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Inquebrantables | El Cohete a la Luna

Fuente original y artículo completo: Inquebrantables | El Cohete a la Luna

La dignidad es una virtud discreta como el aire: sólo se repara en ella cuando se la pierde.

¿Se acuerdan de la dignidad? Me refiero a una virtud a la cual, hasta no hace tanto, se le concedía importancia. Tanta que, en el lamentable caso de su ausencia, había que preocuparse por fingir que se la poseía. “Quítenle el delantal al obispo, el sombrero y su lazo al alguacil; ¿qué serían ellos, de este modo? Hombres. Simples hombres. La dignidad, y hasta la santidad, a menudo dependen más de la chaqueta y la pechera de lo que alguna gente imagina”, escribió Charles Dickens en Oliver Twist.

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“El acceso al conocimiento científico es un derecho humano” | Ciencia | EL PAÍS

Fuente original: “El acceso al conocimiento científico es un derecho humano” | Ciencia | EL PAÍS

El activista canadiense John Willinsky propone un modelo editorial compatible con la ciencia abierta.

Todos los días crece el conocimiento científico. En las próximas 24 horas se publicarán cientos de estudios con los descubrimientos más recientes, pero la mitad quedarán recogidos en revistas académicas que solo se distribuyen a los centros de investigación capaces de pagar suscripciones millonarias. Cabe preguntar por qué una ciencia que depende en gran parte de la financiación pública no facilita todos sus resultados a la ciudadanía. El educador, autor, activista y catedrático de la Universidad de Stanford John Willinsky (Toronto, 1950) lleva dos décadas de cruzada por el acceso libre y universal a la información científica. Asegura que esta visión, la de la ciencia abierta, ya es posible en la era digital. Y, sin embargo, sus esfuerzos se han visto frustrados por el celo con el que las editoriales académicas se aferran a su arcaico modelo de publicación.

“El acceso al conocimiento es un derecho humano”, dice Willinsky durante una visita al Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC en Madrid. Habla pensando en los investigadores que no están afiliados a una buena biblioteca universitaria —como muchos del Sur global—, en los estudiantes y en los periodistas, pero también incluye al público y a profesionales de todas las disciplinas: “Hay astrónomos aficionados con un telescopio en el jardín, que quieren aprender sobre los últimos avances en astronomía, y hay médicos en la clínica, que no están seguros de un diagnóstico y necesitan más información”. Para él, la ciencia “podría tener un papel mucho más amplio” en la sociedad del que tiene ahora.

El pilar sobre el que se sostiene la ciencia abierta es la publicación de las investigaciones científicas bajo el modelo open access, es decir, de lectura gratuita. “Antes de internet esto no se cuestionaba. No íbamos a repartir revistas científicas en los autobuses”, bromea el autor. Pero ahora que sí es posible, sigue sin ser lo más habitual: “Los investigadores envían y revisan artículos sin cobrar, reciben un estipendio simbólico por editar. Las editoriales acaban en una posición muy ventajosa, porque invierten muy poco dinero y acaban siendo las dueñas de la propiedad intelectual. Esa es una de las mayores preocupaciones”, lamenta.

Aprovechando su monopolio en la diseminación del conocimiento, estas editoriales académicas cobran suscripciones cada vez mayores por sus revistas. Los centros de investigación, que necesitan acceso a los últimos estudios para trabajar, pagan. De acuerdo con su última memoria anual, el CSIC gasta en torno a nueve millones de euros al año en la adquisición de información científica. Pero el mercado está cambiando, dice Willinsky. El año pasado, las universidades alemanas no renovaron su contrato con Reed-Elsevier, la mayor editorial de revistas científicas del mundo, en protesta por los precios abusivos. Este mes, el consorcio de universidades francesas ha hecho lo mismo con Springer-Nature, que publica una de las dos revistas científicas más prestigiosas del mundo. El éxito de la web pirata Sci-Hub, que permite descargar cualquier artículo de investigación gratis, demuestra la demanda global por la ciencia abierta.

“Las expectativas públicas son importantísimas para este proceso”, opina Willinsky. “Sci-Hub es un parásito [de la industria editorial], pero también es una ilustración preciosa de lo que quiere la gente. Estamos viendo una serie de señales y prodigios que las editoriales también están percibiendo”, explica. Ahora, el 50% de las publicaciones científicas son open access, aunque la distribución es muy heterogénea en cuanto a la geografía, las disciplinas y el prestigio de estas revistas. Según el investigador canadiense, el éxito de la ciencia abierta “ya es inevitable”. “Hace 15 años, las editoriales decían ‘estáis locos, vais a acabar con las publicaciones’. Ahora nadie está en contra del open access. Cuando Elsevier alardeaba de que es la segunda editorial con más revistas de lectura gratuita, yo me lo tomé como una señal del cambio”, recuerda.

