Archivo de la categoría: Inclusión

El enemigo (Ima/Ori)ginario – CELAG

El enemigo (Ima/Ori)ginario

La cuestión mapuche se ha vuelto un tema central del debate público en Argentina. Impulsado fuertemente por la desaparición -y posterior hallazgo sin vida- de Santiago Maldonado, se volvió un tema opinable por parte de comunicadores sociales, políticos, militantes o simplemente ciudadanos de a pie. Un sector de ellos salió a demonizar y criminalizar a los mapuche -principalmente por su ¨naturaleza¨ violenta y su sistema anárquico- utilizando vocablos como ¨extremistas¨ o ¨terroristas¨, los cuales nos remiten a la época más oscura de nuestra historia.

La construcción por parte de los liberales -aquellos formadores de sentidos comunes por excelencia- de un enemigo interno como el sujeto a erradicar, no es precisamente una estrategia innovadora. Desde los tiempos de la barbarie, pasando por la subversión setentista y más recientemente el populismo, han caracterizado a la otredad como aquella que obstaculiza la conquista del bien común. La más reciente de estas configuraciones ha sido la del mapuche como el nuevo/viejo antagonista.

El origen de los originarios: la otredad

En primer lugar, es menester destacar que para una cabal comprensión de la cuestión mapuche debemos remitirnos a su historia en la región, que data de antes del “descubrimiento de América” y de los dos lados de la cordillera. Es por ello que considerar al mapuche como argentino o chileno es plantear un falso debate, debido a que la identidad mapuche es muy anterior a la conformación de los estados nacionales en el continente.

Declaraciones de Patricia Bullrich (Ministra de Seguridad y principal responsable de la desaparición de Santiago Maldonado) en las cuales atribuyó a los mapuche una voluntad separatista al sostener que “No vamos a permitir una república mapuche independiente y autónoma en medio del territorio argentino”[1], no hacen más que confirmar la ¨confusión¨ del actual Gobierno a este respecto. Pero no se trata en realidad de desconocimiento sobre la preexistencia de la Nación Mapuche sino de una maniobra política, con un inestimable apoyo mediático, que busca, a través de la noción de extranjeridad mapuche –invasores chilenos-, la edificación de un enemigo de la Patria que permita justificar represiones pasadas y por venir.

En agenda

Los reclamos de la comunidad mapuche, cuyos miembros vienen dando una larga lucha por la reivindicación de sus derechos, pasaron de no tener lugar en la agenda pública a ser tema central de debate a nivel nacional. Sin embargo, no es una buena noticia. La necesidad del Gobierno Nacional de legitimar su política represiva mediante la confrontación con un enemigo interno devino en la implantación de un discurso y unas prácticas ¨antiterroristas¨. La construcción del enemigo imaginario apoyada en la prosecución de la “seguridad nacional” reactualiza viejos estereotipos del otro a criminalizar.

La verdadera razón de esta centralidad no se debe tan sólo a la búsqueda de un chivo expiatorio. La elección de los mapuche para ocupar tal lugar no es azarosa sino que responde principalmente a la necesidad de presionar a las comunidades que reclaman territorios en disputa con las grandes multinacionales latifundistas/extractivistas. Como sostiene Moira Millán, miembro de la comunidad Pïlan Mahuïza –territorio recuperado en 1999- : ¨Hemos venido recuperando territorio en Argentina desde la década del noventa. La represión ahora adquiere ribetes más radicales y profundos porque los territorios que hemos recuperado en esa época hoy están bajo programas de megaproyectos extractivistas¨[2]. Para cumplir con dicho objetivo, el macrismo apela a la condición de foráneos que le es atribuida a los pueblos originarios, la cual permite reforzar un sentimiento nacionalista/eurocentrista –despreciar la barbarie en alas de la civilización en clave sarmientina-.

Estado de derecha

De un tiempo a esta parte, y exacerbada a partir del caso Maldonado, se observa una derechización en la sociedad argentina. En 2015, con la victoria de Mauricio Macri en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, se dio un fenómeno hasta el momento inusitado: nunca desde 1916, año en que se realizaron las primeras elecciones presidenciales bajo la Ley Sáenz Peña, la derecha había accedido al poder a través de las urnas –el menemismo, si bien aplicó un programa neoliberal en los años ‘90, arribó desde el histórico Partido Justicialista (PJ) y prometiendo lo opuesto a lo que finalmente desarrolló-.

Propuesta Republicana (PRO) es una derecha autoreconocida como tal e inscrita en la Unión Demócrata Internacional (UDI)[3] -también conocida como ¨Liga de Partidos de Derecha¨- creada por Thatcher y Bush padre, y de la cual forman parte, entre otros, el Partido Republicano estadounidense o el Partido Popular español. La UDI dio su bienvenida al PRO en su sitio oficial afirmado que ¨La victoria del Presidente en 2015 dejó atrás décadas de un populismo de izquierda sin reglas. El presidente Macri es el primer líder de centro derecha en tomar el poder desde el regreso de la democracia en Argentina en 1983¨[4]. Paradójicamente, el informe 2017 de la Coordinadora Contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI) advierte que estamos ante el pico represivo más violento desde 1983. María del Carmen Verdú, fundadora de CORREPI, afirmó ¨por primera vez superamos la marca del muerto diario por gatillo fácil o torturas. Hubo 725 muertos en 721 días de gobierno de Cambiemos, un muerto por día de gobierno¨[5].

Gobierno represivo y populismo punitivo

Acuñado originalmente en 1995 por el criminólogo británico Anthony Bottoms[6], el concepto ¨populismo punitivo¨ refiere a la implementación de políticas punitivas por los siguientes motivos: convencimiento de que éstas reducirán la criminalidad, refuerzo del consenso moral de los ciudadanos contra el delito y, la razón principal, que el Gobierno las evalúa como fructíferas en términos electorales –a esta última adscribe el macrismo-. Las mismas, afirma Bottoms, son catalogadas de populistas ya que parten de considerar que serán populares.

El Gobierno de Mauricio Macri, quien a diez días de la desaparición de Santiago Maldonado tras la represión a manos de sus fuerzas de seguridad habló por primera vez en público sobre el tema para calificar a los mapuche de “poco democráticos y bastante violentos”[7], no vio mellada su imagen a raíz de su política represiva -sustentada además desde el ámbito discursivo-. No la deterioró el caso Santiago Maldonado, encontrado sin vida coincidentemente un 17 de octubre y a 5 días de las elecciones legislativas. Tampoco el más reciente de Rafael Nahuel, joven mapuche de 22 años asesinado por la espalda en un operativo de desalojo de la comunidad Lafken Winkul Mapu a manos de Prefectura el 25 de noviembre, casualmente –una vez más- el mismo día del velatorio de Santiago Maldonado.

La  construcción del enemigo interno permite legitimar ante la sociedad las políticas represivas que, en definitiva, persiguen la implementación de las políticas económicas neoliberales y, a su vez, ocupar una centralidad mediática que permite desviar la atención de temáticas incómodas al Gobierno. De esta forma, la alianza entre Gobierno y medios hegemónicos distorsiona los atropellos institucionales perpetrados, hasta el punto de convertir a estos grupos en violentos para el imaginario social, responsabilizando así a las víctimas por la violencia institucional recibida.

Es crucial frente a esta coyuntura el reforzamiento de los lazos de solidaridad y la visualización de un nosotros. Quienes detentan el poder impulsan el miedo al otro como forma de control social. Para estar a salvo nos dicen, debemos librarnos de aquel que es distinto, hoy encarnado en el indígena y el inmigrante de países limítrofes. Además de éstos, antaño también ocuparon ese lugar los negros, gauchos, anarquistas, peronistas, subversivos, comunistas, etc. Es siempre una lógica peligrosa, nunca  se sabe quién puede ser el próximo en la lista.

[1] https://www.pagina12.com.ar/55937-macri-contra-los-mapuches

[2] http://www.revistaanfibia.com/cronica/con-armas-no/

[3] http://www.politicargentina.com/notas/201701/19085-el-pro-formara-parte-de-una-liga-de-partidos-de-derecha-junto-a-rajoy-y-el-partido-republicano-de-trump.html

[4] http://idu.org/meet-pro-argentina-the-idus-newest-member/

[5] https://www.pagina12.com.ar/84672-un-muerto-por-dia-de-gobierno

[6] Bottoms, A.E. (1995) ‘The Philosophy and Politics of Punishment and Sentencing’, en C.M.V. Clarkson and R. Morgan (eds), The Politics of Sentencing Reform. Oxford: Clarendon

[7] https://www.laizquierdadiario.com/Macri-Estamos-intentando-ver-que-paso-con-Maldonado-pero-los-mapuches-no-colaboran

A través de El enemigo (Ima/Ori)ginario – CELAG

Anuncios

Desmantelamiento de la formación docente | Página12

La cartera a cargo de Alejandro Finocchiaro busca poner fin al Programa Nacional de Formación Permanente Nuestra Escuela. Despidió a los más de 900 tutores y solo les renovaría el contrato a 300 para mantener algunos cursos hasta agosto. Cerraron los postítulos de Derechos Humanos, Ciencias Sociales y Nuevas Tecnologías.
Imagen: Twitter

El propósito del nuevo año del ministro de Educación Alejandro Finocchiaro parece ser completar la tarea que comenzó su antecesor, el hoy senador Esteban Bullrich: poner fin al Programa Nacional de Formación Permanente Nuestra Escuela que permite que docentes de todo el país accedan a un posgrado gratuito de uno o dos años, con modalidad presencial y virtual. La cartera educativa concretó el cierre de tres especializaciones y despidió a más de 900 personas, de las cuales a solo 300 les renovaría el contrato hasta agosto, cuando finalizarán los otros diez postítulos.

A fines de 2016, en medio de los miles de despidos en Educación, Bullrich firmó una resolución para restringir el régimen de cursada del postítulo y dispuso el cierre definitivo para fines de 2017 de las especializaciones en Educación y Derechos Humanos, Problemática en Ciencias y Educación y Tecnologías de la información y Comunicación.

Un recurso de amparo presentado en ese momento impidió la reforma que implicaba que un alumno que hubiera reprobado o abandonado una materia no pudiera recursarla. Ahora se dispuso que solo puedan seguir cursando hasta agosto quienes se inscribieron en 2016. Los que hayan empezado en 2014 o 2015 ya no tendrían la chance de finalizar su posgrado.

“Para recibirte tenés que tener diez materias aprobadas. Hay gente que tiene nueve. Se pidió que se pueda abrir uno o dos cursos para que se puedan recibir y les dijeron que no”, detalló a Página/12 Gabriel Apella, integrante del cuerpo docente del postítulo en Derechos Humanos, que fue eliminado. Dijo que evaluarán presentar un nuevo recurso de amparo para que al menos las personas que estaban cerca de finalizar esos postítulos puedan finalizarlos.

Consideró que la decisión del Ministerio de poner fin a un programa nacional de formación que permitía a los docentes cursar un posgrado es para pasar a la “mal llamada federalización” en la que las provincias deban ofrecer sus propios posgrados. “Ahora va a la suerte que la provincia donde residas oferte un curso o no”, explicó

Apella contó que desde la asunción del gobierno de Mauricio Macri, el posgrado en DDHH ya había sufrido modificaciones en las materias “Estado” y “Memoria” para acercarlas a la visión de Cambiemos. “Cuestiona los juicios, te pone como ejemplo el caso sudafricano y se pregunta cuál es el precio que puede pagar la sociedad por conocer la verdad”, explicó sobre la currícula renovada que tuvo la materia “Memoria. Ahora la decisión fue finalmente cerrar la especialización en Derechos Humanos, junto a la de Ciencias Sociales y la de Nuevas Tecnologías. En agosto llegaría el final para los otros diez cursos abiertos en 2014.

A través de Desmantelamiento de la formación docente | El Minis… | Página12

El Sueño Americano roto: Trabajadores de Silicon Valley duermen en autos al no poder pagar alquiler – RT

El creciente número de personas sin hogar, a pesar de trabajar duramente, ha llevado a muchos gobiernos locales a declarar estados de emergencia, generalmente reservados para desastres naturales.

El Sueño Americano roto: Trabajadores de Silicon Valley duermen en autos al no poder pagar alquiler

Silicon Valley, ubicado en la costa de California (EE.UU.), es mundialmente conocido como el hogar de las corporaciones más ricas del mundo. No obstante, pocos saben que esta ‘meca’ tecnológica alberga también un creciente número de personas que incansablemente persiguen el ‘Sueño Americano’ pero no tienen una vivienda dónde resguardarse.

No se trata de los llamados ‘homeless’, gentes que, por diversos motivos, abandonaron la economía y ahora viven en las calles, sino de hombres y mujeres que tienen empleos, a veces dos o tres al mismo tiempo, pero no son capaces de pagar el más modesto alquiler de una vivienda. Estas personas han llegado a definir una subcultura completamente nueva de estadounidenses, que no se conocía desde hace varias décadas: son los ‘trabajadores sin hogar’.

Valle de los desesperados

Impulsado por docenas de compañías de alto nivel en el ‘ranking’ Forbes 100 –como Apple, Alphabet (Google), Hewlett Packard, Oracle y muchas más–, Silicon Valley representa un tercio de todas las inversiones de capital de riesgo en EE.UU. Entonces, ¿cómo explicar el fenómeno inquietante de los empleados, maestros, trabajadores de mantenimiento, plomeros y muchos otros del sector de servicios que viven en automóviles y casas rodantes aparcadas en estacionamientos porque su salario no es suficiente para pagar el costo de un alquiler básico?

De acuerdo con el material de ABC News dedicado al tema, la renta media en el área metropolitana de San José es de 3.500 dólares al mes, pero el salario promedio es de 12 dólarespor hora en servicios de comida y de 19 dólares por hora en asistencia médica, una cantidad que ni siquiera cubriría los costos de la vivienda.

El informe detalla la desgarradora historia de Ellen Tara James-Penney, de 54 años, profesora de la Universidad Estatal de San José, quien gana 28.000 dólares al año por impartir cuatro cursos de inglés y acumula 143.000 dólares en deuda estudiantil después de obtener dos títulos. La mujer también redacta y corrige documentos y prepara lecciones en su gigantesco Volvo. Por la noche, inclina hacia atrás el asiento del conductor y se prepara para dormir con uno de sus dos perros, Hank, a su lado. Su marido, Jim, que es demasiado alto para el automóvil, duerme afuera en una choza junto con el otro perro, Buddy. Y no es un caso único.

Mountain View, por ejemplo, poblado que habitan unas 80.000 personas, tiene diseminados por sus calles más de 300 vehículos que sirven de estrecho alojamiento para individuos y aun familias enteras. Según el sitio web oficial de la ciudad, la falta de vivienda casi se duplicó en dos años, al pasar de 139 en 2013 a 276 en 2015. Estas cifras aumentaron aún más en todo el condado en 2017.

¿Culpar a los pobres?

A menudo, los residentes locales suelen culpar a estas personas sin hogar por el empeoramiento de las condiciones en la zona. Se preguntan muchos de ellos: ¿Por qué simplemente no se mudan a un lugar donde los hábitos de gasto de los ultra ricos no hayan desencadenado una fuerte inflación? Y aunque parece haber algo de sentido común en ese razonamiento, el problema no es tan simple, ya que se extiende más allá de las fronteras de Silicon Valley.

La falta de vivienda es ahora  notoria en todo el país, aunque especialmente en California. En un estudio recientemente publicado por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de EE.UU., cuatro de las 10 ciudades con mayor índice de personas sin hogar se encontraban en California (Los Ángeles, San Diego, San Francisco y San José). La ciudad de Nueva York ocupó el primer puesto.

Enterrado bajo noticias alentadoras acerca de un mercado accionario en ascenso y sueldos ejecutivos que roban el aliento, el drama de las personas sin hogar sigue creciendo en números, al punto de que ha llevado a muchos gobiernos locales a declarar estados de emergencia, una medida generalmente reservada para desastres naturales. Arriba y abajo en la costa californiana, en particular, los funcionarios están luchando por soluciones.

“Tengo en mi ciudad un desempleo de 0 % y tengo miles de personas sin hogar, que en realidad están trabajando y que simplemente no pueden pagar una vivienda. No hay ningún sitio para que esta gente se mude. Cada vez que abrimos un nuevo lugar, se llena”, explica el concejal Mike O’Brien, de la ciudad de Seattle, a ‘The Washington Post’.

“Esta no es una crisis de desempleo, que esté llevando a la pobreza por aquí”, dijo Tom Myers, el director ejecutivo de Community Services Agency, una organización sin fines de lucro con sede en Mountain View. “La gente está trabajando”, aseveró.

Lo que no tienen es dónde vivir.

A través de El Sueño Americano roto: Trabajadores de Silicon Valley duermen en autos al no poder pagar alquiler – RT

Desgarradora pobreza y miles de vagabundos en el corazón de Los Ángeles – RT

Los indigentes deben sobrevivir en medio de pilas de basura y solo cuentan con 9 baños por cada 2.000 personas.

VIDEO: Desgarradora pobreza y miles de vagabundos en el corazón de Los Ángeles

commons.wikimedia.org / Jorobeq / CC BY 2.5

Calles repletas de precarios refugios improvisados donde viven miles de personas sin hogar, rodeados de montañas de basura y miseria. No se trata de un país africano devastado por la pobreza ni de una favela. Tampoco de una villa de emergencia. Es el barrio conocido como Skid Row, en el corazón de Los Ángeles, la capital financiera de California, el estado con el mayor PBI de EE.UU.

Un video grabado por una cámara frontal de un automóvil que recorrió ese barrio marginal californiano muestra la triste realidad de las 20.000 personas que viven en sus calles.

Las imágenes fueron publicadas este 26 de diciembre, apenas un día después de la Navidad, pero en Skid Row no se percibe ni el menor rastro de ambiente festivo.

Su paisaje urbano consiste en un monótono escenario de tiendas y lonas tendidas a lo largo de la vía pública, donde viven familias enteras con sus niños e incluso discapacitados en sillas de ruedas, en medio de la suciedad, bolsas, papeles y desperdicios.

El video, de poco menos de tres minutos de duración, fue inicialmente compartido a través de Instagram y, posteriormente, subido a LiveLeak. “Tras conducir por el barrio, es evidente que muchos de sus habitantes padecen problemas mentales y de salud“, reza la descripción del portal.

A pesar del trabajo de las ONG, las precarias condiciones de este barrio obligan a sus habitantes a vivir en catastróficas condiciones de higiene. En este sentido, un informe presentado este junio y titulado ‘Sin lugar adonde ir’ (‘No Place to Go’), sostiene que hay apenas 9 baños públicos por cada 2.000 personas sin hogar en Skid Row. Solo unos pocos logran acceder a los refugios y raciones de comida ofrecidos por las misiones de caridad.

A través de VIDEO: Desgarradora pobreza y miles de vagabundos en el corazón de Los Ángeles – RT

VIDEO: Estudiantes salen de clase luego de que su maestra les pida “hablar estadounidense” en EE.UU. – RT

El video ha levantado airadas reacciones entre los estudiantes de una escuela con una comunidad diversa y una gran población hispanohablante.

VIDEO: Estudiantes salen de clase luego de que su maestra les pida "hablar estadounidense" en EE.UU.

Varios estudiantes del instituto de enseñanza secundaria Cliffside Park de Nueva Jersey, EE.UU., abandonaron la clase después de que una profesora les pidiera que no hablaran español, sino “estadounidense”. Después del incidente, unas cien personas salieron de la escuela para protestar, cantando “C. P. P. United”, las iniciales de su escuela, aunque el director les había advertido por megafonía que cualquiera que saliera sería disciplinado, informa la cadena NBC.

En un video publicado en Snapchat por uno de los estudiantes que ya se ha hecho viral, se puede oír a la maestra decir: “Hombres y mujeres están lucando. No luchan por su derecho a hablar español; están luchando por su derecho a hablar estadounidense”.

“Usted está siendo racista. Yo sé hablar inglés”, le responde uno de los estudiantes. Además, la grabación muestra cómo algunos de los estudiantes recogen sus cosas y salen del aula disgustados por este comentario mientras la profesora les señala la puerta diciendo “adiós”.

El video no recoge lo que ocurrió antes, sin embargo otros estudiantes de la escuela afirman que la maestra, cuyo nombre no ha sido revelado, les dijo repetidamente a dos alumnos que dejaran de susurrarse el uno al otro en español. Según ellos, no es la primera vez que la mujer enfrenta a los estudiantes por hablar español durante y entre las clases.

Estas imágenes han levantado airadas reacciones entre los estudiantes de esta escuela con una comunidad diversa y una gran población hispanohablante.

“Amo esta escuela hasta la muerte, pero algo así es inaceptable”, cita las palabras de uno de ellos la NBC.

“[La profesora] faltó al respeto a toda una comunidad y queremos una disculpa”, declaró otro alumno del Cliffside Park.

A través de VIDEO: Estudiantes salen de clase luego de que su maestra les pida “hablar estadounidense” en EE.UU. – RT

Sobre fuga de datos, ciberguerra y manipulación. | Página12

Dos autores franceses echan luz sobre los famosos “leaks” en el libro Armas de desestabilización masiva.
Sobre fuga de datos, ciberguerra y manipulación.
Los mails de Hillary Clinton, los Panama Papers, Assange o WikiLeaks, MacronLeaks: qué hay detrás de estas revelaciones.
WikiLeaks difundió los correos electrónicos de Hillary Clinton en plena campaña para las presidenciales.

WikiLeaks difundió los correos electrónicos de Hillary Clinton en plena campaña para las presidenciales. 


Imagen: AFP

PáginaI12 En Francia
Desde París

“Las mejores fuentes son las personas que están convencidas de que actúan por el bien y aquellas que sirven a nuestros intereses creyendo que están sirviendo a los suyos propios”. La impecable cita de un responsable de la CIA extraída del libro Armas de desestabilización masiva cabe perfectamente como prólogo para introducirse en el turbio mundo de la constante publicación de los famosos “leaks”. Desde el año 2009, estos documentos confidenciales aparecen regularmente, tanto y con tanto impacto que dos periodistas franceses, Pierre Gastineau y Philippe Vasset, se preguntaron ¿quién estaba realmente detrás de estas revelaciones?. La respuesta es mucho menos inocente o militante de lo que la opinión pública y los periodistas suponen. Los cómo y por qué están rigurosa y acabadamente narrados en un libro de investigación cuyo título es ya un programa: Armas de desestabilización masiva: Investigación sobre el negocio de la fuga de datos” (Armes de déstabilisation massive: enquête sur le business des fuites de données, Fayard). El pinchazo a los mails de Hillary Clinton, los Panamá Papers, los Paradise Papers, los Malta Papers, Assange o WikiLeaks, Football Leaks, Macron Leaks, nada escapa a la sagacidad de esta investigación que corre el telón de un escenario en cuyo patio trasero se deslizan las sombras de los Estados como la India o Israel, cofradías de hackers generosamente remunerados por estos u otros Estados, servicios secretos, agentes dobles y triples, instructores, gabinetes de abogados, periodistas, bancos y multinacionales.

Si los leaks fueron una creación de honestos filtradores de información que querían hacer el bien denunciando la podredumbre interna de los sistemas, hoy ya se han convertido en un arma manipulada de una gran eficacia.

Desde 2009, no menos de 50 escándalos planetarios estallaron gracias a la publicación de los leaks. En estos años, hubo tres hits absolutos cuya legitimidad nadie interrogó: en 2010, WikiLeaks divulgó 251.287 telegramas diplomáticos norteamericanos, en 2013 Edward Snowden filtró decenas de miles de documentos secretos de la NSA norteamericana y en 2016 el informador anónimo John Doe entregó 11,5 millones de documentos del gabinete panameño Mossack Fonseca donde figuraban argucias fiscales que involucraban desde el presidente ruso Vladimir Putin hasta el argentino Mauricio Macri. Casi no hubo país o gremio que no saliera prendido: actores, directores de cine, jefes de Estado, escritores, etc, etc. Sin embargo, sólo después de las presidenciales de Estados Unidos y Francia las redacciones empezaron a interrogarse sobre quién mueve los hilos de todo esto. En el primer caso, el 22 de julio de 2016, salieron a la plaza pública 22.000 emails internos del Partido Demócrata. En el segundo, el seis de mayo de 2017, un fichero con las mensajerías de varios consejeros del actual presidente francés, Emmanuel Macron, fueron colgados en el foro 4achan, justo dos días antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. Pierre Gastineau y Philippe Vasset escriben que ambos hechos “llevaron a que se tomara conciencia de que la fuga masiva de datos no respondía únicamente a iniciativas desinteresadas de valientes filtradores de información sino, también, a técnicas de manipulación”. En el libro, los periodistas responden a estos interrogantes: “por qué se asiste a una generalización de las fugas masivas desde hace 10 años. ¿Cómo son los entretelones de estas manipulaciones?. ¿Quién maniobra y, sobre todo, a quiénes benefician?”. Lo primero que constatan los autores es que, al principio, “los espías se vieron sobrepasados por el fenómeno, pero hoy van hasta encargar el robo de datos”. Gracias a esos leaks, los “Estados y los intereses privados pueden llevar a cabo “ataques nucleares de información instantáneos con un arma que no cuesta gran cosa”, explica Pierre Gastineau. Un ejemplo imperdible es el pirateo mortal de los mails del equipo de campaña de la ex candidata demócrata Hillary Clinton. Según los dos periodistas, los rusos se convencieron de que los Panamá Papers eran “la obra” de la administración Obama. Ello “generó una paranoia en el seno del aparato del Estado ruso y Moscú decidió hacer lo mismo”. Muchos se preguntarán ¿ por qué Rusia acumula victoria tras victoria en esta ciber guerra donde parece tener un adelanto considerable frente a occidente?. Philippe Vasset acota que “la ventaja estratégica de este país radica en que es uno de los pocos Estados en el mundo que conservó una suerte de filial muy activa de capacitación en manipulación de información y propaganda. La guerra de la información empezó a ocupar un lugar preponderante en la doctrina rusa a partir de 2010 y se acelera entre 2012 y 2013. Otro aspecto importante es el hecho de que mientras la mayoría de los países reducía sus presupuestos de espionaje e información al final de la Guerra Fría, Rusia mantuvo intacto el suyo”. En el libro aparece justamente el testimonio de un espía ruso que confiesa que en la academia donde se capacitan los agentes, “las técnicas de manipulación e influencia constituyen los cursos a los cuales se les da más valor”.

El resto lo hizo la misma actualidad y, en ella, dos símbolos: el ex soldado Bradley Manning y el ex consultor de la Agencia de Seguridad norteamericana (NSA), Edward Snowden. Cuando Moscú vio el daño que los leaks le habían hecho al imperio “entendió rápidamente que disponía de un arma de un altísimo grado de desestabilización”. Pero los rusos, desde luego, no son los únicos actores de estas guerrillas digitales. Otro ejemplo reciente es la ruptura de las relaciones diplomáticas entre los países del Golfo Pérsico y Qatar a raíz de unas declaraciones del emir de Qatar a través de la agencia oficial qatarí. Según esa fuente, el emir dijo que Irán era un “socio” honorable y que el movimiento palestino Hamas era el “único representante de la Autoridad Palestina”. Sólo que nada de ello fue verdad. La declaración “fue introducida por un hacker en el hilo de la agencia oficial”, cuenta Vasset. Pero… ¿quién y por que la introdujo?. Aquí la razón: “hoy sabemos que fueron los Emiratos Árabes Unidos quienes contrataron y pagaron a los piratas que introdujeron la falsa información. Y lo hicieron para vengarse del hackeo del email de su Embajador en Washington, del cual responsabilizaron a Qatar”.

Esto lleva a los autores de Armas de Desestabilización masiva a corroborar que se trata ahora “de una nueva guerra clandestina donde un Estado o una empresa pueden ser puestos de rodillas sin que el golpe se vea venir. Es una suerte de Guerra Fría en donde los conflictos entre las grandes potencias se desarrollan en el ciberespacio a través de actores como los hackers, los cuales, a su vez, se ven atrapados en lógicas que los sobrepasan y cuyos objetivos sirven para el arreglo de cuentas entre Estados, empresas y otros actores poderosos”. Este antagonismo desestabilizador converge en la siguiente lógica: “la batalla de las redes no es sino una guerra de posición, un enfrentamiento entre personas interpuestas que ponen en juego la ambición, el orgullo, el lado cupido de unos y otros”. En esta rueda digital de la fortuna o el infortunio, Rusia no es, desde luego, el único demonio que hace tambalear el sistema. Ni muchos menos. Cuando se interroga a Vasset y Gastineau acerca de los amos del trabajo clandestino, la respuesta es contundente: India e Israel. Philippe Vasset resume su investigación: “Israel y la India optaron por desarrollar plataformas informáticas muy ofensivas y, por consiguiente, capacitar a hackers para luego integrarlos a sus servicios secretos. Pero en vez de retenerlos, los dejaron que fueran a otras partes a vender sus técnicas…sin perder jamás la relación con ellos para que no actúen contra su propio país. Rusos y ucranianos son también muy activos. Sin embargo, si se mira más de cerca, mucho  se reduce a India e Israel. Los hackers suelen ser ex miembros de los servicios del inteligencia que crearon empresas privadas, start-up, con ayudas del Estado, el cual, a su vez, es el primer cliente de las empresas de ciberinformación. El Mossad acaba de crear Liberad, un fondo especial consagrado a esas empresas”. Otras dos constantes aparecen también en esta mega investigación. La primera de ellas es que, ante las fugas y sus consecuencias, los europeos y los norteamericanos se quedaron “desnudos”, congelados en una suerte de “estrategia defensiva. Invirtieron enormemente en complejos aparatos para tratar de frenar las fugas de información en vez de servirse de ellas”. La segunda evidencia radica en que los intereses de los Estados y las empresas, o sea, las ciberguerras cruzadas, empezaron a ser defendidas o montadas con los instrumentos que antaño empleaban los activistas de la sociedad civil: “en apenas una década, esas técnicas de los activistas se volvieron las técnicas de los poderosos, alega Vasset”. Otra incógnita interesante : ¿para quién trabaja realmente Julian Assange, el fundador de WikiLeaks refugiado en la Embajada de Ecuador en Londres ?. Como difundió en WikiLeaks los mails de Clinton y jamás ha atacado a Rusia con otros leaks, muchos creen que es un agente de Vladimir Putin. Según Pierre Gastineau y Philippe Vasset, la respuesta es más compleja, en primer lugar porque “la enorme sed de celebridad que tiene Assange es un excelente motor de reclutamiento”. Para los dos investigadores, “no existe ningún elemento tangible” que permita afirmar con “certeza que Assange es un agente pagado por Rusia. Más bien, se trataría de un idiota muy útil para el régimen de Vladimir Putin”. Los leaks, en suma, plantean muchos problemas, y el del anonimato de la fuente es uno de ellos. El Consorcio internacional de periodistas de investigación, (ICIJ), jamás reveló la fuente de los Panamá Papers o los 13 millones de documentos correspondientes a los Paradise Papers. Por ello, Pierre Gastineau y Philippe Vasset admiten que “los periodistas no siempre fueron lo suficientemente atentos a las motivaciones de las fugas masivas que ellos mismos contribuyeron a difundir. Con lo cual, a veces se hicieron cómplices de operaciones cuyos intereses estaban mucho más allá de las informaciones que se publicaban”. En este mar de guerras asimétricas, espías, hackers, mentiras robotizadas y espionaje masivo, los dos periodistas franceses sólo tienen una recomendación destinada a la sociedad civil o a los grandes poderes: “verifiquen sus conexiones en la red y cambien sus contraseñas: bienvenidos al mundo de las cibertrincheras”.

efebbro@pagina12.com.ar

A través de Sobre fuga de datos, ciberguerra y manipulación | D… | Página12

Los docentes no son “animadores” y los alumnos no son “usuarios” | Página12

Investigadoras, investigadores y profesionales de la educación y áreas relacionadas elaboraron un documento crítico de la “transformación educativa” que pretende implementar el ministerio de Educación. Cuestionan la falta de debate, el desconocimiento de la realidad educativa y los términos que definen a los docentes como “animadores culturales” y a los estudiantes como “usuarios”.
 

Un grupo autoconvocado de investigadoras, investigadores y profesionales de la educación de más de 15 instituciones académicas, entre ellas el Conicet, realizó un extenso documento de análisis crítico acerca del proyecto Escuelas del Futuro que impulsa el ministerio de Educación de la Nación.

El Gobierno ha presentado el programa como una “propuesta educativa pedagógica innovadora” para los niveles primario y secundario de todo el país, como “un puente a la construcción del futuro”, capaz de proveer “una verdadera educación de vanguardia”, “otorgando a los estudiantes oportunidades para adquirir nuevos conocimientos como la programación y la robótica para cumplir sus sueños y proyectos”.

Sin embargo, el grupo de profesionales de la educación autoconvocado exigió un “análisis exhaustivo y abarcativo por parte de los diferentes agentes educativos”. “El proyecto no ha sido debatido con un amplio abanico de expertos, así como tampoco con aquellos que forman parte del sistema educativo. Esa situación nos convoca a analizar a fondo de qué se trata este proyecto”, advirtieron.

