fuentes oídas. Y continúa Albino: “Es como si yo quiero cargar un tanque de nafta que está pinchado en 17 lugares, nunca lo voy a terminar sus allegados. Lo llamativo es que el dato erróneo nunca fue rectificado.
La muerte que no fue y un pedido de disculpas
Uno de los errores más dolorosos en la cobertura del tema fue el caso de la beba Analía López, dada por muerta por el diario El Tribuno de Salta, pero que en realidad estaba viva y recuperándose junto a su madre de un cuadro de desnutrición sufrido en enero. Esa nota se publicó el lunes 7 de febrero. El jueves 10, en un editorial titulado un error que nos duele, el diario explicó cómo surgió la confusión y pidió las disculpas a la familia y sus lectores. El tema ya había rebotado en medios de todo el país, aunque tuvo mucha repercusión en Salta, donde generó gran debate entre los periodistas. En esos días, la propia madre de la nena también aclaró la situación y dijo que “gracias a Dios mi bebé está sana, está bien y está viva, no muerta”.
Los temas que explican las muertes pero no fueron abordados
“No sólo de pan vive el hombre. De nada sirve que alimente a un chico si lo devuelvo al ambiente hostil en el que vive. Hay gente que cree que la pobreza es mala distribución de la riqueza, que si vos distribuís la riqueza el problema se acaba. Si usted reparte plata a la gente embrutecida siguen tan brutos como antes, y tan pobres como antes. Lo que hay que hacer es educar, educar, educar”, señaló, en una entrevista con el Capítulo Infancia, Abel Albino, médico pediatra, fellow de Ashoka y presidente de la Coordinadora para la Nutrición Infantil (Conin), desde la que lucha contra la desnutrición.
Albino, vale aclararlo, fue uno de los pocos especialistas consultados por los medios. En total, la voz de expertos en el tema no superó el 11 por ciento del total de fuentes oídas. Y continúa Albino: “Es como si yo quiero cargar un tanque de nafta que está pinchado en 17 lugares, nunca lo voy a terminar de llenar porque se está vaciando, entonces yo le puedo saciar el hambre momentáneo, pero nunca combatiré la desnutrición sino tapo todos estos agujeros. Lo que se necesita es educación nutricional, educación para la salud, lactancia materna, jardines maternales, jardines infantiles, estimulación temprana, escuelas de artes y oficios, escuelas de educación agraria, lecto-escritura para analfabetos, escuelas para padres, documentación y legalización de la familia. Así se combate la desnutrición: si yo doy de comer y no estimulo sigo teniendo un niño desnutrido”.
Sin embargo, los datos que permitan a los lectores entender el problema en toda su complejidad estuvieron ausentes.
Según el relevamiento hecho por el Capítulo Infancia, apenas el 20 por ciento de las notas profundizaron en la pobreza en la que viven las comunidades indígenas salteñas, el 11,1 por ciento habló del deficitario sistema de salud que debería ocuparse de ellos y sólo el 4,4 por ciento incorporó a las crónicas el tema de las políticas públicas que podrían solucionar el problema de una vez por todas. Repasemos algunos datos.

La mitad come menos de cuatro comidas por día.

Los chicos que nacen en comunidades aborígenes parecen estar condenados de antemano al abandono estatal. Según la publicación Situación de la infancia y la adolescencia indígena, de UNICEF, “casi la mitad de los niños indígenas ingiere menos de cuatro comidas diarias, y en consecuencia es probable que sufran desnutrición y cuadros de anemia que, a su vez, los hacen vulnerables frente a otras enfermedades”.
Otro dato a tener en cuenta para entender la situación es que “la mayoría de los chicos indígenas se atiende toda su vida en centros de salud o puestos sanitarios, sin acceder a especialistas o atención de mayor complejidad. También pueden recibir la visita de un agente sanitario, pero depende de la distancia y de la existencia del recurso humano que, en general, para las zonas rurales suele ser escaso. El acceso geográfico determina, en gran parte, la atención de salud de las niñas y niños indígenas. La falta de recursos hace que las mujeres tengan dificultades para movilizarse con sus hijos a los centros de salud, que se caracterizan por su dispersión y difícil acceso”, agrega el informe.
Octorina Zamora es una dirigente wichí, que siguió atentamente las noticias sobre el tema y no disimula su angustia. Habló con Capítulo Infancia y aseguró que “en la antigüedad tener una familia desnutrida en nuestras comunidades era una vergüenza. Hoy somos conocidos a través de los medios por todo esto: hambre o deshidratación, es lo mismo. Hay comunidades que no tienen pozo de agua ni un pozo de tierra siquiera para hacerlo. Antes el Estado nos combatía con armas de fuego, hoy es con el hambre, con el despojo. De pronto, hoy en el norte es más importante tener un sembradío de soja que delimitar los territorios indígenas; a raíz de eso nuestro pueblo termina siendo acorralado por estas empresas sin la oportunidad de la sobrevivencia. Y de eso los medios no hablan, nadie dice nada”.

Madres y embarazadas: hasta un año sin ver un agente sanitario.

Según el mismo informe de UNICEF, la atención a las embarazadas indígenas es particularmente grave. En Santa Fe, Chaco, Ciudad de Buenos Aires, Salta, Misiones y Santiago del Estero, así como en las regiones Metropolitana, Pampeana y NOA, la cobertura de salud alcanza a menos de ocho de cada diez mujeres indígenas. En muchos casos pasan hasta 12 meses sin ser visitadas por un agente de salud del Estado. La salud materno-infantil también es deficitaria. Seis de cada diez muertes neonatales podrían prevenirse con un diagnóstico y tratamiento oportunos, controles durante el embarazo, educación en cuidado materno y atención en el parto, agrega.
A esto se suman las falencias en la toma de exámenes y tratamiento temprano a embarazadas para detectar enfermedades como el Chagas, mal endémico en provincias del Norte de nuestro país, y que son transmitidas de madre a hijo durante el embarazo.

El 40 % de las mujeres indígenas ve discriminación en los hospitales.

Marcelino Pérez es tío de una de las nenas que murió en Salta el último mes. Además del dolor, en una entrevista con Clarín reconoció uno de las causas que explican el drama de los pueblos indígenas: la discriminación. Aseguró: “Somos discriminados, porque a los criollos los tratan bien y con respeto. A un mataco, no. Si te dan un turno para que te atiendan igual te tienen horas esperando en la guardia”.  El informe de UNICEF, señala que la discriminación es una de las barreras que más dificulta el acceso a los servicios sanitarios. De cada diez mujeres indígenas, cuatro piensan que en los hospitales y en las postas de salud las discriminan por motivos raciales, y por lo tanto no establecen una relación de confianza con el médico o la médica que las atiende.

El mismo informe rescata dos testimonios muy valiosos para entender la distancia que separa al sistema sanitario tradicional de las comunidades indígenas: Margarita, una mujer wichí, afirma: “En los hospitales no siempre nos tratan bien. A mí me ha pasado que he estado toda la noche esperando un turno que me tendrían que haber dado acá, en la salita. Nos hacen esperar porque somos wichí. Yo así, no vuelvo más”. Fermina, también wichí, habla sobre la vergüenza a la que se exponen las mujeres indígenas al presentarse a una consulta: “A las mujeres les da mucha vergüenza. A veces van a la posta de salud porque tienen hemorragias y le dicen al médico que les duele la cabeza para que les de una pastilla cualquiera, porque piensan que con eso se van a curar. Muchas veces no se animan a decirle al médico o al enfermero lo que les pasa porque piensan que van a hablar mal de ellas”.

La cuestión cultural: una forma de desviar la responsabilidad.

Uno de los episodios que conviene repasar sobre las muertes en Salta fue la declaración del gobernador provincial Juan Manuel Urtubey, que atribuyó “parte de la mala situación socioeconómico de los aborígenes a factores culturales de las comunidades” y en el mismo tono aseguró que los miembros de los pueblos indígenas no tienen costumbre de ir a los hospitales.

Esas declaraciones fueron publicadas por casi todos los medios, sin que nadie cuestione un tema central: es obligación del Estado garantizar el acceso a la salud de todos sus habitantes y llevar la atención sanitaria a todos los rincones.
“Estoy de acuerdo con que dice Urtubey y sus funcionarios, pero con una variante. Es una cuestión cultural nuestra, que no sabemos abordar otra cultura, no sabemos respetar. El problema es nuestro. Un centro de salud, según nuestras leyes, está obligado a tener dispositivos, elementos, estrategias de abordaje intercultural: desde una guía a una persona que traduzca al que viene y no habla español. Eso está por ley. El problema es nuestro y no del otro que no se comunica, yo estoy obligado como Estado a tratarlo, a cuidarlo, a que no se enferme, pero no se hace mucho para tratar de entender qué es lo que necesita”, asegura Ortiz.

Chicos invisibles, lejos de la contención del Estado.

Finalmente, un aspecto poco abordado por los medios: en plena instrumentación de la Asignación Universal por Hijo ¿por qué hay mujeres wichíes que aseguran no recibir ninguna ayuda del Estado? Eso es posible, admitido por la propia ANSES, porque todavía hay personas que están indocumentadas en nuestro país y más aún dentro de las comunidades indígenas. Según se señala, muchos niños se encuentran invisibilizados por no haber sido registrados al nacer. En Argentina, muchas de las comunidades se ubican geográficamente lejos de los centros urbanos, y a esto se suma la falta de acceso a la información adecuada para la protección de sus derechos. Estos factores dificultan el registro oportuno del nacimiento y la consecuente obtención del DNI, trámite que actualmente es gratuito.
La falta de documentación, es decir, el no estar registrado para la comunidad como una persona que ha nacido, ocasiona otras violaciones de derechos y genera nuevas vulnerabilidades: dificulta la inscripción en la escuela, la atención en los centros de salud y la inscripción en los planes sociales de ayuda, entre otras tramitaciones que requieren de un documento de identidad, afirma UNICEF en su informe.
Y sobre este punto, Ortiz asegura: “Es difícil que se lance un plan de esa naturaleza y tener una cobertura al 100 % a los pocos meses. Hay otra cosa más grave: en nuestro país no hay un sistema de información que considere la variable étnica para hacer un análisis. Entonces, qué es primero: ¿garantizar el acceso universal o discutir por qué no tenemos la variable étnica y saber lo que les pasa a las comunidades indígenas de nuestro país. Hay discusiones previas y por ello caemos en la banalidad de tratar esto superficialmente. No tenemos un sistema de información. Mueren 9 mil chicos por año en Argentina, cuántos de ellos son indígenas no lo sabemos. Cómo podemos diseñar políticas si no tenemos esa información”. Un desafío pendiente para todos.
Capítulo Infancia de Periodismo Social / Febrero de 2011.

Las mentiras de los antivacunas.

Fuente:

http://malaciencia.es/2011/02/24/las-mentiras-de-los-antivacunas/

Las mentiras de los antivacunas.

Publicado el 24/02/2011 por Mala Ciencia.

Por Carlos González, pediatra y autor del libro “En defensa de las vacunas“.

Algunos padres, por fortuna muy pocos, no vacunan a sus hijos, engañados por una activa propaganda antivacunas.

Dos de los libros antivacunas más difundidos en España han sido escritos por médicos homeópatas, Xavier Uriarte (Los peligros de las vacunas, 2002) y Juan Manuel Marín Olmos (Vacunaciones sistemáticas en cuestión, 2005). Su lectura es un trago amargo; no sólo niegan la eficacia de las vacunas y exageran (o inventan) sus efectos secundarios; también niegan que los gérmenes causen enfermedades y recomiendan contagiar deliberadamente a nuestros hijos el sarampión, aprovechando el próximo brote.

Pero sus mentiras más obvias son las falsificaciones deliberadas de sus supuestas fuentes. Por ejemplo, a propósito de las vacunaciones contra el meningococo C en el el Reino Unido en 1999, Uriarte dice (sin citar ninguna fuente) lo siguiente:

« En el curso 1999-2000 se vacunaron 5 millones de habitantes en Gran Bretaña entre los 2 meses y los 19 años. Las personas afectadas [por efectos secundarios] llegaron a 4000. Como efectos adversos que se presentaron cabe destacar meningitis, encefalitis, mononucleosis infecciosas, trombocitopenia, convulsiones y reacciones alérgicas. […] Datos estos curiosamente silenciados por las autoridades sanitarias de ambos países [España y Reino Unido]».

Así lo expresa Marín:

«[…] según la dirección general de Salud Pública de Cataluña […] en Gran Bretaña, en menos de un año, se han comunicado 4.764 reacciones adversas, tras la administración de 13 millones de dosis, lo que da una tasa de una reacción por cada 2.700 (392). Entre las mismas sobresalen: meningitis, encefalitis, mononucleosis, trombocitopenia y convulsiones».

Y ese «(392)» es, esta vez sí, la fuente, un documento de la Generalitat de Cataluña que cita a su vez fuentes oficiales británicas (pero, ¿no quedamos en que «las autoridades de ambos países» lo han silenciado?). El documento es éste, fácilmente accesible en internet:Departament de Sanitat i Seguretat Social. Programa per a la vacunació antimeningocòccica C conjugada a Catalunya, Generalitat de Catalunya,Barcelona, 2000. (PDF)

Y, en efecto, la cifra de efectos adversos es la que cita Marín, 4.764 tras 13 millones de dosis de vacuna. Pero la naturaleza de esos efectos es muy distinta:

«Los efectos adversos pueden ser locales en el lugar de la inyección (eritema, tumefacción, dolor) y generales (fiebre, irritabilidad, anorexia, diarrea, cefalea, mialgia, somnolencia). Estas manifestaciones son de intensidad moderada y se resuelven entre las 24 y las 72 horas después de la vacunación».

Sólo un ejemplo más. Dice Uriarte:

«Algunos estudios nos muestran que los niños mueren con una frecuencia ocho veces mayor a la normal durante los tres días siguientes a la administración de la DTP».

Esos «algunos estudios» son en realidad un sólo estudio, que Uriarte cita en su bibliografía:

Walker AM, Jick H., Perera DR, Thompson RS, Knauss TA. Diphtheria-tetanus-pertussis immunization and sudden infant death syndrome. Am J Public Health 1987; 77: 945-51.

Un estudio fácilmente accesible en internet (Ver aquí):

Simplemente leyendo el resumen del artículo, vemos lo siguiente:

«we found the SIDS mortality rate in the period zero to three days following DTP to be 7.3 times that in the period beginning 30 days after immunization (95 per cent confidence interval, 1.7 to 31). The mortality rate of non-immunized infants was 6.5 times that of immunized infants of the same age (95 per cent CI, 2.2 to 19)»

«encontramos que la tasa de mortalidad por muerte súbita del lactante en el periodo de cero a tres días tras la DTP fue 7,3 veces mayor que en el periodo que comenzaba 30 días después de la vacunación (intervalo de confianza del 95%, 1,7 a 31). La tasa de mortalidad [por muerte súbita] de los lactantes no vacunados fue 6,5 veces la de los lactantes vacunados de la misma edad (intervalo de confianza del 95%, 2,2 a 19)».

Es decir, los niños vacunados tuvieron, en total, una tasa de muerte súbita seis veces menor (algo en lo que coinciden, por cierto, otros varios estudios). Sólo que algunas de esas pocas muertes se concentraron en los tres días siguientes a la vacuna, probablemente un artefacto que los autores analizan en la discusión de su trabajo. Aparentemente Uriarte leyó justo hasta ese «7.3 times», que en su libro redondea a 8. Pero no leyó las dos líneas siguientes, o no consideró necesario informar a sus lectores de su contenido.

Para información seria sobre la las vacunas y la muerte súbita, consúltese:

Institute of Medicine Immunization Safety Review. Vaccinations and sudden unexpected death in infancy, National Academies Press, Washington, 2003. (Ver aquí).