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Islandia: el éxito de dejar caer a la banca y no salvarla con dinero del contribuyente.

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http://www.eleconomista.es/economia/noticias/2791363/02/11/Islandia-el-exito-de-dejar-caer-a-la-banca-y-no-salvarla-con-dinero-del-contribuyente.html

Islandia: El éxito de dejar caer a la banca y no salvarla con dinero del contribuyente.

Por Ricardo Larrechea.
2/02/2011.

Irlanda e Islandia. Dos modelos para afrontar la crisis financiera que sacude al mundo desde 2008. Y una vez vista la situación de ambos países, parece que la opción islandesa, no salvar a la banca ni proteger a sus acreedores, está dando mejores frutos que la irlandesa. Ahora España intenta salvar a su sistema financiero con un plan más similar al de Irlanda que al de Islandia.

La situación en octubre de 2008 de Islandia era deauténtico pánico financiero. Pero el Gobierno, en vez de inyectar miles de millones en unos bancos cuyos activos se habían disparado hasta ser 11 veces el PIB del país, decidió que suspendieran pagos.

La reacción fue brutal. En noviembre de ese mismo año, la corona islandesa ya había perdido un 58% de su valor, la inflación se disparó hasta el 19% en enero de 2009 y ese mismo año la economía se contrajo un 7%. El primer ministro, Geir Haarde fue obligado a dimitir en enero de 2009 y ahora se enfrenta a los tribunales.

Sin embargo, tras dos años de duro ajuste que incluyeron la intervención del FMI, la economía islandesa, que ya salió de la recesión en el tercer trimestre (creció un 1,2% tras siete trimestres consecutivos de contracción), podría crecer un 3% este año. El país planea volver a los mercados de capital e incluso emitir en euros, algo que no hacía desde el año 2006, una muestra de la confianza recuperada en la economía y las finanzas del pequeño país nórdico.

Irlanda, el peor modelo.

“Islandia hizo lo correcto asegurando que su sistema de pagos continuará funcionando mientras que los acreedores, no el contribuyente, asumió las pérdidas de los bancos”, explicó a Bloombergel premio Nobel de Economía profesor de Columbia Joseph Stiglitz. “Por el contrario,Irlanda ha hecho todas las cosas mal. Es probablemente el peor modelo”.

Irlanda decidió garantizar todas las deudas de sus bancos cuando comenzaron sus problemas y ha estado inyectando capital desde entonces para intentar mantenerlos a flote. Pero el agujero bancario se ha llevado por delante las finanzas públicas del país, que tuvo que aceptar un rescate de la Unión Europea y el FMI el pasado mes de diciembre.

Si bien es cierto que el tamaño de los bancos irlandeses (10 veces mayor que el de los islandeses) suponía una amenaza mucho mayor para el sistema financiero europeo en su conjunto y también es cierto que Irlanda no podía devaluar su moneda como hizo Islandia, el Gobierno irlandés podría haber seguido el camino de Islandia.

Al menos eso opina Adriaan van der Knaap, de UBS, que en declaraciones a la agencia estadounidense aseguró que “ello no habría enfadado al sistema financiero. Incluso los bancos irlandeses no son demasiados grandes para caer”. Van der Kaamp ha sido asesor de Islandia en el proceso de transformación de sus tres mayores bancos.

La opción islandesa: reestructurar la deuda de la banca y proteger al contribuyente.

En octubre de 2008, el parlamento islandés aprobó una ley por la cual decidió dividir los activos y las obligaciones de sus tres mayores bancos, Kaupthing, Landsbanki y Glitnir, en función de su origen, entre nacionales y extranjeros.

Por un lado, se crearon tres nuevos bancos que recibieron los depósitos y los créditos de compañías y consumidores islandeses, mientras que por otro se crearon comités para liquidar lo que quedaba en los antiguos bancos: los préstamos y las deudas foráneas que alimentaron la burbuja del país entre 2000 y 2008. El nivel de crecimiento del sector financiero hizo que las tres entidades llegaran a ser las tres mayores empresas del país y sus sedes los mayores edificios de Reykjavik, la capital del país.

Una vez nacionalizados los bancos, el Gobierno decidió negociar con los acreedores, prácticamente todos extranjeros, y que incluían fondos de inversión y hedge funds, así como otros bancos europeos. Una reestructuración de la deuda en la que el contribuyente no tuvo que poner dinero.

Los acreedores ahora controlan el 87% de Arion, el sustituto de Kaupthing, y el 95% de Islandsbanki, lo que era el banco Glitnir. Bloomberg calcula que los acreedores de estos bancos han asumido una quita del 70% en la deuda, según las valoraciones de los bancos. La mitad de los acreedores de Kaupthing son alemanes que tenían depósitos con cuentas a través de Internet, que han logrado recuperar el principal y que ahora esperan los intereses.

Acuerdo con los acreedores.

Los acreedores de Landsbanki, sin embargo, sólo han obtenido un compromiso de obtener una participación en NBI, el banco sucesor. Gran parte sus acreedores eran depositantes del Reino Unido y Holanda, e Islandia ha llegado a un acuerdo para devolverles su dinero en 35 años con un interés del 3%.

Ahora, los tres nuevos bancos, sucesores de los gigantes que llevaron al país a la ruina, registraron un beneficio de 309 millones de dólares hasta septiembre del año pasado. El país, además de volver a crecer, tiene un inflación controlada, el 1,8% y los CDS (seguros contra el impago de la deuda soberana) han caído un 80%. De hecho, el mercado apuesta mucho más por un impago de Irlanda, Portugal, España o Italia antes que por uno islandés.

Arni Pall Arnason, el ministro de Asuntos Económicos de Islandia, asegura ahora que la decisión de que los acreedores asumieran pérdidas ha salvado el futuro del país. “Si hubiéramos garantizado todas las obligaciones de los bancos, estaríamos en la mismo situación que Irlanda”, declaró a Bloomberg.

“Hemos vivido 30 años de descampesinización.”

Fuente:

http://infouniversidades.siu.edu.ar/noticia.php?titulo=armando_bartra:_%93hemos_vivido_30_a%F1os_de_descampesinizacion%94&id=1079

Universidad Nacional de Córdoba
Centro de Estudios Avanzados
10 de Enero de 2011

Armando Bartra: “Hemos vivido 30 años de descampesinización”

El sociólogo mexicano y especialista en desarrollo rural Armando Bartra se refirió a la necesidad de volver a pensar la actividad agropecuaria en función de satisfacer el mercado interno más que en el agronegocio exportador. En esta entrevista con InfoUniversidades, Bartra analiza las causas y consecuencias de una crisis que abarca desde lo económico y energético hasta el medio ambiente y los cambios de hábitos alimentarios, entre otros diversos aspectos.

En entrevista con InfoUniversidades, el sociólogo mexicano plantea y analiza en profundidad la existencia de una crisis de orden planetaria con aristas económicas, climáticas, alimentarias y energéticas, vinculada al modelo de explotación agropecuaria basado en la exportación de productos que deberían destinarse al consumo interno de los países.

En este sentido, Bartra postuló que el problema de la agricultura en el mundo se relaciona con una crisis alimentaria, que no perjudica a los productores ni a los comercializadores sino a los consumidores, que se vieron cada vez más empobrecidos. “El desmantelamiento del mercado interno, pensando sólo en las ventajas de la agroexportación, nos puso un límite”, explica el especialista, y agrega que “la crisis alimentaria está mostrando que los países que no tienen capacidad para producir sus propios alimentos, aún si poseen economías lo suficientemente fuertes como para comprarlos, están realizando un mal negocio porque los alimentos se han vuelto muy caros”.
-¿Cuál es el impacto económico de la actividad campesina en México?
-Si uno se fija en el PBI, podría sostenerse que la agricultura es una actividad marginal, con una participación del tres o cuatro por ciento. Sin embargo, esa pequeñez es engañosa, porque el campo absorbe cerca del 16 por ciento de la población económicamente activa. Es decir, directa o indirectamente, trabajan en la producción primaria o en la agrotransformación, 16 de cada 100 trabajadores activos. Asimismo, uno de cada tres mexicanos vive en el campo y dos de cada diez trabajan en él. En términos de población y de ocupación es importante, aunque sólo tres o cuatro pesos de cada 100 se producen en él.

Por otra parte, debemos preguntarnos por los 97 pesos restantes. Lo que tenemos allí es una producción de publicidad y diversión chatarra, de bienes de consumo suntuarios de altísimo precio, que no satisfacen necesidades fundamentales o básicas. Es decir, la economía mexicana tiene un importante sector de negocios que aporta muy poco al país. En cambio, en ese tres o cuatro por ciento de PBI que corresponde a la agricultura, se encuentran los alimentos.

-¿Y en términos de medio ambiente?
-En México, como en muchos países, la agricultura campesina contribuye con el medio ambiente. Del campo viene el aire puro, el agua limpia, la tierra fértil. En él se sostiene la diversidad biológica, aporta climas templados, paisaje, cultura e identidad. Es un portador de bienes más valiosos que ciertas mercancías chatarras. Y esto debemos ponerlo en la coyuntura de una crisis que no es sólo económica, sino también medioambiental. Una crisis relacionada con el cambio climático, en la que lo único garantizado es la incertidumbre.

-¿Incertidumbre, en qué sentido?
-Me refiero a la precipitación pluvial, a la duración de las sequías, o a la intensidad de los huracanes. Cuando una actividad como la agropecuaria se vuelve incierta, ya sea por el mercado o por los precios, y más por la realidad del cambio climático, lo que deberíamos hacer es asegurar una producción agropecuaria sólida y capaz de enfrentar esa situación. Y la agricultura capaz de afrontarla no es la que hemos desarrollado con monocultivos especializados que dependen de agroquímicos y semillas mejoradas, en muchos casos, transgénicas. Entonces, desde esta perspectiva, la agricultura es un sector estratégico en toda América Latina, porque una de las dimensiones de la crisis, el cambio climático, está poniendo en riesgo la alimentación del planeta.

-¿Cómo se vincula esta crisis con el consumo de energía?
-Consumimos más energía en los últimos 20 años que en toda la historia de la humanidad. Desde hace algo más de dos siglos utilizamos el carbón, el petróleo y el gas como fuentes de energía, pero se trata de recursos limitados ya que existen en la naturaleza a partir de procesos geológicos definidos, y se están agotando.
Extraemos petróleo de lugares cada vez más profundos, en condiciones cada vez más incómodas y, por lo tanto, más costosas. En estas condiciones, producir combustibles es más caro y, por lo tanto, el rendimiento energético del petróleo disminuye. Cada vez hay que utilizar más energía para producir la misma cantidad de energía. Esto pone un límite al sistema. El capitalismo no puede continuar siendo lo que ha sido en los últimos 200 años. No estamos hablando de una crisis de sobreproducción que dura un año y medio o dos, y después se remonta. En este contexto, la agricultura es una actividad que compró el modelo energético del resto de la economía, en el sentido del uso abusivo de químicos y agroquímicos de origen petrolero.

-¿Qué rol juega la agroindustrialización en este contexto?
-Hay bienes que podíamos consumir en forma directa o con una transformación relativa, pero los convertimos en productos chatarra, resultado de procesar granos una y otra vez, lo que implica un gasto de energía, además de un incremento en el precio y la pérdida de la calidad nutricional. Si a esto agregamos la lógica según la que la única actividad económica importante es aquella que sirve para la exportación, entonces estamos pensando que los productos agrícolas deben ser enviados a mercados internacionales, que habitualmente son remotos. Se produce en Argentina o México lo que se va a consumir en Europa o en Asia.

Es absurdo pensar que los productos agrícolas -que podrían ser de consumo local- deban ser comercializados a grandes distancias, sobre todo cuando el costo de los energéticos es muy elevado. Entonces, también por cuestiones de energía el modelo agrícola está contraindicado.

-Este incremento en la exportación de alimentos, ¿responde a un cambio en los hábitos de alimentación que se viene registrando en países remotos?
-Sí, y el caso de la carne es paradigmático. Argentina ya es una cultura consumidora de carne, pero hay pueblos enteros como India y China, que están cambiando sus hábitos en el consumo de carnes y lácteos. Esto ocasiona que se derive una parte de la producción agropecuaria hacia el alimento de ganado, utilizando granos de consumo humano para la producción de forraje, cuestión que en situaciones de escasez relativa es absurda.
Entonces, también existe un modelo agrícola exportador que piensa en función de una actividad pecuaria sobredimensionada, con hábitos de consumo encaminados hacia las carnes rojas. Pero es inviable pensar en sostener a la población mundial consumiendo carnes rojas.