El documento, que ya está en manos del ministro de Educación, Alejandro Finnochiaro, lleva como título “Diez argumentos que cuestionan el proyecto nacional Escuelas del Futuro como pretensión de transformación educativa” y hace un repaso sobre lo que los investigadores consideraron como los puntos más flojos de la propuesta gubernamental.

http://www.ipehcs.conicet.gob.ar/wp-content/uploads/2017/11/Documento.pdf

Entre las principales críticas, se apunta a que la “Escuela del Futuro” prescinde de un “diagnóstico integral de la situación educativa actual, sus principales falencias, tensiones y capacidades”. Según los investigadores, se limita “principalmente a la incorporación masiva, acrítica y desarticulada de tecnología”. Y a la “laguna de datos y análisis que habrían permitido justificar la dirección del cambio propuesto, se le añade la falta de discriminación entre la educación de gestión pública y privada, así como del reconocimiento de necesidades, recursos y problemas jurisdiccionales”.

En el segundo punto, consideran que se “sobrevalora la función de la tecnología digital en la educación”. “No podemos plantear que las tecnologías por sí mismas promueven posibles cambios en las sociedades contemporáneas, sino que debemos considerarlas en el conjunto del uso, la distribución y las legitimaciones sociales que las acompañan; de los nuevos relatos del mundo y del yo que contribuyen a construir, así como de las diferenciaciones que profundizan o generan”, apuntan.

También critican la intención de “desdibujar los roles de docentes y estudiantes”. La figura docente, dicen los investigadores, se licua en la de “animadores del conocimiento”, mientras los estudiantes son identificados como “usuarios” o como personajes de mundos ficcionales (“héroes” y “superhéroes”) y oníricos (“sueños). “Esto se inscribe en la tendencia a la marketinización de la educación”, advierten.

El documento cuestiona la falta de contemplación de los “perjuicios del sobreuso de la tecnología digital para el desarrollo saludable e integral de los estudiantes” y apunta que el programa “concibe la enseñanza de modo que limita el abordaje de las complejidades del conocimiento y su construcción en la escuela”.

En ese sentido, continúa el documento, se “prescinde del carácter corporizado, situado y diverso del aprendizaje y la enseñanza”. “Dado que hoy día muchos niños y adolescentes pasan largas horas con diversos multimedios digitales en sus hogares, es importante brindar en el ámbito educativo oportunidades diferentes vinculadas a la experiencia encarnada ―es decir, que viene de tener un cuerpo―, situada ―es decir, que ocurre en un determinado contexto histórico y socio-cultural― y diversa ―es decir que atienda a los variados contextos pluriculturales y plurilingüísticos de nuestro país―”, apuntan los investigadores.

Las crítica también se centra en la “banalización y confusión” del proyecto gubernamental “al formular los campos y orígenes de los conocimientos”. Dice el documento: “La oposición entre áreas ‘tradicionales’ y ‘emergentes’ del saber no contempla el interjuego dinámico que conecta la producción, comunicación, preservación y transformación del conocimiento”.

Para los investigadores el proyecto “carece de perspectiva histórica y promueve una visión de progreso acrítica” y “formula una propuesta educativa respondiendo a criterios propios de la mercadotecnia”.

Por último, advierten que la Escuela del Futuro “elige productos de marcas definidas sobre los que se asientan la propuesta y las guías didácticas”. Todos los “ejes de implementación” requieren Windows, pese al importante desarrollo de sistemas operativos sofisticados y robustos de acceso libre, apunta el documento. Además, el hecho que los “ejes de implementación” consistan en “kits comerciales específicos coloca a las comunidades educativas en situación de dependencia de los proveedores y canaliza la formación docente en estas áreas en el uso de recursos determinados y limitados”.

Patricia Sadovsky, Doctora en Educación, profesora e investigadora de la Universidad Pedagógica Nacional, explicó a Página/12 que el colectivo cree que “hay que ir hacia un cambio, pero claramente no es éste”. “Hay afirmaciones contundentes sin respaldo de investigaciones, y que surgen de los enunciados de la OCDE, con lo que se desconoce gravemente la producción local de conocimiento”

“Es importante enfatizar que todos tenemos preocupación por el desarrollo de la escuela, sobre todo de la secundaria, pero no nos basamos sólo en las evaluaciones Aprender, que es lo único que toma el Gobierno. La escuela tiene una diversidad enorme, no se puede hablar de una escuela”, añadió.

Sadovsky señaló que el proyecto del Gobierno es “sólo un enunciado, sin especificar el cómo, con una sobrevaloración de la tecnología, un abordaje muy flojo y una pretensión fundacional, iniciática, como si acá no hubiese experiencias ricas de las cuales extraer ejemplos”. “Hace mucho tiempo planteamos una revisión la manera en que se distribuye el conocimiento en la escuela. Pero ese debate es con los docentes, con los trabajadores, con los recursos reales de la educación”, advirtió.

A través de Los docentes no son “animadores” y los alumnos no s… | Página12

A %d blogueros les gusta esto: