Archivo de la categoría: Periodismo

Inquebrantables | El Cohete a la Luna

Fuente original y artículo completo: Inquebrantables | El Cohete a la Luna

La dignidad es una virtud discreta como el aire: sólo se repara en ella cuando se la pierde.

¿Se acuerdan de la dignidad? Me refiero a una virtud a la cual, hasta no hace tanto, se le concedía importancia. Tanta que, en el lamentable caso de su ausencia, había que preocuparse por fingir que se la poseía. “Quítenle el delantal al obispo, el sombrero y su lazo al alguacil; ¿qué serían ellos, de este modo? Hombres. Simples hombres. La dignidad, y hasta la santidad, a menudo dependen más de la chaqueta y la pechera de lo que alguna gente imagina”, escribió Charles Dickens en Oliver Twist.

Continuar leyendo en https://www.elcohetealaluna.com/inquebrantables/ .

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Islandia sí rescató a la banca

Artículo original: https://elfaro.is/2018/04/07/islandia-si-rescato-a-la-banca/

Un extenso y detallado escrito en el que se explica que la idea que se tiene sobre Islandia y su relación con la banca durante la crisis de 2008 es un mito muy bien construido por políticos, grupos económicos y medios.

Resulta interesante una lectura como esta desde un país como el mío, Argentina, que ha vivido (y aparentemente lo vivirá de nuevo) una tremenda crisis económica 7 años antes que la islandesa. Ese conjunto de paralelismos y diferencias, esos manejos de algunos políticos, grupos económicos y medios nos permite ver un posible hilo conductor entre la gran cantidad de crisis económicas en diversos países y tiempos.

Al leer sobre los métodos usados por determinados medios para imponer sus posiciones por sobre la veracidad, uno no puede dejar de pensar en el grupo periodístico Clarín de Argentina, O Globo de Brasil, Televisa de México o tantos otros.

La burbuja económica previa a la crisis nos resuena al “deme dos” de la ilusoria bonanza durante la última dictadura cívico-militar, o a la compra de artículos de lujo durante la primera presidencia de Carlos Menem.

La fanfarronería con la que el presidente islandés les daba clases de economía a otros países antes de la crisis, nos recuerda al enorme ego con el que los militares, Menem (y su ministro de economía, Domingo Cavallo) o el actual presidente Mauricio Macri, desplegaban y despliegan sus enseñanzas de cómo se debe llevar adelante la economía de un país.

Y como frutilla del postre, un Milton Friedman alabando las medidas neoliberales del gobierno islandés, como él mismo y otros de su calaña alababan las medidas económicas de ciertos gobiernos argentinos.

Es algo triste y asqueante el ver tanta similitudes (y repeticiones) en estas historias económicas.

Recomendable.

El Faro de Reykjavík

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Èric Lluent, periodista (Barcelona, 1986)

El texto que se publica a continuación formaba parte de un libro inédito que finalmente no ha visto la luz. Debido al interés que suscita esta cuestión y los mitos que se han generado en torno a ella, el autor desea compartir este trabajo de años de forma altruista.

“La solución de Islandia para salir de la crisis: ni un céntimo para los bancos”, “Islandia rechaza en referéndum pagar por los errores de sus bancos” o “Islandia camina hacia el 2% de paro tras dejar caer a sus bancos” son algunos de los titulares que desde 2008 se han difundido en los medios de comunicación españoles y que han determinado de forma decisiva la opinión de una audiencia muy diversa que busca algún referente al que aferrarse en tiempos social, política y económicamente convulsos. Uno de los aspectos más curiosos del mito islandés es que…

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“El acceso al conocimiento científico es un derecho humano” | Ciencia | EL PAÍS

Fuente original: “El acceso al conocimiento científico es un derecho humano” | Ciencia | EL PAÍS

El activista canadiense John Willinsky propone un modelo editorial compatible con la ciencia abierta.

Todos los días crece el conocimiento científico. En las próximas 24 horas se publicarán cientos de estudios con los descubrimientos más recientes, pero la mitad quedarán recogidos en revistas académicas que solo se distribuyen a los centros de investigación capaces de pagar suscripciones millonarias. Cabe preguntar por qué una ciencia que depende en gran parte de la financiación pública no facilita todos sus resultados a la ciudadanía. El educador, autor, activista y catedrático de la Universidad de Stanford John Willinsky (Toronto, 1950) lleva dos décadas de cruzada por el acceso libre y universal a la información científica. Asegura que esta visión, la de la ciencia abierta, ya es posible en la era digital. Y, sin embargo, sus esfuerzos se han visto frustrados por el celo con el que las editoriales académicas se aferran a su arcaico modelo de publicación.

“El acceso al conocimiento es un derecho humano”, dice Willinsky durante una visita al Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC en Madrid. Habla pensando en los investigadores que no están afiliados a una buena biblioteca universitaria —como muchos del Sur global—, en los estudiantes y en los periodistas, pero también incluye al público y a profesionales de todas las disciplinas: “Hay astrónomos aficionados con un telescopio en el jardín, que quieren aprender sobre los últimos avances en astronomía, y hay médicos en la clínica, que no están seguros de un diagnóstico y necesitan más información”. Para él, la ciencia “podría tener un papel mucho más amplio” en la sociedad del que tiene ahora.

El pilar sobre el que se sostiene la ciencia abierta es la publicación de las investigaciones científicas bajo el modelo open access, es decir, de lectura gratuita. “Antes de internet esto no se cuestionaba. No íbamos a repartir revistas científicas en los autobuses”, bromea el autor. Pero ahora que sí es posible, sigue sin ser lo más habitual: “Los investigadores envían y revisan artículos sin cobrar, reciben un estipendio simbólico por editar. Las editoriales acaban en una posición muy ventajosa, porque invierten muy poco dinero y acaban siendo las dueñas de la propiedad intelectual. Esa es una de las mayores preocupaciones”, lamenta.

Aprovechando su monopolio en la diseminación del conocimiento, estas editoriales académicas cobran suscripciones cada vez mayores por sus revistas. Los centros de investigación, que necesitan acceso a los últimos estudios para trabajar, pagan. De acuerdo con su última memoria anual, el CSIC gasta en torno a nueve millones de euros al año en la adquisición de información científica. Pero el mercado está cambiando, dice Willinsky. El año pasado, las universidades alemanas no renovaron su contrato con Reed-Elsevier, la mayor editorial de revistas científicas del mundo, en protesta por los precios abusivos. Este mes, el consorcio de universidades francesas ha hecho lo mismo con Springer-Nature, que publica una de las dos revistas científicas más prestigiosas del mundo. El éxito de la web pirata Sci-Hub, que permite descargar cualquier artículo de investigación gratis, demuestra la demanda global por la ciencia abierta.

“Las expectativas públicas son importantísimas para este proceso”, opina Willinsky. “Sci-Hub es un parásito [de la industria editorial], pero también es una ilustración preciosa de lo que quiere la gente. Estamos viendo una serie de señales y prodigios que las editoriales también están percibiendo”, explica. Ahora, el 50% de las publicaciones científicas son open access, aunque la distribución es muy heterogénea en cuanto a la geografía, las disciplinas y el prestigio de estas revistas. Según el investigador canadiense, el éxito de la ciencia abierta “ya es inevitable”. “Hace 15 años, las editoriales decían ‘estáis locos, vais a acabar con las publicaciones’. Ahora nadie está en contra del open access. Cuando Elsevier alardeaba de que es la segunda editorial con más revistas de lectura gratuita, yo me lo tomé como una señal del cambio”, recuerda.

La única forma sostenible de lograr una ciencia abierta global, según Willinsky, es pagar por adelantado, con los mismos fondos —ya sean públicos o privados— que ahora se gastan en suscripciones. “Queremos publicaciones profesionales”, señala. “Pero el precio es una gran preocupación. Si tenemos menos investigaciones, aunque sean abiertas, no hemos avanzado”.

Las editoriales académicas tienen un negocio redondo, con beneficios que oscilan entre el 30% y 40% para las más grandes, pero no obstante ofrecen un servicio útil: coordinan el proceso de edición y se aseguran de archivar y diseminar la nueva información en formatos electrónicos optimizados para la búsqueda y lectura en web. Willinsky sonríe antes de añadir: “En 20 años, he visto muchos precios distintos. ¿Cuánto cuesta realmente producir un artículo de investigación científica?” En las ciencias biomédicas, el coste por publicar un artículo en open access es de unos 3.000 euros, que se pagan por adelantado. En algunas ciencias sociales es gratis. “El precio se basa en cuánto dinero asumen que tienes. Cobran lo que aguante el mercado”.

No obstante, Willinsky es optimista. Será cuestión de años o de décadas, pero el modelo puede funcionar porque ya hay un ejemplo de ello: el consorcio SCOAP3 reúne 3.000 bibliotecas e instituciones internacionales especializadas en física de partículas que han decidido juntar todos los fondos que gastaban en suscripciones académicas para destinarlo a los costes de la publicación en open access. Cada miembro paga en proporción a su contribución de artículos y los resultados los disfruta toda la sociedad. Las editoriales tienen el mismo dinero que tenían antes, aunque existe el riesgo de que algún centro decida no pagar durante un año de escasez. “Pero lo mismo podía ocurrir con las suscripciones”, razona Willinsky. “Nunca hubo garantías para la editorial”.

Cada vez son más los científicos que reconocen el valor de la ciencia abierta. Entre otros motivos más altruistas, destaca un elemento de vanidad, explica el catedrático canadiense: “Los artículos gratuitos llegan a más gente. Aumentan las visualizaciones y citaciones de sus artículos”. Solía haber una gran preocupación por el control de calidad, pero también ésta actitud ha cambiado gracias a revistas open access muy prestigiosas, como Scientific Reports, de Springer-Nature, y la familia de revistas PLoS. “El logro es ver que no solo estamos luchando porque la ciencia sea gratis, sino que estamos luchando por un principio que siempre ha sido parte de la ciencia: que el acceso y la transparencia contribuyen a la calidad. La ciencia funciona cuando es abierta, se basa en la circulación y la revisión de la información.” Y añade: “Si mantienes algo secreto, no tienes autoridad para decirte en posesión del conocimiento”.

La contradicción de la publicación – Cuaderno de Cultura Científica

Fuente original: La contradicción de la publicación – Cuaderno de Cultura Científica

La ciencia, como actividad, se basa en la publicación de sus resultados: en que los científicos hagan públicos los descubrimientos, reflexiones y datos, permitiendo así que otros científicos los conozcan y utilicen en sus propias reflexiones y experimentos. En el ámbito científico se lleva al extremo aquel viejo refrán de literatos que dice que escribir para el cajón es masturbación; en ciencia lo que no se ha publicado sencillamente no existe. Las reputaciones de quienes practican ciencia, su importancia y su influencia dependen de sus publicaciones; artículos, principalmente, aunque después también revisiones y libros de texto. Hacer ciencia incluye, por definición, hacer pública la ciencia.

Pero en los últimos tiempos dos factores han contribuido a deformar el sistema de publicación, retorciéndolo y haciendo que cada vez se aparte más de su función original dentro del método de la ciencia. Por una parte la práctica científica se ha burocratizado: al convertirse los estados en una parte clave de la financiación y el respaldo de la ciencia necesariamente su práctica se ha transformado. Las carreras científicas se han estandarizado; los sistemas para solicitar financiación se han convertido en estructuras burocráticas con sus plazos, sus instancias y sus currículos normalizados. Para que cualquier sistema burocrático funcione es necesario evaluar los resultados de las diferentes medidas tomadas; el rendimiento de los fondos invertidos, o la calidad y productividad de los científicos individuales.

Porque a la hora de dar plazas, o recursos, la burocracia exige baremos y la cantidad y calidad de los trabajos publicados se han convertido en las medidas clave del sistema científico. El número de ‘papers’ publicados y su impacto según diversos índices (número de citas, calidad de las revistas, etc) son ahora la llave para obtener plazas, laboratorios, becarios, proyectos; en suma, para progresar en ciencia. De ahí el famoso ‘publish or perish’ (publica o perece) que impulsa a los científicos en activo. Ya no la reputación o el gran descubrimiento: lo que hace falta es tener muchas publicaciones en revistas de impacto y un índice h cuanto mayor, mejor.

Simultáneamente a esto y en paralelo la publicación científica se ha convertido en un negocio multimillonario que proporciona pingües beneficios a un puñado de poderosas empresas. Gracias a la inteligencia empresarial de algunos y a la necesidad de vehículos de publicación que tiene la creciente masa de científicos en activo (sobre todo del sector público) han ido surgiendo decenas de miles de revistas especializadas en campos cada vez más recónditos con un modelo de negocio espectacular para cualquier editor: los autores no cobran por publicar (a veces pagan), los editores no cobran por editar (o reciben pagas ridículas) y universidades y centros de investigación están obligados a comprar las revistas resultantes al precio que les pongan (o a pagar la suscripción electrónica). Un verdadero chollo de negocio, respaldado además por una legislación de ‘propiedad’ intelectual excesiva que sesga el mercado hacia los intereses de las editoriales en cuestión.

Como consecuencia de estos dos factores se está produciendo una serie de deformaciones y monstruosidades que están afectando a la ciencia misma. Estamos viendo a científicos que cometen ‘piratería’ para dar a conocer su propio trabajo a otros científicos del ramo. Las universidades y centros de investigación dedican enormes sumas a pagar suscripciones, un dinero que no se puede dedicar a la propia investigación. La situación llega a tal punto que se han creado grandes depósitos ‘piratas’ de artículos que millones de científicos de todo el mundo usan como último recurso, además de proyectos de ciencia en abierto, con éxito creciente. Al mismo tiempo ha nacido y crecido una industria de revistas predatorias que se aprovechan de la enorme necesidad de publicar para cobrar a los científicos por hacerlo, aunque sea con ínfima calidad. Todo esto supone el desvío de ingentes cantidades de dinero público a bolsillos privados, con el agravante de que esos beneficios se basan no en dar a conocer los resultados de la ciencia, sino en limitar el acceso a sus publicación.

Hay indicaciones de que el sistema está sometido a tanta tensión que se está rompiendo. Sci-Hub es ahora tan grande que podría acabar por destruir el sistema de publicación ‘for profit’ y el cártel de las grandes editoriales; el problema de las revistas predatorias (también hay seminarios y simposios) está recibiendo más atención y se está dejando de considerar el simple número de publicaciones y firmas como criterio válido para científicos o proyectos. Los centros de investigación públicos, que ya han pagado por crear los resultados, están apostando por sistemas de distribución de estos resultados que no les cuesten aún más dinero. Todo lo cual son pasos en la buena dirección, que no serán suficientes mientras los sistemas de evaluación de calidad y productividad se sigan basando en criterios tan poco inteligentes como los actuales. Porque por definición ciencia es publicar, y es una contradicción intrínseca y un absurdo basar su medida en cualquier limitación de la publicación.

Sobre el autor: José Cervera (@Retiario) es periodista especializado en ciencia y tecnología y da clases de periodismo digital.

10 casos de manipulación fotográfica con fines políticos

Fuente original: 10 casos de manipulación fotográfica con fines políticos

Cada fotográfo es libre de editar y corregir errores de sus fotos, como mejorar los colores (ejemplo), algo que es muy necesario en situaciones de poca luz o condiciones adversas, pero el tema pasa al terreno de la polémica cuando las ediciones o manipulaciones se le realizan a fotografías periodísticas. Una foto no necesita ser brillantemente editada en Photoshop para lograr gran dramastimo, a veces solo basta con cortar la foto y presentar el punto de vista que le convenga al diario y/o político, para el ejemplo la siguiente foto, al medio la original, a la izquierda el lado crudo de la guerra y a la derecha su lado más humano. (ejemplo de foto cortada según los intereses políticos o mediáticos) Te presentamos luego el salto, 10 casos de manipulaciones fotográficas digitales con fines políticos…

Bush desde su campaña mentía [EDIT]

Este anuncio político para George W. Bush, cuando él aspiraba a la Presidencia, muestra un mar de soldados de fondo y en el público a un niño sosteniendo una bandera. Esta imagen fue manipulada digitalmente (clonado amateur) de la fotografía original (abajo). Luego de que se confirmara que la foto había sido retocada, la campaña de Bush dijo que el anuncio sería re-editado y enviando nuevamente a las estaciones de televisión. Edit: Gracias Pedro y El_Sexy por señalarnos en los comentarios el error en la redacción de este item. [Foto AP]

El humo siniestro

Esta polémica edición fue hecha por el fotográfo de Reuters Adnan Hajj, quien después de tomada la foto del Líbano luego de un ataque israelí, oscureció digitalmente el humo y ampliado (mal usando la herramienta clonar de PS) para darle un toque más dramático. Edición desde todo punto de vista innecesaria y que le costó su puesto en Reuters. [Foto original y modificada Adnan Hajj]

Las panorámica de los puños en alto

En la primera página del diario El Mundo en septiembre de 2009 presentó una foto de una reunión política. La polémica llegó días luego al descubrir que la falsa panorámica provenía de dos fotos de la agencia Reuters, que fueron (profesionalmente) fusionadas y presentadas como una única escena. [Fotos originales Reuters]

Desapareció la sangre del tiroteo

Este triste caso de manipulación fotográfica con tintes políticos se vió en el diario La Prensa de Honduras, quienes borraron digitalmente la sangre de un herido luego de un enfrentamiento con la policía hondureña. El joven Isis Obed Murillo posteriormente falleció y la foto original salió a la luz pública poniendo en evidencia la manipulación fotográfica. El diario días luego siguió sin aceptar la manipulación y solo se limitó a publicar que aquella foto había salido “distorsionada”. La foto no es apta para personas sensibles, si desea verla clic acá.

Unir 2 fotos dramáticas y logar una escena de película

Otro gran escandalo de manipulación fotográfica con tintes políticos lo protagonizó el fotógrafo Brian Walski del diario Los Angeles Times, quien tomó dos fotos a las afueras de Basora (Irak) donde se veía a un soldado británico custodiando a un grupo de personas, ambas imagenes fueron unidas para crear la negativa escena de un soldado impidiendo que un hombre con su hijo en brazos continuará su camino. Luego de destapado el escándalo Brian fue despedido del diario. [Fotos Brian Walski]

Reparando la lanzadera de misiles

El gobierno iraní en 2008 pretendía demostrar su capacidad bélica con el lanzamiento de 4 misiles, la foto que demostraba el acontecimiento le dio la vuelta al mundo. Días despues se comprobó que la misma era una manipulación fotografica por parte de un medio oficial iraní que luego reconoció que una de las lanzaderas de misiles había fallado y tuvieron que recurrir al Photoshop para corregirlo. [Foto Sepah News]

Un gabinete machista

Algunos parecen no entender que la mujer tiene hoy día participación en todos los escenarios, especialmente el político. En este aberrante caso vemos la foto original del entonces presidente israelí Shimon Peres junto con los miembros del Gabinete, foto que el diario israelí Yated Neeman digitalmente eliminó dos mujeres miembros del gabinete para que solo aparecieran varones. El diario (conocido por ser ultra-ortodoxo) nunca aceptó el montaje.

Nombrado Sir Fake

Algunas fotos falsas solo producen risas por lo amateur de la edición fotográfica. Un caso típico es el del político malasio Jeffrey Wong quien se presentó en diarios nacionales una foto suya siendo honrado por la reina de Inglaterra. El palacio de su alteza no demoró en salir a desmentir que dicho político hubiese recibido reconocimiento real alguno. La foto original y el fake para reír un rato.

Obama y el derrame petrolero

En la portada de ‘The Economist’ de el 19 de junio presenta a un Obama decepcionado y casi a punto de llorar con una plataforma petrolera al fondo.  Luego se descubrió que la foto (original de Larry Downing para Reuters) presentaba una escena similar pero no tan llamativa para una portada. Una directiva de Reuters (a diferencia de los anteriores casos) mediante comunicado aceptó que la foto estaba manipulada y ellos dieron el permiso, argumentando que la mujer que aparece junto a Obama no era conocida y podría “confundir a los lectores”.

¿Qué presidente camina primero?

El último caso y el que motivó este post viene por parte del diario egipcio Al Ahram que manipuló una foto de la reciente cumbre para resolver el conflicto israel-palestino y poner a Mubarak de primero (y no de último) al caminar dejando a Obama de segundo.

 

El hilo que recuerda el “Caso Nariyah” o cómo la manipulación puede promover una guerra – Público

Fuente original: http://www.publico.es/tremending/2018/04/18/el-hilo-que-recuerda-el-caso-nariyah-o-como-la-manipulacion-puede-promover-una-guerra/

El pasado sábado EEUU, Reino Unido y Francia bombardearon Siria en una ofensiva conjunta lanzada contra posiciones de Bashar al Asad como represalia por un supuesto ataque químico. El embajador de Rusia en Washington, Anatoli Antónov, advirtió que el ataque tendrá consecuencias.

A cuenta de esta noticia, el tuitero Larra ha recuperado la historia de Nariyah, una niña de Kuwait cuyo testimonio en las televisiones estadounidenses en 1990 contribuyó a convencer a la población de la necesidad de la intervención en Irak. La ‘Guerra del Golfo’ tuvo lugar y posteriormente una investigación periodística demostró que el testimonio era inventado y que la joven era hija del embajador kuwaití en Washington. Un recuerdo de cómo la manipulación puede promover una guerra.

 

Los envenenamientos Skripal y la continua difamación de Putin – CounterPunch

Fuente original, en inglés: The Skripal Poisonings and the Ongoing Vilification of Putin

Sergei Skripal y su hija fueron envenenados por un agente nervioso el 4 de marzo en un banco de un parque en Salisbury, Inglaterra.

Skripal había sido un doble agente ruso, un espía que entregó 300 nombres de espías rusos a la inteligencia británica de 1995 a 2004. Fue (no sorprendentemente) arrestado en Rusia en 2004 y sentenciado a trece años de prisión. Fue liberado en un intercambio de espías en 2010, se instaló en el Reino Unido y se convirtió en ciudadano británico.

No veo ninguna razón para juzgar su carácter moral, aunque algunos podrían reflejar que, en términos generales kantianos, lo que él hizo fue bastante malo. (Si somos precisos, en el mismo sentido que sería malo para un ciudadano británico convertirse en un agente doble para Rusia.) Los agentes dobles a menudo son castigados severamente; asi es el mundo.

Skripal no representaba una amenaza para el estado ruso. Hay al menos un informe que dice que intentó regresar a Rusia recientemente. Es difícil comprender por qué en este momento Moscú lo envenenaría a él y a su joven hija que lo vino a visitar desde Rusia con un agente nervioso (Novichok) creado en la URSS desde la década de 1970, pero posteriormente prohibido y destruido bajo supervisión internacional. ¿Cui bono? ¿Quién se beneficia de estas intoxicaciones?

En toda la indignación, expresada en Gran Bretaña y en otros lugares, sobre este ataque, encontramos un pequeño y muy valioso análisis. El Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, ha dicho: “Esto no tiene sentido. Esto no tiene nada que ver con nosotros”. El grupo de agentes nerviosos de grado militar llamado Novichok ha sido descrito en la literatura académica de tal manera que muchos actores diferentes podrían producirlo. Los rusos dicen que hace tiempo que destruyeron sus existencias y sugieren que la República Checa podría ser la fuente de la sustancia utilizada.

Pero este ataque (de alguien) contra Skripal y su hija de 33 años es muy útil para aquellos que quieren difamar a Vladimir Putin, del mismo modo que el uso de armas químicas en Siria en abril pasado (por alguien) fue útil para aquellos que querían difamar a Bashar Assad y justificar un ataque con misiles de Estados Unidos. ¿Has notado que vivimos en una era de desinformación constante, desinformación y “noticias falsas”?

Lo más irritante es que, una vez que estas relaciones causales no probadas son postuladas, aceptadas por los directores de noticias por cable, de modo que se conviertan en Verdad, el debate se centra únicamente en cómo deben responder los EE. UU. y sus aliados. ¿Por qué, los expertos preguntan, Trump no planteó el problema en su última conversación con Putin? ¿Por qué el líder del Partido Laborista británico, Jeremy Corbyn, es escéptico sobre el vínculo con Rusia, sugiriendo que el Novichok podría ser poseído por la mafia de Europa del Este? ¿Por qué no todos están a bordo de la conclusión obvia de que Rusia lo hizo?

Lo que significaría: Putin, no habiendo ninguna amenaza por parte de este ex espía o su inocente hija, ordenó su muerte, no porque lo amenazaran, sino para manifestar su profunda crueldad y maldad al mundo y su disposición a invitar cada vez más sanciones contra Rusia. No tiene mucho sentido.

Putin es ex KGB. Muy racional y tranquilo. Él sabe todo sobre agentes y agentes dobles. Dudo que sea moralmente crítico; él entiende por qué las personas hacen lo que hizo Skripal. Hizo un trato por la liberación del hombre hace ocho años. Su único motivo para matarlo en este momento sería castigar a Skripal por los pecados del pasado y advertir a los demás que nunca vendan secretos. Pero ¿por qué una persona tan racional buscaría la indignación global al utilizar un agente prohibido para intentar asesinar a un ciudadano británico y a su hija rusa, sin ninguna razón convincente?

Existen procesos legales internacionales para investigar los cargos de uso de armas químicas. Rusia ha pedido a Gran Bretaña que los observe, proporcionando pruebas, muestras, detalles. Insta a la adhesión a las normas establecidas por la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) para establecer los hechos. Pero Londres simplemente ha anunciado que sabe que Putin fue responsable de la situación de estos dos en ese banco del parque.

Así que la gran narrativa ahora incluye: las invasiones rusas de Georgia en 2008 y Ucrania en 2014 (de alguna manera convirtiéndose en el proceso en “adversarios” de los EE. UU.); supuestas “amenazas” contra los estados bálticos; múltiples asesinatos políticos; control dictatorial de la política, economía y medios rusos; la acumulación de miles de millones en riqueza ilícita. Sin mencionar su atrevida exposición de su desnudo cofre a su fandom, su judo, su caza, sus índices de aprobación molestamente altos.

No sé quién atacó a estos dos que ahora luchan por sus vidas en el hospital. Pero sé que la respuesta no significa nada bueno para Rusia o el mundo. Es solo otro breve capítulo en la nueva Guerra Fría, y como la vieja guerra, básicamente irracional. ¿Cuál es el motivo de Putin? Fareed Zakaria dice que está tratando de “socavar las democracias”, aunque por qué alguien querría hacer eso en principio me desconcierta. Putin no es el Joker de Heath Ledger en la película The Dark Knight Batman, solo está difundiendo el caos porque si.

Putin no está interesado en encabezar un movimiento europeo hacia nacionalismos aislacionistas, sino en frustrar los planes de expansión de la OTAN, que cualquier líder ruso racional querría hacer. Usar el extraño incidente de Skripal como justificación para una nueva confrontación tipo Guerra Fría es más que triste. Sin embargo, en una supuesta demostración de solidaridad con Gran Bretaña, que ha expulsado a los diplomáticos rusos en respuesta, Estados Unidos ha expulsado repentinamente a 60 diplomáticos rusos y cerrado el consulado ruso en Seattle. Trump, bajo constantes críticas por no criticar a Putin, y por no mencionar la intromisión electoral o el asunto Skripal en su reciente llamada telefónica, ha aprobado la medida sin comentar al respecto.

Si Trump planificó una mejor relación con Rusia para ser un sello distintivo de su presidencia, se ha visto obstaculizado por la insistencia de sus enemigos de que exprese la tradicional hostilidad instintiva. ¿Por qué, siguen preguntando, cuando critica a sus propios miembros del gabinete, nunca dice nada malo acerca de Putin? Y a partir de ahí, llegan a la conclusión de que los rusos tienen cosas sobre Trump y lo están chantajeando… para que no sean hostiles en el modo predeterminado.

Trump es un hombre ignorante, desinteresado por el mundo intelectualmente, incapaz de invertir tiempo en la lectura, desorientado sobre el contexto histórico de las crisis actuales. Parte de su persona candidata fue la oposición a las recientes guerras de EE. UU. (No tanto porque hayan matado a cientos de miles de personas, sino porque han sido costosas y no han logrado que los EE. UU. se lleven el petróleo). Pero él ama a los hombres de uniforme, se rodea de ellos, confía en ellos. Estos son hombres que crecieron durante la Guerra Fría y no pueden sacárselo de sus mentes. Niñeras que seguramente se ven (con McMaster) como un “imbécil”, “idiota”, “drogado”, “preescolar” ve que su tarea mínima es la responsabilidad de recordarle que Rusia es un adversario.

Y así, sin siquiera averiguar los hechos del incidente de Skripal, Washington expulsa a todos estos diplomáticos. Los expertos de TV aplauden: “absolutamente lo correcto, defender los valores occidentales”, etc., el sistema logra mantener, incluso fortalecer, la mentalidad rusófoba de la Guerra Fría. El incidente de Skripal fue una bendición para los críticos de Trump, que lo quieren con su mente infantil para abrazar esta mentalidad. Tenemos que apoyar a Theresa May en Gran Bretaña, le dijeron. Este fue el primer uso ofensivo de un agente nervioso en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, le dijeron; muy, muy serio. Un ataque ruso en el Reino Unido.

Quienquiera que administró ese agente desencadenó una ola de sanciones contra Rusia, que se sumó a las anteriores impuestas después del golpe de 2014 en Ucrania y la respuesta rusa. Rusia responderá proporcionalmente. Quienquiera que haya hecho esto obliga a Trump a endurecer una línea política contra Rusia. A medida que su presidencia se tambalea en los vientos del escándalo, es propenso a movimientos más locos como el nombramiento de John Bolton. La única propuesta salvadora de Trump en su campaña fue su defensa de mejores lazos con Rusia. Esto inmediatamente después de su elección se convirtió en su principal culpa. Los expertos exigen que abandone cualquier esperanza de tener relaciones cordiales con la Rusia de Putin y denunciarlo adecuadamente por múltiples crímenes.

Tal vez eso es lo que se quiere mostrar. Trump es impredecible. Acuerda reunirse con Kim Jong Un, y luego designa a Bolton (defensor de la guerra contra Corea del Norte, retirado de las negociaciones con la RPDC después de que Pyongyang lo llamó “escoria humana”) como asesor de seguridad nacional. ¿Y por qué seguir esa cordial llamada a Putin con la expulsión de tantos diplomáticos? Que demonios. No tiene sentido.

Si Hillary hubiera ganado, probablemente habría encontrado cierta lógica y predictibilidad en su maldad. Con Trump, el mal se desarrolla de forma errática. Deja caer un MOAB sobre Afganistán (o lo hacen sus generales, sin consultar necesariamente). Ataca una base del ejército sirio en respuesta a un ataque de sarín no probado. Los miembros de su gabinete lo contradicen y defienden la verdad del Evangelio de que Rusia y sus aliados, como Siria, son una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, sea lo que sea. Uno siente que a medida que su situación personal se deteriora, el presidente será más propenso a apoyarse en sus generales y escuchar sus consejos al mismo tiempo que presta atención al horrible Bolton. Esta es una muy mala situación.