-¿Qué grado de conciencia de organización hay en los campesinos en México y Meso América?
-Existe un cierto grado de organicidad, pero no siempre hay resultados exitosos de las luchas campesinas. En los últimos 30 años imperó una visión de lo que debían ser la sociedad y la economía, muy contraria a la pequeña y mediana actividad agropecuaria, sobre todo a la de consumo local. Se impulsó la actividad agropecuaria a gran escala, agroexportadora y el agronegocio. Esto implica que vivimos 30 años de descampesinización. Aun así, en México hay algunos millones de unidades familiares de producción pequeña y mediana que siguen siendo campesinos y quieren continuar así; están organizados y pelean por cambios en las políticas públicas.

-¿Han logrado algún avance en este sentido?
-En los últimos años hubo un cambio de enfoque en las políticas públicas, no sólo de los gobiernos sino de los organismos multilaterales, los mismos que impulsaron la importación de alimentos y la producción de bienes exportables. Ellos impulsan la producción alimentaria campesina, pequeña y mediana. Me refiero a la FAO, el FMI y el Banco Mundial, quienes promovieron la descampesinización a nivel global y hoy bregan por apostar a la agricultura, al mercado interno, a la pequeña y mediana agricultura. De algún modo, es un triunfo de este modelo, de esta idea campesina de que se debe producir lo que comemos, pero es un triunfo que debe remontar una prolongada política de destrucción del campo que, a estas alturas, tiene ya 30 años.

Acerca de Argentina.

Para Armando Bartra, la situación agraria argentina es tan complicada como la de todos los países de América Latina, donde se combinan dos factores: productos agrícolas a precios muy altos y rentabilidad de la actividad.

En el caso argentino, con un modelo agrícola extensivo y la soja en particular, afloran tres grupos de interés diferentes que se benefician de la explotación agropecuaria: el dueño de la tierra, el contratista que desarrolla los cultivos y el inversionista.

Según el sociólogo, el problema agrario es grave en toda América Latina, pero la particularidad de Argentina radica, ya no en la existencia de un vasto número de campesinos, sino en la presencia de “un sector empresarial, una oligarquía agraria más que terrateniente, porque en muchos casos son inversionistas agrícolas y no terratenientes. Un grupo de interés enormemente poderoso, que ha ganado mucho dinero y quiere continuar haciéndolo, pero al que no le interesa compartirlo a través de las finanzas públicas con el resto de la Nación”.

Armando Bartra es docente e investigador de la Universidad Autónoma Metropolitana de México. Dirige el Instituto para el Desarrollo Rural Maya y coordina la Jornada del Campo, suplemento informativo del diario La Jornada de México. Fue invitado por el Centro de Estudios Avanzados de la UNC y disertó sobre “El campo frente a la gran crisis. Mercancías, fetiches y contradicciones externas del capitalismo”.

Andrés Fernández
comunicacion@rectorado.unc.edu.ar
Mariana Mendoza y Eliana Piemonte
Prosecretaría de Comunicación Institucional
Universidad Nacional de Córdoba

El caso Cayún de Lago Puelo le da esperanza a los pueblos originarios.

Fuente:

http://www.elpatagonico.net/index.php?item=nota&idn=91417&ref=hoy

OTROS CASOS DE RECUPERACION TERRITORIAL INDIGENA EN DONDE LA SOLUCION LA TIENE EL MUNICIPIO.

El caso Cayún de Lago Puelo le da esperanza a los pueblos originarios.

Los títulos de propiedad comunitaria o familiar para las comunidades mapuches y tehuelches son una cuenta pendiente en Chubut. La norma firmada en Lago Puelo, que reconoce la legítima ocupación de la comunidad Cayún, abre caminos para el resto de los pueblos indígenas de la provincia. Un repaso de algunos de los casos más urgentes.

El reconocimiento a los Cayún en Puelo abre una nueva etapa para las comunidades.

El reconocimiento del municipio de Lago Puelo a la comunidad mapuche Cayún de su territorio significó una decisión histórica para los pueblos originarios de Chubut, que siempre han recibido el pulgar hacia abajo del poder político y del judicial.

La resolución firmada por el intendente Iván Fernández se convierte en un precedente de reconocimiento desde el Estado a los pueblos preexistentes, que cita, entre otras normas, el Convenio 169 de la OIT –que tiene rango constitucional–.

El Instituto Autárquico de Colonización (IAC) dejó en manos de los municipios los arreglos por tierras rurales, que en la mayoría de los casos resultaban a favor de empresarios y estancieros. Sin embargo, para los Cayún fue a favor: el municipio de Lago Puelo aprovechó su dominios sobre esas tierras del ejido municipal y las reconoció como propiedad comunitaria.

La norma establece en su primer artículo “reconocer la legítima, real y pacífica ocupación y derechos de posesión que ejerce la Comunidad Mapuche Cayún sobre las tierras”. Y declara “de interés público municipal el otorgamiento del título de propiedad comunitaria”, en su artículo dos.

RESABIOS DE ROCA.

Los Sacamata-Liempichún, con el apoyo del GAJAT (Grupo de Apoyo Jurídico por el Acceso a la Tierra) han reclamado al INAI (Instituto Nacional de Asuntos Indígenas) y al municipio de Río Senguer la reparación histórica de ese territorio ancestral, que se extendía desde Tecka hasta el norte de Santa Cruz pero la Campaña del Desierto, impulsada por Julio Argentino Roca, redujo sus hectáreas.

La comunidad Valentín Sayhueque, herederos de ese hombre de madre techuelche y padre mapuche que luchó contra la Campaña del Desierto en 1894, pelean contra el estanciero Héctor Rey a 50 km de Gobernador Costa. Los Sayhueque fueron desplazados de esas tierras en 1944 por la Gendarmería, y a mediados de los noventa iniciaron el proceso de recuperación territorial.

La intendente de Gobernador Costa, Marcela Amado, ha manifestado su solidaridad con la comunidad y hasta se hizo presente en el territorio sumándose al reclamo de restitución.

La situación podría ser favorable para los Sayhueque, en especial desde que en Concejo Deliberante se presentó una propuesta para cambiarle el nombre a la avenida principal, Julio A. Roca, por el de Valentín Sayhueque.

COMUNIDADES QUE DAN PELEA.

El caso de Motoco Cárdenas, una comunidad mapuche vecina a la de los Cayún y al municipio de Lago Puelo.

Allí viven unas diez familias descendientes de Pedro Cárdenas, quien en 1884 se convertiría en el primer poblador de Lago Puelo. De hecho, la justicia le requirió al intendente Fernández en febrero de 2010 para que facilite un expediente relacionado con la ocupación original de esa comunidad.

En tierras contiguas a El Maitén, en Buenos Aires Chico, el conflicto entre la comunidad Sepúlveda y el estanciero Héctor Guajardo lleva 10 años. La familia mapuche fue atacada a balazos en octubre del año pasado. Abelardo Sepúlveda, pese a las amenazas, sigue reclamando la propiedad comunitaria de su territorio.

Al este de Chubut, la comunidad llamada Ceferino Nacumcurá – Velentín Sayhueque podría recibir la propiedad de la mano del municipio de Gaiman. En la zona de Loma Torta el CENPAT (Centro Nacional Patagónico) descubrió un cementerio indígena de más de 1.500 años.

Una crisis tipo Jano, por Juan Gelman.

Fuente:

http://www.pagina12.com.ar/diario/contratapa/13-160951-2011-01-23.html

Una crisis tipo Jano.

Por Juan Gelman.

Un hombre viendo una pizarra en donde se observan muchas planillas impresas.Imagen: AFP.

El 1 por ciento más rico de EE.UU. percibía el 9 por ciento de la renta nacional en 1979. Hoy esa proporción asciende al 24 por ciento, casi una cuarta parte del total (www.alternet.org, 19/1/2011). El ingreso de ese mismo 1 por ciento era 125 veces superior a la media nacional en 1962. Hoy es 190 veces superior. Los beneficios de las 500 corporaciones más importantes aumentaron el 141,4 por ciento y la compensación de los ejecutivos de empresa se elevó un 282 por ciento de 1990 a 2010.

La crisis económica mundial no ha interrumpido esta tendencia: en 2010 se han vendido 13 por ciento más automóviles que el año anterior y la producción de acero se incrementó un 18 por ciento (www.economist.com, 13/1/11). Una encuesta reciente de American Express Publishing y Harrison Group revela que el sector opulento del país gastó 28 mil millones de dólares en la adquisición de bienes de lujo durante 2010. El 71 por ciento de tales compradores se declara feliz, contra el 40 por ciento en 2007, aunque la mayoría piensa que EE.UU. sigue en recesión (Reuters, 13/1/11). Del otro lado de la moneda no hay tanta felicidad.

El número de desocupados prácticamente no disminuyó en los tres años que dura la crisis, en los que se perdieron 8 millones de puestos de trabajo: es de 14 millones, incluidos los más de 6 millones que no trabajan desde hace medio año. El Wall Street Journal informó que la existencia de esta reserva de desempleados produce una persistente baja de los salarios: “Entre 2007 y 2009, más de la mitad de los trabajadores de tiempo completo que perdieron su empleo después de tenerlo tres años por lo menos y encontraron luego otro de tiempo completo reciben un salario menor… la tercera parte, un 20 por ciento menos” (//online.wsj.com, 11/1/11). Pintan calva a la ocasión, pero nunca falta la forma de agarrarla.

Hace veinte meses que el índice de desocupación permanece inalterable y seis de cada diez desempleados tienen que pedir dinero prestado a la familia o a los amigos. No pocos de aquellos que vuelven a conseguir empleo se ven obligados a aceptar el salario mínimo. Según Jeannette Wicks-Lim, miembro del Instituto de Investigación Política y Económica de la Universidad de Massachusetts, casi nueve de diez de estos trabajadores no están en condiciones de solventar sus necesidades básicas en materia de alimentación y salud (www.peri.un mass.edu, octubre 2010). Esta situación castiga a sus hijos.

El Wall Street Journal no lo oculta: “Las investigaciones muestran que los hijos de quienes han perdido el empleo y consiguen otro con un salario inferior también padecen este hecho. Un grupo de economistas llevó a cabo en 2008 un estudio sobre la relación de los salarios padre/hijo de 60 mil familias en el período 1978/1999. Los hijos de víctimas de los despidos masivos de la recesión de 1982 percibían ingresos un 9 por ciento más bajo que el de padres que no padecieron esa suerte”.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, integrada por 34 países –sobre todo europeos y desarrollados–, aplica patrones muy estrictos para medir la indigencia en los Estados miembro. Ya a mediados de la década pasada, EE.UU. figuraba en el tercer lugar de los más pobres (www.oecd-library.org, 2009) y la crisis actual ennegrece aún más el panorama. Entre otras cosas, los bancos siguen confiscando casas y departamentos cuyos propietarios no logran pagar la hipoteca. Pero no todo es tan oscuro para algunos.

El informe más reciente de la financiera JPMorgan Chase es luminoso en tal sentido: revela que en 2009 obtuvo beneficios un 48 por ciento superiores a los de 2008 y que el año pasado tampoco le fue mal: sus ingresos del primer cuatrimestre de 2010 aumentaron un 47 por ciento respecto del mismo período de 2009 (www.finfacts.ie, 14-1-11). Jamie Dimon, director ejecutivo de la firma, declaró que esto era la prueba de “una amplia recuperación económica. Pienso que el futuro es extremadamente esplendoroso”. A saber si piensan lo mismo quienes alquilan a extraños habitaciones de su vivienda para sobrevivir. No hay estadísticas sobre el consiguiente deterioro de la vida familiar.

El pico de la JPMorgan Chase es sólo el Himalaya de una alta cordillera: los analistas estiman que las ganancias de las corporaciones crecieron un 27 por ciento en el último cuatrimestre de 2010. En realidad, Washington usó la crisis para favorecer a la elite financiera engordándola con billones de dólares. Steven Rattner, el hombre de Wall Street que Obama eligió para dirigir la Auto Task Force, encargada de apoyar a la industria automovilística, asienta en su libro Overhaul (Hougthon Mifflin Harcourt, Nueva York, 2010): “Más de una vez pensaba yo en la frase de Rahm Emanuel (jefe de gabinete de la Casa Blanca), ‘nunca permitas que se desperdicie una buena crisis’, puesto que utilizamos la creciente catástrofe económica para introducir cambios y determinar sacrificios que hubieran sido imposibles en otro contexto”. Muy claro, ¿no?