La única forma sostenible de lograr una ciencia abierta global, según Willinsky, es pagar por adelantado, con los mismos fondos —ya sean públicos o privados— que ahora se gastan en suscripciones. “Queremos publicaciones profesionales”, señala. “Pero el precio es una gran preocupación. Si tenemos menos investigaciones, aunque sean abiertas, no hemos avanzado”.

Las editoriales académicas tienen un negocio redondo, con beneficios que oscilan entre el 30% y 40% para las más grandes, pero no obstante ofrecen un servicio útil: coordinan el proceso de edición y se aseguran de archivar y diseminar la nueva información en formatos electrónicos optimizados para la búsqueda y lectura en web. Willinsky sonríe antes de añadir: “En 20 años, he visto muchos precios distintos. ¿Cuánto cuesta realmente producir un artículo de investigación científica?” En las ciencias biomédicas, el coste por publicar un artículo en open access es de unos 3.000 euros, que se pagan por adelantado. En algunas ciencias sociales es gratis. “El precio se basa en cuánto dinero asumen que tienes. Cobran lo que aguante el mercado”.

No obstante, Willinsky es optimista. Será cuestión de años o de décadas, pero el modelo puede funcionar porque ya hay un ejemplo de ello: el consorcio SCOAP3 reúne 3.000 bibliotecas e instituciones internacionales especializadas en física de partículas que han decidido juntar todos los fondos que gastaban en suscripciones académicas para destinarlo a los costes de la publicación en open access. Cada miembro paga en proporción a su contribución de artículos y los resultados los disfruta toda la sociedad. Las editoriales tienen el mismo dinero que tenían antes, aunque existe el riesgo de que algún centro decida no pagar durante un año de escasez. “Pero lo mismo podía ocurrir con las suscripciones”, razona Willinsky. “Nunca hubo garantías para la editorial”.

Cada vez son más los científicos que reconocen el valor de la ciencia abierta. Entre otros motivos más altruistas, destaca un elemento de vanidad, explica el catedrático canadiense: “Los artículos gratuitos llegan a más gente. Aumentan las visualizaciones y citaciones de sus artículos”. Solía haber una gran preocupación por el control de calidad, pero también ésta actitud ha cambiado gracias a revistas open access muy prestigiosas, como Scientific Reports, de Springer-Nature, y la familia de revistas PLoS. “El logro es ver que no solo estamos luchando porque la ciencia sea gratis, sino que estamos luchando por un principio que siempre ha sido parte de la ciencia: que el acceso y la transparencia contribuyen a la calidad. La ciencia funciona cuando es abierta, se basa en la circulación y la revisión de la información.” Y añade: “Si mantienes algo secreto, no tienes autoridad para decirte en posesión del conocimiento”.

10 casos de manipulación fotográfica con fines políticos

Fuente original: 10 casos de manipulación fotográfica con fines políticos

Cada fotográfo es libre de editar y corregir errores de sus fotos, como mejorar los colores (ejemplo), algo que es muy necesario en situaciones de poca luz o condiciones adversas, pero el tema pasa al terreno de la polémica cuando las ediciones o manipulaciones se le realizan a fotografías periodísticas. Una foto no necesita ser brillantemente editada en Photoshop para lograr gran dramastimo, a veces solo basta con cortar la foto y presentar el punto de vista que le convenga al diario y/o político, para el ejemplo la siguiente foto, al medio la original, a la izquierda el lado crudo de la guerra y a la derecha su lado más humano. (ejemplo de foto cortada según los intereses políticos o mediáticos) Te presentamos luego el salto, 10 casos de manipulaciones fotográficas digitales con fines políticos…

Bush desde su campaña mentía [EDIT]

Este anuncio político para George W. Bush, cuando él aspiraba a la Presidencia, muestra un mar de soldados de fondo y en el público a un niño sosteniendo una bandera. Esta imagen fue manipulada digitalmente (clonado amateur) de la fotografía original (abajo). Luego de que se confirmara que la foto había sido retocada, la campaña de Bush dijo que el anuncio sería re-editado y enviando nuevamente a las estaciones de televisión. Edit: Gracias Pedro y El_Sexy por señalarnos en los comentarios el error en la redacción de este item. [Foto AP]

El humo siniestro

Esta polémica edición fue hecha por el fotográfo de Reuters Adnan Hajj, quien después de tomada la foto del Líbano luego de un ataque israelí, oscureció digitalmente el humo y ampliado (mal usando la herramienta clonar de PS) para darle un toque más dramático. Edición desde todo punto de vista innecesaria y que le costó su puesto en Reuters. [Foto original y modificada Adnan Hajj]

Las panorámica de los puños en alto

En la primera página del diario El Mundo en septiembre de 2009 presentó una foto de una reunión política. La polémica llegó días luego al descubrir que la falsa panorámica provenía de dos fotos de la agencia Reuters, que fueron (profesionalmente) fusionadas y presentadas como una única escena. [Fotos originales Reuters]

Desapareció la sangre del tiroteo

Este triste caso de manipulación fotográfica con tintes políticos se vió en el diario La Prensa de Honduras, quienes borraron digitalmente la sangre de un herido luego de un enfrentamiento con la policía hondureña. El joven Isis Obed Murillo posteriormente falleció y la foto original salió a la luz pública poniendo en evidencia la manipulación fotográfica. El diario días luego siguió sin aceptar la manipulación y solo se limitó a publicar que aquella foto había salido “distorsionada”. La foto no es apta para personas sensibles, si desea verla clic acá.

Unir 2 fotos dramáticas y logar una escena de película

Otro gran escandalo de manipulación fotográfica con tintes políticos lo protagonizó el fotógrafo Brian Walski del diario Los Angeles Times, quien tomó dos fotos a las afueras de Basora (Irak) donde se veía a un soldado británico custodiando a un grupo de personas, ambas imagenes fueron unidas para crear la negativa escena de un soldado impidiendo que un hombre con su hijo en brazos continuará su camino. Luego de destapado el escándalo Brian fue despedido del diario. [Fotos Brian Walski]

Reparando la lanzadera de misiles

El gobierno iraní en 2008 pretendía demostrar su capacidad bélica con el lanzamiento de 4 misiles, la foto que demostraba el acontecimiento le dio la vuelta al mundo. Días despues se comprobó que la misma era una manipulación fotografica por parte de un medio oficial iraní que luego reconoció que una de las lanzaderas de misiles había fallado y tuvieron que recurrir al Photoshop para corregirlo. [Foto Sepah News]

Un gabinete machista

Algunos parecen no entender que la mujer tiene hoy día participación en todos los escenarios, especialmente el político. En este aberrante caso vemos la foto original del entonces presidente israelí Shimon Peres junto con los miembros del Gabinete, foto que el diario israelí Yated Neeman digitalmente eliminó dos mujeres miembros del gabinete para que solo aparecieran varones. El diario (conocido por ser ultra-ortodoxo) nunca aceptó el montaje.

Nombrado Sir Fake

Algunas fotos falsas solo producen risas por lo amateur de la edición fotográfica. Un caso típico es el del político malasio Jeffrey Wong quien se presentó en diarios nacionales una foto suya siendo honrado por la reina de Inglaterra. El palacio de su alteza no demoró en salir a desmentir que dicho político hubiese recibido reconocimiento real alguno. La foto original y el fake para reír un rato.

Obama y el derrame petrolero

En la portada de ‘The Economist’ de el 19 de junio presenta a un Obama decepcionado y casi a punto de llorar con una plataforma petrolera al fondo.  Luego se descubrió que la foto (original de Larry Downing para Reuters) presentaba una escena similar pero no tan llamativa para una portada. Una directiva de Reuters (a diferencia de los anteriores casos) mediante comunicado aceptó que la foto estaba manipulada y ellos dieron el permiso, argumentando que la mujer que aparece junto a Obama no era conocida y podría “confundir a los lectores”.

¿Qué presidente camina primero?

El último caso y el que motivó este post viene por parte del diario egipcio Al Ahram que manipuló una foto de la reciente cumbre para resolver el conflicto israel-palestino y poner a Mubarak de primero (y no de último) al caminar dejando a Obama de segundo.

 

El hilo que recuerda el “Caso Nariyah” o cómo la manipulación puede promover una guerra – Público

Fuente original: http://www.publico.es/tremending/2018/04/18/el-hilo-que-recuerda-el-caso-nariyah-o-como-la-manipulacion-puede-promover-una-guerra/

El pasado sábado EEUU, Reino Unido y Francia bombardearon Siria en una ofensiva conjunta lanzada contra posiciones de Bashar al Asad como represalia por un supuesto ataque químico. El embajador de Rusia en Washington, Anatoli Antónov, advirtió que el ataque tendrá consecuencias.

A cuenta de esta noticia, el tuitero Larra ha recuperado la historia de Nariyah, una niña de Kuwait cuyo testimonio en las televisiones estadounidenses en 1990 contribuyó a convencer a la población de la necesidad de la intervención en Irak. La ‘Guerra del Golfo’ tuvo lugar y posteriormente una investigación periodística demostró que el testimonio era inventado y que la joven era hija del embajador kuwaití en Washington. Un recuerdo de cómo la manipulación puede promover una guerra.

 

El libro negro de Mark Twain | Página12

Fuente original: El libro negro de Mark Twain | Página12

Mark Twain tenía un hermano gemelo en su infancia. Para diferenciarlos le ataban a uno una cinta a la muñeca. Un día los dejaron solos en la bañadera y uno se ahogó. El chapoteo en el agua había desatado la cinta, de manera que nunca se supo a ciencia cierta cuál de los dos había muerto. “Desde entonces no sé si yo soy yo o mi hermano”, remataba siempre la anécdota aquel hombre que adoraba tanto las historias apócrifas sobre su persona, que llegó a declarar alguna vez: “Mark Twain es un hombre hecho de partes, pero no todas pertenecen al mismo rompecabezas”.

Hasta sus fechas de nacimiento y muerte parecen alimentar lo mítico: vino al mundo con el cometa Halley en 1835 y partió con él cuando volvió a pasar por la Tierra en 1910. A los doce años, luego de la muerte de su padre, dejó la escuela y entró a trabajar como aprendiz en una imprenta, luego fue grumete en aquellos barcos de rueda que recorrían el Mississippi. Evitó la Guerra Civil porque no quería pelear del lado de los esclavistas, partió a Nevada tentado por su hermano, en plena fiebre del oro. Ponerse a escribir fue el Plan B cuando fracasó el Plan A.

El periodismo le dio dinero y alta exposición. En 1870 se casó, tuvo tres hijas y un varón que murió de difteria a los dos años. Con esas tres hijas y su esposa se mudó a un castillo en Connecticut, que pagó con las ganancias de su libro La edad dorada, donde retrataba la codicia de los millonarios norteamericanos. A partir de entonces comenzó su propia edad dorada: publicó Aventuras de Tom Sawyer, Príncipe y mendigo y Aventuras de Huck Finn (lo que llevó a William Faulkner a declarar, cincuenta años después: “Toda la literatura norteamericana viene de los bolsillos del chaleco blanco de Mark Twain”) y también dio rienda suelta a su falta de criterio comercial: además de dilapidar su fortuna financiando inventos que invariablemente fracasaban, llevó a la quiebra su propia editorial, algo que parecía imposible luego de los dos exitazos con que la había iniciado (su Tom Sawyer y las Memorias del general Grant).

A los cincuenta y seis años debió salir de nuevo a los caminos, a dar conferencias y escribir para los diarios que le pagaran más. Aceptó una gira por Europa que le permitiría pagar sus deudas. Partió con su esposa, sus hijas y una novela que estaba escribiendo. Ninguno de sus libros hasta entonces le había llevado más de seis meses; éste le llevaría trece dolorosos años.

La idea de Twain era contar la visita de un joven Satán a la Tierra. Dos veces debió abandonar la historia. La primera cuando su hija favorita, Susy, murió de meningitis en Connecticut (había viajado a ver en qué condiciones estaba la casa familiar; la encontraron muerta en esa misma casa, sola, junto a una carta ilegible de 47 páginas). La segunda cuando su esposa Livy murió en el palacio que alquilaban en Florencia (la propietaria del palacio, la condesa Massiglia, prohibió que la enferma yaciera en el dormitorio principal, por temor a futuros contagios).

Enloquecido de pena, furioso contra la religión en general y contra la Ciencia Cristiana en particular (su hija Susy se había puesto en manos de Mary Baker Eddy, la fundadora de la Christian Science), Twain reformuló la novela que estaba escribiendo: ahora no hablaba del Diablo sino sobre Lo Oscuro, aquello que yace en el fondo de todos nosotros, lo que vemos y lo que no vemos de nosotros mismos. Usando sus recuerdos juveniles como aprendiz de impresor y aquella estadía en Europa, ambientó su novela en un castillo de Austria, en los primeros tiempos de la imprenta, cuando la Inquisición aún castigaba con la hoguera todo lo que pareciese brujería. En ese castillo hay un taller de imprenta clandestino, adonde se presenta en las primeras páginas un misterioso aprendiz llamado simplemente 44. Así se titulaba el libro: 44.

Antes de partir a Europa, Twain se había fascinado con los hermanos siameses Chang y Eng del circo Barnum & Bayley. En sus diarios imaginaba a uno borracho mientras el otro bebía, a uno pensando mientras el otro hablaba. Años más tarde anotó en sus diarios: “Hay dos personas en nuestro interior: el que está despierto y el que aparece cuando dormimos, que se separa de nosotros y puede vagar por donde quiera, haciendo lo que no nos atrevemos a hacer despiertos. Los actos y las palabras de una persona son sólo una ínfima parte de su vida. Su vida verdadera se da en su cabeza y ni siquiera esa persona la conoce. Todos los días, durante todo el día, el molino de su mente muele y tritura esa masa que bulle sin descanso mientras duerme”.

De eso trataba su libro, debajo de toda la parafernalia de época. De eso y de su odio contra la religión. Twain usó 44 como catarsis y como respiro de aquella dolorosa catarsis: escondió, debajo de su proverbial encanto y maestría verbal, ese fuego negro que bullía en su interior contra la superstición, la codicia, la esclavitud, la prepotencia del poderoso y la propia ignorancia. Leerlo es ponerse en sus zapatos: uno puede deslizarse gozoso por su superficie como si patinara sobre hielo y al mismo tiempo ver con escalofríos los monstruos que yacen debajo de esa capa de hielo, en lo profundo de nuestro corazón.

No fueron fáciles los últimos días de Twain: la menor de sus hijas murió de epilepsia y la única hija sobreviviente, Clara, abrazó la Ciencia Cristiana y se casó por esa iglesia. El libro quedó inédito a su muerte. Siete años más tarde, aquella hija convenció al albacea de Twain para publicar una versión del libro, que no alcanzó a cumplir su cometido (generar dinero): pasó sin pena ni gloria en Estados Unidos, aunque tuvo cierto éxito en traducción (en nuestra infancia se lo conocía como El forastero misterioso). Hubo que esperar medio siglo, hasta que esa hija pasó a mejor vida, para que se supiera que aquella versión no era el libro de Twain: había sido cercenada y manipulada por el albacea (Albert Bigelow Paine), con la anuencia de Clara y la ayuda de un editor religioso llamado Frederick Duneka. Entre los tres suprimieron el 25 por ciento del texto (las “profanidades” según ellos), inventaron un personaje que era astrólogo y le adjudicaron torpemente todas las acciones que en el libro realizaba un maligno cura de la Inquisición y todas las sospechas sobre lo diabólico que estremecen a los cándidos personajes del libro.

Lamentablemente, cuando 44 por fin se publicó, hace poco, fue en una editorial universitaria muy seria de California: nadie ajeno al mundo académico se enteró, razón por la cual hasta el día de hoy son más los lectores que conocen El forastero misterioso que los que saben de la existencia de 44. El último gran libro de Mark Twain, el lado más oscuro del hombre que nos dio las primeras alegrías literarias, lleva un siglo escondido debajo de una copia vil, que apesta a santurronería y a humo de Inquisición. Es un acto de justicia, además de una celebración, que hoy se dé por fin a conocer en nuestro idioma.

* 44, de Mark Twain, acaba de ser publicado por Tusquets, en su colección Rara Avis.

Los envenenamientos Skripal y la continua difamación de Putin – CounterPunch

Fuente original, en inglés: The Skripal Poisonings and the Ongoing Vilification of Putin

Sergei Skripal y su hija fueron envenenados por un agente nervioso el 4 de marzo en un banco de un parque en Salisbury, Inglaterra.

Skripal había sido un doble agente ruso, un espía que entregó 300 nombres de espías rusos a la inteligencia británica de 1995 a 2004. Fue (no sorprendentemente) arrestado en Rusia en 2004 y sentenciado a trece años de prisión. Fue liberado en un intercambio de espías en 2010, se instaló en el Reino Unido y se convirtió en ciudadano británico.

No veo ninguna razón para juzgar su carácter moral, aunque algunos podrían reflejar que, en términos generales kantianos, lo que él hizo fue bastante malo. (Si somos precisos, en el mismo sentido que sería malo para un ciudadano británico convertirse en un agente doble para Rusia.) Los agentes dobles a menudo son castigados severamente; asi es el mundo.

Skripal no representaba una amenaza para el estado ruso. Hay al menos un informe que dice que intentó regresar a Rusia recientemente. Es difícil comprender por qué en este momento Moscú lo envenenaría a él y a su joven hija que lo vino a visitar desde Rusia con un agente nervioso (Novichok) creado en la URSS desde la década de 1970, pero posteriormente prohibido y destruido bajo supervisión internacional. ¿Cui bono? ¿Quién se beneficia de estas intoxicaciones?

En toda la indignación, expresada en Gran Bretaña y en otros lugares, sobre este ataque, encontramos un pequeño y muy valioso análisis. El Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, ha dicho: “Esto no tiene sentido. Esto no tiene nada que ver con nosotros”. El grupo de agentes nerviosos de grado militar llamado Novichok ha sido descrito en la literatura académica de tal manera que muchos actores diferentes podrían producirlo. Los rusos dicen que hace tiempo que destruyeron sus existencias y sugieren que la República Checa podría ser la fuente de la sustancia utilizada.

Pero este ataque (de alguien) contra Skripal y su hija de 33 años es muy útil para aquellos que quieren difamar a Vladimir Putin, del mismo modo que el uso de armas químicas en Siria en abril pasado (por alguien) fue útil para aquellos que querían difamar a Bashar Assad y justificar un ataque con misiles de Estados Unidos. ¿Has notado que vivimos en una era de desinformación constante, desinformación y “noticias falsas”?

Lo más irritante es que, una vez que estas relaciones causales no probadas son postuladas, aceptadas por los directores de noticias por cable, de modo que se conviertan en Verdad, el debate se centra únicamente en cómo deben responder los EE. UU. y sus aliados. ¿Por qué, los expertos preguntan, Trump no planteó el problema en su última conversación con Putin? ¿Por qué el líder del Partido Laborista británico, Jeremy Corbyn, es escéptico sobre el vínculo con Rusia, sugiriendo que el Novichok podría ser poseído por la mafia de Europa del Este? ¿Por qué no todos están a bordo de la conclusión obvia de que Rusia lo hizo?

Lo que significaría: Putin, no habiendo ninguna amenaza por parte de este ex espía o su inocente hija, ordenó su muerte, no porque lo amenazaran, sino para manifestar su profunda crueldad y maldad al mundo y su disposición a invitar cada vez más sanciones contra Rusia. No tiene mucho sentido.

Putin es ex KGB. Muy racional y tranquilo. Él sabe todo sobre agentes y agentes dobles. Dudo que sea moralmente crítico; él entiende por qué las personas hacen lo que hizo Skripal. Hizo un trato por la liberación del hombre hace ocho años. Su único motivo para matarlo en este momento sería castigar a Skripal por los pecados del pasado y advertir a los demás que nunca vendan secretos. Pero ¿por qué una persona tan racional buscaría la indignación global al utilizar un agente prohibido para intentar asesinar a un ciudadano británico y a su hija rusa, sin ninguna razón convincente?

Existen procesos legales internacionales para investigar los cargos de uso de armas químicas. Rusia ha pedido a Gran Bretaña que los observe, proporcionando pruebas, muestras, detalles. Insta a la adhesión a las normas establecidas por la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) para establecer los hechos. Pero Londres simplemente ha anunciado que sabe que Putin fue responsable de la situación de estos dos en ese banco del parque.

Así que la gran narrativa ahora incluye: las invasiones rusas de Georgia en 2008 y Ucrania en 2014 (de alguna manera convirtiéndose en el proceso en “adversarios” de los EE. UU.); supuestas “amenazas” contra los estados bálticos; múltiples asesinatos políticos; control dictatorial de la política, economía y medios rusos; la acumulación de miles de millones en riqueza ilícita. Sin mencionar su atrevida exposición de su desnudo cofre a su fandom, su judo, su caza, sus índices de aprobación molestamente altos.

No sé quién atacó a estos dos que ahora luchan por sus vidas en el hospital. Pero sé que la respuesta no significa nada bueno para Rusia o el mundo. Es solo otro breve capítulo en la nueva Guerra Fría, y como la vieja guerra, básicamente irracional. ¿Cuál es el motivo de Putin? Fareed Zakaria dice que está tratando de “socavar las democracias”, aunque por qué alguien querría hacer eso en principio me desconcierta. Putin no es el Joker de Heath Ledger en la película The Dark Knight Batman, solo está difundiendo el caos porque si.

Putin no está interesado en encabezar un movimiento europeo hacia nacionalismos aislacionistas, sino en frustrar los planes de expansión de la OTAN, que cualquier líder ruso racional querría hacer. Usar el extraño incidente de Skripal como justificación para una nueva confrontación tipo Guerra Fría es más que triste. Sin embargo, en una supuesta demostración de solidaridad con Gran Bretaña, que ha expulsado a los diplomáticos rusos en respuesta, Estados Unidos ha expulsado repentinamente a 60 diplomáticos rusos y cerrado el consulado ruso en Seattle. Trump, bajo constantes críticas por no criticar a Putin, y por no mencionar la intromisión electoral o el asunto Skripal en su reciente llamada telefónica, ha aprobado la medida sin comentar al respecto.

Si Trump planificó una mejor relación con Rusia para ser un sello distintivo de su presidencia, se ha visto obstaculizado por la insistencia de sus enemigos de que exprese la tradicional hostilidad instintiva. ¿Por qué, siguen preguntando, cuando critica a sus propios miembros del gabinete, nunca dice nada malo acerca de Putin? Y a partir de ahí, llegan a la conclusión de que los rusos tienen cosas sobre Trump y lo están chantajeando… para que no sean hostiles en el modo predeterminado.

Trump es un hombre ignorante, desinteresado por el mundo intelectualmente, incapaz de invertir tiempo en la lectura, desorientado sobre el contexto histórico de las crisis actuales. Parte de su persona candidata fue la oposición a las recientes guerras de EE. UU. (No tanto porque hayan matado a cientos de miles de personas, sino porque han sido costosas y no han logrado que los EE. UU. se lleven el petróleo). Pero él ama a los hombres de uniforme, se rodea de ellos, confía en ellos. Estos son hombres que crecieron durante la Guerra Fría y no pueden sacárselo de sus mentes. Niñeras que seguramente se ven (con McMaster) como un “imbécil”, “idiota”, “drogado”, “preescolar” ve que su tarea mínima es la responsabilidad de recordarle que Rusia es un adversario.

Y así, sin siquiera averiguar los hechos del incidente de Skripal, Washington expulsa a todos estos diplomáticos. Los expertos de TV aplauden: “absolutamente lo correcto, defender los valores occidentales”, etc., el sistema logra mantener, incluso fortalecer, la mentalidad rusófoba de la Guerra Fría. El incidente de Skripal fue una bendición para los críticos de Trump, que lo quieren con su mente infantil para abrazar esta mentalidad. Tenemos que apoyar a Theresa May en Gran Bretaña, le dijeron. Este fue el primer uso ofensivo de un agente nervioso en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, le dijeron; muy, muy serio. Un ataque ruso en el Reino Unido.

Quienquiera que administró ese agente desencadenó una ola de sanciones contra Rusia, que se sumó a las anteriores impuestas después del golpe de 2014 en Ucrania y la respuesta rusa. Rusia responderá proporcionalmente. Quienquiera que haya hecho esto obliga a Trump a endurecer una línea política contra Rusia. A medida que su presidencia se tambalea en los vientos del escándalo, es propenso a movimientos más locos como el nombramiento de John Bolton. La única propuesta salvadora de Trump en su campaña fue su defensa de mejores lazos con Rusia. Esto inmediatamente después de su elección se convirtió en su principal culpa. Los expertos exigen que abandone cualquier esperanza de tener relaciones cordiales con la Rusia de Putin y denunciarlo adecuadamente por múltiples crímenes.

Tal vez eso es lo que se quiere mostrar. Trump es impredecible. Acuerda reunirse con Kim Jong Un, y luego designa a Bolton (defensor de la guerra contra Corea del Norte, retirado de las negociaciones con la RPDC después de que Pyongyang lo llamó “escoria humana”) como asesor de seguridad nacional. ¿Y por qué seguir esa cordial llamada a Putin con la expulsión de tantos diplomáticos? Que demonios. No tiene sentido.

Si Hillary hubiera ganado, probablemente habría encontrado cierta lógica y predictibilidad en su maldad. Con Trump, el mal se desarrolla de forma errática. Deja caer un MOAB sobre Afganistán (o lo hacen sus generales, sin consultar necesariamente). Ataca una base del ejército sirio en respuesta a un ataque de sarín no probado. Los miembros de su gabinete lo contradicen y defienden la verdad del Evangelio de que Rusia y sus aliados, como Siria, son una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos, sea lo que sea. Uno siente que a medida que su situación personal se deteriora, el presidente será más propenso a apoyarse en sus generales y escuchar sus consejos al mismo tiempo que presta atención al horrible Bolton. Esta es una muy mala situación.

“Me gusta”, “Acepto”, “RT”: Los riesgos detrás de cada click en una red social

Fuente original: “Me gusta”, “Acepto”, “RT”: Los riesgos detrás de cada click en una red social

Experto en big data explica cómo se puede manipular a partir de los datos: “Vas adecuando el mensaje y lo insertas en internet a gran escala. Así manipulas al votante. Tienes todo para hacerlo: gran cantidad de datos y la capacidad de procesarlos, y enviar los mensajes por una red como Facebook”.

“Doy mi cabeza porque tú no leíste el contrato que firmaste con Facebook”, dispara Claudio Gutiérrez, Académico del Departamento de Ciencias de la Computación de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la U. de Chile, y miembro de Web Semántica. La respuesta no lo sorprende.

-Por supuesto…que no.

-¿Y apretaste “acepto, acepto, acepto”?

-Sí.

Aquí radica, afirma, la base del escándalo por la manipulación política a favor de Donald Trump que habría ejecutado la consultora Cambridge Analytica, acusada de adquirir de forma indebida  la información de 50 millones de usuarios de Facebook en Estados Unidos: “Esos contratos son súper débiles para los usuarios y ellos no lo saben”, agrega.

-Uno como usuario sólo hace eso: pone aceptar.
-Nadie se lee tres páginas de un contrato que además no entiende. Ellos no le van a entregar esa información a los delincuentes comunes para que te vayan a asaltar a tu casa, pero esto es igualmente terrible: se está jugando con los datos privados de la persona, perfiles sicológicos que tienen estrictas normativas ética y, lo más grave, se está jugando con la democracia.

-¿Cómo opera?
-Big Data es una gran cantidad de datos, es un volumen inmenso de datos, como las estrellas. Son eso: datos y hay que distinguirlo de información y conocimiento. La información son los datos procesados con alguna significación. Lo que tenemos acá son muchos datos que permiten obtener información y conocimiento.

-A gran escala.
-Sí, porque en rigor esto es muy antiguo, se viene haciendo desde siempre, lo que pasa es que ahora nos dimos cuenta, porque los datos dan poder. Ahora, ¿cómo opera Cambridge Analytica? Primero, se recopilan datos. Si tienes suficientes datos sobre una persona, sabes cómo manipularla. Pasa, por ejemplo, con los sicólogos que por lo mismo tienen una ética muy estricta al respecto. Si yo tengo información suficientemente sutil sobre ti, de alguna manera te tengo capturada. El tema es cómo logro obtener esa información.

-Se la entrego a una red social.
-Ese es el punto. Esta empresa tenía un contacto en Facebook y en Facebook están los datos de las personas que se entregan de forma gratuita: fotos, likes, viajes, amigos, movimientos. Lo que hizo esta gente fue tomar esos datos, los de tus amigos, los de tu vecindad social. Con eso hacen una fotografía precisa de tu perfil casi sicológico. Eso se hace hoy masivamente porque existe una red que tiene miles de millones de personas. Aleksandr Kogan, profesor de Cambridge, ayudó en esto a la Consultora porque tenía un contacto con la empresa que posee los datos. En el procesamiento de datos usas sicólogos, sociólogos, logras hacer perfiles. Las personas que hacen marketing usan mucho esto: vamos a venderle a los niños lo que los niños quieren. No es muy distinto de lo que se hace en política. Se buscan los datos adecuados y se realizan perfiles individuales y grupales. De alguna manera dibujas, mapeas, a la población: hay gente que le gusta el fútbol y es feminista. Luego viene una tercera etapa: el microtargeting.

-¿Cómo funciona el microtargeting?
-A diferencia de la publicidad tradicional, que pone un cartel que dice “tome Coca-Cola”, acá identifico qué bebida te gusta. Si te gusta la Coca-Cola, te mando ese mensaje, pero si tú estás a dieta te digo “toma esta agua mineral”. Si tu mejor amiga postea contra los transgénicos, le digo “toma este jugo 100% orgánico y natural”. Entonces a cada uno le doy lo que quiere. Eso se parece mucho al populismo.

-¿Y así lo haces respecto de las preferencias políticas?
-Apunto a grupos que no se conocen entre sí. Entonces si tú estás a favor de mar para Bolivia, te digo que yo podría estar a favor de mar para Bolivia. A otro, que es un ultra nacionalista, le doy a entender que no estoy a favor de dar mar para Bolivia. Los dos me creen, porque es un mensaje sutil donde no queda de manifiesto la contradicción. Así te digo lo que quieres escuchar. Por cierto tiene que ser sutil y se define el tono, cómo te hablo, cuántas veces.

-¿Adecuas el mensaje a la audiencia?
-Vas adecuando el mensaje y lo insertas en internet a gran escala. Así manipulas al votante. Tienes todo para hacerlo: gran cantidad de datos y la capacidad de procesarlos, y enviar los mensajes por una red como Facebook.

-La discusión legal es que las personas no le entregaron esos datos a Cambridge Analytica, sino a Facebook.
-La discusión legal es que Facebook no le puede entregar los datos a alguien para una campaña política. Por ejemplo, no se haría, o no debería hacerse, con los datos médicos. Tú vas a una clínica y entregas datos secretos. Con los datos que le entregas a Facebook , a Amazon, a Twitter, no sabes qué se hace.

-¿Crees que se aplicó en las campañas políticas en Chile a este nivel?
-No me cabe duda de que todos, con más o menos éxito, usan esta técnica. No tengo evidencia, pero no es difícil saber que te quieren manipular: tengo tu nombre, averiguo tu rut, y a través del Servel, que dejó los datos abiertos, sé dónde vives. Parto ahí. La seguridad de datos acá es ínfima y el que tiene muchos datos y poca ética, puede hacer casi lo que quiera.

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