INADI: Informe sobre los discursos discriminatorios en las coberturas periodísticas.

Fuente: Enviado por correo electrónico desde la dirección de INADI Chubut.

INADI Delegación Chubut, Puerto Madryn, 06 de enero 2011.

Informe sobre los discursos discriminatorios en las coberturas periodísticas de los hechos sucedidos en el Parque Indoamericano.

El objetivo general de este estudio consistió en determinar si el tratamiento informativo sobre la toma del Parque Indoamericano entre los días 7 y 11 de diciembre de 2010, efectuado por distintos medios radiales y televisivos, involucró prácticas discursivas discriminatorias.

1. Introducción

Este informe surge de la labor conjunta de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación audiovisual (AFSCA), el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) y el Consejo Nacional de las Mujeres (CNM) que conforman el Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión desde el año 2005 (1). El objetivo general del mismo es examinar si el tratamiento informativo sobre la toma del Parque Indoamericano entre los días 7 y 11 de diciembre de 2010 efectuado por distintos medios radiales y televisivos involucró prácticas discursivas discriminatorias.

2. Metodología de análisis

La selección del corpus incluyó el relevamiento de las coberturas televisivas respectivas a los días 7, 8, 9 10, 11 de diciembre. Se observaron las transmisiones de los canales América, 7, 9, 11 y 13 de televisión abierta y 5 (cinco) señales de continuidad informativa de televisión paga, América 24, Crónica TV, Canal 5 Noticias (C5N), Canal 26 y Todo Noticias (TN). En cuanto a la radio se hizo un relevamiento general de lo transmitido en esos días y se focalizó en emisoras que recibieron denuncias en el INADI y en este observatorio.
A partir del material seleccionado, se observó la articulación entre texto verbal y texto visual y las recurrencias en el tratamiento de la información prestando atención a:

  1. Las expresiones discursivas
  2. La caracterización de las/os actoras/es (cómo aparecen representadas/os a partir de su
    denominación y a qué  atributos y/o acciones se los/as asocia); y
  3. Los elementos utilizados en la construcción de la noticia respecto a la creación, reproducción y difusión de estereotipos.

Para ello se tuvieron en cuenta especialmente cómo se construyeron los títulos y zócalos; el rol de los/as conductores/as, reporteros/as, presentadores/as y especialistas, las repeticiones de las imágenes, etc.

3. Discriminación en los medios de comunicación

Los medios de comunicación tienen un lugar central en la construcción de prácticas y representaciones. Son formadores de opinión y constituyen uno de los agentes de socialización más poderosos. En consecuencia, pueden producir y reproducir miradas discriminatorias. Bourdieu señala que “la televisión (y la radio), que pretenden ser un instrumento que refleja la realidad, acaba convirtiéndose en un instrumento que crea una realidad” (2).
El Plan Nacional contra la Discriminación (PNcD) declara que “Entendemos como práctica social discriminatoria a cualesquiera de las siguientes acciones:
a) crear y/o colaborar en la difusión de estereotipos de cualquier grupo humano por características reales o imaginarias, sean éstas del tipo que fueren, sean éstas positivas o negativas y se vinculen a características innatas o adquiridas;
b) hostigar, maltratar, aislar, agredir, segregar, excluir y/o marginar a cualquier miembro de un grupo humano del tipo que fuere por su carácter de miembro de dicho grupo;
c) establecer cualquier distinción legal, económica, laboral, de libertad de movimiento o acceso a determinados ámbitos o en la prestación de servicios sanitarios y/o educativos a un miembro de un grupo humano del tipo que fuere, con el efecto o propósito de impedir o anular el reconocimiento, goce o ejercicio de los derechos humanos o libertades fundamentales” (PNcD, 2005).
Asimismo, la Ley sobre Actos Discriminatorios, Nº 23.592, establece que se practica un acto de tal naturaleza cuando arbitrariamente se impide, obstruye, restringe o se menoscaba de cualquier forma el pleno ejercicio sobre bases igualitarias de los derechos y garantías fundamentales de las personas, reconocidos en la Constitución Nacional. También resulta fundamental destacar que “las prácticas sociales discriminatorias no se explican por ninguna característica que posea la víctima de dichas prácticas, sino por las características del grupo social, sociedad o Estado que lleva a cabo el proceso discriminatorio” (PNcD, 2005).
A su vez todo proceso discriminatorio es un proceso de vulneración de derechos. De esta forma, toda situación de vulnerabilidad de un grupo responde a los problemas de una sociedad que discrimina, que lo hace víctima al negarle el ejercicio sobre bases igualitarias de los derechos de los que toda persona es titular.
En consecuencia, es fundamental desentrañar el rol que en esa operación cumplen los estereotipos que se instalan como la forma natural de pensar, que sin embargo, tienen una carga valorativa, como la única posibilidad de percibir el rol que determinado sujeto o grupo social debe ocupar en una sociedad histórica. Asimismo, configuran modelos, formas y tipos de vínculos entre los miembros de la sociedad. En nuestra sociedad, con el objetivo de comunicar un mensaje claro y sintético en un lapso muy breve de tiempo, el estereotipo resulta un recurso esencial del discurso mediático.
Por otra parte, hay tratamientos periodísticos que pretendiendo objetividad desconocen que no se pueden considerar las aseveraciones a favor de la discriminación y exclusión y los enunciados antidiscriminatorios como argumentos igualmente válidos y atendibles para la deliberación de una opinión pública democrática. “Es frecuente que, como justificación de este enfoque, se recurra a la famosa teoría de ‘las dos campanas’ o al imperativo de la búsqueda de una cobertura mediática lo más ‘objetiva’ o ‘ecuánime’ posible. Los problemas de este tipo de exposición se vuelven evidentes si aplicamos la misma lógica a casos que el sentido común en Argentina prioriza, como el repudio a toda forma de exterminio, aunque el rechazo de argumentos que justifican el racismo no le impida legitimar, por reclamo u omisión, el control y la represión. Los abordajes sobre temas discriminatorios se deben contextualizar siempre en los debates sobre el acceso a derechos humanos y no presentarlos como meros ‘intercambios de opiniones’. Tanto la supuesta objetividad como la teoría de las dos campanas sostienen y legitiman, ideológicamente, la desigualdad de clase, la criminalización y la represión de los individuos y colectivos involucrados
En este marco, este informe pretende alertar sobre los modos en los que se politizan la producción de perfiles identitarios al formular retóricas sobre la peligrosidad de colectivos sociales en situaciones de debate público: la construcción de “pánico moral” alrededor de algunos grupos “exhibidos” como amenaza constituye una política estigmatizante que promueve la discriminación.

Tratamiento de migrantes y pobres y/o excluidos en los medios de comunicación

El PNcD sostiene que “a nivel individual, la vieja tradición periodística visibiliza a los/as pobres y excluidos/as sólo en la sección policiales, alimentando la imagen discriminadora pobre-delincuente-marginal-peligroso. Con mucha menor presencia aparecen en la sección de información general –ligados a pedidos de solidaridad por una operación costosa o a necesidades de cualquier tipo en una situación difícil (una familia en la calle, ancianos desamparados, etc.)– en otro estereotipo: el de ‘los pobrecitos’ que hay que ayudar porque solos nunca pueden/saben salir de su condición. Las causas estructurales de los problemas económicos y sociales pocas veces contextualizan las notas, de modo tal que la ‘culpabilización de la víctima’ es ya una connotación implícita. A nivel colectivo, suelen también aparecer en representaciones amenazadoras del ‘orden público’ –en este caso en la sección de política nacional– emergiendo como noticia cuando cortan rutas, queman gomas, saltan vallas, interrumpen el tránsito, agreden policías, etc” (3).
En cuanto a los sectores migrantes, particularmente los que provienen de países limítrofes, son mayoritariamente pobres en busca de trabajo y futuro. Padecen las mismas discriminaciones y prejuicios del resto de los excluidos en las caracterizaciones de los medios, potenciados por estereotipos que lindan con la xenofobia y el racismo. También ellos suelen aparecer en forma individual en las páginas de policiales, relacionando el origen nacional con el delito. No resultan extraños mensajes como “fueron detenidos tres ladrones en el asalto: dos eran de origen…”, afianzando el estigma al establecer una correlación directa entre el lugar de procedencia y el delito.
Del mismo modo, se relaciona frecuentemente a personas de nacionalidades latinoamericanas con delitos, utilizando el gentilicio cuando no es inherente al tema tratado, de modo que se van conformando estereotipos muy difíciles de desarmar. No se contextualiza la situación de los países de donde debieron partir por condiciones adversas.
El estereotipo de que “descendemos de los barcos” (connotando un supuesto origen europeo) aún funciona de manera hegemónica (4).

Acerca de las villas

Las villas y los asentamientos generalmente son asociados con la delincuencia. En este sentido, es pertinente realizar una breve introducción de la historia de las villas en Buenos Aires.
A lo largo del siglo XX, distintas corrientes migratorias (internas y externas) modificaron la fisonomía de la ciudad, multiplicándose asentamientos que en principio iban a ser transitorios o de emergencia, pero que con los años se hicieron permanentes. Así surgió una nueva categoría social: el villero y con ella formas culturales e identidades socio-políticas propias.
El “villero” es una figura social a la que se suele caracterizar por su supuesta anomia (carencia de reglas y de moral; por su apatía, escasa preocupación por su progreso material y espiritual y por el porvenir de sus hijos). En el imaginario social es visto como  sucio, promiscuo e indigente, se abandona a la vida fácil y se dedica al robo; si trabaja, lo hace para satisfacer las necesidades diarias o para pagar algunos vicios. Ahora bien, el “villero” tiene las mismas expectativas que el resto de la población urbana en lo que concierne a sus necesidades de salud, vivienda, educación, trabajo, urbanización, etc. Sin embargo, debe enfrentarse a limitaciones que obstaculizan su acceso a distintos recursos, y por ende, a la concreción de dichas expectativas (5).

Acerca de los/as okupas ¿Qué quiere decir “okupa”?

Con este término se denomina determinada ocupación de edificios, locales y viviendas deshabitadas. No es cualquier ocupación ya que se trata no sólo de la reivindicación primordial del derecho a una vivienda digna para quienes no la tienen, sino también de acciones que tienen un costado cultural. Esa es la diferencia originaria entre ocupar y okupar, pues se trata de tomas para denunciar las dificultades e injusticias en el acceso a una vivienda.
Por otra parte, hay que recordar el unitario argentino “Okupas” estrenado en Canal 7 en el año 2000. Esa exitosa miniserie instaló en el imaginario social un estereotipo de la figura del “okupa” ligada a la marginalidad (ausencia de trabajo formal, consumo de drogas, relaciones interpersonales violentas) y también a  la ilegalidad (ejercicio de la delincuencia). De algún modo, cuando la audiencia actual ve estos ocupas de la vida real, su percepción de los mismos opera sobre el sustrato que la serie instaló en el imaginario social y justamente los medios apelan a esta construcción utilizando el término exacto “okupas” con K, que remite a la serie (6).
Como se verá, el registro de las distintas coberturas reveló que la mayoría de los medios utilizó la palabra “okupa” para hablar de los/as involucrados/as en la toma del parque. En algunos pocos casos, en cambio, se utilizó la “c” para dar una versión más cercana a “ocupantes”.

El acceso a la vivienda, un derecho humano

El Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU en su Observación gral. Nº 4 “El derecho a una vivienda adecuada” sostiene que los asentamientos informales, incluida la ocupación de tierras o propiedad poseen una falta de seguridad jurídica de tenencia para los ocupantes que presenta una violación estatal de su derecho fundamental a una vivienda adecuada. De hecho, este comité  señala que en muchos Estados Partes, el mayor acceso a la tierra por sectores desprovistos de tierra o empobrecidos de la sociedad, debería ser el centro del objetivo de la política. Del mismo modo, el Relator Especial de Naciones Unidas sobre una Vivienda Adecuada como Parte del Derecho a un Nivel de Vida Adecuado, Miloon Kothari, destacó que “la tierra es un elemento fundamental del derecho humano a la vivienda. (lll) Los sistemas no equitativos de propiedad sobre la tierra y el fenómeno de la falta de tierras generan problemas interrelacionados que van desde la vivienda inadecuada, la falta de posibilidades de ganarse la vida la mala salud, el hambre y la inseguridad alimentaria hasta la profunda pobreza”.
Del mismo modo y por último, un documento fundamental para la redacción del PNcD como fue la declaración y el Programa de Acción de la III Conferencia Mundial contra el Racismo, la discriminación Racial, la Xenofobia y las Formas Conexas de la Intolerancia, (Durban, Sudáfrica) reconocía la existencia de la discriminación en el acceso a la vivienda, junto con otros derechos económicos, sociales y culturales (párrafo 33) y recomendaba medidas especiales para las víctimas, incluida la representación apropiada en la vivienda (párrafo 108).

4. Análisis

Un primer acercamiento a los titulares con los que se presentaron estas noticias permite observar algunas regularidades discursivas: la mayoría de las emisoras caracterizó la relación entre los dos grupos sobre los que recayó la focalización, como una relación de enfrentamiento, “okupas vs. vecinos”; “usurpadores vs. vecinos” , “manifestantes contra policías” (aunque en algunos casos se habló de familias y vecinos para referirse a quienes permanecían dentro del Parque). Esta polarización primó y muy pocos medios mostraron  la heterogeneidad propia de estos colectivos o dieron cuenta de la existencia de terceras posiciones en el ámbito de lo social.
Esa presentación de los hechos y actoras/es en clave de “los unos vs. los otros”  opacó la pluralidad de las manifestaciones sociales y reforzó interpretaciones de la realidad en las que la definición de una parte conllevó la definición negativa de la otra (principio de tercero excluido). Este tipo de economía simbólica suele caracterizar la mayoría de los procesos discriminatorios.
Asimismo, las características con las que se ilustra el modo de ser de una persona o grupo de personas presupone dejar de lado un amplio conjunto de elementos que también podrían servir de base para realizar la descripción. En este sentido, la elección de las palabras que dan cuenta de la selección de datos, perfiles y características no es una operación aleatoria, sino que muestra estructuras simbólicas socialmente compartidas, si bien no necesariamente estructuradas de forma consciente (7).
Tomando estas consideraciones, pasamos al análisis:

Televisión de aire y televisión paga

C5N

La dicotomía fundante de este medio para cubrir algunos de los hechos fue: “Vecinos contra okupas” y, por ejemplo, a las 14:19 del 8/12 la producción se dedicó a recoger mensajes a través de los correos electrónicos de personas enroladas entre los/las primeros/as con discursos xenófobos acerca de quienes serían los/as segundos/as.
Nunca el medio se dirigió como “vecinos” a quienes se instalaron en el parque, aunque al principio sí destacaron que se trataba de “familias”.
Por otra parte, uno de los conductores que tuvo un discurso xenófobo más notorio fue Eduardo Feinman quien responsabilizó a los “okupas” del caos imperante: “Los okupas van a agredir a los vecinos” (20:40) (y para defenderse) “los vecinos se enfrentan cuerpo a cuerpo con los okupas…”. Aquí se apeló al concepto de okupa con “K” y además se utilizaron términos propios para describir una guerra, reforzando la idea de peligrosidad de los/as ocupantes.
Hay otros rasgos en esta cobertura que también, más sutilmente aparecieron en otros medios. Mientras eran reporteadas vecinas de los monoblocks lindantes al parque que denunciaban la inactividad de la Policía frente a la posible usurpación de sus viviendas y expresaban su condición de “argentinas”, se mostraban imágenes de una mujer con vestimenta típica del altiplano. De este modo se propone y se legitima, desde da instancia emisora –conducción y producción del programa– la dicotomía “argentinos vs. extranjeros” que con frecuencia se suma a la estigmatización de migrantes de países limítrofes.

Canal 26

Según el relevamiento realizado, este medio se distinguió por tener noteros/as informando de modo permanente y exhaustivo sobre distintas cuestiones que atravesaban el desalojo al cual señalaron como “violento”. A su vez, programas de la misma señal informativa se caracterizaron por el nivel agresivo de las alocuciones de algunos/as de sus conductores/as, de modo que esa “tensión y violencia” que reflejaban las cámaras en el lugar de la represión y luego, cuando los “manifestantes atacaron a los policías”, según los zócalos que se repetían el día 8 de diciembre- en el piso era multiplicada por comentarios como los de Eduardo Serenellini. Este periodista en su programa “Tomalo con calma” arrojó frases como: “está bien, los usurpadores son bolivianos y paraguayos indocumentados”, o en “A fuego lento” en el que secunda a Clara Mariño “un choque entre la clase media con esta otra clase…” (Canal 26, 8/12/1022:27’) o “¿qué es darles la posibilidad? ¿regalarles?” (22:28’) “porque si yo te doy hoy y sigo mirando al cielo mientras los otros trabajan…” (22:31’) etc.

TN

Aquí generalmente las personas instaladas en el Parque Indoamericano fueron identificadas como “vecinos/as” o como “familias, gente humilde, gente desesperada…” y en alguna ocasión se habló de diferencias entre “vecinos/residentes”. Los/as mismos/as fueron entrevistados/as varias veces y aunque frecuentemente los zócalos los/as señalaban como “ocupantes”, cuando el conflicto incorporó los discursos y acciones de los/as vecinos/as de los monoblocks y casas aledañas de Villa Soldati que reclamaban que esos/as ocupantes se fueran, la cobertura sumó esas voces muchas veces xenófobas, pero no dejó de prestar oídos, ni de llamar “vecinos” o “familias” a los/as mencionados/as  anteriormente.
Ahora bien, si esto puede decirse como generalidad de la cobertura, debe hacerse una mención especial acerca de la participación de columnistas como Edgardo Alfano quien en sus comentarios se refirió a menudo a esas personas como “esta gente…” de forma despectiva. El mismo periodista realizó un comentario sexista sobre la novedad de que una mujer ocupara el nuevo Ministerio de Seguridad y que a su cargo quedaran las fuerzas de la Federal y la Prefectura, su compañero Ricardo Canaletti certificó que era así, pero no insistió en el asunto. (10/12, 22:26).
En relación a las caracterizaciones de los grupos cabe agregar que se usó la palabra “organizados”, concepto que en otros contextos periodísticos adquirió connotaciones negativas y estigmatizantes (8), pero aquí apareció como un valor frente a la desorganización que para el medio tuvo en este tema el gobierno municipal y nacional.

Crónica

Para este medio todo el tiempo se trató de “ocupas u ocupantes” y en algún momento “manifestantes”. Aunque generalmente sus placas presentaron títulos sensacionalistas y en ocasiones estigmatizantes del tipo “Así viven los ‘ocupas’” y su discurso manifestó cierto regodeo en mostrar las pésimas condiciones de existencia de las personas en el Parque Indoamericano, se tomaron múltiples testimonios de los/as protagonistas de esa historia.
Días después de iniciado el conflicto fue uno de los medios que tomó mayor cantidad de testimonios de los/as vecinos/as que se oponían a la toma con consideraciones discriminatorias acerca de quienes ocupaban el parque.

América 2 y América Noticias

En este caso unificamos el análisis porque si bien en otros canales de TV paga y por aire pertenecientes a un mismo multimedio se presentaron algunas diferencias por lo cual se desdobló el análisis, aquí no pareció pertinente según las regularidades que aparecieron.
El día 7 en el que el conflicto comenzó a hacerse público por el tenor de la represión, estos medios no hicieron foco en el tema, sino que en relación a la problemática habitacional focalizaron su preocupación en otras tomas como las del Bajo Flores.
Los demás días sí el conflicto adquirió ribetes más importantes y si bien no hubo zócalos que enfrentaran a los/as ocupantes del parque con el resto de los/as vecinos/as, sí algunos periodistas establecieron esa diferencia. Por ejemplo el día 10, una vez que ya había habido tiroteos procedentes de quienes rodearon el parque, a las 19:38, Guillermo Andino decía “(el conflicto) tiene dos caras: vecinos que defendieron el lugar y no querían a los ocupas”. Además se mostraba a un “vecino” que colgaba una bandera con la inscripción del preámbulo de la Constitución y que asemejaba la situación de la toma del Parque Indoamericano con la histórica usurpación de Malvinas por parte de los ingleses.
Ese mismo día, a las 19:43 se presentó un informe especial “Así viven los ocupantes del parque” en donde el entrevistador ilustraba diversas vicisitudes de quienes allí pernoctaron, a pesar de la lluvia y demás adversidades, pero al entrevistar a un grupo de jóvenes les hizo la siguiente pregunta: “¿ustedes resisten a piedrazos o tienen armas también?”. Como se ve, se trató de una pregunta con una clara estereotipación de aquellas personas.

Canal 7

En esta cobertura periodística no hubo discurso discriminatorio. Por ejemplo el viernes 10, hacia el final del noticiero Visión Siete horario central de las 20 hs se hizo un informe preciso en el cual el cronista hablaba de “vecinos de la villa 20 y vecinos antitoma de Villa Soldati”.
Ahora bien, luego, en momentos en que los/as periodistas de otros canales hacían denuncias del peligro que corrían las personas que pernoctaban en el Parque, este canal transmitía imágenes de un recital de Kevin Johansen, sin mención alguna de esos hechos.

Canal 9

En el noticiero Telenueve también se utilizó la categoría “ocupas” (pero con “c”) en títulos como “Centenares de ocupas en el Parque Indoamericano” o “Más de 1000 ocupas se instalaron en veredas y calles del Bajo Flores” ya que desde iniciado el conflicto este medio dio cuenta de otras tomas. Por otro lado, el 9 de diciembre a las 19 hs se indicó que “varios de los ocupas” son “habitantes en la villa 20 que “en parte gran parte son oriundos de países vecinos” y minutos antes se habían referido a esa misma gente como “intrusos” haciendo hincapié en sus rasgos de peligrosidad.

Telefé

Los días 7 y 8 el noticiero y los flashes informativos hicieron una cobertura con gran despliegue mostrando el desalojo y el enfrentamiento entre la Policía Federal y las familias que habían ocupado el parque. El día 7 se habló de “personas resisten desalojo” que en general eran hombres porque las mujeres y los/as niños/as se habían ido. El 8, cuando se volvió a tomar el predio, se puso el acento nuevamente en la aparición de muchas mujeres y niños/as y el zócalo preponderante fue: “El Indoamericano otra vez ocupado: desalojo, muerte y tensión”; se mostraron diversos costados de la problemática, se entrevistó a varios/as diputados/as y a habitantes de la villa 20 (se hizo un informe especial sobre las condiciones de vivienda allí). Si bien hasta aquí es una cobertura correcta respecto del discurso antidiscriminatorio, los días siguientes este noticiero también apeló al a esta altura popular “okupas” y a veces lo suplantó por “usurpadores”. Asimismo los relatos se construyeron con tono de catástrofe porque además hubo un periodista del medio que fue herido por una piedra. Por lo demás, el tema se complementó con otras notas que se presentaron como “la villa que avanza hacia las veredas”, refiriéndose a una del Bajo Flores.

Canal 13

En tanto pertenecen al mismo grupo mediático, los noticieros de este canal siguieron una  línea argumental semejante a la de las transmisiones de TN, aunque hubo algunos giros particulares en cuanto a la subjetividad de sus conductores/as y aquí se apeló a zócalos como “vecinos del asentamiento se enfrentan con los de los monoblocks. Un baleado”. A la idea correcta de que todos/as son vecinos/as aquí se agrega “Un baleado”. Si bien había información acerca de la procedencia de la persona en cuestión, no se apeló al gentilicio (como se vio en el respectivo apartado y según se profundizará en las conclusiones, si lo hubieran hecho sería una práctica periodística discriminatoria).
Por otra parte, se hicieron informes especiales en donde sobresalió la cantidad de entrevistas a mujeres que estaban cuidando a sus familias, mostrando su situación extrema y hubo comunicaciones telefónicas con expertos/as en estas temáticas como la Defensora del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires, Dra. Alicia Pierini. Sin embargo hubo una comunicación telefónica con el Jefe de gobierno de la ciudad Autónoma de Buenos Aires, Ing. Mauricio Macri, en la que si bien se le hacían planteos acerca de sus responsabilidades, no se llamó la atención respecto de algunos de sus conceptos erróneos y discriminatorios referidos a la migración (9/12 21:11 hs).

Radios

Un estudio de todas las expresiones discriminatorias vertidas en la programación de radio de estos días sería excesivo para los objetivos planteados para este informe, así que tomamos sólo dos pasajes escuchados esos días en algunas frecuencias, a modo de ejemplo.

Radio Mitre

“Aire de Noticias” Radio Mitre, conducido por Miguel Verdún y Hernán Bertolini, con la participación de Sandra Borghi y Mario Masacessi. Domingo 12 de diciembre.
A las 6:25 la periodista Sandra Borghi expresa uno de los conceptos xenófobos más explícitos acerca de esta temática. A partir de que uno de sus compañeros presenta una encuesta para que se responda qué derecho es más importante si el del goce del espacio público o el de la vivienda digna, Sandra Borghi dice, parafraseando a Mauricio Macri: “Estoy de acuerdo con que en la Argentina hay una inmigración desenfrenada. Y me hago cargo de lo que digo: acá hay inmigración de baja calidad”, como si las personas migrantes fueran mercancías.
Afortunadamente la falacia vertida en esta opinión sobre la migración fue discutida en diversos medios que están autorreflexionando acerca de las responsabilidades del periodismo en la construcción de la ciudadanía, ya que como se ha visto en el apartado sobre migrantes y se verá en las conclusiones, la consideración acerca de la “calidad” de esa migración es un verdadero acto discriminatorio.

FM Palermo

En otro extremo, una emisora que tiene alcance barrial, pero que es una radio histórica y muy instalada en la zona de Palermo -FM Palermo 94.7 – fue denunciada al Inadi por distintas personas debido al discurso discriminatorio circulante en algunos de sus programas. Por ejemplo, el lunes 13 de diciembre, entre las 9 y 10 de la mañana el conductor habló de las personas bolivianas y paraguayas que ocupan el Parque Indoamericano menospreciándolas y animalizándolas por su presunta condición de indocumentadas y por su supuesta poca afección por el trabajo.  Todo eso expresado con tono agresivo.
Aquí siquiera hay una falsedad de datos respecto de la migración sino que se trata de expresiones ofensivas, burlescas y agraviantes que sólo sirven para ampliar reacciones racistas que a veces se traducen en acciones físicas contra los colectivos involucrados.

5. Conclusiones

Sobre la base del material analizado podemos sostener que varios programas relevados presentaron los eventos utilizando estructuras discursivas que vehiculizaron expresiones estigmatizantes. Las referencias respecto de la composición de los distintos grupos o sectores puso en evidencia discursos marcados por términos (nombres, motes, adjetivos) estigmatizantes e imágenes o situaciones abiertamente discriminatorias ya sea como broma, burla, insulto, menosprecio o condescendencia respecto a un determinado colectivo social, sino también la aparición de otros términos e imágenes que sin ser “abiertamente discriminatorios” resultan ofensivos por sus efectos sobre la caracterización y la valoración de un colectivo determinado y sus prácticas (estereotipos). Así a las declaraciones del Jefe de gabinete, Dr. Aníbal Fernández, acerca de que hubo agresiones a personas que portaban rasgos “del altiplano” por parte de los vecinos ‘antitoma’ (o de los barrabravas que cometieron algunos de los incidentes de la tarde y de la noche del viernes 10) se suman las denuncias que llegaron a los organismos antidiscriminatorios por parte de los colectivos involucrados.
La aparición de tramas o narraciones que colocan a los colectivos como causa de problemas sociales (desempleo, delito, violencia, etc.) o responsables de situaciones de peligro para la “moral” o la “seguridad” de los/as ciudadanos/as (la criminalización de grupos o movimientos) fue práctica común en las coberturas analizadas. Por otra parte, debemos señalar que en algunas –no en todas las coberturas- no hubo presencia de voces propias de los colectivos involucrados incluyendo su historia y actualidad como parte de los debates de la opinión pública, por el contrario, en ocasiones se presentaron a esos colectivos como “grupos de choque” frente a los/as ciudadanos/as movilizados/as, construyendo una jerarquización desvalorizadora. Este procedimiento en varios de los medios analizados fue práctica común.
Así, el uso, en noticias, relatos o imágenes, de símbolos o elementos propios de los colectivos (vestimenta, costumbres, rituales, formas de entretenimiento, de agrupación, de organización, etc.) en escenas que los muestran como “extraños”, “problemáticos” o “peligrosos”, aunque no se haga referencia directa o explícita a un determinado colectivo, constituye una estereotipización que redunda en la reproducción de figuras como “pánico moral” hacia ciertos sectores, reforzando formas de prejuicio.
En este caso particular de lo sucedido en Villa Soldati y en otras de las tomas que se están llevando a cabo, es necesario señalar que efectivamente la usurpación puede constituir un delito penal, pero quien deberá determinarlo es la justicia. Por lo tanto la utilización de la palabra “usurpación” criminaliza a estos grupos en situación de vulnerabilidad social y económica mientras que las causas estructurales de los problemas económicos y sociales pocas veces son contextualizadas en las notas. Así, la “culpabilización de la víctima” es ya una connotación implícita.
Estas cuestiones se han visto frecuentemente en la cobertura de la toma del Parque Indoamericano y varios de los dichos de los/as periodistas reprodujeron formas de racismo ya que las descripciones que hacen referencia a rasgos “étnicos” desvalorizándolas, reproducen una forma de jerarquización y estratificación social. Se trata de discursos que es conveniente desterrar porque refuerzan, como sostiene el PNcD, la relación entre racismo y pobreza plasmadas desde las matrices configurativas del país: indígenas, “cabecitas negras” (la manera en la que las clases dominantes clasificaron a las mayorías mestizas y migrantes latinoamericanos/as) (9).

De modo que el Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión concluye que en varias de las coberturas informativas analizadas existieron formas discursivas que, sobre la base de estructuras simbólicas discriminatorias, sirvieron para deslegitimar las acciones, segregar y rechazar la presencia de grupos de personas por sus características personales. De modo que advierte de las implicancias de las mismas, en tanto que en la medida en que estas características responden a pautas clasificatorias estigmatizantes vigentes en la sociedad,  los medios de comunicación deberían desarticularlas, en acción mancomunada con el Estado y las organizaciones de la sociedad civil.

6. Recomendaciones

En este sentido el Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión recomienda:
– Evitar el uso de términos discriminatorios explícitos
– Evitar la estigmatización de grupos o personas a través de procedimientos ideológicos que trabajan con enunciados no explícitamente discriminatorios, sino desde un aparente “punto medio liberal o moderado”, que no aborda la complejidad de los procesos confluyentes en la producción de acontecimientos
– Romper con los paradigmas que asocian a los/as migrantes como responsables de situaciones críticas, como la inseguridad y el desempleo. No existen datos que sustenten tales afirmaciones, ni ninguna otra similar
– No utilizar los términos “ilegales”, “indocumentados”, “clandestinos” que poseen una connotación delictiva. Se sugiere el término “migrante en situación irregular”. La irregularidad es una categoría en su condición de migrante que, además no configura un delito. Ningún ser humano es “ilegal” ni “irregular”, en todo caso lo será su condición migratoria
– No es recomendable tampoco centrar un hecho noticioso en su nacionalidad, sobre todo cuando la noticia supone una información negativa; recurrir como fuente a los propios migrantes y/o a las asociaciones; impulsar coberturas periodísticas sobre la riqueza de la diversidad cultural de las comunidades migrantes; denunciar las prácticas discriminatorias hacia los/as migrantes, en especial, las que sufren los/as niños/as y las mujeres; y difundir los contenidos de este nuevo marco normativo
– Evitar la decontextualización, la deshistorización y la no consideración de las condiciones de los debates públicos, en este caso de las protestas y de todos los sujetos sociales involucrados en pie de igualdad
– Reconocer el rol político de los medios y su centralidad en los procesos de producción de ideología y su consecuente responsabilidad, que muchas veces transforman prejuicios en “acuerdos sobre la realidad”
– Evitar los abordajes que plantean “las dos campanas del problema” y ponen en igualdad de posición los prejuicios y enunciados discriminatorios con los no discriminatorios.

Notas:

  1. El Observatorio de la Discriminación en Radio y Televisión surge como resultado de acuerdos internacionales y compromisos nacionales en materia de lucha contra la discriminación, actúa de oficio y/o por reclamos o denuncias que él mismo o cualquiera de los organismos intervinientes reciben. En ese sentido, de ningún modo se imponen sanciones o multas sino que sugieren recomendaciones que se ponen a consideración de las/os productoras/es y demás responsables de los contenidos de radio y televisión. Además, los análisis del Observatorio se realizan dentro del respeto irrestricto de los derechos a la información y la libertad de expresión, siempre dentro de los límites que marca la normativa constitucional, los tratados internacionales, las leyes, la doctrina y la jurisprudencia.
  2. Bourdieu, P., Sobre la televisión, Anagrama, Barcelona, 2001.
  3. PNcD, Op. cit., p. 279.
  4. Ídem 3, p. 284.
  5. 1er Informe “Ranchos: ¿una ciudad convertida en country?” realizado por este Observatorio en Agosto de 2009 y especialmente Guber, Rosana: “Identidad Social Villera”, en Boivin, Rosato, Arribas: Constructores de otredad. Una introducción a la antropología social y cultural, Buenos Aires, 2004.
  6. Pero a la vez no puede escaparse que en este caso se jugó con la idea de la referencia al kirchnerismo (Ejemplo: Ley “k” de medios).
  7. Van Dijk, Teun: Racismo y discurso de las élites, Barcelona, Gedisa, 1995.
  8. Ver Informe sobre el tratamiento televisivo de las repercusiones de las medidas agropecuarias realizado por este Observatorio en Junio de 2008 (www.obserdiscriminacion.gov.ar/web/?=381)
  9. PNcD, Op. cit. p. 49.

Agradecemos su difusión, publicación y su permanente apoyo.

Alejandra Tolosa y su Equipo de Trabajo

El INADI tiene a disposición la línea telefónica gratuita 0-800-999-2345 durante las 24 horas para brindar un servicio de asesoramiento y recibir denuncias sobre actos de discriminación.

INADI / Chubut – Mitre 384 – Puerto Madryn – Teléfono 02965 – 472108

prensachubut@inadi.gov.ar

Cuando vivir en la ciudad discapacita.

Fuente:

http://www.elcisne.org/ampliada.php?id=1779

Grandes urbes y discapacidad.

Cuando vivir en la ciudad discapacita.

Según estadísticas de Naciones Unidas, casi la mitad de la población mundial vive en grandes aglomeraciones, y se estima que esta proporción aumente en dos tercios hacia el año 2030. Sumado a las problemáticas de sobrepoblación, desigualdad social y daño ambiental, las grandes ciudades marchan al ritmo de la cultura de la velocidad y la indiferencia, la competencia desaforada, la ausencia de controles y la falta de compromiso ciudadano, convirtiéndose en verdaderas ‘fábricas’ de enfermedad y discapacidad. ¿Cómo lograr dar un giro a tiempo antes de vernos atrapados en un despiadado laberinto de concreto, ciego, sordo y mudo ante nuestra integridad humana?

¿Existe una reflexión profunda en Latinoamérica acerca del modelo de ciudad en los grandes conglomerados urbanos? Partiendo de este simple interrogante podremos dar en el núcleo de uno de los mayores conflictos sociales actuales: las oscuras consecuencias de la crisis poblacional, la desigualdad de oportunidades y las pésimas políticas de urbanización.
Ante la falta de alternativas al modelo de creciente urbanización promovido por la especulación inmobiliaria y la centralización económica, el territorio carece de políticas inclusivas y pasa a ser abordado como burda mercancía, sin importar el escenario de segregación social, ambiental y económica que predomina.
Hace casi diez años y en el marco de un congreso organizado por la Federación Internacional de Vivienda y Urbanismo, José Antonio Acebillo, Arquitecto Jefe del Ayuntamiento de Barcelona, anunciaba el comienzo de un debate que actualmente llega a nuestra sociedad: “las grandes empresas están tomando la delantera a los gobiernos en la planificación urbanística de los últimos años. Ante la extendida creencia de que el mercado acaba determinando dónde y cuándo se construye”; señalando además que “que la colaboración entre el sector público y el privado debe tratar de pactar la calidad de los proyectos y el espacio público que se les atribuye si se quiere evitar que el sector terciario entre en un desgobierno absoluto”.
El modelo actual, donde la ciudadanía se engloba en un sujeto colectivo indiferenciado, anónimo, comienza a desestabilizarse y a ser debatido, ya que muchos son los grupos sociales (conformando quizás la gran mayoría de la ciudadanía) perjudicados por las diversas problemáticas urbanas vinculadas a la salud, el ambiente, el trabajo, la seguridad y la calidad de vida.
Una de las problemáticas más difíciles de percibir y menos señalada por los medios de comunicación es el impacto negativo que el actual modelo provoca en la salud de cientos de miles de ciudadanos, más allá de su condición social. La contaminación ambiental, la polución auditiva, los accidentes laborales y de tránsito y el creciente nivel de estrés social traen aparejadas distintas dolencias y trastornos que pueden provocar serias enfermedades y discapacidades sensoriales, orgánicas, motoras y psíquicas.
La Organización Mundial de la Salud afirma que “los riesgos y la contaminación ambientales contribuyen de manera muy importante a la mortalidad, la morbilidad y la discapacidad infantiles asociadas a las enfermedades respiratorias agudas, enfermedades diarreicas, traumatismos físicos, intoxicaciones, enfermedades transmitidas por insectos e infecciones perinatales”. Las cifras son escalofriantes.
Generar una alternativa dependerá de si la ciudadanía logra imponer al fin la urgente discusión de este modelo urbano. En algunos estados y grandes ciudades de Europa, la problemática ha logrado impulsar cambios y diseñar proyectos más humanos y sustentables.
En Latinoamérica contamos con la posibilidad de tomar referencia de los países desarrollados y anticiparnos en la construcción de nuevos enfoques, todo dependerá de cuáles sean nuestras prioridades y cuáles son los modelos que ayudemos a afianzar, ya sea desde el ejercicio de nuestro poder ciudadano o desde nuestro silencio.

Alerta en el aire

Distintos estudios llevados a cabo en grandes ciudades europeas señalan que entre un 20% y un 30% de la incidencia total de enfermedades puede deberse, en los países industrializados, a factores ambientales.
Pero no sólo los países desarrollados presentan una alerta roja. Según un informe publicado el año pasado en el periódico español El Mundo, la contaminación está alcanzando niveles preocupantes en las grandes ciudades de Asia y Sudamérica, siendo más de dos millones de personas quienes mueren cada año debido a este factor.
Uno de los medios más afectados por la contaminación es el aire, elemento del cual dependemos completamente, y que, a diferencia del agua, es mucho más difícil de tratar.
El índice de enfermedades respiratorias, asma y alergias ha aumentado considerablemente debido a la falta de regulación en los sistemas de transporte, el consumo de tabaco en lugares públicos y el “síndrome de los edificios enfermos”. Esta última expresión denomina a la sintomatología que presentan los individuos que viven o trabajan en un edificio afectado por malos materiales de construcción, falta de ventilación y la proliferación de dispositivos como computadoras, fotocopiadoras, impresoras, el uso extensivo de materiales sintéticos, los sistemas de iluminación fluorescente generales, o la presencia de contaminantes directos como el humo del tabaco y otros, que generan efectos nocivos para la salud. Entre ellos podemos contar: irritaciones de ojos, nariz y garganta; sensación de sequedad en membranas, mucosas y piel; ronquera; respiración dificultosa; eritemas; alergias; hipersensibilidades inespecíficas; náuseas, mareos y vértigos; dolor de cabeza; fatiga mental y elevada incidencia de infecciones respiratorias y resfriados.
Especialistas europeos han afirmado que la contaminación del aire provoca el triple de muertes que los accidentes de tráfico y casi 10 veces más que los accidentes laborales. Según la OMS, la contaminación del aire en locales cerrados asociada a la utilización todavía generalizada de combustibles de biomasa causa la muerte de casi un millón de niños al año, principalmente por infecciones respiratorias agudas. Por su parte, un informe del Ministerio de Salud de la Nación advirtió que las enfermedades respiratorias tienen la mayor participación en la carga global fundamentalmente por el inmenso peso de la discapacidad remanente.
Y no sólo la piel y las vías respiratorias son las únicas víctimas del aire poluido, un estudio realizado en los Estados Unidos expuso la relación directa entre contaminación medioambiental y enfermedades de las arterias, demostrando que la polución puede acrecentar hasta en un 15% los niveles de arterioesclerosis en las arterias del cuello.
Las emisiones tóxicas que ingresan al organismo al entrar en contacto con el aire contaminado pueden ser además altamente cancerígenas. Una investigación llevada adelante por el Hospital Civil de Padua (Italia), comprobó que en las áreas urbanas la contaminación atmosférica es responsable de entre un 5 y un 10% de casos de cáncer de pulmón. Por otra parte, las dioxinas y otras emisiones de metales pesados pueden provocar casos de trastornos neurológicos de desarrollo. Las toxinas provenientes de la quema indiscriminada de residuos domésticos e industriales son sustancias altamente tóxicas y causantes de una variedad de problemas a la salud. Entre los contaminantes tóxicos se encuentran además  metales pesados tales como plomo, cadmio y mercurio, gases de efecto invernadero, gases ácidos y partículas ultra finas.
En proporción a su tamaño y población, Europa ha sido uno de los mayores responsables de la contaminación atmosférica global. Sin embargo, la Unión Europea decidió afrontar su responsabilidad de recortar la cantidad de gases dañinos que emite. Desde hace más de una década ha establecido una serie de objetivos para reducir las emisiones de contaminantes y obtenido bastantes progresos. Con el desarrollo de nuevas tecnologías, generando nuevas leyes y creando conciencia ciudadana, se ha podido reducir notablemente la polución de muchísimas ciudades. Como ejemplo podemos citar el uso obligatorio de convertidores catalíticos en los automóviles, el cierre de algunas ciudades al tráfico en determinados días de la semana y el uso de medios públicos de transporte más respetuoso con el ambiente, como el tren o las vías navegables.
El agua y el aire son elementos con los cuales tenemos absoluta dependencia y están estrechamente ligados a nuestra salud y calidad de vida, si en breve no contamos con iniciativas contundentes y precisas por parte de nuestros Estados, Latinoamérica se encaminará a un callejón sin salida, ya que ante la falta de recursos y tecnologías, nuestras chances están puestas en la prevención y preservación.

Audición en riesgo

Un tipo de contaminación a la que los habitantes de las grandes ciudades estamos constantemente expuestos, sin que casi podamos evitarlo, es la polución sonora, causante de serios daños a la salud.
Solo el intenso ruido que diariamente provoca el tráfico de vehículos es responsable de muchas de las lesiones auditivas.
Para los parámetros de la OMS, se consideran molestos los sonidos que se encuentran por encima de los 70 dB, y dañinos si superan los 90 dB. Como consecuencia de esta exposición, en Hyderabad, una populosa ciudad hindú, tres de cada cuatro agentes de tráfico (el 74%) sufren pérdida de audición permanente. Un estudio llevado a cabo por la Sociedad de Asistencia a Discapacitados Auditivos de India expuso que después de más de cuatro horas de trabajo en ese estrepitoso tráfico la probabilidad de sufrir una pérdida de audición es del 100%.
La Ciudad de Buenos Aires, con un mejor planeamiento urbano que las ciudades hindúes, se encuentra apenas por debajo del ejemplo antes citado. El año pasado, el periódico La Nación dio a conocer un informe donde se expusieron los altos índices de contaminación sonora en barrios como microcentro y zonas de Barracas, Monserrat, Constitución y el cruce de Av. Santa Fe y Pueyrredón, con mediciones que variaron entre los 65 a 80 decibeles (dB).
El Plan Urbano Ambiental realizado por el Centro de Estudios Avanzados de la Universidad de Buenos Aires realizó un informe donde se especificó que la ciudad es cada vez más ruidosa. “Tras cuatro años de mediciones, se comprobó que en los últimos 27 años el nivel de ruido creció un 70%; el tránsito vehicular es el causante del 80% de la polución sonora”. Este crecimiento se debería a los cambios en la vida urbana, como la prolongación de la jornada laboral y la actividad nocturna, y la expansión del parque automotor en un 400%.
La exposición a niveles de ruido intenso, da lugar a pérdidas de audición, que si bien en un principio son recuperables cuando el ruido cesa, con el tiempo pueden llegar a hacerse irreversibles, convirtiéndose en sordera. Este tipo de sordera es llamada “de percepción y simétrica”, afectando ambos oídos con idéntica intensidad.
De todos modos, el daño auditivo no es el único efecto adverso provocado por la contaminación sonora. Los efectos no auditivos presentan un amplio rango de afecciones, bastan 50 a 60 dB para que existan enfermedades asociadas al estímulo sonoro. Superando los 95 dB podemos encontrar:

  • Afecciones en el riego cerebral.
  • Alteraciones en la coordinación del sistema nervioso central.
  • Alteraciones en el proceso digestivo.
  • Cólicos y trastornos intestinales.
  • Aumento de la tensión muscular y presión arterial.
  • Efectos en la memoria.
  • Efectos en la atención.
  • Efectos en el embarazo que perjudican la tolerancia del bebé a los ruidos.
  • Perturbaciones en la capacidad de escuchar y retraso en aprendizaje de la lectura.
  • Dificultades en la comunicación verbal, favoreciendo el aislamiento, la poca sociabilidad y además aumenta el riesgo de sufrir estrés.

Conocer estos riesgos es fundamental para poder generar un cambio. La ciudad de Buenos Aires cuenta con leyes y organismos de denuncia y control de ruidos molestos, sólo resta que los habitantes sean informados acerca de las serias consecuencias de convivir con los ruidos dañinos y se comprometan efectuando las denuncias pertinentes. Por su parte, las autoridades públicas deberán intervenir creando las disposiciones necesarias para reducir los crecientes índices de contaminación sonora.

El daño ocular

La irritación ocular y el Síndrome del Ojo Seco afectan a una gran parte de la población en las ciudades más desarrolladas. El Síndrome de Ojo Seco es la más común de las afecciones oculares, modificando el rendimiento de aproximadamente un 20% de la comunidad.
Ambas dolencias tienen múltiples orígenes, pero se ha comprobado que uno de los causantes de mayor incidencia es el daño ambiental.
Estas molestias ocurren como respuesta de los ojos al entrar en contacto con una situación o agente irritante: los ojos se enrojecen y/o lagrimean, ocasionando además sensación de quemazón o escozor.
Otro causante muy ligado a la vida de la ciudad es la alta exposición a computadoras, televisión, manejo de automóviles, ambientes cerrados, calefacción y aire acondicionado. La sobre-exposición a la computadora puede causar, por ejemplo, el llamado Síndrome de la Pantalla de Visualización, cuyos síntomas son visión doble o borrosa, fatiga ocular, fotofobia, lagrimeo, sequedad, ojos rojos, pesadez ocular,
Otra amenaza para la vista es la conjuntivitis, la enfermedad de los ojos más común en las granes ciudades, ocasionada por el ozono, uno de los principales contaminantes ambientales.
Especialistas de todo el mundo recomiendan alterar los tiempos de trabajo con computadoras realizando ejercicios de gimnasia ocular (como los sencillos ejercicios de Gimnasia Bates) y relajación, como también mantener una dieta equilibrada rica en frutas y verduras, evitando los alimentos cárnicos y realizar ejercicios al aire libre. También es importante el aseo personal y evitar la automedicación con colirios, consultando siempre a especialistas.
Por otro lado, el paciente con Ojo Seco, al sufrir una condición crónica, debe tener en cuenta ciertas medidas terapéuticas para facilitar el tratamiento y atenuar su sintomatología. Para ello es indispensable estar en contacto con ambientes donde el aire sea: limpio, húmedo y quieto.

Accidentes y discapacidad motriz

Estadísticas realizadas periódicamente en nuestro país aseguran que cada año alrededor de 15.000 personas adquieren discapacidad debido a accidentes de tránsito. La mayoría de los casos ocurren en las ciudades de Buenos Aires, C.A.B.A., Córdoba, Santa Fe y Mendoza, las mayores del país.
En Ciudades como México DF y La Paz (Bolivia), los accidentes de tránsito son la primera causa de discapacidad en jóvenes de entre 18 y 25 años.
La asociación civil “Luchemos por la vida” asegura que “los más vulnerables en la vía pública son los peatones; generalmente abandonados a su propia suerte. En las grandes ciudades representan una parte importante del total de muertos en accidentes de tránsito y, en nuestro país, el 44%. Sin embargo, se les presta poca atención y, si es que se tienen en cuenta, la visión se focaliza más en su comportamiento que en la negligencia de los conductores”.
Pero estos patrones no se originan sin causa aparente. Investigaciones viales informaron que la ineficacia de los controles de tránsito en la Ciudad de Buenos Aires desnudó graves irregularidades y desproporciones entre las infracciones cometidas y las actas labradas. La vergonzosa cifra reveló un promedio de 1 acta de infracción efectuada por cada 12.000 infracciones graves cometidas.
Otra causante de accidentes vinculada al ritmo de las ciudades es la falta de descanso y el estrés. Un claro ejemplo de ello es el creciente índice de accidentes provocados por colectivos urbanos. La presión sobre los choferes por el cumplimiento de horarios y los contratiempos propios del tráfico generan un cóctel de tensión que en muchos casos desemboca en infracciones y malas decisiones al volante. Además, el Ministerio de Trabajo de la Provincia de Buenos Aires reveló que el 40% de los choferes de colectivos de media y larga distancia no cumple con el descanso que exige la ley.
La falta de descanso, la presión por conservar el puesto de trabajo, las malas condiciones laborales, el acoso laboral o mobbing, las dificultades por llegar a tiempo y regresar temprano a los hogares, pueden jugar malas pasadas no sólo al conducir un vehículo, sino al manipular herramientas o materiales peligrosos.
Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT) el 80% de los decesos por accidentes laborales podría evitarse con el simple procedimiento de respetar las normas de higiene y seguridad propias de cada actividad. En Argentina, 2.000 personas mueren cada año, producto de la siniestralidad laboral y más de 40.000 se discapacitan en distinto grado.
En países como España, la mitad de las muertes en accidentes laborales están asociadas con accidentes viales, ya que suceden en el trayecto hacia el trabajo o de regreso a las casas. En un informe especial, el periódico vasco Eroski Consumer, comunicó que “en las grandes ciudades el lugar de trabajo está generalmente bastante distanciado del domicilio de los trabajadores, como atestiguan cada mañana las colas kilométricas de vehículos en las principales vías de entrada y salida. Teniendo en cuenta esta circunstancia, así como el aumento de puestos de trabajo en polígonos industriales, no resulta extraño que el número de accidentes que sufren los trabajadores mientras se desplazan al trabajo vaya en aumento”.
Una vez más, el “estilo de vida” elegido o adoptado a la fuerza por falta de políticas de desarrollo en las pequeñas localidades empuja a millones de personas hacia situaciones de riesgo y vulnerabilidad.

Salud mental

Y si tenemos en cuenta que el estrés y la desatención son uno de los principales factores desencadenantes de accidentes viales y laborales, ¿en qué medida las angustias y vértigos vividos en las grandes ciudades puede afectar también la salud psíquica de la población?
Actualmente se estima que el estrés podría ser el responsable de la mitad de las enfermedades, como también empeorar los síntomas de muchas dolencias. Según un estudio del Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires, “la mitad de las personas atendidas en consultorios externos de los centros de asistencia pública porteños y bonaerenses presentaron diversos cuadros de ansiedad y depresión, originados por las tensiones cotidianas”.
El complejo marco donde la vida solitaria o anónima, los problemas de comunicación, la dificultad de hallar grupos de pertenencia y contención, la sensación de falta de poder y las presiones relacionadas con la subsistencia o la competencia, provoca que los residentes de las grandes ciudades estén expuestos a lo que los especialistas denominan “Síndrome del Estrés Urbano (SEU) o de la ciudad enferma que combina una serie de trastornos físicos, químicos, biológicos, de seguridad y psico-sociales”. Según un informe especial del portal Ambiente Ecológico, “este fenómeno afecta todos los aspectos de la vida cotidiana, desde las relaciones interpersonales hasta la alteración de las funciones digestivas, respiratorias, urinarias, osteo-musculares y sexuales”.
Durante 2009 la Universidad de Tel Aviv, Israel, desarrolló una amplia investigación sobre más de 300.000 adolescentes donde pudieron comprobar que las exigencias de la vida urbana amplía notablemente el riesgo de esquizofrenia en individuos con predisposición genética. Los especialistas basaron su estudio buscando factores responsables de la asociación entre la residencia en ciudades y el aumento de la frecuencia de esquizofrenia, y dieron con distintos factores de influencia e interacción entre cierta “vulnerabilidad genética y el ambiente urbano y su influencia en el deterioro del funcionamiento cognitivo y social premórbido, con riesgo de esquizofrenia (…). El efecto del aumento de la densidad poblacional fue mayor para los individuos vulnerables en comparación con aquellos que no lo eran y su riesgo diferencial fue 10 veces superior. Los resultados permiten afirmar que el efecto del aumento de la densidad poblacional respecto del riesgo de esquizofrenia es especialmente relevante para los adolescentes con un funcionamiento social y cognitivo inadecuado”.
La revista argentina de Neurociencias “Descubriendo el cuerpo y la mente” publicó el año pasado un informe donde también sumó aportes al riesgo que sufre la salud mental de las personas que viven en las grandes urbes: “Aunque cada vez más gente elige vivir en ciudades, estos ambientes de hormigón gris y automóviles ruidosos, tienen una gran influencia nociva en la salud mental y en la forma de pensar de las personas (…) Cuando se camina por una ciudad especialmente en la zona céntrica de la misma, la unidad cuerpo cerebro mente (UCCM), debe procesar infinidad de estímulos potencialmente amenazantes vinculados con el tránsito y la vida urbana en sí misma. El procesamiento de esta gran cantidad de información tiende a agotarnos pues afecta uno de los puntos más débiles de nuestro cerebro, la capacidad de poder concentrar nuestra atención”, afirmaron los especialistas locales.
También existen estudios que respaldan la estrecha relación entre el TDAH y el estilo de vida urbano. “Nuestro mundo moderno está privando a los niños de desempeñar ocupaciones que son esenciales para su desarrollo físico, intelectual y emocional. Las prisas, la desestructuración de la familia, la falta de espacios verdes y la inseguridad de las calles son algunos de los factores que limitan la participación en actividades básicas para el desarrollo como son jugar al aire libre, experimentar con el entorno y descubrir el mundo de modo intuitivo”, afirma Isabelle Beaudry, terapista ocupacional pediátrica, referente internacional en el abordaje de niños con TDAH.
Por su parte, el destacado especialista mexicano en medicina ambiental y otorrinolaringología, Javier Hernández Covarrubias asegura que “el déficit de atención y la hiperactividad ha aumentado un 400% en los últimos 20 años… esto se debe a la susceptibilidad genética y a la influencia del medio ambiente que está muy contaminado”. Se ha comprobado que en zonas muy afectadas por la contaminación, como la cuenca del Río de la Plata, los puertos mercantiles, polos fabriles, etc., el incremento de los niveles de plomo en la sangre eleva la incidencia de TDAH. “Una investigación reciente sugiere que el plomo podría desempeñar un papel en el desarrollo del trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).
Se cree que los genes son los responsables de hasta el 70% de los casos de TDAH en los niños”, afirma un artículo de “Association for Psychological Science”, de los Estados Unidos.
Otro factor a tener en cuenta es la depresión, la segunda causa de discapacidad mundial para el año 2020, según la organización Mundial de la Salud. Debido a la vida más estresante y la falta de comunicación, las tasas de depresión también son mayores en las zonas urbanas en comparación a lo que sucede en comunidades pequeñas con mayor contención familiar y social.

Repensar la ciudad

En distintas partes del planeta, organizaciones, redes comunitarias, arquitectos, sociólogos, urbanistas y referentes sociales se encuentran repensando el concepto de ciudad y construyendo alternativas para un cambio gradual y sostenible.
Las posibles soluciones pasan por una apuesta hacia un nuevo modelo de desarrollo equilibrado y fraternal, con igualdad de oportunidades, acceso al conocimiento y respeto por ambiente.
Para la Coalición Internacional del Hábitat (Habitat International Coalition, HIC), una alianza global que reúne a más de 400 organizaciones con el fin de reconocer, defender e implementar el derecho de todo ser humano a un lugar seguro para vivir en paz y dignidad, y la defensa de los derechos humanos de las personas sin hogar, pobres y que viven en condiciones inadecuadas, es necesario repensar la ciudad desde la gente.
En un artículo publicado en el portal de la HIC, donde se difunde el documento de cierre de la Asamblea Mundial de Pobladores del año 2000, se advierte que para provocar un cambio sostenible es necesario transformar los actuales conglomerados urbanos en ciudades democráticas, educadoras, incluyentes y habitables (sustentable, productiva y segura): “Las poblaciones se urbanizan hasta alcanzar un 70% de la población total en algunos países. Este fenómeno se acompaña de una fragmentación urbana, exclusión y segregación (…) Cuando los pobladores hablan de ciudad democrática, no se trata solamente de una ciudad donde existen gobernantes democráticamente electos, sino más bien de una ciudad donde existen la solidaridad, la confianza, la reciprocidad, la equidad, el sentido de la vida comunitaria y finalmente la autónoma de las organizaciones sociales (…) Las propuestas organizativas para la ciudad educadora giran en torno a impulsar en las organizaciones sociales la realización de eventos culturales, actividades sociales y de esparcimiento, rescatando las tradiciones barriales a fin de valorar y cuidar la historia y el entorno (…) Para la construcción de una ciudad incluyente, los pobladores defienden también los valores de solidaridad, equidad y unidad. Para una ciudad habitable, sustentable, productiva y segura, los pobladores promueven nuevos valores humanos y una ética popular distinta de la ética liberal dominante. También es hacer conciencia de que la ciudad segura no puede basarse en la discriminación de ningún tipo”.
En su artículo “Biodiversidad urbana contra la ciudad indiferente”, el arquitecto Carlos Hernández Pezzi, Presidente Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España afirma que “compartir la ciudad es disponer de accesos iguales, igual movilidad, equilibrados beneficios de renta y las mismas facilidades de formación, empleo, salud, alojamiento y cuidado. La ciudad crece en todos estos recintos de igualdad y en otros tantos de bloqueo, desequilibrio e intolerancia. La forma de conseguir que la ciudad se construya de forma duradera por una ciudadanía responsable es abrir sus vasos comunicantes y establecer flujos de doble dirección entre todos sus grupos de habitar, de vivir y de pensar, para que todos puedan conocer, fluir y gozar del patrimonio que la historia ha otorgado al espacio de emancipación de la humanidad que son las urbes contemporáneas”.
Muchos especialistas aseguran que a la par de un nuevo concepto de educación ciudadana, es necesario ir descentralizando las ciudades, apostando al desarrollo sustentable de pequeñas comunidades, proyectos comunitarios alternativos y autosuficientes y la creación de asentamientos urbanos autónomos y autosustentados, incorporando y adaptando el modelo de Kibutz de Israel.
Hace casi veinte años, en la Agenda 21 (expresión acuñada en la Cumbre de la Tierra de Río 92, para referirse al Plan de Acción que los Estados deberían llevar a cabo para transformar el modelo de desarrollo actual, basado en una explotación de los recursos naturales como si fuesen ilimitados y en un acceso desigual a sus beneficios), se trazaron perspectivas claras para afianzar los nuevos modelos de ciudades inclusivas y sustentables, entre ellas figuran:

  • Institucionalizar un criterio de participación sobre la base de un diálogo constante entre el sector público, sector privado y las comunidades.
  • Mejorar el medio ambiente urbano promoviendo la organización social y la conciencia sobre el medio ambiente mediante la participación de los servicios públicos necesarios, la dotación de infraestructura urbana, la mejora de los servicios públicos y la protección y rehabilitación de viejas edificaciones, recintos históricos y otros elementos culturales.
  • Fortalecer la capacidad de su órganos locales de gobierno a fin de encarar de manera eficaz los problemas ambientales que van unidos a un crecimiento urbano rápido, mediante criterios amplios de planificación en que se reconozcan las diversas necesidades de las ciudades y que se basen en prácticas ecológicamente racionales de urbanización.
  • Participación en redes de ciudades sustentables internacionales para intercambiar experiencias y movilizar apoyo técnico y financiero nacional e internacional.

Poco se ha hecho desde entonces desde los organismos de poder, pero mucho se ha avanzado desde la consolidación de los proyectos comunitarios. La conciencia de una transformación impostergable y la necesidad de una nueva geopolítica de la integración se robustecen ante la acelerada pérdida de la calidad de vida en las grandes ciudades.
En la tensión por recuperar los valores más nobles e inclusivos de nuestra humanidad y delinear las nuevas políticas de desarrollo se abrirá el escenario para superar un no-proyecto de ciudad que es a la vez modelo discapacitante de cuerpos, mentalidades y sueños.

Luis Eduardo Martínez
martinez_luiseduardo@yahoo.com.ar

Fuentes:

  • Universidad de Extremadura, Informe sobre Polución Sonora.
  • Ambienten Ecológico.
  • Alejandro Fabio Della Sala / El destino de las grandes ciudades.
  • Carlos Hernández Pezzi / Biodiversidad urbana contra la ciudad indiferente.
  • Los edificios enfermos / Revista Autosuficiencia Económica.
  • Mujer.terra.es
  • No a la incineración.org
  • Unión Europea http://ec.europa. eu
  • Comisión Nacional de Medio Ambiente (Chile).
  • Prevenir la ceguera/blog
  • Accidentes de Trabajo que Generan Discapacidad y Como Prevenirlos/ Ministerio del Trabajo y Promoción del Empleo de Perú
  • Los contextos urbanos dañan nuestros cerebros/ Revista “Descubriendo el cuerpo y la mente”/ Nro. 43.
  • Neticoop/Sistema urbanos, problemática ambiental y alternativas de desarrollos sustentables.

Okupas de categoría. ¿La ley pareja para todos?

Fuente:

http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-158946-2010-12-19.html

http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/subnotas/158946-51012-2010-12-19.html

El avance de empresas y clubes que toman y cercan terrenos, plazas y parques de le ciudad de Buenos Aires.

Los espacios son públicos, los ocupantes privados.

Por ventas a precio vil, concesiones infinitamente renovadas o por el simple expediente de alambrar, todo tipo de actores privados ocupa tierras y las “lotean” a su manera. La última moda es para estacionamientos.

Por Eduardo Videla.

Entre los pastizales, unos pibes se parapetan detrás de un muro. Cada tanto sacan el cuerpo, apuntan contra sus adversarios y luego corren a cubrirse de nuevo o en busca de otro objetivo. El baldío, escenario de la disputa, no forma parte del Parque Indoamericano ni de ningún otro terreno abandonado del sur de la ciudad, sino del lugar que alguna vez fue el Velódromo municipal, en el Parque Tres de Febrero. Un espacio público olvidado, con instalaciones en riesgo de derrumbe que, pese a eso, es explotado por una empresa privada para una competencia de paint ball, una batalla con balas de pintura.

El lugar puede ser un paradigma de los bosques de Palermo, capaz de demostrar que no sólo en el sur de la Ciudad de Buenos Aires se ocupan terrenos públicos en estado de abandono. Allí, varios clubes privados hacen uso de generosos espacios, algunos otorgados en venta durante la última dictadura, otros obtenidos mediante permisos de uso, renovados en democracia.

Algunas ocupaciones quedaron legalizadas, aunque su legitimidad sigue cuestionada. Otras usurpaciones de facto persisten, ante la vista gorda o complicidad de los mismos funcionarios que se escandalizan cuando familias sin techo acampan en un baldío. Como en el caso del Club Universitario Buenos Aires que, según denuncia la Asociación Amigos del Lago, corrió el alambrado de sus instalaciones y ganó terreno para que los fines de semana los socios puedan estacionar sus vehículos. O de la empresa Panter SRL, que se sigue atribuyendo el derecho de explotar los espacios bajo los arcos del ex Paseo de la Infanta –hoy Paseo Marcela Iglesias–, la mayoría vacíos o cerrados, junto al espacio abandonado de lo que debería ser la Plaza de la Shoá.

Muchos de los locales gastronómicos surgidos en el furor de los ’90, bajo los arcos ferroviarios, han desaparecido, pero una decena subsiste. Como el Guindado que, frente al Planetario, cierra con cintas un amplio sector del parque y se reserva como propio el espacio bajo los arcos vacíos para usarlo como estacionamiento. La actividad comercial se diversificó en el lugar: en otro de los arcos funciona un taller de artes gráficas. Inquietos por el trabajo de Página/12, los responsables del taller luego seguirán en un Peugeot 207 gris al auto en que el cronista y la reportera gráfica de este diario recorrieron el parque para hacer este informe.

Sobre la calle Belisario Roldán, sobre la mano izquierda, detrás de unos matorrales, se levantan las tribunas de hormigón del Velódromo. Esa estructura, escenario de competencias deportivas desde la década del ’50 y de los primeros festivales del rock argentino en los ’60, debe ser demolida, según dictaminó el Centro Argentino de Ingenieros, porque su deterioro es tal que se la considera irrecuperable.

Pese a eso, el predio sirve de base de operaciones para los camiones de la empresa Mantelectric, tiene un sector ocupado por la Comisaría 23ª de la Federal como playa policial para autos secuestrados y, dentro de la pista abandonada, la empresa TegBall explota la actividad en la que un grupo de amigos juega a eliminarse con armas de juguete y manchas de pintura. “Mínimo diez personas, a 50 pesos por cabeza y 15 la recarga de municiones”, explica un empleado.

El velódromo había sido concesionado por el ex intendente Carlos Grosso en bloque, junto al Golf y al Club Hípico. Las administraciones sucesivas anularon la concesión, pero los predios tuvieron destinos diferentes. Mientras el golf fue recuperado para la Ciudad, el velódromo quedó abandonado y el Hípico sigue en manos privadas.

En la vereda de enfrente, la Fuerza Aérea ocupa trece hectáreas, producto de una cesión por decreto de 1956, que venció hace 34 años. Allí, pese a eso, funciona el Comando de Operaciones Aéreas –aunque dentro del predio no se divisa ningún avión– y el Ministerio de Defensa construye un edificio, junto a dependencias del Servicio Meteorológico Nacional.

La recorrida de este diario siguió por la llamada Plaza de la Shoá, creada por ley de la Ciudad hace dos años, pero que sigue siendo un baldío tapiado sobre la avenida del Libertador con publicidad de la gestión de Mauricio Macri y alambrado en el otro extremo, sobre Freyre, entre las vías de los ferrocarriles Mitre y San Martín. Allí sigue teniendo presencia la empresa Panter SRL, responsable de la explotación del lugar cuando se produjo la muerte de la niña Marcela Iglesias, en 1996, cuando se desplomó sobre ella una escultura mal instalada. La mayoría de los arcos están vacíos, aunque todavía subsisten dos confiterías, BomFim y Crobar, “pese a que la actividad comercial en el lugar no está permitida por el Código de Planeamiento Urbano”, dice Osvaldo Guerrica Echevarría, titular de la Asociación de Amigos del Lago.

El abandono tiene otra cara en el edificio histórico conocido como el Lactario. En el siglo XIX, a poco de creado el Parque, los niños humildes de la ciudad iban allí a tomar la leche que se producía en el tambo que funcionaba en el lugar. Allí también es donde funcionó en 2000 la Casa Joven, administrada por la juventud del Partido Socialista.

Una historia de despojos

La mayor pérdida del espacio público en el Parque Tres de Febrero se dio durante la última dictadura. De las 400 hectáreas que tenía ese espacio verde diseñado por Carlos Thays, a fines del siglo XIX, hoy le quedan apenas 140 para el uso público. El resto pasó a la esfera privada. Es el caso del Club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires (GEBA) que, según el relevamiento realizado por los Amigos del Lago, “compró” 80 hectáreas a la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires cuando gobernaba el intendente de la dictadura Osvaldo Cacciatore. Después de beneficiarse con sucesivas renegociaciones, el club recibió la escritura de manos del ex intendente Carlos Grosso.

Otro de los beneficiados fue el Automóvil Club Argentino, que en 1982 le compró a la ciudad tres hectáreas donde tiene su escuela de conducción. El predio se escrituró en la gestión de Aníbal Ibarra. También en 1978 la intendencia de facto entregó tres hectáreas a la Asociación Argentino- Japonesa por 20 años. Después de usufructuar del lugar sin permiso durante 17 años, la entidad recibió este año una nueva concesión para explotar el espacio, por otras dos décadas.

Durante la presidencia de Carlos Menem, el parque perdió otras 3,5 hectáreas, que fueron donadas a la comunidad islámica. Al menos no se puede reprochar ilegalidad en este caso, ya que la ley fue aprobada por las dos cámaras del Congreso. Muy distinto es lo que ocurrió con el predio ferial, también perteneciente al parque, que ese mismo gobierno le vendió a la Sociedad Rural en 1992, pero por un decreto firmado por Carlos Menem y Domingo Cavallo. El monto de 30 millones de dólares-pesos en que fue enajenado ese inmueble de aproximadamente 11 hectáreas fue considerado “precio vil” por el fiscal José María Campagnoli, a cargo de la investigación penal del hecho. Para colmo, la Sociedad nunca terminó de pagar esa suma y en 2004 concesionó la explotación del predio a una empresa, La Rural SA, que hoy explota el empresario Francisco de Narváez. En ese predio no sólo se llevan a cabo ferias y exposiciones sino fiestas y bailes de cuestionable habilitación. Por esa venta fraudulenta esta procesado el ex ministro Cavallo.

En 2002, durante la presidencia de Eduardo Duhalde, el Onabe le vendió al Vilas Club 4,5 hectáreas a razón de 100 pesos el metro cuadrado. La denuncia penal, presentada en julio de 2006, está en trámite en una fiscalía de instrucción.

La entrega de patrimonio no involucra sólo a espacios verdes. En 2007 –denuncian los Amigos del Lago–, el entonces jefe de Gobierno, Jorge Telerman, le entregó a la empresa Hipódromo Argentino de Palermo SA el edificio de la playa de estacionamiento cubierta ubicada sobre la avenida Dorrego, a título gratuito, por cinco años “para uso exclusivo de los concurrentes a las máquinas tragamonedas” que funcionan en el salón de juego. “Macri derogó el decreto pero no hizo nada para recuperar la playa de estacionamiento, que también está dentro del terreno del parque”, advierte Guerrica Echevarría.

Entre tantos avances privados sobre el espacio público, los Amigos del Lago lograron en los últimos meses la recuperación de casi nueve hectáreas. “Mediante denuncias en fiscalías de instrucción y contravencionales, notas y reuniones con funcionarios, el Ministerio de Espacio Público recuperó casi dos hectáreas de la Plaza Haití, una hectárea que había sido usurpada por el Club Alemán de Equitación y en los últimos días, una hectárea y media que había ocupado el club GEBA y media hectárea usurpada por el Lawn Tennis Club”, puso como ejemplo Guerrica Echevarría.

Los vecinos, sin embargo, sostienen que esos resultados parciales no logran revertir la situación de deterioro y abandono, “que sólo puede remediarse con la designación de un director del parque por concurso, la creación de un consejo asesor y la elaboración de un Plan de Manejo para el parque”, dice Guerrica Echeverría. Esas figuras habían sido creadas por ley, con voto unánime de los legisladores, pero Macri vetó la norma a comienzos de su gestión, en 2008.

Con veinte años de lucha por la recuperación del parque, la asociación propone que los espacios “sean recuperados para el uso público, con actividades recreativas, deportivas y culturales, tanto debajo de los arcos como en los espacios abiertos recuperados”, explica Carlos Liut, vicepresidente de la asociación.

Es la única forma –sostienen– de que el espacio no quede en manos de usurpadores, cuya única necesidad, por lo que se vio, es la de obtener ganancias comerciales.

Los ocupas de Kansas.

Hay en el Parque Tres de Febrero ocupaciones del espacio público que vienen acompañadas de construcciones que no son precisamente precarias. Es el caso del lujoso restaurante Kansas, edificado sin permiso en un predio del Hipódromo de Palermo, que pertenece a Lotería Nacional pero está en jurisdicción del Parque Tres de Febrero. Ese espacio, junto al edificio Tattersall, fue concesionado en 1994 a la Asociación de Fomento Equino, que a su vez lo subcontrató con la empresa Tattersall de Palermo SA. Esta compañía fue la que a su vez entregó en subconcesión un lugar para la construcción de un restaurante de lujo a la empresa Bistró. Para construir el Kansas, en 2001, esa empresa demolió un edificio histórico, el Museo de Hipología. El restaurant funcionó sin permiso desde 2004 hasta el año pasado, cuando el cuestionado ex director de Habilitaciones, Martín Farrell, le concedió el permiso. La concesión de ese espacio y la habilitación del restaurante dieron pie a dos causas judiciales en las que están imputados ex directores de Lotería Nacional, los concesionarios del edificio y el ex director Farell. En el salón del fiestas del Tattersall suele organizar fiestas y eventos la empresaria Bárbara Diez, esposa del jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta.